Banner

miércoles, 29 de abril de 2020

El Batman de Paco Roca, al rescate de las librerías de cómic, cuando reabran


Paco Roca, uno de nuestros historietistas más populares, autor de obras como «El cisne negro» o «Arrugas», realiza con «Los héroes siempre vuelven» uno de sus escasísimos trabajos en el género de los superhéroes.

El autor comenta que lo tuvo claro a la hora de elegir el personaje de su ilustración: sería Batman o, más exactamente, la Bat-señal, lo que le obliga a elegir a este personaje.

Como es sabido, este gran foco luminoso brilla en la noche de Gotham en sus momentos más oscuros. Ante cualquier peligro inminente para la ciudad, el comisario Gordon manda activar la potente señal luminosa, a sabiendas de que sería vista por el Hombre Murciélago; y que con rapidez se pondrá manos a la obra para proteger a la ciudad de cualquier amenaza en ciernes.

Paco Roca altera con ingenio el uso habitual de este gran foco de luz, ya que es el propio superhéroe, junto al comisario, el que lo maneja para pedir ayuda; y, además, sustituye con acierto el icono del murciélago por el de la cruz creada en el siglo XIX por Henry Dunant para identificar a los equipos médicos en zonas de guerra. «No se trata de una amenaza que Batman pueda combatir, se necesita otro tipo de héroes», comenta el historietista.

Paco Roca completa la ilustración incluyendo una figura en primer término, que se ajusta su máscara (perdón, mascarilla); y al cubrir su rostro, convertirse en un arquetipo, en un personaje anónimo que representa a todos los profesionales de la sanidad.

El historietista añade: «Es un homenaje a la sanidad pública. Es algo que está ahí y que no le prestamos la atención debida. Nos resulta invisible en nuestro día a día; incluso hay quien la cuestiona, pero cuando hay una situación tan complicada como la que vivimos en estos momentos, son ellos los que la combaten y nos salvan la vida».

martes, 28 de abril de 2020

Publicarán cómic perdido de Asterix realizado por Goscinny y Uderzo


El mes pasado, a la edad de 92 años, falleció Albert Uderzo, uno de los co-creadores de Asterix. Pero antes de su muerte, el dibujante estuvo trabajando en la restauración de un cómic muy poco conocido de la saga, en el que también participó el otro co-creador, Rene Goscinny.

Bajo el título de Asterix y el Menhir de oro, el cómic no es parte de los libros centrales del personaje, ya que se trata de una adaptación de un audiolibro de 1967. Como el trabajo nunca había sido republicado ni traducido, se consideraba perdido, ya que su difusión era muy limitada.

Pero ahora se concretará una nueva edición de esta historia de 44 páginas que saldrá a la venta el próximo 21 de octubre por parte de la editorial Albert René en Francia y Bélgica, mientras que Panini se hará cargo de su publicación en otros territorios.

De acuerdo al periódico Le Figaro, Uderzo estuvo trabajando antes de su muerte en la restauración de su viejo trabajo e inclusive recreando una nueva portada para la publicación.

En cuanto a su historia presenta cómo el bardo Cacaphoniix, Asterix y Obélix se trasladan hasta un bosque para ser parte de un torneo de bardos que entrega el Menhir de oro como premio.

viernes, 24 de abril de 2020

El próximo regalo de David Rubín: un cómic de Superman en tiempos del COVID-19


En los tebeos, cuando los ciudadanos se ven amenazados por un monstruo mecánico o por el enésimo plan de un genio del mal, miran al cielo y los ven pasar. Dejando un rastro de color, los superhéroes de siempre -Batman, Superman, Wonder Woman- vuelven a luchar contra el mal. Una y otra vez, hasta el final del cómic.

¿Y contra el coronavirus? El COVID-19 es invisible, no tiene una cara que se pueda golpear con un satisfactorio “¡PUNCH!”, como el Joker o Lex Luthor. Los héroes que nos defienden hoy -nos decimos- no llevan capa, sino mascarilla sanitaria. No lucen sus iniciales en un escudo dorado en el pecho, sino en una humilde placa de plástico del Sergas. En este panorama, ¿qué pintan los supers del tebeo en un mundo atenazado por el coronavirus?

La respuesta no viene de Gotham, sino de Ourense: el celebrado dibujante y guionista David Rubín ha preparado una historia corta del Hombre de Acero ambientada en esta cuarentena eterna. Lo ha anunciado la editorial ECC, y ha detallado que será un cómic gratuito, que se repartirá en todas las librerías y se podrá recoger en cuanto termine el confinamiento.

“Por ahora, los héroes se quedan en casa leyendo”, apuntan desde el sello, y añaden a la noticia otro detalle de esos que dejan al aficionado salivando: el cómic de Rubín irá acompañado por una serie de ilustraciones del valenciano Paco Roca -el superventas nacional, cuyo "Memorias de un hombre en pijama" puede leerse gratis durante el confinamiento-, el pamplonense Mikel Janín -encargado de no pocos números de la reciente serie de “Batman” junto a Tom King- y el jerezano Jesús Merino, otro habitual de los cómics de DC.

Según avanza ECC, en ellas “los iconos de DC Comics aparecen rodeados de los héroes anónimos que han jugado, juegan y jugarán un papel fundamental en esta crisis”. Se trata, además, de la primera vez que el ourensano se encarga de dibujar a Superman, más allá de fan-arts u homenajes: "¿Quién me iba a decir a mí que la primera vez que dibujara oficialmente a este personaje sería narrando estas tristes circunstancias que tod@s estamos viviendo por el COVID-19?", añade Rubín en redes sociales.

Por ahora, lo único que hemos visto del trabajo final es la portada del cómic, esta ilustración de Rubín en la que Superman y Krypto se despiden de una mujer con mascarilla: para ver el esto, habrá que esperar al momento en que podamos mirar al cielo y ver simplemente un pájaro. O un avión. O tal vez...

miércoles, 22 de abril de 2020

El cómic se enfrenta a su Día del Libro más atípico (y sin temer a la lluvia)


Por muchas ideas originales y digitales que se planteen, celebrar el Día del Libro o de Sant Jordi en casa y sin pisar la calle no será lo mismo, pero las editoriales de cómic, por si acaso, recuerdan sus novedades para quienes opten por comprarlas por correo o esperar al fin del eterno confinamiento.

Norma, una de las "casas madre" del cómic español, está actuando como tal, y ha lanzado como medida de apoyo a las librerías una campaña de novedades de mayo en forma de preventa, de manera que las librerías online las pueden vender y generar algo de liquidez, aunque los lectores no las podrán disfrutar hasta que las librerías físicas abran sus puertas, explica el editor Oscar Valiente.

Para las librerías sin portal online, Norma ha habilitado una tienda temporal donde los compradores pueden escoger a qué librería imputan su compra, de forma que la editorial abonará, tanto a la tienda como a su distribuidora, los márgenes habituales.

En cuanto a sus novedades como editorial, Norma sugiere la interesante biografía de George Orwell, a cargo de Pierre Christin; un volumen especial dedicado a la serie de Netflix "Stranger Thigs"; el boom manga "Las Quintillizas", de Negi Haruba, y para el público más joven, "Las hermanas Grémillet", de Alessandro Barbucci.

Reservoir Books ha tenido que "reprogramar" su catálogo, ya que algunos "libros prometedores" de la campaña publicados en enero y febrero vieron interrumpida su trayectoria, como "Depresión o victoria" de Meritxell Durán o "Del Trastévere al paraíso" de Hernández Cava y Santolaya, mientras que otros, previstos para este abril, han ceñido su promoción a las redes sociales.

Es el caso del "Todos nazis" de Albert Saló -autor de "Españistán" (2011)- que llevaba seis años sin publicar y al que la editorial no ha querido parar su salida "al tratarse de un tema de estricta actualidad política", aunque ha optado, de momento, por presentar el libro en formato digital, y atrasar unas semanas la versión en papel, comenta el editor Jaume Bofill.
A Planeta le dio tiempo a sacar el que todo apuntaba sería una de los títulos estrella de este Sant Jordi, la adaptación "thriller" que el italiano Claudio Stassi ha hecho de "La ciudad de los prodigios" de Eduardo Mendoza, cuya promoción ha sido casi toda "on line", gracias "a la predisposición del autor", tras realizar las últimas entrevistas físicas a principios de marzo, explican.

