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lunes, 22 de julio de 2019

El célebre cómic Superman: Hijo Rojo tendrá una película de animación


Uno de los mejores cómics de Superman de todos los tiempos, y quizás la mejor historia What If? o alternativa del hijo de Krypton se hará película. Superman: Hijo rojo, la obra maestra de Mark Millar y Dave Johnson se convertirá en film gracias al nuevo proyecto de DC. Lo ha confirmado la propia editorial en la Comic-Con de San Diego, adelantando a los asistentes que será el primer gran proyecto en forma de largometraje de de DC Universe. Llegará en 2020.

Una obra maestra del cómic convertida en película

Durante años, el tebeo ha sido celebrado y querido por los aficionados al personaje, que han visto en sus páginas una de las historias más originales y cuya simbología y trasfondo ha sido imitado en posteriores obras sin tanta suerte. Hijo rojo plantea una dimensión alternativa en la que Superman no llega con su cápsula de salvamento a Kansas, sino que desembarca en la Rusia soviética de los años cincuenta.

Millar esboza un nuevo universo, en el que personajes y héroes como Wonder Woman, Batman en su versión más anarquista y Green Lantern, conviven y luchan entre ellos por sus propias cuotas de poder e ideales en mitad del régimen comunista. Cambiando el origen del personaje, y evitando que nazca en Smallville, Kansas o Estados Unidos, se crea un escenario completamente distinto, rico y muy particular.

"Se trata de un vívido retrato de la paranoia de la Guerra Fría, que revela cómo la nave que transporta al niño que más tarde será conocido como Superman aterriza en medio de la Unión Soviética de los años 50", explican desde DC Cómics de forma oficial en relación a la sipnosis del proyecto cinematográfico. "Criado en una comuna, este chico crece y se convierte en todo un símbolo para la población soviética, cambiando el mundo tal y como lo conocemos", apunta. De hecho, este es uno de los mejores ingredientes de Hijo rojo, que desdibuja el mundo como lo conocemos y creemos a día de hoy, transformándolo por completo, borrando fronteras, creando otras nuevas y diseñando un horizonte en el que Superman es un símbolo del comunismo, el poderío soviético y el pueblo.

miércoles, 17 de julio de 2019

RTVE:'Laura Dean me ha vuelto a dejar', un bellísimo y esperanzador cómic sobre las relaciones tóxicas


"Me llamo Freddy Riley. Tengo diecisiete años... Llevo prácticamente un año enamorada de una chica llamada Laura Dean. Es lo más duro que he vivido nunca"

Con esa frase tan descriptiva comienza Laura Dean me ha vuelto a dejar (La Cúpula), una de las novelas gráficas más maravillosas, emocionantes y desgarradoras de este 2019. La historia de una joven inmersa en una relación tóxica de la que, a pesar de que sabe que la está destrozando psicológicamente, no puede escapar. Y es que confunde el amor con otra cosa mucho más siniestra que puede llevarnos a perder nuestra propia identidad.

Un cómic de Mariko Tamaki (Hulka, Supergirl) y Rosemary Valero-O'Connell que habla de sentimientos muy profundos con tanta sencillez, naturalidad y belleza que es imposible no meterse en la cabeza de la protagonista y vivir la historia con ella en primera persona, sintiendo lo mismo que siente. Pocas veces hemos empatizado mejor con un personaje de ficción como con esta joven que no puede escapar de sus propios sentimientos.

Y es que mezcla Laura Dean me ha vuelto a dejar mezcla esa magia del primer amor con una historia sobre el paso de la adolescencia a la edad adulta que nos hace reflexionar sobre muchas cosas.

Sin olvidar que es un gran retrato de la juventud actual y de sus problemas como el bullying, la homofobia o los embarazos no deseados.

Un cómic que recomendamos a los lectores de la misma edad que las protagonistas (17-18 años), pero también a cualquiera que quiera disfrutar de unos personajes inolvidables y una historia apasionante. Sin olvidar sus alucinantes dibujos.

Me ha vuelto a dejar

El cómic cuenta la historia de Freddy (Frederica) Riley, una joven de 17 años que está enamorada de la chica más popular del instituto, Laura Dean, a la que idolatra a pesar de sus continuas infidelidades. De hecho la historia comienza el día de San Valentín, cuando Freddy sorprende a Laura engañándola con otra chica, en un día tan señalado. Lo mejor de todo es que, al día siguiente, es Laura la que vuelve a dejar a Freddy, por tercera vez, con una excusa bastante tonta.

