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lunes, 22 de mayo de 2017

Los cómics para mujeres no existen



Durante el Salón del Cómic de Barcelona (FICOMIC), el más importante en España, Conxita Herrero coloreó de rojo a toda la industria española del tebeo. «Me puse triste porque de unas 30 nominaciones sólo estábamos nominadas tres chicas. Me acordé de todas esas personas talentosísimas que conozco que dibujan cómic y entonces me di cuenta de que más del 50 % de esas personas eran chicas y vislumbré que ese 10 % que representábamos en FICOMIC era injustísimo», expuso desde el atril la candidata a autora revelación ('Gran Bola de Helado' -Apa Apa-) mientras los organizadores se esforzaban por no sonrojarse. «Conxita Herrero denuncia la poca presencia femenina en los Premios. Y recordamos que las nominaciones las hacen los profesionales del sector», justificaron luego en su cuenta oficial de Twitter del evento.

¿Estaba justificada la reclamación? «Es un problema complejo, pero en primer lugar la falta de autoras se debe a que tradicionalmente hemos consumido menos cómics, porque no nos hemos visto representadas, así que las que hemos seguido en esto es por que nos gustaba demasiado. El 'boom' de autoras surge en los ochenta, estamos hablando de algo muy reciente. A partir del nuevo siglo comienza una nueva cantera mucho mayor que va a dar pie a un mayor número de obras creadas por mujeres en la industria», explica Carla Berrocal ('El Brujo' -Edicions de Ponent-), promotora de 'Autoras de Cómic', un colectivo en busca de la igualdad de género en el mundo de la viñeta. «En ilustración sí que ha habido un alto de porcentaje de mujeres siempre. Pero es verdad que se cumplen 20 años la Asociación Profesional de Ilustradores de Valencia y cuando yo fui presidenta fui la única mujer candidata al puesto», añade la autora Cristina Durán ('Una posibilidad entre mil' -Sins Entido y Astiberri-).

«Cuando yo empecé a publicar había alguna que otra autora que publicaba como Lara Miralles, pero esto era un campo de nabos total. Recuerdo que, por ejemplo, empecé haciendo 'fanzines' (publicaciones alternativas hechas con pocos recursos y de tirada reducida) con un autora que ahora le va muy bien a nivel internacional y es una estrella: Emma Ríos ('Bella Muerte' -Astiberri-). Empezamos juntos en La Coruña y yo ya sabía en aquel entonces que ella iba a llegar lejos porque tenía mucho talento y ganas de comerse el mundo», recuerda David Rubín ('Beowulf' -Astiberri-), reconocido a uno y otro lado del Atlántico por sus novelas gráficas. «Ahora están surgiendo un montón de autoras más y cuantas más surjan mejor. A mí me parece que era necesario, que da una visión nueva y ¡qué coño!, es que es así. No sé por qué en general en todas las artes o si vas cualquier museo o revisas el cine los hombres somos los que estamos ahí siempre y prácticamente la mujer a nivel de dirección de cine y otras siempre ha sido más anecdótica que otra cosa», reclama el gallego.

«Cuando yo entré había muchísimas mujeres, ciertamente había una presencia que mucha gente consideraba inusitada porque no se veía reflejada en las páginas de los cómics. Era una mujer dentro del engranaje empresarial, es decir muchas editoras. De hecho, desde un principio la mayoría de mis editoras eran mujer y eran unas tipas fantásticas. Todavía no hay esa paridad absoluta pero sí se ha notado muchísimo esa diferencia muy grande. Lo que pasa es que durante un tiempo han ido ocupando terrenos en función de determinadas posiciones. Creo que un principio se entró más como colorista o como guionista que como dibujante», comienza el veterano Carlos Pacheco ('Arrowsmith' -ECC Ediciones-), con cuatro décadas de experiencia en España y Estados Unidos. «En los últimos años está eclosionando la llegada de mujeres al dibujo, aunque siempre ha habido ejemplos desde los años sesenta. Probablemente se deba no a que el medio haya prohibido la entrada a la mujer, que no es la liga de fútbol. Probablemente, de una manera más sutil y enrevesada, se ha ofrecido un tipo de entretenimiento dirigido a crear fantasías para machos adolescentes. De hecho, los superhéroes no eran elementos sexualizados en los masculinos y sí estaban sexualizadas las chicas. Eso hacía que las chicas tuvieran poco interés en el cómic», sostiene el dibujante.

