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miércoles, 27 de enero de 2021

El cómic más 'underground' se adueña del Centro de Historia

La  muestra, compuesta en su totalidad por dibujos originales –algo inusual en estos tiempos en que casi siempre se trabaja en digital–, se abre con la famosa primera portada de Nazario. Y en ella aún aparece el título de Goma-3, como iba a llamarse en un principio la revista si bien las autoridades de la época no lo autorizaron por su similitud con el explosivo utilizado por ETA. Sin duda, toda una declaración de intenciones de la publicación, que llegaba para romper con todo.

«Hay cosas que publicamos en esos años que hoy no me atrevería a publicar. El humor no debería tener esos vetos, pero ahora prima la autocensura porque hay temas que no se pueden tocar», ha reconocido Bernárdez, quien ha reivindicado el papel de este tipo de revistas porque «normalizaron» muchos temas que antes parecían tabú.

El Víbora dejó de editarse en enero del 2005, herida de muerte por la crisis de las publicaciones en papel y la caída de lectores. Y por lo que ha dicho Bernárdez las posibilidades de que vuelva a llegar a los quioscos son casi nulas. «Fue hija de su tiempo y cumplió su objetivo durante esos años, publicarla ahora no tendría demasiado sentido», ha dicho.

El Víbora importó el manga cuando nadie lo conocía y dio a conocer a muchos autores. En la exposición, por ejemplo, hay un dibujo de Ops, el primer seudónimo de El Roto. La muestra también cuenta con representación aragonesa con dos historietas de los años 80 de Alberto Calvo y Calpurnio (en la revista también colaboraron Luis Royo y Francis Palacios). 

La exposición, que estará en la sala de La Cripta del Centro de Historias hasta el 18 de abril, recuerda el número especial que realizó la revista con motivo del golpe de estado del 23-F o la fotonovela que Almodóvar publicó en ella en 1982. La muestra sumergirá al visitante en el universo de El Víbora, una publicación que llegó a imprimir tiradas de 80.000 ejemplares y que se rebeló contra el orden establecido y la estética convencional

La revista ‘El Víbora’ dio una alegría a sus incondicionales durante el confinamiento de marzo y lanzó una versión ‘online’ y gratuita con una antología de sus mejores historietas. Fue un regreso efímero, pero durante seis semanas las viñetas restauradas de Nazario, Max o Gallardo pudieron disfrutarse «con una calidad jamás vista», tal y como ha recordado el director de la editorial La Cúpula, Emilio Bernárdez, que ha destacado que esa  versión llegó a congregar a más 130.000 lectores. Así, no ha descartado que la revista vuelva a resurgir en versión ‘online’, aunque siempre de una forma temporal y efímera como en marzo.

sábado, 23 de enero de 2021

Fallece Jean Graton, padre del cómic de F1 'Michel Vaillant'


 El gran dibujante Jean Graton ha fallecido este jueves a los 97 años. El francés pasó a la historia por la creación de la serie de cómics 'Michel Vaillant', ambientada en el mundo de la Fórmula 1.

Graton fue un personaje inspirador para leyendas de la Fórmula 1 como Alain Prost, a los que empapó del mundo del Gran Circo a través de sus cómics. El dibujante lanzó su primer cómic en 1957 y llegó a publicar 70 volúmenes. El protagonista de sus historias era el piloto de F1 francés ficticio Michel Vaillant.

"Entre los lectores de 'Michel Vaillant', varios se han convertido en pilotos de Fórmula 1 o en periodistas de los más grandes. Jean Graton ha muerto en paz en Bruselas, rodeado de su familia", versa el comunicado en el que se anuncia la triste noticia.

El protagonista de ‘Michel Vaillant’ pilotaba en Fórmula 1, pero también corría en eventos de gran prestigio como las 500 Millas de Indianápolis y las 24 Horas de Le Mans. En las historias de Graton no sólo aparecían personajes ficticios, sino también reales. Niki Lauda, James Hunt, Juan Manuel Fangio, Alain Prost, Ayrton Senna, Didier Peroni o Jacky Ickx se 'colaron' en estos famosos cómics

Graton fue muy admirado en el mundo del automovilismo debido a su obra. Para algunos como Prost fue toda una referencia y clave a la hora de perseguir su sueño de ser piloto de F1.

Lo atractivo de su obra no era sólo la aparición de grandes estrellas, sino su realismo. Graton explicaba con todo lujo de detalles el funcionamiento del deporte y a través de sus cómics se puede ver la evolución de los coches a lo largo de la historia.

El realismo se debía en parte a que el dibujante visitaba con frecuencia los Grandes Premios y tomaba nota de todo lo que allí sucedía, también del diseño de los monoplazas. La serie de cómics se publicitó también en la revista Tin-Tin, lo que le dio todavía más popularidad.

martes, 19 de enero de 2021

Exposición "La representación de la mujer en los cómics"


 La concejala de Igualdad, Francisca Isabel Millán, el director del Festival del Cómic Europeo, Pablo Lozano, y Claudia Antonelli, en representación de Cero Culture, han presentado esta mañana una nueva exposición, bajo el título ‘Representación de la Mujer en el Cómic’, que estará abierta al púbico en el Hospital de Santiago, durante el mes de febrero, concretamente los jueves a las 17:00 horas y los sábados a las 13:00 horas, con las medidas de seguridad correspondientes.

