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miércoles, 30 de enero de 2019

ABC:El Premio Nacional de Cómic Paco Roca ilustra en Cevisama la trayectoria de 30 años de la firma Poalgi


El artista Paco Roca, Premio Nacional de Cómic, ha ilustrado el 30 aniversario de Poalgi, compañía valenciana del sector cerámico, especializada fregaderos sintéticos, platos de ducha y elementos de baño, con dos composiciones que reflejan momentos clave de su historia, durante su presencia en el estand en la Feria Cevisama 2019.

La empresa ha pensado en Roca por sus "raíces valencianas" y por considerarlo "un referente cultural y un artista consagrado", lo que los convierte en una persona "idónea" para ilustrar los diferentes momentos de la historia de la compañía y sus integrantes, a lo largo de sus 30 años, detalla la entidad en un comunicado.

La trayectoria de Poalgi ha quedado plasmada en los dos soportes que ha elaborado el artista para conmemorar los 30 años de actividad de la empresa. Las dos obras se han expuesto en el estand de Poalgi en Cevisama 2019, donde permanecerán durante los días de duración de esta cita profesional.

En el 30 aniversario de la entidad, la compañía ha dado protagonismo a colecciones caracterizadas por "el concepto de personalización, en colores y texturas", con el que la firma valenciana concede "un plus de personalidad" a su catálogo, donde el usuario podrá "sentirse como en casa" por "la calidez y los ambientes emocionales" de cada colección.

En Cevisama, Poalgi ha combinado una "visión racional" de sus colecciones expuestas en ambientes emocionales, generados por los colores y las texturas que cada colección ha trasladado a su entorno, en consonancia con la personalización, con las posibilidades de personalización que del usuario.

Durante la feria, los puntos de la compañía valenciana mantendrán un estilo que "evitará el conflicto" con los productos expuestos, donde primarán los tonos neutros y claros, y las líneas depuradas.

martes, 29 de enero de 2019

RTVE:La Guerra Civil a través de sus protagonistas en el cómic


La Guerra Civil Española ha servido de fuente de inspiración para grandes obras literarias y cinematográficas que todos recordamos. Pero en los últimos años el cómic ha sido el que mejor ha retratado el conflicto, sus antecedentes y sus consecuencias, con grandes obras como El arte de volar y El ala rota (Antonio Altarriba y Kim), Dr. Uriel (Sento) o Los surcos del azar (Paco Roca). Sin olvidar los clásicos del gran Carlos Giménez (1936-1939: malos tiempos, Paracuellos).

Ahora Tomas Ortega nos sorprende con Las caras de la guerra. La Guerra Civil a través de los personajes de las viñetas (Asociación Cultural Tebeosfera), un imprescindible ensayo que reconstruye una historia social de la Guerra Civil, de forma cronológica, a través de los personajes que han protagonizado esos cómics y que están basados en personajes y hechos reales.

"El eje fundamental del libro -asegura Tomás- son los personajes de algunos de los cómics más celebrados de la escena de la novela gráfica española reciente. A mí parecer, el protagonista funciona como extensión y reflejo de la sociedad, y al mirar a través de este prisma, la identificación del lector con el personaje constituye un elemento de unidad al operar dentro de lo social por medio de una caracterización entre individuos dentro de la conciencia colectiva, y en este caso, con una memoria compartida".

En cuanto a la estructura del relato Tomás nos comenta que: "El impulso principal viene marcado por los tres ejes vertebradores de la obra que son: la Historia con mayúsculas, la literatura y el cómic y novela gráfica reciente vinculadas con el conflicto, entrelazados a través de los protagonistas de las obras de las historietas seleccionadas. La estructura viene dictada por los protagonistas de estas historias y a partir de ahí, sigue dos elementos principales: la evolución cronológica del conflicto y las zonas de influencia de los bandos enfrentados. Me parece que los ensayos deben ser más ligeros y fáciles de leer, aunque no estén exentos de riqueza documental y rigor. Por eso, considero más afortunada la línea anglosajona que la francesa, que es donde tradicionalmente se ha situado el ensayo en tierras ibéricas".

Lo curioso es que este volumen surge de su tesis doctoral: "El libro nace de la propuesta que hice al equipo editorial de Tebeosfera y, en esencia, surge de una atracción personal por el tema y el desarrollo de una tesis doctoral que estoy realizando sobre las relaciones entre literatura y cómic. Sin embargo, es un libro despojado de todo el aparato académico y modificada para un público más amplio. Es el paso de un lenguaje académico a uno ensayístico, lo cual hace la lectura mucho más accesible para el lector".

Un relato cotidiano

La idea del libro es acercarse a la vida cotidiana de la gente que vivió la guerra y que tan bien ha retratado el cómic con títulos como los mencionados. "Creo -asegura Tomás- que hubiera podido contar toda la guerra con cada uno de los personajes escogidos. Seguir cada una de sus peripecias sirve para comprender el momento histórico, yo lo que hecho es juntar sus periplos vitales dentro del contexto de la guerra. Ensamblar los contenidos históricos con las historias personales de los protagonistas ha sido lo más complicado en un sentido narrativo, pero a la vez ha sido el proceso más estimulante porque he podido desarrollar algunas técnicas literarias que es una parte importante de mi sensibilidad".

"La mayor dificultad ha sido seleccionar qué personajes corresponderían con los episodios de la guerra -continúa-, pero he de reconocer que las propias historias de los protagonistas pedían un acontecimiento de la guerra u otro y, a la postre, la tarea ha resultado más natural aunque no exenta de cierta dificultad".

Y es que, la producción de tebeos basados en la Guerra Civil es sorprendente. "Si nos ceñimos a la obra más reciente, es decir, de los años 70 hasta nuestros días, se puede estimar que hay alrededor de 350 obras de un total de 500 obras que tratan el conflicto. Según las estimaciones de Michel Matly en su trabajo El cómic sobre la Guerra Civil estima que habría cerca de 8.000 páginas, de las cuales 7.000 páginas en álbumes, y el resto, en historias cortas".

En cuanto a cómo ha retratado la guerra el cómic, comparándolo con otros artes como la literatura y el cine, Tomás nos comenta que: "Hay enormes diferencias, pero sobre todo por la madurez de cada una de estas artes. A diferencia de la literatura y el cine, la perspectiva del tiempo solo ha permitido recientemente al cómic poder abordar de una manera más compleja temas que abarquen cualquier ámbito de la experiencia humana. Su aproximación durante mucho tiempo estaba enfocada hacía el público al que se dirigía, el infantil y juvenil, y es recientemente cuando se plantean nuevas historias de una forma más trascendente. La literatura y el cine no han tenido este hándicap y han podido desarrollar historias con diferentes perspectivas. Sin embargo, excepto contadas excepciones me parece que este episodio no ha sido extraordinariamente contado por la literatura y el cine, lo que es una oportunidad para el cómic de superar estas artes y creo que no lleva mal camino, aún hay recorrido por hacer".

De Alfonso Zapico a Paco Roca

"Los títulos escogidos -añade el autor- responden a dos criterios principales, por un lado, obras recientes vinculadas con el movimiento de la novela gráfica y, por otro, a criterios de calidad y que ayudarán a explicar la guerra. Las obras seleccionadas tienen una capacidad de contar ese momento histórico cada una a su manera. La balada del Norte (Alfonso Zapico)  muestra la situación precedente en Asturias durante la Revolución de 1934, que será muy importante y una especie de ensayo de lo que vendrá después. Además, con la portada de Alfonso Zapico buscábamos representar a una gran mayoría de los que participaron y sufrieron la guerra. Creo que ha hecho un gran trabajo de concisión y la portada resulta efectiva".

"El caso de Dr. Uriel de Sento, nos muestra a uno de esos personajes que se encuentra en mitad de las guerras, como mucho de sus conciudadanos, y con el que vemos de forma muy trivial el comienzo de una gran catástrofe humana".

Tampoco faltan clásicos. "36-39, Malos tiempos de Carlos Giménez, es un clásico de la historieta y una obra fundamental sobre la visión del cómic acerca de la guerra, tanto por sus virtudes narrativas, como por sus defectos ideológicos -asegura Tomás-. Sin olvidar su obra de referencia acerca de la posguerra como es Paracuellos, un trabajo que al igual que 36-39 combina de forma magistral la pureza de la infancia y la aspereza del mundo adulto".

También -continúa Tomás- hay que mencionar Modotti, una mujer del siglo XX de Ángel de la Calle y Nuestra guerra civil, puesto que son dos trabajos muy relevantes, a mi parecer, Modotti, porque es una obra mayor dentro de la novela gráfica española y Nuestra guerra civil porque es un libro muy particular, una amalgama de distintos estilos y una buena muestra de historias anónimas que hasta ese momento habían pasado desapercibidas para el público".

"Es destacable -añade- la presencia de Paco Roca, tanto con Los surcos del azar como El ángel de la retirada, ya que es uno de los autores más celebrados y, sendas historias, aunque sobre todo la historia de la Nueve, son episodios fundamentales oscurecidos por los intereses políticos del momento y un reflejo de que la lucha contra el fascismo continuó para muchos después del final de la guerra".

Y Tomás finaliza con otro título mítico: "Obras como Cuerda de presas muestran las represalias con el bando perdedor y lo que Paul Preston llamará “El holocausto español”, un título que me parece bastante esclarecedor de la magnitud de la represión y la anécdota que incluyo de Himmler resulta escalofriante. Hay que respetar los deseos de los familiares de velar a sus muertos en un lugar, vengan de donde vengan. Resulta paradójico como algo tan cristiano como eso, les sea negado a estas personas desde sensibilidades de tradición católica".

Historias que no pudieron contarse durante mucho tiempo

Estos cómics también dan voz a personajes que no pudieron contar sus historias durante mucho tiempo. "Una de las claves del libro -asegura Tomás- son las vivencias de los personajes y muchos de los testimonios del libro se basan en la experiencia personal de parientes de los protagonistas. Durante mucho tiempo esas historias no se pudieron contar o no se consideraba primordial".

