Banner

jueves, 28 de febrero de 2019

RTVE:Pazienza, uno de los autores más originales, rompedores y polémicos del cómic


Este año hablaremos mucho de la mítica revista El Víbora, que en diciembre cumpliría 40 años y que nos descubrió a muchos grandes autores de los 80. Uno de los más importantes fue Andrea Pazienza (1956-1988), considerado el dibujante italiano más importante de estas últimas cuatro décadas, a pesar de su temprano fallecimiento.

Ahora la editorial Fulgencio Pimentel publica el segundo (y último) volumen que recopila su obra más conocida, Corre, Zanardi, las aventuras de un joven inconformista, rebelde, e incluso violento, con el que el artista retrató a toda una generación. Y que, a pesar de los años transcurridos, sigue siendo uno de los cómics más innovadores, rompedores y polémicos de la historia. Que ha influido en gran parte de la historieta posterior y ha sido imitado hasta la saciedad, pero nunca igualado.

Una serie que se publica íntegramente en España por primera vez y que incluye muchísimo material inédito. Y que nos demuestra el talento de un artista en constante evolución, capaz de sorprendernos con cada una de sus viñetas, que van del hiperrealismo a la caricatura, del detallismo al boceto, del color al blanco y negro, de la realidad social al lirismo, de la poesía a la pornografía.

En apenas 11 años de carrera profesional revolucionó el mundo del cómic y destacó en otras artes como la pintura, los carteles de cine, la publicidad, el diseño de portadas de discos, los videoclips...

Destacar también la enorme vitalidad que desprenden las páginas de Zanardi y esa fuerza arrolladora de un joven que quería comerse el mundo. Un joven narcisista enamorado de sí mismo pero, al mismo tiempo, muy inseguro, lo que explica su dependencia de las drogas, que intentó dejar en varias ocasiones.

Viendo estas páginas, uno se pregunta hasta donde podía haber llegado si no hubiera sido porque fue víctima de la plaga de su generación, las drogas, que acabaron con su vida a la temprana edad de 32 años.

Cada página es una sorpresa

Cada página de este segundo volumen de Zanardi es una sorpresa, una revolución… que a veces nos deja incluso descolocados. Porque Andrea Pazienza nunca se acomodó, siempre experimentó. Y nos demostró una vez más que el arte no es técnica ni perfección, sino una búsqueda de nuevos caminos expresivos y estéticos.

Este segundo volumen es una buena muestra de todo eso, ya que en sus páginas vemos al Pazienza más rompedor, inconformista, visionario, aunque quizá también menos provocador e irregular. Un tomo que incluye desde obras alimenticias a otras surrealistas, poéticas o humorísticas.

También incluye una auténtica joya, Zanardi medieval una obra a todo color que quedo inacabada pero de la que Pazienza dejó notas y bocetos que nos permiten descubrir cómo habría acabado la historia.

A veces cuando oímos la palabra clásico nos viene un tufillo rancio y trasnochado, pero os puedo asegurar que ahora mismo no encontraréis ningún tebeo más moderno, original, descarnado, irreverente, transgresor, subversivo, arriesgado y experimental que los de Pazienza. Y este Zanardi es una obra que mezcla arte y experimentación a partes iguales, tanto estética como narrativamente. Además de un poderoso retrato generacional.

Este segundo volumen contiene las historias Corbata, Lobos, Los buenos modales (introducción), Cuore di mamma!, La lógica del fast-food, Cenicienta 1987, Una fábula blanca, Zanardi en la guerra, Zanardi medieval y Zanna, pero la vejez es una Roma.

Alrededor de sus dos terceras partes permanecían inéditas en español. El tomo incluye un prólogo de Rubén Lardín, así como notas biográficas y bibliográficas. La traducción corre a cargo de César Palma, Premio a la Traducción 1996 del Ministerio Italiano de Asuntos Exteriores.

Zanardi, el mal encarnado

El protagonista del cómic es Massimo Zanardi “Zanna”, un joven de 21 años que estudia el último curso de bachillerato y que es, prácticamente, la encarnación del mal: Amoral, violento, aficionado a la venganza y a la extorsión, y que solo busca satisfacer sus placeres más ocultos, entre los que destacan las drogas y el sexo, sea o no consentido. Uno de esos personajes que son tan despreciables como atractivos. Destacar su enorme nariz, que ha sido objeto de innumerables estudios.

En sus fechorías suelen acompañarlo otros dos jóvenes, Roberto Colasanti “Colas”, también de 21 años, y Sergino Petrelli “Pietra”, de 19.

Unos personajes que también le sirvieron para hacer un retrato de su época, los ochenta, en el que la contracultura tuvo más poder y difusión que nunca; sin dejarse dominar por los poderes establecidos y llegando a más gente que nunca (antes o después). Y es que Pazienza también participó activamente en los movimientos sociales juveniles de su época. Una época de ilusión de libertad que, por supuesto, no podía durar demasiado. Pero que nos dejó obras tan fascinantes como esta.

Un artista colosal

A pesar de esa corta carrera que mencionábamos antes, Andra Pazienza se hizo famoso enseguida. Fue gran amigo del otro gran artista revolucionario del cómic italiano de su generación, Tanino Liberatore (RankXerox) y también de otros iconos como Milo Manara o Hugo Pratt.

Al igual que Ceesepe, con sus famosos carteles para Almodóvar, Zanardi también colaboró con el gran Federico Fellini, para el que pintó el cartel de La ciudad de las mujeres. E incluso con Roberto Benigni (La vida es bella), al que ayudó con el guion de su película Soy el pequeño diablo.

Esperemos que este imprescindible volumen, que ya os anunciamos que figurará en todas las listas de lo mejor del año, tenga el suficiente éxito para que se publiquen otras obras de Zanardi que, desgraciadamente, siguen inéditas en España.

miércoles, 27 de febrero de 2019

El cómic valenciano dibuja las emociones del Prado


El ilustrador valenciano Sento ya ha terminado su trabajo. Con las viñetas extraídas de su creatividad suma acento valenciano a uno de los principales acontecimientos culturales de España: la conmemoración del bicentenario del Museo del Prado. Ha dibujado y escrito, a partir de una idea de José Manuel Matilla, siete divertidas anécdotas para contar los avatares más curiosos de la mayor pinacoteca de España, donde mañana se presentará el cómic 'Historietas del Museo del Prado', relato de emociones y curiosidades que reflejan la realidad de la institución con mirada distinta a la que habitualmente se dirige a la pintura.

Buscaba un retrato «emotivo, afectivo y divulgativo», apunta el ilustrador. Eso es lo que ha plasmado Sento en sus viñetas. No perseguía un análisis del arte que cuelga de las paredes del museo, tampoco la profundización en la historia que se estudia en los libros, sino el dibujo del día a día, de la cotidianeidad de una institución con gran arraigo entre los españoles. Por un centenar de páginas desfilan conserjes, aficionados al arte, público, restauradores, conservadores, directores y algún conocido personaje.

El incendio que no fue tal en 1891, aunque llegó a publicarlo la prensa, sirve de argumento a uno de los apartados. Una bomba lanzada durante la Guerra Civil que no estalló y que un ciudadano guardó durante décadas en su casa y no apareció hasta que, con motivo de la exposición dedicada al arte protegido en 2012, «quienes la conservaban contaron la historia. Intervinieron los técnicas de explosivos para desactivarla y se incorporó a la muestra», aclaró Sento, que ha llevado el curioso relato a otra historieta, como también el robo del tesoro del delfín.

La inmensa cola de público para contemplar la exposición de Velázquez en 1990, la visita relámpago de Margaret Thatcher al centro o la vivencia de un «humilde aficionado al arte» que disfrutó de guardar una postal en blanco y negro como recuerdo de una visita a la pinacoteca, y que un día la pieza llegó a exponerse junto a obras maestras de la pintura. Son argumentos que el lector descubrirá en las páginas de un cómic que arranca con la figura de Goya, «que no acudió a la inauguración del Prado. Lo hizo días después», apunta el dibujante, cuyo trabajo, como señalan desde El Prado, se distribuirá por librerías de toda España y podrá adquirirse por 15 euros.

«El hilo conductor es el personaje Etelvino Gayangos», explica Sento. Es el hombre que «siempre está en el museo», alguien que supera los tiempos -como la propia pinacoteca-. Dice el ilustrador que en la figura de Etelvino había reparado José Manuel Matilla, jefe de conservación de dibujos y estampas, tiempo atrás, y ahora reaparece en el cómic. «Lo he pasado francamente bien. Es muy bonito haber llegado a 'Las meninas'. He disfrutado construyendo la historia», tal vez, la última que Sento dibuja por encargo, pues adelanta que ya piensa en la jubilación.

Blanco y negro para momentos grises y color para el resto. Divertido y con el estilo de Sento. Son los elementos de los que se ha servido el ilustrador para firmar una obra que mañana, durante el acto de presentación, colocará al cómic valenciano junto a 'Las meninas' y el 'Emperador Carlos V, a caballo, en Mühlberg', de Tiziano.

martes, 26 de febrero de 2019

Max y Sergio García: convertir un museo en cómic


Para quien no lo conozca, el Centro José Guerrero se encuentra en pleno centro de Granada, en una estrecha calle que conecta culturas, conecta la Catedral y la Capilla Real con las aún más estrechas calles de la Alcaicería. Entre tanta historia, un edificio moderno, que ahora encierra muchas historias. En sus paredes, en sus salas, los dibujantes Max y Sergio García han desparramado sus trazos, sus líneas, sus personajes y su narración. Han dado vida, junto a Ana Merino y sus poemas, a la exposición 'Viñetas desbordadas', que se puede visitar hasta el 24 de marzo de 2019.

En el Centro hay una primera sala en la que podemos disfrutar de los trabajos previos de estos artistas, el camino que han recorrido hasta llegar aquí. En esa sala hacemos un corro, al que se suma también Paco Baena, comisario de la exposición. "Nos hemos entregado en cuerpo y alma", asegura Max. "Lo que yo he hecho en particular es como un destilado de todo lo que vengo haciendo desde hace un montón de años. He estado muchos años dando pasos en muchas direcciones, y este es un paso más, más bien una zancada grande en mi dirección". "Ha sido desarrollar todo lo que venía haciendo ya para el mercado americano, pero en un formato que nos ha permitido realmente desarrollarlo" continúa Sergio García. "En el periódico The New York Times) estamos constreñidos al formato de la página, pero aquí, de golpe, tener 36 metros lineales, da mucho morbo, y haces algo expandido. Aquí soy, igual que Max, yo mismo, pero a la enésima potencia".


