Banner

lunes, 31 de agosto de 2015

Marta Gómez-Pintado, de Carroll a Chesterton



Para atreverse con los personajes caricaturescos de G. K. Chesterton, Marta Gómez-Pintado (Madrid, 1967) releyó más de una docena de veces El hombre que fue Jueves.“Necesitaba empaparme antes de empezar a dibujar para que en la cabeza se formase la imagen antes de coger el lápiz”, recuerda. Después todo fluyó “muy natural”. Barbas de chivo, cejas vampirescas, binóculos, levitas, bombines y chisteras ayudaron a conformar a la panda de anarquistas, policías y poetas que pueblan las disparatadas aventuras de la obra publicada en 1908, considerada la pieza maestra de Chesterton.

Sin saber a ciencia cierta por qué, Gómez-Pintado se encontró pensando en ella cuando el editor de Nórdica, Diego Moreno, la invitó a elegir un clásico para adaptar al lenguaje de las viñetas. “Lo había leído hacía muchos años y recordaba que me había reído mucho. Se me vino a la cabeza como una inspiración, fue algo extraño, no tengo una explicación”, detalla. La idea, desde luego, fue bastante más súbita que su ejecución.

Para culminar el libro ha necesitado una entrega de dos años y la paralización de otros proyectos artísticos. Marta Gómez-Pintado es de esos creadores bicéfalos, que se maneja por igual entre las demandas del dibujo y las de la pintura desde que se licenció en Bellas Artes. “Hay épocas en las que he pintado más, y otras en las que dibujo más, pero siempre he hecho las dos cosas”. Con la excepción de su trabajo como profesora en asociaciones de vecinos y en talleres extraescolares en colegios —“lo que me deja tiempo para dedicarme a lo mío”—, se volcó en la recreación de las peripecias de Gabriel Syme, el hombre llamado a ser Jueves en el grupo anarquista y detective camuflado en la brigada de Scotland Yard.

Publicado en mayo, el libro ha sido su primera incursión en el cómic, aunque no en la ilustración de clásicos. Desde que se estrenó en 2009 con su recreación de Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll, para Nórdica Libros, ha dibujado también las aventuras del Lazarillo de Tormes y El extraño caso del Doctor Jekyll y Míster Hyde, además de una rareza editorial de Pablo Neruda y Miguel Ángel Asturias. En 1965, cuando ambos escritores todavía no habían recibido el premio Nobel de Literatura (Asturias lo obtuvo en 1967 y Neruda, cuatro años después), publicaron un libro sobre gastronomía húngara, donde recogían sus vivencias entre camaradas comensales por Budapest y alrededores. Experiencias de sibaritas al otro lado del Telón de Acero, que Marta Gómez-Pintado ha acompañado medio siglo después.

domingo, 30 de agosto de 2015

Una cita con el mundo de la animación


Julen Santiago, Christian Dan Bejarano, Gabriel García Roy, Leo Sánchez, José Antonio Rodríguez... Es probable que estos nombres no le suenen de nada pero son algunos de los responsables de que películas de animación como 'Gru, mi villano favorito', 'Rio', 'Ice Age: Continental Drift', 'Planet 51', 'Futbolín', 'Bolt', 'Valiant' y la más reciente 'Mortadelo y Filemón contra Jimmy el Cachondo' luzcan tan bien y también de algunos de los efectos visuales más punteros de cintas como 'Piratas del Caribe 4' y 'John Carter'.

Todos ellos participarán en la Keyframe Spain 2015, un congreso organizado por la U-tad, Centro Universitario de Tecnología y Arte Digital, dedicado a la animación, los efectos especiales y el diseño de personajes, que se celebrará los días 18 y 19 de septiembre en la Academia de Cine de Madrid. Durante las dos jornadas, más de diez ponentes desplegarán su talento y experiencia acumulada en empresas como Disney, Pixar, Blue Sky, Ilion, Dreamworks o El Señor Studio. Pero el evento no acaba ahí, más allá de las ponencias y de las sesiones de formación en la que se indicarán algunas técnicas y herramientas que utilizan los principales estudios de animación, Keyframe Spain orienta su espacio al 'networking', de forma que los estudiantes y los profesionales que se acerquen a la sede de la Academia de Cine puedan establecer contacto.

Claro ejemplo de esta estrecha relación bien podría ser 'Mortadelo y Filemon contra Jimmy el Cachondo', la película que ha dirigido Javier Fesser y ha desarrollado Ilion Animation Studios y en la que llegaron a participar alumnos de U-tad. Se alzó con dos estatuillas -goya al mejor guión adaptado y goya a la mejor película de animación-, pero tuvo el honor de convertirse en la película de animación más nominada de la historia.

Según cuenta la propia organización de la cita, España es ya un referente en la industria, con "más de doscientas empresas que producen y distribuyen contenido animado, a un mercado que factura más de 300 millones de euros al año y genera un impacto económico en España de más de 700 millones de euros". Nuestro país, continúa la nota de prensa "está entre los tres mayores productores de películas de animación en Europa".

En este sentido, Ignacio Pérez Dolset, fundador de U-tad y de Ilion Animation Studios, asegura que "la industria de la animación en España está viviendo un momento muy interesante de internacionalización" y después destaca a modo de ejemplo la firma del acuerdo entre Ilion Animation Studios y Paramount Animation para la realización de una película de alto presupuesto que se estrenará en 2016.

sábado, 29 de agosto de 2015

Vuelven a editar los cuentos de María Pascual,creadora del cómic femenino


La España de los años 60 y 70 empezaba a salir del blanco y negro, olvidaba los grises y el color asomaba a las vidas de los españoles. La cultura popular tuvo un papel fundamental en esa evolución social y en el cambio de las costumbres. La televisión y el cine comenzaban a colorearse y los cuentos clásicos perdían «su patina viejuna para llenarse de vida», así lo señala Josune Muñoz especialista en literatura y cómic femenino. María Pascual fue una de las mujeres ilustradoras que entraron a formar parte de las industrias de entretenimiento en aquellos años. Fueron ellas quienes, con sus ilustraciones, eliminaron los aspectos decimonónicos de los cuentos más tradicionales.