Así comienza la desesperación de Freddy, que es tan infeliz cuando está con Laura como cuando no está con ella, porque se ha metido en una relación tóxica de la que no consigue escapar. Una relación en la que Laura le da migajas de amor para no perderla, para tenerla siempre disponible, mientras vive su vida y mantiene relaciones sentimentales con quien quiere. Una relación intermitente que amenaza con volver loca a Freddy.

Lo peor de todo es que ese amor tóxico también afecta al resto de la vida de Freddy y, sobre todo, a su relación con su mejor amiga, Doodle, que siempre la ha apoyado en sus peores momentos y a la que deja tirada cuando más la necesita.

También veremos cómo son las relaciones entre los otros jóvenes del instituto en el que hay problemas tan de actualidad como el bullyng, la homofobia o los embarazos de adolescentes.

Destacar que las autoras consiguen retratar a los personajes con gran naturalidad. Hasta usan el mismo lenguaje que los jóvenes de la actualidad, con constantes SMS que usan para todo, desde para reflejar sus sentimientos hasta para romper con sus parejas.

Dos grandes autoras

El cómic es un ejemplo de hasta donde se puede llegar cuando la comunicación entre guionista y dibujante es tan fluida como la de Mariko y Rosemary.

La canadiense, de origen japonés, Mariko Tamaki (Toronto, 1975) es una guionista que está triunfando en el cómic norteamericano gracias a sus historias, llenas de emoción y en las que suele estar presente el feminismo; por lo que editoriales como Marvel y DC han recurrido a ella para que escriba sobre sus superheroínas más famosas como Hulka o Supergirl. También es novelista y ha escrito mucho sobre el complicado mundo de la adolescencia en títulos como Cover me. Sin olvidar los cómics que ha escrito para que dibujase su prima, Jilliam Tamaki, como Skim y Aquel verano, en los que los protagonistas también son jóvenes. También ha escrito artículos feministas para grandes medios y por sus trabajos en el cómic ha conseguido los mayores premios de la industria, el Eisner y el Ignatz.

En Laura Dean me ha vuelto a dejar, la guionista consigue el difícil equilibrio de contar una historia emocionante sobre el amor, con ternura y honestidad pero, sobre todo, con verdad. Porque todo es tan natural que, a las dos o tres páginas ya parece que conozcamos a la protagonista de toda la vida. E incluso creemos que es real.

Lo mejor de todo es que, a pesar de la dureza de la historia, nunca cae en el sensacionalismo ni en la lagrimita fácil y siempre mantiene la esperanza en que se puede escapar de esas relaciones tóxicas. Y que una de las claves para conseguirlo son los verdaderos amigos, que siempre están ahí y a los que, a veces, no valoramos como debiéramos.

Parece mentira que esta sea la primera novela gráfica de Rosemary Valero-O'Connell (Minnesota, 1994), porque la belleza de cada una de sus páginas es apabullante. Con un estilo entre el manga y el cómic norteamericano, la autora logra que sus personajes parezcan vivos, a la vez que refleja en sus rostros lo que sienten y es capaz de dibujar, con una belleza exquisita, cosas tan difíciles como las manos o el pelo.  Sin olvidar que sus páginas están llenas de maravillosos detalles y singulares encuadres que nunca estorban a la narración. Y sus toques de color son fabulosos (aunque sea con un color tan difícil de aplicar como el rosa).

Rosemary debutó en el fanzine español Thermozero, porque se crió en Zaragoza. Posteriormente ha colaborado en cómics de tanto éxito como Leñadoras, Academia Gotham o Steven Universe. Y en 2018 fue nominada a dos Premios Eisner por su tebeo What is left.

Un cómic tan bello como emocionante, que trata con gran sensibilidad temas delicados, que es muy recomendable para los jóvenes (y para todo tipo de público) y que nos hace esperar con ansía los futuros proyectos de estas dos grandes autoras.