Ana Merino es la tercera parte de esta exposición. Ella hace una interpretación teórica y poética de este proyecto. "En mi caso es el disfrute de la oportunidad maravillosa de verles crear. Ver a dos grandes creadores enfrentarse al espacio del museo, y construir su universo desbordándose. Ha sido una experiencia maravillosa. Y luego sedimentar eso que he observado, tan magnífico, de la voz de los creadores, y transmitir pequeñas iluminaciones a través de poemas. Yo he sido esa espectadora silenciosa que luego ha evocado la maravilla de verles en ese proceso".

"Lo que estábamos buscando era otra forma de entender el espacio, no era convertirlo en un espacio expositivo de cómics, de obra hecha, sino cómo interpretan ese nuevo espacio -comenta Ana-. Yo creo que el cómic tiene una textura maravillosa sobre las paredes, va encontrando nuevas historias". Allá por 2016, Paco Baena ya andaba con esta idea en la cabeza: "Yo he sido lector de cómics desde niño, he mantenido la afición, y echaba en falta así como otras artes se habían apropiado del museo, o de los centros de arte contemporáneo, el mundo del cómic no. Y entonces sentía ese déficit y siempre he tenido esa idea".

Max presenta 'La línea', un proyecto compuesto por tres historias, dos de ellas se desarrollan en las paredes del Centro. 'Vida de Ubrut, encargado de mantenimiento' es la primera historia. Ubrut es el responsable de mantener la línea, que parte de la planta baja y sube por las escaleras hasta la primera sala del museo, donde esta primera historia dialoga con la segunda: 'Vladimir & Estragón'. “He trabajado en la distancia, sí, pero la distancia de hoy en día no es la de antes. Estábamos comunicados por mail, y no te puedes ni imaginar la cantidad de correos que nos hemos estado cruzando para esto, es una cosa abrumadora. Este contacto permanente ha permitido que hubiera un toma y daca, que hubiera un diálogo muy fértil entre los cuatro, y ha permitido también hacer cosas como, por ejemplo, la conexión que hay en el momento en el que termina mi historia y empieza la de Sergio. Ha permitido que cada uno trabajara sabiendo lo que estaba haciendo el otro, lo cual convierte la lectura conjunta en un juego muy especial y muy complementario".

La línea de Max sube el segundo tramo de escaleras del museo, y a la mitad, llega a una parada del metro de Nueva York, donde un músico está sentado. Es el primer personaje de las historias de Sergio García para esta exposición. Aquí arranca su narración multilineal, que discurre por la cotidianidad de sus seis protagonistas, dividida en doce paneles murales que se corresponden con las doce horas del día. Con el Libro del Amduat del Valle de los Reyes como referente, Sergio construye un plano de ciudad continuo del que surgen todas las tramas urbanas, a modo de mapa.

"Yo conocía el trabajo de Max. Me gustaba especialmente el Tríptico de los encantados, una obra suya que me dejó completamente 'flasheado', y entonces desde el principio sabíamos que iba a usar esa estrategia de la línea, que era una línea recorrida, era algo más teatral -comenta Sergio-. Entonces decidí yo también asumir ese discurso, que no tiene nada que ver, por ejemplo, con lo que hago para el mercado americano".

"Hay un elenco de personajes aquí que están contando cosas, que nos están transmitiendo sensaciones, emociones, problemáticas, y de pronto el visitante se va a volver a casa con los bolsillos llenos de historias y va a estar paseando y va a ir descubriendo que se están comunicando los personajes a uno y otro lado de la sala", señala Ana Merino.

El reto
Sergio García: "El mayor reto en mi caso ha sido trabajar con los formatos, porque yo lo he hecho todo en un formato, en el iPad. Claro, si tú lo haces todo en papel, lo puedes ir posicionando y te haces una idea de cómo va a ir quedando. Pero en realidad era todo un poco abstracto. Yo trabajaba sabiendo que cada formato tenía al menos dos metros ochenta, dos metros noventa, por un metro y medio, pero al final nunca sabes cómo va a quedar en sala. Incluso si luego va a encajar. Ha habido ajustes de última hora, porque las dimensiones son muy grandes para un dibujante de cómic. Los dos partimos de formatos que son A4, como mucho A3, y de pronto enfrentarnos a 36 metros, así de golpe, es raro".

Max: "En mi caso la dificultad era pasar del 2D, que yo he practicado siempre, es decir, pasar del papel al espacio. Yo no quería pasar del papel a la pared, simplemente, sino del papel al espacio. Yo creo que ese era el reto, al volumen que hay.  Y andaba perdido hasta que me di cuenta de que no hacía falta que fuera el dibujo, que podía ser el guión el que cruzara el espacio".

Los primeros visitantes
Por supuesto los primeros visitantes de esta muestra fueron sus protagonistas. "Yo me he emocionado, porque de pronto les he visto aquí, les he reconocido", asegura Ana Merino. "Hemos estado hablando de ellos, hemos estado viendo pequeños bocetos, pero la obra terminada está aquí. A mí me ha desbordado la emoción, estoy enamorada de toda la exposición. Es emoción, una profunda emoción". Para Paco, "al ser una obra proyectada para esto, teníamos siempre la duda de si saldría. Y realmente la producción de todo ese universo que han estado creando, la traslación a la sala, ha sido perfecta".

"Al verlo montado comprendes que sólo se puede ver ahí, en sala -toma la palabra Sergio-. Lo que te da pena ahora es que dentro de poco se quite. Se podrá hacer después alguna pequeña recreación, pero no es lo mismo. Hay que verlo en la sala. Y es eso, esa sensación envolvente, que entras y te encuentras rodeado de dibujos que te están contando cosas. Es como estar en un útero gráfico, es una cosa extrañísima, a mí no me había pasado nunca, la verdad, y me ha pasado con esta exposición". "Nosotros estamos acostumbrados a trabajar en pequeños formatos, porque es para imprimir, en periódicos, revistas, libros... -relata ahora Max-. Entonces trabajamos a un formato ligeramente mayor, pero solo ligeramente mayor que el producto impreso. El miedo es, cuando agigantas una obra, que pierda sentido, que flojee, que haga aguas por todas partes, y entonces ese era mi miedo también. Curiosamente, mi primer pensamiento cuando lo vi fue: ¡qué barbaridad! Y es la misma palabra que se me ha ocurrido esta mañana visitando la Alhambra. Vamos de barbaridades...". Todos ríen.

¿La primera vez?
"Yo he investigado y no he encontrado exactamente esto. Ha habido algunos pasos en esta dirección, se ha invitado a algunos dibujantes a que intervengan, por ejemplo, en la colección de un determinado museo. Pero son eso, comentarios, acentos, viñetas, siempre normalmente en función de... Esto de, de repente, dejarles el museo a ellos para que desplieguen ahí su mundo, a los dibujantes de cómic, yo no lo conozco", nos comenta Paco Baena al preguntarle por la singularidad de esta exposición.

Entonces Sergio puntualiza: "Los egipcios ya lo hacían". Y Ana responde: "Sí, pero marcados por una fe, aquí es la fe del artista, y eso es importante, que el artista sea el pequeño dios". Y Max remata: "El dios es el lenguaje del cómic. Nosotros somos sus siervos". Todos, volvemos a reír, antes de comprobar, en persona, todo lo que nos han contado que vamos a encontrar en las paredes del Centro José Guerrero, en Granada.

lunes, 25 de febrero de 2019

Así es 'Sabrina', el primer cómic de la historia nominado al prestigioso premio Man Booker


Cuando llegó a las librerías la edición en español de 'Sabrina', de Nick Drnaso, ya era grande la expectación por conocer el contenido que ocultaba su portada. ¿La razón? La segunda obra del autor norteamericano es el primer cómic en haber sido nominado al prestigioso premio literario Man Booker.

Pero, ¿Qué es lo que hace de 'Sabrina' una obra de tal calibre?

'Sabrina' arranca jugando a ser un thriller minimalista, asentando en las habilidades de su autor para generar un ambiente esterilizado, trazado en finas líneas y colores pastel, para dar paso a algo mucho más complejo, que se asoma al subconsciente colectivo de una sociedad permanentemente sometida a información y estímulos, y muestra sus reacciones viscerales.

Nick Dnraso ha compuesto en su segunda novela gráfica un compendio de algunos de los principales temas del momento, destilados a partir de su estilo aséptico, de sus páginas llenas de colores planos y de su ritmo metódico e implacable, y puestas en primera persona en la piel de personajes anodinos, desorientados y frustrados. Es ahí donde reside el gran mérito de la obra: en conseguir verbalizar esa sensación de caos y confusión modernos, en dar voz al humano medio mediocre y en mostrar el rostro menos optimista del progreso, todo ello con una propuesta formal propia y marcada.

Dnraso tiene 29 años y vive en Chicago con su mujer y sus tres gatos. el dibujante admite tener una curiosidad morbosa por los rincones más oscuros de internet que, en cierto modo tiene reflejo en su última obra, aunque, aclara, no hay nada autobiográfico en ella.
Crimen, fake news y desasosiego

'Sabrina' cuenta una historia asfixiante protagonizada por unos personajes que no te caen bien y que no quieren tu compasión frente a su miseria. Seres imperfectos que gestionan sus emociones de una manera lamentable y llena de importancia. Con ellos, Drnaso emprende un recorrido a través del desarrollo y consecuencias de la difusión de unas terribles imágenes. Un material que nadie quiere ver pero que todo el mundo acaba viendo. Atrocidades a un solo un click de cualquiera, esperando a ser visionadas, consumidas y opinadas.

En la América de las interminables barriadas insípidas y feas, de las viviendas unifamiliares vacías, el autor esconde a personajes desarmados ante la tragedia, pero también ante las decisiones. Gente sepultada por una montaña de angustia existencial, por el ruido de fondo de una monotonía terrible de trabajos mecánicos, comida basura y ocio rácano. Un caldo de cultivo propicio para la propagación de fake news y conspiranoias, de linchamientos en redes sociales y de turbas anónimas.

Y todo ello ocurre página tras página de viñetas ejecutadas con precisión quirúrgica, en las cuales Drnaso no se permite ni una sola concesión hacia su ego de autor. Desde una premeditada distancia, el dibujante se limita a poner el foco en un momento, un lugar y unas personas, asumiendo una neutralidad que acentúa el certero relato de actualidad y dotando de una dimensión única a la obra.