La exposición "La representación de la mujer en los cómics":El mundo del cómic, desde su surgimiento en las primeras décadas del siglo XX, hasta hoy, ha estado dominado por los hombres, al igual que ocurre con la mayor parte del sector cultural.

Esto quiere decir que el cómic estaba hecho por hombres, y dirigido a otros hombres, dejando a autoras de lado, y a consumidoras fuera del público objetivo. El resultado, durante muchas décadas, ha sido una imagen de las mujeres dentro de la ficción de los cómics totalmente supeditada al patriarcado, la desigualdad y los roles de género muy marcados, dando lugar a personajes sumisos, débiles, con un canon estético, y con papeles de eternas novias o esposas.

Pero, ¡los tiempos avanzan! Y también hemos visto cambios significativos durante las últimas décadas. Las mujeres, que hasta el momento habían sido relegadas como personajes secundarios, empezaron a coger protagonismo, a tener actitudes lejos de lo que se esperaba de ellas, a ser valientes, fuertes, salirse de la norma…

El surgimiento de numerosas autoras de cómic ayudó a tirar abajo los prejuicios, y a dar imágenes muy diferentes de las mujeres. La autobiografía se convirtió en un pilar fundamental para las autoras, para contar experiencias reales de mujeres reales, y estas experiencias se traspasaron a personajes ficticios, pero mucho más creíbles que aquellos primeros personajes femeninos.

Con esta exposición, veremos cómo ha evolucionado el papel de la mujer dentro de la viñeta,al mismo tiempo que la sociedad va cambiando.

lunes, 18 de enero de 2021

Tintín vuelve a batir récords: la polémica portada de «El loto azul» se convierte en el cómic más caro


 Tras décadas olvidada en un cajón, la famosa portada original de «El loto azul» ha sido subastada por más de 3 millones de euros. Un récord para una obra de Hergé, pero también el nuevo récord mundial por una obra original de cómic vendida en subasta, según ha destacado la casa Artcurial, artífice de la venta

La excepcional cifra, subastada en apenas 4 minutos, refrenda las características que convierten esta pieza en única que, además, cuenta con una misteriosa historia detrás.

Georges Rémi creó la cubierta en 1936, pero esta fue rechazada por su editor, Louis Casterman debido a que contenía demasiados elementos y requería impresión en cuatricromía, lo que encarecía demasiado el precio. El creador de las aventuras del reportero más intrépido del mundo simplificaba entonces su diseño por el que ha llegado hasta nuestros días, el de Tintín asomándose desde un jarrón chino con un gran dragón de fondo.

Tras las fantasías y aventuras increíbles de los primeros álbumes, Rémi adopta en «El loto azul» un registro más serio, por lo que se considera que este título marca un punto de inflexión en su obra. Más humanista y realista, en esta trama trepidante el narcotráfico y la intervención armada de Japón se entremezclan.

En él aparece además el único personaje real, junto a Al Capone, que aparece en toda la serie, Tchang Tchong-Jen, artista con quien Hergé mantuvo una cordial relación personal, que también se refleja en Tintín. Rémi conoció a Tchong-Jen después de convertirse en graduado de la Real Academia de Bellas Artes de Bruselas. Además de entablar una amistad de por vida, le trasladó su amor por China.

En la portada original, una mezcla de acuarela, guache y tinta china, de 34 por 34 centímetros, se puede leer la angustia en los rasgos de Tintín y su inseparable Milú, que asoman la cabeza de un cántaro azulado, frente a un terrorífico dragón rojo sangre. Tras ellos, un fondo negro salpicado de misteriosos signos.

Controversia

La polémica rodea lo que pasó una vez desechada la obra. De acuerdo con AFP, muchos son los que cuestionan la versión de los herederos de Casterman, según la cual Hergé se la habría regalado al hijo de éste, Jean-Paul, que entonces contaba con siete años. El pequeño la habría doblado en seis y guardado en un cajón, del que solo salió décadas después.

Para Philippe Goddin, uno de los mejores conocedores de la obra de Hergé, «al vender el dibujo, los Casterman no son culpables de nada. Creían en la leyenda que les transmitió su padre». Pero considera «eminentemente sospechosa» la historia de Jean-Paul Casterman, fallecido en 2009. Tampoco se la cree el heredero universal de Hergé: el británico Nick Rodwell, esposo de Fanny, segunda esposa de Rémi.

Las marcas de pliegue son ciertamente visibles en la hoja de papel, pero los especialistas señalan que es porque Hergé habría puesto el dibujo en un sobre para enviárselo al subdirector de edición, Charles Lesne. Según esta hipótesis, el diseño habría permanecido desde 1936, junto con muchos otros, en un depósito con Casterman, y no se habría puesto nunca a la venta.

El anterior récord de una pieza del noveno arte también lo ostenta Hergé. Una de las planchas dibujadas en tinta china para las guardas de sus cómics fue adquirida en 2014 por 2,65 millones de euros. De cerca le sigue una placa de «Objetivo la luna», que se vendió por 1,55 millones de euros.