Enlace articulo original:  http://www.rtve.es/noticias/20190717/laura-dean-vuelto-dejar-bellisimo-esperanzador-comic-sobre-relaciones-toxicas/1973280.shtml

martes, 16 de julio de 2019

Cine y cómic se conjuran para escenificar en octubre el espectacular regreso de Joker


La editorial DC ha contratado al maestro de cine de terror John Carpenter para guionizar el cómic 'El Joker: El año del villano', que será publicado el 9 de octubre. Por otro lado, el 3 de octubre, se estrenará el filme en el que Joaquin Phoenix lucirá la inquietante mueca del 'Príncipe del Crimen'.

A pesar de que este año se celebra el 80 aniversario de Batman, quien parece tener todas las cartas para triunfar este año es su inquietante némesis, The Joker. Ello acontecerá en un mes de octubre en el que coincidirán el esperado estreno el 3 de octubre de 'Joker -apadrinada por Martin Scorsese, dirigida por Todd Phillips y protagonizada por Joaquin Phoenix- y la publicación el 9 de octubre de un cómic de la editorial DC que girará en torno al temible payaso.

Uno de los puntos más relevantes de este cómic radica en que la trama ha sido firmada por todo un experto del cine de terror, John Carpenter. El director de películas tan referenciales dentro del género como 'La Cosa' o 'La Noche de Halloween', ha contado con la colaboración de Anthony Burch - con quien ya trabajó en 'Big Trouble en Little China: Old Man Jack', una seeucela en formato de viñetas basada en la conocida película de Carpenter 'Golpe en la pequeña China' (1986).

El propio cineasta ha afirmado que «el Joker es el mejor villano de los cómics. Estoy orgulloso de reunirme con Anthony en este proyecto». Por su parte, Burch, añadió que «estoy tan emocionado que no se puede describir con palabras lo que supone escribir sobre el villano más grande de Gotham City. Espero que las hazañas del Joker hagan reír, temblar y sentir náuseas al mismo tiempo».

El apartado artístico correrá a cargo de los ilustradores Philip Tan y Marc Deering y DC ya ha avanzado la portada de este cómic que se compone de 40 páginas y que lleva por título 'El Joker: El año del villano'.

Su trama arranca cuando otro conocido villano de la factoría DC, Lex Luthor, ofrezca un plan maestro al resto de villanos y cometa el grave error de no invitar al criminal de la sonrísa constante. No resulta difícil imaginar que este 'olvido' provocará en Joker un gran enfado, por lo que decidirá demostrar que no necesita de nada ni de nadie para montar por su propia cuenta su gran evento delictivo.

Una inquietante variación de 'El rey de la comedia'

Esta historia impresa de 'El Joker' podrá ser disfrutada a partir del próximo 9 de octubre, cinco después del estreno de 'Joker', una película apadrinada en la producción por Martin Scorsese y que ha sido dirigida por Todd Phillips, un cineasta especialmente destacado en la comedia gracias sobre todo a su exitosa saga 'Resacón' y a la excelente 'Juego de armas' (2016).

A pesar de estas credenciales, el filme promete ser especialmente crudo en su tratamiento de la violencia y recorrerá la caída a los infiernos de Arthur Fleck -Joaquin Phoenix-, un hombre gris cuya principal motivación en la vida es hacer reír a una sociedad que lo ignora y maltrata constantemente. Una premisa argumental que podría pasar por ser una variante retorcida y perversa del clásico de Martin Scorsese, 'El rey de la comedia' (1983).

Dicha conexión tiene su elemento más evidente en la presencia en el reparto de 'Joker' de Robert De Niro el cual confirmó que «hay una conexión clara entre ambas historias».

Este acercamiento a las penumbras que rodean el origen de personaje, es quizás uno de los aspectos más atractivos de un filme que respeta las credenciales del eterno enemigo de Batman: astuto, siniestro, despreciable y desconcertante.

El cineasta Todd Phillips aseguró que el villano encarnado por Joaquin Phoenix, es «una criatura grotesca en una ciudad corrupta. La paulatina pérdida de la esperanza de Arthur Fleck será el epicentro de esta historia y se traducirá en la violencia explícita que conlleva su evolución tras ser cruelmente señalado por la sociedad».