La editorial Planeta Agostini recupera una colección que reúne una selección de los cuentos infantiles ilustrados por María Pascual en la década de los 60 y 70. Una cuidada selección de adaptaciones de los clásicos de Andersen, Perrault o los hermanos Grimm, entre otros.

«Recuperar el trabajo de María Pascual es reconocer la importancia de la cultura popular en la educación emocional de las mujeres. Mostrar cómo las autoras de cómic e ilustración han dado forma a ese imaginario que ha marcado a generaciones», afirma la Asociación de Autoras de Cómic. La misma Josune Muñoz recuerda que «entre los regalos de su comunión estaban los cuentos ilustrados por María Pascual. En realidad, todas las mujeres que superen los 30 años han crecido con los dibujos de María».

En los últimos años el mundo del cómic ha ido ganando adeptos y reconocimiento gracias a que autores y temáticas han sabido crecer y adaptarse al gusto del público, cada vez más numeroso. Pero la asignatura pendiente es que el público vuelva a descubrir a las ilustradoras españolas de cómic, todavía olvidadas pese a su importante trabajo. «Aquellas mujeres tenían una notable capacidad artística, y una gran versatilidad para adaptarse al mercado. Además poseían un alto concepto estético», destaca Muñoz.

María Pascual «creó un espacio propio, una obra con personlidad propia, un intento reflexionado de eliminar los aspectos decimonónicos a los cuentos tradicionales».

viernes, 28 de agosto de 2015

Vuelve Snoopy (nunca se fue)


Su nombre era Charles M. Schulz, pero esta mañana todo el mundo prefiere llamarle Sparky. Así conocieron sus íntimos al dibujante que, a lo largo de 50 años, concibió e ilustró una genial tira cómica sobre las aventuras y pequeñas miserias de un grupo de niños de un minúsculo pueblo estadounidense de localización imprecisa. Y así se refiere a él todo el mundo, con una proximidad algo impostada, en esta pequeña sala parisiense pegada a los Campos Elíseos, improbable escenario situado a 7.000 kilómetros de su Minnesota natal, y escogido para desvelar las primeras imágenes de una película destinada a desempolvar su legado. Rodada en 3D, Carlitos y Snoopy: la película de los Peanuts aterrizará en la cartelera española el 25 de diciembre, un mes después de hacerlo en la estadounidense.

Sus herederos dudaron durante años sobre la conveniencia de despertar el fantasma del patriarca de la familia. Pero los astros se han alineado en 2015 para posibilitar el regreso de Schulz. La primera tira de Peanuts, la genial saga protagonizada por Carlitos y Snoopy, apareció en octubre de 1950, hace 65 años exactos. El aniversario es doble: este año también se celebra el 15º aniversario de la muerte del dibujante, fallecido en 2000 de un cáncer de colon. Además, sus descendientes se dieron cuenta de que las jóvenes generaciones lo conocían entre poco y nada. “Queríamos que los chicos que pasan el día en YouTube lo descubrieran. Al no ser plenos propietarios de los derechos, caímos en la cuenta de que, si no lo hacíamos nosotros, se nos adelantaría alguien”, responde desde California Craig Schulz, cuarto de los cinco hijos del dibujante, que también ha producido y coescrito la película con su hijo Bryan.

Además, la familia Schulz ha firmado un acuerdo en exclusiva con la productora francesa Normaal Studios para producir 500 cortos de animación que se empezaron a emitir hace unos meses en la televisión pública. Por primera vez en 35 años, los Peanuts vuelven a estar animados.

Si la familia dudó fue por miedo a dilapidar la herencia de Schulz con un proyecto que no respetara el peculiar código fuente de este cómic protagonizado por niños que juegan a ir al psicólogo y aborrecen el campamento de verano. Estaba en juego la confianza de una auténtica legión de fans. En la cúspide de su éxito, 355 millones de lectores siguieron a diario las aventuras de estos personajes en 2.800 periódicos de 75 países distintos. “Si nos involucramos personalmente en el proyecto fue para tener un control total. Queríamos hacer algo que mi padre hubiera aprobado. No queríamos unos Peanuts demasiado contemporáneos. No queríamos una versión hip hop”, apunta Craig Schulz. Subido al escenario de ese cine parisino, el director Steve Martino, responsable de filmes como Horton y Ice Age 4, admite que sintió presión. “Cuando me confiaron el proyecto me sentí extraordinariamente feliz, siendo un gran fan de Schulz desde siempre. Pero no tardé en ponerme nervioso. Cada vez que me cruzaba a alguien, me decía las mismas tres palabras: ‘No la fastidies”, afirma.

Las secuencias desveladas se inscriben en el universo analógico que ideó Schulz. Los teléfonos tienen disco de marcar y las máquinas de escribir son a la antigua. Y, como en los especiales televisivos, los personajes están doblados por niños de su misma edad y no por adultos con voz de pito. Pero esas primeras secuencias, que muestran a un Carlitos empeñado en dejar de ser “un perdedor”, ofrecen una versión más edulcorada que agridulce del mundo de Schulz. En un momento, Snoopy baila al ritmo de los Gypsy Kings, mientras el espectador espera un gag que nunca llega. En otra, el perro es expulsado de la escuela tras haberse colado en ella, mientras los alumnos se lamentan: “¡Pobre Snoopy!”.