"Durante la guerra -añade-, la historieta en España estaba condicionada por los imperativos de las hostilidades y las ideologías predominantes de ambas zonas. En el bando golpista había dos revistas principales, Flechas, con ideología falangista, y Pelayos, de tendencia católico-tradicionalista de inspiración carlista que se acabaron fusionando al final de la guerra. En el bando sublevado las historias tenían un marcado carácter propagandístico, un maniqueísmo manifiesto y una tendencia a ridiculizar a los rojos como sinónimo del mal".

"En el lado de la República -continúa-, cada partido o tendencia política lanzaba sus historietas y el uso propagandístico se centraba en mayor grado en la imagen, ya que había un elevado número de analfabetos en el bando gubernamental. La tendencia iba hacía un sesgo más pedagógico y hacia el divertimento del soldado en las trincheras, ridiculizando sus propias filas en mayor grado. Con el final de la guerra y la dictadura, curiosamente hubo un silencio general, incluso dentro del franquismo y por razones obvias del lado republicano".

"Es a partir de la Transición y la llegada de la democracia -concluye Tomás- que se empieza a hablar de la guerra y se amplían y diversifican sus representaciones en el cómic. Pero en unas ocasiones el anhelo de cambio y la búsqueda de una paz social y, en otras, una juventud “alternativa “que considera que el tema no tiene cabida al considerar que no participaba en una sociedad que se estaba reinventado; hicieron que la representación de la guerra estuviera más limitada. Con la particularidad de unos años 90 silenciosos, será a partir del año 2000 que se desarrolla el tema en mayor grado y en el que se circunscriben las obras que aparecen en el libro".

Las dos Españas

En cuanto a ideas que perviven en el tiempo, como la de las dos Españas. Tomás asegura que: "La visión de las dos Españas es reduccionista, aunque habría que reconocer que esta idea contiene una alta capacidad de sintetizar cuestiones muy complejas. Es paradójico que esa imagen ejemplificada en Duelo a Garrotazos de Goya, de dos hombres condenados a matarse a golpes porque no tienen otra escapatoria, tiene una potencia visual ineludible, pero como señalo en el libro es fruto de la modificación desafortunada de un restaurador".

"Precisamente -añade- el libro pretende defender lo contrario, un carácter poliédrico como sostiene la historiografía seria reciente. Alguien que se considere equidistante y crítico no puede hacer más que diseccionar un conflicto como la guerra española, el peor tipo de guerra, por ser una contienda entre miembros del mismo país, de una manera muy cuidadosa. Uno de los grandes problemas de España es la falta de un relato común de la guerra, como de tantos otros momentos clave que son utilizados partidariamente".

"Yo siempre me pregunto -continúa- qué porcentaje de alumnos en Bachillerato, el tiempo dónde la inmensa mayoría de los ciudadanos tiene la única posibilidad de estudiar el conflicto con cierta profundidad y sentido crítico, llegan a dar su temario, por no mencionar la dictadura de Franco o la llegada de la democracia. Hay una falta de conciencia histórica y conocimiento del pasado en la sociedad española. Ocurre como ha ocurrido siempre, hay una atomización del conocimiento y se esgrimen argumentos estereotipados del Estado -identificado normalmente con el gobierno de turno- o de las diferentes regiones para calificar al otro, y son siempre argumentos pobres y simplistas. Desde los símbolos, las lenguas, hasta las diferentes sensibilidades son un arma arrojadiza para los otros, pero este es un problema histórico de difícil solución. Hacer de las virtudes defectos es una peculiaridad muy extendida en nuestras tierras".

El poder del cómic
Cada vez se discute más el poder que debe jugar el cómic en los colegios y las universidades, sobre todo para tratar temas tan complejos como la Guerra Civil. "El cómic es una forma de aproximación muy accesible a temas que de otra forma es posible que un público más amplio no se acercaría -asegura Tomás-. La capacidad de síntesis que ofrece la historieta para abordar determinados temas es un punto a favor. Me parece que cualquier tipo de herramienta que permita al ciudadano pensar en su propia sociedad que, en cierta medida, es fruto de los años precedentes, es fundamental".

"El cómic -añade- entra dentro de esa capacidad de reflexión puesto que ya se puede permitir abordar cualquier tema de la existencia humana. A mi parecer la memoria no debe ser una ley, la memoria es un legado común, pero sin tomar eso como un dogma de fe, sino como una referencia para la convivencia pacífica. Hay una acumulación de saber de generación en generación, una herencia, una especie de poso que vamos pasando a nuestros hijos y nietos. Y por desgracia los políticos convierten eso en leyes con planteamientos caducos o interesados".

"Prefiero el término memoria colectiva -añade Tomás- si hubiera que elegir alguno -añade Tomás-. Nunca es negativo reflexionar sobre el pasado personal si sirve para conocerse mejor, ocurre lo mismo para una sociedad, unos dicen que sirve para abrir heridas y para otros hay que cerrarlas, eso solo indica que hay una herida y que, a diferencia de otras sociedades, no ha habido una reflexión acerca de la historia común. Por eso invito a los lectores a pintar de rojo la herida de la viñeta final de El roto. Hay que aceptar la lección y mirar para adelante".

Destaca la excelente documentación que maneja Tomás. "Ha sido un largo proceso de documentación, a un interés personal por el tema y una curiosidad que ha se ido enriqueciendo con numerosas lecturas y documentación visual a lo largo de los años, se le ha sumado la investigación de la tesis doctoral. Por suerte he tenido la oportunidad de volcar una parte de este trabajo en este libro y no se quedará en la larga lista de deseos y trabajos académicos olvidados".

Cinco cómics imprescindibles para entender la Guerra Civil

Pedimos a Tomás que nos recomiende cinco cómics imprescindibles para entender la Guerra Civil: "Hacer listas siempre es muy complicado porque hay títulos que merecerían estar presentes, pero si tengo que elegir diría: Un largo silencio de Miguel Gallardo, por la emotividad de su texto y por la combinación de viñetas con las memorias escritas, 36-39, Malos tiempos de Carlos Giménez, por la virtud de la acumulación y condensar en episodios breves la suma de la guerra en toda su complejidad, El arte de volar de Antonio Altarriba y Kim, ya que todas las esperanzas del protagonista se concentran en la experiencia de esos tres años. La versión de Paul Preston de José Pablo García, que aunque el cromatismo y el tratamiento gráfico no siempre me entusiasma, es otro buen vehículo de acercamiento. Y, por último, Cuerda de presas de Jorge García y Fidel Martínez que representa la represión contra las mujeres republicanas tras la guerra".

En cuanto a sus proyectos, Tomás Ortega nos avanza que: "Quiero seguir vinculado con el mundo del cómic a través de colaboraciones como guionista y con trabajos teóricos, y pretendo terminar la tesis doctoral que comencé y que dio origen al libro. Al mismo tiempo, mi vocación principal es la escritura y la literatura, y busco un editor para una obra de cuentos ya publicados en audiolibro “Historias nómadas”, ahora corregidos y ampliados, que creo que merecen la consideración de figurar en un libro físico. Y en un horizonte un poco más lejano, planeo una novela que tengo en estado embrionario".

lunes, 28 de enero de 2019

Convocatoria para el callejón del artista 2019


Ya esta abierta la convocatoria para el callejón del artista de la VII edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda.Será los días 18 y 19 de mayo y ya tenemos toda la maquinaria en marcha.

viernes, 25 de enero de 2019

'¡Universo!', de Albert Monteys, mejor cómic nacional de 2018

Las librerías especializadas integradas en Zona Cómic han elegido '¡Universo!', de Albert Monteys y editado por Astiberri, como el mejor cómic nacional publicado durante 2018, según ha informado la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (Cegal).

'¡Universo!', que se publicó en abril de 2018, ha sido elegido tras obtener el mayor número de votos en un proceso en el que han quedado finalistas 'El tesoro del Cisne Negro', de Paco Roca y Guillermo Corral (Astiberri); y 'Private Eye', de Brian K. Vaughan, Marcos Martín y Muntsa Vicente (Ediciones Gigamesh).

La entrega del premio, que otorga Zona Cómic-Cegal en colaboración con el Ministerio de Cultura y Deporte, tendrá lugar el 22 de febrero en la librería Nexus-4 de Santander. El premio consiste en un trofeo exclusivo realizado por el escultor Marco Navas.

"Soy, como es natural, parroquiano regular de un montón de librerías de cómic, me faltan dedos en las manos para contar a mis libreros de confianza", ha señalado Monteys.

Además, el autor premiado ha destacado que en este "maremágnum" de "novedades veloces" y "estanterías repletas" depende "absolutamente" de la charla y el consejo de los libreros. "Que el premiado sea un tebeo mío lo apunto en letras mayúsculas como un logro personal. En un sector donde todos los oficios suponen un trabajo titánico, no hay premio que considere más cercano", ha comentado.

RTVE:'Polar', el primer cómic español adaptado por Hollywood


Desde hace diez años, los cómics son los amos de los cines. E incluso en España hemos llevado nuestros clásicos a la gran pantalla, como Mortadelo y Filemón, Anacleto, Zipi y Zape o Superlópez. Pero es la primera vez que Hollywood adapta un cómic español: Polar (Norma Editorial) de Víctor Santos. La película, dirigida por Jonas Åkerlund y protagonizada por Mads Mikkelsen y Vanessa Hudgens, se estrena este viernes en Netflix.

Víctor Santos (Valencia, 1977) nos ha confesado que: “La película me ha gustado mucho y en algunas cosas supera mis expectativas. Yo había leído el guion y sabía lo que pasaba en cada momento, pero luego vero en imágenes, con el ritmo, el color… Y lo lejos que se han atrevido a llegar en algunas cosas, como el nivel de sexo y violencia. Me ha sorprendido. Creo que es una película muy arriesgada, muy adulta y que es imposible de ver en el cine a día de hoy”.

