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sábado, 23 de junio de 2018

La primera promoción del Ciclo de Grado Superior de Cómic pide paso


Cuenca está a un paso de contar con sus primeros especialistas en Cómic, una creativa y original profesión para la que, a lo largo de dos cursos, los estudiantes, cerca de una quincena de entre 19 y 40 años de edad, han perfeccionado su técnica de dibujo y adquirido importantes conocimientos para trabajar para editoriales que busquen ilustradores o poder crear su propio tebeo.

Esto ha sido posible gracias al Ciclo de Grado Superior de Cómic que desde el curso 2017/2018 imparte la Escuela de Arte José María Cruz Novillo de la capital, y que convierte a esta escuela en uno de los cuatro centros públicos nacionales que imparten esta especialización.

Una de sus profesoras, Julia Beamud Montero, sostiene que la puesta en marcha de este Ciclo de Grado ha supuesto “un gran cambio” para la Escuela Cruz Novillo, ya que brinda “una oportunidad de formarse a todos los que quieran estudiar algo relacionado con el dibujo y la ilustración”.

El perfil de alumno, cuenta, es gente “a la que le gusta dibujar, todo el tema del cómic y de la ilustración, además de contar historias, pero que hasta ahora no había tenido la oportunidad de estudiar algo referente al dibujo”, y ello a pesar de que entre los matriculados se encuentran licenciados en Bellas Artes.

Los alumnos aprenden con estas clases todo sobre las técnicas de guion y el desarrollo de una historia, la creación de personajes, el uso de tinta, acuarelas o acrílicos y el dibujo digital a través de soportes cotidianos como la tablet, este último un gran avance que pocos conocen antes de entrar en la escuela y que permite a los dibujantes trabajar de un modo mucho más rápido e inmediato que en papel siendo sin embargo el resultado “prácticamente el mismo”. Porque, asegura Beamud Montero, “la manera de trabajar no cambia, lo que cambia es la herramienta, y ahí se trata de que conozcan los distintos soportes y elijan aquel que más les guste”.

HABLAN LOS ALUMNOS

Entre los alumnos se encuentra Miguel Ángel García ‘Pitx’, graduado en Bellas Artes y con varios trabajos como ilustrador, que asegura que en estas clases vio “una oportunidad de meter en el currículum un título más específico de comic” y cursarlo entiende que ha sido “un acierto. Te permite meterte en la dinámica de cómo funcionan las editoriales”.

También de Bellas Artes procede Ana Jiménez, para quien todos han terminado el ciclo “muy bien, haciendo piña y aprendiendo muchas cosas”. Por ejemplo, destaca que en el grado cursado en la UCLM ya aprendió a dibujar e ilustrar, pero ahora ha adquirido conocimientos sobre “cómo poder formar bien una historia, hacer buenos guiones y buenos storyboard, además de dibujar bien los planos”.

Otro de los alumnos es Diego López ‘Satheo’, al que siempre le ha gustado dibujar y en cuanto se enteró de que había un ciclo especializado “me lancé a él sin saber lo que me esperaba”. Y ahora que está a punto de concluirlo considera que ha ido “bastante bien.

La más joven del grupo es Silvia Navarro, que destaca lo mucho que sus compañeros le han ayudado a aprender todo lo relacionado con el dibujo “y a cómo maquetar las páginas para que queden bien”. Ahora, se ve con ganas de cursar otro ciclo en ilustración para “extenderme más. Lo que no me convence es Bellas Artes”.

SALIDA LABORAL

Aunque, una vez culminados los estudios, encontrar trabajo siempre es complicado, Julia Beamud Montero considera que para los dibujantes existen varias posibilidades de insertarse en el mercado laboral, como realizar el storyboard de películas (algo no obstante más implantado en otros países europeos como Inglaterra o Francia que en España), trabajar como ilustrador en una editorial, en periódicos o revistas, o realizar su propio boceto de cómic y buscar el respaldo de alguna editorial o sistemas de financiación como el crowdfunding.

De la escuela al menos salen sabiendo perfectamente cómo crear y desarrollar un personaje y, además, siempre es posible “seguir formándose”, especialmente en estudios de animación, donde el desarrollo del dibujo es indispensable. “Los campos digitales están abriendo muchos campos”, sostiene Beamud Montero.

viernes, 22 de junio de 2018

‘Invencible’, el cómic de superhéroes de Robert Kirkman, se convertirá en serie

Amazon Studios ha anunciado hoy que ha dado luz verde a un nuevo proyecto del guionista de cómics y creador de The Walking Dead Robert Kirkman. Este nuevo proyecto adaptará, en forma de serie animada para adultos, su cómic de superhéroes Invencible, una obra que empezó a editarse en 2003 y que ha sido la segunda serie de cómics más larga de Kirkman después de The Walking Dead, concluyendo en febrero de 2018 tras un largo recorrido de 15 años.