Charlie nunca ríe

Las viñetas destilaban un espíritu más lúgubre. En una tira de los cincuenta, Carlitos persigue a una de sus amigas para rogarle: “¡Quiéreme! ¡Te he dicho que me quieras!”. En otra, el protagonista observa las estrellas junto a otra de sus amigas. “Vayamos dentro y encendamos la tele”, le acaba por pedir. “Me estoy empezando a sentir insignificante”. En una última, Lucy se muestra descontenta con los regalos recibidos por su cumpleaños: un par de zapatos, un suéter verde y un puñado de estúpidos juguetes. “¡Yo esperaba bienes inmobiliarios!”, protesta. Jonathan Franzen aporta otro ejemplo en el ensayo Zona templada, que dedicó al universo de Schulz: “En una arquetípica tira de Peanuts, Violet y Patty insultan a Charlie Brown con una malévola cantinela: ‘¡Vete a tu casa! ¡No te queremos ver por aquí!’. Cuando él se aleja, mirando al suelo, Violet comenta: ‘Hay algo raro en Charlie Brown. Casi nunca se le ve reír”.

Los sexagenarios cómics de Schulz se leían con una sonrisa triste. Ofrecían un sutil contrapunto al obligatorio dogma del optimismo de la posguerra estadounidense. No es casualidad que personajes como Ray Bradbury, Wes Anderson, Chris Ware o John Waters se declaren fans incondicionales. “La película ofrece una versión más alegre de ese mismo universo”, rebate Craig Schulz. “Está pensada para reintroducir las viñetas entre los espectadores jóvenes. Con un poco de suerte, al salir de la película se pondrán a leer los álbumes y descubrirán la totalidad del mundo que diseñó mi padre. La película ocupa solo una pequeña parte de él”, añade Schulz, que hoy preside Schulz Creative Associates, la empresa familiar que gestiona un auténtico imperio de productos derivados. A día de hoy, existen 900 licencias de merchandising en el mundo y unos 24.000 productos inspirados en sus personajes. La película no deja de ser una forma de darles oxígeno.

“La suposición estadounidense era que los niños eran felices y la infancia, un tiempo dorado. Eran los adultos los que tenían problemas de verdad. Schulz invirtió el orden natural, demostrando que el dolor de un niño es todavía más intenso”, escribió su biógrafo David Michaelis en un volumen publicado en 2007, que describía a este hijo de inmigrantes católicos alemanes como un personaje frío y deprimido. La familia, que había colaborado con Michaelis, protestó ante el resultado. “No fue un hombre oscuro, pero sí introvertido. Durante 50 años, lo que más disfrutó fue encerrarse en su estudio y dibujar una viñeta al día”, afirma su hijo. “Tenía un gran conocimiento de la naturaleza humana. Por esos sus personajes son tan complejos. Tienen las mismas fuerzas y debilidades que todos nosotros. Por eso son atemporales y siguen teniendo, 65 años después, la misma fuerza”.

domingo, 23 de agosto de 2015

El CNI de Lorca, Dalí y Buñuel


Luis estrella un formidable directo de derecha contra la mandíbula del rufián saltándole un par de muelas. Federico patea con brío el trasero de otro matón y Salvador, ay el indolente Salvador, yace desmayado sobre su pajarita en una sucia acera de la calle Carretas.

Sobrevolando la gresca el bastón blandido por una figura de barba blanca y lentes tan familiares que solo pueden ser de otro genio. Circunspecto como siempre, a pesar de la edad y la refriega, don Miguel de Unamuno, embutido en su terno negro, ayuda en lo que buenamente puede a sus tres pupilos universitarios de la Residencia de Estudiantes. Entre todos logran, finalmente, poner en vergonzosa fuga a los pasmados asaltantes nocturnos.

Luis Buñuel, Federico García Lorca y Salvador Dalí, tres veinteañeros con el ingenio en plena ebullición pero que aún no han escrito su nombre en letras de oro en la historia más luminosa de España, protagonizan la novela gráfica ‘Los Caballeros de la Orden de Toledo’, una deliciosa aventura de intriga, acción y humor en el Madrid de los años 20, que mezcla peleas callejeras, espionaje, timbas nocturnas y encendidas tertulias literarias y políticas bajo el humo de los cigarrones y el sol y sombra del Café del Pombo.
Las viñetas de Buñuel, que practicó el boxeo desde su adolescencia, repartiendo mamporros a las primeras de cambio contrastan con el jocoso desvarío de desdoblar a ese Lorca sensible y educado, y situarlo sacudiendo puñetazos con los dientes bien apretados. Salvo ese estimulante guiño a la ficción, todo en ‘Los Caballeros’ respeta con rigor el guion histórico de la España de entreguerras. Los textos, obra de Javierre (Vallecas, 42 años), y las ilustraciones de Juanfran Cabrera (La Herradura, Granada, 40 años), contienen cuidadísimos detalles que no hacen sino subrayar el esfuerzo de los autores por ajustarse a la realidad de aquellos años de ebullición, marcados por las huelgas, el pistolerismo y los conflictos sindicales, pero también por las vanguardias culturales. Tanta meticulosidad le ha dado más de un quebradero de cabeza a Juanfran, el dibujante. “Después de acabada, tuve que rehacer una página entera porque un edificio de la calle Alcalá, junto a la Academia de Bellas Artes de San Fernando, no se construiría hasta unos años después de cuando transcurría la escena”, rememora el granadino entre botes de tinta y acuarelas.