Fuente: https://www.abc.es/cultura/abci-tintin-vuelve-batir-records-polemica-portada-loto-azul-convierte-comic-mas-caro-202101151826_noticia.html?ref=https:%2F%2Fwww.google.com%2F

sábado, 16 de enero de 2021

Primeras pistas del regreso de Astérix en 2021: un viaje y nuevo personaje


 Los irreductibles galos Astérix y Obélix regresan este otoño. Así lo confirmaba ayer en el diario francés «Journal du Dimanche» el guionista Jean-Yves Ferri que, junto al dibujante Didier Conrad, fueron el relevo de gran Albert Uderzo.

«Este es un álbum de viajes, ya que la última aventura tuvo lugar en la aldea. Astérix y Obélix partirán hacia un nuevo destino (...), un país que hoy ya no existe como tal», adelantaba al semanario francés Ferri acerca del que hace el número 39 de la colección, según recoge AFP.

El guionista hace referencia a la tradición que impuso junto a Conrad con su primera entrega en 2013 («Astérix y los pictos») por la que los héroes imaginados hace sesenta y un años por René Goscinny y Uderzo (fallecidos en noviembre de 1977 y el pasado mes de marzo respectivamente) alternan entre una aventura en el pueblo y un viaje. «La hija de Vercingétorix», el anterior título que fue el más vendido en Francia en 2019, estaba protagonizado por Adrenalina, la hija del histórico jefe galo Vercingétorix y adolescente de armas tomar.

Otra de las desternillantes costumbres intrínsecamente unidas a este cómic, la de retratar irónicamente los clichés del país visitado, ha traído a Ferri y Conrad más quebraderos de cabeza. «En la década de los sesenta, Albert Uderzo y René Goscinny podían reírse de los extranjeros, caricaturizar a los ingleses con sus grandes dientes, a los griegos con su perfil griego. El ambiente era afable. Hoy, casi necesitas un diccionario en tu escritorio para saber de qué tenemos derecho a bromear o no», ha aseverado el autor.

La editorial española de la saga, Salvat ha confirmado que la fecha de publicación será el próximo 21 de octubre. Además, ha adelantado que las aventuras incorporarán a un nuevo personaje y también una de las páginas del álbum.

De acuerdo con Ep, en esta tira se ve cómo Astérix y Obélix se preparan para realizar una nueva travesía, tal y como lo confirma el druida. Mientras se disputa una partida de ajedrez galo, Panorámix, que se ha quedado medio dormido, se despierta gritando «¡CONFIDENCIAL!». «¿Quién ha alterado así su sueño y por qué la urgencia de ir a ayudar a un misterioso personaje?», pregunta la editorial en un comunicado.

Coronavirus

Aunque Astérix y Obélix ya lucharon en Italia contra un misterioso «Coronavirus» en 2017, Ferri ha reconocido en el citado medio que volvieron a barajar hablar de él en esta nueva entrega, pero que desechó la idea: «La epidemia es un tema triste, lleno de ansiedad. Es mejor reírse de otra cosa y desear que cuando se publique el álbum hayamos logrado pasar página. A pesar de ello, hay una alusión a una poción que parece una vacuna y algunos guiños».

El guionista también ha confirmado que Uderzo llegó a conocer esta aventura antes de su fallecimiento y que «aprobó la historia, nos animó». Se trata de la quinta colaboración con Didier Conrad tras «Astérix y los pictos» (2013), «El papiro del César» (2015), «Astérix en Italia» (2017) y «La hija de Vercingetorix».

Fuente: https://www.abc.es/cultura/libros/abci-primeras-pistas-regreso-asterix-2021-viaje-y-nuevo-personaje-202101041348_noticia.html

miércoles, 13 de enero de 2021

Tintín, de la China a las nubes: un dibujo por 3 millones de euros


 Escondido dentro de un gran jarrón de porcelana Ming, el héroe asoma la cabeza y se agarra, crispado, al borde de la vasija. Su perrito, detrás del hombro de su amo, se dispone a lanzar un gruñido. Miran con inquietud hacia algo que no sale en la imagen, mientras a su lado, dibujado en un tapiz, destaca un dragón rampante rodeado por ondas doradas. Una misteriosa inscripción y una inconfundible lámpara china completan la estampa.

El más bello de los dibujos salidos de los pinceles de Georges Remi, Hergé, para ilustrar una de las aventuras de Tintín, sale a subasta mañana, 14 de enero, en París. Pocos dudan de que la fecha pasará a la historia del cómic. Artcurial, casa de subastas especializada en el mundo de las ilustraciones, saca al atril esta obra cuya puja se estima que puede alcanzar tres millones de euros, récord absoluto en el llamado noveno arte.

En la actualidad este récord pertenece a Tintín, que parece no perder músculo por muchos años que cumpla. Lo logró el dibujo original de las guardas de sus álbumes, que resume el conjunto de las aventuras del personaje. Se subastó en 2014 por 2.65 millones de euros. El anterior récord también lo marcó el aventurero de papel, cuando en 2012 la portada original del álbum Tintín en América, fue vendida por 1.3 millones de euros.

Calificada como rarísima, la portada de El Loto azul que mañana se subasta ha permanecido escondida 84 años y muy pocos, incluidos los mayores expertos en el personaje, conocían su existencia. Su historia es fascinante. Realizada en 1936 como primera portada para este álbum, se trata de un dibujo en tinta china, acuarela y guache a todo color que Hergé pintó sobre papel, con un tamaño de 35 x 35 cms. Cuando la presentó a su editor, Louis Casterman, este la rechazó pues los procesos de impresión cuatricolor eran entonces demasiado caros. Remi tuvo que dibujar la portada definitiva que hoy todos conocemos.