Premios y más premios

'Sabrina', de Nick Drnaso, ha sido saludada como la más reciente gran novela americana. Aunque, evidentemente, no es una novela, atesora un reguero de premios, reconocimientos y galardones que van desde la bendición de autores como Zadie Smith al premio revelación en el Salón del Cómic de Angoulême o ser destacado como una de las obras más notables de 2018 por parte del New York Times hasta ser nominado al premio Man Booker.

    Ningún cómic había logrado ser nominado al Man Booker en los 49 años de historia del premio

El Man Booker es un premio que se entrega anualmente a la mejor novela de ficción publicada en el Reino Unido. Su capacidad de influencia es grandísima y recibirlo suele aumentar sustancialmente las ventas y estatus de la obra y autor premiado. El Booker se entrega desde 1969 y ha recaído en autores como Kazuo Ishiguro, Kingsley Amis, John Bambille, Margaret Atwood, Ian McEwan o Arundhati Roy.

Pese a que finalmente fue Ann Burns con su novela 'Milkman' quien se hizo con el Booker 2018, el hito de Nick Drnaso de entrar entre los finalistas tiene muy pocos precedentes. Ningún cómic lo había logrado en los 49 años de historia del premio. Para encontrar un fenómeno parecido, hay que retroceder treinta años. En 1991, 'El sueño de una noche de verano', la historia de Neil Gaiman y Charles Vess para el número 19 de 'Sandman' se haría con el World Fantasy Award a la mejor historia corta. Los organizadores del premio cambiarían las bases del mismo para que esto no volviese a repetirse. En 1992, Art Spiegelman lograría con su 'Maus' el primer y único premio Pulitzer otorgado a un cómic. Treinta años después, 'Sabrina' establece una nueva marca.

jueves, 21 de febrero de 2019

Hoy sale a la venta el cómic '1415 Ceuta: La llave de África' del autor ceutí Manuel Gutiérrez


    Este jueves ha salido a la venta, a nivel nacional, el cómic '1415 Ceuta: La llave de África'. Un libro escrito por el ceutí Manuel Gutiérrez, apoyado en unas ilustraciones realizadas por Kepa de Orbe.

Su autor asegura que este trabajo lo tenía en mente "desde hace muchos años", cuando siendo un niño, en el colegio, descubrió que Ceuta fue portuguesa, "marcándome mucho este hecho histórico". "La editorial Cascaborra, a través de una red social, buscaba proyectos concretos para cómic sobre la historia de España, yo le propuse la historia de Ceuta y aceptaron", comenta.

Un trabajo que les ha llevado más de un año de creación, desde que comenzaron a darle forma, hasta que hoy jueves, ha salido a la luz, con un precio de 15 euros.

Este cómic "con escenas violentas que para niños no está pensado", tiene como objetivo dar a conocer este hecho histórico en toda España. "Me he encontrado con muchas personas que desconocen esta parte de la historia, en Ceuta se conoce más, pero fuera no tanto", asegura el autor.

El ilustrador de las páginas que recoge este hecho histórico, Kepa De Orbe, asegura que este cómic "está enriquecido con un personaje que se ha colado en este momento histórico, pero la historia está estrictamente contada". Un trabajo realizado conjuntamente pero desde la distancia, que se han fundido a la perfección, dando paso a un cómico único.

Para todos aquellos que quieran conocer más detalles acerca de este cómic, de la mano de su autor, Manuel Gutiérrez, el próximo jueves 28, se realizará la presentación del libro en la Biblioteca Pública Adolfo Suárez a las seis y media de la tarde. Contará con la presenta de Gabriel Fernández, la persona encargada de revisar de parte histórica del cómic.

miércoles, 20 de febrero de 2019

El IES Santa Rosa de Lima usa el cómic para enseñar Historia


Ya lo decía el dicho, «una imagen vale más que mil palabras», y es que el afianzamiento del aprendizaje, cuando hay un impacto visual de por medio, está comprobado. Esta enriquecedora fórmula la conocen bien en este instituto del Campo de la Verdad, en el que utilizan el cómic como formato para acercar hechos históricos al alumnado de 4º de ESO. Según explica el jefe del departamento de formación de este centro, Alfonso Rodríguez, se lleva a cabo con este curso porque es «cuando los alumnos tienen una madurez adecuada para el desarrollo de esta actividad y además pueden tener una visión más amplia y variada de la Historia del siglo veinte».

temas/ La Guerra Civil, la posguerra y la represión franquista son los tres grandes temas que van a tratar. Para el desarrollo de la actividad, la profesora de Historia, Myriam Rodríguez, divide a la clase, de unos treinta alumnos, en seis grupos y a cada uno de ellos le asigna una obra que previamente ha sido seleccionada por su interés y adecuación al tema que se esté impartiendo. «El alumno tiene que leer el cómic y después realiza un debate. Para ello primero presentan una introducción con algo relacionado de la Historia de los siglos diecinueve o veinte, una imagen histórica, y después el debate en sí, que debe contener una postura a favor del tema del que hable el cómic y otra en contra», apunta la docente. Durante el curso usarán seis obras, todas de autores actuales, tales como Los surcos del azar, de Paco Roca, en la que se habla de exilio y la resistencia armada; Cuerda de presas, de Jorge García, que trata la represión carcelaria en el régimen franquista centrado en la figura de mujeres; Barrio, de Carlos Giménez, un conjunto de historias de la cotidianeidad en la España franquista de los años 50 y 60; El ala rota, de Altarriba y Kim sobre la guerra civil y la posguerra o Jamás tendré 20 años, de Jaime Martín, en la que se aborda desde la República hasta el fin de la guerra civil y la emigración.

Coinciden ambos docentes en que se trata de una manera de implicar al alumnado en una asignatura compleja, ante la que algunos, aseguran, «tiran la toalla muy pronto». «La idea de los cómics es que vean que la historia que estudian tiene repercusión hoy en día. Analizan el siglo 20 que, con la ley de Memoria Histórica, sigue estando vigente. Queremos que vean que la historia es algo vivo y que tiene peso en la actualidad», concluyen.

martes, 19 de febrero de 2019

El cómic protagonizado por Jesucristo se cancela tras la presión de varios grupos religiosos


DC Cómics anunciaba el pasado mes de diciembre que Jesús de Nazaret se convertiría en un héroe de cómic, el protagonista de Second Comming, una nueva serie ilustada por Richard Pace y escrita por Mark Russel que giraría en torno a la segunda visita de Cristo a la Tierra. Sin embargo, no a todo el mundo le gustó esta idea y DC Cómics ha tenido que anunciar que la serie se cancela después de que unas 200.000 personas pertenecientes al grupo religioso Hazte Oír se manifestaran en Estados Unidos contra esta creación que consideran "inapropiada y blasfema". La serie estaba destinada a ver la luz de forma mensual a partir del 6 de marzo, pero la presión de este colectivo junto a otros como Citizen Go ha podido con la compañía de cómics. Mark Russel anunció en Twitter la cancelación de la serie y reveló que fue él quién tomó la decisión: "Para que lo sepáis. DC no hizo nada mal. Pedí los derechos de vuelta y aceptaron con gracia. Ha sido un placer trabajar con ellos y aún será publicado, aunque con un editor diferente". "Quiero agradecer a todos en Vertigo, a Molly, Maggie y a Mark, por todo su apoyo y arduo trabajo. Donde quiera que salga, debéis saber que este sigue siendo vuestro libro", añadió en otro tuit.

lunes, 18 de febrero de 2019

Vitoria presenta un cómic para denunciar las muertes de los refugiados en el Mediterráneo


Vitoria-Gasteiz visibilizará este sábado las dificultades que sufren muchos refugiados a la hora de cruzar el Mar Mediterráneo. El cómic Como si nunca hubieran sido que presentarán Juan Gallego y Javier Gallego Crudo refleja esta realidad a modo de poema ilustrado.

Esta presentación será el epicentro de un acto que tendrá lugar durante la mañana en el Centro Cultural Montehermoso, con entrada libre. Los asistentes escucharán el testimonio enfermera gasteiztarra de Médicos Sin Fronteras Idoia Moreno, que ha regresado recientemente de Moria (Lesbos). También habrá una actuación musical a cargo de Mursego, además de la proyección del corto documental Coming Ashore.

Como si nunca hubieran sido es un cómic lírico y de denuncia. Nace como un proyecto en colaboración con Médicos Sin Fronteras que visibiliza la tragedia de quienes mueren en el Mediterráneo tratando de llegar a Europa. Su origen viene a raíz de un titular de prensa publicado en 2o15: “Podrían haber muerto 900 personas ayer en el Mediterráneo”. El cómic se realizó en honor a ellos y a las más de 35.000 personas que han muerto en el Mediterráneo.

El texto está elaborado por el periodista, poeta y músico Javier Gallego Crudo, que dirige el programa de radio Carne Cruda. Las ilustraciones corren a cargo del pintor Juan Gallego, doctor en Bellas Artes y profesor en la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Rey Juan Carlos. Los autores y la editorial donarán 3 euros por cada ejemplar a Médicos Sin Fronteras. Tanto la Diputación Foral de Álava como el Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz han colaborado en este proyecto.

    Testimonio, actuación musical y documental

La gasteiztarra Idoia Moreno ha sido testigo de esta tragedia en su labor como enfermera en Lesbos, Grecia. Moreno ha presenciado las “condiciones inhumanas” en las que viven las personas refugiadas, así como el grave impacto que tienen estas condiciones en su salud mental. Destaca sobre todo los intentos de suicidio de niños y adolescentes.

La ambientación necesaria para el acto la pondrá la voz y la música de la violonchelista y compositora Mursego, que actuará e interpretará varios temas en directo. La proyección del cortodocumental ‘Coming Ashore’, realizado por Santi Palacios y Mikel Konate, completará el programa de este evento. La proyección trata sobre los refugiados que llegan a Lesbos, pero también sobre los que no llegan.