En este sentido, la opción elegida por Phillips también coincide con la historia que Alan Moore guionizó para la magistral novela gráfica 'The Killing Joke' (2009). Para Moore la destrucción moral de Joker se desarrolla en un contexto en el que resulta difícil discernir el bien del mal y ello provoca una conducta de violencia extrema que transforma al protagonista en un héroe trágico y grotesco.

lunes, 15 de julio de 2019

Una Historia (sentimental) del cómic


Un día, el dibujante José Luis Ágreda comenzó como un divertimento una práctica que acabaría reclamando toda su atención: decidió reinterpretar los personajes de cómic por los que sentía debilidad. Con ese homenaje, el creador no pretendía en un principio más que una distracción en las jornadas de trabajo, pero aquella idea se volvió más ambiciosa por sugerencia de Paco Cerrejón, que se topó en las redes con algunas de esas recreaciones y sopesó el enorme potencial que tenían. Ágreda se marcó así ofrecer una visión de la Historia del cómic, un proyecto en el que la exhaustividad y el rigor no dieran la espalda al componente sentimental. "El que se ve es mi canon. No quise que en ese repaso faltaran mis preferencias, los personajes que más me gustan", explica el ilustrador sobre las obras que conforman Ágreda: héroes de tebeo, la exposición que se puede ver hasta septiembre en la Casa de la Provincia.

En la muestra, que en los últimos meses recaló en varios municipios de Sevilla, el autor plasma la trayectoria "de toda una generación con la que comparto gustos. Esa generación que ha crecido leyendo a Vázquez y a Ibáñez en Bruguera, que disfrutó con Spirou o Tintín, que entró en la línea clara con autores como Daniel Torres y que encontró en publicaciones como el Víbora una educación elegida por ellos, que no venía de sus padres", señala Ágreda, que reconoce la influencia que han tenido en su universo propuestas como la argentina Mort Cinder, escrita por Hector Germán Oesterheld y dibujada por Alberto Breccia, o la más reciente Jimmy Corrigan, de Chris Ware.

Al valor que tienen las deliciosas interpretaciones que Ágreda hace de estos héroes de tebeo hay que sumar los textos que propone el escritor (y experto en cómic) José María Conget. El autor de Confesión general y El mirlo burlón cuenta entre otras historias los poco estimulantes comienzos de Tintín, que apareció en Le Vingtième Siècle, un "periódico belga de ideología católica y reaccionaria", y en sus primeras aventuras mostraba "las perversiones de la Unión Soviética" o "los beneficios que del colonialismo belga obtenían los ignorantes, feos y cobardes congoleños".

Otro espíritu bien distinto representaba Modesty Blaise, que "encarnó como nadie", en opinión de Conget, "la independencia, libertad sexual y liderazgo de las mujeres que el Londres de los Beatles, la minifalda y Carnaby Street exportó al resto de Europa en la década de los 60 del siglo pasado".

Los visitantes de Ágreda: héroes de tebeo se reencontrarán con viejos conocidos como Popeye, que en las tiras cómicas de Segar era "mucho más complejo, ingenioso o salvaje que todas sus versiones cinematográficas o televisivas y que las continuaciones en prensa o en comic-books de otros artistas"; Superman, al que Conget responsabiliza de "la plaga de superhéroes" que hoy sufrimos; o el agente secreto Anacleto, que "mantiene la tradición de la escuela Bruguera de personajes condenados al fracaso y a una relación venenosa con sus superiores, de los que es imposible arrancar un aumento de sueldo".

Conget, que destaca de Ágreda la "pasión inmensa" que siente por el cómic, así como "la considerable humildad de saber colocarse fuera de plano como quien rinde homenaje a personajes admirados y huye, por tanto, de protagonismo personal", señala entre otras cuestiones la paradoja de que "el mejor cómic del Oeste de cualquier nacionalidad es francés", El teniente Blueberry, y que el tándem francobelga formado por Goscinny y Morris mostró un absoluto respeto al far west con las entregas de Lucky Luke.

"Conget ha sabido captar muy bien ese elemento de juego que tienen estos trabajos: sus textos encierran una cultura increíble, pero también se disfruta mucho leyéndolos", celebra Ágreda, que ha reunido en esta recopilación a los personajes más diversos, un amplio abanico que va de El Capitán Trueno a Batman, de Corto Maltés a Astro Boy, de Adéle Blanc-Sec a Tank Girl. Un territorio de libertad en el que convivirán unos y otros hasta septiembre, cuando la muestra deje la Casa de la Provincia. "Es una pena que no se pueda sacar con un libro, pero por la cuestión de los derechos saldría carísimo", lamenta el dibujante, que en abril estrenó en los cines otro proyecto que puede entenderse como un homenaje, Buñuel en el laberinto de las tortugas, una película en la que ejercía de director de arte y que recreaba desde la animación el rodaje de Las Hurdes. Tierra sin pan.