Los Cuatro Fantásticos

El ambiente de las tertulias del Café del Pombo (con el famoso cuadro de Gutiérrez Solana de fondo) o los aires de tolerancia de la Residencia de Estudiantes, por poner un par de ejemplos, quedan fielmente reflejados a lo largo de las 32 páginas del cómic, que tiene el valor añadido de que ha sido posible gracias a las microdonaciones populares de ese magnífico invento de financiación que es el crowdfunding.

Acaba de salir del horno el tercer número (la serie consta de cinco) con las aventuras de estos tres genios universales que marcaron época en la escritura, el cine y el arte. Al trío calavera les acompaña su inseparable Pepín Bello, que no destacó en ninguna de estas disciplinas, pero que era el ‘amigo para todo’. Bello, por cierto, les sobrevivió largamente a todos: Murió con 103 años, en 2008, no muy lejos de aquella residencia madrileña de ideas renovadoras.
En este último cómic, a 4 euros el ejemplar, que se puede comprar en librerías especializadas y aquí http://laordendetoledo.blogspot.com.es/ cobra relevancia la figura de don Miguel de Unamuno, a quien podemos ver en su papel de viejo profesor enfrascado en su empeño de difundir la educación y la ciencia y transmitir a sus alumnos los valores del pensamiento en libertad. De hecho, en esta tercera entrega, tras un incidente que la ‘banda’ formada por Lorca, Dalí, Buñuel y Pepín Bello vive con el viejo profesor, son fichados por la Institución Libre de Enseñanza para formar un grupo operativo en la sombra, una especie de Los Cuatro Fantásticos, cuya misión última es agilizar la modernización de España, anclada en el caciquismo, los pucherazos y los gobiernos de turno.

A Javierre se le ocurrió la idea hace siete años cuando un dibujante amigo le solicitó que le escribiera un guión sobre adolescentes en tiempos de la Guerra Civil. “Yo por aquel entonces era un apasionado de la serie de cómics de Alan Moore y Kevin O´Neill, ‘The League of the extraordinary Gentlemen’, donde personajes de ficción de la época victoriana como el Capitán Nemo, el hombre invisible o el Dr. Jekill se unen en una especie de Patrulla X. Basándome en esa idea, andaba detrás de escribir un guión sobre personajes conocidos por el gran público viviendo aventuras inéditas. Supongo que, por algún mecanismo cerebral, las dos ideas se fusionaron en mi cabeza y apareció ‘Los Caballeros de la Orden de Toledo’ donde Lorca, Dalí y Buñuel se juntan en un grupo secreto que vivirá grandes aventuras en la época de entreguerras”.

Juergas en Toledo

El título de la serie obedece a la 'Orden de Toledo', una parodia de una orden de caballería que se inventó Buñuel con el fin de pasar fines de semana de juerga y surrealismo en Toledo. Por momentos, la novela gráfica de Javierre y Juanfran recuerda a la serie ‘El Ministerio del Tiempo’, aunque en este caso el viaje no va más allá de los años 20.

A Juanfran, el dibujante que fue también director de la revista de humor satírico ‘El Batracio Amarillo’, le gusta pensar en la banda como una especie de Liga de los Hombres Extraordinarios, o Equipo A a la española, “donde cada uno de los protagonistas tiene un carácter y unas cualidades muy definidas. Lorca es el listo, Buñuel el de las tortas, Pepín Bello el conseguidor de cosas y Dalí... el zumbado”.

Situar a nuestros protagonistas fuera de su contexto artístico no ha sido tan complicado. Lo apunta Javierre: “Es que estos tipos aparte de su vida pública, vivieron una época digna de novelas de aventuras. Solo hay que fijarse en el trágico final de Lorca; Buñuel estuvo haciendo labores de inteligencia durante la Guerra Civil para la República y fue espiado por el FBI durante décadas; Dalí tuvo que huir de los nazis en Francia y Pepín Bello estuvo detenido en una checa. No se puede decir que tuvieran unas vidas carentes de peligros”.

Si la aceptación del público continúa a la par de su generosidad en el micromecenazgo, las próximas aventuras de ‘Los Caballeros’ contarán con Rafael Alberti, Maruja Mallo, Ramón J. Sender… Hay material para que nuestros poetas, pintores y cineastas sigan ejerciendo de extravagantes espías en el Madrid de Alfonso XIII sin todas las de la ley.

sábado, 22 de agosto de 2015

'Sandman: Noches eternas': El cómic que explica la vida en una sola noche


'The Sandman' está considerada por muchos expertos en la materia como la mejor serie cómic de la historia, y sus personajes, especialmente Sueño, se han ganado un hueco entre los protagonistas y antagonistas más importantes de la ficción gráfica. Entre 1989 y 1996, Neil Gaiman, su creador, publicó los 10 tomos principales que componen la serie, y de los que tanto se ha escrito y hablado en el universo cómic.

Sin embargo, más allá de la obra principal, existen otras 7 publicaciones más desconocidas, aunque de gran interés, que amplían aún más este basto mundo. Algo así como 'Sandman después de Sandman'. Uno de estos cómics es 'Noches eternas', una perla oculta que Gaiman dejó escondida en el año 2003 y que es capaz de explicar, en una sola noche, la misma vida de una forma amena y emocionante.

'Noches eternas' narra siete relatos, cada uno dibujado por un creador diferente, correspondientes a los 7 Eternos: Sueño (el protagonista de 'The Sandman) y sus seis hermanos (Destino, Muerte, Delirio, Deseo, Desesperación y Destrucción). Estos siete seres, que representan los siete conceptos que los nombran, vienen a ser algo así como dioses, aunque el propio Gaiman matiza este concepto: "los Eternos no son dioses, porque los dioses necesitan alguien que crea en ellos para existir. Los Eternos siempre estarán ahí, y nunca les importará si alguien cree o no en ellos".