    Muestra fotográfica y realidad virtual

Como complemento al evento la Librería Zuloa acogerá hasta el 30 de marzo una muestra fotográfica con la misma temática. En ella habrá tanto fotografías de Médicos Sin Fronteras como ilustraciones del cómic Como si nunca hubieran sido. La muestra se podrá visitar, de lunes a sábado, de 10:00 a 13:30 y de 17:00 a 20:30. Además, los días 21 y 22 de febrero, entre las 17 y 20.00 horas, se proyectará un vídeo de realidad virtual que subirá a quienes asistan a ver la muestra a bordo del Dignity, uno de los barcos de rescate de MSF.

viernes, 15 de febrero de 2019

Enric Sió: cuando el cómic se hizo mayor


Si no sabes quién es Enric Sió, ya estás tardando. Y si ya lo conoces, tienes la oportunidad de profundizar sobre este maestro del cómic y descubrir cosas inéditas de él a partir del 19 de febrero en Badalona. La ciudad natal del dibujante acoge una exposición retrospectiva con obras originales y reproducciones, algunas de ellas nunca vistas antes en España, puesto que solo se difundieron en Francia o Italia, países donde vivió el autor unos años.

Enric Sió (Badalona, 1942-Barcelona, 1998) fue un adelantado a su tiempo. Un intelectual. Un seductor. Un artista que dignificó el cómic para que pudiera ser leído por adultos, con tramas complejas y contemporáneas, en una época en que las historietas iban dirigidas al público infantil. Pero mejor es que le describan quienes le conocieron: Ana Maria Moix dijo de él, en 1971, que era "un joven dibujante larguirucho, inquieto, muy progre, vanguardista, simpático y agresivo a la vez, alocado y con ojos tristones", que se mezclaba con la 'gauche divine', "contra la que a la vez despotricaba".

Para entender la obra de Sió hay que entender el momento que le tocó vivir. Nació en plena posguerra y la juventud le llegó en los 60. "Eran los años del estallido de la psicodelia, que abrieron los ojos a toda una generación –explica el comisario de la exposición, Jordi Riera–. Muchas cosas vinieron de golpe, significó una apertura".

La obra de Sió también fue un soplo de aire fresco en aquella España franquista. "Fue un cambio de paradigma en el mundo del cómic, defendía que también podía llegar a ser una creación artística, y no solo simple entretenimiento, como también ocurre con el cine", añade el comisario y autor del libro catálogo de la muestra. 

Obra maestra

En la exposición que acoge el Centre Cultural El Carme de Badalona hay originales de las obras más destacadas de Sió, en las que se ve reflejada su técnica narrativa. 'Mara' es considerada por muchos su obra maestra. Consta de 16 cuentos que se publicaron originariamente en la revista italiana Linus y después se tradujeron al castellano (la edición más reciente, del 2016, es de Trilita Ediciones).

También hizo ilustración publicitaria, humor gráfico en prensa (incluido en EL PERIÓDICO) y hasta una fotonovela. En 1969 recibió el premio Yellow Kid en el Salón Internacional del Cómic de Lucca, el galardón más prestigioso de la época (entonces no existía el Festival de Angulema). Sió falleció a los 56 años de un derrame cerebral. Su último trabajo fue una caricatura de Pinochet.

RTVE:Las investigaciones actuales sobre el cómic y su relación con otras artes


En estos últimos años está creciendo el interés por investigar todas las posibilidades del cómic, como su relación con otras artes y disciplinas o sus posibles usos en educación e investigación. La mejor prueba de ello es la recién creada Aula del Cómic de la Universidad de Valencia, dirigida por Álvaro Pons. Y la publicación de varios libros, entre los que destacada Nuevas visiones sobre el cómic. Un enfoque interdisciplinar, editado por la Universidad de Zaragoza y coordinado por dos expertos en historia del arte, Julio A. Gracia Lana y Ana Asión Suñer. Un libro que recoge una selección de las ponencias del Primer Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre Cómic celebrado en Zaragoza en 2017 y del que se celebrará una segunda edición este 2019.

Julio nos comenta qué es este libro y por qué le parece tan importante: “Nuevas visiones sobre el cómic plantea un panorama acerca de las investigaciones actuales sobre cómic que se están produciendo en el ámbito académico, tanto a nivel nacional como internacional. Podría definirse por lo tanto como un estado de la cuestión de los estudios sobre cómic en la actualidad. Nos habla de las líneas de investigación más importantes o con mayor número de investigadores que existen hoy acerca del tema”.

“La definición que se puede dar de Nuevas visiones sobre el cómic –añade Ana- está ligada al propio objetivo que persigue como publicación: un compendio de propuestas de trabajo sobre el noveno arte que busca aglutinar al mayor número de investigadores sobre la materia. O lo que es lo mismo, un mapa para conocer cómo se está trabajando el cómic en la actualidad”.

“Es un libro importante -continúa Julio- por muchas razones. En primer lugar, por la editorial: supone una apuesta importante realizada desde una universidad pública. En segundo lugar, a nivel cuantitativo y cualitativo: reúne más de cincuenta artículos especializados de calidad. En tercer lugar, por el formato: se edita en papel, lo que le permite aumentar su impacto”.

“Su importancia –añade Ana- radica en la novedad de la propuesta, así como en su carácter multidisciplinar. También en su extensión, puesto que su amplitud permite establecer un rotundo estado de la cuestión sobre cómo se encuentra hoy en día la investigación sobre cómic”.


Las claves del libro

El libro recoge varios artículos de investigadores sobre el cómic. “La principal idea que aglutina el libro es la del aislamiento –asegura Julio-. Los investigadores sobre cómic se encuentran por lo general aislados en distintos departamentos en las universidades o centros de investigación. Historia del Arte, Filología, Historia o Ciencias de la Información son algunos de ellos. Conviven por lo tanto con especialistas en Picasso o Borges, pero no en Winsor McCay o Frank Miller. Este aislamiento puede ser considerado como algo negativo o como una oportunidad: al proceder de distintas disciplinas, los investigadores sobre cómic pueden aportar prismas muy diferentes sobre el mismo objeto de estudio. Con este libro buscamos romper dicho aislamiento, aprovechando las posibilidades que ofrecía la procedencia de los teóricos desde ámbitos a veces muy alejados”.

“El enfoque histórico –añade Julio- es un tema transversal que impregna a muchas de las propuestas. El análisis de la historia en el cómic permite extraer muchos análisis que nos hablan de la sociedad, la época, el mercado o su evolución. Destaca también el auge de los estudios de género, tan necesarios para entender y permitir evolucionar al medio, o la importancia del manga”.

“El libro –puntualiza Ana- busca mostrar cómo el carácter híbrido del cómic permite que sea trabajado desde diferentes ámbitos. Igual que ocurre en otros campos vinculados con las Humanidades, el investigador muchas veces no es consciente de las sinergias que se pueden establecer con otras materias afines, y que sin duda ayudan a hacer crecer la propia investigación. Nuevas visiones sobre el cómic es un primer paso para romper con esta tendencia, mostrando la diversidad de líneas existentes y su diferente naturaleza”.

“Uno de los valores que impregna a la publicación –continúa Ana- es la variedad de temas que se trabajan, pudiendo elegir desde enfoques más ligados intrínsecamente con el lenguaje del cómic o su historia hasta propuestas cercanas al mundo del cine o el diseño”.

La relación del cómic con otras artes
Una de las cosas más destacadas del libro es su estudio de la relación del cómic con otras artes. “Dentro de la apertura con la que planteamos el enfoque del libro (y del Congreso antes de este) –asegura Julio-, nos interesaba especialmente cómo se trabajaba el cómic desde campos como la pintura o la literatura. De esta forma, concebimos al medio como lo que es: una parte indispensable de la cultura contemporánea, de acuerdo a una reciprocidad absoluta. Es decir: la pintura o la literatura no pueden entenderse sin el cómic, y viceversa. Además, hemos explorado los vínculos con manifestaciones como el diseño. Aunque la relación entre ambos ámbitos es clara, todavía queda mucho por investigar al respecto”.

“En su propia reivindicación como noveno arte –apostilla Ana- se encuentra la necesidad de visibilizar el vínculo tan estrecho que guarda el cómic con manifestaciones como la pintura o el cine. Obviarlo sería realizar un recorrido parcial, minusvalorando además su potencial como materia integradora de otras artes”.
El Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre el Cómic

Como os comentábamos al principio, este libro surge del I Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre el Cómic celebrado en Zaragoza en 2017 y del que ya se ha anunciado una segunda edición para Mayo de este año.

“El libro reúne a una buena parte de las contribuciones de los conferenciantes y ponentes que participaron en el primer Congreso -asegura Julio-. La principal conclusión que extrajimos del mismo fue que había muchos investigadores trabajando sobre cómic en diferentes áreas, que necesitaban un punto de encuentro común. Investigadores, como te hemos comentado, aislados en sus respectivos departamentos. El Congreso fue una experiencia muy enriquecedora, que nos mostró las ganas que había por abrir nuevos caminos al cómic dentro de la universidad española”.

“El éxito derivado del congreso –añade Ana- nos animó a que el evento no se convirtiese en algo efímero. El alto nivel presentado por los participantes invitaba a plasmar una selección de comunicaciones y conferencias en formato libro, puesto que era la mejor manera de alcanzar una difusión real de todos los conocimientos que se habían compartido en este foro”.

Por eso, este mes de mayo se celebrará la segunda edición de la que esperan grandes cosas: “Esperamos llegar a todavía más gente y aumentar nuestro impacto en la sociedad –afirma Julio-. Por el momento, tenemos confirmado un mayor número de propuestas que en la edición anterior. Nuestro objetivo es consolidar el proyecto, sumar nuestro granito de arena al esfuerzo de convertir Zaragoza en uno de los puntos de referencia a nivel nacional e internacional en estudios sobre cómic, involucrando a cada vez más universidades, investigadores e instituciones públicas y privadas. Nuestra mayor aspiración es que el cómic llegue a cada vez más personas y que en ese esfuerzo esté involucrada la universidad”.

“El congreso nos mostró la necesidad que existía de crear nuevos espacios donde reunir a los investigadores sobre cómic –apostilla Ana-. A su vez, se constató la diversidad de campos desde donde se abordaba, lo que permitió conocer diferentes metodologías de trabajo y establecer nuevas relaciones entre ellas. Una labor que fue posible gracias a la buena disposición de todos los participantes”.

“El Congreso que realizaremos en mayo de 2019 –añade Julio- busca explorar el concepto de narración en el cómic. Algunas de las preguntas que esperamos responder durante el desarrollo del encuentro son: ¿en qué se diferencia l narración de la historieta del tipo de narración o narraciones propuestas por la literatura?, ¿cómo puede resultar el tebeo todavía más útil a nivel didáctico? o ¿cómo es de diferente la narración gracias a los medios digitales?”

