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martes, 31 de octubre de 2017

ABC:Una anatomía del tebeo español antes del cómic


El tebeo. A esa palabra antigua que primero sustituimos por cómic y, más tarde, por la solemnidad de la novela gráfica (más allá de la altura, todas denominan la misma realidad: narrar historias con viñetas), dedica el Museo ABC su nueva exposición: «Historieta del tebeo (1917-1977)», que cuenta con el impulso de la Obra Social la Caixa. A esas ilustraciones, a esos personajes, a esos trazos, a esas aventuras, a ese humor, a esa épica, a esos romances… En fin, a todo lo que cabía en ese lenguaje que asaltó España a principios del siglo XX y que constituye una de las «máximas esencias de la cultura popular», tal y como apunta el comisario de la muestra, Antoni Guiral.

La retrospectiva está enmarcada por el nacimiento de dos publicaciones fundamentales: el de «TBO» en 1917, que dio origen al término «tebeo», y el de «Tótem» en 1977, que supuso el salto definitivo al cómic para adultos. Entre medias, todo un mundo, una de las épocas más boyantes para el género. «¿Cual es la edad de oro del tebeo español? Depende. Si me hablas de autores con libertad para hacer cualquier tipo de cómic, para adultos o no, y que además pueden publicar de forma bastante regular, nuestra época está bien y tenemos un buen nivel. Si me hablas de una industria potente, que de trabajo a mucha gente, este no es un buen momento, ese ya pasó», explica Guiral. Tendríamos que remontarnos a los años 40 y 50, donde había títulos capaces de vender más de 300.000 ejemplares a la semana, y eso contando con el préstamo y el trueque, un clásico en la España de entonces. «Podemos afirmar que por entonces los tebeos, en general, eran leídos por millones de españoles, y no solo menores de edad», continúa el comisario.

De hecho, ya a finales de la década de los 50, se crearon las agencias, que ayudaron a prosperar a los integrantes del sector. Eran empresas creadas por autores que viajaban por todo el mundo buscando trabajo a los dibujantes que representaban. Fue así cómo ilustradores nacionales (Pepe González, Jesús Blasco, Longarón y tantos otros) terminaron trabajando en Estados Unidos, Suecia, Italia, Gran Bretaña o Alemania.

Al principio fue el humor

Además del eje cronológico, esta historieta se estructura a través de los géneros, los personajes y los autores del tebeo. Comienza, como no podía ser de otra forma, con el humor, que fue la vía de entrada de esta forma de expresión en España, muy influenciada en su primera etapa por las publicaciones inglesas e italianas. La sátira ácida del siglo XIX pronto dio paso al humor (blanco) en los periódicos infantiles, que terminaron siendo revistas. En ese tránsito, el peso de la palabra escrita era muy grande todavía, aunque con el paso del tiempo se fue cultivando una narrativa más gráfica. Tras la Guerra Civil, los planteamientos estéticos y narrativos maduraron, derivando en productos rompedores y críticos como «Pulgarcito» y otros más convencionales como los que alumbraba «TBO». Fue el lugar donde se desarrollaron esos personajes que ya forman parte del imaginario colectivo como Zipi y Zape o Mortadelo y Filemón.

Junto con la risa, las aventuras fueron la otra gran obsesión del público español. Llegaron más tarde, ya entrados los años 30, espoleadas por la gran popularidad de las tiras norteamericanas. Hubo western, pero también se desarrollaron en el género histórico, policiaco, bélico y fantástico, todos ellos tratados desde un estilo realista. Se publicaron en revistas («El Coyote») o en cuadernillos de formato apaisado («El guerrero del antifaz», «Hazañas bélicas», «El capitán Trueno»). Estos últimos fueron su verdadero hábitat, un formato más económico que la revista, aunque impreso en papel de peor calidad. La mayoría de estos personajes eran herederos de los filmes «made in Hollywood»: «héroes o heroínas de una pieza, inmersos en situaciones a veces rocambolescas, pero tratadas con una naturalidad inusitada y no exentos, en sus primeros años, de elementos violentos», anota Guiral en el catálogo de la muestra. Siempre sorteando la censura, terminaron por languidecer con la legislación de 1967, que propició su desaparición en la década siguiente.

Potencia narrativa

Dentro de la dictadura, y antes, se editaron publicaciones que se podrían tildar de «oficiales», promovidas directamente por entidades políticas o religiosas que buscaban adoctrinar en la ideología dominante o entretener de la forma más correcta posible, sin salirse de las directrices políticas del franquismo ni de los parámetros de la confesionalidad católica. En este sentido, destacó «Flecha», editada por la Junta Nacional de Prensa y Propaganda de la FET y de las JONS, que después de 1938 se convirtió en «Flechas y Pelayos». No es de extrañar esta utilización del medio, este aprovechamiento de su potencia narrativa: en EE.UU., el Capitán América nació como un elemento de propaganda bélica.

Así con todo, los tebeos sobrepasaron los condicionantes oficiales, reflejando las costumbres sociales de su tiempo, dejando atrás el ensalzamiento del glorioso pasado para abordar motivos más mundanos o seculares. Además, el ingenio de los creadores encontró resquicios de libertad para hablar de la lacra del hambre, para incluir el derrocamiento de algún tirano en historietas de aventuras o para transformar el estereotipo dominante de la mujer (como en «El capitán Trueno», donde Sigrid empuña sus propias armas, alejándose del carácter débil y frágil que se le suponía a los personajes femeninos).

Más allá de Sigrid, la representación femenina estaba encorsetada en los tebeos románticos, que heredaron los formatos del género de aventuras, y que como este desapareció en los 70. Se trataba de historias fantásticas (de hadas o leyendas) y de amor, donde el concepto de la mujer se asociaba al servilismo y su destino al de ser una buena esposa. Sin embargo, este contexto también propició la presencia regular de mujeres guionistas y dibujantes, que lograron dignificar el género a través de la estética.

Ya en democracia el tebeo, entendido como una publicación arraigada en el concepto popular de entretenimiento para todos los públicos, desaparece, dejando lugar al cómic para adultos. En este sentido, resulta especialmente simbólica la aparición de la revista «Tótem», que comienza a publicar las grandes series de la historieta europea de los años 60 y 70, donde hicieron su estelar aparición «Corto Maltés», «Valentina» o «Alack Sinner». Se cerraba así el camino del tebeo, un término que sería devorado por el cómic: otra palabra para otro tiempo.

lunes, 30 de octubre de 2017

El cómic de Spider Man que denunció los abusos sexuales de Weinstein en 2002


A estas alturas parece acreditado que los abusos a los que supuestamente sometía el poderoso magnate del cine Harvey Weinstein a las actrices con las que trabajaba eran bien conocidos dentro de la industria del cine de Hollywood.

Hace pocos días, el director Quentin Tarantino confirmaba en una entrevista en el New York Times: “Sabía lo suficiente como para haber hecho más de lo que hice (…) Había algo más que los tradicionales rumores y los chismes habituales. No era información de segunda mano“. Sin ir más lejos, una de las actrices que ha denunciado a Weinstein fue Rose McGowan, quien aseguró haber sido violada por el productor precisamente durante el rodaje del film de Tarantino “Death Proof”.

Además de las propias víctimas de Weinstein (60 reconocidas hasta la fecha) han sido muchos los testimonios de otras personalidades de Hollywood que han ido reconociendo poco a poco que sabían lo que ocurría, Jordan Gavaris,  Charlie Carver, o Anthony Bourdain son solo algunos de ellos.  Un asunto hollywoodiense que, pese a resultar bien conocido dentro de la industria, no había transcendido públicamente hasta ahora. ¿O sí? ¿Podría ser que supiéramos de este asunto sin habernos dado ni cuenta? Pues si sois fans de MARVEL, seguramente.

En 2002 MARVEL publicaba “Get Kraven”, un cómic protagonizado por quien hasta entonces había sido uno de los enemigos de Spider Man, Alyosha Kravinoff  (el hijo bastardo de Kraven El Cazador) pero que ahora, bajo el diminutivo de “Al“, había empezado a salir con Timber Hughes, una aspirante a actriz que trabajaba como camarera en un bar para criminales.

En el cómic, Kraven, queriendo ayudar a Timber en su carrera en Hollywood, se convierte en director. Pero para su desgracia, los esfuerzos de Al se ven bloqueados por la arrogancia, la avaricia y la corrupción que corroía a la élite de Hollywood hasta el punto de verse obligado a abandonar la Meca del cine por culpa de los poderosos Hermanos Weinstein, perdón, Rothstein.