Sin embargo, el coronavirus ha obligado al gigante editorial español a posponer la presentación del que sin duda será uno de los lanzamientos del 2020, otra adaptación, la novela gráfica "Patria" que Toni Fejzula ha hecho con el superventas de Fernando Aramburu.

En la editorial La Cúpula, matriz de la mítica "El Víbora", se han visto muy afectados por los efectos colaterales de la pandemia.

"Sí, el más importante, el libro de Tillie Walden, "¿Me estás escuchando?". Probablemente era (y esperemos que sea, cuando se pueda) nuestro lanzamiento más importante del año, la gran apuesta. De momento, está retenido en la imprenta", comentan en La Cúpula, que tiene además en cartera la precuela de "La Sociedad de los Dragones de Té", de Katie O'Neill, que no pudo llegar a distribución o el nuevo libro de Etienne Davodeau, "Los corredores aéreos".

Igualmente se han sumado al verbo "reprogramar" en Bang Ediciones, que han retrasado hasta el verano, e incluso el otoño, dependiendo de cómo evolucione la epidemia, libros que tenían en agenda para el segundo trimestre del año.

Mientras llega ese momento, desde esta pequeña editorial barcelonesa ofrecen sus últimos títulos publicados: "Anunnaki", la fábula espacial del valenciano Vicente Montalbá sobre el origen de la vida en el Planeta Azul o el "No quiero ser mamá" de la cordobesa Irene Olmo, reflexión que desde el humor y la experiencia personal habla sobre la opción de la no maternidad.

El integral de "Noches oscuras: Metal" de Scott Snyder y Greg Capullo; "Crisis en tierras infinitas", la serie original de Marv Wolfman y George Pérez son algunos de los títulos que ECC, editorial especializada en superhéroes, publicó antes del parón, junto a algunas otras, alejada del género: "Llamarada", novela gráfica del argentino Jorge González, que utiliza la vida de su abuelo, "un ilustre jugador de fútbol", para recorrer cuatro generaciones.

Para "cuando los héroes puedan volver a la calle", ECC tiene preparada una buena lista de sugerencias. Entre ellas, una edición limitada en blanco y negro de "Joker", supervisada por Lee Bermejo o "Batman: criatura de la noche", obra de toques realistas de Busiek y Leo. Y en un tono totalmente distinto, "Había otra vez... el lado oscuro de los cuentos infantiles", de Carlos Trillo y Alberto Breccia, una "versión actualizada, tan perturbadora como fascinante, de cuentos de hadas clásicos", adelantan desde la editorial.

Desde Astiberri, esta pequeña-gran editorial vasca, cuentan a Efe que están "centrados" en la tienda de cómic digital, pero no por eso dejan de animar a los lectores "a esperar a su librero, a ir a las librerías a comprar cuando vuelvan a abrir".

Mientras que esto sucede en su web tiene dos cómics digitales gratuitos editados durante la cuarentena (seguirán disponibles gratis cuando termine esta situación): "Lecturas a domicilio", que son historias originales hechas por algunos de los autores de su nómina.

También cuentan de manera gratuita con "El héroe 1", de David Rubín, "Memorias de un hombre en pijama", de Paco Roca, y "La balada del norte 1", de Alfonso Zapico.

Y la editorial Impedimenta llega a este Día del Libro con una "apuesta fuerte", "La ciudad de Cristal" de Isabel Greenberg, un cómic que narra la historia de las jóvenes hermanas Bronte y de los mundos imaginarios que crearon en su casa en los páramos antes de embarcarse en las ficciones que las hicieron inmortales.

Por último, para esta festividad en Fulgencio Pimentel, aparte de tener todo su catálogo a la vente online, propone para esta festividad "Squeak the mouse", el integral de esta tira cómica que, según testimonios que "corren de boca en boca en los corrillos del cómic desde hace décadas", fue el personaje que inspiró a Matt Groening para crear a sus "Rasca y Pica".

También señalan a otra de sus joyas, "Bahía de San Buho" de Simon Hanselmann.

martes, 21 de abril de 2020

Once pequeñas editoriales españolas se unen para crear la plataforma de editoriales independientes de Cómic


La pandemia de Coronavirus (COVID-19) ha obligado a muchas empresas ha detener su actividad, uno de los sectores más castigados por este motivo es el cultural, no solo se han detenido producciones de cine y televisión, o los cines han tenido que cerrar, hasta no se sabe cuando. También el mundo del cómic se ha visto afectado tras la cancelación de numerosos eventos, tenemos los ejemplos más recientes en España como FICOMIC, el Salón internacional del cómic de Barcelona, y a nivel internacional a Comic Con de San Diego,  en estas citas las pequeñas editoriales encontraban un hueco muy importante para llegar a nuevos lectores, e incrementar sus ventas.

La cancelación de las novedades, una producción editorial bajo mínimos, con todos los proveedores cerrados hasta nuevo aviso y una estrategia que durante estas semanas parece haber respondido más a un “sálvese quien pueda” que a una acción coordinada por todos los miembros del sector –ya sean distribuidoras, editoriales, librerías, empresas organizadoras de eventos o, cómo obviarlo, autores y autoras–, han motivado que once pequeñas editoriales españolas (Cascaborra Ediciones, Ediciones La Cúpula, Fandogamia Editorial, GP Ediciones, Grafito Editorial, Harriet Ediciones, Karras, Nuevo Nueve, The Rocketman Project, Sallybooks y Trilita Ediciones) hayan unido fuerzas para crea la Plataforma de Editoriales Independientes de Cómic, agrupación que supone la publicación de 190 títulos al año y un total de 230 autores en sus catálogos, con el objetivo de planear acciones conjuntas que mitiguen los efectos negativos de la emergencia sanitaria en la industria y fortalecer toda la cadena de valor del sector del cómic.

Como primera iniciativa, desde la plataforma las editoriales han querido transmitir el siguiente mensaje de optimismo:

Librerías. No estáis solas, y sois nuestro socio principal para todo. Dentro de muy poco empezaremos a planear las primeras presentaciones de novedades con nuestros autores y autoras, y procuraremos que no falten nuestros libros en vuestros estantes. Queremos articular una respuesta conjunta ante la falta de liquidez del sector y la situación del mercado de ventas online. Contad con nosotros igual que nosotros contamos con vosotras.

Eventos. Nos morimos de ganas de empezar a marcar nuevas fechas en nuestro calendario. Los lectores y lectoras de cómic necesitan que los visitemos en sus ciudades, en sus pueblos, ¡en todas partes! Vamos a movernos lo que nunca nos hemos movido antes. Los eventos sois los dinamizadores del sector y queremos contribuir a vuestro éxito. Aunque todos los certámenes estén planteando fechas similares o muy cercanas durante el segundo semestre, encontraremos el modo de llegar a todos. No perdáis el ánimo porque os respaldaremos.

Autores y autoras. Son momentos difíciles y es posible que vuestra novedad se demore más de lo previsto y que el panorama se vea muy negro, pero seguimos aquí. Llegaremos al público, que ahora más que nunca necesita leeros y, en cuanto una librería pueda albergar una sesión de firmas, vais a ser el frente de batalla. Leeros por RRSS es sinónimo de ocio y bienestar, pero las sonrisas más cálidas llegarán cuando podamos quitarnos las mascarillas.

Y a todos los lectores y lectoras de cómic, simplemente queremos recordaros que, para cuando terminéis vuestras pilas de lectura pendientes y os hayáis fundido todo el material online que hemos dispuesto durante la cuarentena, seguiremos aquí, y necesitaremos de vuestro apoyo como habéis hecho hasta ahora para continuar ofreciéndoos lo mejor de nosotros mismos.

lunes, 20 de abril de 2020

Muere Gene Deitch, dibujante de «Tom y Jerry» y «Popeye»


Gene Deitch, destacado director, animador y ganador del Oscar ha fallecido a los 95 años. El además cineasta e ilustrador es reconocido por haber trabajado en series como «Tom y Jerry» y «Popeye». El artista fue hallado sin vida el pasado jueves en su apartamento de Praga, República Checa, donde actualmente residía. De momento, se desconocen las causas de la muerte. La noticia fue dada a través de su editor Petr Himmel.

Aunque el director tenía una avanzada edad -nació un 8 de agosto de 1924 en la ciudad de Chicago-, su salud era estable. Si nos adentramos un poco más en su trayectoria, podemos ver que entre sus logros se encuentra el Oscar que ganó en 1960. Deitch consiguió una estatuilla al Mejor cortometraje con «Munro».