Mientras muchos autores se quejan de las adaptaciones cinematográficas de sus obras, a Víctor le encanta hasta lo que han añadido. “Básicamente, han creado un prólogo, unos orígenes del personaje, antes de entrar en la adaptación del cómic, que es muy literal. Creo que eso le añade un trasfondo muy interesante, porque en el cómic yo iba directo a la acción”.

“Mads Mikkelsen es puro carisma”

Publicado originalmente como un webcomic, en 2012, Polar cuenta la historia de Black Káiser, el asesino más letal del mundo, que quiere retirarse, pero alguien pone precio a su cabeza. En la película el personaje está interpretado por el popular actor Danés Mads Mikkelsen (Hannibal, La caza, Dr. Strange).

“Mads Mikkelsen es puro carisma –confiesa un entusiasmado Víctor-. Su interpretación es impresionante. Y me gusta porque añade un plus al personaje que no tiene. El cómic está muy centrado en el mundo de los asesinos y la acción, no sabemos nada de su vida. Pero en la película vemos su día a día y como intenta integrase en la sociedad, vivir un simulacro de vida normal. Y como cambia su carácter”

“Me encanta –añade- cuando le da una pistola al personaje interpretado por Vanessa Hudgens y le dice: “Es el único regalo que sé hacer”. Durante toda la película van añadiendo pequeños detalles al personaje, que lo van enriqueciendo”.

Aunque ahora esté encantado, Víctor confiesa que: “Cuando creé el personaje era un muy corpulento y con orígenes alemanes, como Dolph Lungren. Físicamente no se parecía nada a lo que ha sido Mikkelsen. Tenía un rollo muy europeo. Pero estoy encantado con Mikkelsen, porque es uno de mis actores favoritos”

“También me ha sorprendido mucho Vanessa Hudgens –confiesa Víctor-. Porque Katheryn Winnick y Matt Lucas son actores que ya me encantaban y sabía que eran muy buenos. Pero Vanessa no me convencía porque no me pilló High School Musical ni nada de eso. Pero me encanta porque el personaje tiene una vulnerabilidad que no me esperaba, incluso después de haber leído el guion. Me he sumado a sus fans”.

“No quería que intentaran hacer un cómic”

En cuanto a la película, Víctor Santos confiesa que: “Cuando yo hice el cómic busqué explotar y desarrollar todos los recursos propios del lenguaje de las viñetas, como la narrativa, la composición…. Pero no quería que la película fuera una traslación del cómic al cine. No quería un Sin City o un Hulk de Ang Lee”.

“Lo que han hecho es explotar los recursos del cine -continúa-. Por ejemplo, el contraste de los colores me ha gustado mucho. Que el mundo de los asesinos sea muy pasado de rosca, con colores muy básicos, vestuarios muy excéntricos y esté filmado de una forma muy “over the top”, muy bruta. Mientras que el mundo de lo cotidiano es muy tenue, muy real y apegado a la calle. Y me gusta cómo esos dos mundo acaban interactuando para crear otra cosa visualmente muy distinta”.

En cuanto a su participación en la película, Víctor confiesa que: “He sido una especie de asesor oficioso. Me leí los primeros borradores del guion y me pidieron sugerencias. Por ejemplo, dí mucha guerra con el tema del parche del protagonista, que en el guion original no estaba. Al principio era un "Action Hero" más al uso y yo quería un tono más oscuro que yo creo que se consiguió cuando Mikkelsen entró en la producción. Y al final conseguí introducir el tema del parche”

“También durante la preproducción me mandaron listas de actores y yo sugerí alguno –continúa-. Y colaboré con la producción haciendo bocetos de posters y en otras cosas de promoción. Pero cuando comenzó el rodaje me aparté para centrarme en el cuarto tomo de Polar”.

“Me gustaría que hicieran una serie de Polar”

La película adapta el primer tomo de la serie, Polar: Surgido del frío, así que quedan más historias del personaje. Por eso preguntamos a Víctor sobre la posibilidad de una secuela: “He hablado con Netflix y hay bastante interés en mi trabajo y enotras obras mías, tanto las que tengo en solitario como las que he hecho con otros guionistas”.

“Me encantaría que hicieran una segunda parte –confiesa-. El final abierto de la historia no estaba en los primeros guiones, lo añadieron después, así que creo que hay posibilidades de una secuela. Incluso en forma de una posible serie de televisión. Supongo que dependerá mucho del éxito de esta película. Crucemos los dedos”.

“Si me preguntan por esa posible continuación –añade-, en mi cabeza, al final de la película Vanessa Hudgens sería la Christy White del segundo tomo de Polar (Ojo por ojo). La pupila de Black Kaiser. Ese nombre sería una especie de apodo, como el de James Bond,. Quiero pensar que Vanessa podría convertirse en la protagonista de ese segundo segundo tomo de Polar y de una posible segunda película”.

Víctor confiesa que ese interés de Holywood “Me hace plantearme el trabajo de otra manera. Porque Dark Horse (su editorial americana) me ha dado carta blanca para mi siguiente proyecto y sé que ya hay productoras que están pendientes de a ver qué saco. Me tienen en el punto de mira”.

Os recordamos que la película se estrena este viernes, 25 de enero, en Netflilx.

“En marzo sale el cuarto tomo de Polar en EE.UU.”

En cuanto al cuarto tomo de Polar, Víctor nos avanza que: “En Estados Unidos sale en Marzo. Además saldrá el Polar 0, que es la reedición del material que hice con Planeta Agostini, pero que he redibujado y retocado para que se adapte al estilo de los otros tomos. En España Norma sacará el cuarto, no sé si para el Salón del Cómic de Barcelona o para final de año. Pero saldrá”.

Cuando nació Polar los webcomics no eran tan populares como ahora. Preguntamos a Víctor por qué decidió publicarlo directamente en Internet: “Fue como un divertimento. Era una época en la que tenía mucho trabajo con las franquicias americanas que dibujaba. Estaba haciendo Los ratones templarios y Godzilla a la vez, como 45 páginas al mes. Y estaba muy quemado con el tema del dibujo, hasta el punto de que temía que iba a acabar odiándolo. Polar fue una válvula de escape y un divertimento para mí mismo. Nunca pensé en sacarle en rendimiento comercial. Me sirvió para recordarme por qué me gustaba hacer cómics”.

En sus comienzos era un cómic muy influenciado por grandes del medio como Frank Miller (Sin City, 300) o Jim Steranko (Nick Furia). “Por supuesto que Sterako es una de mis grandes influencias. De hecho le cambié el parche de ojo al Kaiser para que no lo tuviera en el mismo que Nick Furia. Lo curioso es que, en la película de Polar se lo han vuelto a cambiar”.

“Pero también tengo muchas influencias literarias y cinematográficas –añade-. Como los libros de Trevanian, sobre todo Shibumi, que es una novela de espías de los años 70, que me gusta mucho. Y a nivel visual y narrativo me encantan las películas del cine “Polar” francés. Sobre todo la ambientación, ese estilo seco y duro. De películas como El silencio de un hombre, de Jean-Pierre Melville y con Alain Delon. También de pelis de los setenta como A quemarropa (John Boorman), con Lee Marvin. Un cine seco, duro, con personajes muy ambiguos, y en el que la violencia realmente dolía”

Grandes personajes femeninos


El cómic también destaca por sus potentes personajes femeninos, capaces de enfrentarse a cualquier hombre. “Una periodista me comentaba que le gustaba mucho la paridad que había en los tebeos, que los personajes femeninos estaban al mismo nivel que los masculinos. –comenta-. En mi cabeza era pura lógica ya que concebía ese mundo de asesinos, del que las mujeres forman parte, como un lugar en el que lo más importante era la eficacia. Y en ese sentido no hay discriminación porque los queson buenos viven y los que fallan mueren”.

En los tomos de Polar también podemos comprobar la evolución artística de Víctor: “Tengo una regla que siempre me he aplicado: que cada proyecto sea muy diferente que el anterior. No acomodarme. Por eso, en Polar siempre he intentado que cada tomo no repitiese el esquema del anterior, hacer cosas nuevas. Que cada historia tuviese valor por sí misma y que mi estilo se adaptará a cada una de ellas”.

En cuanto a sus proyectos, Víctor nos comenta que: “Estos meses no he tenido tiempo de trabajar en casi nada. Por un lado estoy con un proyecto para Dar Horse que no puedo contar; también preparo la edición en papel de mi webcomic Guts, que publico en la misma plataforma que Polar. Y me gustaría colaborar con guionistas como Frank J. Barbier, con el que ya hice Violent love, y Mike Oeming, el autor de Powers, con el que quiero trabajar desde hace tiempo. Muchas cosas. A largo plazo mi idea es seguir en el mudo del cómic de creación propia que me ha dado tantas alegrías, como este Polar”

jueves, 24 de enero de 2019

RTVE:La japonesa Rumiko Takahashi gana el Gran Premio del Festival de Cómic de Angulema


La mangaka Rumiko Takahashi, una de las mayores estrellas del manga, ha ganado el Gran Premio a toda una carrera del Festival de Cómic de Angulema, cuya 46 edición se celebra en la ciudad francesa desde este jueves hasta el domingo 28 de enero. Preecisamentre el manga es uno de los protagonistas de esta edción

Rumiko Takahashi, de 61 años, es la segunda mujer en ganar este prestigioso premio (otorgado por toda la profesión) después de Florence Cestac en 2000.

La japonesa es una de las autoras más leídas del mundo, con más de 200 millones de copias vendidas sus mangas. En total, ha publicado casi 200 volúmenes de sus series. Algunas tan famosas como Ranma ½, Maison Ikkoku e InuYasha, que han sigo adaptadas a animes de enorme éxito

Se formó en la escuela de Kazuo Koike, otro de los grandes del cómic japones, autor de Lobo solitario y su cachorro (Lone Wolf & Cub)

La ausencia de mujeres entre los Grandes Premios, e incluso entre los nominados, ha sido un tema polémico durante los últimos años en este festival. En 2016, molesto por la ausencia de mujeres en la selección, el célebre autor Riad Sattouf optó por ceder su candidatura para que pudieran ser nominada alguna mujer.