Los hermanos Joseph y Harlod Rothstein son en el universo MARVEL dos malvados productores de Hollywood que hacen que Al reciba una paliza mientras su novia, la actriz Timber era brutalmente violada supuestamente por ambos hermanos.

Visto lo visto, las similitudes entre los hermanos Rothstein y Bob y Harvey Weinstein trascienden mucho más allá del parecido entre sus nombres y su razonable similitud física, lo que una vez más nos hace preguntarnos por qué una historia que incluso había inspirado un cómic de MARVEL de hace 15 años ha tenido que llegar hasta hoy sin que nadie tomara cartas en el asunto.

En el cómic tanto Al como Timber conseguían vengarse de los indeseables Rothstein, confiamos que en la vida real se haga, simplemente justicia.

domingo, 29 de octubre de 2017

ABC:«Max y los Superhéroes» y «El viaje», Premio Libro Kiriko de literatura infantil 2017


«Max y los Superhéroes», de Rocío Bonilla y Oriol Malet, ha sido proclamado por los libreros del Club de Librerías Kirico como Premio Libro Kirico 2017 en la categoría de autor español. Por su parte «El viaje», de Francesca Sanna, ha obtenido este premio en la categoría de obra traducida.

El Club Kirico de Cegal está formado por cerca de cien librerías y está orientado principalmente a fomentar la lectura entre los niños y los jóvenes que cuenta con el apoyo del Ministerio de Cultura. El objetivo de estos galardones es reconocer el mérito de un libro de literatura infantil dirigido a los aprendices lectores (entre los 6 y los 8 años de edad) y que combine ilustraciones y textos.

Los libreros han premiado a «Max y los Superhéroes» (Algar) por abordar la conciliación familiar de una manera irónica y divertida, una lucha que puede llegar a convertir a las mujeres en «auténticas superwoman». La admiración y el reconocimiento surge a través de la sencilla mirada de Max, un niño al que le encantan los superhéroes, aunque su favorita es «mamá superwoman».

La ilustración de Rocío Bonilla combina a la perfección un estilo de trazos a lápiz y tonos acuarela con el diseño de personajes y tramas del cómic americano de los años 50.

Mientras «El viaje» (Impedimenta), de la escritora italiana Francesa Sanna, es el relato en primera persona del tortuoso periplo que emprenderá una familia para escapar de los horrores de la guerra e intentar encontrar un lugar en el que formar un nuevo hogar, evitando la gran cantidad de peligros que acechan en cada paso del camino.

El Club Kirico considera que «es uno de los álbumes más bellos del pasado año» y destaca que Sanna «sintió la urgencia de plasmar las historias de tantos refugiados, tantos expulsados, tantas personas perdidas, fuera de su hogar, y que ella había conocido y entrevistado para crear una historia única a modo de collage».

viernes, 27 de octubre de 2017

EL País:Ilustraciones para sacudir de nuevo al mundo


“Éste es un libro que me gustaría ver publicado por millones de ejemplares y traducido a todas las lenguas, ya que ofrece una verídica y muy vívida exposición de los hechos que son tan importantes para comprender debidamente lo que es la revolución proletaria y la dictadura del proletariado”, escribió Lenin en su brevísima introducción a Díez días que sacudieron el mundo, quizá el mejor relato periodístico nunca escrito sobre la revolución rusa de 1917. El líder puso su granito de arena para hacer el volumen omnipresente porque lo convirtió —y así fue hasta hace pocas décadas— en manual escolar para que los alumnos rusos aprendieran la revolución, a pesar de estar contado por el reportero norteamericano John Reed. La edición que quizá nunca imaginó el líder bolchevique fue una tan cuidada e ilustrada, casi de lujo, como la que acaban de lanzar en coedición los hermanos Diego y Daniel Moreno desde Nórdica y Capitán Swing, la primera en este formato en España y quizá en castellano, sustentada en el trazo de Fernando Vicente.

Lenin siempre aparece gigante entre las muchedumbres que pueblan las 27 ilustraciones que Vicente (Madrid, 1963) ha ideado para esta edición y que podrían tomarse por originales de la época, lo que da mayor vivacidad al texto de Reed, ya de por sí ágil a pesar de la ingente documentación, poblado de diálogos y con el valor de que el periodista fue testigo directo de los hechos. "Lenin lo retrató bajo, calvo, con pantalones que le venían grandes, pero en el relato de los hechos, el periodista le trata como a un gigante", apunta Vicente, que así lo ha traducido gráficamente. También ha querido "hacer un retrato de la revolución metiéndome yo mismo en la estética imperante del momento; y a esa estética responden, por ejemplo, los retratos de Reed, Lenin y Trotski”, apunta el ilustrador, que se documentó obsesivamente, la fase que más le gusta. Para ello visitó la Royal Academy of Arts de Londres, donde había una muestra de arte ruso revolucionario, quince años de creatividad brutal que, con otro tipo de brutalidad, abortó Stalin en 1932.

Así, es posible que el lector tenga sensación de familiaridad con las imágenes porque Vicente juega con el arte suprematista, y técnicas y estilos que remiten a Malevitch con sus primeros cuadrados negros, como el que sirvió de fondo a la ópera futurista Victoria sobre el sol; o a las composiciones arquitectónicas y a los retratos de Popova, así como a carteles de Ródchenko, a los que les intercambia textos. Tampoco son ajenos juegos de collage. Y, en general, rezuma la cartelería de la época, uno de los grandes momentos de las artes gráficas. Sólo le faltó ver el filme Octubre, el clásico de Eisenstein, quien se basó en el libro de Reed.

Rojo y blanco y negro

Fiel a su estilo (pinturas en acrílico, detallistas, realizadas en caballete, de pie y en papel de gran formato), sólo jugando con el rojo y el banco y el negro como manda la estética revolucionaria del momento, Vicente reproduce, por ejemplo, la puerta del Palacio Real tal y como era en el episodio del asalto del edificio por los bolcheviques, el que más le ha impresionado (“los cañonazos por la ventana, la gente no sabiendo bien qué pasaba…”). Pero también se ha otorgado un gran margen de libertad, como suele hacer en la ya casi cuarentena de grandes obras literarias que ha ilustrado, de Barrie o Ende a Emily Brontë, Kafka, Carroll o Lorca: “He inventado episodios, momentos históricos que no están fotografiados o pintados, como cuando Reed pilla por azar a Trotski en un despacho meditando, solo, en una silla”. Y en más de una ocasión, añade una metáfora visual “que cuente algo más, aunque sea un detalle que se le puede escapar al lector”, como la gota de sangre que resbala por el asta de una bandera roja que sujetan brazos tatuados con eslóganes.

Vicente ya estaba metido en la harina roja de la época pues ilustró un El manifiesto comunista de Marx y Engels para Nórdica en 2012, que lleva 8.000 ejemplares vendidos. Esta edición de Diez días que sacudieron el mundo cuenta con nueva traducción de Íñigo Jáuregui, mucho menos ruda que las imperantes hasta hoy, basadas en las de los años 20. Y hace justicia al título original, al desechar el "conmovieron" o el "estremecieron" para traducir el "shook". Con tres semanas en las librerías, se han vendido unos 3.000 ejemplares, a pesar del precio (29,50 euros). “Es gente que no había leído el libro y le gusta hacerlo ahora en una edición buena; con las ilustraciones hemos creado una necesidad de un clásico de la sociología y el periodismo”, afirma Diego Moreno, que baraja la reimpresión y ha acordado ya con Vicente una edición de México insurgente (1914), el otro gran título de Reed, sobre la revolución mexicana de Villa y Zapata.

Cosas de la vida: a Reed las autoridades de EE UU le confiscaron el material que trajo de Rusia. Tardó casi un año en recuperarlo tras pleitear, escribió el libro en apenas dos meses y solo la editorial radical Boni & Liveright se lo publicó casi como favor. Apareció en marzo de 1919. En todo EE UU vendió 5.000 ejemplares en tres meses. Lo consideró un éxito rotundo.

miércoles, 25 de octubre de 2017

Chris Claremont y Peter Bagge participarán en el XV Salón del Cómic de Getxo (Bizkaia)


Chris Claremont y Peter Bagge son dos de los autores que acudirán a la XV edición del Salón del Cómic de Getxo (Bizkaia), que se celebrarádel 3 al 5 de noviembre y que acogerá 60 stands, en los que estarán presentes establecimientos de cómic, librerías especializadas, revistas, fanzines, editoriales y todos aquellos sectores relacionados con el noveno arte. Junto con el área comercial, habrá una programación de actividades que incluye exposiciones, proyecciones, presentaciones editoriales y charlas.

