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sábado, 30 de enero de 2016

Al final, en Angulema vuelve a ganar un hombre


Es un hombre. Al final, el ganador del Grand Prix del Festival de Cómic de Angulema es un varón de 77 años que responde al nombre de Hermann Huppen (1938). Es un historietista belga con una amplia trayectoria en el mundo del cómic. Tiene un estilo de dibujo realista y ha tratado el futurismo, el western o la fantasía en sus viñetas, entre otros temas. Hay que reseñar que esta es la 43 edición del festival de cómic francés y que esta también es la 42 vez que gana un hombre.

Fue hace mucho. Nada más y nada menos que en el 2000. Florencia Cestac ganaba en aquella edición el Grand Prix gracias a Les vieux Copains plein de pépins ( Los viejos amigos se meten en problemas). Desde entonces, la pequeña localidad del suroeste francesa no ha vuelto a ver coronarse a otra mujer en el Festival. Hermann se ha impuesto ante el británico Alan Moore y la francesa Claire Wendling, cuya nominación fue "improvisada" ante el aluvión de críticas que recibió el festival. Y es que esta edición llegó con polémica.

Era la víspera de la noche de Reyes cuando la dirección de Angulema hacía pública la lista de nominados al Grand Prix. Entre los 30 autores que optaban al premio no había ni un solo nombre de mujer. La tormenta mediática se desató: hubo denuncias en redes sociales. En Twitter se creó el hashtag #WomenBD y algunos dibujantes como Daniel Clowes, Riad Sattouf, Pierre Christin Withdraw, Chris Ware o Brian Michael Bendis rechazaron su nominación al premio como forma de protesta.
A esto le siguió una respuesta por parte del festival casi tan polémica como la no inclusión de ninguna integrante femenina. La dirección aseguró que su criterio se basaba en la búsqueda de autores que hubieran marcado la historia y la evolución del cómic francés. "Cuando uno se remonta en el tiempo para observar el papel que hombres y mujeres juegan en el campo de los cómics, está claro que había muy pocas autoras reconocidas. (...) Es objetivamente mucho más rápido contar a los autores femeninos (casi con los dedos de una mano) que a sus autores masculinos", esgrimieron los organizadores del evento.

Improvisación y cambio planes

A lo largo de los 43 años de historia del Festival, tan solo dos mujeres han estado nominadas al Grand Prix, con la excepción de la ya mencionada Florence Cestac, que lo ganó. Completan la lista de tres Marjane Satrapi y Posy Simmonds, que fueron propuestas al premio en el 2004 y en el 2009, respectivamente. Pero ninguna ganó. De hecho, ninguna pasó la primera fase de votaciones.

Durante los primeros -y polémicos- coletazos generados por las declaraciones, los organizadores del Angulema se vieron superados por el aluvión de críticas. Entonces vino una propuesta improvisada, que fue la hacer una nueva lista de nominados -esta vez con seis mujeres- a modo de parche o "nota de color" para intentar remediar el daño que ya estaba hecho. Tanta fue la improvisación que apenas 24 horas después, el Festival volvió a cambiar su criterio, decidiendo finalmente cambiar el sistema de voto para que se pudieran elegir libremente los y las artistas que cada votante decidiese.

Y así llegamos a Hermann Huppen. El franco-belga fue proclamado ayer como ganador de la 43 edición del Festival de Cómic de Angulema. Un evento que ya nunca volverá a ser igual después de la llamada al boikot organizada por el  Collectif des créatrices de bande dessinée contre le sexisme. Un éxito que, si bien este año no ha servido para que 16 años después vuelva a ganar una mujer, sí ha puesto el foco encima del poso sexista que contenían las viñetas angomousins.