viernes, 12 de julio de 2019

La voz a trazos de las mujeres del cómic en Granada


Cuando un foráneo piensa en Granada, lo habitual es que piense en los rincones más icónicos de la capital nazarí —la Alhambra, el Albaycín— atestados de una marabunta caótica de turistas desorientados y perdidos a lomos de esas monturas del siglo XXI que son los segway. La ciudad proyecta hacia el exterior multitud de eslóganes —“la Liverpool del sur de España”— y un sinfín de retruécanos que pretenden posicionarla como producto de mercado. Entre todo ese ruido, desde un tiempo hasta esta parte, una serie de voces femeninas han surgido con discursos muy heterogéneos entre sí, a través de un vehículo concreto, el cómic o la ilustración, un arte —el noveno— ligado históricamente a Granada.

A Juanjo Guarnido —Premio Nacional de Cómic en 2014 y ganador del Premio Eisner en 2015—, José Luis Munuera, Sergio García —que ha trabajado para The New York Times— y a tantos otros dibujantes —Enrique Bonet, Rubén Garrido, Jorge Jiménez—, se les han ido sumando ilustradoras y dibujantes como Belén Ortega, Ana Belén Rivero, Irene Márquez y Ana Müshell, entre otras tantas.

El origen de la vinculación de Granada con el cómic es incierto. La humorista gráfica Ana Belén Rivero (Granada, 1982), colaboradora habitual de El Jueves, en tono jocoso y con su sentido del humor característico, señala que es debido a que “antes hacía mucho frío y tocaba encerrarse a dibujar”. Rivero añade a continuación otro posible motivo: el hecho de que Granada es uno de los “destinos favoritos” de los estudiantes universitarios: “Tiene una buena escuela de arte, una facultad de Bellas Artes con un máster en ilustración y cómic, el Salón, el FicZone y tapas gratis, que para lo tiesos que solemos estar los dibujantes, es algo a tener en cuenta”.

Aunque las temáticas que abordan sean muy diferentes y sus discursos visuales sean distintos, las autoras sobre las que versa este reportaje tienen algunos aspectos en común. Uno de ellos, que empezaron a dibujar en edades muy tempranas. “Desde que tengo uso de razón”, señala Ana Belén Rivero. “Todos dibujamos de pequeños, ¿no? Yo seguí haciéndolo porque me divertía mucho”, sostiene Irene Márquez, manchega de Valdepeñas que ha fijado su residencia en la ciudad. “Desde pequeña, y nunca he dejado de hacerlo”, secunda Ana Müshell, jerezana de nacimiento.

El oficio del dibujante no es precisamente un campo abonado con euros. “Yo aún ando en la cuerda floja. Hay meses que va bien, entran varios trabajos, colaboraciones y publicaciones. Y luego hay otros que son de sequía total. Además, en este sector se cobra a los meses de haber entregado el trabajo o la factura”, señala Ana Müshell, colaboradora habitual de GQ España y que recientemente ha trabajado para Zara para una colección limitada llamada Women in Art Collection. “Definitivamente, no es una profesión fácil”, dice al respecto Ana Belén Rivero, que cuenta ya con tres libros en su haber, el último, Señora (Penguin Random House, 2018). Por su parte, Irene Márquez —colaboradora habitual de El Jueves como Rivero y profesora de guion de cómic— sostiene que “es una profesión que te pone a prueba, es dura y no puedes dormirte. A pesar de ello, cuando te dedicas a lo que te gusta es una maravilla. Compartes tu trabajo con tu vocación. Joder, no quiero ponerme cursi plasta, pero es lo mejor que hay”. 