El dibujo original se lo regaló al hijo del editor, Jean-Paul Castermann, que entonces tenía siete años, quien plegó la ilustración y la guardó en un cajón, olvidándola. Ahora ha salido a la luz, desbordando los márgenes del papel para ser considerada una creación del arte con mayúsculas. "Se trata de una obra maestra que podía estar incluida en

cualquier colección de referencia; podía colgar lo mismo en las paredes de la Ciudad Prohibida de Pekín que en las de cualquier loft neoyorkino", opina Éric Leroy, experto en cómic de Artcurial.

Aparecido previamente por entregas en Le Petit Vingtième, este álbum es el quinto del periodista de papel, después de sus aventuras por Rusia, el Congo belga, América y Egipto. Enviado a China, en sus páginas Tintín se enfrenta a una red de traficantes de opio. Aparte de Milú, le acompaña otro personaje singular: el joven chino Tchang, a quien Tintín salva de perecer ahogado en una crecida del río Yang Tsé. Se trata de un homenaje que Hergé brinda a Tchang Tchong-jen, con quien intimó durante los trabajos de documentación para la creación de este álbum.

Es conocida la minuciosidad con la que Hergé afrontaba sus dibujos, algo que en este álbum fue especialmente notorio. El Tchang real era un estudiante de Shangai becado en Bruselas, que fue presentado a Remi y con quien trabó amistad. Durante más de ocho meses, el joven oriental introdujo en el artista importantes preceptos sobre la cultura y el arte asiáticos.

Varias décadas después, en una entrevista publicada en el diario francés Le Figaro a finales de los 90, Tchang afirmaría: "Le regalé a Hergé cinco libros chinos para que aprendiera a dibujar con un pincel y tinta a la manera china. Yo le enseñé la técnica del pincel suspendido". Fue mucho más allá y, de su mano, el belga descubrió el pensamiento y la espiritualidad del país asiático.

El Loto azul supone un cambio en la producción de Hergé. Con este álbum, el belga entra en su madurez creativa. Atrás quedan las visiones sesgadas de los primeros álbumes, algunas de las cuales incluso llegarían a los tribunales, como Tintín en el Congo, acusado de ser una obra marcadamente racista. El proyecto de portada que mañana sale a la venta es la mejor tarjeta de presentación del periodo.

Sin nada que ver con las portadas de los anteriores álbumes, el dibujo es una auténtica pintura china. Tanto en la realización, como en la composición de la imagen y el significado que emana. Tal vez menos depurada que la versión definitiva, es sin embargo mucho más rica en su creatividad. En ella, Hergé muestra la influencia de los artistas orientales que conoció gracias a las enseñanzas de su amigo Tchang. Tintín tiene una expresividad más lograda, con la frescura de los trazos de su rostro, las manos crispadas, mientras Milú muestra una cara de pocos amigos.

La portada definitiva, con la que se sigue publicando el álbum en la actualidad, es muy diferente. Bastante más simple, las ondas doradas de la pared han desaparecido y su inquietante color negro torna a rojo violento. Tintín y Milú cambian la expresión y muestran una sorpresa menos temerosa. La inscripción en caracteres orientales del original desaparece.

Su significado todavía conserva un halo de misterio. Se trata de tres ideogramas cuyo significado no está aclarado de manera concluyente. No hay duda de que Hergé los copió, pues aunque tomó contacto con la escritura china, no aprendió a escribirla. Ocurre que parecen mal dibujados. Desde Artcurial señalan que uno de ellos no es chino, sino japonés y entre los significados que pudieran tener se barajan los términos pescado y puntiagudo. La experta en cultura oriental Aitana Merino, consultada por este periódico, señala que los ideogramas se parecen a algunos kanjis de la escritura china antigua, pero están mal dibujados. Al primero que, efectivamente, puede ser pez, le falta un trazo, el resto no existe en las escrituras japonesa, china, ni coreana, aunque el segundo se asemeja a la deformación del nombre de un antiguo reino, forma empleada en ocasiones para transcribir nombres.

El misterio continúa aparejado a la obra más hermosa de un personaje que a pesar de ser ficción, mañana volverá a subirse a las nubes de la realidad a bordo de varios millones de euros.

Fuente: https://www.elmundo.es/cultura/comic/2021/01/13/5ffda53521efa0602e8b4658.html

lunes, 11 de enero de 2021

Astérix vuelve a salir de viaje


 Una pequeña suma. Año impar más mes de octubre es igual a una nueva historieta de los galos más famosos del universo. Así ocurre desde 2001, salvo en 2007 y 2011. Será la aventura número 39 de Astérix, que saldrá a la venta el 21 de octubre, y el quinto firmado por Jean-Yves Ferri (guionista) y Didier Conrad (dibujante) tras 'Astérix y los pictos', 'El papiro del César', 'Astérix en Italia' y 'La hija de Vercingétorix'.

Del nombre de la nueva aventura no se sabe nada. Ferri, en una entrevista en el semanario francés 'Journal du Dimanche', solo desvela algunos detalles del nuevo libro. Como la anterior aventura transcurría en el seno del pueblo, ahora toca que Astérix y Obélix viajen. ¿A dónde? También es secreto, aunque Ferri indica que se trata de un Estado que «ya no existe como tal». Solo se ha desvelado una página en la que los dos inseparables amigos y Panorámix juegan al ajedrez y el druida exclama algo tachado con un 'confidencial' bien grande. Una escena que parece un homenaje a otra viñeta de Hergé en 'Tintín en el Tibet'.

