Banner

sábado, 19 de diciembre de 2015

Feliz no cumpleaños


Pocos libros han excitado tanto la imaginación de lectores y creadores como ‘Alicia en el país de las Maravillas’. El clásico de Lewis Carroll, que ha cumplido 150 años, ha espoleado el imaginario de músicos, cineastas, dramaturgos, pintores, creadores de tebeos o videojuegos y, sobre todo, ilustradores. Son legión los que han recreado la magia de las fantásticas escenas y personajes que ya sedujeron a Tenniel y a Theaker. El sello Edelvives, que reedita el clásico aparecido en 1865, celebra el aniversario con la exposición ‘Feliz no cumpleaños. 150 años en el País de las Maravillas’, en el Museo ABC hasta la próxima primavera.

La flor y nata de la ilustración española revive a la candorosa criatura de Carroll, al Sombrerero Loco, al Conejo Blanco, a la Reina de Corazones, a la Oruga azul, al Lirón o al Gato de Chesire en una seductora variedad de propuestas. Gonzalo Hormigos, el comisario, ha reclutado a una veintena de creadores que, como Alicia, toman la imaginación como motor de su trabajo. Rinden homenaje gráfico a este clásico de la literatura universal en una muestra que desde la ficción llega a la realidad de su autor. «La historia de Alicia es eterna y conserva toda su magia», asegura Hormigos. «Es un género literario con identidad propia», y de ahí que la exposición celebre un «no cumpleaños», explica.

‘¡Guise a ese conejo! Perdón: sigue a ese conejo’ es la primera de las cuatro secciones de la muestra, en la que artistas como Rébecca Dautremer, Ana Juan, Benjamin Lacombe o Emilio Urberuaga, entre otros, se dejan caer en la madriguera del Conejo Blanco con Alicia camino del País de las Maravillas. Ya dentro, crean y recrean escenas, objetos y personajes ampliando el mundo simbólico y sensorial de Carroll. Continúa con ‘Trae todo: tiempo, teorías, tuercas, tomates... ¡tomaremos té!’, ‘Jugaremos con extraños personajes ¿O los personajes harán un extraño juego?’.

La muestra recorre los azares del portentoso libro, de cuya edición príncipe de 2.000 ejemplares quedan una veintena en todo el mundo. Recrea la evolución de su ilustración, desde la propuesta original de Carrol a las ediciones en color de Theaker basadas en los 42 primeros dibujos de John Tenniel. El editor Alexander MacMillan encargó en 1911 a Harry Theaker una nueva versión basada en los originales de Tenniel. Nacía así la Alicia con vestido azul y calcetines de rayas anclada en la memoria de varias generaciones de lectores.

Desentraña la muestra la vida del reverendo Charles Lutwidge Dodgson, matemático y pensador refugiado tras el seudónimo de Lewis Carroll, una figura compleja que con sus acertijos, juegos lógicos y matemáticos amplió las fronteras la literatura infantil. También la de Alicia Liddell, la cría que le exigía que la entretuviera a ella y a sus hermanas con relatos y gracias a cuya insistencia nació el libro.

Alicia creció en el cine, el teatro, el cómic o el musical sin perder su frescura original. Inspiró a los los Beatles para su legendario ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, a Bob Dylan o a Tom Waits y a un sinfín de músicos. Dalí le dedicó trece ilustraciones, hay una ópera ‘Alicia’ de Federico Ibarra y una docena de películas. Cecil Hepworth realizó la primera en 1903, Walt Disney hizo la suya en 1951 y sus estudios han repetido este mismo año. Hace cinco, Tim Burton estrenó su visión gótica del personaje.