Los 7 Eternos en 'Noches Eternas':

- 'Muerte en Venecia', con P. Craig Russell:

La historia de Muerte, la hermana más temida, nos traslada hasta la Venecia del siglo XVIII de la mano de la maravillosa ambientación de época que otorga la pintura de Craig Russell. Una versión oscura de los bucles temporales que explica la necesidad de la muerte de un modo magistral.

- 'Mi experiencia con el deseo', con Milo Manara:

El relato de Deseo nos lleva a la era de los bárbaros para hablarnos del amor y la guerra. Mediante el dibujo naturista de Milo Manara, se nos narra la historia de cómo el Deseo confronta con la violencia, convirtiéndose en un fuego imposible de frenar. Una lección vital.

- 'El corazón de una estrella', con Miguelanxo Prado:

Sueño nos trae la historia más antigua de la saga 'The Sandman', es decir, la que iría primera por orden cronológico. En ella veremos una reunión de los 7 hermanos, tratados con el pincel onírico del gijonés Miguelanxo Prado que nos explicará la importancia del tiempo e, incluso, la formación del universo.

- '15 retratos de Desesperación', con Barron Storey y Dave McKean:

Desesperación fragmenta su historia en 15 relatos que nos hablan de cómo esta sensación inunda todo tipo de atmósferas. Mediante una narrativa absolutamente surrealista, mezclando diseño, fotografía y dibujo, Gaiman, Storey y McKean dan 15 puñetazos tan breves como intensos al lector. Cada página de este capítulo es un auténtico cuadro digno de museo.

- 'Dentro', con Bill Sienkiewicz:

Delirio, con una narrativa muy similar a la de su hermana Deseo, nos cuenta también de forma abstracta un cuento tan triste como esperanzador, que ayuda a entender y abrazar la locura con enorme fuerza. Un relato que enternece y hace perder los nervios al mismo tiempo.

- 'En la Península', con Glenn Fabry:

La historia de Destrucción, el más rudo de los Eternos, ocurre en una época indeterminada que bien podría corresponderse con nuestro presente. El trazo realista de Glenn Fabry vuelve a hablarnos del tiempo, pero en este caso del más inexorable de los tiempos: nuestra futura e inevitable Destrucción.

- 'Noches Eternas', con Frank Quitely:

Destino cierra una magnífica obra con un brevísimo relato que nos saca del Sueño que es en sí este cómic. Un repaso a todos los Eternos y a la imposibilidad de evitarlos, ya que son la misma vida. Destino nos hace arrastrar la cadenas hasta el final para darnos cuenta de que, sin poder parar de leer y en una sola noche, hemos alcanzado una visión completa de nuestra existencia, con todos sus matices.

domingo, 16 de agosto de 2015

El cine se toma un respiro con el cómic


Las batallas imposibles, las guerras con temibles aliénigenas o las peleas con villanos poco corrientes descansan este año. La invasión de superhéroes y sus terribles antagonistas se han tomado un respiro y, en 2015, solo tres cintas sacian las ganas de los aficionados al cómic de ver a sus personajes favoritos representados en la gran pantalla. Un año flojo si se compara con 2014 - cuando tan solo cuatro películas recaudaron 2.470 millones de euros- y los títulos que están por llegar. 'Los Vengadores: la era de Ultrón' fue la primera en aterrizar en las pantallas españolas este año. Fue el pasado abril. La segunda entrega de este nutrido grupo de superhéroes recaudó en todo el mundo 1.276 millones de euros. Se trata de la segunda película de esta temática más taquillera, sólo superada precisamente por su antecesora, 'Los Vengadores', que consiguió recaudar 125,1 millones más, siendo la cuarta película que más entradas ha vendido de toda la historia del cine.

El 24 de julio se estrenó 'Ant-Man'. Sus cifras de recaudación son más modestas: se quedaron en 831.000 euros el fin de semana que debutó en la taquilla. Claro que 'Ant-Man' no solo ha tenido que luchar con los bandidos habituales, también con las exitosas 'Del revés', la nueva obra maestra de Disney; 'Pixels' o 'Minions'. Las tres superaron al hombre hormiga.

Los últimos superhéroes que van a acudir al rescate de las pantallas españolas este 2015 son los 'Cuatro fantásticos'. Llegarán el viernes con el objetivo de superar las ventas que consiguieron las dos entregas anteriores películas, con 225 y 197 millones de euros recaudados respectivamente -unas cifras flojas-. Una misión que se antoja complicada, pues la crítica y el público no ha acompañado en su estreno en Estados Unidos y Canadá.

El próximo año será más atareado para los superhéroes, pues son, al menos, cinco películas las que se esperan. La más sonada es en la que coincidirán dos de los héroes del cómic más clásicos, Batman y Superman, en 'El amanecer de la justicia'. 'Deadpool', superhéroe que se estrena en el cine, también llegará el año que viene. Pero no lo hará solo, ya que 'Gámbito' también debutará en la gran pantalla en 2016.

Los discípulos de Charles Xavier y el propio profesor mutante regresarán el próximo año con 'X-Men: Apocalipsis'. Otro clásico, el Capitán América, volverá con un tercer capítulo, 'Guerra Civil'. Su estreno, continuación de la segunda parte de 'Los vengadores', está prevista para abril de 2016 en las pantallas norteramericanas.

Y todavía queda mucho villano que patear y mucha taquilla que destrozar. En los próximos cinco años las productoras Marvel y DC apretarán aún más el acelerador y estrenarán un total de 30 títulos, una media de seis por año. Entre ellos habrá continuaciones de algunas de las entregas que mejor han funcionado en la taquilla, como la segunda parte de 'Guardianes de la galaxia' o la tercera de 'Thor', pero también podrán verse superhéroes debutantes como 'Pantera Negra' y 'Flash', ahora con serie propia en la televisión.

