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sábado, 6 de febrero de 2016

El cómic erótico que excita a los intelectuales



Catherine Deneuve azotada en Belle de jour (Luis Buñuel, 1967). Las perversiones del Marqués de Sade. La exploración freudiana del inconsciente. Salomés modernistas en blanco y negro con la cabeza cortada de San Juan Bautista. LSD y mescalina. Sexo y muerte. Eros y Tanathos... El sexo es muchas cosas y el erotismo otras muchas más, pero en tiempos de explicitud porno, la recuperación de Valentina, el personaje de cómic creado por Guido Crepax (1933-2003) devuelve una visión casi perdida del potencial del cómic erótico.

Revolucionario y reverenciado por Umberto Eco ("Con Crepax cambió la función del tiempo en la historieta"), el autor de Valentina se sitúa, junto con sus compatriotas Hugo Pratt y Milo Manara, en el corazón de una sensualidad italiana que, frente al individualismo heroico estadounidense y al golpe humorístico de la bande dessinée franco-belga, opta por un universo perezoso y onírico en el que no se sabe muy bien lo que está pasando y que, tal vez por eso mismo, resulta tan apropiado para hablar del sexo. Precisamente porque en el sexo uno no termina de saber qué sucede.

Penguin Random House recopila ahora en su colección Debolsillo la denominada Tetralogía de Baba Yaga, cuatro historias de Valentina en las que Crepax, sin mostrar más de la cuenta, explora las posibilidades simbólicas del cómic, sin descuidar las formales. Como señala Eco, "dos viñetas podían sugerir simultaneidad, como si el lector pudiera estar en dos extremos de la escena con un simple vistazo, captando dos detalles a la vez". Esa simultaneidad también funciona al mezclar los planos de la realidad y la imaginación. O el sueño y la vida. O el plano simbólico y su significado.

Todo ello a través de los ojos de Valentina, una bella fotógrafa de pelo corto y negro que, en esta recopilación, se enfrenta a la malvada Baba Yaga, una bruja para cuya creación Crepax se inspiró en el folklore ruso. El fetichismo, el vudú o la inquietante presencia de muñecas como sustitutos humanos son otros de los elementos que el dibujante de Milán utiliza para excitar al lector. La tetralogía, publicada entre 1971 y 1972, fue adaptada al cine en 1973, en la película 'Baba Yaga', protagonizada por Carroll Baker e Isabelle de Funès.