Antes de ella, solo otro mangaka, Katushiro Otomo ("Akira") había ganado el Gran Premio de Angulema.

Uno de cada tres cómics vendidos en Francia es un manga

Este año, el Festival Internacional de Cómics de Angulema (FIBD), que se inaugura este jueves, ha decidido centrarse en el manga, un género que tiene el viento en sus velas.

Según un estudio el mercado del manga subió un 11% en Francia en 2018. El año pasado se vendieron más de 16 millones de volúmenes. Uno de cada tres cómics vendidos en Francia, en 2018, fue un manga.

miércoles, 23 de enero de 2019

RTVE:El museo se convierte en un cómic


Entrar al Centro José Guerrero de Granada es como meterse en un cómic, porque las viñetas serpentean por sus paredes y podemos leerlas mientras paseamos. Una novedosa experiencia que sus autores describen como “un cómic expandido” y que está concebido para leerse, únicamente, en las salas del centro. Una idea tan original tenía que partir de dos grandes de nuestro cómic, Max (Barcelona, 1956) y Sergio García (Guadix, 1967), acompañados de la poeta, escritora y teórica del cómic, Ana Merino (Madrid, 1971).

Max nos comenta que: “Paco Baena, el director del Centro quería llevar el cómic al museo, pero haciendo un cómic pensado expresamente para el espacio de ese museo; y que no tenga sentido ni se pueda leer en otro sitio. Y al reunirnos todos surgió la idea de Viñetas desbordadas”.

“Básicamente -continúa Max- Sergio y yo hemos pensado una historia específicamente para el espacio en el que teníamos que intervenir. Por eso no me gusta llamarlo exposición sino intervención. Una intervención que usa el lenguaje del cómic. Cada uno hemos hecho una cosa muy diferente pero ambas encajan de maravilla. Y Ana ha añadido poemas sobre el tema y un texto en el que explica el proceso de este trabajo, que va en el catálogo de la exposición. Un catálogo que no recoge la obra terminada sino el proceso. Porque la obra final solo tiene sentido en el espacio del museo, no en papel. Creo que en España no se ha hecho nada así, usando el espacio como soporte. Es como ampliar una vez más los límites del cómic; esos límites que siempre decimos que no tiene”

“Pienso –añade Sergio- que los visitantes se van a sorprender porque hemos jugado con los lenguajes del cómic y los hemos llevado a nuevas fronteras. Hemos demostrado que hay vida más allá de la página. Es una experiencia totalmente interactiva y envolvente. Planteamos nuevas formas de narración y abrimos una nueva vía, muy interesante, que otros autores pueden seguir en el futuro. Romper los límites de la página y ver qué sale de ahí”

“Creo –concluye Ana- que es una reivindicación del cómic frente al espacio y, además, un diálogo a varias voces, lo que yo creo que es muy novedoso, porque se ha roto con la idea de monográficos. Sin olvidar que la exposición está pensada para ese espacio concreto del museo; ocupan todo el espacio del museo. Y finalmente el diálogo con lo literario, cómo se encuentran poesía y cómic. De hecho, Max y Sergio son mis musas, los que inspiran esos poemas, al igual que sus personajes”.

Max: Desbordando los límites

“Nos costó encontrar el título -confiesa Max-. Al final lo llamamos Viñetas desbordadas porque nos salimos del marco de las páginas, del papel, para llegar no solo a las paredes sino a los espacios en sí del museo. Por ejemplo, en mi parte hay dos historias paralelas, que están en paredes enfrentadas, y que dialogan la una con la otra. El lector solo entenderá la historia si se va desplazando de una pared a otra en zigzag. Hemos aprovechado todas las posibilidades espaciales y te vas desplazando por el museo. Pero hay que verlo porque es difícil de explicar”.

“Las historias son distintas pero se complementan -añade-. Lo mío es una cosa muy desnuda, muy austera, muy zen… mientras que lo suyo es muy barroco. Es como el yin y el yan, se complementan muy bien. Y hemos cuidado el punto en el que su historia encaja con la mía para que sea algo fluído”

“Mi intervención -asegura Max- se llama La línea y se subdivide en tres historietas. La más larga se titula Vida de Ubrut, encargado de mantenimiento y es un asalariado que se encarga de que una línea de once kilómetros, esté siempre impoluta. Esa línea es la que recorre todos los espacios del museo. En esa línea ocurren cosas por la noche, sale hierba, aparecen piedras… cada mañana la deja impecable”.

“La segunda historia se llama Vladimir y Estragón y está basada en la obra Esperando a Godot, de Samuel Beckett. Como Godot no llega nunca estos dos personajes se salen del libro a buscarlo. Y es cuando dialogan con Ubrut a través del espacio de la sala”

“La última historieta es la conclusión –asegura el Premio Nacional de Cómic-. En ella aparece un personaje del teatro de Lorca que dialoga con Vladimir y también hace referencia a Ubrut, cerrando el círculo. Esta historieta no está en las paredes sino en un fanzine en papel que el público se puede llevar”.

Sergio García: Inspirándose en el antiguo Egipto

Sergio es profesor en la Universidad de Granada y uno de nuestros dibujantes más conocidos a nivel internacional; además de trabajar para el mercado francés, actualmente colabora con el prestigioso The New York Times en el que tiene una página, en su suplemento cultural, en la que hace todo tipo de experimentos gráficos.

“La primera planta comienza con una introducción de los experimentos gráficos que Max y yo hemos hecho anteriormente –nos cuenta Sergio-. Luego tenemos la exposición de Max, que ya os ha comentado, y que termina subiendo por la escalera hasta la segunda planta, donde su viñeta me pasa el testigo”.

“Soy profesor de dibujo de la Universidad de Granada y pertenezco a un grupo de investigación del dibujo egipcio –añade el autor-. Por eso lo que hago es una intervención que intenta reproducir la estructura narrativa de una tumba del Valle de los Reyes, la de Tutmosis III, que representa el Libro de los muertos. Ellos dividen el espacio rectangular de la cámara en doce partes, a través de las que cuentan las doce horas del sol o las doce de la noche. Una idea que me pareció preciosa porque los dibujos de esa tumba me recuerdan mucho a los de Chris Ware, son muy sintéticos y preciosos”.
“Por eso -continúa- he realizado doce grandes piezas de tres metros por uno y medio; y cada una de ellas corresponde a una especie de hora conceptual, empezando con el amanecer y terminando con el anochecer. Y todo transcurre en la ciudad de Nueva York. La idea es seguir la vida de seis personajes durante en esos doce paneles, desde que amanece hasta que anochece. Y los personajes interactúan entre ellos. Todo sin palabras”.

El estilo de Max y el Sergio es completamente antagónico. “Lo mío es muy recargado, pero se complementan muy bien -asegura-. Me gusta mucho lo que Max hizo para el Prado con el Bosco. Esa manera tan teatral que tiene de narrar colocando una línea sobre la que sitúa a los personajes”.

“Al final de mi sala hay una pantalla en la que se puede ver un making of que resume las más de 500 horas que pasé dibujando, para que se pueda ver el proceso creativo”.

Sergio nos comenta que: “Existe la posibilidad de que esta exposición vaya a otras salas. De hecho, una gente de Portugal se ha mostrado muy interesada en llevarla allí. Y también podríamos moverla en otros sitios de España. Ya veremos”.

Ana Merino: poniendo poesía a las viñetas

La escritora, poeta y teórica del cómic Ana Merino, que ha escrito dos libros infantiles ilustrados por Max (El vikingo soñador y Hagamos caso al tigre), se ha encargado de los textos del catálogo y ha escrito un poemario sobre los trabajos de ambos. “Mi papel es dialogar con ellos y construir una poética de su evocación del cómic. Yo he escrito siete poemas para este proyecto y he redactado la trama de cómo ha sido el proceso creador. Es decir, ese catálogo es una historia de cómo se fue gestando la exposición”.

“Con esta exposición –continúa- queríamos profundizar en la esencia del cómic y reivindicar esa textura creativa, tan potente, que tienen las viñetas, apropiándonos de los espacios y construyendo la narrativa a través de los grandes espacios del museo. Es un proyecto precioso de dos genios con universos creativos y narrativos muy ricos”.]

“El cómic tiene mucho de diálogo, de personajes –añade Ana-. Y aquí somos todos personajes de un proyecto, cada uno con su propia historia. Además, en este juego del cómic, también jugamos con toda la escenografía del arte, de la pintura, pero también de la de la literatura y de la del teatro. Al ser varios creadores es una exposición con muchos niveles. Hay muchas capas”.

Pero… ¿Cómo son los poemas de Ana? “Reconstruyen imágenes y hacen guiños a los procesos y a los personajes que vemos en las paredes –asegura-. Se escuchan en algunas partes del museo, leídos por mi voz. Eso también es un homenaje a los bocadillos de los cómics donde “escuchas” una voz”.