Para desarrollar su carrera como ilustrador, Deitch se mudó a California cuando apenas tenía 20 años. Durante sus inicios, fue reclutado por la aviación estadounidense; sin embargo, un problema de salud le eximió de sus obligaciones como piloto de avión. De vuelta a California, continuó con su trabajo como dibujante hasta que firmó un contrato con Terrytoons (20th Century Fox), empresa en la que trabajó como director creativo.

A finales de los años 50, Deitch recibió varias nominaciones al Oscar por su trabajo en cortometrajes. Pero no se hizo con la estatuilla hasta 1960. Durante estos 10 años, el dibujante colaboró con icónicos dibujos animados como «Popeye» y «Tom y Jerry», donde fue co-creador de varios cortometrajes.

sábado, 18 de abril de 2020

Las nuevas chicas Manara: de mitos eróticos a heroínas del coronavirus


Milo Manara es el dibujante de mujeres. Las ha pintado miles de veces, todas ellas como si fuesen odaliscas modernas, unas Venus al cómic. Manara ha creado su propio sello erótico-artístico, anclado en un voluntario clasicismo, más elegante que explícito. Las chicas Manara son un género en sí mismas. Pero últimamente ya no las desnuda, al contrario: les pone hasta mascarilla. Desde que empezó el confinamiento, el dibujante italiano está pintando una galería de ilustraciones a la acuarela para rendir homenaje a las nuevas heroínas: la policía, la cartera, la enfermera, la conductora de ambulancia de la Cruz Roja, la limpiadora del hospital...

«Son tantos los trabajos indispensables», escribe Manara en la ilustración de su bella, casi poética, barrendera. A los pocos días de que Italia decretara el confinamiento, Manara quiso rendir un tributo a los sanitarios, como tantos otros artistas. Y dibujó una serie de retratos dedicada a una enfermera:casi como viñetas de una historieta sin palabras. Pero pronto empezó a fijarse en otro tipo de heroínas anónimas,las que realizan cualquier profesión esencial.

Manara no se olvida de ninguna mujer. Ni de la cajera del supermercado, ni de la rider que cruza la ciudad en bici bajo la lluvia para entregar un pedido, ni de la camionera con jeans y cazadora. «Estos días, si Italia continúa funcionando, también es gracias a ellos», recuerda Manara -que vive en el Véneto, una de las regiones más azotadas por la pandemia- en el pie de su bella camionera. Porque sus mujeres siempre son bellas. Y poderosas. Aunque se ha especializado en marcar sus curvas, incluso con uniformes anchos desprenden esa sensualidad marca Manara. Una sensualidad que nace de los ojos y la mirada (ya que sus habituales labios voluptuosos están cubiertos por la mascarilla).
«Gracias a quien trabaja poniéndose en peligro por nuestra seguridad», destaca Manara en la ilustración de una carabinieri. La serie de madonas modernas que cuelga en Facebook e Instagram desde el 15 de marzo bien podría titularse Coraggio (coraje), como el vídeo-montaje que hizo de la dura jornada de una enfermera, que acaba con la cara amoratada por las marcas de la mascarilla (como banda sonora escogió el aria de Handel Lascia ch'io pianga interpretada por la soprano Roberta Invernizzi).

Las chicas Manara nacieron hace casi seis décadas. Y le deben mucho a la Barbarella de Jean-Claude Forest, que descubrió mientras estudiaba Arquitectura en la Universidad de Venecia. Tuvo una una especie de revelación epifánica. Tras publicar su primer cómic, Genius (1968), que ya era combinación de noir y erotismo, aparcó la carrera. Pero para acabar de entender la mirada -y el estilo- Manara hay que ir al Prado o a los Uffizi: uno de sus grandes referentes es La Venus del espejo de Velázquez (le suele atribuir el mejor culo de la historia del arte) y hasta en las santas de Caravaggio encuentra una velada sensualidad. A Caravaggio le ha dedicado su última obra, una hermosa biografía a la acuarela en dos tomos (en España, la publica Norma).

Manara ha trabajado con los grandes de la historieta -su maestro Hugo Pratt o su colega Moebius- e incluso con Federico Fellini -en Viaje a Tullum, un guion de cine que acabó convertido en cómic- y se ha erigido en una de las figuras fundamentales del noveno arte. Sobre todo, por sus icónicas mujeres. A las que ahora, a sus 74 años, añade una nueva categoría: las heroínas cotidianas.

jueves, 16 de abril de 2020

Ed Brubaker, Marcos Martín y Muntsa Vicente publican Friday, un nuevo cómic digital en Panel Syndicate


Ante la falta de nuevos cómics por el cierre temporal en Estados Unidos de la distribuidora utilizada por Marvel, DC y las demas editoriales debido a la crisis del coronavirus, esta nueva entrega se perfila inmediatamente como uno de los cómics más atractivos de este mes de abril. Una via de escape perfecta que llega en el mejor momento y que supondrá un ejemplo más del cambio de paradigma de publicación que necesita plantearse la historia cuanto antes.

Este team-up artístico acumula 9 Premios Eisner en total. La reunión de uno de los guionistas más importantes del presente siglo, responsable de obras como Criminal, Fatale, Incógnito o The Fade Out y responsable de la muerte del Capitán América, junto con el tándem gráfico de obras maestras digitales como The Barrier o The Private Eye es una noticia extraordinaria. Esta nueva obra, que llega en la tercera semana sin nuevos cómics en Estados Unidos, ya está disponible en Panel Syndicate  tanto en inglés como en castellano, en formato descargable de dos páginas (ideal para un visor de escritorio) o de una sola página (ideal para formato movil). Cada lector puede elegir cuánto dinero aportar por la descarga de esta serie regular.

La sinopsis de esta obra es la siguiente: «Friday Fitzhugh ha pasado su infancia resolviendo crímenes y descubriendo secretos ocultos con su mejor amigo Lancelot Jones, el chico más listo del mundo. Pero eso era el pasado, ahora está en la universidad y ha empezado una nueva vida en solitario. Pero en las vacaciones de Navidad, Friday vuelve a casa por vacaciones y se ve empujada inmediatamente a la órbita de Lance y allí descubre algo muy extraño y peligroso que está ocurriendo en su pequeño pueblo de Nueva Inglaterra…»

Fuente: https://vandal.elespanol.com/saladepeligro/2905/ed-brubaker-marcos-martin-y-muntsa-vicente-publican-friday-un-nuevo-comic-digital-en-panel-syndicate/

miércoles, 15 de abril de 2020

El cómic baja al ruedo: Superman y los Miuras, unidos por la cultura pop


Los universos del cómic y los toros han colisionado desde los primeros balbuceos del «noveno arte» a finales del siglo XIX, en una simbiosis a la que no han sido ajenos el género de los superhéroes, el más popular de todos.

Superman, Lobezno o Batman no solo han bajado al ruedo a vérselas, literalmentem, con Miuras, sino que la lidia ha inspirado también a un antagonista de Daredevil, El Matador, un torero español llamado Manuel Eloganto que se convirtió en supervillano tras sufrir una cogida en la plaza por haberle dado la espalda el público.

Estos son solo unos ejemplos de una relación entre cómics y toros puesta de manifiesto por el doctor en Historia, escritor, traductor y director de la revista Boletín de Loterías y Toros, Fernando González Viñas, en el artículo «Superhéroes en el ruedo: la capa que vuela y torea», publicado en el número 44 de la Revista de Estudios Taurinos de la Real Maestranza de Caballería.

Además, González Viñas, que fue galardonado en 2018 con el premio Fernando Carrasco a la comunicación taurina, ha dedicado una exposición, «Del ruedo al cómic», a esta relación, que se pudo ver en Córdoba y Las Ventas, y prepara un libro sobre el tema.

«Nada más pop que Superman, nada más pop que un torero, o un toro» escribe en su artículo este especialista para explicar el origen del encuentro entre ambas artes: ser parte de la cultura popular. «En el imaginario de la cultura popular de todo el mundo está que el trapo rojo sirve para torear. Es un cliché formado sobre aspectos culturales que no necesitan ser validados por citas eruditas. Un torero es un macho, un valiente, un superhéroe, un seductor; y un toro, lo salvaje, el peligro».