En rueda de prensa, el Consistorio getxotarra ha señalado que este evento recibirá a reconocidos artistas, varios de ellos de renombre internacional, que participarán en charlas, presentaciones y en los turnos de firmas, en los que los aficionados pueden conocer de primera mano a sus autores favoritos.

Entre los invitados de este año destacan creadores como Chris Claremont, "figura esencial de los cómics de Marvel"; Peter Bagge, uno de los grandes nombres del cómic alternativo; y Claudio Castellini, "renombrado artista de fumetti y creador de estilo detallista".
Junto a ellos estarán, además, Ana Oncina, Javier Rodríguez, Ramón Boldú, Quan Zhou, Mauro Entrialgo, Sergio Córdoba y Lorenzo Montatore, además del veterano autor barcelonés Josep Maria Beà, uno de los pioneros en desarrollar y dibujar sus propios guiones para el mercado estadounidense, y Gregorio Muro Harriet, "autor de referencia" del cómic vasco.

Las exposiciones de cómic también estarán presentes en esta cita getxotarra. En la carpa habrá sendas muestras dedicadas a Peter Bagge, Harriet, Ana Oncina y a la joven revista Voltio. Fuera de la carpa, se podrá disfrutar con las exposiciones de portadas de la revista de cómic en euskera Xabiroi y de las ilustraciones de Daniel Gojénola, bajo el título de "Zinekomik".

A todo ello se sumarán las presentaciones de novedades a cargo de editoriales y autores, que ocupan otro lugar importante en el Salón, junto a las charlas y mesas redondas que tendrán lugar a diario en el salón de actos, y las proyecciones cinematográficas de cortometrajes y documentales relacionados con el mundo del cómic.

martes, 24 de octubre de 2017

Arenas y Sáez recrean la historia del cómic en trece divertidos capítulos


Paco Arenas y Carlos Sáez, profesores ambos de Lengua y Literatura, condensan en trece paneles la historia del cómic con una selección de míticos y cruciales títulos con los que han crecido y se han divertido muy diversas generaciones.

La sala de exposiciones de la Escuela de Arte Pedro Almodóvar alberga desde este jueves la didáctica exposición ‘Una breve historia del Noveno Arte’ que fue ideada el pasado año, cuando Arenas trabajaba en el IES Antonio Calvín de Almagro, con el propósito de animar a la lectura y que propone realizar trece paradas en distintos momentos, escuelas o estilos del cómic, paneles que se complementan con hasta diez estanterías y vitrinas con ejemplares de tebeos y novelas gráficas, muñecos y merchandising aportados tanto por los dos creadores de la muestra como por otros profesores y alumnos.

La exposición, ya no sólo como trampolín a la lectura sino como medio para presencias las distintas formas de expresión artística, ya fue ofrecida a finales del pasado curso para su exhibición a la Escuela de Arte, donde este año precisamente Arenas imparte clase, y la propuesta queda enriquecida con un blog en el que se habla de las en torno a ochenta obras que aparecen en el recorrido y al que se accede al situar el móvil en los QR que incorporan los paneles.

El primer panel es el de ‘Los pioneros’ con títulos como ‘Little Nemo’ y ‘Yellow Kid’, el segundo se titula ‘Hacia el cómic moderno’ con protagonistas como ‘Dick Tracy’ de Chester Gould, ‘El príncipe valiente’ de Harold Foster o ‘La gata loca’ de George Herriman, y el tercero ‘El esplendor de la tira cómica’ con las primeras apariciones de Superman y Batman y otros superhéores,  con títulos relacionados con la Segunda Guerra Mundial, como el Hombre Antorcha y el Capitán América. La siguiente parada está dedicada a ‘El cómic europeo’ con Astérix, Tintín y Blueberry, sin olvidar a un genial creador como Moebius; a la que le siguen ‘El tebeo español de postguerra’, con inolvidables como Mortadelo y Filemón, Súper López, Anacleto y el Capitán Trueno;  y ‘El cómic español desde los años 80’, panel en el que aparecen títulos como ‘Arrugas’, ‘Paracuellos’ y ‘Torpedo 1936’, así como revistas como ‘El Víbora’, ‘Tótem’, ‘Cairo’ y ‘1984’.

No podían faltar en esta selección los ‘Ángeles vestidos de lycra de Marvel’ como Spiderman, Conan y XMen, ni los de DC como Superman, Batman y el Hombre Elástico, quienes dan paso a ‘La modernidad de la tira cómica’ con maravillosos personajes como Mafalda, Charlie Brown, Calvin, Garfield y Beto el recluta. ‘El universo manga’, uno de los más transitados actualmente por los jóvenes aficionados al cómic en todo el mundo, cuenta con dos paneles poblados de personajes con mucho tirón entre los aficionados, para desembocar en ‘La novela gráfica actual’, con obras como ‘V for Vendetta’, ‘300’, ‘Sin City’, ‘Watchmen’ y ‘Maus’; y en ‘Títulos que cambiaron el mundo’ como ‘Persépolis’ de Marjane Satrapi; ‘Palestine’ de Joe Sacco; ‘Jimmy Corrigan’, de Chris Ware; ‘Sandman’ de Gaiman Kieth Dringenberg; y ‘Black Hole’ de Charles Bruns.

Hasta el 7 de noviembre, se puede presenciar esta exposición que reúne títulos que han marcado la historia del cómic y cuyo blog explicativo, elaborado con rigor y de forma amena para conectar con los adolescentes, es http://www.elquaderno.com/histcomic.

La Vanguardia:Casting para encontrar el clon de Tintín



La Asociació Catalana de Tintinaires ha iniciado una búsqueda en Sant Cugat para encontrar al Tintín de carne y huesos. La entidad que agrupa a los fans del popular personaje de cómic ha organizado un casting para este jueves 19 de octubre a las 18h en la residencia de la Parròquia del Carrer Valldoreix, 9 de la ciudad vallesana.

Entre todos lo que participen, el que consiga convertirse en un auténtico ‘clon’ de Tintín, recibirán como premio la nueva colección del personaje de cómic que, junto a su fiel perro Milú, ha vivido grandes aventuras y desvelado decenas de misterios en las historias ilustradas de Georges Remi.

El objetivo de la entidad es encontrar al santcugatense que pueda ejercer de Tintín oficial en el encuentro anual de tintinaires que la entidad organiza en el municipio el próximo 5 de noviembre, en la que el ganador será recibido por la autoridades municipales y participará en una rúa que recorrerá el centro de la ciudad.

lunes, 23 de octubre de 2017

El villano del cómic que recaló en la idílica Galicia


La tira "On The Costa Da Morte" del número 116 del cómic Daredevil, creada por el célebre dibujante David Aja y que hace alusión a dicho paraje gallego, será vista hasta enero por miles de personas. Una exposición recién estrenada en el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid muestra las "joyas" del pucelano que posee cinco premios Eisner -el galardón norteamericano más importante del noveno arte-.

En dicha aventura Wilson Fisk, uno de los villanos de la serie, se ha retirado de la vida criminal y se ha trasladado desde Nueva York con su mujer Vanessa y sus hijos al lugar idílico donde rehace su vida. Dicho lugar no es otro que la Costa da Morte en Galicia, según reconoce el comisario de la muestra, Asier Mensuro. Indica, además, que el guión de la historia gráfica es de Ed Brubaker,el dibujo de David Aja y la tint,a de Stefano Gaudiano, para Marvel Comics.

A los 15 años David Aja (Valladolid, 1977) ya dibujaba a "Ojo de Halcón" (Hawkeye), el personaje gracias al que consiguió cuatro Premios Eisner, de los cinco que tiene (el quinto fue en 2016 por las portadas de "La Bruja Escarlata). Ese dibujo es uno de los tesoros de la exposición "David Aja: Primera retrospectiva. Cómic e ilustración".

El comisario de la muestra, destaca la muestra reúne un total de 348 piezas. "Desde ese dibujo de Hawkeye que realiza cuando es un adolescente y sueña con ganarse la vida como dibujante de cómics, hasta "The Seeds", su última obra que no llegará a las librerías hasta 2018; y dado que nos encontramos ante un autor que no vende sus originales, esta retrospectiva se convierte en una oportunidad única para contemplar las obras más significativas".

El dibujante español logró triunfar en el siempre difícil mercado del cómic norteamericano. Se trata de una industria muy popular y competitiva pero Aja conoce esos códigos a la perfección y parte de su producción desmonta dichos códigos para reinterpretarlos y reinventarlos a su manera.

domingo, 22 de octubre de 2017

El diario de Ana Frank llega al cómic para atraer al público joven


Ana Frank, la adolescente de origen judío autora del célebre diario que escribió en Ámsterdam mientras se escondía de los nazis, cobra vida en una conmovedora adaptación al cómic diseñada para atraer al público joven.

