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jueves, 12 de marzo de 2015

El País:Las viñetas de las Galaxias


“Star Wars vuelve a casa”, anuncia la contraportada de los nuevos cómics de la saga galáctica. La reunión era esperada: el regreso triunfal a Marvel, la editorial con la que se dio a conocer meses antes de romper las taquillas. Casi cuatro décadas después, Luke, Han y Leia todavía enganchan. Su nuevo número uno superó el pasado enero el millón de copias. Es el cómic más vendido en EE UU en 20 años. En abril, llega a España.

Hace mucho tiempo en una oficina neoyorquina, Stan Lee, creador de Los Vengadores, Spiderman y X-men, aceptaba a regañadientes comprar una licencia que parecía condenada. Un publicista le ofrecía en exclusiva los cómics de Star Wars, una película de ciencia-ficción con actores desconocidos que se rodaba en Argelia. Sería “un fracaso”: los lectores habían visto mil veces su trama, pero la horda de cinéfilos que llenaron las salas no pensaba igual. Su inesperado éxito salvó la cara de la compañía en 1977, uno de sus peores años
“La Guerra de las Galaxias fue enorme para Marvel. Era de nuestra familia antes del film”, recuerda, Jordan T. White, editor actual. La felicidad duró una década. En 1987, y sin proyectos a la vista, la licencia pasó a la independiente Dark Horse.

Disney compró Marvel en 2009. Tres años después hizo lo mismo con Star Wars. Había que ponerlo todo bajo su paraguas. El primer paso fue sacar del canon oficial lo anterior. Había que aprovechar la sinergia y captar a la generación que espera el estreno del Episodio VII: El despertar de la fuerza, de J.J. Abrams. “Nos reunimos con Lucasfilm, contamos nuestras historias y aportan sugerencias para conectarlo todo”, explica White desde EE UU.

Misión cumplida. Hay que remontarse a 1993 para dar con el último cómic que superó el millón de copias vendidas. Bane había roto la cadera a Bruce Wayne y un nuevo héroe tomaba el manto del murciélago en Batman 500. Las editoriales estaban sumergidas en una espiral de lanzamientos especiales que acabó con su bancarrota. Desde entonces, el mercado se ha mantenido alejado de aquel furor coleccionista.

El lanzamiento de Star Wars ha vendido nueve veces más que el segundo cómic más comprado del mes, precisamente Batman. Esperaban vender 300.000. No hizo falta una sonada muerte para que la estrategia triunfara. Solo contratar a las primeras espadas creativas y empapelar las tiendas con Skywalkers, Darth Vader, y un centenar de portadas alternativas dibujadas por los mejores artistas de la casa. Algunas son ya pieza de coleccionista.

Luke, Leia y Han Solo regresan este año a las salas como mentores, pero ni la magia del cine será capaz de borrar sus arrugas. En las viñetas, sin embargo, el trío de héroes mantiene el brío juvenil. Han pasado semanas desde la destrucción de la Estrella de la Muerte al final del primer film. Los rebeldes luchan en sus guerrillas, Han y Leia no están enamorados y Luke no sabe que Vader es su padre. Hay tiros, aventuras y persecuciones. El guión de Jason Aaron y el dibujo de John Cassaday es clasicista y nostálgico.

Lo mismo ocurre con Darth Vader, la serie mensual con la perspectiva del lado oscuro. “El personaje maneja dos emociones: está cabreado o muy cabreado” El valenciano Salvador Larroca, fan confeso, dibuja el icónico casco: “Tenía 12 años. Star Wars impresionó a toda mi generación. La trilogía original es la buena”. Hasta se ha probado la armadura para experimentar y expresarse con su movimiento.

“Lucasfilm no deja utilizar todos sus personajes, así que creamos otros. Todos los diseños pasan por su filtro. Es un poco infernal”, reconoce. Lleva implicado en el proyecto desde 2013, pero ser creativo bajo un universo compartido, y con 19 números anuales, no siempre es fácil: “Hay tres semanas para aprobar el guion y tardan seis. El proceso va lento, te mandan cambiar detalles como un sombrero porque ‘no parecen Star Wars’… pero espero que vaya para largo”.

“Las posibilidades son infinitas”, prevé White, encargado también de la miniserie de Leia (parte del plan de Disney de acercar el público femenino) y Kanan, basada en la serie animada de televisión y dibujada por otro español, Pepe Larraz. “Queremos capturar la diversión que sentimos con el primer film”, comenta el editor, que recuerda los VHS en los que grabó aquella trilogía. “Esta vez, trataré de no desgastar la saga”.