El cambio es incontestable y aplastante. «Soy profesor en el Máster en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y tengo un 75 % de alumnas. Me estoy dando cuenta de que las que más leen, las que más se interesan por la cultura están siendo ellas. Esto es un reflejo de que la cultura está pasando a manos de la mujeres, lo que a mí me alegra muchísimo. Veo mucha calidad y mucho interés en lo que están haciendo y eso tenía que salir por algún sitio. Y sale con la calidad y el talento que, por lo menos en Valencia, es espectacular», indica el autor Miguel Ángel Giner Bou ('La máquina de Efrén' -Ediciones Sins Entido y Astiberri-). Además, la progresión ha permitido que las nuevas generaciones puedan encontrar referentes en los lápices con mayor facilidad. «A nivel gráfico todos los años tengo algunas 'Sonia Pulido' ('La madeja' -Intermon Oxfam-), 'María Herreros' ('Todas putas' -Dibbuks-) y 'Ana Oncina' ('Croqueta y Empanadilla' -La Cúpula-). Hay unas tendencias y una edad de aprendizaje en que se han fijado en estas autoras que tienen una gráfica muy definida. Están en la fase de estar copiando pero durarán poco porque tiene entre 18 y 22 años y pronto tendrán su estilo. Pero yo a su edad copiaba a Moebius, es inevitable», añade el guionista, dibujante y profesor.

La puerta del manga

La influencia oriental coincide como la llave para la entrada de las mujeres dentro y fuera de España. «Siempre ha sido una puerta cerrada para las mujeres. Todas aquellas que se lanzaron a dibujar y a crear fueron verdaderas adelantadas a su tiempo y personas que rompieron moldes en su época. Con la llegada del aperturismo que supuso el manga, se abrió esa puerta y dio pie a un mayor interés por parte de las lectoras, ya que entre sus páginas existían un mayor número de personajes femeninos, lo que suponía una mayor cantidad de lectoras y, por tanto, autoras potenciales», adelanta Berrocal, quien además de dibujante ha sido impulsora de la exposición itinerante 'Presentes: Autoras de tebeo de ayer y hoy'.

domingo, 21 de mayo de 2017

Álvaro Pons (crítico cómics): "Quiero contagiar mi pasión por el tebeo"


Hablar de Álvaro Pons es hablar del cómic, de su pasado, presente y futuro, porque este "lector" de viñetas, no es sólo uno de los críticos de cómics más valorados en España, sino también el autor de "La Cárcel de Papel", el blog que abrió en 2002 y cuyas entradas recupera ahora en el libro del mismo nombre.

Aunque cuando comenzó a publicar en internet ni se imaginaba que esas palabras pasarían al papel, como ha contado en una entrevista a Efe, el objetivo de ambas aventuras siempre ha sido el mismo: querer "contagiar" la pasión que le llevó a leer tebeos desde niño, a coleccionarlos e, incluso, a padecer una "dualidad esquizofrénica", como los súperheroes.


Y la tiene, asegura, porque este valenciano (1966) es profesor durante el día en el Departamento de Óptica en la Facultad de Física, donde también es vicedecano; y lector empedernido el resto de las horas, hasta el punto de confesar que calcula tener 100 metros lineales de estanterías repletos de centenares de ejemplares del noveno arte.

Esos, más los que regala y dona a bibliotecas e instituciones, y por eso esta "personalidad comiquera", como también se define e incide, lo que quiere aportar con este libro editado por Confluencias es su "testimonio" sobre la vida del cómic en España.