Ferri reconoce que cada vez es más complicado hacer mofa de los clichés de algunos países. «En los sesenta, Albert Uderzo y René Goscinny (padres de los personajes) podían reírse de los extranjeros. Caricaturizaban a los ingleses con sus grandes dientes o a los griegos con su perfil clásico. El ambiente era sano. Hoy prácticamente necesitamos un diccionario para saber sobre qué podemos bromear o no», apunta el guionista, que reconoce que jugar con estas características forma parte de la idiosincrasia de estos libros aunque no le causa ningún problema alejarse de los mismos.

Entre las pequeñas píldoras que el guionista ofrece, destaca que cada trabajo con estos personajes es un «pequeño paso para divertirse un poco» y que Obélix sigue su «lenta» evolución psicológica. También recalca que no habrá rastro de coronavirus. «La epidemia es un asunto triste. Es mejor reír de otra cosa y desear que cuando salga el álbum hayamos pasado página», dice Ferri, que no descarta que algún lector vea referencias a vacunas en las pociones del druida.

Será el primer libro sin Uderzo, que falleció en 2020 a los 92 años. Ferri señala que el padre de los galos les animó con la línea argumental. A lo largo de estos 60 años, se han vendido en el mundo 385 millones de ejemplares y estos tebeos se han traducido a 111 lenguas y dialectos.

Fuente: https://www.burgosconecta.es/culturas/libros/asterix-nuevo-libro-20210103132905-ntrc.html

viernes, 8 de enero de 2021

Una reinvención del rodaje del clásico del terror 'La parada de los monstruos'


 La parada de los monstruos (Freaks), dirigida por Tod Browning en 1932, está considerada una de las obras maestras del cine, un film que sigue siendo terrorífico pero que, a la vez, es una de las más bellas historias en defensa de los diferentes y de los despreciados por la sociedad. Una película que fue recortada en media hora y prohibida en muchos países (¡durante más de 30 años!) y que prácticamente acabo con la carrera de su, hasta entonces, exitoso director. 

Os hablamos de ella porque ahora se publica un cómic, La parada de los freaks (Aloha! editorial), que está ambientado en el rodaje de esa mítica película y que mezcla reallidad y ficción de una forma increíble, consiguiendo que nos volvamos a plantear los grandes temas de los que hablaba la película, como ¿quiénes son realmente los monstruos?: ¿Los que no se adaptan a la sociedad porque no encajan, sufren discapacidades o no les acompaña la suerte? ¿O los que la dominana y se aprovechan de los que consideran inferiores?

Una oscura, y a veces surrealista, novela gráfica del escritor Fabrice Colin y la ilustradora Joëlle Jolivet que también es un canto de amor al cine y que nos traslada al Hollywood de los años 30, cuando recibía el  nombre de la "moderna babiliona" por los contínuos excesos y sus brutales fiestas en las que todo estaba permitido (algo que también comprobaremos en este cómic).

La monstruosidad física frente a la monstruosidad moral

Esta fantástica historia está protagonizada por Harry Monroe, un joven con una infancia complicada (con un padre ausente y una madre violenta), cuyo único consuelo ha sido el cine, por lo que sueña con trabajar en las películas. Así que se va a Los Ángeles, en 1929, con la esperanza de convertirse en guionista. Y le acaban contratando, como asistente, en el rodaje de la nueva película del gran director Tod Browning: La parada de los monstruos.

Un rodaje en el que nadie quiere trabajar porque el reparto está integrado por auténticos "fenómenos de feria" o "freaks", como se llamaba en aquella época a la gente que sufria desequlibrios mentales o malformaciones físicas y cuya única posibilidad de subsistir solía ser unirse a los "circos de fenómenos" que tanto éxito tenían en aquella época. Afortunadamente la medicina moderna casi ha acabado con ese tipo de malformaciones.

El trabajo de Harry será el de asistir a los "freaks" (como las siamesas, los cabezas de alfiler Pip & Zip, el príncipe Randian, Johnny Heck y los enanos Harry y Daisy, el hombre gusano...) le tienen mucho cariño. Y es que harry comparte una cosa con ellos, tiene una mano atrofiada por los maltratos de su infancia.

En la película la bella trapecista intentaba aprovecharse del enano del circo (después de que este ganara una fortuna) con la ayuda del forzudo. Una metáfora de la lucha de la belleza y la fortaleza contra la deformidad pero dándole la vuelta, ya que en esta historia la verdadera monstruosidad no es la física sino la moral. Al final los monstruos eran ellos dos, la trapecista y el forzudo, con un físico perfecto pero un alma deplorable, mientras que los supuestos freaks demostraban su unidad frente a la adversidad. 

Un cómic con muchos paralelismos con la película

En el cómic se repiten muchas de esas situaciones de la película, ya que la actriz que interpretaba a la trapecista, Olga Baclanova, y Frank, su turbio agente, intentarán aprovecharse de Harry para introducirle en sus turbios negocios, descubriéndonos ese oscuro trasfondo del Hollywood de la época que devorará a esos pobres discapacitados fisicos y psiquicos.