Esa identificación entre superhéroe y torero frente a un toro que asume los atributos de los supervillanos (imprevisible y de fuerza descomunal), será la norma, aunque con matices, que rija las relaciones entre el cómic y los ruedos en los personajes creados por las dos grandes editoriales: DC y Marvel.

Wonder Woman, la primera
Este antagonismo se establece desde la primera vez que un superhéroe baja al ruedo en el número inaugural de la serie dedicada a Wonder Woman en 1942, en plana II Guerra Mundial. Porque esta superheroína viaja a México para neutralizar una invasión japonesa y allí salva de ser arrollada a una torera, de nombre Señorita Pepita, sorprendida por un toro que acababa de escapar de los chiqueros.

El episodio contiene ya las características que marcarán «las reglas de juego por las que discurre la relación entre los superhéroes y los toros», explica González Viñas. Un modelo en el que, además, la Fiesta se introduce como un componente esencial del exotismo del escenario español y mexicano donde viaja el superhéroe, que termina lidiando al toro mejor que los diestros autóctonos a los que salva, solucionando el estadounidense cualquier problema ante «la incapacidad de los nativos».

En estas claves se mueven también las incursiones en las plazas de Superman, Batman y el resto de superhéroes de DC. En Marvel se introducen matices este esquema, pero la mayor novedad es un supervillano como El Matador, donde se intercambian los papeles y se equipara a un héroe como Daredevil con el toro, en lugar de con el torero.

Pero más interesantes, por el conocimiento de la tauromaquia que traslucen sus viñetas, son dos aventuras de Lobezno y Hulk. El primero, en una historieta fechada en 1991, acude en 1937 Guernica, poco antes de ser bombardeada, donde se encontrará con Hemingway, referencia absoluta para los estadounidenses sobre este arte, en el tendido, que al ver la nobleza del toro pide que sea indultado, lo que muestra que los guionistas conocían la lidia.

Hulk en España

El caso de Hulk es más especial, ya que es una historia que solo apareció en Gran Bretaña y que fue creada en 1966 al no llegar a tiempo las planchas originales de EEUU. González Viñas cree que los autores, no acreditados, son españoles que trabajaban para ese mercado, tanto por el realismo del toro o el traje de luces, como por la historia, en la que Hulk defendía en Sevilla la integridad de la fiesta frente a un famoso matador que colocaba drogas en las puntas de las banderillas para debilitar al toro. La mentira, añade el autor, «como el peor de los crímenes en una Fiesta que debe estar gobernada por la verdad».

La cultura pop que comparten cómics y toros están también en el origen de buena parte de los furores prohibicionistas que sufren, señala González Viñas. En ese sentido, recuerda la persecución que sufrieron estos tebeos en Estados Unidos en los años 40 y 50, tachados de incitadores de la violencia, la misma causa que se esgrimió en Cataluña para prohibir los toros, lo que enmascara, en su opinión, un prejuicio de la alta cultura hacia lo pop.

«En el fondo, todo es miedo a lo popular, miedo de las elites que creen que su cultura es la única válida, y el resto, muestras de embrutecimiento».

Fuente: https://sevilla.abc.es/cultura/sevi-comic-baja-ruedo-superman-y-miuras-unidos-cultura-202004120825_noticia.html

lunes, 13 de abril de 2020

"La cólera", el cómic sobre el origen de Europa que lucha contra la pandemia


La "primera historia de la civilización europea" contada por el guionista Santiago García (Madrid, 1968) y el dibujante Javier Olivares (Madrid, 1964) ganadores del Premio Nacional del Cómic de 2015 por su obra Las Meninas (Astiberri). La cólera (Astiberri de nuevo), una narración que habla de Troya pero también de las calamidades del presente, es uno de los cómics más esperados de 2020, fruto de varios años de trabajo, cuyo lanzamiento ha coincidido... con el estado de alarma por la pandemia mundial del coronavirus."Se lo decía el otro día a Santiago, estamos acuñando el nuevo término alegríapena. Por un lado sí es verdad que estamos viendo que la aceptación del libro es fabulosa. Y dices 'qué bien'. Pero también 'qué mal', porque es una recepción en vacío. No porque a la gente no le guste, sino porque no lo pueden comprar", explica Olivares, uno de los ilustradores más respetados de España, desde su casa en Madrid. Santiago García se encuentra en Nueva York. Antes que exitoso guionista (la serie de Netflix El vecino se basa en otra obra suya) fue un reconocido articulista (Trajano Bermúdez era su pseudónimo) que derivó en una de las voces más respetadas del medio, con estudios como Cómics sensacionales (Larrouse) o La novela gráfica (Astiberri). Mientras, continúa traduciendo mes a mes cómics para Panini, editora de Marvel en España, entre ellos la colección principal de Spiderman. "Lo recordaremos siempre como la elección de lanzamiento más brillante de nuestra vida. Ha sido como lanzar tu cómic nuevo el día del ataque de Pearl Harbor", bromea."Hay días en los que me alegro mucho de haberlo hecho ya, de no tener que estar haciéndolo ahora... Lo ideal-ideal es que no hubiera salido. Es todo tan surreal y con tanta incertidumbre. Está claro que con la realidad no puedes, así que espero que pase con el cuento de Monterroso y cuando despertemos de esto, el libro siga ahí", reflexiona Olivares, quien hace un llamamiento a que quien desee el ejemplar lo reserve en las librerías pequeñas para cuando acabe el estado de alarma. "El consejo sería eso: compradlo en librerías pequeñas, que os lo guarden y cuando salga la gente a la calle otra vez, ir a por él". "Es lo que hay", refrenda García. "A mi al principio me dio rabia, me frustró, te deprime... Pero ahora ya estoy resignado y lo he aceptado, porque esto es algo más grande que nosotros contra lo que no se puede luchar. Y los problemas son enormes para todo el mundo".

UNA LECTURA IDEAL... E IMPOSIBLE

La cruel paradoja es que se trata de una lectura que perfecta para el confinamiento, capaz de captar el zeitgeist de este momento oscuro para Europa, tal y como refleja el momento en el que Ulises expresa "la guerra es una cosa, pero morir víctimas de una enfermedad...". A lo que Aquiles le responde un lacónico: "Eso es lo peor". "Ha sido completamente aleatorio y casual", dice al respecto el dibujante, habitual en las páginas de El Mundo. "Sí es verdad que hicimos un libro un poco profético en lo social, en lo que está pasando... Eso lo vimos venir hace dos años: lo que estaba pasando en Europa, hacia dónde iba, la deriva... Es una cosa de lo que se sigue hablando ahora. Hay muchísimos artículo, libros... Digamos que se veía venir. No algo como la pandemia, pero sí el entorno de problemática social, de preguntarte cómo iba a terminar Europa, de dónde venía... Ese fue un poco el origen del libro. Reflexionar sobre eso. Pero el resto de alegorías. Esto que no está pasando no podíamos pensarlo".En otro momento, Ajax, Diomedes, Patroclo y compañía reflexionan sobre quién había matado a Anfímaco, al que no saben sin situar con los tracios o con los carios, ni cuál es el recuerdo que se tendrá de ellos en el futuro. "Toda la raíz de lo que es el nacionalismo o el patriotismo se ha exaltado entorno al heroísmo bélico viril. Y claro, al final quiénes te están contando eso no son los que lucharon en el frente: son quiénes lo utilizan para convertirlos en bellos relatos que nos resulten fascinantes e inflamen a los demás. El culpable no es Aquiles, el que dicen padre de Europa. El padre de Europa es Homero, que es el que lo cuenta. Si Aquiles se hubiese limitado a luchar y morir en una playa delante de Troya no hubiera pasado nada. El problema es cuando eso lo conviertes en un relato ejemplar. Y esa es la esencia de los que nos moviliza en esta historia: el revisar y reconstruir todos esos relatos heroicos que han construido nuestra identidad colectiva como estado y sociedad", reflexiona García. Olivares coincide: " Esa parte de Ajax y el resto parece la humorística, pero es por el tono. Es una parte fundamental porque ahí se reflexiona sobre eso de 'da igual lo que hagamos, somos una panda de bestias... Pero nos van a pintar como héroes'".Pese a estar separados por un océano de distancia, se nota el grado de unión alcanzado por ambos autores. Santiago García no se corta a la hora de alabar el trabajo de su compañero. "Cada dibujante tiene su idiosincrasia, sus propias características. Con Javier estoy encantado. Es maravilloso trabajar con él, es una persona con la que da gusto tratar, la considero un gran amigo. Y tenemos una cosa en común: cuando nos ponemos a trabajar lo único que nos importa es el cómic, no hay ningún ego o competencia. Estamos muy en sintonía. Si hay algo que tenemos que decirnos lo hacemos sin complejo. No hay desconfianza. Es muy fluido. Me encanta hacer libros con él. Me gustaría que no acabáramos los trabajos que hacemos juntos, porque el proceso en sí es un placer. Yo sé que cada cosa que le pasa me la va a devolver multiplicada por mil".