Como reconoce también, "La cárcel de papel. Diario de un lector de tebeos" ha sido un trabajo "complicado" no sólo a nivel de corrección -todo lo que había escrito estaba hecho a "vuela pluma"-, sino también por la complejidad de seleccionar lo mejor de 15 años.

"Cuando me convenció la editorial para hacer este libro volqué todo el blog en el ordenador y me salió un documento de 6.000 páginas. Son 10 años continuados, y los últimos cinco a ratos, y eso son más de 3.000 entradas. Luego hice una selección y se me quedó un archivo manejable de 3.000 folios. Sobre eso he hecho la selección", destaca.

Así, para los que le conozcan por primera vez a través de este libro, Pons ha recopilado en la edición "analógica" de sus entradas temas donde analiza puntos de inflexión del mundo del cómic, como "el cambio de Marvel, de Planeta Panini, la aparición de los mangas más masivos, el cambio de formato a la novela gráfica o la aparición de los tebeos digitales".

Ese tipo de cosas que le parecían destacadas, además de incluir una selección de los cómics que más le han gustado en estos quince años, como "Diario de un ingenio" de Èmile Bravo o "Chapuzas de amor", de Jaime Hernández.

Pero también nos da a conocer las centenares de "cosas" que ama de los tebeos, como perderse en "Palomar" (la novela gráfica de Gilbert Hernández), ver su vida reflejada en "Monsieur Jean" (álbum de historias cortas de Philippe Dupuy y Charles Berberian) o la limpieza del trazo del dibujante estadounidense Mort Meskin.

"El cómic es un medio que me apasiona, que me ha hecho vivir muchas vidas y eso ya es suficiente para amar algo. No tengo recuerdos sin un tebeo pegado a las manos, para mi ha sido la manera de aprender, de creer, de abrirme la mente a todo, esa ventanita de los tebeos ha sido por la que yo veía el mundo. Le debo tantas cosas que lo mínimo es decirlo por todas partes", reflexiona.

Pons, que comenzó a escribir sobre tebeos a finales de los 80 en revistas como EMM, pasó mas tarde a hacerlo en míticas cabeceras como "Nemo" o "La Guía del Cómic". Además, el valenciano ha sido comisario de exposiciones como la de "Tebeos" en el Festival Internacinoal del Cómic de Angoulême o "VLC València Línia Clara" del IVAM de la ciudad del Turia.

viernes, 19 de mayo de 2017

Un cómic explica a los niños qué ocurre después del «nos vamos a divorciar» de sus padres


«Nos vamos a divorciar, es lo mejor para todos». Es la frase que da inicio al conflicto en la familia de Marta y Pablo. Estos niños ficticios protagonizan un cómic editado por la Conferencia por el Mejor Interés de la Infancia (CEMIN), con el que pretenden explicar a los menores cuál es su papel en los procesos judiciales que se abren tras un divorcio.

Los miedos que se generan en los personajes al enfrentarse a una situación desconocida sirven de hilo narrativo para ilustrar a los pequeños lectores la realidad con la que se pueden encontrar al acudir al juzgado. Los principales temores de los hijos en estos casos son tener que elegir entre uno de sus progenitores o perder su afecto por las respuestas dadas al juez. «Yo no quiero decir algo y que papá y mamá se enfaden conmigo», expresa Pablo angustiado en una viñeta del tebeo.

Mediante las ilustraciones de José Aguilar y el texto del magistrado Ángel Luis Campo y el psicólogo Vicente Ibáñez, el cómic lanza un doble mensaje. Por un lado, tranquiliza a los menores sobre el momento de prestar testimonio, a la par que invita a los adultos a reflexionar sobre el sistema con el que actualmente se decide la custodia de los hijos.

«Un juez que no te conoce de nada, puede poner en cinco minutos todas las normas que regirán tu vida en los próximos quince años», alerta Campo, magistrado de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Asturias. La historia muestra también el sufrimiento que padecen los menores cuando son empleados como arma arrojadiza entre sus progenitores. «En los divorcios se utiliza a los niños, bien por dinero o para hacer daño», señala Campo.