La serie, que llevará el mismo título que la obra de cómics, tendrá por ahora una temporada formada por ocho episodios de una hora de duración. Amazon la estrenará globalmente en Amazon Prime Video en más de 200 países, aunque por el momento se desconoce esa fecha de estreno prevista por parte del servicio de streaming.

    “No podría estar más orgulloso de la serie que Cory Walker, Ryan Ottley y yo hicimos juntos durante más de 15 años. Saber que nuestros personajes vivirán en múltiples interacciones en otros medios ¡es casi demasiado emocionante como para soportarlo! Lo que Amazon nos permite hacer de forma animada es cuanto menos innovador, y no puedo esperar a que nuestros fervientes fans lo experimenten”.

    — Robert Kirkman, creador del cómic ‘Invencible’

La historia que adaptará la serie animada gira entorno a Mark Grayson, un chico normal y corriente de instituto, salvo una pequeña diferencia, su padre es Omni-Man, uno de los superhéroes más poderosos de la Tierra. Al cumplir 17 años, empezará a desarrollar sus propios poderes y a trabajar como superhéroe bajo la tutela de su padre.

La serie estará producida por Skybound, con Simon Racioppa (Teen Titans) como showrunner. Robert Kirkman estará en la producción ejecutiva junto a Racioppa, David Alpert (The Walking Dead, Fear the Walking Dead) y Catherine Winder (Star Wars: The Clone Wars).

jueves, 21 de junio de 2018

La 5ª edición del ciclo 'Cómic Laude' cierra sus conferencias con el guionista de Blacksad


La Escuela de Arte ESDIP clausura este jueves con el guionista de Blacksad, Juan Díaz Canales, la 5º edición 'Cómic Laude', un ciclo de conferencias coorganizado con el podcast Campamento Krypton en los que se quiere acercar la industria del cómic y de sus autores, en primera persona.

Según ha informado la escuela, Díaz Canales es uno de los guionistas de mayor éxito nacional, conocido por la serie de Blacksad -junto con Juanjo Guarnido- que le llevó a conseguir el premio Eisner en la Cómic Con de San Diego. Otros de sus trabajos han sido la serie de Corto Maltés, Los Patricis o Fraternity.

Durante esta 5ª edición, las conferencias Comic Laude han contado con David López, un "gran exponente" del cómic americano, que ha trabajado con DC Comics ( Fallen Angels y Catwoman) o Marvel con cómics de X-Men, New Mutants, Prince of Persia, New Avengers y Batman, entre otros.

También ha participado Manuel Bartual, de la revista El Jueves y Orgullo y Satisfacción, que tras su éxito con misteriosas historias en redes sociales, ha publicado su nuevo libro 'El Otro Manuel'.

Esta última conferencia a cargo de Juan Díaz Canales, tendrá lugar este jueves, 21 de junio, a las 18 h en ESDIP (Calle Santa Engracia 122, Madrid). La entrada será libre hasta completar aforo.

miércoles, 20 de junio de 2018

Refugiados en el cómic


«Los autores de cómic deberíamos hacer algo». Esa frase del dibujante de Marvel Jorge Fornés en Facebook sirvió de detonante. Aviso a navegantes y mensaje recibido. Y lo que mejor hacen es dibujar y contar historias. Así surgió, micromecenazgo por medio, Refugiados, viñetas solidarias, un libro en el que 62 dibujantes e historietistas españoles han dado su visión sobre este tema que, lamentablemente, siempre está de actualidad.

Entre ellos, los alicantinos Juaco Vizuete y Vicente Navarro, que al alimón firman La ira inhumana de Susano-0 como parte de este volumen de 192 páginas, que ayer se presentó en la Sede Ciudad de la UA en Alicante, dentro de las actividades organizadas con motivo del Día Mundial del Refugiado por el Aula de Cómic de la Universidad de Alicante, y que saldrá a la venta a principios de julio.

Almoradí, que reconoce en esta aventura el papel de Facebook, «la red social favorita de la industria el cómic». Ahí surgió y ahí creció este proyecto. «En principio se habló de hacer historias de ciencia ficción como metáfora del tema de los refugiados, pero se descartó porque había gente que no le apetecía hacer eso, así que al final cada uno hizo lo que le apetecía».