Por si eso no fuera suficiente, aparece un supuesto "fantasma" que acecha el set y del que Harry sospecha que pueda ser el fantasma de su horrible madre.

Un auténtico descenso a los infiernos del Hollywood de la época en el que esos freaks volverán a ser las víctimas de la historia, como ya sucediese en la película. Un thriller en viñetas, con personajes inolvidables, que algunos han comparado con David Lynch (aunque lo justo sería decir que Lynch, como tantos otros cineastas, está influenciado por la maravillosa película original).

Destacar el estupendo guion de Fabrice Colin, un novelista que se mueve con soltura en todos los géneros, y ha sido cuatro veces ganador del Fantasy Grand Prize, y los dibujos de Joëlle Jolivet, famosa por sus libros para niños, que son auténticos bestsellers internacionales y que con La parada de los freaks se estrena en el cómic. 

Un clásico que acabó con la carrera de su director

Una magnífica historia alternativa en torno este clásico del cine que arruinó las carreras (ya veces las vidas) de los miembros del equipo y puso fin a la de su director, ya que la película fue acusada de ser desagradablemente terrorífica e incluso una espectadora aseguró que le había provocado un aborto espontáneo.

Al final el estudio la recortó media hora y apenas duró dos semanas en la cartelera debido a las protestas de asociaciones y espectadores que no la entendieron. Y tras eso estuvo más de 30 años fuera de la circulación e incluso prohibida en muchos países, como Inglaterra. 

A pesar de esos recortes (la versión conservada apenas dura una hora), la película es una auténtica  obra maestra y dió origen al término "Freak", que designa a algo extraño o fuera de lo común y que ya se ha introducido en el español (friqui).  Y es un estupendo retrato de la vida cotidiana de esas personas en las ferias de la época.

Pero el escándalo prácticamente acabó con la carrera de Tod Browning, que era uno de los directores más taquilleros de la época gracias la película Drácula y a sus colaboraciones con LonChaney en clásicos del terror como Garras humanas, aunque todavía firmaría la maravillosa Muñecos infernales (1936). En 1942 se retiró definitivamente del cine y falleció en 1962.

Para saberlo todo sobre esta fantástica película (y su director) os recomendamos el reportaje que 'Días de Cine' le dedicó por su 80 aniversario.

Fuente: https://www.rtve.es/noticias/20210108/comic-reinvencion-del-rodaje-del-clasico-del-terror-parada-monstruos/2062880.shtml

jueves, 7 de enero de 2021

La misteriosa desaparición de Graham Ingels, máximo artífice del cómic de terror


 Horrible. Esa era la firma que empleaba Graham Ingels en sus historias de terror. En inglés. Ghastly. Dibujó los relatos más escalofriantes de la época dorada del cómic popular y lo hizo en la época en la que más presión tuvo su editorial EC Comics, tanto de las autoridades públicas como las morales y sus propios competidores. Un acoso que se tradujo en el famoso código de autocensura de los cómics. Pero antes de que se impusiera, en EC esprintaron al máximo. Según escribió Douglas Menville en Horror Comics of the 1950's (Nostalgia Press, 1971): "Aparentemente [el editor] William Gaines y los guionistas de EC podían ver lo que venía, porque hicieron todo lo posible y produjeron algunas de las historias más horrendas de todo el canon".

Era una etapa que merecería ser contada, pero se dio la circunstancia de que Ingels nunca dio ninguna entrevista. Ni en la época, ni cuando luego fue encumbrado a la categoría de maestro por fans que ya eran adultos. No es que no las diera porque no despertarse interés, es que no las concedía. Es más, un día, de repente, desapareció y no quiso saber nada de nadie. Se le dio por muerto. Se comparó su caso con el del escritor Ambrose Bierce, con la diferencia de que Ingels sí que apareció al cabo de 20 años, pero fue para rogar que no le siguieran buscando ni solicitando entrevistas, que las consideraba una grave intromisión en su intimidad. Mientras tanto, la profesión y los fans estaban deseando homenajearle y premiarle, pero él se resistió hasta el final. 

Ahora, en su línea de rescate de todo el cómic popular de los 40 y 50, Fantagraphics le ha dedicado un tomo a este autor. Se une a otras recopilaciones que hemos comentado en esta columna como Four color fear, forgoetten horror comics of the 1950s, las obras de Bill Maudin, dibujante en el frente durante la II Guerra Mundial, las de Harvey Kurtzman y sus cómics educativos que dejaban en ridículo a los superhéroes, o los chistes populares de las revistas con pin-ups de Humorama. El número sobre Ingels se titula Accidents and Old Lace and other stories y apareció el pasado mes de noviembre con obras que llevaban más de 65 años en un cajón. 

Los relatos son clavados a los que nos llegaron por la televisión con series como Twilight  Zone o Cuentos de la cripta.  Relatos breves de terror y a veces con contenido social o moralizante cargado de mala leche. Por ejemplo, en la historieta Mr. Biddy... Killer! un hombre estaba en el corredor de la muerte por haber asesinado a su mujer a palos. El fiscal que contaba la historia explicaba cómo había ido a verle a la celda el día antes de la ejecución. Ahí el reo le contó lo que había ocurrido realmente. Algo inverosímil, a su mujer la había matado una especie de fantasma que había conocido en un parque cuando paseaba después de haber discutido con ella. El misterio se resolvía al final, cuando el preso señalaba una silla donde estaba el supuesto asesino, que se había aparecido, en su delirio, dentro de la celda. Entonces, el fiscal le decía al lector: "sí, iba a morir esta noche, pero no lo hará, he llamado al gobernador, seguramente lo envíen al psiquiátrico", donde estaría muy bien... junto al fantasma "los dos juntos". 