Ante tal situación, el magistrado aboga por la mediación familiar como mecanismo para la resolución de conflictos familiares. «Aquí en Asturias se ha hecho mucho de palabra, pero en la práctica muy poco, es una de las patas que falta en esta mesa», lamenta. Junto a un cambio de leyes y mentalidades, los expertos señalan la necesidad de modificar los espacios dentro de los propios juzgados. «No todos están preparados, no es lo mismo escuchar a los menores con una toga y desde el estrado que en un tú a tú», destaca Gemma González calvo, abogada de familia. En ese sentido, la letrada señala que de las cuatro salas asturianas especializadas en derecho de familia, repartidas entre los juzgados de Oviedo y Gijón, solo estos últimos disponen de un espacio físico adecuado. «Si te vas a juzgados generalistas, el espacio es el mismo para un tema penal que para escuchar a un niño».

La crisis del cómic: no culpen a las mujeres ni a la diversidad racial


Aticulo de Iñaki Díaz-Guerra aparecido en "El Mundo"

«En esta industria siempre que era presentado un personaje afroamericano, héroe o villano, habitualmente por artistas y escritores blancos, se le endosaba un nombre racista que apuntaba hacia su condición de rehén. He venido a deciros que a todo cerdo le llega su San Martín. El hombre negro no va a seguir siendo el gran borrego del mundo del cómic. Vamos a reflejar la realidad y conseguiremos que se nos respete». La escena de Persiguiendo a Amy acaba con Hooper X, el airado autor negro que suelta este discurso, sacando una pistola y amenazando con disparar a todo blanco que le mire mal. Sí, el tipo estaba como unas maracas, pero era un visionario. La (estupenda) película de Kevin Smith es de 1997 y 20 años después el debate en el mundo de los superhéroes ya no es la ausencia de diversidad: es el exceso.

Desde que Disney compró Marvel en 2009, La casa de las ideas ha seguido con sus personajes la misma evolución que su nuevo propietario con los protagonistas de sus películas: se acabaron las princesas blancas y sometidas y los príncipes salvadores y, por supuesto, blancos. Más mujeres independientes, más razas, más religiones, más culturas...

Pero Marvel ha doblado la apuesta y no se ha limitado a incorporar personajes nuevos para cubrir vacíos, sino que ha sometido a sus viejos estandartes a un cambio radical. Los superhéroes ya no son lo que eran. Literalmente.Spiderman es ahora Miles Morales, de padre afroamericano y madre puertorriqueña, en vez del eterno adultescente Peter Parker. Iron Man se ha convertido en woman, ya que Tony Stark, millonario blanco y playboy obsoleto, ha cedido el traje a Riri Williams, universitaria negra superdotada. Bajo los músculos de Hulk no está Bruce Banner, sino el genio de origen asiático Amadeus Cho. Ms. Marvel ya no es Carol Danvers, con su aspecto de playmate y su uniforme más de playa que de salvar planetas, sino la paquistaní Kamala Khan, primer personaje musulmán con colección Marvel. Los dioses tampoco se libran del cambio y Thor es una mujer. América Chávez, latina, lesbiana y superpoderosa, tiene su propia serie: Miss América. Hasta el inmortal Lobezno ha visto como la joven X-23 hereda sus garras, su violencia y su tebeo.

Una hermosa revolución merecedora de aplauso, ¿verdad? Bueno, aquí es donde se complica la cosa.El mes pasado, el vicepresidente de ventas de Marvel, David Gabriel, se vino arriba en el blog ICv2: «En las tiendas nos dicen que la gente no quiere más diversidad ni más personajes femeninos. No sé si es realmente cierto, pero es lo que apreciamos en las ventas. Los compradores dan la espalda a cualquier personaje diverso o mujer». Ay.