“La edición de 2019 busca consolidar los cimientos dispuestos en la anterior edición –concluye Ana-, continuar creciendo y seguir sumando nuevos apoyos. Actualmente las numerosas propuestas recibidas visibilizan su buena aceptación entre los investigadores, lo que ayuda a que el proyecto siga expandiéndose entre la sociedad. De hecho, uno de los objetivos fundamentales es que el evento se posicione como un referente a nivel nacional e internacional. En esta ocasión el título que acompaña al II Congreso es Dibujando historias, más allá de la imagen, un intento de apostar por el valor de la narración dentro del cómic”.
“Los artículos del libro son directos y muy bien documentados”

En cuanto a los artículos que nos vamos a encontrar en Nuevas visiones sobre el cómic, Julio asegura que: “Son muy directos y bien documentados. En pocas páginas narran investigaciones que han podido desarrollarse durante meses o incluso años. Este hecho hace del libro una herramienta muy útil de lectura y, también, de consulta. Creo que dan un panorama del cómic actual y le sirven como apoyo. La investigación universitaria no debe quedarse encerrada tras los muros de la institución sino que tiene que constituirse como un agente activo de apoyo y de transformación del medio. Si trazamos un panorama, por ejemplo, sobre el cómic en los años ochenta, tenemos como objetivo construir la historia, hablar de la sociedad del momento (con todo el impacto que ello supone) o permitir que un historietista o un editor conozcan lo que ha ocurrido con anterioridad. De esta forma, podrá ejercer su oficio conociendo bien a sus precedentes”.

Ana, por su parte, destaca su diversidad: “Si algo caracteriza a los textos incluidos en el libro es su diversidad. Se trata de trabajos de una gran calidad, fruto de una ardua investigación y de una excelente capacidad de síntesis, ya que, debido al amplio número de propuestas, su extensión es reducida. No solo dan un panorama del cómic actual, sino que al mismo tiempo muestran cómo se han ido desarrollando estas líneas de investigación en los últimos años. Una virtud que le permite al lector conocer de dónde nace la situación actual en la que se encuentran los estudios vinculados con el noveno arte”.

Lenguaje, periodismo o japonismo

En cuanto al contenido del libro, Ana y Julio nos avanzan qué nos vamos a encontrar: “Tres textos amplios de Antonio Altarriba, David Almazán y Pepo Pérez abren el libro, para estructurarse a continuación en cinco grandes bloques que sirven como reunión de los grandes temas del libro: lenguaje, estudios históricos, prisma de género y LGTBI; humor gráfico, cómic y periodismo; didáctica y educación; manga e influencia japonesa y relaciones con otras artes. Son temas que buscan abarcar gran parte de los principales enfoques que se están dando actualmente en torno al cómic”.

Les pedimos que, cada uno, destaque alguno esos artículos. “El artículo de Antonio Altarriba que abre el libro, Cincuenta años críticos, me parece fantástico porque condensa mucho en muy poco –afirma Julio-. Realiza un panorama necesario sobre décadas de producción crítica en torno al cómic y lo hace con un lenguaje directo y sencillo. Imprescindible. El artículo de Antonio Tausiet, Egobiografía onírica del marqués de Sadefín, la obra oculta de un genio, es especialmente interesante porque sitúa a un autor como Serafín Rojo de forma merecida en la historia del cómic y narra el proceso de recuperación de sus historietas en la edición crítica que ha firmado el autor”.

En cuanto a Ana: “Me han llamado especialmente la atención aquellos artículos que han destacado el cómic como espejo de la historia, herramienta para estudiar una época y unos acontecimientos. En este sentido, destacaría el firmado por Juan Carlos Pérez Viñetas para la exhibición de atrocidades. Memorias del horror, un impecable recorrido por algunos de los cómics históricos más relevantes de todos los tiempos, como Maus o Persépolis”.

“Hablábamos –continúa Ana- de la inserción del cómic en la universidad y acerca de la importancia del manga, en este sentido el artículo de David Almazán Educación, literatura y manga. Homenaje a Jirô Taniguchi (1947-2017) y la época de Botchan es magistral. David narra toda una época a partir de un cómic que utiliza habitualmente en sus clases”.

Algunos de los mayores expertos en cómic

Artículos imprescindibles que, además, están escritos por algunos de los estudiosos del cómic más importantes de la actualidad: “El "marrón" que suponía escoger a los articulistas no recayó en nosotros –reconoce Julio-, sino en el comité científico del primer Congreso Internacional de Estudios Interdisciplinares sobre Cómic, que seleccionó a las contribuciones de mayor calidad de entre aquellas que participaron en el Congreso. El Comité estaba formado por críticos, teóricos y especialistas de primer nivel, de dentro y fuera de las fronteras españolas, como Pablo Dopico, Elisa McCausland, Álvaro Pons o Pablo Turnes”.

“Dentro del Congreso –añade Ana- existieron una serie de líneas temáticas generales a partir de las que se establecieron las mesas redondas que formaron el encuentro. De esta forma, se dio libertad absoluta a los autores para plantear cada tema, siempre que cumpliera criterios de calidad de documentación, metodología o planteamiento riguroso”.
“Se consolidan los estudios sobre cómic”

En cuanto a si este interés académico por el cómic es pasajero o se consolidará, Julio afirma que: “Estamos en un momento muy bueno. Y cada vez mejor. Estamos, en mi opinión, en una época de consolidación de los estudios sobre cómic. Aunque aún queda mucho camino por recorrer, ya no resulta tan "raro" ser teórico del medio y cada vez hay más apoyos institucionales”.

“Claramente –añade Ana-, la investigación, como hemos comentado, tiene que ser compañera inseparable del cómic y de la actualidad”.

En cuanto al futuro, Julio asegura que: “No somos objetivos, pero yo diría que el cómic tiene muchísimo futuro. Cada vez se publica más y mejor con autores de un talento increíble. Forma parte de manera creciente de las crónicas de los medios de comunicación y gana en fuerza y prestigio cultural. Queda mucho por hacer, pero de momento el futuro es muy prometedor”.

“Por otra parte –apostilla Ana-, desde el punto de vista académico, si algo nos ha demostrado el congreso es que existe una gran cantera de investigadores españoles que están dedicando su trabajo al universo del cómic y que quieren seguir dentro de esta materia. Un indicador que refuerza la importancia que está adquiriendo a todos los niveles”.

Por eso los autores destacan esa excelente relación que existe entre el cómic y las Universidades españolas. “Es una relación buena –asegura Julio-, pero que todavía se puede mejorar. No se nos debe de escapar de las manos el momento de consolidación en el que nos encontramos. Debemos de seguir creando redes y entendiéndonos dentro y fuera de la universidad para que los estudios sobre cómic, ahora que han entrado, nunca vuelvan a salir del ámbito académico”.

Por eso, Julio destaca que el cómic puede ser una gran herramienta para los estudiantes universitarios: “Una de las mejores. El potencial del cómic en este sentido todavía está por descubrir”.

Ana concluye que: “Por nuestra parte, seguiremos apostando por proyectos como el congreso o el libro Nuevas visiones sobre el cómic, pequeñas aportaciones que, esperemos, sirvan para contribuir al asentamiento definitivo del cómic en nuestra sociedad”.

jueves, 14 de febrero de 2019

Salón del Cómic será Comic Barcelona para atraer a las nuevas generaciones

El Salón del Cómic de Barcelona pasa a llamarse a partir de este año Comic Barcelona y cambia de logotipo para reflejar la renovación del certamen, que busca “adaptarse a los tiempos y atraer con más fuerza a las nuevas generaciones”, según ha dicho este jueves la directora general de Ficomic, Meritxell Puig.

La 37 edición de Comic Barcelona, que se celebrará del 5 al 7 de abril en Fira Barcelona Montjuïc, reduce el número de días, que pasa de cuatro a tres, y amplía el espacio utilizado, de los 50.000 metros cuadrados del año pasado a los 52.000 de éste, en los que esperan dar cabida al mismo número de visitantes de la edición anterior, que alcanzó la cifra de 118.000.

Además, Comic Barcelona se alía con el Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC), donde tendrán lugar dos exposiciones: una dedicada a la mítica revista El Víbora, que se celebrará en verano, fuera de las fechas del salón; y otra a las nuevas aventuras de Corto Maltés, del guionista Juan Díaz Canales y el dibujante Rubén Pellejero.

Dentro del recinto de la Fira tendrá lugar otra exposición importante, la de Stan Lee, que repasará su obra y su papel en el desarrollo del comic-book. La reivindicación de clásicos como Stan Lee no impedirá que el público aprecie el giro que el evento quiere dar para acercase a la gente joven.

“Muchos de nuestros visitantes han crecido con nosotros -ha señalado Puig- y, aunque tenemos también visitantes jóvenes, queremos potenciar la franja de 12 a 22 años porque son los lectores del futuro”. Esta intención se hace evidente en el cartel que este año ha diseñado la autora de cómics e ilustradora Ana Galvañ y en el que se muestra a un grupo de jóvenes de género indefinido elaborando un fanzine.

Quería dar visibilidad a los chavales y chavalas que se reúnen en casa de alguno de ellos a elaborar fanzines sin medios económicos, porque es donde está la cantera del cómic y donde pasan cosas realmente interesantes”, ha señalado la artista murciana. En este sentido, el salón cuenta con un nuevo espacio, denominado Alter ComicBarcelona, que pretende dar cabida a las editoriales pequeñas, independientes, alternativas o de reciente creación. Además, crece tanto la Zona Fanzine como Artist Alley, el espacio en el que los autores pueden vender directamente al público sus páginas originales y autoeditadas, que pasa de 10 a 30 creadores.

En el apartado de premios se ha añadido la categoría de infantil y juvenil y se ha reforzado el Comic Kids, creado el año pasado para los más pequeños. El asesor y comisario de exposiciones, Antoni Guiral, ha anunciado que aumentará el número de invitados, especialmente entre los procedentes de la Península Ibérica.

También se ha referido a Javier Panera, que será el comisario de “Vibraciones Underground: Interferencias entre cómic y rock and roll”. Igualmente, la ganadora del Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona de la pasada edición, Laura Pérez Vernetti, expondrá su obra en Fira Barcelona, al igual que Ángel de la Calle, que obtuvo el premio a la Mejor Obra, y Ana Penyas, que ganó el de la Autora Revelación. También habrá actividades relacionadas con los aniversarios de los personajes de Popeye, Astérix y Tintín, en una edición que contará con un presupuesto aproximado de un millón de euros.

miércoles, 13 de febrero de 2019

‘Mataré a Mandela’: Un cómic necesario y obligatorio


‘Mataré a Mandela‘ es un cómic de corte histórico que Gabriella Contu y Giuseppe Baiguera han cuidado con mucho detalle. El uso del dialecto propio de la región, el buceo por la Sudáfrica de aquella época, la negación a esconder lo sucedido y la necesidad de mostrar sin tapujos lo sucedido y el conocimiento de causa de lo que sucedía en aquel contexto se reproduce con sumo realismo en las viñetas del cómic. Por eso, a pesar de que el dibujo sea sencillo y poco destacado, de que no te vaya a cambiar la vida y de que ya conozcas lo sucedido, esta obra es necesaria. Necesaria porque nos recuerda un mundo que nunca jamásSinopsis oficial de ‘Mataré a Mandela’.

