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miércoles, 3 de abril de 2019

Comic Barcelona inaugura una nueva etapa con aire renovado e integrador


El cómic en España pasa por un buen momento editorial en autores, géneros, a pesar de la fuerte competencia del sector del ocio derivada del auge de las plataformas digitales, reconoce Meritxell Puig, directora de Comic Barcelona, la cita que se inaugura este viernes con aire renovado e integrador.

El primero y más llamativo de ellos, el cambio de nombre -atrás queda el poco comercial "Salón Internacional del Cómic de Barcelona"- con el que la organización quiere "darle una entidad y modernizar su perfil", asegura Puig en una entrevista a EFE.


"Era complicado comunicar con un nombre tan largo; de hecho mucha gente se confundía y acababa llamándolo FICOMIC que es la entidad organizadora (Federación de Instituciones Profesionales del Cómic)", explica la directora sobre este cambio que quiere servir también como "punto de inflexión" y de guiño al nuevo cómic.

En el fondo, recalca Puig, que lleva un año en el cargo tras sustituir a Carles Santamaría, se trata "de modernizar y dar un aire nuevo a esta etapa integradora, más dedicada al sector profesional y que quiere además atraer a nuevos aficionados, sin olvidarse de los visitantes fieles que son los lectores habituales".

En esta línea de facilitar experiencias a los asistentes -108.000 personas en 2018- en la edición número 37 que comienza el viernes, se ha reducido de cuatro a tres las jornadas del certamen, para que las actividades estén concentradas. "Con tres días entendemos que es suficiente, si concentramos el programa el público puede participar de forma más activa", argumenta la directora.

Comic Barcelona ocupa este año 52.000 metros cuadrados, con un aumento de un 7% de los expositores, y con un programa que incluye una docena de exposiciones -la más destacada la dedicada a Stan Lee- masterclass, talleres, conferencias, y las tradicionales firmas y contactos entre los lectores y sus autores favoritos, una larga lista entre la que destaca Milo Manara o Daniel Clowes.

La de Barcelona es la principal cita del sector en España, y su intención es "abrirse más", ser cada vez más ese es punto de encuentro de la profesión (se ha incrementado Comic Pro, centrado en el ámbito profesional) y dar cabida a todas la editoriales que el nuevo cómic esté presente (a través del espacio Alter CómicBarcelona, dirigida a nuevos proyectos).

La responsable del Salón subraya que el cómic es una herramienta pedagógica muy buena para iniciarse en la lectura o "para tratar temas difíciles" y que al igual que trabajan con la Generalitat para introducirlo en las aulas, les gustaría que centros docentes de toda España se sirvieran de esta disciplina que aborda asuntos de todo tipo, desde historia, literatura, naturaleza o asuntos sociales.

Puig remarca que el cómic en España vive un buen momento. "Las ventas crecen, los jóvenes están interesados, y esto es lo que hay que aprovechar, seguir promocionando, para que autores y editoriales tengan más oportunidades"

"Es verdad que se publica bastante, pero en Francia se publica muchísimo más, aunque, no hay que olvidar, que su cultura de cómic es mayor. La idea es que cuanto más público tengamos más fácil será incrementar las rotaciones de novedades, pero todo requiere tiempo, que el lector general sea consciente de los nuevos géneros, que dan una mayor potencialidad", precisa la directora.

Como responsable de FICOMIC, Puig es también la directora del Salón del Manga, un evento que nació como el "hermano pequeño", pero que con 24 ediciones a sus espaldas es ya un fenómeno que supera en visitantes a Cómic Barcelona, sobre todo del público más joven, ese comprendido entre los 15 y los 26 años.

"El del Manga es el gran acontecimiento del año para aficionados de toda España. Pero no es comparable a Comic Barcelona porque este salón es un festival del manga, de la animación, del cosplay, de la cultura japonesa en general. Un evento que sus seguidores esperan porque es el punto de encuentro una vez año. Es su momento en el que se pueden expresar", argumenta la directora de ambos certámenes.

El otro reto que tiene el cómic es la competencia ante la diversificación del ocio, sobre todo de las plataformas on line (series, videojuegos), a las que las nuevas generaciones dedican muchas horas.

"Creo que es algo complementario, sobre todo en las nuevas generaciones digitalizadas, que viven con total normalidad combinar su tiempo", comenta Puig sobre este trasvase temático, en el que series, películas, videojuegos y cómics, viven en mundos entremezclados.