Al día siguiente intentó recular, pero ya era tarde. El lío estaba montado: Marvel culpaba de su crisis de ventas a los nuevos personajes de otras razas, culturas y sexo. El principal problema de los comentarios de Gabriel no es que fueran políticamente incorrectos, es que son mentira.

Aunque la cuota de mercado de Marvel cayó del 43% al 38%, el análisis colección por colección no respalda la tesis de que la diversidad mató a la estrella del cómic. De las 104 series que editó en 2016, 40 tenían un protagonista diverso y sus ventas se correspondían con la media general. Y varias de ellas, como Spiderman, Ms. Marvel, Black Panther o Thor residen entre las 10 más vendidas. El hundimiento de otros buques insignia de la casa, como X-Men o Star Wars, ha repercutido mucho más en la crisis que cualquier cambio de raza o género.Sin embargo, la polémica existe y la refuerza el efecto red social, que hace parecer mayoritario al nicho, sobre todo si el nicho está lleno de tíos blancos reaccionarios y enfadados. Cualquier variación en los personajes clásicos encuentra gritona oposición. No sólo lo ha sufrido Marvel: cuando se anunció el remake de Cazafantasmas protagonizado por mujeres, los puristas pusieron el grito en el cielo con una violencia inusitada y promovieron un boicot. Después, la película, que costó 144 millones de dólares, ingresó 263. Diríamos que el boicot salió regular. Cualquier lector de tebeos sabe que es innegable que el universo Marvel ha sido históricamente masculino (machista en algunos casos) y blanco. Como su público. Pero también sabe que Marvel nunca ha rehuido los temas sociales y políticos. Y este paso era lógico: no tiene sentido que el racismo lleve 50 años siendo uno de sus temas centrales, con la constante persecución a los mutantes, para luego racanear con la diversidad racial de sus personajes.En realidad, la alergia al cambio va contra el espíritu Marvel, que siempre ha creado versiones alternativas de sus héroes. ¿Nos vamos a escandalizar ahora porque Thor tenga pechos cuando le hemos visto ser una rana? En serio, ¡una maldita rana con martillo! La diferencia es que para estas variaciones siempre utilizó el recurso de los universos paralelos y ahora el cambio llega en nuestra propia realidad: la Tierra 616. Ésta es la gran novedad.Como lector fanático y hastiado, sospecho que el problema de Marvel ha sido el contrario al que se plantea: ha tardado demasiado en jubilar a sus mitos. Porque ¿cuántas veces pueden separarse Peter Parker y Mary Jane Watson antes de que nos dé exactamente igual su vida? ¿En cuál de las mil resurrecciones de Jean Grey perdió su valor de leyenda La saga de Fénix Oscura? ¿Cuántas Secret Wars y Civil Wars se publicarán antes de que nadie recuerde por qué fueron importantes las originales? Y así hasta el infinito. Si cada muerto hubiera permanecido enterrado y cada historia cerrada, los nuevos rostros tras las antiguas máscaras no nos parecerían una revolución, sino ley de vida. Muchas colecciones Marvel caen porque son aburridas, ya nos las sabemos. Y ahí es donde la casa que encumbraron visionarios como Stan Lee, Jack Kirby o Chris Claremont (todos hombres, todos blancos) necesita buscar nuevas ideas en distintos lugares. Como hizo con uno de sus mayores éxitos recientes, el Black Panther de Ta-Nehisi Coates, tremendo escritor y ensayista negro que (oh, sorpresa) dio al gran héroe africano más matices que nadie antes. No, no hay demasiada diversidad en Marvel: sigue habiendo poca. De autores, de miradas, de historias. Si solventan eso, dará igual hasta que Thor sea una rana.

miércoles, 17 de mayo de 2017

ABC:Las superheroínas de DC Cómic vuelven a Madrid


Las calles de Madrid acogerán una exposición única en el mundo con diez ilustraciones originales que recrean a los principales personajes femeninos de DC Cómics en lugares emblemáticos de la capital. Las ilutraciones, según la organización, han sido realizadas por prestigiosos ilustradores españoles que colaboran con la editorial norteamericana. En el reverso de cada uno de estos originales, se podrán contemplar portadas clásicas que hacen un recorrido por los 75 años de historia de Wonder Woman.