Por eso, hay historietas realistas, de fantasía, ciencia ficción, terror, denuncia social o sátira. «Juaco y yo optamos por la fantasía basada en la mitología japonesa, no quería que fuera manga pero sí que tuviera un toque del manga tradicional, y Juaco ha hecho unos dibujos increíbles», afirma el guionista que habitualmente colabora con el dibujante alicantino en la revista Cthulhu.

Después de tener los trabajos faltaba buscar editorial, «pero a ninguna le interesó», así que pensaron en el micromecenazgo y llegaron a la plataforma Spacemanproject «que decidió arroparlo» y se superaron las expectativas. Había que elegir la ONG a la que destinar los beneficios. Pero no fue fácil. «Nos dimos cuenta de que era un mundo un poco extraño y algunos pensaban que al ser un cómic pues no era serio. Pero Save the Children enseguida se interesó». Y fue la elegida.

Para Juaco Vizuete, «el cómic también sirve para sensibilizar sobre temas importantes». De hecho, afirma, «hay una línea de historietistas y dibujantes que hacen periodismo en cómic y hay muchos lectores a los que les interesa». Aunque «no es un trabajo para decidir quién es bueno o quién es malo, sino para ponerse al lado de las personas».

En los vídeos promocionales del libro participan artistas como Pepe Viyuela o el actor Pedro Casablanc.

El acto de ayer contó también con la proyección del documental Astral, realizado por Jordi Évole para Salvados, y la exposición Humor social:Refugiados.

martes, 19 de junio de 2018

La Vanguardia:El cómic "El jugador de ajedrez" llena de belleza el duro relato de Zweig


Pese a considerar que no se trataba de una historia "muy visual", el historietista francés David Sala ha hecho de "Novela de ajedrez" de Stefan Zweig una adaptación al cómic que, bajo el nombre "El jugador de ajedrez", consigue que la belleza estética dulcifique la dureza de la narración.

"Es un libro que he mantenido siempre en un rincón de mi cabeza a pesar de no tratarse de una historia muy visual. Me parecía que era un hermoso desafío gráfico y narrativo", cuenta a Efe Sala (Décines, Francia, 1973) el origen de esta obra publicada en España por Astiberri.

Un cómic que narra la historia escrita por Zweig poco antes de su suicidio en 1942 y que detrás de una partida de ajedrez entre un campeón de este deporte, Czentovic, y el misterioso señor B, hace una crítica contra el nazismo, el exilio forzado o la incomunicación.

Una historia que, pese a haber sido llevada al cine en varias ocasiones, llegó a la vida de Sala en su época de estudiante y así se quedó en su mente, porque huyó de "mirar" ninguna de las adaptaciones cinematográficas que se han hecho sobre ella. Por lo que, según advierte, el lector no encontrará en estas páginas ninguna referencia creada por el mundo del celuloide.

Según sus palabras, adaptar esta obra fue "un deber" que tenía que afrontar dada "la resonancia" y cercanía que tiene con la actualidad; así como por "el lazo" que existe entre el relato y la propia vida de Zweig.

"Se trata de un texto que resuena en el contexto político actual por el tema del triunfo de la barbarie y de la brutalidad frente a la cultura, el humanismo y la imaginación", destaca al tiempo que afirma que "aun estando lejos de lo que ocurría en 1930, vemos resurgir una atmósfera particular que desgraciadamente recuerda las ideas inquietantes y nauseabundas de aquel periodo", cuenta.

Y contra la barbarie de las palabras de este libro publicado un año después del suicidio del autor, el francés ha usado la belleza como única herramienta. Porque, como demuestra, el arte en mayúsculas se ha convertido en el arma más poderosa contra la fealdad del mundo que describió el escritor austríaco.

A través de dibujos llenos de expresividad, detalles y ambientes recién sacados de un cuadro de Degás o Toulouse Lautrec las viñetas mudas, sin texto, van dando forma a esta intensa trama. Porque a veces, como es el caso, cuando habla el pincel se calla la pluma.

"Mi intención siempre fue hacer una historieta y no un libro ilustrado, así que me parecía indispensable contar a través de la imagen", asevera.

"El desafío más importante en este libro -continúa- no era realmente el dibujo sino la puesta en escena. No soy realmente guionista, no tengo método, trabajo por instinto. Re escribir este libro de manera visual me ha permitido ir a buscar soluciones para contar lo que las palabras de Zweig hacen especialmente bien".

