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miércoles, 22 de febrero de 2017

Crónica negra en cómic


“De Madrid es todo el que llega a Madrid, pero está muriendo la generación que más conocía la ciudad y tenemos la responsabilidad de seguir contando esas historias”. Así de contundente se muestra la ilustradora Carla Berrocal (Madrid, 1983), responsable de la última exposición de La ciudad en viñetas, muestra que cada pocos meses tiene nuevo inquilino en la cuarta planta de Centro Centro (Plaza Cibeles, 1).

Su trabajo son cuatro murales que ocupan dos enormes paneles y hablan de Madrid en forma de leyenda urbana. “Son, básicamente, historias chungas”, explica Berrocal, “soy muy seguidora del género negro y la ciudad tiene un pasado muy vinculado a los sucesos, con episodios que son pura novela negra”.

Reconoce que le dio “muchísimo morbo” descubrir el pasado de algunas calles y edificios de la ciudad: “Una vez que empiezas a investigar, te engancha. Madrid es puro misterio, pero no lo conocemos”.

Muchos han sido los autores que han investigado la historia de las calles de Madrid. Las librerías de la ciudad contienen volúmenes que encierran algunas de ellas. En el siglo XIX Madrid fue retratada por uno de sus mejores cronistas, Mesonero Romanos (El antiguo Madrid: paseos históricos-anecdóticos por las calles y casas de esta villa). “Parece que al siglo XX le hace falta recuperar este conocimiento en forma de cómic”, explica la dibujante madrileña. “El cómic es cercano y la ciudad se presta a contar historias apasionantes y terroríficas”, asegura. “Estéticamente a todos nos gusta el casco antiguo de la ciudad… pero no lo conocemos, no sabemos qué pasó en muchas de las casas que vemos cada día”.

Basta con asomarse al ventanal que tiene detrás la dibujante en Cibeles, para toparse con la primera de las historias en las que se ha inspirado Berrocal: “Hablar solo de Casa América hubiera sido lo más fácil, yo quería buscar historias que no se conocieran tanto”. Así, su labor de documentación —“en Internet lo encuentras todo”, apunta, “aunque la Biblioteca Nacional está llena de periódicos antiguos con muchas historias”— le llevó a toparse con varios crímenes que ocurrieron en la calle de Antonio Grilo, en Noviciado. Historia que cuenta a través de una tira gráfica de ocho imágenes.

Traslada a viñetas también la leyenda de la calle de la Cabeza, detrás de Tirso de Molina. La casa de las siete chimeneas protagoniza la cuarta y última de sus piezas, realizadas en solo tres colores y cargadas de fuerza onírica y un halo fantasmagórico.

La exposición de Berrocal podrá visitarse hasta el 2 de abril. Entonces, dará relevo al ilustrador Roberto Massó, conocido dibujante tanto por sus trabajos en cómic como por su participación en diversos fanzines.