LA SUMA DE LAS PARTES
Olivares, por su parte, se quita méritos cuando se le destaca la impresionante sucesión de páginas dobles que suponen una tercera parte de la obra. "Eso ya estaba en el guión. Queríamos hacer un libro más visual, la información no iba a estar tanto en los diálogos, la íbamos a repartir. La gente nos dice que yo tengo más peso en el libro, pero no. Lo único que pasa es que lo visual llega antes. Pero esas ideas las ha pensado él "quiero que esta doble esté ahí y diga esto". Esa potencia es un poco compartida. Es normal que el dibujante reciba más palmadas en la espalda porque el dibujo es algo que se ve: el esfuerzo, el trabajo. Es una cosa muy directa. Pero debajo de todo eso está Santiago. Es el que imagina todo eso. Luego yo soy el que lo dibuja. Pero me gusta que esté todo eso porque hace del libro una amalgama, que de alguna manera estemos los dos ahí juntos y hagan una obra indivisible"."Esto es una vieja batalla: dividir entre el guionista y el dibujante, como si uno pusiese solos las palabras y el otro los dibujos", añade García. "Es todo un trabajo conjunto. Yo no escribo unas historia para que la haga el dibujante. Yo no hago eso. No escribo historias, hago cómics, igual que Javier. Cuando pienso lo hago en páginas, en imágenes. Par mi el cómics es eso: son palabras y dibujos, pero es una cosa tercera que surge de la conjunción de ambas combinadas en cierta manera. Y si no puedes pensar eso, no estás pensando un cómic, sino una historia cualquiera que alguien ha ilustrado. Pero podría ser una película, una novela, una ópera o cualquier otro medio.La confianza mutua hace que ambos se arriesguen con propuestas arriesgadas, como el momento en el que el lector debe dar la vuelta al ejemplar para adentrarse en un sueño de Aquiles que supone a su vez un salto temporal al futuro con muchas reminiscencias a la adaptación que hizo Jack Kirby para Marvel Comics de 2001, la película de Stanley Kubrick. "Yo soy superfan de Jack Kirby, especialmente de los 70", confiesa el escritor, ensayista y traductor. Y cuando la gente habla de Javier muchas veces le cuesta mucho encontrar referencias o puntos de comparación que sean válidos y al final se acaba tirando por el arte con Picasso, por ejemplo. Pero a mí hay un elemento en él que me recuerda a Kirby, esa potencia primigenia, esa forma casi geométrica de describir a los personajes y su movimiento. Y, concretamente, en La cólera sí creo que hay una referencia consciente al 2001 de Kirby. Yo estoy convencido de que esto ha sido una influencia directa. Porque al final La cólera no es un cómic histórico. Yo lo veo como un tebeo contemporáneo cuya parte griega sucede en un tiempo mítico, no en el pasado. Para mí es muy kirbyano".En cuanto a lo de darle la vuelta al ejemplar, Olivares atribuye la idea a Santiago. "Se le ocurrió a él. Lo pusimos a prueba y al principio era muy abstracto. Girar el libro, leerlo al revés... Nuestra preocupación era que el lector llegara de forma natural. Y aunque cuesta un poco, eso a nosotros nos beneficia como narradores, porque al entrar en un sueño hay una narrativa más espesa, más complicada. No estás claramente en el camino, de pronto te dudas, te puedes equivocar... Todo eso, que puede parecer un pero o un inconveniente yo creo que viene a nuestro favor. Que cueste leer esa parte lo hace más interesante: ese sueño brumoso que no sabes cómo se desarrolla y qué está pasando. Luego ya lo pillas, descubres que se lee de forma japonesa, y es más fluido. Lo que me parece fascinante es que cuando vuelves a girar el libro tu mente está como procesando algo. El hecho de que tengas que coger un libro, a girarlo, a darle al cerebro una orden diferente, hace que la lectura sea más intensa", apostilla.

INCOMODIDAD BUSCADA

"Ese sentimiento de incomodidad creo que es lo que nos pasa cuando soñamos, que sabemos que estamos viviendo algo pero sabemos que no acabamos de sentir que pisamos en tierra firme. Estamos como un poco desorientados. Como que vemos algo que no acabamos de entender del todo. En ese sentido pensábamos sería útil", apunta García. "Se lee como un manga. Fue un poco locura. Aquí nos la jugamos porque podíamos perder lectores. Al hacerlo nos dimos cuenta de que no era un truco ingenioso formal, aportaba algo al libro, le daba significado. Si tú te imaginaras el libro sin eso, creo que pierde, que notarías algo que falta".Lo que no faltan son las listas de guerreros, de tribus, de nombres y apellidos tan presentes en Homero. "Al final me di cuenta que las había interiorizado y, en las páginas dobles con un montón de personajes, no quería clonarlos. Era una tentación. Pero quería que cada uno fuese diferente. Me tomé el tiempo de dibujar a cada uno, porque se merecían ese tiempo".Pero por el momento, el arte combinado de ambos autores no podrá ser degustado por la gran mayoría de los lectores. Aunque Olivares no tira la toalla. "Es una pena que esto no podamos estarlo diciendo en una mesa redonda, con más gente. Sería un libro con un eco, más de lo que podríamos imaginar, hablan de cosas que están pasando y que van a pasar. Confío en que cuando esto acabe podamos hacerlo. Yo quiero pensar que cuando pase esto vamos a tener tantas ganas de hacer cosas que, aunque sea por el amor al arte, lo haremos. No por ganar pasta, sino por vernos. El tapón ese cuando se abra vamos a querer cogernos un tren y... ¡Es de las cosas que buenas, que cuando estés en una playa podrás decir ¡joder, lo que vale esto!", concluye

jueves, 9 de abril de 2020

Mortadelo y Filemón, visionarios: ya lucharon contra una virulenta pandemia hace 10 años



Una vez más, lo han vuelto a hacer. Por sorprendente que parezca, hace 10 años, Mortadelo y Filemón ya luchaban contra una peligrosa gripe que afectaba a varios agentes de la T.I.A. en un tebeo llamado «La gripe "U"».

Si al principio de la extensión de la COVID-19 por Europa desde China se supo que Coronavirus había sido el nombre de un personaje al que se enfrentan los famosos galos Astérix y Obélix en el álbum «Astérix en Italia», publicado en España por Salvat en 2017, ya hace diez años Mortadelo y Filemón luchaban contra una pandemia en el álbum «La gripe 'U'», publicado por Bruguera.
Como este miércoles recuerda Penguin Random House, grupo al que pertenece actualmente Bruguera, «aunque hayan pasado diez años de la publicación, estos días parece que estemos viviendo dentro de esa historieta creada por Francisco Ibáñez», demostrando una vez más que "sus viñetas y creatividad son completamente atemporales".

En aquella historieta, Mortadelo y Filemón anticipaban que en China «caerían como moscas», que Roma también se vería afectada y que el virus de la Gripe «U» afectaría a miles de personas, entre ellas «la tira de agentes» de la T.I.A.

Mortadelo y Filemón también daban pistas sobre la importancia del confinamiento para no seguir expandiendo el virus por el universo, hasta el punto de que la expansión de la primera gripe llegó, como muestra una viñeta, a Dios, lo que «contribuyó como una mala cosa a la extinción de los dinosaurios».

Mostraban asimismo la necesidad de usar mascarillas, como se ve en una viñeta en la que Dios expulsa del paraíso a unos Adán y Eva griposos, mientras se protege con una mascarilla y farfulla: «¡Que nada, que nada, que a freír monas! ¡A mí no me la pegan otra vez!».

Los dos personajes de Ibáñez ya sabían que se dispararían las ventas de papel higiénico, como cuando Mortadelo suelta a un Súper necesitado de papel: «¡Jó, tío, todo el mundo lo usa! En las esquinas te lo venden por un euro y en los 'Todo a cien' los tienen a capazos».