Por eso, algunas viñetas huyen de la narrativa clásica de la viñeta y se instalan en un lenguaje concreto y puntillista que lleva al detalle del momento que describe.

En este sentido, según agrega, buscó el "contraste" entre el mundo del "lujo, belleza y refinamiento" del relato de Czentovic y el "dramatismo" que ofrece el Señor B, el representante de "ese mundo de ayer al borde del abismo".

lunes, 18 de junio de 2018

Cataluña contará, por fin, con un museo del cómic


Una de las asignaturas pendientes desde un punto de vista cultural sigue siendo la puesta en marcha en Cataluña de un museo dedicado al noveno arte, es decir, al cómic. Durante años Barcelona ha acariciado esta posibilidad, pero nunca ha llegado a materializarse. Ha sido finalmente Sant Cugat del Vallès, población que ha tomado el relevo de esta iniciativa, aunque ahora liderada desde el sector privado.

Desde hace varias semanas se trabaja en la adecuación de un histórico edificio situado en la plaza Pep Ventura de Sant Cugat del Vallès, donde anteriormente estuvo situado el antiguo Ateneu. Será a principios del próximo año cuando abra sus puertas el Museu del Còmic para oferecer un recorrido que nos lleva desde finales del siglo XIX hasta algo más allá de los años 80. «Son cien años de cómic a parir de miles originales que contamos en nuestras colecciones». Estas palabras son de Paco Baena, uno de los promotores del nuevo centro.

En declaraciones a este diario, ¨Baena, quien lleva años dedicándose al estudio de los tebeos de nuestro país, definió el proyecto como «una aventura dificilísima, loca y cara. Nuestra intención es la de crear un gran museo con una colección permanente y exposiciones temporales, ya sean sobre cómo de tipo bélico, medieval o de humor».

El público que acuda a este centro, impulsado por Paco Baena, José Luis Villanueva y José María Delhom, comenzará la andadura por 1895 con la revista «De monigoti» del polifacético Apel·les Mestres que es «donde empieza a asomar el tebeo». Con este punto de partida se quiere dibujar una historia que ocupará unos 500 metros cuadrados, con la exposición de algunas cabeceras importantes, además de sus respectivos originales. «Estarán también los grandes nombres del cómic como Francisco Ibáñez, Emilio Freixas o Jesús Blasco, entre otros. Los más importantes del cómic español estarán en el museo», subraya Baena.

El fondo reunido está formado por unas 30.000 piezas recogidas «por una serie de estudiosos que llevamos mucho tiempo dedicados a este medio. Nuestra intención ha sido rescatar estas piezas con un espíritu nostálgico, pero también de estudioso», explica Baena quien apunta que los fondos estarán a disposición de todos aquellos que se acerquen hasta Sant Cugat del Vallès, aunque no se descarta ampliar la consulta a la que será la página web del museo.

Los promotores del futuro espacio creen que ahora se podrá pagar la deuda que se ha tenido con el cómic en los museos. «En España todo aquello que tiene que ver con la cultura popular es complejo. Sí es verdad que Badalona ha estado a punto de tener un museo, pero al final no hubo voluntad porque no se quiso creer en ese museo. El cómic es una de las expresiones artísticas más importantes y en Cataluña es donde han estado la mayoría de editoriales por lo que se puede imaginar la riqueza de fondos que existen», dice uno de los impulsadores del museo de Sant Cugat en el que se contará con la colaboración de dibujantes. «Queremos que vengan a hacer talleres yque la gente participe de nuestras actividades», concluye.

sábado, 16 de junio de 2018

El País:Taller de cómic en una de las peores cárceles del mundo


En la mesa de una tranquila terraza de un bar irlandés situado en un pueblo del interior de Valencia, el dibujante ecuatoguineano Ramón Esono saborea una pinta de cerveza negra. “Estoy muy bien de ánimo, pero me estoy haciendo un chequeo. Allí dentro estuve dos semanas enfermo y no recibí ningún tipo de atención médica, así que mejor prevenir”, asegura. Cuando dice “allí dentro” se refiere a la cárcel de Black Beach, una de las peores prisiones del mundo en la que estuvo encerrado más de cinco meses por su labor crítica hacia el dictador Teodoro Obiang, a quien se atrevió a caricaturizar en un cómic. Tras una intensa campaña internacional, Esono disfruta al fin de su libertad en España. “Ahora a seguir”, añade. El castigo no le ha doblegado.