LA IMPORTANCIA DE LAS REDES
Para todo creador y autor, las redes sociales son claves para el posicionamiento de sus trabajos. Ana Belén Rivero, que cuenta con más de 50.000 seguidores en Instagram, se muestra cauta, aunque afirma que han sido “fundamentales” en su trayectoria. Sin embargo, considera que las redes son un arma de doble filo: de la misma manera que pueden ayudarte a obtener trabajos, también te condicionan y limitan. “Cada vez me autocensuro más porque tengo que hacer el esfuerzo mental de pensar a quién puedo ofender y la turra que me tocará aguantar, y es una pena, porque es tan fácil como dejar de seguir algo si no te gusta”, cuenta.
Ana Müshell cuenta con más de 10.000 seguidores en Instagram, una red comprada hace siete años por Facebook y que no ha dejado de crecer. “Para mí es una herramienta de trabajo fundamental. Casi todo lo que me ha entrado de colaboraciones y encargos a nivel profesional, todo el contacto con empresas y agencias de publicidad, ha sido a través de Instagram”, comenta.

Irene Márquez también comparte esta idea: “Soy muy activa en redes, y muy partidaria de que todas las personas que quieran dedicarse al cómic y la ilustración las utilicen. Son una plataforma publicitaria gratuita, sirven como porfolio online y también para descubrir y seguir el trabajo de personas de cualquier parte del mundo. También crean adicción y merman tu capacidad de concentración. Son todo ventajas”.

El trabajo de Ana Belén Rivero e Irene Márquez viene cargado de altas dosis de humor incatalogable. Rivero destaca que en sus dibujos hay una mirada hacia dentro, hacia el interior, una línea que “tira mucho de lo autobiográfico”. De hecho, su primer libro —Somos pobres en euros pero ricos en pelos del coño (autoeditado, 2014)— surgió de una broma que acabó haciéndose viral. A partir de ahí empezó a improvisar viñetas sobre situaciones cotidianas que se pueden vivir con la vulva. “Es más fácil ponerte en el ojo del huracán para no ofender a nadie que no seas tú mismo. Pero si me toca hacer humor político, me apetezca o no, lo hago”.

Por su lado, Irene Márquez destila a galones humor negro en su tira cómica “Te has pasado” en El Jueves: “Siempre me ha gustado el humor negro de forma inconsciente. Creo que cumple una función catártica. Es una especie de risa nerviosa ante algo que nos aterroriza, lo hacemos para quitarle carga”. Sin embargo, le ocurre algo distinto con las viñetas que tocan asuntos de actualidad política, que enfoca hacia la sátira. “Una caricatura agranda los defectos para que todos los vean. En ese caso, veo el humor como un arma que sirve para despreciar algunas cosas, para mostrar mis dudas sobre otras y, sobre todo, para intentar sacar al debate público estos temas”.
Ana Müshell publicó en 2017 su primer libro, la novela gráfica Pink Mousse (Ediciones Hidroavión, 2017), escrito e ilustrado por ella. Müshell suele retratar personajes que se sienten perdidos, le gusta hablar de los días raros y los momentos en los que hay algún tipo de introspección o búsqueda, habitaciones desordenadas llenas de discos, libros, ventanas y personajes aislados del exterior. “Estos personajes suelen ser mujeres porque me identifico con muchas de las figuras femeninas que dibujo, sus problemas, lo que piensan... me comunico a través de ellas, de sus miedos, sus problemas y de la ansiedad que demuestran”, explica. 

FEMINISMOS SIN CLICHÉS
Un aspecto que no comparten es cómo responden a la ola feminista que se vive desde 2018. Ana Belén Rivero se muestra ilusionada con el auge del feminismo y que haya llegado para quedarse, aunque critica que haya quienes lo usen como si fuera “su cortijo para capitalizarlo y vivir de él, tote bags y camisetas con consignas de todo a cien mediante”. Existe el riesgo, afirma, de que “la lucha se disipe y se convierta un poco en chiste”. Ana Müshell habla de algo que realmente siempre ha existido, pero que ahora tiene una visibilidad “brutal y necesaria”. Por su parte, Irene Márquez esboza una visión crítica: “Yo, lo cierto, es que no soy una feminista ejemplar, vivo más en la duda y la discordia que en la afirmación y la pancarta. No tengo las cosas nada claras y me gusta hacer el esfuerzo de pensar, aunque no llegue a nada. Y me parece que el humor gráfico siempre ha sido una forma brillante de poner de manifiesto reflexiones, callejones sin salida, dudas... Yo prefiero seguir ahí”.