Superhéroes 'made in Spain'

Todos estos personajes que copan las pantallas de cine, provienen de las grandes productoras estadounidenses y aunque eclipsen al resto, no son los únicos superhéroes en nómina. España tiene los suyos propios, que también dieron el salto de las viñetas a la pantalla, como Mortadelo y Filemón.

Estos héroes nacionales son menos sofisticados que aquellos que vienen del otro lado del Atlántico y sus cifras de recaudación son mucho más discretas. 'La gran aventura de Mortadelo y Filemón' se estrenó en 2003 y fue la más exitosa de todas, al lograr una recaudación nada despreciable de 22,8 millones de euros. Su segunda parte, 'Misión: salvar la Tierra', no tuvo tan buena acogida y se quedó en 8 millones, en 2008. La más reciente es 'Mortadelo y Filemón contra Jimmy el cachondo', que se estrenó el pasado año, pero ha sido la que menos taquilla ha conseguido, con unos discretos 2,7 millones.

A pesar de la tendencia a la baja, los superhéroes españoles no se rinden y seguirán luchando contra los malvados villanos en las pantallas de cine. El próximo en probar suerte será otro clásico de los quioscos, 'Superlópez', cuyo rodaje comenzará la primavera de 2016, de la mano del director Javier Ruiz Caldera.

sábado, 15 de agosto de 2015

Cuando Superman venció a Hitler


Ahora que 'Batman v Superman: Dawn of Justice' se ha convertido en uno de los estrenos más esperados para el año 2016, a pesar de las dudas sobre si Ben Affleck estará a la altura del proyecto, el cómic que plasma dicho enfrentamiento, y en el que se basará la película, se ha vuelto a poner de moda, despertando la atención de muchos amantes del mundo de superhéroes y de otros interesados en la materia.

La lucha entre dos personajes de semejante relevancia en el mundo de la ficción resulta llamativo para mucha gente, pero lo cierto es que Clark Kent, el álter ego de Superman, ha tenido que enfrentarse a todo tipo de rivales a lo largo de su historia, a cuál más extraño.

Durante el período de la Segunda Guerra Mundial, y especialmente en el año 1942, numerosos cómics de DC mostraron a Superman combatiendo a los nazis, participando en el conflicto bélico e, incluso, venciendo al mismísimo Adolf Hitler.

Como puede observarse en la portada del número 17 de esta serie, publicado en el verano de 1942, Superman se enfrentó a Hitler y a Hideki Tojo, el Primer Ministro de Japón durante la Segunda Guerra Mundial, tratando de plasmar la "superioridad norteamericana" frente a las Potencias del Eje, justo cuando Estados Unidos comenzaba a jugar un papel fundamental en el desenlace del conflicto.

Sin embargo, Hitler no ha sido el único enemigo atípico de Superman, un superhéroe que puede presumir de haberse enfrentado a los rivales más peculiares, que van desde el mundo de la política hasta la ciencia-ficción, pasando por el deporte.

Y es que, más recientemente, en el año 2012, Rick Bowers publicó un libro en el que contaba "la verdadera historia de cómo Superman combatió al Ku Klux Klan". No obstante, en este caso la publicación no es un cómic surrealista, sino una novela alegórica contra el racismo.

Por el contrario, pese a que suene irreal, el cómic que sí existió realmente fue 'Superman vs. Muhammad Ali', una serie publicada por DC en 1978 en la que el mítico boxeador y el superhéroe acababan uniéndose para frenar una peligrosa invasión alienígena.

Además de contra dictadores, grupos racistas y boxeadores, Superman también ha tenido que luchar contra un virus informático, como atestigua el cómic 'Y2K', en el que Clark Kent combatía dentro del mundo de los ordenadores.

Por último, sin salir de la propia ficción, Superman también ha tenido que hacer frente a rivales poco usuales dentro del universo DC, como es el caso de sus conflictos con He-Man, Terminator, Alien, Predator o El Hombre de Nieve.

jueves, 13 de agosto de 2015

'Blacksad', el cómic de Canales y Guarnido que se ha convertido en icono en EEUU


España puede presumir de tener un personaje de ficción que se ha convertido en un icono en Estados Unidos y en un éxito de ventas en Francia. Se llama Blacksad (Norma) y es un gato antropomórfico sin superpoderes dibujado por Juanjo Guarnido, quien analiza este fenómeno en una entrevista con Efe.

Del personaje se han vendido más de millón y medio de ejemplares en el país galo y alrededor de 120.000 en España (Norma editorial), pese a ser una serie que "fluctúa con irregularidad", como reconoce el dibujante de Granada (1967) sobre este trabajo que vio la luz por primera vez en 2000, el primero de los cinco tomos hasta ahora publicados, de título Un lugar entre las sombras. Blacksad #1.

"En nuestra vida -dice Guarnido con acento granadino, pese a vivir en París desde hace más de 20 años, y lo hace en plural al incluir al creador del personaje, el guionista madrileño Juan Díaz Canales- se han cruzado otros proyectos y hemos tenido épocas en las que nos hemos arriesgado con otros de naturaliza diferente o con colaboraciones con personas que nos interesan".

'Blacksad' tendrá continuidad

Eso sí, su voluntad es que Blacksad, este elegante gato inspirado en Marlon Brando, sea un "personaje recurrente que tendrá continuidad, mientras Dios nos dé salud", precisa.

A la espera, aunque "sin fecha", de que salga el sexto tomo de esta serie, que será una aventura en dos volúmenes para hacer una "trama más larga y más compleja", Guarnido aún disfruta de la gran resaca del éxito que ha vivido junto a Canales desde que en 2014 saliera a la venta el quinto álbum, "Amarillo".