Incluso sabían que la situación en los hospitales sería complicada por el crecimiento de contagios, llegando incluso al colapso de urgencias, donde se contagiaban personal y pacientes, y que se necesitarían respiradores para asistir a los contagiados, aunque en el caso del tebeo los respiradores del doctor Bacterio no fueran del todo eficaces.

La historieta de los populares personajes especulaba, como sucede hoy con el coronavirus, que detrás de la gripe «U» había una conspiración, y hablaba de la esperanza en una vacuna milagrosa de las farmacéuticas, de la que se aprovechaban delincuentes como el kamikaze Regúlez, el malo del álbum que esparcía el virus para luego hacerse millonario vendiendo a los griposos «unas pastillitas antigripe a base de bicarbonato, mostaza y cañamones». Esperemos que en nuestro caso haya también pronto una vacuna y ningún villano Regúlez.

Enlace noticia original: https://www.abc.es/cultura/abci-mortadelo-y-filemon-visionarios-lucharon-contra-virulenta-pandemia-hace-10-anos-202004090131_noticia.html

miércoles, 8 de abril de 2020

EL País:¡‘El Víbora’ vive! La revista de cómic contracultural resucita para combatir la cuarentena


Dice Emilio Bernárdez, director editorial de La Cúpula, que las revistas son un poco como los seres humanos. “También nacen condenadas a morir, no pueden vivir eternamente”. Y a la mítica El Víbora le llegó su momento en enero de 2005, después de 25 años ininterrumpidos de alegre vida en los kioscos. Sus historietas, irreverentes, distintas y underground, son hoy historia del cómic, pero historia viva. Al tercer lustro, El Víbora resucita por obra y gracia (alguna tenía que tener) de esta cuarentena provocada por el coronavirus. Y gratis total.

A partir del miércoles 8 de abril, los aficionados al cómic podrán leerse gratis en la web de la editorial la primera entrega de una antología en la que los propios autores que colaboraron con la publicación en papel han elegido su trabajo favorito. Bernárdez y su equipo trabajan contrarreloj para tenerlo todo a punto. “Mucho mejor esto que quedarme en casa aburrido tocándome los huevos”, apunta por teléfono y a continuación explica el asunto: “Todo queríamos hacer algo juntos, pero no teníamos nada claro. Se me habían cruzado por la cabeza mil ideas y las había descartado todas por inviables. Pensé en volver con El Víbora, pero, claro, si empezaba a pedirle a la gente cómics nuevos, con el poco tiempo que teníamos, iba a ser un batiburrillo de historia de dos páginas que la gente iba a hacer por compromiso. Así que me dije: ‘¿Y si le pido a cada autor la historia que publicó en la revista que más le guste a él?”.

De momento, ya hay más de 20 autores históricos, tanto nacionales como internacionales, que han elegido su trabajo favorito. “Cada semana iremos sacando 30 o 40 páginas de esta selección. La idea es, al final, completar un solo número, por entregas, de más de 200 páginas”. Una antología en la que, aunque Bernárdez se resiste a dar todos los nombres (“queremos que sea una sorpresa”, advierte), no falta ninguno de los autores que marcaron una época. ¿Max? “Sí, y también Gallardo, Robert Crumb, Gilbert Shelton, Joost Swarte…”. ¿Y Peter Bagge? “También está Peter Bagge”, anuncia el editor con un orgullo que traspasa la línea telefónica.

“Siempre hemos tenido una cercanía muy grande con nuestros autores. No somos editores normales y corrientes que trabajan con mil creadores y ni se acuerdan de ellos. Yo sé quién es la familia de fulanito, si está casado, si está separado, si tiene hijos… Hemos compartido muchísimas cosas y tenía nociones de cómo iban a responder, pero lo hacen con este entusiasmo es algo que te llega dentro”, explica.

Y todo esto se lo debemos al coronavirus. ¡Qué cosas! “Nosotros no somos enfermeros, no podemos cuidar a la gente, pero ya que tiene que estar enclaustrada en su casa, los que lean cómics por lo menos que tengan esta oportunidad gratuita y, con una calidad tremenda. Es un acto solidario, pero también una reivindicación del buen cómic”.

Un empeño en la que, a pesar del cierre de la revista, La Cúpula no ha cejado. Han superado todo tipo de malas épocas, desde ese mes de enero en el que vio la luz el último número. “En realidad el momento en el que se cierra no es cuando nos entra a nosotros el mal rollo. Fue antes, cuando nos dimos cuenta de que la teníamos que cerrar, de que iba a morir y no podíamos hacer nada. Intentamos seguir durante cuatro o cinco números, avisando de que era el fin y la gente empezó a responder. Hasta Buenafuente dijo en su programa de televisión que no había que dejar que la revista desapareciera. Tuvimos un repunte de ventas, pero duró un número o dos. Luego la gente se olvidó”.

A lo largo de estos 15 años, muchos han sido los homenajes, exposiciones y hasta documentales que nos han recordado la importancia y vigencia de esta joya de la contracultura. Y eso, claro, ha hecho que Bernárdez pensara unas cuantas veces en resucitarla. “He tenido muchas tentaciones de volver a sacarla, porque al hacer una revista durante 300 números creas una familia grandiosa de autores, una relación casi constante. En los últimos años nos comunicábamos más por correo electrónico, pero al principio andaban todos por la editorial, haciendo entregas. Fumábamos canutos y nos íbamos a comer juntos… Era una maravilla. En La Cúpula se han juntado siempre el respeto por los autores, por los lectores y por nosotros mismos, por hacer algo que no nos traicione”.

¿Estamos quizá ante la semilla de un nuevo El Víbora? Desgraciadamente, Bernárdez lo duda mucho. “Es cierto que estamos viviendo cosas que nunca habíamos vivido, pero mucho tendría que cambiar el panorama para que eso fuera posible”. Disfrutémosla mientras podamos.

martes, 7 de abril de 2020

De la Historia al cómic para conocer la gesta de Magallanes y Elcano sin salir de casa


El espacio web del Ayuntamiento de Sevilla en el que ofrece a la ciudadanía una variada oferta de alternativas culturales para este periodo de confinamiento, como consecuencia de la pandemia del coronavirus, incorpora una completa guía virtual de recursos didácticos y culturales vinculados a la conmemoración del V Centenario de la Primera Vuelta al Mundo. Se trata de diferentes publicaciones como catálogos, cómic o recursos didácticos en los que el Ayuntamiento de Sevilla ha estado trabajando desde que comenzó a celebrarse esta destacada efeméride.

En este sentido, el delegado de Hábitat Urbano, Cultura y Turismo del Ayuntamiento de Sevilla, Antonio Muñoz, ha señalado este martes que a través de estas publicaciones «podemos comprobar que la Primera Vuelta al Mundo, protagonizada por Magallanes y Elcano, no solo fue el descubrimiento de una ruta o la demostración de que la tierra es redonda: es el primer acontecimiento global de la Historia de la humanidad, con todo lo que eso ha supuesto en nuestro proceso de evolución y encuentro de culturas».

Sobre las publicaciones a la que se puede acceder de forma online en la web del Ayuntamiento, Muñoz ha destacado la guía didáctica «500 aniversario de la primera circunnavegación», un recurso online que permite a niños y jóvenes continuar los trabajos que estaban realizando en sus diferentes centros de estudio.


Junto a la referida guía, complementan el espacio #QuédateEnCasa dedicado a la Primera Vuelta al Mundo el libro «Sevilla y Sanlúcar en 1519»; el cómic «La aventura de la primera vuelta al mundo»; y, para los más pequeños, láminas con ilustraciones para colorear sobre la Sevilla de 1519 del ilustrador Arturo Redondo.

La primera de estas publicaciones ofrece una secuencia de ilustraciones que conducen a lo largo de un paseo visual por recreaciones imaginadas y a la vez cuidadosamente documentadas, abriendo una ventana que permite asomarnos a la representación de otra época, quinientos años atrás. Su hilo argumental es claro: seguir los pasos en Sanlúcar, el Guadalquivir y Sevilla de la aventura universal de la Primera Vuelta al Mundo.

En lo relativo al cómic dedicado a esta gesta histórica, el escritor y guionista Rafael Marín, acompañado de 38 ilustradores coordinados por Abel Ippólito, relatan la increíble odisea que supuso la gran aventura de Magallanes y Elcano. Bajo el hilo argumental de Marín, cada ilustrador aporta su visión de los personajes y del propio viaje en sí, ofreciendo una narración original y didáctica.

