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Tras nuestro último comentario sobre Astérix y Lusitania, hoy cambiamos por completo de escenario y de registro para hablar de una de las novedades más interesantes dentro del cómic de aventuras y piratas que nos han llegado recientemente. Nos referimos a Raven, un cómic europeo que vio la luz en Francia entre 2020 y 2023 y que ahora Norma Editorial publica en nuestro país en un cuidado volumen integral. 


Raven fue publicado originalmente por la editorial Dargaud y consta de tres álbumes, cuyo último apareció en Francia en 2023. Tanto el guion como el dibujo corren a cargo de Mathieu Lauffray, uno de los grandes nombres del cómic europeo contemporáneo. Para muchos aficionados al cómic histórico y de aventuras, este título era una obra largamente esperada, una de esas historias que llevábamos tiempo deseando tener entre las manos en una edición accesible y completa. 




Hablar de Mathieu Lauffray es hablar de un autor fundamental dentro del cómic europeo moderno. Su nombre está ligado a auténticos imprescindibles del medio, como El tercer testamento, una obra clave aparecida durante la primera década del siglo XXI; Long John Silver, serie que sigue adelante y que lo ha consolidado como uno de los grandes ilustradores del género aventurero; o títulos como Prophet, publicado en su día por Norma Editorial y que actualmente creo que es difícil de encontrar, así como Las crónicas Legión (Yermo Ediciones). Todas estas obras comparten un denominador común: un apartado gráfico espectacular, detallado y lleno de fuerza visual. 


En Raven, además, Lauffray da un paso especialmente relevante en su carrera, ya que se encarga por primera vez —al menos hasta donde sabemos— tanto del guion como del dibujo. Y lo hace, además, en una temática que domina a la perfección: las historias de piratas. 


Tal y como el propio autor explica al inicio del volumen, Raven no es una historia completamente original, sino que se inspira de manera muy clara en la novela corta de Robert E. Howard titulado La venganza de Vulmea el Negro. A partir de esa base literaria, Lauffray construye una clásica historia de piratas: viajes por el Caribe, búsqueda de tesoros, traiciones, cambios de lealtades, violencia, ambición y venganza. Todos los elementos que esperamos del género están aquí, perfectamente integrados y narrados con gran ritmo. 


El integral recoge los tres álbumes originales y presenta un arco argumental completamente cerrado. Sin embargo, y conviene advertirlo, el final deja la puerta abierta a una posible continuación. Aunque por el momento Dargaud no ha anunciado un segundo arco en Francia, todo parece indicar que el personaje de Raven tiene aún mucho recorrido por delante. 




"Audaz y temerario, Raven es la viva estampa de los bucaneros que surcan los mares del Caribe en busca de presas que alimenten su insaciable codicia. Por eso, cuando descubra que la pirata Darksee está buscando el tesoro perdido de Chichen Itzá, tratará de anticiparse a ella, embarcándose en una modalidad muy arriesgada del juego del gato y del ratón". 


Nuestro protagonista es un pirata peculiar del siglo XVII: un auténtico gafe, alguien a quien nadie quiere cerca porque parece atraer la mala suerte. Sin embargo, Raven es también un personaje inteligente, astuto, lleno de recursos y con un excelente dominio de las armas. Lauffray no profundiza excesivamente en su pasado, pero va dejando pequeñas pinceladas a lo largo del relato que lo convierten en un personaje atractivo, misterioso y con un trasfondo que, sin duda, podría desarrollarse en futuras historias. 


Uno de los grandes aciertos del cómic es su galería de personajes, especialmente su antagonista principal. Raven está rodeado de enemigos, pero destaca con fuerza Darksee, una pirata formidable, carismática y con una enorme personalidad. No es solo una villana atractiva visualmente, sino un personaje con peso propio, que se convierte en la gran némesis del protagonista a lo largo de toda la obra. 




El volumen cuenta con casi 200 páginas (196 en total) y se lee con auténtico placer. Es una de esas historias que se devoran, que invitan a seguir pasando páginas sin apenas darnos cuenta, impulsadas por un ritmo narrativo impecable y una acción constante. 


Y, por supuesto, hay que detenerse en el apartado gráfico, que es sencillamente espectacular. El dibujo de Lauffray es dinámico, detallado y lleno de vida. Sus paisajes son impresionantes: mares abiertos, junglas exuberantes, cuevas oscuras, islas misteriosas… Todo está recreado con un uso magistral del color, que nos sitúa perfectamente en cada momento del día y en cada entorno. Las escenas de acción están coreografiadas con claridad y fuerza, y los personajes desprenden carácter en cada viñeta. 


En definitiva, Raven no es un cómic que pretenda hacernos reflexionar profundamente ni ofrecer un discurso filosófico complejo. No es ese su objetivo, ni lo necesita. Es, ante todo, una gran aventura: piratas, abordajes, tesoros, traiciones y una isla llena de misterios. Todo aquello que esperamos cuando nos acercamos a este tipo de historias. 



Es inevitable pensar en referentes cinematográficos como Piratas del Caribe o La isla de las cabezas cortadas, y Raven bebe claramente de ese imaginario clásico y popular, trasladándolo con enorme acierto al lenguaje del cómic europeo. 


Por todo ello, a los amantes del cómic de aventuras, del cómic histórico y, especialmente, de las historias de piratas, Raven es una lectura altamente recomendable. Un título que no deberían dejar pasar y que, estoy seguro, disfrutarán enormemente de principio a fin. 


Articulo realizado por Pablo Lozano.

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