Cuando la lucha cuesta tanta sangre, tanto dolor, ¿de verdad vale la pena luchar? Sudáfrica, 1963. El despreciable régimen racista del Apartheid oprime a la población nativa, excluida de todo puesto de poder, reducida a la miseria, despreciada y sometida por los blancos… La lucha por la libertad le costó un hijo al viejo Moses, y ahora él dice que sólo quiere “vivir tranquilo” y que los combatientes no son más que “terroristas”. Trata de esconderse de la realidad, derrotado por el dolor y el miedo. Pero pronto deberá hacer una elección, la más importante de su vida: tendrá que elegir de qué lado estar., sobre todo en estos tiempos convulsos en los que vivimos, debemos reproducir.


martes, 12 de febrero de 2019

"Hace unos años, el cómic solo se veía como una cosa para niños muy marginal"


Fueron muchos los que le dijeron a Juan Díaz Canales (Madrid, 1972) que Blacksad sería un error. Que mezclar las fábulas con el thriller era un desatino, sobre todo en la década de los 90, cuando el público estaba tan hastiado de los tebeos protagonizados por animales. John Blacksad, un gato negro dedicado a la investigación en un mundo antropomórfico, acabó demostrando lo contrario a los editores. La obra, guionizada por Canales e ilustrada por Juanjo Guarnido, se convirtió en el inicio de una exitosa serie, que le valió a su autor el Premio Nacional del Cómic 2014 y el Premio Eisner en la categoría de Mejor Edición Norteamericana de Material Internacional.

Desde entonces, el que fuera animador ha apostado todas sus cartas al mundo de la viñeta, en el que cuenta con títulos como Fraternity, su obra integral Como viaja el agua, y la creación de las nuevas aventuras de Corto Maltés. Su larga trayectoria la repasará mañana a las 18.30 horas en la UNED, dentro de los Encuentros con escritores que organiza el Centro de Formación y Recursos de A Coruña.
-Casi veinte años ya desde su estreno en el cómic...

-Sí. Cuando hecho la vista atrás, veo que solo puedo estar agradecido. Yo siempre he sido aficionado al cómic, pero la primera parte de mi vida profesional la he dedicado al mundo del dibujo animado. Cuando se publicó el primer libro de Blacksad, me fui volcando más y el cómic se ha ido convirtiendo en mi ocupación principal. Desde ahí, he ido cubriendo muchos objetivos.

-Como el de desenterrar las historias de un antiguo amor de infancia, Corto Maltés.

-Sí, para mí es un sueño hecho realidad. Siempre he sido muy fan del personaje, ha sido muy importante tanto a nivel profesional como emocional incluso.

-Pero para la mayoría será siempre el padre de Blacksad. Que a uno lo recuerden sobre todo por su personaje debut, ¿es bueno o malo a estas alturas?

-Yo no tengo queja ninguna. Siempre hay cosas que te condicionan. Como bien dice, yo siempre voy a ser uno de los padres de Blacksad, pero eso solo me ha traído cosas buenas. ¿Qué cualquier cosa que vaya a hacer después, en comparación, posiblemente sea considerada una cosa menor? Quizá sea así. Siempre va parecer menor, porque la trascendencia de Blacksad como personaje nos ha sobrepasado un poco a todos.

-La idea la gestó junto a Juanjo Guarnido en la década de los 90, un momento no muy favorable para la novela gráfica española. ¿Era tiempo de ser idealistas?

-[Risas] Con la edad que teníamos entonces Juanjo Guarnido y yo, esas cosas te las planteas de un modo mucho más primario. Quieres hacer una obra, y buscas la manera de que lo publiquen. Muchas veces dicen que Blacksad fue rechazado por las editoriales españolas, pero eso no es del todo cierto. Simplemente era una época en la que no había el soporte para que pudiese ser publicado aquí, así que lo intentamos en Francia, donde hay un mercado del cómic más potente.

-Y les salió bien, aunque el concepto era un tanto arriesgado. Me extraña que nadie les dijese que un thriller antropomórfico era demasiado disparatado?

-Hubo quien nos los dijo [ríe]. Los editores te decían: "Protagonizado por animales ya está muy visto, no tiene mayor interés?". Pero, afortunadamente, el lector de cómic estaba abierto a nuevas ideas. Eso ha hecho que Blacksad, que era un experimento narrativo que mezclaba las fábulas con lo policíaco, contara con su favor.

-La obra se desarrolla en Estados Unidos, como la mayoría de sus historias, ¿por qué ese punto de confluencia en su producción gráfica?

-Veo Estados Unidos como una mitología que nos es muy común a todo occidente. Tenemos una evidente invasión cultural por su parte, y es un lugar común en el que nos sentimos cómodos creadores y lectores. Siempre me ha interesado, porque es como encontrar un lenguaje que todo el mundo va a comprender.

-La excepción es Como viaja el agua , su primera novela como autor guionista y dibujante.

-Sí. Pasa en el Madrid actual, y tiene muchos elementos que tienen que ver conmigo, porque es una mirada a la sociedad que me rodea. Era algo que tenía pendiente. Siempre he sido muy fanático de los cómics como autor en potencia, porque de pequeño contar historias a través de los tebeos era una forma de expresión para mí.

-¿La obra no responde también a la necesidad de dejar de formar parte de un trabajo colectivo?

-Sí. A veces echas de menos el poder expresarte sin tener que pasar el filtro de poner en común tu trabajo con otras personas. Nunca ha sido tampoco una frustración para mí, porque la experiencia de colaborar siempre ha sido buena. Pero trabajando solo te sientes más realizado.

-El relato plasma los modos que tienen las distintas generaciones de afrontar la vida. ¿Esas diferencias también existen entre los autores al afrontar el cómic?

-[Duda] Siempre hay un componente generacional, uno no puede renegar de los orígenes culturales de la época que le ha tocado vivir. Pero al mismo tiempo, yo no sería capaz de etiquetar a los autores según generación. Creo que si algo tiene el cómic es que es un género muy ecléctico, y eso se refiere también a la cuestión generacional.

-¿Sucede lo mismo con el público? Porque muchas veces parece que el reto del género es saltar la barrera hacia el lector adulto...

-Es así, pero está cambiando a mejor. Hace unos años, el cómic solo se veía como una cosa para niños muy marginal. Pero se construyó el artefacto de la novela gráfica, que ha sido muy útil para llegar a un público que se había despegado del cómic o que jamás le había dado una oportunidad. Ahora el cómic ha entrado fuerte en la librería generalista, y existe el Premio Nacional, que ha dado mucha visibilidad al medio.

-¿Al final era una cuestión de terminología, entonces?

-No solo, pero también ayuda. Al final las palabras condicionan, y abren o cierran puertas.

lunes, 11 de febrero de 2019

Mazinger Z se enfrenará a los Transformers en un nuevo cómic



Village Books anunció que el próximo mes de marzo presentará un sorprendente crossover que enfrentará al clásico Mazinger Z con los Transformers.

Mazinger Z vs. Transformers será un cómic de seis partes a todo color que a lo largo de sus 104 páginas contará cómo los Transformers llegan a la década de 1970, específicamente en la línea de tiempo de Mazinger Z.

Así, los autobots viajarán en el tiempo hasta la época en que Koji Kabuto y la compañía comenzaron sus aventuras. Pero no llegarán libres de complicaciones.

De acuerdo a la sinopsis, también incluirá a los malvados Decepticons el  Doctor Infierno y el Barón Ashura.

El arte del cómic estará a cargo de Hayato Sakamoto, Naoto Tsushima, Yuu Kinutani, Eiji Yoshioka, Kazumi Hoshi y Naoyuki Fujisawa.

Por su parte el creador de Mazinger Z, Go Nagai, hará la portada para el lanzamiento tradicional, ya que el libro incluirá 4 portadas diferentes, una en la versión normal, una en la versión exclusiva de Amazon Japón y dos versiones exclusivas de la tienda en Village Books.

sábado, 9 de febrero de 2019

Cómo enseñar historia del arte en cómic


Pedro Cifuentes no es un profesor al uso. Este docente burrianense enamorado de los tebeos y de 43 años imparte clases de Ciencias Sociales en el IES Miquel Peris i Segarra del Grao de Castellón con una filosofía clara: potenciar el aprendizaje reforzando el componente visual para atraer y conectar más con el alumnado. Fruto de ese espíritu y de su pasión por las viñetas nace Historia del arte en cómic, un proyecto educativo cuyo primer volumen, El mundo clásico, se presenta este jueves en el centro cultural La Bohemia (19.00 horas).

Dividido en seis fascículos, en esta primera entrega da a conocer movimientos artísticos y personajes de la talla de Herodoto, Leonardo da Vinci o Frida Khalo a través de las aventuras de un profesor --el propio autor-- y seis alumnos que recorren distintas épocas de la historia en los dibujos ideados por Cifuentes.

Con todos los ejemplares agotados, la previsión inicial es que el segundo tomo --La Edad Media-- salga en verano, pero la dificultad de compaginar la docencia y su amor al tebeo complica el calendario. «No daba abasto. Y si a eso le sumamos criar a un hijo de poco más de un año aún es más complicado», cuenta el profesor.

Aunque reconoce haber recibido diferentes ofertas editoriales para esta segunda entrega, Cifuentes aún no tiene claro si seguir ese camino o volver a «envalentonarse» y lanzarlo de forma independiente «a lo Juan Palomo»,  tal como ha hecho con el primer fascículo.

Exitoso 'crowdfunding'

Después de recibir las calabazas de las editoriales --las educativas le decían que la propuesta era «demasiado tipo cómic» y las relacionadas con el tebeo pensaban que era «demasiado didáctico»--, el proyecto vio la luz gracias al crowdfunding. La iniciativa fue lanzada en la plataforma Verkami en mayo del año pasado con el objetivo de conseguir una financiación mínima de 400 euros para garantizar los costes de impresión y una tirada reducida de 250 ejemplares del primer volumen de la obra. «Pero la cosa se nos fue de las manos y a los dos días ya se habían cubierto las expectativas. Al final el proyecto se cerró con 12.750 euros y pasó a 1.500 ejemplares», confiesa.

