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miércoles, 18 de marzo de 2020

La joven promesa del cómic granadino: «Yo soy de Guarnido, de Ortega, de Walta, de Munuera...»


La mesa está rodeada de novelas y cómics, de Oscar Wilde a Moebius, que se funden con sus queridas plantas verdes. Un gato entra en la habitación con suma delicadeza, se acerca a la mesa y ronronea en la pierna de Maribel. Ella acaricia su cabeza con el lápiz, sin perder de vista la libreta de bocetos. En la página de la izquierda, con fecha de ayer, hay una chica con cuernos sosteniendo una espada; en la derecha, con fecha de hoy, una rana toma un café mientras lee el periódico. «¿Qué te parece, Weekly?», pregunta la joven a su gato. Weekly, llamado así en honor al mítico compinche de Blacksad, el detective gatuno, responde lo que todos los días.

Maribel Conejero primero descubrió el dibujo y, después, que vivía en Granada. Ambos hallazgos siguen siendo fundamentales para entender su historia. Maribel tiene 22 años por lo que nació en 1998. Ese año, José Luis Munuera publicaba su primer cómic en Francia, 'Les Potamoks', y Juanjo Guarnido daba sus últimos coletazos en Disney antes de presentar al mundo su mítico 'Un lugar entre las sombras'. En 2002, Maribel cumple cuatro y Gabriel H. Walta gana el premio Injuve que le abrirá las puertas del mundo a su estelar visión de las viñetas. Y mientras la pequeña Maribel se acostaba guiñando un ojo, por si pillaba al Ratoncito Pérez, Belén Ortega, en 2007, cumplía su propio sueño: publicar un manga.

Maribel dibuja por amor al cómic y por amor a los dibujantes granadinos, sus maestros, su gran inspiración. Es lo que tiene nacer, claro, en una ciudad con tanto talento para el tebeo. «Me encantan. He crecido con ellos. Yo soy de Guarnido, de Ortega, de Walta, de Munuera...», dice, orgullosa de la tierra. Hace unas semanas asistió al Festival Internacional del Cómic de Angulema, el mayor evento del tebeo en Europa. Cada año se dan cita autores, editoriales y lectores de todo el mundo para hablar de su gran pasión y, también, para descubrir nuevos artistas. Ahí es donde entra la joven granadina, que este año estuvo en Angulema invitada como uno de los talentos emergentes a seguir en los próximos años.

El año pasado, Conejero ganó el concurso de cómic de FicZone, en Granada. «Fueron cuatro páginas que se pueden leer en la web de Broadcasting Cómics», apunta. También se hizo con uno de los premios del Campus Cómic, de la Universidad de Huelva. «Pero el premio más importante –sigue– ha sido el de Cómic de la Ciudad de Cornellá, porque incluía el viaje a Angulema». Hace dos años, Maribel vio por primera vez la convocatoria del certamen y, cuando descubrió que el premio incluía viaje al festival francés, se dijo que «tenía que ganarlo como fuera». «Me lo preparé durante un año y lo conseguí con un cómic entre fantástico y ecologista». Algo que, pese al mérito, no sorprendió a sus conocidos y seguidores –se cuentan a miles, en Instagram–, después de todo, lleva desde que era una cría avisando.

«Hice el itinerario científico, en el instituto –recuerda la granadina–, pero, en el último momento me dije que si lo que me gustaba era dibujar ¿por qué no convertirlo en mi profesión?». Maribel, que se recuerda desde que tiene memoria sosteniendo un lápiz entre sus dedos, apostó por Bellas Artes, por lo que necesitaba una preparación específica para Selectividad. «Mi madre me buscó un maestro: David Conde. Él me preparó el examen de Dibujo. Él ha sido el que ha conseguido que dibuje como dibujo». Empezó en el taller de Conde esbozando tornillos, luego copiando imágenes, después estudiando anatomía... «Y aún hoy sigo yendo de vez en cuando, para que revise mi trabajo».

¿Y por qué el cómic? «De chica escribía historias. Creaba personajes. Y me gustaba contar su mundo a través del dibujo. Hacía muchos animales, que siempre me han gustado. De hecho –piensa un momento–, la mayoría de los protagonistas de mis cómics son animales». Quién le iba a decir que, unos años más tarde, recorrería los pasillos de Angulema, recopilando tarjetas, presentándose a editoriales con un firme propósito: «El 23 de mayo me gradúo y el plan es conseguir algún proyecto. Algunas editoriales me ha contestado ya, a ver si hubiera suerte. Estoy enfocada en el álbum francés, como Guarnido, Ortega, Porcel o Munuera».

Pero como le enseñó el propio Munuera, «siempre hay que tener un proyecto en la manga». Por eso, está desarrollando, poco a poco, su propio cómic, una historia ubicada tras la III Guerra Mundial, inspirada en Caperucita Roja. «En una asignatura de la carrera, con Nacho Belda, diseñé a los personajes y desde entonces trabajo en el proyecto. Me encantaría publicarlo». Además de Belda, Conejero también destaca el papel de Sergio García durante sus estudios: «Llevan el cómic en la sangre».

Maribel inauguró a principios de mes una exposición con sus trabajos en el Restaurante Al-Laurel, que se ha visto interrumpida por el coronavirus. «Volverá a la vuelta», dice, sonriente. Tal vez, en unos años, los cómics de Maribel sean los nuevos Marvel cómics. El futuro dirá. Talento hay.

Enlace articulo original:https://www.ideal.es/culturas/joven-promesa-comic-granadino-guarnido-ortega-walta-munuera-20200311172547-nt.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F