Sin duda una de las exposiciones más originales de la temporada, que podréis ver del 22 de enero al 24 de marzo de 2019 en el Centro José Guerrero de Granada.

martes, 22 de enero de 2019

Sant Cugat tendrá un museo del cómic


Si el barcelonés aficionado a los tebeos toma los Ferrocarrils de la Generalitat, se baja en Sant Cugat y camina hasta la plaza de Pep Ventura, en el número uno se encontrará un bonito edificio de 1850 que pronto se convertirá en el Museo del Cómic y la Ilustración. Ante el desinterés de la administración autonómica, que nos pasó por las narices un edificio en Badalona que actualmente se dedica a todo tipo de asuntos, salvo albergar el prometido Museu del Comic i la Il.lustració, la iniciativa privada se ha tenido que encargar de sustituir a los políticos. Como me dijo Ferran Mascarell, cuando aún me dirigía la palabra, es muy complicado dedicarles a los tebeos un museo nacional. Es decir -se lo traduzco-, que, aunque son innumerables los guionistas y dibujantes catalanes dedicados al comic desde sus inicios, como formaban parte de la cultura española, pues toda su obra, por uno u otro motivo, estaba en castellano, como que no había manera de utilizarlos para hacer país y contribuir a la causa del soberanismo. No es para sorprenderse, ya que la administración autonómica siempre ha mostrado menos interés por la cultura en general que por el idioma en que se manifestaba. Inevitablemente, la propuesta de un museo del cómic remitía al comic español, y eso es anatema para la Generalitat, da igual quién esté al frente.

Por ese motivo, dos coleccionistas de pro, Paco Baena y José Luis Villanueva -quien ha tenido el detalle de aportar el edificio- se han unido para crear un museo privado, aunque abierto a todo tipo de patrocinios. Con las colecciones de los dos se pueden llenar dos museos como el de Sant Cugat, pero habrá que ser selectivo: el espacio tiene 500 metros cuadrados y está dividido en una planta baja y dos pisos.

“La idea”, me comenta Paco Baena, “es dedicar dos espacios a la colección permanente, que incluye material de entre 1850 y 2000, y uno a las exposiciones temporales, para las que estamos abiertos a todo tipo de sugerencias. En mi situación actual, el museo es lo que más ilusión me hace en la vida. Tengo 71 años, llegué a Barcelona desde Granada a los 16, estoy jubilado, tuve dos agencias de publicidad que me vendí a sendas multinacionales, me ha ido bien en la vida y el museo es como el último sueño que cumplir”.

Hace años que conozco a Paco y sé que es un multicoleccionista. Además de tebeos, el hombre atesora carteles de cine, cachivaches varios y memorabilia de todo tipo. Ha publicado algunos libros profusamente ilustrados con el material que ha ido acumulando en su casa que son auténticas joyas, siempre con el mejor papel y la mejor impresión. Pero yo creo que lo que realmente considera la obra definitiva es ese museo que confía tener abierto para el mes de mayo -coincidiendo con la nueva edición del Salón del Comic de Barcelona-, aunque reconoce que la cosa puede retrasarse hasta septiembre, pues la duración de las obras siempre suele alargarse. En cualquier caso, antes de fin de año tendremos, por fin, un Museo del Cómic a menos de media hora en tren de Barcelona, mientras la administración invierte el dinero en el Museu de la Ratafia Catalana o el Museu dels Castells (el segundo sé positivamente que existe, el primero me lo he inventado, pero, ¿a que suena verosímil?).

Paco no quiere ser el director del Museo y anda barajando nombres mientras avanzan las obras. Suenan, de momento, los de dos genuinos creyentes de los tebeos, Toni Guiral -autor de un excelente libro sobre la Editorial Bruguera, editado por José Luis Martín, y de muchas cosas más- y Joan Navarro -fundador del Salón del Comic barcelonés y editor de largo recorrido con el que sacamos la revista 'Cairo' a principios de los ochenta-, siendo ambos dos grandes archiveros del tebeo español. Habrá también una especie de consejo asesor (del que formo parte, lo confieso), y algunos coleccionistas de originales, como Vicent Sanchis, han prometido su apoyo a la causa. Eso sí, esperar que esta iniciativa privada le saque los colores a la administración es una pérdida de tiempo.

lunes, 21 de enero de 2019

El último cómic de Kiss ante su última gira de despedida



El año pasado Kiss anunciaron que su próxima gira, End the road, sería la última. Como recogió la web de Mariskal, Gene Simmons explicó que las botas que se pone para saltar al escenario pesan cinco kilos cada una. "Es como trabajar con bolas de bolos pegadas, luego, además de eso, añádele otros trece kilos de la armadura y del resto del disfraz. Así que si pusieras a Mick Jagger o a Bono, que son geniales, con mi ropa, ellos, como niñas pequeñas, se caerían. No pueden hacer esto. Yo tengo que escupir fuego y volar en el aire y todo eso, es físicamente agotador, así que la idea es irnos con algo de dignidad".

Tanta dignidad como que no descartan que el grupo siga haciendo giras, pero sin ellos, con actores. Hasta se ha hablado de que los intérpretes podrían llegar a salir de un reality show. Podría parecer una operación comercial execrable, pero es que Kiss desde sus inicios han sido un grupo que ha amortizado su fama y comercializado su marca como probablemente nadie lo haya hecho. Solo cabe preguntarse qué es anterior, si la Kiss-manía o el Kiss-marketing.

No obstante, tras haber vendido llaveros, muñequitos, camisetas, fiambreras, un modelo del coche mini, pinballs, vino... todo lo inimaginable, hasta un ataúd (se dijo que Vinnie Paul, el batería de Pantera fallecido el año pasado, descansa en uno) si con algo conserva Kiss una relación especial es con los cómics. En ellos se inspiraron para crear sus personajes y su concepto como grupo y, con la fama, publicaron y siguen sacando cómics a punta pala.

Tal fue su compromiso con el cómic que el primero que apareció sobre ellos se dijo que publicitó como impreso con la sangre del grupo. Hasta se fotografió la extracción de sangre y cómo en la imprenta se mezcló con la tinta roja con la que se colorearon las páginas. Marketing total.

La calidad de estas viñetas ya es una cuestión aparte. La última serie que ha aparecido, KISS: Blood and stardust en Dynamite es, digamos, poco ambiciosa a la par que extravagante. El argumento es el típico de vampiros un tanto chorra. Hay un cantante de éxito, una especie de clon de Bowie, que arrasa en Los Ángeles. No es una estrella del rock normal, es un vampiro. Un tipo que hizo un pacto con el diablo para triunfar y ahora ha traicionado a su socio, el demonio.

Satán no aparece en su forma clásica, es una mujer. Se trata de Eva, nada menos, la primera habitante de este mundo, del paraíso. Cuenta que tuvo la consabida movida con Adán, fue expulsada del lugar y recogida en su descenso a los infiernos por el Ángel caído desde entonces ejerce como criatura demoníaca.

Ahora, para recuperar el control sobre la estrella de rock, que por cierto se come a las groupies, las devora en sentido caníbal, recurre a Kiss como si fuesen el Equipo A. Para ello, como se ve en el primer número, tiene que matarlos primero estampando su autobús de gira. Descienden a los infiernos como es debido, allí reciben instrucciones y poderes y llegan al acuerdo de que solo recuperarán la condición humana cuando desfagan el entuerto.

En comparación, el cómic de 1977 es Balzac. En estas páginas escritas con sangre supuestamente y dibujadas por John Buscema se cuenta cómo unos chavales que juegan en las recreativas se convierten en Kiss, unos superhéroes. No hay nada que desentone, puesto que las pintas del grupo encajan en ese universo como un guante. La historia es arquetípica. Aparece un tipo extraño vestido también como un enajenado con una caja, las gentes de los barrios bajos comienzan a lincharle para arrebatársela y este se la da a Gene y Paul que pasaban por ahí. Los criminales les persiguen entonces a ellos, se juntan con Ace y Peter, que están dándole al petaco, se esconden todos, abren la caja en la que hay unos extraños objetos que generan una humareda para convertirles en los personajes carismáticos que aún hoy encandilan a señores de cincuenta años con hijos.

En el segundo capítulo de esta serie, como en el último cómic del año pasado, volvía a aparecer el paraíso. Allí iban a parar tras derrotar al Doctor Doom, donde les esperaban placeres ilimitados. Un truco tras el que se oculta Mephisto. Nada más reseñable hasta la segunda entrega, un año después, donde vuelve a aparecer el hombre del espacio que les dio los poderes otra vez vestido con una camiseta amarilla, un slip de chinchilla y calcetines blancos hasta la rodilla. Él les encomienda una nueva misión que pasa por el festival de Woodstock donde lo gracioso es que les drogan contra su voluntad. Nada que tenga excesivo interés salvo para fans de este tipo de cómics. Lo que parecen y eran estos volúmenes eran una forma más de promocionar el merchandising de Kiss con reportajes sobre sus proyectos paralelos y formularios para comprar discos, ropa del grupo, colgantes, abalorios varios y anunciar sus giras.

De los recientes, en los que sacó Dark Horse es curioso el número 3 de 2002, donde Peter Criss está enchufado a una máquina como Lobezno en Arma X. Quizá una de las historietas más destacables fueron las que se hicieron en IDW inspiradas en la carpeta de su segundo elepé, Dressed to kill, que es el que iba en la portada del tebeo. Dibujada por Jamal Igle y escrita por Chris Ryall, estaba ambientada en el Chicago de los años 20.

No obstante, lo cierto es que las series más atractivas y con mejor dibujo son las de 2017 Pyscho Circus en Image. En el número 16 un chaval vagabundo entra en el circo de Kiss donde se encuentra atracciones con mensaje. Hay una especie de oficina para informáticos donde dice expresamente que entrar ahí garantiza una vida previsible. Se llama "Sueños postergados". O una familia perfecta en cautividad, que está dentro de una jaula viendo la tele para que uno la mire como en el zoo. Es la síntesis pura de lo que son Kiss al rock and roll. Una atracción de feria que te saca el dinero vendiéndote la ilusión de que molas y tu vida no es gris como la de la masa.

sábado, 19 de enero de 2019

Cuando Tintin vino a Valencia a descubrir las milagrosas naranjas azules


Tintin cumple 90 años, como se va diciendo machaconamente estos días en diferentes medios de comunicación. El mítico personaje de cómic belga creado por el excéntrico Hergé se ha convertido en la estrella más pop del mundo de los álbumes ilustrados y el tiempo ha sabido pasar bien para sus historias y su merchandising asociado, lo que se ha traducido en ser una de las constantes en el coleccionismo mundial. Cualquier cosa que sea de Tintin vale, sea lo que sea. Dentro de ese sea menos conocido o menos relevante de su amplio y ecléctico catálogo, se encuentra un historia marciana que cuajó en un país que en esa época parece ser que estaba pendiente de enseñar (culturalmente hablando): era España, era 1964, y aunque no fuera su mejor historia, incluso aunque fuera de las peores, Tintin y las naranjas azules era la que hablaba de Valencia. La historia es épica porque mezcla un rodaje internacional en la Comunitat y todo su artefacto, pero también por el propio contexto del film que desterró la historia desarrollada en el territorio al olvido, cuando ya parece que salía mal poner València en el mapa.

