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viernes, 20 de noviembre de 2020

Luky Luke se enfrenta al racismo en "Un cowboy en el algodón"


 

Lucky Luke, el hombre que dispara más rápido que su sombra, se enfrenta a un duro enemigo en su nueva aventura: el racismo. Y según la opinión de algunos especialistas en historia estadounidense, el cowboy tiene más o menos éxito.

"Un cowboy dans le coton", que ha salido a la venta este viernes, es el tercer episodio de Lucky Luke firmado por el guionista Jul y el dibujante Achdé. "Los personajes de color estaban casi ausentes del universo de Lucky Luke", señala Jul en un comunicado de prensa.

La trama se sitúa unos años después de la abolición de la esclavitud (en 1865), Lucky Luke hereda una plantación de algodón en Luisiana, estado donde el vaquero descubre una sociedad muy diferente a su habitual Far West, con una élite blanca racista que aterroriza a sus campesinos negros.

En la historia aparece una joven negra rebelde llamada Angela, como la activista Angela Davis, y también el Ku Klux Klan. ¿Son aspectos veraces y posibles?  Las opiniones de los académicos franceses, especialistas de la época, están divididas.


Trabajo histórico

Elodie Grossi, profesora de la Universidad Jean-Jaurès de Toulouse, deplora "una imagen romantizada de las plantaciones de Luisiana, similar a las grandes mansiones opulentas, sin mostrar la violencia rutinaria y las condiciones de vida de esclavos o ancianos esclavos ".


El ilustrador Achdé reconoce que moderó la representación de la miseria y de las condiciones de vida en las plantaciones, como se reflejaba en las fotos de época que consultaba. “Incluso me censuré porque ciertos clichés, sobre todo de niños, eran insoportables”.

Nicolas Martin-Breteau, de la Universidad de Lille, está de acuerdo: "Es comprensible. Muy pronto vemos que los trabajadores negros de las plantaciones viven en la pobreza y el miedo. El trabajo histórico me parece muy bien hecho". 

Para su colega Michaël Roy, de la Universidad de París-Nanterre, un cómic de 48 páginas no puede mostrar todos los matices que sigue un historiador. "Los autores, por tanto, se ciñen a unas pocas representaciones conocidas, empezando por la plantación de algodón, mientras que en Luisiana predomina la caña de azúcar".

Caricatura de los indios

Para Roy algunos aspectos del cómic son correctos, como la definición dada del KKK, “como una sociedad secreta creada para  el mantenimiento de la supremacía blanca mediante el terror” , pero otras no lo son tanto, como pensar que los miembros del KKK era “una pequeña élite de agricultores blancos” pues estos casi desaparecieron después de la abolición de la esclavitud ya que "se quemaron algunas plantaciones y otras fueron subastadas por propietarios arruinados ".

Martin-Breteau dice que esta "contento" de que aparezca este episodio. "Es importante: en un momento en el que hablamos de alguno de nuestros monumentos, y nos cuestionamos si los retiramos o los ponemos en contexto, Lucky Luke es un monumento, que puede ayudar a la comprensión de la historia ".                                                                                                                                 

“Lo que ahora sería genial es que  la serie cambiara su mirada sobre los indios, que aparecen un poco caricaturesco. Estamos en un período de guerra, deportación y exterminio puro y simple. Lucky Luke, personalmente es personaje atractivo , pero pertenece a un grupo social, los vaqueros, que participó en esta guerra ”, remarca.

Es una falta que también percibe Elodie Grossi, impugnando "el retrato que se hace de los estadounidenses del Norte o del Oeste, presentados como todos uniformemente antirracistas". Sin embargo, "sería un error considerar que solo los Estados del Sur actuaron de forma racista", recuerda.