Este libro une, así, y mezcla nombres tan destacados en el panorama internacional como el de Max y Bartolomé Seguí, ambos Premios Nacionales de Cómic, con autores y autoras de todo el territorio nacional y la presencia destacada de creadores y creadoras andaluzas, como Arturo Redondo, Inma Otero, Irene Roga, Antonio Hitos, Cristina Vela, Diego Galindo o Andrés Leiva, entre otros.

Fundación Nao Victoria
Estos recursos se unen a la iniciativa de la Fundación Nao Victoria con la que colabora el Ayuntamiento de convocar un concurso de Dibujos y Relatos sobre la Primera Vuelta al Mundo dirigido a niños y jóvenes de entre 3 y 14 años, que podrán presentar sus propuestas hasta el 19 de abril.

El trabajo se presentará vía online (Se aceptan documentos, fotos de móvil, documentos PDF, escaneados), la temática será la Primera Vuelta al Mundo y las redacciones deben de tener un mínimo de 300 palabras y máximo de 1.000 palabras.

A estas publicaciones sobre la Primera Vuelta al Mundo se suman además las llamadas píldoras informativas. Son breves piezas audiovisuales en las que expertos como Guadalupe Fernández, de la Fundación Nao Victoria; el catedrático de Historia de América, Pablo Emilio Pérez Mallaína; el doctor en Historia Manuel Parodi; el ilustrador Abel Ippólito o el escritor Rafael Marín exponen diferentes aspectos del viaje de Magallanes y Elcano.

Actualmente, está disponible la que Guadalupe Fernández dedica a la descripción del barco que protagonizó la Primera Vuelta al Mundo: la Nao Victoria. En esta pieza Fernández explica las peculiaridades de esta nave que cruzó todos los grandes océanos de este mundo.

En los próximos días, se irán subiendo a este espacio web las restantes píldoras informativas que ofrecen un acercamiento a este acontecimiento histórico.

lunes, 6 de abril de 2020

80 años de Roberto Alcázar y Pedrín: el cómic 'mucho español' que puso a València en el mapa


Roberto Alcázar y Pedrín, los personajes de cómic creados por Eduardo Vañó, cumplen 80 años en una España que ya no es la suya. En 1940, en plena crisis económica tras la posguerra civil, la industria del cómic estaba arrasaba, y solo algunas editoriales de Barcelona y las revistas controladas del régimen gozaban de cierta salud. La ley de la censura y no autorización de publicaciones periódicas, además de la escasez y los precios cambiantes del papel, hacían que el oficio de las editoriales de cómic se volvieran fuerza complicado. A pesar de todo esto, de València surgió un héroe trajeado que marcaría una tendencia a nivel nacional y se convertiría en la serie más longeva y prolífica de España. 

Vañó diseñó en 1940 (aunque el primer número no se llegó a publicar hasta un años después) a Roberto Alcázar, un periodista que hacía labores de detective, y a Pedrín, un adolescente que le acompañaba allá donde iba. El cómic tomaba algunas referencias norteamericanas e italianas, que eran las más importadas en aquella época, pero el dibujante y Juan Bautista Puerto, su editor y guionista, dotaron las historias de un marco plenamente adaptado al nuevo contexto que se iba a vivir en España. 

Las historietas solían contener una aventura surgida del encargo de algún hombre de clase alta -banqueros y empresarios, principalmente- para que Alcázar atrapara a algunos malhechores. La amenaza siempre estaba dirigida al orden y la ley, y los valores que se querían inculcar a la infancia de aquella época. Así lo explicaba en crítico e historiador de arte, Juan Antonio Rámirez, en 1976: "La sumisión de los adolescentes [representados por Pedrín] —las nuevas generaciones que no han hecho la guerra— a los ideales del nuevo hombre del régimen [Roberto Alcázar], un poco monje y un poco soldado, de buena posición social, defensor de la ley —la propiedad privada de los estados capitalistas contra espías y conspiraciones de toda laña". La lucha de clases estaba viva.

El social que mostraba el cómic era totalmente ajeno a la realidad socioeconómica que vivía las clases medias y bajas de aquella época. En efecto, revisar ahora los cómics de Roberto Alcázar y Pedrín es un acto de recuperación de una memoria construida, de un pensamiento totalmente reaccionario, machista y colonialista. Los enemigos de Alcázar, ya fueran una tribu indígena, unos espías de otra nación o unos extraterrestres, siempre suponían una amenaza exterior a lo que él representaba: los valores que se esperaban del nuevo varón español. "Su carácter es formal, serio y convencional, no expresa emociones, no tiene novia ni se relaciona con ninguna mujer. En cuanto a su lucha contra el mal, su único recurso para solucionar los conflictos es la violencia, en muchos casos extrema, propio de una época donde esto no es repudiado si es en nombre de una buena causa", explica el investigador Lucas Lorduy Osés en un artículo publicado en Cuadernos de Cómic.

Pedrín era un adolescente de unos 14 años que aún tenía que aprender de aquellos valores que representaba Roberto Alcázar, pero que sin embargo, era tremendamente sumiso y respetuoso con el orden, la ley y los mayores. En esencia, esa era el espejo al que el régimen podría interesar que se reflejaran los jóvenes del primer franquismo, el de una juventud que se construya, no desde la independencia del pensamiento, sino desde el ejemplo de la formalidad y la defensa férrea del marco moral de la época, sin renunciar si fuese necesario a la violencia. "Pedrín sería así el contrapunto de Roberto Alcázar. Se trata de un joven del pueblo, descarado e incluso simpático, pero que presenta rasgos de tipo sádico a la hora de enfrentarse a los delincuentes. Disfruta golpeando y matando, como cuando en uno de los episodios ametralla con gusto a varios negros, diciendo: «¿Os gustan las peladillas de Alcoy? Pues id tomando que son gratis» (...) Otros rasgos destacables del personaje de Pedrín son su misoginia y machismo. Cuando trata a mujeres «villanas» las desprecia con superioridad —«Tendremos que darle una azotaina a esta muñeca» (Viaje fantástico, episodio n.º 171, 1950)—. También las denigra y desprecia como enemigas —«Si no llegas a ser mujer, el primer puñetazo hubiera sido para ti» (La derrota del Papá Tigre, episodio n.º 169, 1950)", analiza Lorduy Osés. La plantilla de personajes habituales la completaba el doctor Svintus, un científico malvado que se ganó el calificativo de "malvado" y que era el único personaje capaz de amenazar seriamente a Alcázar.

Fuera del ámbito académico, también hubo críticas a través de la parodia. Antonio Pamies creó, en el marco de El Víbora, a Roberto el Carca del que decía, en la portada de Perfidia Moruna: "Intrépido agente secreto nacido heróico por voluntad divina, hombre de pelo en pecho y de mear en pared", su acompañante, Zotín, "se caracteriza principalmente por su aspecto infantil, aunque en realidad tiene cuarenta y tres años, pero debido a que es ligeramente oligofrénico, apenas aparenta trece". Ignacio Vidal Folch y Miguel Gallardo también crearon una parodia, Roberto España y Manolín, que sacaba el lado más reaccionario de los personajes originales para burlarse de él.

Esta relectura ideológica de la serie no es defendida unánimemente. Andrés y Pedro Porcel -por ejemplo- defendían en Historia del tebeo valenciano (editado en 1992) que "es importante insistir en que se trata de un refleja de esa forma de pensar que empapa toda la cotidianidad, y en ningún caso de un ejemplo propuesto por los autores con el objeto de de adoctrinar ideológicamente al lector. En es caso, éstos se limitan a traspasar el papel una serie de valores morales y de sentimientos imperante en aquellos momentos y a los que entonces es muy difícil -especialmente desde la pertenencia a una clase popular, que es la de los autores-, y mucho menos examinar críticamente. Sea como sea, es imposible cierto análisis sociológico (...): es un espejo de modas e inquietudes, de actitudes antes la moral, ante la mujer, ante la ciencia.".

El primer gran éxito del cómic valenciano
Más allá del marco ideológico, la efemérides de Roberto Alcázar y Pedrín también es la del primer gran éxito de Editorial Valenciana. La serie se extendió, en más de mil volúmenes, desde 1941 hasta 1976, siendo el personaje español con más historias editradas. Algunas de expresiones del cómic (como la obvia "Ostras, Pedrín") forman parte de la iconografía de la España reciente.