En aquella época, y aunque el tiempo le haya tratado suficientemente bien como para que ocupe el trono del cómic a recordar de entonces, la saga de Tintin en la década de las 60 no era la más popular de entonces y el personaje tenía incluso una connotación pija. Sin embargo, en el resto de Europa ya vivía un auténtico boom y sus mejores historias ilustradas se desarrollaron en la mitad del siglo XX. Hergé desarrolló, dentro de una curiosa biografía que tuvo lo mismo de éxito que de tormento (como si de una estrella del rock se tratara), a un personaje con una personalidad muy atractiva y con unos compañeros que engrandecían la historia (desde Milú hasta Catasfiore, a la que se le recuerda más de lo que realmente salió en los álbumes ilustrados). El paso lógico fue salir del papel y saltar a la gran pantalla, con una industria cinematógrafica ya bien engrasada en el continente europeo, pero falta de talento en su lado comercial. Hergé tuvo sus más y su menos con la productora francesa que desarrolló aquel proyecto, empezando por el deseo de este de que la traducción del universo Tintin al cine fuera la adaptación de una de sus historias más que delegar en alguien ajeno a la gestión de los personajes. La productora no cedió y al final el belga solo pudo arrancar la promesa de que él podría hacer sugerencias vinculantes en el guion, medida que utilizó sin pudor todo lo que le dejaron.

Así nació en 1961 Tintin y el toisón de oro, una película dirigida por Jean-Jacques Vierne y protagonizada por un Jean-Pierre Talbot de 18 años que había sido descubierto por una directora de casting en una playa. La película llevó al periodista a viajar por Turquía y embarcarse en una aventura inédita que no se produjo con tanto esfuerzo como pareció cuando se inició la idea de adaptar el cómic. Sin embargo, el film es todo un éxito de taquilla en Francia y en otros países de Europa y se decide hacer una segunda parte. Y de ese deseo nació en 1964 (hace ahora 55 años) Tintin y las naranjas azules o Tintin y el misterio de las naranjas azules. La historia contaba el secuestro del profesor Tornasol y otro reputado científico, mientras el segundo le enseñaba la plantación que sería definitiva para la erradicación de la pobreza. Este secuestro se enmarcó, como no podía ser de otra manera, en Valencia, así que la productora decidió aliarse con una española (al 80-20%) y rodar gran parte de la película en Gandía, Xàtiva, los Silos de Burjassot y Beniopa. Tintin conquistaba Valencia cuando menos se le esperaba y el rodaje dejó mil historias que han quedado en el imaginario de las poblaciones, que guardan con cariño para recordar quién era quién en un pueblo que se ha transformado pero fue de cine durante unas semanas. Todos querían salir de extras, todos querían ver cómo se rodaba, todos querían que el protagonista pasara por el rótulo de su establecimiento o al menos que los franceses hicieran gasto y pudieran hacer el agosto.

La película acabó siendo una historia que no tuvo la oportunidad de contar dónde se desarrollaba, y el tópico fue la muleta del realizador Philippe Condoyer a lo largo de todo el film. Los 105 minutos de film lo tenían todo: flamenco, alcohol, toros, una vaquilla persiguiendo a Hernández y Fernández y unas naranjas azules que brillaron más por su excentricidad que por su interés.

La película fue un auténtico fracaso en una Francia que ya entonces podía presumir de cinefilia. En España funcionó mejor, aunque tampoco fue un bombazo, y de esa manera, se planteó hacer una tercera parte de la saga y no cuajó.

Por atrás se dejaron un Jean-Pierre Talbot que no volvería a hacer nada en el cine, acabando como director de un colegio francés y que se quedaría solo con el recuerdo imborrable de ser el gran personaje de los cómics y con el honor concedido por Hergé de ser la única persona que puede firmar como Tintin (que no es poco). También se quedó atrás toda la pirotecnia que despertó el proyecto y que sigue viviendo aquí en la Comunitat: a la película le salió un álbum ilustrado con un texto que resumía la película y que estaba ilustrado por los mismos fotogramas del film; y la película, difícil de encontrar en formato de DVD más allá de las videotecas públicas y las colecciones privadas, fue emitida el primer día de Canal 9 y se dobló incluso al valenciano. Porque por encima de toda circunstancia, y aunque no fuera el mejor Tintin, al menos era el que pasó por la terreta, y eso ya es suficiente.

viernes, 18 de enero de 2019

Nace el primer espacio de cómic en España que apoya una cátedra universitaria


El profesor de la Universitat de València Álvaro Pons Moreno será el director de la nueva Aula de Còmic de la Universitat de València, la primera de España que nace con el apoyo de una cátedra institucional y el segundo espacio que una universidad española dedica al cómic, después del de Alicante.

El Aula de Còmic nace como espacio para la reflexión y divulgación del denominado "noveno arte" a través de actividades variadas que contemplan desde charlas con autores y mesas redondas, a la celebración de jornadas y talleres sobre historieta, que se realizarán en los espacios culturales de la Universitat de València.

Según informa este viernes la UV, el Aula actuará junto a la recién creada Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM-Universitat de València, que apoyará y coordinará sus actividades, con el objetivo de dar a conocer las posibilidades del cómic como lenguaje y medio de comunicación, desde educativas a sociales.

También indagará en nuevas opciones creativas, "mostrando la diversidad y riqueza que el cómic actual está aportando a través de la labor de autores y autoras y reivindicar su papel fundamental en la cultura y el arte contemporáneo, tanto desde la creatividad más rompedora como desde la vertebración de la cultura popular transmedia", añaden desde la UV.

Álvaro Pons Moreno es doctor en Física por la UV y ha compaginado su dedicación docente y científica desde el departamento de Óptica y Optometría de esta institución académica, donde es profesor titular, con una activa dedicación a la divulgación e investigación de la historieta, con una amplia trayectoria de más de treinta años.

Ha creado el reconocido blog "La Cárcel de Papel" y es colaborador de medios como Cartelera Turia, el diario El País y el suplemento Babelia o el diario Levante-EMV. Su labor de divulgación ha recibido diferentes premios, como el del Salón del Cómic de Barcelona.

Ha escrito varios libros sobre historieta, como "Viñetas a la luna de Valencia, una historia del tebeo valenciano desde 1965 hasta 2007", y ha sido también comisario de exposiciones en la Biblioteca Valenciana, Salón del Cómic de Barcelona, Festival de Angoulême, Museu de Prehistòria de València y en el IVAM de Valencia, del que forma parte también de su Consejo Asesor desde 2018.

jueves, 17 de enero de 2019

Guantánamo KID.La historia verdadera de Mohammed El-Gorani


Con el atentado del 11S, el derribo de las torres gemelas, el terror solo hizo que empezar. Por entonces la base militar de Guantánamo (situado al sudeste de Cuba) comenzó a retener y arrestar a todo tipo de presuntos culpables, el tiempo ha dado a conocer que muchos eran inocentes como el caso de Mohammed El-Gorani que fue encarcelado en este campo para prisioneros cuando solo tenía 14 años.

Guantánamo Kid. La historia verdadera de Mohammed El-Gorani es obra del periodista especializado en conflictos bélicos Jérôme Tubiana y del dibujante Alexandre Franc (Agatha. La Vida De Agatha Christie).

Publicado en 2018, en el cómic seguimos la vida del joven saudí que en 2001, con solo 14 años, decide marchar de casa para estudiar inglés en Pakistán pero que debido a su edad falsifica su pasaporte para poder viajar. Un día, a la salida de una gran mezquita, es cogido por militares y acusado de pertenecer a Al Qaeda, el calvario del joven Mohammed acababa de comenzar.

La historia relata su estancia en una de las cárceles más violentas que existen, mostrándonos como eran torturados, engañados y tratados en general, de su relación con los diferentes policías, con los interrogadores, el FBI… pero no solo eso, Guantánamo Kid también habla desde su salida con 21 años en 2009 hasta la actualidad, ya que fue usado como moneda de cambio y las injusticias siguen siendo controlado sin tener libertad de movimiento, entre otros.

Es un cómic crudo pero también entretenido y con puntos divertidos, el carácter del joven saudí marca la socarronería que podemos ver en las propias páginas, algo que además se ve enfatizado con el dibujo y la narrativa de Alexandre Franc, de trazos finos y un estilo caricaturesco que para nada refleja de entrada la dureza de la historia. El periodista Jérôme mantuvo largas entrevistas con Mohammed por tal de no dejar nada a la ficción, así que podríamos hablar del relato biográfico más fiel y visual de la experiencia de vivir en Guantánamo durante siete años y su vida posterior como expresidiario de esta.

