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lunes, 24 de febrero de 2020

RTVE:El cómic que denuncia que el aborto sigue siendo un tema tabú


Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social, en 2018 se practicaron 95.917 abortos en España, 1.794 (un 1,91%) más que en 2017. Esto supone una tasa de 11,12 por cada mil mujeres de entre 15 y 44 años. Un incremento que supone, en términos estadísticos, "una tendencia a la estabilización". Pero aún así, el aborto sigue siendo un  tema tabú en España. Esa ha sido una de las razones que ha llevado a la joven Blanca Vázquez (Guadalupe, Cáceres, 1997) a publicar Juntas en esto (Astiberri), una historia a caballo entre cómic e ilustración, en la que narra la historia de dos embarazadas, una en la década de los 60 y otra en la actualidad.

"He querido hacer un cómic sobre el aborto -asegura Blanca- porque muchas veces me he puesto en la piel de las mujeres que han tenido que abortar y de las que han querido y no han podido. Preguntándome cómo se han sentido, si han tenido el suficiente apoyo moral o si desgraciadamente han sido juzgadas por ello. Creo que todas nos hemos preocupado alguna vez por ese tema y rara vez hemos hablado de ello, incluso con las personas más cercanas. Por lo tanto creo que sigue siendo un tema tabú importante, como si hubiera que avergonzarse por ello".

"Además -añade-, he querido hablar del aborto porque es un tema que tiene mucha polémica detrás. Aunque actualmente sea legal, tenemos que seguir reivindicando este derecho porque todavía hay personas que quieren arrebatárnoslo".

Una nieta, una abuela y dos embarazos no deseados


Blanca nos habla de las dos protagonistas del libro: "Son nieta y abuela, dos mujeres jóvenes que se encuentran en la misma situación, un embarazo no deseado. La protagonista de los años 60, no tenía muchas opciones para enfrentarse al embarazo, ya que en España el aborto era ilegal en esa época. Dejando a un lado la opción de aborto clandestino (mucho más arriesgado tanto a nivel legal como sanitario), podría haberlo hecho en otro país, como Francia o Inglaterra".

"Pero para ello -añade-, se necesitaba dinero y un mínimo de explicaciones a la familia, por lo tanto no era una opción libre a la mano de todas. Así que, podría decirse que sus opciones eran únicamente dos. Continuar con el embarazo y asumir ser madre soltera en un pueblo pequeño, con lo que esto supone, o empezar una nueva vida lejos, libre de prejuicios con su bebé".

"En cambio, su nieta tiene muchas más opciones para enfrentarse a ese embarazo, aunque ninguna de ellas es fácil" -concluye-.

Dos mujeres que comparten la misma angustia

Dos mujers a las que separan casi sesenta años pero que comparten muchas cosas: "Hago esta comparación entre ambas épocas -asegur la autora- para mostrar que tanto en el relato de los años 60 como en el de la actualidad, las dos protagonistas comparten la misma angustia, la misma vergüenza ante su familia (ya que ninguna comparte su secreto) y el mismo silencio que las acompaña durante todo el relato. Aunque haya una diferencia de casi 60 años y el aborto haya sido legalizado, sigue siendo un tabú igualmente. Aunque la ley haya cambiado, la mirada de la gente sigue siendo la misma en muchos aspectos".

"Narrativamente -añade-, esto me permite tratar varios temas, como el miedo al qué dirán, la culpabilidad, los nexos familiares, el desapego en las relaciones actuales...Todo eso sin salirme del hilo conductor, la historia en paralelo de un embarazo no deseado.

"Pero sobretodo -añade-, con esta doble narración puedo mostrar que ninguna elección está mal siempre que se tome libremente. Que aunque la protagonista actual exista gracias al embarazo no deseado de su abuela en los años 60, ella es libre de decidir qué hacer".

No está basado en casos reales


Aunque pudiera parecerlo por la intensidad de los sentimientos que consigue transmitir, Blanca asegura que: "No está basado en ninguna experiencia real ni personal, pero me gusta pensar que si hubiese sido así, el proceso de haber hecho este libro me permitiría hablar del problema sin miedo ni vergüenza. Al haber vivido en un pueblo, he conocido varios casos de embarazos no deseados en mi entorno y cómo ha influido “el qué dirán” en sus vidas. Pienso que en las ciudades no hay tanta sensación de ser juzgada por estos temas".