Marca de la casa era que estas historias estuvieran narradas por "La vieja bruja". Ingels hizo muchas bajo la cabecera The witch´s cauldron, un ser que se convirtió en la mascota de las revistas The Haunt of Fear, Tales From The Crypt y The Vault of Horror. Un personaje que estaba inspirado en la bruja de Salem de la radio de los años 30, de donde el editor William Gaines sacó la inspiración para estos cómics, su gran estrategia comercial, que en los 50 no eran más que una especie de revival de esos programas que escuchaba de crío en las ondas.

Este tipo de historias no solo marcaron una época, sino que, tal vez por su repentina desaparición por la autocensura del código, una generación los mitificó introduciéndolos en la cultura popular del siglo XX con un fetichismo fuera de lo común. En cambio, todos los testimonios señalan que Ingels no valoraba su propio trabajo. Como si nunca lo hubiera querido hacer y se hubiera visto forzado por las circunstancias. Paradójicamente, cuentan los expertos que han editado este tomo de Fantagraphics  que "su trabajo se volvió tan icónico que prácticamente define el género". 

La explicación a su carácter huidizo y contradictorio puede estar en su biografía. Su vida estuvo marcada por la tragedia desde bien temprano. Su padre murió cuando tenía 14 años, justo en el inicio de la Gran Depresión. Para mantener a su familia, tuvo que trabajar limpiando ventanas, aunque insistió con su vocación y a los 16 logró dibujar representaciones teatrales y a los 20 empezar como ilustrador independiente. Era 1935. 

En 1943, durante la II Guerra Mundial, fue reclutado pero no fue enviado al frente. Estuvo destinado en Long Island donde, por su cercanía a Manhattan, pudo seguir dibujando profesionalmente encargos pulp. El problema es que después de la guerra quiso volver a ser ilustrador, pero no lo consiguió. Se quedó anclado a los cómics. Siguió, sin mucho entusiasmo -señala la biografía de esta recopilación-, con historias de gangsters y crímenes hasta que su destino se encontró con la revitalización del género de terror que planeó Gaines para EC.

Cuando la campaña moralista acabó con todo aquello, le costó mucho conseguir trabajo porque su firma estaba totalmente asociada al terror. Se pasó a las adaptaciones literarias e incluso llegó a aceptar encargos de la Iglesia católica. Una trayectoria errática que se cortó abruptamente cuando lo dejó todo en 1959. Se puso a dar clases de pintura al óleo y, en 1962, desapareció físicamente. 

Diez años después, supieron qué había ocurrido. Se había fugado con una alumna de las clases de pintura a Florida, donde seguía dando clases, y había abandonado a su mujer y sus dos hijos. De estas fechas datan sus rechazos y quejas por los constantes intentos de entrevistarle y obtener su opinión como gran maestro del cómic de terror de los 50 que había sido. He aquí la paradoja. En aquella época vivió atormentado por la culpa de haber dejado atrás a sus hijos, uno no le perdonó nunca lo que hizo cuando luego apareció de nuevo, y sufrió graves problemas de alcoholismo. Finalmente, rehabilitado, concedió una entrevista a regañadientes y después de mucho insistirle sus editores, pero nunca llegó a celebrarse. Un cáncer de estómago avanzado por el consumo de alcohol durante tantos años se lo llevó en 1991. Una presentación, nudo y desenlace que perfectamente podrían haber sido contadas por La Vieja bruja en sus viñetas. 

Fuente: https://valenciaplaza.com/javier-calderon-el-amor-antes-que-un-tema-es-una-pulsion

sábado, 2 de enero de 2021

La autoficción manda en el cómic


 ¿Atragantados de literatura del yo? Pues algunas de las novelas gráficas más vibrantes del año vienen de ahí, de hurgar en la memoria personal y familiar, a veces con la sutileza de una retroexcavadora. El género está por todas partes (narrativa, teatro, cine…), aunque nada como las redes sociales para fabricar acaramelada autoficción. El cómic lleva décadas explorando ese camino. Lícito preguntarse si todavía queda algo nuevo bajo este sol. Verán que sí.

Nora Krug ha logrado en Heimat (Salamandra Graphic) una obra implacable y delicada sobre la imbricación política, social y militar de su familia en el Tercer Reich y su propio sentimiento de culpa. Autoficción y nazismo: imposible juntar dos tendencias más comerciales. Sin embargo, el cómic desprende verdad por todas partes. Una narración que avanza conforme la autora desvela aspectos desconocidos del pasado al tiempo que profundiza en su identidad alemana: la vergüenza, el disimu­lo, la melancolía, el heimat (que traducido en corto significa patria y en largo define el sentido de pertenencia a una cultura, se encarne en un bosque o en unas galletas de Navidad). Casada con un judío neoyorquino, Krug visita archivos en las localidades donde nacieron sus abuelos; se entrevista con parientes, vecinos e historiadores; compra objetos y fotos antiguas en mercadillos, dibuja un cuaderno de nostalgias con cosas de solidez germana: el pegamento Uhu, los apósitos Hansaplast o el jabón Gall-Seife.