Reconocimientos que llegaron desde España con el Premio Nacional de Cómic 2014 y hace apenas dos meses desde Estados Unidos, ya que se convirtieron en ganadores del premio Eisner al mejor álbum extranjero y están nominados a un Harvey, que se entregará en el marco del Comic-Con de Baltimore (Estados Unidos), el 26 de septiembre.

Precisamente, es en Estados Unidos donde Guarnido ve que su gato se ha convertido en un personaje "icónico", gracias a ese halo de detective de novela negra a "la antigua" (las historias están centradas en la América de los años 50), unas características ante las que el público americano "es muy sensible".

Aunque si hay algo ante lo que los lectores americanos se rinden son los superpoderes de sus ídolos: capacidades mágicas que el gato antropomórfico más sexy de la viñeta, a juzgar por las miradas que le dedican las felinas, no tiene, pero que solventa con "ciertos atributos".

"No concebiría trabajar con otro guionista"

"Una cosa a tener muy en cuenta, y que discutimos Juan y yo al principio, era hasta qué punto los atributos animales de los personajes se podían conservar cuando los animales están humanizados. Blacksad tiene garras, un oído muy fino y reflejos de gato", describe sobre los poderes de este personaje "determinante" en su vida.
Cualidades que, de manera rotunda, Guarnido afirma que no cambiarán por dos motivos. Primero: "Hacemos tan pocas historias que tendríamos que crear 50 volúmenes para que la cosa se pusiera repetitiva y tuviéramos que darle un giro", bromea.

Y el segundo motivo, de cariz más literato, se debe a la confianza del dibujante en la riqueza del género negro: "El género policiaco en sí -dice- es tan rico que no tengo ninguna preocupación por el futuro de la serie ni ninguna inquietud porque sea necesario artificio de ningún genero para renovar el interés de los lectores por Blacksad".

Y un tercero motivo añadido es la confianza que deposita Guarnido en Díaz Canales, autor también de la próxima entrega del Corto Maltés.

"Juan creó el personaje, la idea de llamarlo Blacksad, un nombre enigmático y sonoro que lo dice todo. No concebiría trabajar con otro guionista, porque no es sólo el hecho de inventar personajes, sino las tramas que hace con su particular tono", concluye.

martes, 4 de agosto de 2015

El País:Astérix vuelve a luchar contra el César


Astérix y Obélix preparan su regreso con un nuevo volumen que llegará a las librerías el 22 de octubre en una quincena de países a la vez, incluida España, donde será publicado por la editorial Bruño. La 36ª entrega de la saga, creada por René Goscinny y Albert Uderzo en 1959, se titulará El papiro del César y resucitará al enemigo más temible y respetado de sus dos protagonistas. La editorial francesa Albert René ha revelado este lunes las primeras viñetas de este nuevo volumen. Su argumento todavía es impreciso, pero se sabe que está inspirado por los siete volúmenes de los Comentarios a la guerra de las Galias, que el propio Julio César firmó de su puño y letra.

En sus crónicas, el líder político y militar romano describió las batallas que acontecieron durante los nueve años que pasó combatiendo a los ejércitos autóctonos que se oponían a la dominación romana de la Galia. Aunque también pudo haber exagerado algunas de sus proezas, como apunta una de las viñetas desveladas ayer. “¿Quiénes de ellos van a protestar? ¡Son todos analfabetos! Tu libro dará fe de que has conquistado toda la Galia y el Senado aceptará financiar tus otras conquistas…”, dice un personaje situado fuera de plano. “Es cierto que Julio César amplificó algunos acontecimientos para favorecer sus intereses ante el Senado romano. Eso pudo haberse vuelto en su contra”, afirmaba ayer Uderzo a Le Figaro, dando pistas sobre la historia.

Detrás de El papiro del César se encuentra el nuevo tándem creativo a cargo de la saga, formado por el dibujante Didier Conrad y el guionista Jean-Yves Ferri, contratados en 2011 tras la venta de la editorial de Uderzo al grupo Hachette. Será su segundo volumen como coautores tras Astérix y los pictos, publicado en 2013, del que se vendieron 5 millones de ejemplares alrededor del mundo. En total, la saga ha sido traducida a 111 idiomas y vendido más de 350 millones de álbumes en el último medio siglo, 24 de ellos en España y Latinoamérica.

El nuevo álbum sigue una regla no escrita en el universo de Astérix: un libro tenía lugar en Armorica y el siguiente, en un país exótico. Tras recorrer los paisajes escoceses en el anterior volumen, El papiro del César tendrá lugar en la irreductible aldea gala de los protagonistas, aunque también contará con numerosas escapadas a la capital del Imperio Romano. Será el vigesimotercer volumen protagonizado por César, presente en la saga desde su primer tomo, Astérix el Galo. El trazo con el que fue dibujado fue transformándose a lo largo de la serie, lo que supuso otro reto para el nuevo dibujante. “Cambió mucho según el álbum. Entre el primer y el último volumen, el tamaño del César prácticamente se multiplicó por dos. He intentado utilizar un estilo intermedio que reagrupe las cualidades de todas las épocas, para que sea reconocible para todo el mundo”, explicaba Conrad este lunes. El dibujante también ha procurado no reírse más de la cuenta de ese villano. “César siempre es representado de forma bastante respetuosa. En la época de Astérix y Cleopatra fue algo más caricaturizado, pero desde entonces Uderzo lo dibujó más digno”, afirma el nuevo ilustrador, para quien César representa “una figura histórica que debe ser respetada”.