Con un prólogo realizado por el profesor Toni Solano, director del IES Bovalar de Castellón --«un ejemplo al que seguir», dice Cifuentes--, el docente de Burriana, que en el año 2010 fue premiado con el Premio Nacional de Educación para el Desarrollo, recalca que la obra es un reflejo de la cultura visual que debe imperar en las aulas de Secundaria. «Cuando estoy en clase, lo que tengo detrás no es una pizarra, es la viñeta más grande a mi disposición para poder enseñar dibujando», razona Cifuentes.

viernes, 8 de febrero de 2019

La Universidad de Huelva pone en marcha una nueva edición de Campus Cómic


El Área de Cultura de la Universidad de Huelva, encargada de la organización de eventos culturales en el marco universitario onubense, presenta una nueva edición de Campus Cómic, un concurso en el que se premiarán los mejores cómics y novelas gráficas elaborados por jóvenes artistas de nuestra comunidad universitaria.

Tanto Campus Cómic, como Contemporarte, se enmarcan dentro del Proyecto Atalaya que se coordina desde la Dirección General de Universidades de la Junta de Andalucía y que reúne en torno a la cultura a las diez universidades públicas andaluzas. CampusCómic se plantea como objetivo la promoción de los artistas que componen tanto la comunidad universitaria andaluza, así como impulsar los valores estéticos y creativos de dicha comunidad.

CampusCómic es un proyecto que se centra en la novela gráfica y el cómic, géneros al alza en el consumo cultural de nuestro país. Este certamen busca ser una plataforma de lanzamiento para ilustradores, dibujantes, autores de novela gráfica, diseñadores, etc…que componen la comunidad universitaria andaluza. En este certamen el jurado premiará hasta un máximo de 15 obras de diferentes autores y se editará con ellas una publicación colectiva. Además, cada autor seleccionado recibirá un premio de 600 euros y cincuenta ejemplares de dicha publicación.

Ya está abierto el plazo de presentación de obras y pueden participar en Campus Cómic los miembros de la comunidad universitaria (alumnado, personal docente e investigador, y personal de administración y servicios), de las diez universidades públicas andaluzas y quienes hayan finalizado sus estudios universitarios desde el curso académico 2016/2017 en alguna de las mismas.

Cada participante podrá presentar su trabajo con un mínimo de 8 y un máximo de 12 páginas (a una sola cara) en formato único vertical DIN A4 (210 x 297 mms), con una resolución de 300 ppp. No se aceptarán aquellas obras que puedan atentar contra la dignidad de las personas y/o los animales. La ordenación de las viñetas se podrá hacer de la forma tradicional occidental (de izquierda a derecha y de delante a atrás) o de ordenación japonesa, siempre que quede debidamente especificado en la inscripción.

La participación es muy sencilla y se realiza completamente online a través la web del concurso: www.campuscomic.es. El plazo límite de presentación de obras será hasta el 1 de mayo de 2019.

miércoles, 6 de febrero de 2019

Nacho Vigalondo rodará la adaptación del cómic ‘El vecino’ para Netflix


 Netflix ya ha elegido su nuevo proyecto de ficción original en España: la plataforma adaptará El vecino, novelas gráficas creadas por Santiago García y Pepo Pérez y publicadas por Astiberri. El director Nacho Vigalondo será el encargado de llevar el cómic a la pequeña pantalla en forma de serie mientras que Quim Gutiérrez, Clara Lago, Catalina Sopelana y Adrián Pino serán los actores que encabecen el reparto.

El rodaje de la nueva serie empezará dentro de un mes y aún no tiene fecha prevista de estreno. Vigalondo, que confiesa tener en casa todos los números del cómic, explica a La Vanguardia que cuando los showrunners Carlos de Pando y Sara Antuña contactaron con él para proponerle el proyecto les dijo que sí antes de que terminaran la frase. “Si eres director de cine español era inevitable mientras leías los cómics imaginarse todas sus posibilidades; no es un proyecto que nazca de mí pero me he tirado de cabeza”, explica ilusionado.

En opinión del director cántabro, nominado a los Oscars del 2004 en la categoría de mejor cortometraje por el corto 7:35 de la mañana, los guionistas Miguel Esteban y Raúl Navarro se han propuesto preservar el espíritu del cómic en formato de serie, es decir, “mezclar la figura de un superhéroe con la vida diaria de una gran ciudad y juntar algo idealizado, imposible y cósmico con lo que le pasa a alguien cuando tiene que madrugar temprano por la mañana”.

El cómic está protagonizado por Javier, una persona a la que no le van demasiado bien las cosas y que apenas llega a fin de mes con un trabajo precario. Tiene un negocio de camisetas con frases desmotivadoras que no acaba de triunfar y además su relación con su novia Lola va dando tumbos. Su vida cambiará cuando un extraterrestre le cae encima y le traspasa sus poderes.


Se convierte en un superhéroe pero no le irá  mejor que antes porque esos superpoderes sirven de poco cuando uno se queda sin trabajo o la novia pide tomarse un tiempo. La suerte cambiará para Javier cuando su vecino José Ramón le enseñe cómo usar sus poderes.

En un momento en que los superhéroes han invadido la ficción televisiva (Netflix ha estrenado en los últimos años Daredevil y The defenders, entre otros), Vigalondo marca diferencias: “No sería justo ni inteligente que nos pusiéramos frente a los ojos referencias como Daredevil porque El vecino en realidad pertenece al género de la comedia, aunque evidentemente hay elementos con los que estamos jugando que remiten a la cultura de los superhéroes”.

“Por el tratamiento de la cotidianidad y de cómo a los personajes les afecta todo lo que pasa a su alrededor, hemos intentado mantener distancias con el superhéroe tradicional del cine y de las series”, explica el director que compara el tono de El vecino con el de Superlópez, con unos tintes “mucho más caricaturescos y satíricos”.

La ficción, producida por Zeta Audiovisual, tendrá efectos especiales, pero sin abusar. “Si fuera una serie con muchos efectos especiales, cualquier lector del cómic sabría que hemos traicionado de base la propuesta original, que es la de crear un superhéroe a ras de suelo”, afirma Vigalondo. “Todo fan de El vecino sabe que más importante que ver volar al protagonista es verle desayunar, pero evidentemente le veremos volar porque si no, ya nos estaríamos pasando de frenada”, concluye el director, ansioso ya de iniciar el rodaje.

martes, 5 de febrero de 2019

James Cameron adapta al cine el cómic japonés «Alita: Battle Angel»


El cineasta James Cameron, autor de algunas de las películas más taquilleras de la historia, sostiene que «entender cómo funciona el corazón y la mente de las mujeres es el gran reto del hombre en esta civilización», al presentar su última producción, Alita: Battle Angel. El director explica que se propuso «descifrar ese código» al escribir el guion de esta cinta de ciencia ficción futurista, dirigida por Robert Rodríguez y basada en la serie manga de los años 90 del japonés Yukito Kishiro.

La película, producida por Cameron y Jon Landau, su colaborador también en Avatar y Titanic, narra la evolución y aventuras de la cíborg (organismo cibernético) Alita, una joven adolescente que se despierta amnésica en un mundo posapocalíptico, tres siglos después de una catástrofe tecnológica. Con la ayuda del científico cibernético Doctor Ido (Christoph Waltz), que reconstruye su cuerpo dañado, Alita (Rosa Salazar) va recordando su pasado y su verdadero espíritu de luchadora, con el que tratará de cambiar el orden establecido.

Con una estética «ciberpunk» -que mezcla decadencia y alta tecnología-, potente música y efectos visuales, el filme, que luce especialmente en 3D, presenta una trama de suspense con mucha acción y personajes sorprendentemente sólidos, en particular su protagonista. «Siempre me han gustado los personajes femeninos fuertes, pero este era diferente. Al tratarse de una chica adolescente, pasa por importantes momentos en su transformación hacia mujer, debe hallar su identidad, su lugar en el mundo», cuenta a el creador canadiense.

lunes, 4 de febrero de 2019

Paco Roca, ante el nuevo y "rupestre" reto de empapelar un museo con un cómic


El dibujante valenciano Paco Roca empapelará con viñetas las paredes de una sala del IVAM en lo que reconoce como un reto "inédito" y "novedoso", que se "parece más a pinturas rupestres que a un cómic".

La exposición de Roca, todavía sin título, es una de las actividades programadas por el Instituto Valenciano de Arte Moderno para conmemorar su 30 aniversario, que se cumple el próximo día 18, y podrá visitarse a partir del 7 de marzo.

En una entrevista con EFE, el Premio Nacional del Cómic 2008 reconoce un cambio en la idea inicial de contar la historia de los 30 años del IVAM porque al ser la sala tan densa, le limitaba mucho a la hora de desarrollar toda la narrativa, pero queda "aparcada para un futuro".

A Paco Roca (València, 1969) le atrajo que el propio museo propusiera que fuera material inédito y que no supusiera colgar nada ya hecho, sino "empapelar las paredes de una sala" con viñetas de una nueva historia.

Cuenta que ya había expuesto en otros museos, como el MuVIM, siempre de una forma "interesante, pero que no deja de ser extraña porque supone colgar las páginas de un cómic en la pared cuando no está hecho para eso" y darle a todo "la didáctica de ver el proceso".

"Tampoco me veía pintando cuadros porque lo mío es la narración gráfica; lo que he hecho finalmente es utilizar la sala para contar una historia, cómo a lo largo de la historia del cómic el continente y el contenido siempre han ido de la mano", resalta.

De hecho, rememora que el cómic empezó en la prensa norteamericana a principio del siglo pasado en un formato "que condicionaba lo que se podía contar, tanto por las técnicas de impresión como por el espacio", como ocurrió luego cuando llegó a revistas, donde se podía contar la historia en 50 páginas, con mejor impresión y técnicas.

"Siempre ha ido de la mano el soporte con lo que se podía contar", incide, como al llegar la novela gráfica con 300 páginas para contar una historia o el formato digital, que "permite contar las cosas de otra forma y utilizar colores que, igual, no puedes tener impresos".

"¿Y qué pasa cuando cambias el soporte y dejas el papel y tienes una pared? Es algo más parecido quizá a las pinturas rupestres que a un cómic, pero sigues teniendo una narración gráfica aunque en las paredes de un museo", añade.