"También -añade- conozco mujeres que han abortado pero llevándolo con máxima discreción, por ser un tema complicado para ellas".

Por eso le gustaría que este libro: "Lo leyesen el máximo de personas posible, sin importar su género, edad (empezando en la adolescencia), ideología política o clase social. Porque todos podemos vernos involucrados en una situación parecida sin importar nuestra condición. Aunque este tema, por suerte o por desgracia, nos toque más de cerca a las mujeres".

"Se lo recomendaría -continúa- a cualquier persona que esté en una situación similar a la de ambas protagonistas, a sus familiares y amigos, a las personas que están en contra del derecho al aborto, a los hombres que creen tener derecho a decidir por nosotras, a los políticos que nos hacen las leyes y a adolescentes que se hacen preguntas. Con la esperanza de que este libro les permitiera hablar libremente de sus preocupaciones al respecto y también para remover conciencias".

Una historia muda pero con bellas ilustraciones

Lo mejor de todo es que Blanca transmite unpotente mensaje sin usar diálogos, solo con la fuerza de sus maravillosas ilustraciones. "He prescindido de los diálogos por varios motivos -asegura-. Principalmente porque pienso que la narración de Juntas en esto requiere silencio y reflexión. Ambas protagonistas afrontan su problema en solitario, por lo tanto los diálogos no aportarían nada, más bien entorpecerían la historia. El otro motivo es que así cualquier persona que lo lea puede apropiarse de los pensamientos de estos personajes, sin que yo los haya teñido con mi ideología o con mis preocupaciones. Así, la lectura es mucho más íntima y personal".

Para que ese mensaje se interpretase de forma sencilla, Blanca ha conseguido diferenciar perfectamente las dos épocas en las que transcurre la acción, los años 60 y la actualidad: "Utilizo dos técnicas para diferenciar ambas épocas; acuarelas burdeos y azules para el presente y tinta china para el pasado. Los efectos de la tinta china me permiten recrear una época más sombría y turbia, como imagino que fue la España franquista. Con las acuarelas azules muestro la frialdad de la gran ciudad y la soledad que siente la protagonista, aunque ésta siempre está representada en tonos burdeos para mostrar que no todo es negativo, que irradia fuerza y energía interna que le permitirá afrontar sola esta situación".

En cuanto a su estilo de dibujo, Blanca nos comenta que: "Alguien dijo que tengo un estilo “sobrio y sombrío”, y me gustó esta definición. Creo que es válida para el estilo de dibujo de Juntas en esto. También diría que es minimalista porque siempre elimino de mis ilustraciones cualquier elemento que no sea necesario, quedándome con lo esencial. Por lo tanto cada trazo será necesario para la comprensión del relato y no distraerá a los lectores. En esto puedo decir que el estilo de Flavita Banana es una gran referencia para mí".

estacar el epílogo escrito por la periodista Elizabeth Casillas, periodista, fundadora y editora de la revista Cactus. "Queríamos que escribiera el prólogo por su espíritu feminista y por su amplia documentación en el tema del aborto -asegura Blanca-. También porque pronto saldrá su próximo libro, junto con Higinia Garay, sobre la situación de las mujeres en el Salvador. Su epílogo es la conclusión que pedía el libro incluso antes de conocerla".

En cuanto a sus proyectos, Blanca Vázquez asegura que: "Ahora mismo estoy en mi último año de universidad, terminando los estudios de diseño y explorando el ámbito de la animación. Pero ya estoy dando vueltas a un próximo proyecto de ilustración. Seguiré aprendiendo a narrar, a dar vida a mis personajes y sobre todo a investigar y dar protagonismo a temas sociales de los que poco se habla".


Enlace articulo original:  https://www.rtve.es/noticias/20200224/comic-denuncia-aborto-sigue-siendo-tema-tabu/2002606.shtml