Una lee como si estuviera espiando por el ojo de la cerradura, asomada al interior del alma atormentada (¿hay algo más alemán que un alma atormentada?) de la autora, atrapada entre el deseo de disfrutar de una identidad (el derecho a la nostalgia) y el remordimiento heredado por los días de Hitler. La narración relega la clásica estructura en viñetas, reservada para episodios concretos, y se despliega en un heterodoxo formato que mezcla fotografías, documentos, libretas escolares, dibujos y caligrafías (y sí, las tipografías pueden tener poder evocador).

También Jorge González y Paco Roca desvelan una parte de su álbum familiar en Llamarada (ECC) y Regreso al Edén (Astiberri). Puede que no partan de un pasado tan traumático como el de la alemana, pero cada familia esconde en el armario sus tragedias y disfunciones. González rescata la historia de su abuelo, gloria del fútbol en las barriadas de Avellaneda, conocido como Llamarada por su cabello pelirrojo. En saltos sin orden cronológico, el dibujante argentino se introduce a sí mismo, a su padre y a sus hijos en un álbum hecho con lápices y silencios, que explora las relaciones paternofiliales y la relevancia de mantener cadenas de transmisión entre generaciones. El viaje de Paco Roca es la culminación de un proyecto íntimo que se despertó tras la muerte de su padre en La casa, que este verano le dio su primer Eisner (Emma Ríos recibió otro por su portada para Bella muerte. La rata). Ahora la biografía de su madre le sirve para retratar la machacada generación de la posguerra española, cuyo principal acto de heroísmo consistió en sobrevivir.

Memoria familiar exótica hay en Mis cien demonios (Reservoir Books), colorida autobiografía gráfica de Lyn­da Barry, hija de emigrantes filipinos en EE UU, y exploración personal dolorosa en las vivencias de Gabrielle Bell en Todo es inflamable (La Cúpula). Para acabar, dos autoficciones más: Algo extraño me pasó camino de casa (Astiberri), donde Miguel Gallardo cuenta su experiencia con el cáncer en este año maldito, y Siempre tendremos 20 años (Norma), donde Jaime Martín cierra su trilogía familiar ahora con su generación como protagonista del tebeo. Entre quienes eligieron contar vidas ajenas figuran Sybille Titeux de la Croix y Amazing Améziane, que reconstruyeron la lucha de la activista Angela Davis en Miss Davis (Flow Press), un álbum contundente y oportuno en el año en que repuntó el Black Lives Matter.

Otra tendencia en alza fue la reformulación gráfica de obras exitosas. Patria (Planeta Cómic) siguió su imparable expansión hacia otros formatos: Toni Fejzula hace un esfuerzo de síntesis en su adaptación al cómic y juega con los colores para identificar personajes. El best seller internacional sobre el origen de la humanidad de Yuval Noah Harari (16 millones de ejemplares vendidos) tiene también una versión en viñetas, Sapiens. Una historia gráfica (Debate), gracias a Daniel Casanave y David Vandermeulen. Por su parte, Eugènia Anglès logra un poderoso despliegue visual a partir del ensayo de Antony Beevor La Segunda Guerra Mundial (Pasado & Presente), condensado en 2.000 ilustraciones.

Igualmente la literatura está detrás de los últimos trabajos de Isabel Greenberg y Santiago García y Javier Olivares, aunque son proyectos originales. La británica publicó a comienzos de 2020 La ciudad de cristal (Impedimenta), una recreación de los mundos imaginarios de infancia y juventud de las hermanas Brönte. Otro álbum valioso de una dibujante que casi nunca decepciona. Si en Las Meninas García y Olivares se arriesgaron con éxito, en La cólera (Astiberri) confirman que son la pareja artística más potente del cómic español con un prodigio gráfico que transmite la energía, la fuerza y la determinación de Aquiles y demás héroes clásicos.

Hubo, claro está, sugerentes ficciones de todo estilo y condición. Thrillers como el protagonizado por Cassandra Darke (Salamandra Graphic), una galerista estafadora, cínica y misántropa, de Posy Simmonds, la dama del cómic británico; el noir céltico de Miguelanxo Prado alrededor de una trama arqueológica en El pacto del letargo (Norma), o la intriga sobre la corrupción política en Yo, mentiroso (Norma), de Antonio Altarriba y Keko. Felipe Hernández Cava y Antonia Santolaya indagan en los fanatismos de anteayer en Del Trastevere al paraíso (Reservoir Books), un cómic de sutiles acuarelas y locuras terroristas alrededor de las Brigadas Rojas. Y de luchas políticas y represión policial también habla El difícil mañana (Astiberri), de Eleanor Davis, una autora del cómic alternativo estadounidense encumbrada por esta obra, premio Ignatz a la mejor historia de 2020. El repaso al cómic de autor puede concluir con A través (Pípala), el libro mudo de Tom Haugomat, que narra la existencia de un hombre a partir de lo que ocurre tras ventanas, pantallas, escotillas o prismáticos. El río de la vida sin palabras.

Fuente: https://elpais.com/babelia/2020-12-18/la-autoficcion-manda-en-el-comic.html