Sería fantástico pensar que el maltrato contra la humanidad en Guantánamo es cosa del pasado pero todavía sigue activa y en las mismas condiciones. Por eso la lectura de Guantánamo Kid. La historia verdadera de Mohammed El-Gorani ayuda a comprender y conocer mejor lo que las noticias no cuentan, ni muestran.

miércoles, 16 de enero de 2019

Adiós a Isaac del Rivero, pionero del cómic y fundador del Festival de Gijón


Isaac del Rivero, pionero del cómic contemporáneo en Asturias y fundador y primer director del Certamen Internacional de Cine para la Infancia y la Juventud -origen del actual Festival Internacional de Cine de Gijón (FICX)-, ha fallecido esta madrugada en Gijón a los 87 años de edad como consecuencia de las complicaciones del proceso de Alzheimer que sufría desde hace años. Nacido en Colunga en 1931, su vida estuvo marcada por la pasión por la imagen, tanto la cinematográfica que constituyo su primera vocación, como la historieta, a la que aportó varias publicaciones de referencia en Asturias y obras de la envergadura de sus adaptaciones de La Regenta o la biografía Jovellanos, la aventura de la razón, en colaboración con guionistas como Paco Abril o su sucesor en el Festival de Cine, Juan José Plans. Rivero había recibido en 2012 la Medalla de Plata del Ayuntamiento de Gijón, con ocasión del medio siglo del certamen que fundó y que se convirtió en la más perdurable de las muchas iniciativas de promoción de la cultura que emprendió entre las décadas de los 60 y 70 del pasado siglo. El Tanatorio de Gijón, donde reposan sus restos, acogerá mañana, miércoles, a las 17,00 horas la ceremonia de despedida. Después de varios trabajos sin relación con su vocación artística, inició la publicación de sus tiras en el diario La Nueva España en 1953, año en el que también presentó su primera obra, Niños. Simultaneando las colaboraciones en prensa con su trabajo como publicista gráfico abrió un nuevo frente de actividad en 1960 con la creación de la revista Kikelin, a la que seguirían Películas y cómics del Far West Espolique, La Rana Verde, Tapón o El Gomeru. Tres años después, convenció al Ayuntamiento de Gijón para poner en marcha el Certamen Internacional de Cine para la Infancia y la Juventud, un festival singular que dirigiría hasta 1981 y que sirvió de puerta de entrada a la obra de cinematografías poco habituales en las salas españolas y desarrolló una impagable labor de difusión del cine entre los escolares asturianos. En la misma línea organizó ya en la década de los 70 las seis ediciones de la Muestra Internacional de Publicaciones Infantiles y Juveniles, el Salón Internacional de VideoCine de Oviedo (1983), el Certamen Europeo de Cine Rural y de la Pesca de Candás (1990) y la Semana del Cómic al Cine de Dibujos Animados (1991). Pero ante todo, Del Rivero era un excelente autor de historietas, un lenguaje que contribuyó a acercar a su vertiente más artística y adulta a través del acercamiento a la literatura -en cuanto a las historias- y mediante un estilo de exquisita ejecución técnica. Se inspiró en los grandes clásicos norteamericanos de línea realista, con un dibujo atento a los detalles, pero incorporando también un acabado de cuidada factura que convertía cada página en una pieza artística por sí misma. Su independencia a prueba de bomba y un carácter batallador y capaz de encarar todas las adversidades le permitió emprender aventuras tan ambiciosas como sus versiones de La Regenta o la vida de Jovellanos. Su legado se perpetúa en uno de sus hijos, el también dibujante Isaac Miguel del Rivero. Su labor como divulgador del cine entre la infancia mereció premios como el Aro de Plata de Valencia o la Venus de Barcelona, mientras que su actividad creativa le proporcionó reconocimientos como el Diploma de Honor de la National Cartoonists Society de los Estados Unidos y el premio Alfonso Iglesias, por la versión en cómic de Doña Berta de 'Clarín', de quien también adaptó Adiós, Cordera. Su obra fue revisada en la exposición Laberinto de Viñetas en 2015.

martes, 15 de enero de 2019

El País:El nuevo cómic de Astérix y Obélix saldrá en otoño


Astérix y Obélix, los personajes de la irreductible aldea gala que en 2019 cumplen 60 años, tendrán un nuevo álbum, publicado por Salvat, el próximo 24 de octubre. Será el número 38 y su título aún no se conoce. Tampoco la temática de la nueva historia de estos famosos galos que, gracias a la poción mágica del druida Panorámix, forman la mayor resistencia contra los romanos de Julio César en el año 50 antes de Cristo. Pero antes que éste vea la luz se publicará otra entrega que lleva al cómic el argumento de la película recién estrenada El secreto de la poción mágica.

Este será el cuarto álbum escrito por Jean-Yves Ferri y dibujado por Didier Conrad con los personajes ideados originalmente por René Gosciny y Albert Uderzo, y gracias a los cuales se han vendido 380 millones de ejemplares traducidos en 111 lenguas y dialectos desde 1959, según informa Efe.

Con motivo del 60 aniversario del nacimiento de Astérix y Obélix, también se lanzará a primeros de marzo una edición de lujo con las 44 planchas originales entintadas por Albert Uderzo, además de un dosier exclusivo de treinta y dos páginas sobre los secretos de la creación del álbum con el que se inició la colección. A España, los héroes galos llegaron una década después, en 1969, en una aventura que consistía en entregar a Pepe, el pequeño ibero secuestrado por los romanos, a su padre, el jefe Sopalajo de Arriérez y Torrezno y, para celebrar ese medio siglo, también se volverá a publicar en marzo, en gran formato, aquel cómic, titulado Astérix en Hispania.

lunes, 14 de enero de 2019

Convocatoria para la zona comercial del Festival 2019


Ya esta abierta la convocatoria para las tiendas y vendedores que estan interesados en participar en la zona comercial de la VII edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda.Será los días 18 y 19 de mayo .

Plazas limitadas.

sábado, 12 de enero de 2019

El País:1929, el año de dos cracs del cómic


Este año plagado de aniversarios en el mundo del cómic —Batman, que llega a octogenario; Astérix, un jovenzuelo de 60 años o nuestro Guerrero del Antifaz, que cumple 75— comienza con la conmemoración del nacimiento de dos personajes que comparten edad y estatus de iconos de la cultura popular: los archifamosos Tintín y Popeye. Ambos nacieron hace nueve décadas, en 1929, el año del crac, que quedó asociado en la historia al inicio de la Gran Depresión y que, sin embargo, arrancó con estos dos hitos fundacionales del noveno arte como supremo arte de la gran evasión.

La creación de Hergé comenzó a publicarse en las páginas de Le Petit Vingtième el 10 de enero de 1929. El joven y pizpireto reportero de flequillo indomable, irrenunciables bombachos y fiel fox terrier Milú iniciaba sus aventuras con El país de los Soviets, una visión ingenua de la Unión Soviética, muy influenciada por el anticomunismo del abate Wallez, director de la publicación y declarado admirador de Mussolini. Un “pecado de juventud” como el autor remarcó muchas veces, pero que tuvo un éxito brutal pese al todavía tosco estilo del joven dibujante, muy influenciado por el elegante trazo de fina línea de dibujantes como George McManus o Alain Saint-Ogan.

Tintín nacía como evolución natural del anterior personaje de Hergé, el boy scout Totor, pero empapado por la actualidad al seguir modelos de intrépidos reporteros como Robert Sexé, que acababa de dar la vuelta al mundo en moto, o del joven danés Palle Huld, un quinceañero pelirrojo de pantalones bombachos que había emulado a Phileas Fogg, pero reduciendo el trayecto a solo 44 días. Tintín se convirtió pronto en un icono de la cultura francobelga, instaurando todo un estilo gráfico y narrativo. Aunque la mayoría de los álbumes fueron publicados antes de los años cincuenta (el último, inacabado, se editó en 1986), la creación de Hergé trascendió por completo el cómic, adaptándose al cine (con una de las películas rodada en parte en la Comunidad Valenciana, Tintín y el misterio de las naranjas azules), a dibujos animados y creando toda una cultura del merchandising a su alrededor, tan referencial y reconocible como lucrativa. Pese a las muchas polémicas que siempre envolvieron al personaje y a su creador, en muchos casos con acusaciones que olvidaban el contexto histórico de su producción, Tintín se erigió en referente absoluto de todo un estilo de hacer cómics e ilustración, que el dibujante Joost Swarte bautizó como línea clara. Aunque Hergé comentó en muchas entrevistas que no quería que su creación sobreviviera a su creador (como ha ocurrido con la mayoría de los clásicos del cómic francobelga, de Spirou a Astérix), se elucubra con que antes de 2052, año en que el personaje pasaría al dominio público, la controvertida compañía Moulinsart, gestora de los derechos de Hergé, no dudará en relanzar al joven reportero, para alegría de muchos y horror de otros. Lo que no cabe duda es que, 90 años después, Tintín mantiene su magia, y su dinámica narrativa visual sigue siendo ejemplo para nuevos autores.

Apenas una semana después, el 17 de enero de 1929, las viñetas de la tira diaria Thimble Theatre, de E. C. Segar (iniciada 10 años antes y protagonizada por los hermanos Castor y Olive Oyl, conocida en España como Rosario), presentaban un particular y estrambótico personaje: un marino tuerto, de eterna pipa y musculosos antebrazos que, ante la pregunta del protagonista sobre si era marino, respondía con sorna: “Ja think I’m a cowboy?” (¿Crees que soy un vaquero?). El personaje tuvo tanta aceptación que pronto la serie pasó a llamarse Thimble Theatre Starring Popeye, adueñándose de las aventuras de la tira y dando casi de inmediato el salto a los dibujos animados, de la mano de uno de los grandes genios de la animación, Max Fleischer, que lo incluyó como personaje de los episodios de Betty Boop. De nuevo, el marino monopolizó las aventuras y se convirtió en una estrella que reclamaba su serie propia, Popeye the Sailor, que se prolongó durante más de 200 episodios. Entre las características más famosas de Popeye están su increíble fuerza y su invulnerabilidad, por las que muchos teóricos lo consideran como uno de los fundadores del género de superhéroes. Curiosamente, en sus inicios, los poderes del marinero tuerto tenían un origen bien distinto: nacían de haber frotado la cabeza de la gallina mágica Bernice. Pero el gobierno estadounidense aprovechó el éxito del personaje para promover el consumo de espinacas durante la Gran Depresión (a las que erróneamente se les había asignado un increíble contenido en hierro), introduciendo la ingesta de estas verduras como la razón de la increíble fuerza de Popeye.