Se trataba de "sacar partido" al soporte, un "reto" que le pareció "interesante" y "novedoso" porque utiliza las paredes de la sala para contar una historia inédita, hecha para ese lugar usando el formato del cómic.

Aunque no adelanta muchos detalles, asegura que "es un cómic, con viñetas, y el lector podrá ir siguiendo la historia" en dos pisos de sala, aunque quizá no al ritmo que lleva en la intimidad porque "seguramente, cuando lo vea, en la sala habrá más gente".

"La historia trata la relación del creador y de su obra, pero al mismo tiempo es una metáfora de la vida en sí" y a partir de esa relación "habla del ser en general", detalla.

Representa el movimiento de Nietzsche y otros filósofos de replantearse cómo tenía que ser el individuo cuando las creencias ya no funcionaban, según el dibujante: "Es un paralelismo entre las dos cosas, el creador y la obra, y la obra como individuo que es consciente de haber sido creado y busca una libertad que no ha tenido".

Esa es la "libertad absoluta" que tienen su historia y las viñetas por "saltar de las páginas a una pared o toda una sala" e incluso, la libertad del dibujo sobre la viñeta que simboliza la "libertad individual", pues un personaje saldrá de la viñeta "y se fugará de la sala".

A su juicio, "todo es bastante experimental", desde el formato en una pared a la forma en que se lee la historia.

sábado, 2 de febrero de 2019

El País:La gran novela americana es un cómic


Al lugar en el que se ha escrito y dibujado la primera gran novela americana del siglo XXI, una novela en viñetas que ha sido capaz de atrapar el mundo en el que vivimos a la manera en que Vladímir Nabokov atrapaba todas aquellas mariposas, se accede por el patio trasero de una imponente casa de ladrillo, propiedad de una familia de chefs. Esa es la razón, dice Nick Drnaso, el tipo de Palos Hills que todavía no acaba de creerse que su segunda novela gráfica acabase nominada al Man Booker, de que haya tantas barbacoas en el patio trasero. Todas están cubiertas de nieve. De hecho, hay al menos tres palmos de nieve cubriendo el patio. Y los copos siguen cayendo. “No creo que salga de casa hoy”, dice Nick. La casa de la que no piensa salir está en Chicago, aunque no la ha diseñado Frank Lloyd Wright. Es un pequeño apartamento, situado como una pieza de cubo de Rubik, en algún lugar de la casa de los chefs. Lo comparte con su mujer, también dibujante, y sus tres gatos. Cuadros inspirados en el juego de mesa Operación, cientos, puede que miles, de pequeños muñecos, y cientos, puede que miles también, de cómics y libros. En la cocina hay café recién hecho —en cafetera italiana— y galletas caseras de chocolate blanco.

La sorpresa fue mayúscula cuando, en algún momento del pasado julio, se supo que, por primera vez, una novela gráfica iba a competir por el Man Booker. Y aún más cuando se supo que esa novela gráfica era tan solo la segunda novela gráfica de un tipo de 29 años que hasta entonces trabajaba limpiando cristales en el Field Museum, el impresionante museo de historia natural de Chicago, famoso por albergar el mayor tiranosaurio rex que jamás se ha encontrado, un montón de huesos llamados Sue en honor a la paleontóloga que los encontró en 1997: Sue Hendrickson. Al igual que su única novela gráfica hasta la fecha (Beverly, publicada en castellano por Fungencio Pimentel), Sabrina (Salamandra) tenía nombre de chica, y estaba destinada a marcar una suerte de antes y después en la historia del género, a convertirse en un intenso y doloroso clásico instantáneo, doloroso a la manera en que lo fue el Jimmy Corrigan de Chris Ware, con no solo su profundidad, sino también una ambición tal vez imprevista pero sin duda totalizadora con el momento y el lugar, siendo el lugar el mundo entero.

“No querían hacerlo en realidad. No querían nominarme”, dice del premio que terminó ganando la nor­irlandesa Anna Burns con Milkman, que AdN publicará este año en castellano. “Con otro jurado, jamás me hubieran nominado. Fue una especie de accidente que lo hicieran. Y, bueno, es un honor, claro, pero también me hizo sentir algo incómodo. Parece que soy el representante de una clase de nuevo ciclo o algo parecido, y no me siento así para nada. Hubo gente que se enfadó muchísimo. Y yo estuve un tiempo pensando por qué. Y luego me pregunté si los cómics deberían ser considerados literatura. ¿Deberían? ¿Por qué? Son lo suficientemente distintos de la literatura como para tener su propia categoría, así que ¿por qué no la tienen? La gente se sintió insultada. Los entiendo. Lo del Nobel a Bob Dylan también fue muy raro”. A Nick no le gusta hablar con la gente. Le gusta observarla. Le gustaba su trabajo en el Field Museum porque podía observar a la gente y nadie se dirigía a él. Ahora es feliz porque no suele salir de casa. Se pasa el día dibujando. Cuando llega su mujer por las noches, ella está harta de haber pasado el día en la floristería en la que trabaja. Pero él necesita hablar con alguien. “A veces echo de menos trabajar”, dice.

Pero trabajar, trabaja. Y sin descanso. En la pequeña habitación de la pareja. Es allí, junto a la modesta cama de matrimonio, donde dibuja. Tiene una mesa de dibujo, una silla, que ocupa el mínimo espacio que queda entre la cama y la mesa, y otra mesa, tan pequeña como su portátil, tras la que se oculta la impresora y su paleta de colores: una cartulina en la que ha pintado pequeños cuadrados de colores que le sirven para decidir el aspecto que tendrá la página. “El color es muy importante”, dice. Durante mucho tiempo creyó que el cómic debía ser divertido. Luego descubrió que no tenía por qué serlo. No ha leído tanto como querría a Will Eisner, pero es capaz de utilizar sus encuadres —esos personajes de espaldas que permiten, siempre, que imaginemos lo peor— y sus silencios —que se convierten en empatía: un nexo de unión inquebrantable—. Alguien ha dicho que Sabrina es lo que ocurre cuando una tragedia personal —la desaparición de una chica y el posterior hallazgo de su cadáver— acaba triturada por las redes sociales y el imparable ciclón informativo deseoso de deformar y estirar la noticia hasta la aparición del próximo fenómeno. Y eso es justo lo que es. Y también son sus consecuencias, y de ahí el certero retrato de nuestra época.

Porque lo que ocurre cuando se pierde el control de la información, cuando los llamados Aburridos, es decir, toda esa parte de la población que vive de la actualidad, que solo respira cuando tiene ante sí un caso lo suficientemente morboso, que es por completo adicta a disponer de datos, sean o no fiables, empiezan a disparar rumores en todas direcciones, es que se da pie a las llamadas fake news y a las teorías conspiratorias, y éstas se traducen en puro canibalismo digital para con, en este caso, tres personas: el novio de Sabrina, Teddy; el mejor amigo de éste, Calvin, y su hermana, Sandra. Tres solitarios que nunca se han sentido tan solos. Y que, a la vez, nunca han deseado más poder desaparecer. Pero no pueden evitar vivir en el mundo en el que vivimos todos, en el que se diría, la vida es lo que pasa mientras consultas, una y otra vez, Facebook e Instagram. O el penúltimo vídeo viral. O las discusiones de Twitter. “Yo mismo tiendo a obsesionarme con las historias de asesinos, pero me dan miedo las redes sociales, no sería capaz de soportar saber lo que opinan de Sabrina, cualquier comentario podría destruirme”, dice.

Pero evidentemente no estaba pensando en sí mismo cuando escribió Sabrina. Estaba pensando en, por ejemplo, Justine Sacco, aquella directiva que, antes de subir a un avión con destino a África, en 2013, escribió un desafortunado y terriblemente racista tuit que decía: “Me voy a África. Espero no pillar el sida. Es broma. ¡Soy blanca!”, y cuya vida se convirtió en un infierno después de aquello. Humillación en las redes, el ensayo de Jon Ronson, le sirvió para atacar a cada uno de sus personajes desde un frente (hay quienes ni siquiera creen que Sabrina fuese real, otros que el asesino no es el verdadero asesino, otros que sigue viva, y, en cualquier caso, todos se sienten con derecho a opinar). Aunque sí hay una historia dentro de la historia — además de la soledad y la imposibilidad de conectar con otros seres humanos de los tres protagonistas, algo que Nick conoce y conoce bien— que tiene que ver con el dibujante. “La historia de los dos amigos, Teddy y Calvin, a los que la tragedia reconecta está basada en algo que me ocurrió con un amigo de Colorado. De hecho, fui a su casa y basé toda esa parte de la historia en lo que vi allí. Supongo que siempre necesito que algo sea real, partir de una especie de recuerdo propio”, confiesa.

Fue así en Beverly, su debut. “Todo eran recuerdos”, dice. El gato que aparece en Sabrina es también uno de sus gatos. Y en el fondo está transmitiendo un miedo. “No me gusta la sociedad que estamos creando. Espero que en el futuro se advierta a los chavales en el colegio sobre los peligros de la exposición a las redes sociales, y a la información que circula por la Red en general”, asegura. También dice que lo más probable es que el 11-S cambiara para siempre el mundo tal y como lo conocemos. Él tenía 12 años en 2001. Está a punto de cumplir los 30. Aunque su dibujo recuerda a Joost Swarte, admira por igual a Robert Crumb y a Seth. Cree que el cine hipnótico de Kelly Reichardt es “un milagro”. E insiste en el asunto del 11-S. “Supongo que la dictadura del presente en la que vivimos nació ese día, cuando el primer avión se estrelló contra las torres”, dice. Se descubrió entonces que podíamos volvernos adictos a la realidad. O a lo que la red global que habíamos construido decidiera qué era la realidad. ¿Vivimos, cada vez más, en un mundo que no existe, en un mundo de ficción interesada? Nick se encoge de hombros. “Me incomoda que me pregunten cosas así. Puede que la novela sea una especie de reflexión, sí, sin duda estoy explorando eso, pero no he llegado a ninguna conclusión, no tengo una tesis, todo lo que ofrezco es una visión desenfocada. No consuela, quizá todo lo contrario”, contesta. Y así es. Afuera sigue nevando. Las barbacoas de sus caseros chefs dejaron de parecer barbacoas hace mucho. No hay ni un alma en Lowell Avenue. “Definitivamente”, dice, “creo que no voy a salir de casa hoy”.