Los personajes que estarán presentes en las calles madrileñas serán Katana, en el Intercambiador de Moncloa; Black Canary, en Plaza de España; Harley Quinn, en Red de San Luis; Batgirl, en San Bernardo; Starfire, en Canal; Supergirl en Alonso Martínez; Wonder Woman, en Plaza de Colón; Poison Ivy, en Gregorio Marañón; Catwoman, en Nuevos Ministerios, y Bumblebee, en el Estadio Santiago Bernabéu.

Esta acción responde al próximo estreno de la película Wonder Woman, que estará en los cines a partir del 23 de junio. Además, y para homenajear el aniversario de la superheroína, una impresionante estatua de 3,5 metros de altura del personaje será ubicada en la Glorieta de Bilbao. La estatua se descubrirá en el acto de inauguración este viernes 19 de mayo junto con la ilustración de Wonder Woman. Tras la inauguración la estatua se trasladará a su ubicación original en la Glorieta de Bilbao.

La Fundación Cris Contra el Cáncer lanza un cómic para dar respuesta a las dudas que la sociedad tiene sobre el cáncer




La Fundación Cris Contra el Cáncer ha lanzado el cómic 'SuperJ al rescate!' para dar respuestas a las dudas que la sociedad tiene sobre el cáncer, y que busca desmitificar los mitos y las falsas creencias que existen sobre esta enfermedad.

La directora de la Fundación Cris Contra el Cáncer, Marta Cardona, ha indicado que "es imprescindible poner a disposición del público general materiales formativos y divulgativos claros, interesantes y entretenidos que ayuden a entender el cáncer y la importancia de la investigación, y por ello lanzamos, SuperJ al rescate!".

El cómic se publicará mensualmente en la web de la fundación (www.criscancer.org) y tiene como protagonista a SuperJ que en cada ejemplar resolverá de forma divulgativa, las preguntas que los internautas pueden enviar por Twitter a través de la etiqueta #SuperJalRescate o por correo electrónico a la dirección 'anchez@criscancer.org'. 

SuperJ está inspirado en el director científico de la Fundación Cris Contra el Cáncer, investigador y jefe de Hematología del Hospital 12 de octubre, Joaquín Martínez. "Para mí es un reto que el autor para crear al personaje protagonista me tome como referencia", ha asegurado el doctor.


"Además, iniciativas de este tipo son muy importante ya que la ciencia se suele ver aburrida, pero protagonizando un cómic se vuelve divertida y llegas a un público más amplio. Es una forma original para que la sociedad conozca el trabajo que realiza un investigador, que, tras ello, hay mucho esfuerzo y tiempo, y que no es magia lo que hacemos", ha continuado Martínez.


Detrás de este cómic hay un equipo de investigadores de CRIS, del que forma parte el doctor Martínez, y el investigador e ilustrador del cómic, coordinador de los Proyectos Científicos de CRIS, Jesús Sánchez, quien ha explicado que "el cómic es una excelente herramienta de comunicación, es muy visual y trasmite conceptos complejos de forma rápida, eficaz y atractiva. Desde hace muy poco se está asociando esta herramienta de comunicación con la ciencia, y tiene un tremendo potencial. Creemos firmemente que esta simbiosis es una excelente forma de que la sociedad entienda la importancia del trabajo los investigadores".

martes, 16 de mayo de 2017

Walter Hill, un director de cine que se pasa al cómic


Ese es el espíritu que comparten estas dos adaptaciones al cómic realizadas por los franceses Matz (Alexis Nolent) y Jef; sobre todo este Balas perdidas que cuenta la historia de Roy Nash, un asesino a sueldo condenado a cadena perpetua al que un capo de la mafia saca de la cárcel a cambio de que le haga un favor: cazar a tres matones que le robaron un botín y mataron a uno de sus hombres. Para asegurarse su colaboración, los gángsters también usan a Lena, una antigua novia de Roy.