El proyecto, que llega hoy a las librerías de España, Argentina, Perú y Uruguay publicado por Penguin Random House, es obra del cineasta israelí Ari Folman y del ilustrador ucraniano David Polonsky, una exitosa pareja que ya trabajó en el premiado filme de animación Vals con Bashir (2008).

Folman y Polonsky convirtieron en viñetas los profundos y brillantes pensamientos que la adolescente Frank escribió entre 1942 y 1944, cuando malvivió escondida en un piso franco de Ámsterdam, antes de morir en 1945 en el campo de concentración de Bergen-Belsen.

"Lo más difícil fue condensar en 150 páginas un diario con 360 y ser fiel a lo que ella contaba", explicó en una entrevista Folman, cuya familia, como la de Ana Frank, también fue perseguida en la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) por ser judía. Para Polonsky, el desafío fue no caer en la monotonía a la hora de plasmar en imágenes el mismo emplazamiento que se repite en el diario original, el escondite que la familia de Ana Frank compartió con otros cuatro ocupantes.

El dúo Polonsky-Folman aceptó el encargo de la Fundación Ana Frank -el organismo que gestiona el legado de la adolescente- después de pensárselo bastante. Consideraban que era difícil aportar algo nuevo sobre la historia Ana Frank, muy explotada comercialmente. Divulgar el Holocausto entre los lectores más jóvenes es el principal objetivo del proyecto gráfico. Para ello, los autores les interpelan con un lenguaje visual y dinámico, que evoca al de internet. "A un chaval le diría: Intenta las 20 primeras páginas, a ver si te gusta", comentó Folman.

Aunque había leído el diario en su juventud, volver a hacerlo le sirvió para apreciar aún más la personalidad de la joven, quien comenzó a escribirlo con sólo 12 años. "Tiene muchas declaraciones feministas, como en la que denunciaba que las mujeres eran apenas vistas como máquinas de hacer bebés", sostuvo Folman.

¿Cómo habría vivido Ana Frank la crisis de los refugiados? "Estaría devastada por esa mirada tan humana con la que encaraba las cosas", juzgó Folman. "Tendría unos 87 años. Estaría todavía activa", opinó Polonsky.

sábado, 21 de octubre de 2017

RTVE:David Aja, cuando el cómic es arte


A los 15 años David Aja (Valladolid, 1977) ya dibujaba a Ojo de Halcón (Hawkeye), el personaje gracias al que consiguió 4 Premios Eisner, en 2013 y 2014, de los 5 que tiene (el quinto fue en 2016 por las portadas de La Bruja Escarlata). Ese dibujo es uno de los tesoros de la exposición David Aja: Primera retrospectiva. Cómic e ilustración, que muestra 406 trabajos del dibujante y que podréis ver del 20 de octubre de 2017 al 7 de enero de 2018 en el Museo Patio Herreriano de Arte Contemporáneo Español de Valladolid.

Asier Mensuro, comisario de la muestra, destaca que: "La exposición tiene espíritu de retrospectiva. Arranca de ese dibujo de Hawkeye, pasa por toda su trayectoria de ilustrador entre el año 2000 y el 2005, donde incluye sus trabajos para El País, Rolling Stone, Cinemanía, Men' s Healt y otras revistas, y culmina con toda su trayectoria en el cómic norteamericano hasta The Seeds, su actual proyecto con Ann Nocetti para Berger Books, que no se publicará hasta 2018".

Una exposición que incluye piezas que ya son parte de la historia del cómic: "Hay trabajos tan conocidos como su Hawkeye o Inmortal Ironfist -afirma Asier-, pero también sus cómics de Lobezno, Daredevil, Thor o Capitán América. Sus portadas para La Bruja Escarlata, Karnak, Cráneo Rojo, Punisher, Jessica Jones, Kill or be Killed, The wicked and The Divine, Daredevil, etc. Además en determinadas obras se muestran procesos completos, es decir, desde el primer boceto al lápiz, tinta e incluso la propia página del cómic.

Las joyas de la exposición
Debido a la excepcional calidad de David, es difícil destacar alguno de sus trabajos. Preguntamos a Asier: "Sólo por mi gusto personal las 15 portadas de Scarlett Witch (La Bruja Escarlata), por las que ganó su último premio Eisner".

"Cómo curiosidad -continúa Asier- , se expone un boceto de Spirit de Will Eisner que el maestro del cómic norteamericano regaló a David Aja cuando sólo era un estudiante. Eisner le insistió en que siguiera dibujando (se ve que le vio maneras y creatividad al chaval); y hoy, Aja tiene 5 Premios Eisner, creo que el viejo Will, de estar vivo hoy día, diría: ¿Veis? !No me equivoqué! El chaval prometía desde joven".

La exposición también es una muestra de su talento como narrador: "En la muestra hay historias cortas completas -afirma Asier-. En concreto de Thor, del Capitán America de Daredevil. En ellas se ve que es un gran narrador y que es capaz de hacer igual de interesantes las páginas de acción trepidante que las que presentan una escena cotidiana".

"Otro tema que destacaría es que el diseño de sus páginas es estupendo, muy bello y pensado, sin que por ello la narrativa de la historia se resienta en ningún momento".
Las influencias de David Aja

La muestra también es una excelente oportunidad para comprobar las influencias del artista: "En cómic -asegura Asier- destacaría a Bill Sienkiewicz, Frank Miller, David Mazzuchelli, Álex Toth, Jim Steranko... Pero hay otras influencias muy palpables de artistas de otras disciplinas como pintores como Egon Schielle, o el diseñador y cineasta Saúl Bass".

"Yo he intentado destacar dichas influencias en la exposición -continúa Asier-. Creo que David Aja es un genio de las portadas de superhéroes, y creo que entre sus fuentes de inspiración destaca la cartelistica de cine de los años 70".

"Creo que en cualquier disciplina -concluye Asier- , hay artesanos y artistas. David es un artista, y como tal, no es fácil de encasillar, sus influencias son muchas, y muy variadas, pero el resultado siempre es muy coherente y personal a la vez. Eso sólo lo hacen los verdaderamente grandes..."
Sus espectaculares portadas

Si hay algo en lo que pocos autores actuales pueden competir con David Aja son sus espectaculares portadas. "Destacan -asegura Asier- por su originalidad y porque cuida todos los detalles. Por ejemplo, muchos dibujantes norteamericanos entregan una ilustración y dejan que Marvel, DC o la editorial que sea, les ponga el logo de la colección como un pegote y listo. David no. David estudia el logo como elemento integrante de una portada. Si puede crear uno propio lo hace, y sino adapta el existente para que sea un elemento integrado en la composición de la portada".

Otra cosa curiosa de David es que no vende sus originales. "Todas las piezas proceden de su colección -asegura Asier-. Salvo una que es de su hermano. David es un dibujante que no vende originales, por eso es doblemente especial poder ver una Expo donde se muestran tantas piezas".

En cuanto a las obra maestras de David Aja, para Asier serían: "El número 11 de Hawkeye, protagonizado por Pizza Dog, y narrado por completo desde el punto de vista del perro me parece una obra maestra de absoluta vanguardia. En una línea más tradicional, hay una historieta corta de Daredevil que se llama 3 Jacks, que es una auténtica delicia narrativa".

Y, cómo curiosidad, Asier añadiría: "Otra historia de Daredevil que transcurre en la Costa Da Morte de Galicia. En la que Kingpin se pasea por un paisaje que nos es muy familiar con su mujer Vanessa, y va a tabernas con paisanos que beben cerveza de Estrella Galicia".

Sin duda, una de las exposiciones del año, que nos encantaría que fuese itinerante. 

viernes, 20 de octubre de 2017

Narcís Monturiol se convierte en héroe de cómic


Ojo Tintin, Corto Maltés, Roco Vargas y otros aventureros del cómic, llega... Narcís Monturiol.

¿Monturiol?, ¿héroe de historieta? Efectivamente, el científico, ingeniero, socialista utópico y pionero de la navegación submarina catalán, es el insólito protagonista del álbum Narcís Monturiol i les pedres de l'infern (Males Herbes, 2017), de Sebastià Roig (guión) y Toni Benages i Gallard (dibujo), una aventura de corte fantástico que transcurre en su mayor parte en Cadaqués.

La historia, que parece que tendrá continuidad, arranca en el Londres victoriano con un siniestro plan que ha de servir para que Inglaterra asegure su posción como potencia mundial consiguiendo un ejército imbatible capaz de sofocar cualquier rebelión en su vasto imperio colonial. En dicho plan, fundamentado en las máquinas de vapor, el esoterismo y unas piedras mágicas (las del título), intervienen los malos de la función: un almirante británico, un explorador canalla y un inquietante fakir indio.

