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domingo, 10 de mayo de 2015

En un lugar entre la magia y el terror


La historia popular nipona cuenta que los conejos y las liebres saltan por una determinada razón: quieren alcanzar la luna para poder estar lo más cerca posible de su gran héroe, el 'tsuki no usagi' ('conejo de la luna'). Este personaje, muy conocido en la cultura japonesa, surgió hace siglos de un cuento que primero se transmitió oralmente y después fue recogido en las obras más tempranas de la literatura del país asiático.

'El conejo de la luna' será uno de los cuatro relatos que se escenificarán mañana, en Madrid, y pasado, en Barcelona, en el espectáculo 'JapaTora, el universo de los cuentos japoneses', una fusión de narración, interpretación de música tradicional y proyección de ilustraciones. El nombre de esta obra es la abreviación del grupo de artistas que la defienden sobre el escenario, 'Japan Traditional Arts Academy', un conjunto formado por el intérprete de 'koto' (instrumento de cuerda japonés) Tomoya Nakai y el pintor Gataro Zetsu. Para la representación en España, estarán acompañados por Takeshi Chiyozono, músico de 'hayashi' (estilo propio del teatro tradicional japonés, 'kabuki') y la narradora Yasuyo Honjo. A través de la solemne voz de esta última, la banda sonora de instrumentos típicos japoneses y las escenas representadas con pinturas realizadas con la técnica 'bokusai-ga' (tintas de colores) el espectáculo traslada al espectador al Japón más antiguo y mitológico. Además de 'El conejo de la luna', se contarán otras leyendas ampliamente conocidas en el archipiélago nipón como la de la'Mujer de nieve' ('Yuki-onna') y 'El puente flotante de los sueños' ('Yume no ukihashi'). Como detalle especial en sus pases en España, 'JapanTora' narrará también, con el aura de la fantasía tradicional japonesa, la escena de los molinos de viento del 'Quijote'.

Naturaleza fantástica

Los cuentos populares japoneses tienen su origen en los 'kamishibai', unos vendedores ambulantes de golosinas que entretenían a los niños narrando pequeñas historias que se transmitían por el boca a boca. En los siglos VII yVIII, y coincidiendo con la instauración del sistema de escritura japonés, empezaron a ser recogidos en escritos, casi desde sus inicios acompañados por grabados. La inspiración de los relatos bebía de diferentes fuentes: elsintoísmo, con la importante presencia de la naturaleza, los astros o los elementos de la Tierra; el mar, por ser el país un archipiélago; el taoísmo y elconfucianismo, con enseñanzas que apostaban sobre todo por el aprendizaje de los niños y el respeto de estos hacia los mayores; o elbudismo, con la inmortal dualidad del bien y del mal. Estos cuentos, siempre con alguna moraleja, contenían reflexiones profundas, se impregnaban de magia y fantasía, las mujeres siempre mostraban un carácter fuerte y honorable y, en muchas ocasiones, tenían un toque de humor a pesar de los finales tristes y melancólicos con los que solían finalizar.

Estas leyendas, que en un principio se asemejaban a las fábulas para poder transmitir algún tipo de aprendizaje o consejo a los niños, experimentaron una transición al terror con el paso del tiempo. Precisamente, estos cuentos japoneses de miedo fueron los que llegaron primero a occidente y, por ello, son los más conocidos fuera de las fronteras niponas. La mitología japonesa fue la base fundamental de estan, muy popular a nivel mundial, está inspirado en gran parte en estos cuentos populares, que siempre iban acompañados de ilustrativos y pavorosos dibujos y que llevan siglos aterrorizando a los nipones.s historias, con dioses enfadados, fantasmas, brujas y demonios de la naturaleza. El cine de terror nipón, muy popular a nivel mundial, está inspirado en gran parte en estos cuentos populares, que siempre iban acompañados de ilustrativos y pavorosos dibujos y que llevan siglos aterrorizando a los nipones.