Ana Belén Rivero, Irene Márquez, Ana Müshell son muestras de la heterogeneidad, diversidad y buena salud por la que pasa el cómic y la ilustración en Granada y, por extensión, en Andalucía. Sin embargo, hay muchas más, como Irene Díaz y Laura Moreno (Xian Nu Studio), Lolita Aldea o Belén Ortega. Esta última cuenta con una proyección imparable en la industria del cómic y una trayectoria que comprende Himawari (2017, Planeta), un trabajo de influencia japonesa que trata sobre la venganza, pasando por el tebeo Marc Márquez: la historia de un sueño (2016, Norma) y Millenium (2017, Norma).

jueves, 11 de julio de 2019

Drácula-el cómic de culto de Thomas y Mignola que reaparece 20 años más tarde.


En 1992 se estrenó la versión cinematográfica de Drácula de Bram Stoker, una magnífica película dirigida por Francis Ford Coppola con un estilo único y memorable. Coincidiendo con su lanzamiento, dos grandes del cómic como son Roy Thomas y Mike Mignola crearon su adaptación al cómic maravillando a crítica y público. Por desgracia, ciertos temas legales han impedido su reedición en los últimos 20 años, convirtiendo la obra en leyenda y las copias existentes en preciados tesoros.

Por fin, tras más de dos décadas, vuelve a estar disponible esta gran obra. En un formato ampliado, en blanco y negro, y con escaneos del arte original de Mike Mignola como complemento, presentamos esta edición especial para que nuevos lectores descubran este clásico perdido en el tiempo

Drácula-el cómic de culto de Thomas y Mignola que reaparece 20 años más tarde.

miércoles, 10 de julio de 2019

RTVE:'Swordquest', la primera experiencia multimedia del cómic y los videojuegos


Actualmente se habla mucho de experiencias multimedia entre el cine, los videojuegos, internet... pero una de las primeras experiencias en ese sentido fueron los famosos mini-cómics que acompañaron al mítico videojuego Swordquest de Atari, en el ya lejano 1982, unos cómics que contenían pistas para terminar los videojuegos y que, además, contaban una historia en sí mismos. Unos tebeos míticos que, casi cuarenta años después, Planeta Cómic recupera en un estupendo tomo Atari Classics: Swordquest.

Hagamos un poco de historia: Atari fue fundada en los Estados Unidos en 1972 por Nolan Bushnell y Ted Dabney, y se considera la fundadora de la industria del videojuego, gracias al PONG, una de las primeras consolas de videojuegos que se podía conectar a la televisión.

A principios de los años 80 dominaban totalmente el mercado de videoconsolas caseras y su éxito fue tal que su personajes también saltaron al mundo de los cómics (en 1982) con la serie Atari Force (DC Comics), con guión de Gerry Conway (Spider-Man) y Roy Thomas (Conan) y dibujos de grandes artistas como Ross Andru, Gil Kane, Dick Giordano y Mike DeCarlo. Aunque la serie alcanzaría sus mayores cotas de calidad en su segunda etapa (1984-1985) cuando la dibujó el gran artista español José Luis García-Lopez.

Pero, como decimos, el mayor proyecto de la época fue el videojuego Swordquest, que se lanzaba acompañado de esos minicómics que aportaban pistas a los jugadores y que incluía un acertijo para optar a una serie de premios, valorados en 150,000 dólares de la época. Un genial intento de llevar a los videojuegos más allá de las pantallas.

Videojuegos y cómics

Hay que reconocer que los creadores de la Atari 2600 se lo curraron. Fue su imaginación la que hizo posible que de aquellos 128 colores y un puñado de ruidos surgiera un mundo tan rico como el de Swordquest. Y es que, junto con otro famoso videojuego (En busca del Arca perdida), Swordquest fue el primero en combinar elementos narrativos y de lógica.

La saga de Swordquest era muy ambiciosa porque iba a constar de cuatro videojuegos (cada uno de ellos basado en uno de los elementos: tierra, fuego, agua y aire) que venían acompañados de esos cómics que explicaban la historia y, además formaban parte de la solución a un juego de pistas. Un juego que iba a tener como colofón una competición en las oficinas de Atari, con esos jugosos premios de más de 150,000 dólares.

Sin embargo, la gran crisis del videojuego de 1983 hizo que solo se publicaran tres de los cuatro videojuegos previstos y se suspendiera esa competición. Y, además, el cómic quedó incompleto a falta del cuarto y último capítulo, que nunca llegó a publicarse. Por lo que la historia quedó incompleta tanto en el videojuego como en el papel.