Las imágenes (las viñetas) nos llevan a continuación ya a la Costa Brava y a Cadaqués, donde comienzan a suceder hechos misteriosos e inquietantes. Monturiol, a la sazón en el pueblo interesandose por las posibilidades que ofrece el mar, pero según los habitantes del lugar un “somiatruites” y un “socialsta esbojarrat” que se esconde del Gobierno (todo lo cual tiene mucho de cierto), se ve involucrado en los acontecimientos.

Le acompañarán en la aventura una atractiva joven con fama de bruja (Sabana), un forzudo (Congre)y un adolescente (Diri), un canónico trío de apoyo del héroe que recuerda a los de El Capitán Trueno o El Jabato.

La aventura discurre por los cauces temáticos clásicos del género, con algunos apuntes de steampunk (tecnología retrofuturista y magia), pero es muy original que transcurra en escenarios de la Costa Brava y, por supuesto, que el personaje central sea Monturiol. Un Monturiol con las características barba y patillas, levita, chaleco y corbata, pero con revólver al cinto.

Las aventuras de Indiana Jones y las novelas de Julio Verne son otras influencias que se perciben en el relato, que incluye escenas en el Cap de Creus y su faro.

Los que quieran ver aparecer el Ictineo, el submarino invención de Monturiol, tendrán que aguardar hasta el epílogo de la historia, cuando el inventor regresa a las aguas de Cadaqués con su criatura. Pero a cambio, Benages i Gallard nos ofrecen una extravagante creación del genio: un barco que va por tierra, similar a la barcaza tirada por 22 mulas del capitán Henry/ John Huston en El hombre de una tierra salvaje.

jueves, 19 de octubre de 2017

Bagieu retrata en un cómic a 15 "valerosas" mujeres, de Guggenheim a Lamarr


Pénélope Bagieu vuelve a retratar las vidas de quince audaces mujeres en "Valerosas 2. Mujeres que solo hacen lo que ellas quieren", el segundo cómic -y último- de un proyecto que inició en la web de "Le Monde" y que, según explica a EFE en una entrevista, en 2018 llegará a la televisión francesa.

La ilustradora ha repasado la vida de quince personalidades femeninas de diferentes épocas y latitudes, desde la estadounidense Nellie Bly (1864-1922), "inventora" del periodismo de investigación, hasta afganistaní Sonita Alizadeh (1996), rapera por los derechos de las niñas, en este segundo tomo con el que ya "queda satisfecha".

"Había tomado desde el principio la decisión de que serían treinta personalidades", explica Bagieu (París, 1982) sobre "Valerosas. Mujeres que solo hacen lo que quieren", dos cómics editados en España por Dibbuks sobre mujeres que "hicieron frente a todos los obstáculos para llevar la vida que eligieron".

En este segundo volumen, Bagieu "ha llegado a decir lo que tenía que decir", afirma, contando las historias de quince celebridades que ha elegido por puro criterio "personal".

"Cada una de ellas, por alguna razón, me llegaba de una manera personal", sostiene la ilustradora, graduada en 2006 en la Universidad de Arte y Diseño de Central Saint Martins, a la vez que añade que fue ella quien contactó con la página web de Le Monde para proponer publicar en ella sus historias de mujeres.

Ese mismo día, cuenta, llamó a su editor para decirle que su intención era publicar más tarde dos libros sobre esas "valerosas", y así llegó el primero, en el que retrató a Agnodice, ginecóloga griega que se vistió de hombre para conseguir que las mujeres pudiesen ejercer la medicina, o a la emperatriz china Wu Zetian.

Pero, para este, reconoce que se ha reservado a sus personajes "favoritos": "En el primero quise ir practicando y dejé para este a mis preferidas", recalca Bagieu, mencionando a Peggy Guggenheim como una de sus predilectas, a la vez que añade que la idea de este proyecto surgió a raíz de la figura de la vulcanóloga Katia Krafft.

Gracias a Krafft (1942-1991) ella y a su marido, también vulcanólogo, Bagieu descubrió su "gran pasión" por los cráteres, y le "asombró" que una mujer se dedicase a una profesión tan tradicionalmente masculina y peligrosa -el matrimonio, de hecho, murió en una expedición en el volcán Unzen, en Japón-.

Y, como Krafft le inspiró en su infancia, la ilustradora recomendaría a niñas leer "Valerosas" para despertar su curiosidad y para que les sirvan como ejemplos, aunque matiza que el segundo volumen lo aconsejaría "menos" a ese público porque hay una historia "dura", la de la "reina de los bandidos" Phoolan Devi.

Devi (India, 1963-2001) fue obligada a casarse, con 10 años, con un hombre 20 años mayor que abusó de ella, dando comienzo así a una trágica historia en la que fue denigrada por sus vecinos -que también abusaron físicamente y sexualmente de ella- hasta convertirse en "bandida" para ayudar a los más desfavorecidos.

Pasó 11 años en la cárcel y, cuando salió, a los 31 años, se presentó a las elecciones de India -en 1996 entró en el parlamento y al año siguiente fue candidata al Nobel de la Paz-, pero en julio de 2001 Sher Singh Rana la asesinó, disparándole en la cabeza, a la puerta de su casa, cuando volvía de una sesión parlamentaria.

"En la adaptación americana del cómic, la editorial ha quitado la historia de Phoolan Devi", apunta la autora, que ha ido alternando las épocas y las zonas geográficas en el cómic para darle mayor dinamismo al conjunto, que también muestra la faceta de inventora de la actriz Hedy Lamarr.

La "intérprete de los animales" Temple Grandin; la atleta Cheryl Bridges; la utopista Thérèse Clerc; la letrista y compositora Betty Davis; el grupo de rock The Shaggs; la abogada Jesselyn Radack; la activista "de buena familia" Nazip al-Abid; la astronauta Mae Jemison y la miniaturista Frances Glessner Lee completan el cómic.

Bagieu, que publicó en 2008 su primer cómic, "Josefina", cuyo personaje fue un encargo de la revista Femina, dice adiós con estas quince valerosas a un proyecto al que, sin embargo, no pone punto y final, porque está trabajando en una producción animada sobre la obra, que entregará a la televisión francesa en 2018.

"Todo el equipo de producción y dirección son mujeres", apunta como conclusión Bagieu, a quien esta nueva aventura le hace "mucha ilusión" porque hasta ahora, cuenta, no ha habido en la televisión pública francesa ninguna producción de animación dirigida a un público adulto.

miércoles, 18 de octubre de 2017

EL País:El cómic entra en el Reina Sofía


Un asunto muy interesante en el ámbito de la crítica cultural es la comparación entre las mil y una interpretaciones que ciertas creaciones suscitan… y la interpretación que de ellas hacen sus propios autores. Por ejemplo, Krazy Kat, la tira cómica que George Herriman publicó durante más de 30 años (1913-1944) en diferentes periódicos estadounidenses, fue y es vista por expertos en artes visuales de todo el mundo como una absoluta obra maestra del cómic y, sobre todo, como un trabajo de complejísima orquestación en la forma y aún más complejo mensaje en el fondo. Para George Herriman, en cambio, era “una tira sobre un gato, un ratón y un perro”.


Esa doble lectura es una de las vertientes del análisis que sobre el legado de Herriman (Nueva Orleans, 1880-Los Ángeles, 1944) pretenden llevar a cabo los responsables del Museo Reina Sofía con la extraordinaria exposición George Herriman. Krazy Kat es Krazy Kat es Krazy Kat. Un conjunto de 160 piezas entre planchas originales y páginas de diarios procedentes de colecciones privadas y museos de EE UU, que permanecerá abierta hasta el 26 de febrero. Con esta primera y espectacular entrada del cómic en el Reina Sofía, el museo aspira a “borrar por fin las fronteras entre la alta y la baja cultura”, según Rafael García, uno de los comisarios de la muestra y conservador del centro.


El ensayista e historiador de los cómics estadounidense Brian Walker —el otro comisario— asegura que nunca se había montado en ningún lugar del mundo una muestra tan importante sobre el que fuera uno de los pioneros de la historieta como arte secuencial. Los otros se llamaron Richard F. Outcault (autor del personaje Yellow Kid, en 1895) y Winsor McCay (el padre de Little Nemo allá por 1905). Los tres, con permiso de otros maestros, revolucionaron desde los periódicos de magnates de la prensa como Gordon Bennett, Robert Pulitzer y William Randolph Hearst la senda hacia la codificación del lenguaje que en un momento dado dio en llamarse cómic, tebeo o historieta, tanto da.