"Balas perdidas"

El protagonista deberá infiltrarse en los bajos fondos de Los Ángeles de la Ley Seca, enfrentándose a la mafia local, a policías corruptos y a sus propios jefes. ¿Cuáles serán sus auténticas motivaciones, el dinero, la venganza o el amor?

Sorprende que una historia como está, tan americana, haya sido realizada por dos autores europeos como Matz y Jef (que también es músico). Así lo señala el propio Walter Hill en una entrevista que incluye el cómic, y en la que confiesa su estupor cuando la editorial francesa se puso en contacto con él para pedirle algún guion que no hubiera conseguido rodar. Hill dijo que tenía hasta una treintena y les ofreció este Balas perdidas que, curiosamente, fue su primer guion Y nunca intentó llevarlo al cine, ni después de sus grandes éxitos.

Destacar que sus autores consiguen que el cómic sea casi una película gracias a su excelente ritmo, sus grandes viñetas en las que plasman paisajes y decorados de los Ángeles que a todos os sonarán, y al estupendo color de Jef que da al cómic un aspecto muy cinematográfico. Casi podríamos hablar de la “fotografía” de este cómic.

Una historia lleva de intrigas, pasiones, sexo y violencia, en la línea de las grandes películas de Walter Hill.

'Cuerpo y alma'

El cómic fue un éxito; y los mismos Matz y Jef adaptaron otro guion de Hill con los mismos ingredientes (y más sexo): Cuerpo y alma, en el que cuentan la historia de Frank Kitchen, un asesino a sueldo conocido por su eficiencia y discreción. Pero si eres tan bueno en tu trabajo te creas enemigos y uno de ellos urden un plan de venganza de lo más maquiavélico (con un giro de guion casi delirante); porque la peor venganza no siempre es la muerte.

La venganza, el suspense y los estallidos de violencia vuelven a ser los protagonistas de la historia que se ambienta en nuestro presente y nos lleva a Nueva York y San Francisco, en un cómic sorprendente en el que vuelve a destacar la estupenda adaptación de Matz. Con un ritmo trepidante, acción y violencia a raudales y unos personajes sólidos e interesantes

A lo que hay que añadir los cinematográficos dibujos de Jef y su estupendo coloreado, que terminan por dar al cómic la apariencia de una película.

Pero, aunque la historia sea actual, se mantiene la iconografía de los gánsters, con sus trajes impecables, los callejones oscuros, los locales sórdidos…

Casi al mismo tiempo que este cómic se publicó en Francia, el propio Walter Hill dirigió la película The Assignment (2016), la adaptación de la misma historia al cine, en un trepidante thriller protagonizado por Michelle Rodriguez y Sigourney Weaver, aunque las críticas no han sido tan buenas como las del cómic.

Un director mítico
Sus películas más conocidas son la mítica The Warriors (1979), una película de culto sobre un grupo de pandilleros acosados por sus enemigos; Forajidos de leyenda (1980), un western que debe mucho a su admirado Sam Peckimpah (con el que comparte su obsesión por estilizar la violencia); y Límite 48 horas y su secuela 48 horas más (1982-1990) que lanzaron al estrellato a Eddie Murphy.

Además de haber escrito el guión de La huida (Sam Peckimpah) y haber participado como productor en la saga de Alien (desde su primer título) e incluso haber ideado la historia de Aliens (James Cameron, 1986), cuyo guion definitivo escribiría el propio Cameron.

En los últimos tiempos se ha centrado más en la producción (Prometheus, Alien: Covenant), aunque en 2013 dirigió Una bala en la cabeza, una entretenida historia con Stallone de protagonista, y el año pasado volvió a la dirección con The Assignment, un thriller protagonizado por Michelle Rodriguez y Sigourney Weaver que adapta el mismo guion que el cómic Cuerpo y alma, como os hemos mencionado