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miércoles, 22 de junio de 2016

Atalanta: La leyenda, aventuras griegas en viñetas


Pocas mitologías hay como la griega, llena de héroes, armas mágicas, destinos funestos, poderes divinos y aventuras (con permiso de las Eddas, aunque estas vinieran mucho tiempo después). Por eso no es de extrañar que la fantasía épica o la fantasía más aventurera esté trufada de mitos de otras épocas y culturas, y que de vez en cuando surjan obras que recogen lo mejor de todos ellos y le dan un punto de vista fresco y divertido, como es el caso de Atalanta: La leyenda de Crisse.

Este volumen de Yermo Ediciones recopila entre sus tapas los cinco primeros álbumes de la serie BD escrita y dibujada por Crisse (el seudónimo escogido por el belga Didier Chrispeels), todo un conocido de la bande dessinée por ser el autor de Luuna (con dibujo de Keramidas) y artista de la clásica La espada de cristal, esta con guión de Jacky Goupil y con la que comparte una estética muy similar y se sitúa como un referente del género.

No es la primera vez que Atalanta: La leyenda desembarca en España. Ya lo hizo hace bastantes años, como muchas series de fantasía marca BD, en la colección Pandora de Norma Editorial. Y como muchas otras terminó en el olvido bien por falta de ventas o por carencia de interés por parte del público, lo que en términos editoriales suelen ir de la mano. En cualquier caso, no ha sido en absoluto una mala idea recuperar Atalanta del fondo editorial, ya que gracias a eso podemos leer (de nuevo para muchos, por primera vez otros) una historia de aventuras a la antigua usanza (viaje, héroes que parecen inmortales, criaturas fantásticas, etcétera) pero salpicada, que digo salpicada, embadurnada de los pies a la cabeza de mitología griega. Esta es una de las series de fantasía griega por excelencia del tebeo europeo, que se lee con agrado y hace que nuestra imaginación recuerde los viejos mitos de la humanidad.

La protagonista no es otra que Atalanta, aquí una joven tocada por los dones de cuatro diosas, experta cazadora y la única mujer que viajó junto a Jasón y sus famosos argonautas a bordo de El Argos desde Yolcos hasta la Cólquida en busca del mítico vellocino de oro. Ni que decir tiene que Crisse vuelca casi toda la atención del lector en Atalanta (por algo la serie lleva su nombre) y nos explica su historia desde el nacimiento y abandono por parte de su padre (oh, esperaba un varón) y su crecimiento rodeada de los seres parlantes del bosque hasta las distintas pruebas que hacen que brillen sus capacidades como personaje, entre las que se encuentran constantes referencias a la supremacía del hombre sobre la mujer en aquella época y muchas alusiones sexuales (no hay que obviar que dos centauros casi violan a Atalanta). El otro nada desdeñable espacio del cómic está dedicado a Jasón y los distintos héroes que lo acompañan en El Argos, tales como Heracles (Hércules según los romanos, cuyo papel es el de la fuerza bruta del equipo) y hasta un par de hermanos alados que cumplen la función de exploradores o luchadores aéreos.

En la historia de Atalanta que nos muestra Crisse se suceden las aventuras como si de una historia de fantasía heroica se tratase, con encuentros en pueblos abandonados, hechiceras convertidas en bestias extrañas, algo de mazmorreo y el enfrentamiento con bestias del estilo de minotauros, hidras, esfinges y hasta cultos egipcios. Es una historia clásica de grupo de aventuras, y todo tiene cabida en Atalanta: La leyenda, especialmente los mitos griegos con cuya historia asimilada a lo largo de los años Crisse juega para ofrecer una versión muy acertada y fiel, pero adornada con los típicos clichés de la bande dessinée, como por ejemplo la criatura bajita y de otra especie que se encarga de liarla adrede o sin querer, soltar chistes e incluso expresar anacronismos lingüísticos que harán más o menos gracia según el tipo de lector.

En el apartado artístico no hay mucho que decir de Crisse que no sepamos ya: se trata de una de sus principales bazas. Aquí juega a tiempo completo para ofrecer guión y dibujo (el color ya va a cuenta de Fred Besson), pero baste decir que el característico modelado cartoon de Crisse en personajes y escenarios se ve aquí reforzado (al contrario de lo que ocurría con la regular edición española de La espada de cristal) por un color brillante y una definición bastante bienvenida, acorde a la obra original de Soleil Productions. No olvidemos tampoco que para ambientar una historia de estas características (cualquiera en realidad) hace falta un trabajo de documentación previo, y Atalanta cumple de sobra las exigencias en cuanto a detalles culturales o de indumentaria que la historia precisa.

Pero no solo de personajes y escenarios vive la BD, ya que la perspectiva del dibujo en cada viñeta es fundamental para obtener una obra dinámica y que haga que los ojos del lector se deleiten un segundo más de lo necesario. Hay BD aburridas que son muy planas en ese sentido, pero eso no pasa con Atalanta: La leyenda. Las escenas de acción están muy bien conseguidas y los objetos en primer plano, aparte de otros recursos, le dan un toque distinto.

Cuesta encontrar algo negativo, pero podría decir que el aspecto algo juvenil del color y el dibujo podría restarle la posibilidad de que en la librería algunos lectores dejen el cómic donde estaba, al no parecer una obra claramente adulta. Pero se estarían perdiendo una buena una historia de fantasía muy bien hilada, con personajes fuertes que forman parte del imaginario colectivo (después de tantos años, todo un logro), para todos los públicos y, lo que es más importante, muy divertida.