La importancia de esta serie es casi industrial: en unos años en los que solo algunas editoriales de Barcelona y las revistas de cómic oficialistas estaban saneadas, Editorial Valenciana consiguió colocar a un personaje que llegó a ser líder en tirada nacional. Junto con El Guerrero del Antifaz, fue el primer éxito del cómic valenciano indiscutible, y fijó la mirada, durante las décadas siguientes hacia los productos que salieron de aquí.

sábado, 4 de abril de 2020

El salón del cómic de Barcelona se pospone definitivamente hasta 2021


El salón internacional de cómic de Barcelona (oficialmente Cómic Barcelona), una de las citas señeras del sector en España y uno de los grandes acontecimientos del calendario cultural, no se celebrará este año, debido a “la excepcionalidad de la situación”. El salón estaba previsto del 8 al 10 de mayo y se habían anunciado incluso algunas de las exposiciones, entre ellas una dedicada a Mafalda. La organización ha decidido finalmente posponer la 38 ª edición a 2021 tras sopesar cambios de fecha y de formato y a la vista de que la feria se acercaba y no hay visos de que la crisis del coronavirus permita realizarla. En un comunicado esta tarde, Ficomic, entidad organizadora, subraya que “tras valorar varias posibilidades” alternativas, han optado por suspender dado que “nuestra absoluta prioridad siempre ha sido la de garantizar la seguridad y bienestar de nuestro público, expositores, colaboradores, equipo y de todas las personas involucradas”.

La organización añade que seguirá “promocionando y haciendo divulgación del cómic” a través de su web y de las redes sociales. “Estamos trabajando en un programa que pronto haremos público para que sigáis disfrutando de este medio tan fantástico que es el cómic a través de las redes sociales”.

viernes, 3 de abril de 2020

Muere por coronavirus Juan Giménez, dibujante de cómics y diseñador para el cine


Juan Giménez llegó a decir hace unos años que deseaba morir “rápida y limpiamente”. Y rápida pero amarga para sus seguidores ha sido su muerte tras dos semanas luchando contra el coronavirus, que este jueves acababa a los 76 años con la vida del dibujante argentino afincado en Catalunya, un histórico de la era dorada de las revistas de cómic en los 80 y creador de imaginarios de fantasía y ciencia ficción que lo convirtieron en un referente del género. 

Autor de obras emblemáticas comof 'El cuarto poder', 'Ciudad' o ‘La casta de los metabarones’, con guion de Alejandro Jodorowsky, Juan Giménez (Mendoza, 1943) había viajado desde su residencia en Sitges a primeros de marzo a su ciudad natal en Argentina cuando empezó a sentir los síntomas del covid-19. Ingresado el 22 de marzo en una uci, no superó el virus.   

Desde pequeño, ya con 10 años, se sintió atraído por el dibujo, y aunque solo tenía lápiz, goma y una cajita de acuarelas, copiaba portadas de los libros de bolsillo que llegaban de España y de las revistas estadounidenses. Tenía 16 años cuando hizo su primer trabajo. Su padre trabajaba en una multinacional del petróleo y cambiaba cada tres años de ciudad. Eso le llevó a vivir en San Juan, Rosario, Tucumán, Mar del Plata… “Tenía sus inconvenientes: dejar a los amigos y tener que hacer nuevos…  -recordaba él mismo- A lo mejor por eso he llegado a ser autor de cómics, pues empecé a dibujar, a dedicarme al dibujo, para llenar el vacío que seguía a cada mudanza”. 

Aficionado al cine, le gustaba dibujar luego las secuencias más impactantes que había visto en la pantalla y reproducir con plastilina algunos de esas escenas con sus personajes . Aquello le ayudó a narrar y a contar historias en secuencias visuales. Quien tenía a Batman , Mafalda y Corto Maltés entre sus héroes preferidos de ficción y amaba leer a Stanislaw Lem, Pablo Neruda y Julio Cortázar, estudió Derecho industrial y trabajó en agencias de publicidad dibujando ‘storyboards’ para televisión. Fue a finales de los 70 cuando dejó Argentina para asentarse en Europa y empezó a trabajar en editoriales españolas, italianas y francesas y se convirtió en uno de los referentes de las revistas del grupo Toutain, siendo elegido durante tres años seguidos el dibujante preferido por los lectores de ‘1984’ y ‘Comix Internacional’. 

En 1976, junto al guionista Ricardo Barreiro, publicó el cómic bélico ‘As de pique’ y, en 1979, su primer álbum en color, ‘Estrella negra’. Llegarían luego, siempre ligados a la ciencia ficción y la fantasía ‘Basura’ (1988, con Carlos Trillo), ‘Juego eterno’ (1980-1986), ‘El cuarto poder’ (1989, Norma), ‘Cuestión de tiempo’ (1982) o ‘Leo Roa’ (Norma 2005). Entre sus obras más famosas destacan la serie de ciencia ficción ‘La casta de los Metabarones’ (1992-2003, recuperada en el 2007 por Reservoir Books), con guion de Jodorowsky, y ‘Ciudad’ (1991, reeditada en un integral por Astiberri en el 2015), con Ricardo Barreiro. Los escenarios medievales los desplegó especialmente en ‘Yo, dragón’ (Norma 2011). 

Sus trabajos protagonizaron una exposición en el Centro Pompidou de París en 1997, fue premiado como Mejor dibujante en el Salón del cómic de Barcelona 1984 y fue reconocido también con el Yellow Kid del Salón del Cómic de Lucca 1990 y el Bulle d’Or 1994 en Francia. 

De su propio carácter, él mismo destacaba su “minuciosidad y perseverancia”. Y lo que más apreciaba de sus amigos, afirmaba, era “la lealtad”, detestando “la mentira y el oportunismo”. “Para mí la ilustración es una forma muy sintética de contar historias. Una sola gran viñeta te puede disparar la imaginación tan profundamente como quiera el autor”, aseguraba. 

Reacciones en el mundo del cómic
El mundo del cómic se ha volcado en las redes sociales para lamentar la muerte del dibujante. Paco Roca, David Rubín,  Horacio Altuna, Cels Piñol, Albert Monteys, Mauro Entrialgo, Mike Mignola, David Aja, Liniers, entre otros muchos autores le han despedido con sentidos tuits.   

miércoles, 1 de abril de 2020

'Roman Ritual': Paco Plaza adaptará la novela gráfica de El Torres a una serie de televisión


Paco Plaza volverá al género que más ama. El cocreador de REC, que está inmerso en una adaptación televisiva de su epopeya de zombis con toque español, ha anunciado que se encargará de dirigir la versión para televisión del popular cómic Roman Ritual. La novela gráfica, de culto entre los aficionados al tebeo, contará con la producción de Enrique López Lavigne, responsable de 28 semanas después o Verónica. Ambos ejercerán como showrunners.

Demonios en la Santa Sede
Aunque su producción está paralizada parcialmente por la pandemia de coronavirus, Roman Ritual, que contará con el apoyo de El Estudio, la productora independiente con sede en Los Ángeles, Ciudad de México y Madrid, nos contará cómo el mal se empieza a hacer fuerte dentro de los muros de la Santa Sede. Es por eso que el sacerdote exiliado Salvador Trinidad deberá enfrentarse a una conspiración demoniaca que ha calado hondo en distintos estamentos de la iglesia, infectando al mayor representante de Dios en la Tierra, el Santo Padre.

El cómic, de origen malagueño, ha tenido en Paco Plaza a uno de sus principales defensores. Curiosamente, el director de Verónica ya escribió el prólogo de Roman Ritual, en el que aseguraba que al terminar el cómic uno tiene ganas de rendir un aplauso a su escritor, un aspecto que ahora podrá hacerlo de forma personal. Descrita por sus productores como "el exorcismo final: el desafío final de los fundamentos de la Iglesia, del más alto representante de Dios en la Tierra, por las fuerzas del mal", todavía no tiene fecha de estreno ni plataforma oficial, aunque se especula que algunos portales de streaming podrían estar interesados. "Gracias a El Torres por darnos la oportunidad de jugar con este increíble guión de este clásico del terror gráfico. Un nuevo género ha nacido", escribía López Lavigne desde su cuenta en Twitter.