“Elegimos a Herriman para introducir el cómic en el museo porque nos parece de lejos el autor que más ha influido en las generaciones posteriores, y no solo eso, sino también en numerosos artistas y escritores”, explica Manuel Borja-Villel, director del museo. En efecto, pintores como William De Kooning o Pablo Picasso, escritores como T.S. Eliot o Jack Kerouac (quien dijo que los personajes de Herriman eran directamente “los progenitores de la Generación Beat”) y cineastas como Frank Capra o Fritz Lang se declararon seguidores de las alocadas criaturas antropomórficas del historietista de Nueva Orleans: el gato (¿o gata?) Krazy Kat y sus compañeros de tira cómica, el ratón Ignatz y el perro Bull Pupp.

La exposición da cuenta de la vasta misión de George Herriman: a través de lo aparentemente trivial, contar un mundo. La supuesta ingenuidad de los personajes y sus andanzas contrasta con los telones de fondo que corren por detrás: una revolución en la puesta en página, una tensión entre lo metafórico y lo narrativo, abundantes referencias a la literatura clásica (muy particularmente a Shakespeare y Cervantes), una ilimitada riqueza expresiva, incluido el uso de varias lenguas a la vez como el inglés, el francés, el español, el alemán o el yiddish, y la posibilidad de diversos mensajes ocultos. Vamos a ellos.

Ciudadano negro

Uno: el mensaje antirracista. George Herriman era blanco… pero era negro. Entiéndase. Descendía de afroamericanos y, de hecho, 30 años después de su muerte, se conoció que en su partida de nacimiento ponía que era un ciudadano negro. Pero la familia Herriman huyó de la muy racista Nueva Orleans en 1890 y se instaló en Los Ángeles. A partir de ahí, la biografía del autor de Krazy Kat sería la de un hombre blanco. De hecho, su color de piel ni siquiera llegaba al de un mulato. “Si Herriman no hubiese hecho creer que era blanco, nunca habría podido publicar tantas tiras durante tantos años en tantos periódicos”, sostiene el comisario Brian Walker.

El otro de los posibles mensaje crípticos se refiere a la ambigüedad sexual. ¿Krazy Kat es un gato o una gata? Herriman nunca lo dejó claro. De ahí que muchos acabaran convirtiéndolo en un abanderado póstumo de la causa queer. No está demostrado empíricamente el orgullo gay de George Herriman. Él, sostenía, solo hacía “una tira sobre un gato [O GATA], un ratón y un perro”.

martes, 17 de octubre de 2017

"Rosita se asusta", un cómic para niños sobre el miedo a la deportación



La ilustradora y maestra estadounidense de origen mexicano Victoria Álvarez recurre a los ojos una niña de 12 años para mostrar a los más pequeños los temores y traumas que sufren los indocumentados que temen ser deportados en su cómic "Rosita se asusta".

"Las historias de los indocumentados y deportados están todos los días en las noticias, con un vocabulario que solamente entienden los adultos", explica a Efe Vicko, como la llaman amigos y seguidores.

Los niños "interpretan a su manera lo que ven", por lo que la autora quiere enseñarles a través de un cómic interactivo a interpretar la realidad "a través de los ojos de Rosita", una niña que un día ve cómo detienen a un vecino para ser deportado.

Este hecho "realmente raro" pone a pensar a la pequeña, que comienza a temer por el futuro de su hogar, donde su madre, soltera, es su único sostén.

Rosita relata en las viñetas que vio llegar a unos desconocidos a su casa. "Parecían policías, pero no estoy segura", dice, para en otro recuadro explicar que se oyeron gritos y abrió la "puerta para escuchar mejor", pero entonces su madre la cerró inmediatamente para alejarla del peligro.

"El señor Vidal es mi vecino del piso de abajo, miro por mi ventana y veo que la gente extraña se lo lleva", dice la niña al relatar, sin saberlo, una detención realizada por supuestos agentes de Inmigración.

En la ficción, la madre de Rosita no la dejó salir a la calle durante dos semanas por temor, lo que hace que la niña pregunte al lector: "Y a ti, qué te da miedo".

Vicko dice que "hay muchas Rositas" en Chicago, donde vive, o en la ciudad texana de Dallas, donde nació. Niñas que fueron sus compañeras en la escuela y que ahora ve jugando en el vecindario de Humboldt Park.

"Muchas veces no nos damos cuenta de que les pasamos el miedo a los niños, al decirles que no le cuenten a nadie que no tienen papeles, que tengan cuidado con los policías o los que vengan a golpear la puerta", agrega.

La autora afirma que su intención original fue escribir un libro sobre el miedo en general, como continuación de su primer cómic, "ScholaR Gets Angry", pero finalmente decidió centrarse en el temor a la deportación como una herramienta educativa.

Este libro, pensado para niños de entre 9 y 12 años, está "diseñado como un instrumento pedagógico para el aprendizaje social y emocional culturalmente relevante de todos los niños, pero especialmente los niños indocumentados o que tienen familiares indocumentados", señala la editorial.

"Mi meta es alentar a los adultos para que ayuden a crear espacios donde los niños puedan hablar sobre sus temores", dice la autora, cuyos padres llegaron como indocumentados en la década de 1980, pero ya regularizaron su estatus migratorio.

Aunque sus padres ya tienen papeles, Vicko explica que tiene primos de su edad que no han podido regularizar su estatus migratorio, por lo que el miedo a las deportaciones y la separación es algo "latente" en su familia, como en la de los millones de indocumentados que viven en el país. 

lunes, 16 de octubre de 2017

Un filósofo francés afirma que Tintín era una chica "probablemente asexual"


Vincent Cespedes, que además de filófoso es también pintor, pianista y compositor, es autor de ensayos sobre diversos temas.

Su última opinión está causando revuelo en el mundo del cómic después de anunciar que el famoso reportero adolescente Tintín es una niña -y que el creador belga Hergé y sus amigos estaban al tanto de esto-.

El filósofo de 44 años escribe que la farsa es "tan enorme" que "los más queridos tintinófilos, desde el filósofo Jean-Luc Marion hasta el cineasta Steven Spielberg, ni siquiera la han detectado".

Cespedes dice que Tintín es "una pelirroja andrógina con ojos azules" y "probablemente asexual".

Descubrió la idea al leer los libros con sus hijos: "Acababa de terminar un libro de Raymond Ruyer que muestra que Homero es una mujer, tenía algún tipo de software en mi cabeza cuando volví a Tintín e inmediatamente me pareció obvio", dijo a Huffington Post de Francia.

Si bien admite que hay pocas pistas en la apariencia física de Tintín, dice que hay ciertos manierismos -junto con la "larga historia de Tintín en el manejo de los asuntos de género"- que señalan que Tintín es una mujer.

Cespedes dice que Tintín habría sido disfrazado de niño para permitirle viajar "sin temor a la misoginia de otras culturas, modales o la estupidez de los prejuicios".

La actitud de Tintin hacia el capitán Haddock cuando estaba borracho en 'El cangrejo de las pinzas de oro' mostraba rasgos que se interpretarían como estereotipadamente femeninos cuando Hergé estaba vivo.

Cespedes afirma que también hay varias ocasiones en la serie de cómics donde Tintín se viste con faldas u otros artículos de ropa femenina cuando no es necesario.

Georges Remi, que escribió bajo el seudónimo de Hergé, nació en 1907 y es conocido por su serie cómica Las aventuras de Tintín, que ha sido la fuente de una serie de adaptaciones en televisión, cine, radio y teatro.

Recientemente, Jamie Bell, Andy Serkis, Daniel Craig, Nick Frost y Simon Pegg protagonizaron la película de 2011 'Las aventuras de Tintín: el secreto del Unicornio', dirigida por Steven Spielberg y producida por Peter Jackson.

domingo, 15 de octubre de 2017

¿Qué tiene de especial un cómic de Astérix subastado por 1,4 millones de euros?


Una portada original del célebre personaje de cómic de Astérix fue subastada este viernes en París por 1,4 millones de euros, lo que supone un récord para un dibujo de Albert Uderzo, indicó la casa de ventas Drouot.
Se trata de una portada en tinta china, acuarela y pintura de color del cómic "Le Tour de Gaule de Astérix", de 1964, dedicado por Uderzo al periodista francés Pierre Tchernia, recientemente fallecido.
Otra obra similar de la portada del álbum "Le bouclier Arverne", de 1968, fue adjudicado por casi 1,2 millones de euros. La venta total de objetos de Uderzo del periodista televisivo recaudó tres millones de euros, indicó Drouot.

viernes, 13 de octubre de 2017

El País:Astérix y Obélix se van de carreras a Italia


Los irreductibles habitantes de la aldea gala que se sigue resistiendo a la conquista del Imperio Romano aseguran que lo único que temen es que el cielo caiga sobre sus cabezas. Pero, ¡por Tutatis! en su nueva aventura, sus más insignes residentes, Astérix y Obélix, también tendrán que tener mucho cuidado para que los caballos no los acaben pisoteando. El 37º tomo de los galos sale a la venta el 19 de octubre, con una vertiginosa carrera de cuadrigas por las vías romanas de Italia en la que los valientes guerreros galos amenazan con trastocar, una vez más, todos los planes de Julio César.