La campaña fue un éxito sin precedentes y la figura de Popeye abriendo su lata de espinacas se convirtió en un icono de la cultura americana, que llegó a tener incluso su propio serial radiofónico, lo que le certifica como uno de los primeros fenómenos transmedia. Segar firmó aventuras maravillosas del personaje, casi delirantes, pero siempre con un poso de denuncia y crítica social que se insinuaba gracias al sentido común (y algo de cinismo) del famoso marino. La serie fue tan conocida que muchos de sus personajes forman parte de la cultura comercial americana: el glotón Wimpy dio nombre a una de las cadenas de hamburgueserías más importantes del país; mientras que el fantástico Eugene el Jeep, una mascota de increíbles poderes, inspiró el nombre de los famosos todoterrenos militares.

El mes de enero de 1929 fue pródigo para el cómic de EE UU: a la serie de Segar hay que añadir el inicio de las adaptaciones al tebeo de series de la literatura popular tan famosas como Buck Rogers o Tarzán, que aportaron nuevos géneros al cómic que luego se reconvirtieron en necesarios espacios de evasión y exotismo escapista durante la depresión.

Tintín y Popeye lograron traspasar las viñetas para alzarse en parte fundamental de la imaginería del siglo XX, iconos reconocibles de una cultura popular construida alrededor del noveno arte.

viernes, 11 de enero de 2019

Convocatoria para el callejón del artista 2019


Ya esta abierta la convocatoria para el callejón del artista de la VII edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda.Será los días 18 y 19 de mayo y ya tenemos toda la maquinaria en marcha.


jueves, 10 de enero de 2019

ABC:90 años de Tintín: el icono del cómic que nació de un encargo anticomunista


El celebérrimo reportero Tintín, uno de los grandes iconos de la historia del cómic, cumple 90 añazos. Y bien llevados, ojo, porque sigue siendo el joven rubio de insolente flequillo y pantalones bombachos que siempre va acompañado de su fiel perro Milú.

Fue un 10 de enero de 1929 cuando Tintín apareció por primera vez de la mano del dibujante belga Georges Remi, más conocido como «Hergé». Con un espíritu profundamente anticomunista, Tintín va desenmascarando una por una todas las argucias del «malévolo» régimen de Stalin para mostrar una imagen idílica de la dictadura comunista a periodistas afines.

Años después el propio «Hergè» reconocería que esta primera obra de Tintín tenía un fuerte componente propagandístico contra el régimen bolchevique. Publicado inicialmente como un suplemento juvenil «Le Petit Vingtième», fue un encargo inicial de Norbert Wallez, director del periódico católico belga, con el objetivo de influenciar en los más jóvenes con mensajes claramente anticomunistas.

Como vemos en algunas de las viñetas que hemos seleccionado de este primer volumen, «Hergé», a través de Tintín, hace un retrato mordaz de la sociedad bolchevique y es un tomo en el que vemos al joven reportero tomando notas en su cuadernillo de periodista y la escena merece la pena ser subrayada, puesto que el gran reportero... ¡solo escribirá una crónica en toda su trayectoria!

El celebérrimo reportero Tintín, uno de los grandes iconos de la historia del cómic, cumple 90 añazos. Y bien llevados, ojo, porque sigue siendo el joven rubio de insolente flequillo y pantalones bombachos que siempre va acompañado de su fiel perro Milú.

Fue un 10 de enero de 1929 cuando Tintín apareció por primera vez de la mano del dibujante belga Georges Remi, más conocido como «Hergé». Con un espíritu profundamente anticomunista, Tintín va desenmascarando una por una todas las argucias del «malévolo» régimen de Stalin para mostrar una imagen idílica de la dictadura comunista a periodistas afines.

Años después el propio «Hergè» reconocería que esta primera obra de Tintín tenía un fuerte componente propagandístico contra el régimen bolchevique. Publicado inicialmente como un suplemento juvenil «Le Petit Vingtième», fue un encargo inicial de Norbert Wallez, director del periódico católico belga, con el objetivo de influenciar en los más jóvenes con mensajes claramente anticomunistas.

Como vemos en algunas de las viñetas que hemos seleccionado de este primer volumen, «Hergé», a través de Tintín, hace un retrato mordaz de la sociedad bolchevique y es un tomo en el que vemos al joven reportero tomando notas en su cuadernillo de periodista y la escena merece la pena ser subrayada, puesto que el gran reportero... ¡solo escribirá una crónica en toda su trayectoria!

Y si Titaÿna aporta la fonética sonora de un nombre y el modus operandi del periodismo-espectáculo que encandila a la burguesía liberal, Douillet inspira el story-board de Hergé. La hambruna del comunismo la clava Milú en una viñeta: «¿No queda ni un hueso en Rusia?». O cuando, como vemos en la viñeta que ilustra este artículo, Tintín topa con una delegación de comunistas ingleses a quienes un guía malencarado muestra «las bellezas bolcheviques»: «¡Y al contrario de las habladurías de los países burgueses, nuestras fábricas funcionan a todo vapor!», exclama el guía. «Beautiful. very nice», responden dócilmente los turistas.

Tintín husmea en las fábricas. El humo de las chimeneas no proviene de ninguna actividad: «Sólo son decorados de teatro. y detrás queman paja para hacer humear las símil-chimeneas», constata. En otra viñeta observa una cola de niños miserables que esperan su ración de pan duro. La escena se corresponde con el reportaje de Vu y el capítulo de Douillet sobre los niños de la calle. En Rostov, escribe el ex cónsul, «pululan docenas de infelices de doce a trece años, que asedian a los transeúntes haciendo mercancía de sus débiles cuerpecillos a cambio de unos céntimos, de un trozo de pan.» Tintín destaca esa «plaga de la Rusia actual: bandas de niños abandonados vagabundeando por las ciudades y los campos viviendo del robo y de la mendicidad».

El terror de la policía soviética, la GPU, atraviesa la historieta de Hergé. Tintín descubre tesoros robados al pueblo y las exportaciones de trigo y vodka que consolidan en el extranjero el mito del «paraíso proletario». Huirá del país de los soviets al modo de Titaÿna: volando; tras diversas peripecias, será recibido en loores de multitud como si hubiera culminado un heroico raid de los años veinte. Pero la alegría se esfuma entre burbujas de champán; el reportero belga es capturado por agentes de la GPU disfrazados de shupos berlineses. Y Tintín da con sus huesos en una cheka donde le proponen integrarse a la red bolchevique...

miércoles, 9 de enero de 2019

La ciencia en el mundo del cómic de superhéroes


Si eres fan del mundo del cómic de superhéroes, seguro que has observado que la ciencia es tratada en los mismos… Digamos… ‘De aquella manera’. ¿Existe algún tipo de código o argumentario por el que se guían los guionistas y dibujantes en este caso?

Si hay alguien que puede contestar mejor que nadie a esta cuestión, ese sería sin duda Stan Lee. El recientemente fallecido padre de personajes tan célebres como Hulk o Spiderman hablaba y habló siempre sin reparos al respecto. ¿Realmente sabía ciencia este hombre?

Pues no, la respuesta es un NO como una catedral de grande. El bueno de Lee no tenía ni idea de ciencia, y así lo afirmaba si le preguntaban por la cuestión. De hecho, no solo no sabía, tampoco sentía la mínima necesidad de aprender al respecto.

Si pensamos que Spiderman, o sea, Peter Parker, adquiere sus poderes de la picadura de una araña radiactiva, ya podemos imaginar por dónde van los tiros. En este caso, lo normal es que el chico hubiera acabado bastante mal, y no subiendo por las paredes sin que haya una sola secuela en su cuerpo.

Así podríamos seguir con todos. Por ejemplo, Iron Man, que hubiera muerto de calor en su armadura o Hulk, que habría fallecido ipso facto si recibiera una alta dosis de radiación de rayos gamma.

Pero hasta ahora hablamos de Marvel, sin embargo, su competencia, DC Comics, tampoco se queda atrás. Y es que, ni Superman sería capaz de enviar al Sol nada con su propia fuerza, ni mucho menos sostenerse en el aire como si nada. Por no hablar de Aquaman, que moriría en cuestión de milésimas de segundo a profundidades de miles de metros bajo el mar.

Aun así, y aunque parezca contradictorio, estos creadores se han preocupado de que sus personajes puedan parecer creíbles. No obstante, en este caso no se refieren a sus poderes, sino a sus personalidades. Es decir, los dotan de una moral y ética y unos problemas que pueden hacer que cualquier lector se identifique con ellos.

No obstante, Stan Lee y los demás no han inventado nada. A los seres humanos siempre nos ha atraído aquello de tener superpoderes o hacer cosas extraordinarias. Por eso, el Barón de Münchausen era capaz de subirse a una bala, los personajes de Viaje a la Luna de Georges Melies volaban a la Luna en una especie de cañón y los dioses omnipotentes campan a sus anchas sobre nuestros cielos desde hace miles de años.

martes, 8 de enero de 2019

"Polar", la adaptación del cómic con Mads Mikkelsen


Netflix acaba de hacer público el primer tráiler oficial de POLAR, la esperada adaptación del cómic creado por Víctor Santos que protagonizarán entre otros Mads Mikkelsen y Vanessa Hudgens.

Mikkelsen interpretará a Black Káiser, que es el asesino más letal del mundo, y alguien quiere su cabeza. Cuando unos sicarios intentan asesinarlo, lo único que consiguen es morir en sus manos y encender la mecha de una bomba destinada a estallar en el seno de la agencia de asesinos Damócles. Solo hay dos finales posibles: o muere él, o mueren ellos.

Katheryn Winnick, Matt Lucas completarán el reparto de POLAR que se ha encargado de dirigir Jonas Akerlund y que podrá verse en todo el mundo a partir del próximo día 25.