Por su parte, Uderzo dice “no haber querido incordiar” a los nuevos responsables de la saga, pese a haberles dado alguna indicación en momentos de duda. “Les hago de brújula y a veces corrijo la posición de algún personaje. Ese es, de ahora en adelante, mi papel”, afirma el dibujante, de 88 años. El papiro del César será también el primer volumen publicado tras la reconciliación de la familia Uderzo, enfrentada en una guerra judicial desde 2007 a causa de la voluntad del visitante de vender su editorial al grupo Hachette y permitir que otros siguieran ideando nuevas aventuras para Astérix tras su muerte.

Su hija Sylvie se opuso durante meses a la transacción, que comparó con “rendirse ante el Imperio Romano”. Terminó aceptando vender sus acciones a Hachette por una cantidad estimada en 12,7 millones de euros, la misma suma que su padre había obtenido meses atrás. Pero, acto seguido, denunció al entorno de Uderzo por “abuso de debilidad”, una acusación que permite proteger a los ancianos y discapacitados en situación de debilidad psicológica. Les acusaba de haber incidido en la decisión de vender la editorial familiar. Uderzo y su esposa denunciaron, a la vez, a su hija y a su yerno por “violencia psíquica". Ambas partes llegaron a un acuerdo en septiembre de 2014.

Uderzo, hijo de inmigrantes italianos que creció en un piso sin agua corriente de la empobrecida periferia de París, contaría hoy con un patrimonio estimado en más de 30 millones de euros. Una cifra que no incluye su archivo de planchas de la saga de Astérix y Obélix. En marzo, uno de sus originales fue vendido por 150.000 euros en una subasta en París. Uderzo contaría con un millar de ellas en sus archivos personales.

domingo, 2 de agosto de 2015

El País:Cristina Durán: La vida como dibujo


Cuando Laia nació, Cristina Durán (Valencia, 1970) enterró su primera vida y estrenó una nueva. Cristina Durán había sido una niña que fantaseaba con emular a los autores de los tebeos que leía tirada en el pasillo de la casa de sus tíos, una joven aferrada al dibujo como un salvavidas, una estudiante de Bellas Artes con ganas de meterse en líos creativos y una emprendedora profesional antes de que el abuso de la palabra llevase a detestarla.

Después de todo eso, del pasillo, del instituto, de la facultad, de fanzines, de fundar un estudio de ilustración y de reactivar el asociacionismo de los ilustradores en Valencia, tuvo a su primera hija. Laia, el bebé, estuvo a punto de morir nada más nacer debido a un derrame cerebral. Cristina Durán y su pareja, Miguel Ángel Giner Bou, también dibujante y guionista, emprendieron un sube baja por montañas emotivas, que decidieron compartir en su primera novela gráfica, Una posibilidad entre mil (Sins Entido). La escalada continuada les transformó en otras personas. Con Laia, afirman, “todo empezó de nuevo”.

“Teníamos mucha necesidad de contarlo. Fue una historia tan dura y tan cañera que, sin embargo, tiene un tono positivo y ascendente que nos parecía una pena que se quedase solo en la familia”, reflexiona por teléfono la dibujante. Había una segunda razón: homenajear a todos los que se habían implicado para que se materializase la posibilidad entre mil. Y una tercera: visibilizar la discapacidad. “Es una putada que te pase esto, pero puedes rehacer tu vida. A nosotros nos la ha cambiado”, sostiene.

En mayo de 2009 se publicó el cómic. 120 páginas en bitono, con un verde austero como único color, donde, una vez sobrepuesto al puñetazo de la historia, se repara en el singular trazo de Durán. Sus delineaciones son gruesas, como si cada objeto o personaje hubiese sido reforzado con kohl. Algo en sus dibujos de rostros poligonales evoca la geometría del cubismo de los primeros días. “He tenido un estilo propio desde muy pronto, aunque en el pasado era más tosco”, señala la creadora, que creció marcada por revistas como Madriz o Cairo y autores como Ana Juan o Javier Olivares.

Aquel cómic se construyó sobre el recuerdo, pero el siguiente se gestó sobre la marcha. En La máquina de Efrén (Sins Entido), Durán y Giner Bou ofrecen un segundo episodio autobiográfico tan intenso como el anterior e infinitamente menos duro: la adopción de Selam, una niña etíope. “Fue una creación casi simultánea. Al mismo tiempo que viajaba con la emoción de conocer a mi hija, tenía que ir observándolo todo, tomando fotos y apuntes para la obra. Me cambió la forma de mirar”. La bitonalidad varía con las emociones: del verde al ocre. De luces de quirófano a soles africanos.

Para entonces, Cristina Durán, que había contado su historia en viñetas, veía cómo el cómic invadía su vida. “Nuestros libros coincidieron justo con la crisis. Y el estudio, que había vivido en un 90% de la ilustración, empezó a tener más encargos de cómic y de actividades relacionadas con él. Somos más pobres, pero más felices”, bromea. Talleres, charlas —a menudo relacionadas con la discapacidad— y títulos, como Pillada por ti, encargado por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad para combatir la violencia de género entre jóvenes, o Viñetas de vida, un álbum colectivo promovido por Oxfam Intermón para reivindicar las inversiones en cooperación internacional y que les llevó a pasar dos semanas en Nicaragua.



Este año han publicado su tercer cómic de autor, Cuando no sabes qué decir (Salamandra Graphic), donde se cuelan vivencias universitarias de ambos y buena parte de sus referencias culturales de entonces. Un poco de autoficción teñida de colores suaves. Páginas donde Cristina Durán ha podido lucirse, con técnicas arrinconadas en sus últimos años como el gouache y con sugerentes recreaciones de glorias pasadas como Gloria Swanson. Un trabajo que no le ha arrancado jirones del alma como el primero. En este, al fin, se trataba de dibujar. Ni más ni menos.