Astérix en Italia se publicará de forma simultánea en 25 países —en España habrá sendas ediciones en castellano, catalán, euskera, gallego y asturiano— y es la tercera aventura de los galos que firman el guionista Jean-Yves Ferri y el dibujante Didier Conrad. Ambos tomaron, a partir de 2011, las riendas de una historia que comenzó en 1959 de la mano de Albert Uderzo y René Goscinny y que se ha convertido en uno de los iconos del cómic en Francia y en el mundo. Una gran responsabilidad que, aunque cuenta con la bendición de Uderzo y de la familia de Goscinny, de cuya muerte se cumplen en noviembre 40 años, solo empieza ahora a dejar de pesarles tanto a sus nuevos autores. “Lo hacemos con algo más de placer cada vez, la presión disminuye un poco con la práctica”, señaló Ferri durante la presentación ayer del nuevo tomo en París. “Comienza a ser algo más natural, hay menos tensión, tenemos menos miedo de fallar”, corroboró Conrad.

La trama de Astérix en Italia es guardada con tanto o más secreto que los ingredientes de la pócima mágica del druida Panorámix que hace invencibles a los guerreros galos. Pero algunas gotas ya se han adelantado.

Unidad de los pueblos

La nueva aventura de Astérix y Obélix se desarrolla en Italia, un país en el que, pese a ser el origen de la invasión romana que combaten desde hace más de medio siglo, solo habían estado hasta ahora, y de forma fugaz, en Roma, en los tomos Astérix gladiador (1964) y en Los laureles del César (1972). Con el objetivo de afirmar el prestigio de Roma y la unidad de los pueblos de la península itálica, Julio César da su visto bueno para la organización de una carrera abierta a todos los pueblos del imperio, pero que debe ganar el carruaje romano para demostrar su dominio. No contaban los romanos con que los galos iban a inscribir una cuadriga propia conducida por sus guerreros más audaces… Poco más se ha revelado, salvo el nombre del malo, Coronavirus, el auriga enmascarado y campeón de las carreras de carro romanas, con 1.462 victorias. “Nos sentimos un poco superados por la realidad, porque en este contexto de España vemos que van a encontrarse resonancias, ya que es una carrera en Italia donde las regiones, aunque no es el tema principal, manifiestan algún tipo de resistencia frente al poder central” de Roma, reconoce Ferri en entrevista con EL PAÍS en París.

“No era buscado, pero bueno, imagino que habrá ecos de la realidad”, se resigna mientras recuerda que ya le sucedió con su primer álbum, Astérix y los pictos, situado en Escocia en pleno referéndum sobre su independencia.

'Soledad', el cómic de la 'España vacía'


Dos libros de reciente publicación han venido a tratar algo que hasta entonces solía escapársele a los medios: la vida en los lugares de España con menos densidad de población. Por diversas razones, hay un goteo constante de gente que abandona, que se marcha a núcleos más grandes a buscarse la vida y muchos pueblos van muriendo. El fenómeno ya sea inevitable, trágico o normal en el curso de los tiempos, lo que alberga es numerosas experiencias humanas.

El libro de Sergio del Molino que de algún modo ha dado nombre a estas regiones, La España vacía (Turner, 2016) analizaba cómo abordaban los medios de comunicación, la literatura y la Historia las diferencias entre campo y ciudad. Otro, que apareció más tarde pero que empezó a escribirse antes, de Virginia Mendoza, Quién te cerrará los ojos (Libros del KO, 2017) recorría en una serie de reportajes pueblos donde solo queda uno o muy pocos habitantes y estudiaba lo contrario, por qué no querían marcharse nunca de allí.
Por haber, hubo hasta un Salvados que viajó por estos lugares recogiendo testimonios. Uno de los cuales, incluso, suponía una tercera vía. El de un alcalde idealista, de obediencia comunista, que estaba repoblando su pueblo, había logrado que hubiese niños como para abrir la escuela, pero que, decía, si quisiera acercarse una empresa y establecerse allí lo mismo no les dejaba. No sé si es que quería crear su propia arcadia tomando los niños que habían ido como rehenes o qué, pero me sorprendió. Siempre pienso en sus peculiares ideas.

Porque vivimos siempre muy centrados en nosotros mismos, en un país que ya de por sí es autoreferencial, aunque paradójicamente se conoce muy poco a sí mismo, y nos perdemos fenómenos muy curiosos e interesantes.

Hubo un cómic de Tito -conocido así en Francia, en la España que dejó atrás cuando emigró fue inscrito en la partida de nacimiento como Tiburcio de la Llave- que prestaba atención a todo lo que ocurría en estos lugares. A menudo historias vitales mucho más apasionantes y dramáticas que cualquier suceso banal que pueda ocurrir en la gran ciudad de existencias anónimas.

Soledad era el nombre del pueblo en el que transcurrían las historietas. La vida de las ancianas, un suicidio, el romance de un hombre que había abandonado el pueblo con una de las llamadas solteronas a su regreso quince años más tarde o asuntos de rabiosa actualidad aún hoy como es la noticia del cierre de una escuela...
Memorias de niñez

Natural de Valdeverdeja, Toledo, sus padres emigraron a Francia cuando solo tenía seis años. Allí estudió artes gráficas y empezó a publicar cómics de forma prácticamente automática. Tras un paso por la publicidad, su primer personaje fue Daniel Amarillo, un detective, pero sus series más destacas fueron Soledad, de seis tomos, y posteriormente Tendre Banlieue, sobre la vida corriente de unos adolescentes. Al igual que ocurriera con Luis García el dibujo era de la vieja escuela que se basaba previamente en fotografías.

Atento a las vidas corrientes

No obstante, en este caso la virtud no estaba en el trazo, sino en la sensibilidad con la que se contaban las historias. El talento para reflejar la vida de forma hiperrealista y también su gran sensibilidad. Las andanzas de un grupo de jóvenes de barrio suburbial, los problemas que tenían con los matones del lugar aquellos a quienes les gustaba la música y competían en popularidad con los macarras, la inclusión de una chica sorda en ambientes rockeros... esas eran el tipo de historias a las que les prestaba atención el autor mucho antes de que empezara el boom de las llamadas novelas gráficas a poner el foco de las viñetas en las vivencias cotidianas.

Su obra es extensa, es uno de los dibujantes más importantes de Francia, pero sus trabajos más importantes están basados en su propia experiencia vital. Una adolescencia en los suburbios de París y una infancia en un pueblo español, amén de los recuerdos que le llegasen por vía oral, como los de su abuelo, a quien debe su nombre de pila, que fue un republicano durante la Guerra Civil.

Su cómic más adulto, en cualquier caso, se ha reseñado que es Le choix d´Ivana. La búsqueda de una bosnia de su pasado, tras haber pasado la experiencia en su juventud del cerco de Sarajevo, motivada por la detención de Radovan Karazdic en 2008.
Romper tópicos

Uno de los motivos por los que Tito se decidió a dibujar Soledad fue porque en Francia tenía la sensación de que España era percibida como un lugar únicamente marcado por "los toros, la paella y el flamenco". Quiso salir de los tópicos y mostrar al público francés el carácter de las historias y problemas vitales de los habitantes de un pueblo de Castilla, al que le puso el nombre poético de Soledad.

Es algo parecido también a lo que hizo con Tendre Banlieue. A principios de los 80, la serie comenzó a publicarse en 1982, todas las noticias que llegaban de los barrios de la periferia parisina eran negativas. Toda vinculadas a la droga y a los problemas de delincuencia. Él vivía en uno de ellos y tenía la sensación de que lo que mostraba la televisión no tenía nada que ver con lo que él veía. Por eso decidió romper los tópicos. Le dolía que si pasaba algo en París, nadie dijera en la prensa que era una ciudad insoportable, pero si ocurría algo en un barrio, automáticamente todo él era terrible.