Un proyecto que podía haber hecho historia pero que ahora se ha quedado como un preciado objeto de coleccionistas.

Un gran cómic

Los libros de cómic fueron producidos por DC Cómics y hay que reconocer que recurrieron a los mejores autores de la época. Fueron escritos por Roy Thomas y Gerry Conway (también autores de los cómics de Atari Force), y dibujados y coloreados por dos mitos del cómic americano: George Pérez y Dick Giordano.

El cómic cuenta la historia de dos hermanos mellizos, un chico y una chica (Torr y Tarra), que eran hijos del mayor guerrero de Eatrhworld, un país gobernado por el cruel rey Tyrannus. El brujo Konjuro asegura al Rey que esos niños le arrebatarán el trono algún día, por lo que el rey ordena su asesinato. Solo el sacrificio de los padres de esos dos hermanos hará posible que sobrevivan y, una vez que se hacen adultos, se convertirán en ladrones. Hasta que son descubiertos y tendrán que cumplir con la profecía, para lo que deberán encontrar varios objetos mágicos que le permitan vencer al tirano.

El primero de los cuatro juegos se desarrollaba en Earthworld, giraba en torno al zodiaco y el premio que se conseguía al finalizarlo era un talismán. El segundo tenía lugar en Fireworld, con la cábala y el Árbol de la vida como trasfondo y un cáliz dorado como recompensa final. Y Waterworld exploraba los siete chakras a la búsqueda de una corona.

Lamentablemente el cuarto y último juego, que debía ambientarse en Airworld, nunca llegó a realizarse. Y tampoco el cómic. El tesoro que había que conseguir era la piedra filosofal que, junto a los otros tesoros, daría acceso a la espada que daba título a la serie (Swordquest).

Algunos de los mejores autores de Marvel y DC

Destacar, como decimos, el equipo de la serie,  que firmó algunos de los mejores cómics de la historia de Marvel y DC. Gerry Conway escribió una de las historias más impactantes de la historia de Spider-Man: La muerte de Gwen Stacy, además de ser el co-creador de The Punisher (El Castigador).

Más importante es aún Roy Thomas, que sustituyó a  Stan Lee como editor de Marvel y escribió casi todas las series de la compañía, destacando su trabajo en Conan el Bárbaro. Precisamente, cuando escribió Swordquest, acababa de regalarnos una de las mejores historias de la serie: La saga de Conan y Belit, la Reina de la Costa Negra. Uno de los grandes de la fantasía heroica en el cómic.

También son genios los dibujantes de la historia: Dick Giordano (1932-2010) es uno de los mejores dibujantes de la historia de DC y famoso por sus colaboraciones con Neal Adams en Batman, Green Arrow o Green Lantern. También fue un importante editor de DC Cómics, cargo en el que figura en este tebeo.

Pero, sin duda lo más destacado del cómic es el dibujo de George Pérez, que estaba en una de las mejores etapas de su carrera. Pérez está considerado el mejor dibujante de Los Vengadores (Marvel) y de Los Nuevos Titanes (DC) y es famoso por ser uno de los artistas que más personajes es capaz de meter en una ilustración, de forma coherente.

Justo después de Swordquest, Pérez haría historia con la serie Crisis en Tierras Infinitas (1985), una de las más importantes de toda la historia de DC Comics y con la que reescribiría la historia de su universo de ficción, acompañado del gran guionista Marv Wolfman (Nuevos Titanes) y también ayudado por Dick Giordano.

Sus dibujos en esta serie son maravillosos, están a la altura de sus mejores trabajos. Y los personajes mitológicos que pueblan sus páginas parecen avanzar otra de sus obras maestras, su estupenda etapa en Wonder Woman, en la que se encargó del guión y el dibujo y devolvió a la amazona a la grandeza.

Además de la miniserie original de tres episodios, este cómic incluye otro minicómic: La venganza de los Yars, y una galería de portadas con ilustraciones de George Pérez que no llegaron a utilizarse.

Un cómic estupendo que fue pionero en muchas cosas, que descubrirá un mundo emocionante a los nuevos lectores y que nos hará añorar aquellos juegos de Atari a los más veteranos. 


Enlace  articulo original:  http://www.rtve.es/noticias/20190708/swordquest-primera-experiencia-multimedia-del-comic-videojuegos/1968760.shtml