Tampoco ha perdido la sonrisa ni su peculiar sentido del humor. “Yo me fui de Guinea Ecuatorial a Paraguay en 2011 detrás de unas faldas y no volví hasta el año pasado. Tenía que hacerme un nuevo pasaporte para continuar detrás de esas faldas”, explica. Su mujer, de nacionalidad española, había sido destinada a El Salvador y Esono decidió regresar a Malabo para tramitar un nuevo pasaporte. “Sabía que podían detenerme. Mi familia me pidió que no volviera a Guinea pero no me quedaba otra opción”, apunta.

Fue detenido el 16 de septiembre pasado cuando cenaba en un restaurante de la capital ecuatoguineana con dos amigos españoles. “Nos ponen a todos las esposas y nos llevan a la Comisaría Central. Cuando comprueban que uno de ellos tiene pasaporte diplomático se dan cuenta de que no podían llegar al extremo conmigo”. Esono asegura que en ningún momento fue golpeado, que el trato fue correcto. Al día siguiente, la noticia ya estaba circulando por los medios de comunicación españoles y comenzaba a gestarse una campaña coordinada por la asociación EGJustice y en la que participaron grandes ONG como Amnistía Internacional y dibujantes de todo el mundo.


Sin embargo, eso no impidió que pasara casi seis meses en Black Beach, en Malabo, capital del país, bajo la falsa acusación de blanqueo y falsificación de dinero. “Aquello impresiona. Menos mal que he leído mucho cómic y mucho manga, pero esa cárcel supera todo. El primer día puse cara de malo, pero quien me salvó fue un sobrino que me reconoció y me llevó a zona segura. En ese lugar no se puede reinsertar a nadie, hay gente inocente mezclada con criminales, un montón de personas en celdas pequeñísimas que han perdido casi toda la esperanza de salir de allí”, recuerda.

La comida de presidio, a la que llaman naano, es tan mala que prácticamente todos tienen su propio infiernillo con el que cocinan a diario los productos que sus familias consiguen hacerles llegar. “Hay cucarachas y ratas por todas partes y las condiciones sanitarias son pésimas. El año pasado murió un chico y hubo un motín”, cuenta Esono, quien compartió celda primero con su sobrino y luego con dos de los narcotraficantes más importantes de la prisión. “Hay militares acusados de intento de golpe de Estado y militantes de la oposición: su única opción es que el régimen caiga, de lo contrario morirán allí dentro”.

Para matar el tiempo, Ramón dibujaba. “No es fácil conseguir un bolígrafo pero al tercer día ya tenía uno”, explica. Como tampoco les permiten tener papel, pintaba sobre cartones de las cajas de comida. De repente, se convirtió en el improvisado profesor de artes plásticas de una veintena de chavales. “Yo ponía los dibujos sobre mi cama, como si fuera una exposición, y ellos venían a verla. Traían bolis y más cartones y se sentaban a dibujar conmigo, me pedían que les enseñara. Creo que soy el único que ha impartido un taller de dibujo en Black Beach. Algunos llevan hoy tatuajes que les hice allí mismo. Eso me ayudó a sobrevivir mentalmente”.

Según pudo comprobar, hay torturas y palizas todos los días. “Escuchas los gritos y luego los ves sangrando o con algo roto. Al fin y al cabo la cárcel es como la propia Guinea, el régimen necesita dejar claro quién manda”, asegura. Sabe que de no ser por el apoyo de su familia (su padre fue ministro de Obiang) y por la gran movilización internacional, las cosas podían haber sido muy diferentes para él. “Sin esas dos cosas, olvídense de mí”, remata, “ya estaría muerto o pudriéndome allí dentro”. Tras su liberación a comienzos de marzo por falta de pruebas y dos meses y medio de bloqueo en Guinea Ecuatorial hasta que las autoridades le expidieron un nuevo pasaporte, Esono pudo al fin aterrizar en España donde impartirá varias conferencias a la espera de reencontrarse con su mujer y su hija en las próximas semanas.

“Ahora estoy metido de lleno en mi nuevo proyecto”, 218 Empire, un cómic futurista en el que lleva tres años trabajando. Pero no piensa renunciar a su activismo político. “Soy dibujante, esa es la base de todo. Pero sé que tengo una responsabilidad con mi país. El régimen no ha cambiado, sigue ahí, acaban de anunciar otro diálogo nacional, pero mientras Obiang siga al frente, nada cambiará”, añade Esono, quien está ilusionado con la posibilidad de participar en un movimiento ciudadano que, siguiendo el ejemplo de otros países africanos como Senegal, Burkina Faso o la RDC, trate de poner freno a los abusos del poder. “No me he movido un milímetro de mis posiciones”, apunta.