 Esta serie tuvo un fenómeno fan en Francia. No había internet en los 80, pero los jóvenes se sintieron cautivados por estas historias y le inundaron de cartas diciéndole con qué personajes o argumentos se habían identificado. Es algo que perfectamente podría ocurrir ahora si se leyesen más cómics, porque como el mismo Tito dice, aunque haya cambiado la tecnología, los adolescentes siguen siendo igual de "frágiles y rebeldes".

jueves, 12 de octubre de 2017

El Thyssen celebra su 25 aniversario con un cómic inspirado en su colección


Al arte se puede llegar por muchos caminos y el cómic es uno de ellos. El año pasado el Espacio Fundación Telefónica puso en marcha El Arte en el cómic, una exposición en la que algunos de los mejores historietistas e ilustradores contemporáneos mostraban su pasión por la pintura reinterpretando en clave de cómic algunas obras emblemáticas de la historia del arte.

Mucho antes, en 2005, el Museo del Louvre y la editorial Futuropolis creaban una colección de cómics en los que el propio museo y su colecciones de arte eran elementos centrales de la historia. Cuatro años después, en 2009 esa iniciativa tomaba forma de exposición en Le Louvre invite la bande dessinée, abriendo sus puertas al trabajo de los autores que participaron en la colección. En nuestro país, el Museo Thyssen-Bornemisza es pionero en unir cómic y arte. Hace tres años encargaba al dibujante Miguel Ángel Martín el álbum Mitos del Pop, como complemento a la exhibición homónima dedicada al Pop Art. El Museo del Prado tampoco ha querido quedarse atrás y hasta el momento ha publicado tres cómics: El tríptico de los encantados de Max (2016), inspirado en algunas de las obras de El Bosco; El perdón y la furia de Antonio Altarriba y Keko (2017), coincidiendo con la exposición Ribera. Maestro del dibujo; y el novísimo El idilio de Javier Montesol, como adelanto de la exposición antológica dedicada a Fortuny. Nueva vida para los cuadros del museo Ahora es el Thyssen quien repite la experiencia. Coincidiendo con su 25 aniversario, la pinacoteca publica Museomaquia (Astiberri), una novela gráfica de Santiago García (Premio Nacional del Cómic por Las meninas, Astiberri, 2014) y David Sánchez (premio al autor revelación del Salón de Barcelona por Tú me has matado, Astiberri, 2010). En esta ocasión, los autores se inspiran también en las obras de la colección permanente del museo para dar una nueva vida a los personajes que un día pintaron autores como Van Eyck, Lichtenstein, Durero, Dalí, Caravaggio o Hopper.

 Santiago García (Madrid, 1968) lleva una década realizando cómics en colaboración con diversos dibujantes. Entre ellos, El extraño caso del doctor Jekyll y mister Hyde y Las meninas con Javier Olivares. Este último recibió el premio a la mejor obra española del año en el Salón del Cómic de Barcelona de 2015 y el premio Nacional del Cómic ese mismo año. 

Por su parte, David Sánchez (Madrid, 1977) llegó pisando fuerte al mundo de la novela gráfica. Su debut, Tú me has matado (2010) le valió el premios al autor revelación en el Salón Internacional del Cómic de Barcelona y su siguiente obra, No cambies nunca (2012) fue nominada a mejor obra de autor español en el mismo salón.

miércoles, 11 de octubre de 2017

El País:El cómic que no gustó al Gobierno de Singapur


Enrique Larrea volvió a España hace poco tras vivir seis años en Singapur y Malasia. Llegaba con una idea alocada: montar una editorial de cómics. No se iba a hacer rico con ella, lo sabía, pero le ayudaría a mantener esa conexión que había creado con el sudeste asiático y, de paso, recuperar una ilusión con la que soñaba el niño de seis años, aquel lector de tebeos de superhéroes, que una vez fue. Quería fundar una editorial, sin embargo, no para publicar los habituales mangas llegados del continente, sino para llenar un hueco que ninguna otra cubría en España sobre ese recodo del mundo adicto al noveno arte. Así nació Amok. Su primera aventura, editada junto a Dibbuks, no podría estar mejor elegida: Sin saberlo El arte de Charlie Chan Hock Chye se iba a convertir en la gran triunfadora de los premios Eisner.

Este original cómic firmado por Sonny Lew contaba la historia de Charlie Chan, un dibujante de tebeos de Singapur que echa la vista atrás para contar cómo desde 1954 luchó por lograr su sueño en un contexto casi imposible. Pero era mucho más que eso. A través del falso autor, y una estructura que se rompe constantemente, Lew aprovecha su relato en apariencia común para narrar los numerosos conflictos históricos y políticos de su país, algo con lo que no siempre es fácil allí: "Todo nació de la necesidad de narrar que hay mucha más historia que la que se cuenta en los libros de texto o en nuestros medios de comunicación", explica Lew por email a EL PAÍS: "El Gobierno siempre ha presentado una historia muy específica de lo que sucedió tras la independencia de 1965. Tienen muchos intereses y su partido, el Partido de Acción Popular, ha estado en el poder siempre. Las enormes mayorías y el apoyo del pueblo han ayudado a que controlen la narrativa. Algunos dicen que mi narrativa, que se enfrenta a la oficial, es revisionista, pero no me gusta porque no distorsiona la verdad. Creo que es más inclusiva, da una visión más compleja de la diversidad y riqueza de Singapur".

Como era de esperar, su libro no gustó demasiado al Gobierno. Pese a que en un primer momento le concedieron una ayuda pública nacional, cuando el libro fue publicado decidieron prescindir de la beca como si nunca hubiera existido, justificándose en que "minaba la autoridad y legitimidad" del Estado. Aunque Lew subraya que no se puede considerarlo exactamente censura, "en un país donde la financiación de las artes llega desde el Estado, era una señal clara de que ciertos trabajos no serían apoyados". El artista sigue, sin embargo, viviendo en el país y colaborando en distintas obras con el Gobierno tras el éxito de su cómic: "La asociación nacional de artes ha tomado una decisión un tanto esquizofrénica. Dicen que me apoyarán a mí, pero nunca ese libro en concreto. Creo que es algo, aunque espero que todavía pueda crear ese diálogo que tanto necesitamos".

De lo que está encantado Lew es de su éxito internacional, dado que estudiosos como Roger Sabin y autores como Jack Kirby también influyen en el metalenguaje de su complicada obra, lleno de saltos de estilos y tiempos: "En Singapur nunca tuvimos una industria del cómic, así que pensé que sería un ejercicio interesante crear una ficción sobre ella para repasar la historia del país. Entender un tebeo es entender un poco mejor la época en la que se escribió y a sus creadores. Aprendías historia". Sin importar del país del que viniera

Eso es parte de lo que atrajo a Larrea, el editor, cuando en su periplo asiático conoció a Lew y otros autores muy personales. "Todos contaban a través de un punto de vista local, historias universales, incluso si tenían personajes de nombres raros y estaban en el otro lado del mundo. Les pasan cosas como a nosotros y sus sueños también son rotos". Ellos le ayudaron a tomar su decisión de futuro, aunque hasta entonces este nuevo editor en el mercado español no se dedicaba en realidad a nada parecido a buscar trabajos, traducirlos y publicarlos. En su identidad "de día" hacía "un trabajo serio": diseñar software. Pero, sin entonces anticiparlo, su alter ego se había hecho con la novela que en 2017, tres años después de leerla en su país de origen, arrasaría en los premios más importantes del mundo del cómic, ganando el Eisner a mejor autor completo, mejor edición estadounidense de material extranjero y mejor diseño.

"Singapur siempre se toma como caso de éxito, pero hay una realidad que no sale. Es un nepotismo ilustrado donde los derechos civiles y sociales se vulneran a diario. Y ahí es donde entra esta historia", explica Larrea. "Por eso Sonny era un outsider. Pero ahora se está convirtiendo en un personaje famoso de la cultura popular. Está haciendo un cómic encargado por un organismo del Estado para el Museo principal allí. Han acabado conviviendo".

Ahora Larrea espera tener tanto éxito con sus próximos trabajos como con Charlie Chan. Tiene cuatro cómics comprados con los que viajó debajo del brazo desde Asia. Lo próximo es Kampung Boy de Lat y el vietnamita Holy Dragon Imperator, sobre la invasión mongol. "Todos son géneros distintos y depende de mi gusto. Todas son cosas únicas sin importar que vendan cinco". El objetivo es sacar una obra cada cinco meses. También tiene en su remesa otra obra de Lee, Shadow Agent, que describe como un homenaje pulp al cómic. ¿Se puede sacar beneficio de obras tan minoritarias? "Quiero cubrir costes. No busco sacar muchos títulos y llenar el mercado. Así compenso. Publicar cosas muy concretas para un público pequeño. Soy realista". Y mientras tanto sigue dando de comer al todavía apasionado niño de cinco años que sigue teniendo muy presente al hablar de su redescubierta gran pasión.