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viernes, 16 de diciembre de 2016

Catalina Homar: un cómic de mujer a contracorriente


Catalina Homar fue mucho más que la amante del Arxiduc Lluís Salvador. Quien fuera la mayorala de s´Estaca en tiempos del aristócrata supo sacar partido de su posición privilegiada con el mecenas de Austria para explotar sus virtudes laborales, intelectuales y su arrojo personal. Fue una líder y mujer de mando. Y ahora cuenta con su propio cómic. "El dibujo más simbólico que la representa es el de ella conduciendo sola el llaüt de la possessió, con la trenza al viento y sin el rebossillo", opina la dibujante Flavia Gargiulo, autora junto al guionista Pere Pau Sancho del álbum de viñetas que ayer se presentó en la biblioteca de Valldemossa.

El cómic propone un retrato de Homar a partir de un conjunto de hechos y anécdotas históricas que beben de distintas fuentes, como el tomo que el Arxiduc le dedicó a su amante tras su fallecimiento. Asimismo, ambos autores abordan a la payesa vital y pizpireta desde la perspectiva de género, "que es lo que nos pidieron desde la conselleria insular de Igualdad", apunta Gargiulo. "Estas páginas forman parte de un proyecto mayor del Consell para recuperar mujeres ilustres titulado Mallorca té nom de dona", detalla.

El álbum parte de un conjunto de líneas que fueron trazadas por la directora insular Nina Parrón y la historiadora Bel Peñarrubia, autora de una biografía sobre Catalina Homar. "Contamos su historia desde la infancia, pasando por la primera juventud, cuando conoció al Arxiduc, su etapa como mayorala de s´Estaca, hasta el final de sus días", relata la dibujante. "Gracias a la relación con el aristócrata, aprendió a leer, se cultivó y viajó en el Nixe llegando a otros lugares del mundo para aprender de las explotaciones vinícolas y aplicar lo adquirido en la possessió de Valldemossa [que actualmente Michael Douglas intenta vender]. Tanto es así, que los vinos de malvasía de la finca ganaron premios internacionales. Catalina no era una pastorcilla bucólica", sostiene Gargiulo. "Ella ya debía poseer ese carácter aguerrido y el Arxiduc la motivó. Dirigió su propia vida y pudo haber elegido lo que habitualmente estaba reservado a las mujeres: casa, marido, hijos. Pero se arriesgó", prosigue la ilustradora. "Y la opinión pública la marcó por ello. La gente sabía que el Arxiduc vivía con plenitud su libertad sexual y si te veían con él te ponían la lengua encima. Por eso, hemos insinuado en el cómic que la familia la repudió, un episodio que seguramente sucedió", comenta. "Estar con el Arxiduc tenía sus consecuencias y éstas acabaron por manifestarse en la vida de Catalina: murió sola de sífilis, seguramente contagiada por él", agrega.

Entre los episodios recreados en el cómic cabe destacar el primer encuentro en sa Foradada con el Arxiduc; cuando recibió una carta de Chicago donde se le informaba del premio al vino de malvasía; cuando ella conducía sola con el llaüt hasta el Port de Sóller para comprar herramientas; cuando se embarcó en el Nixe y el Arxiduc se la encontró flirteando con el capitán Singala y a partir de entonces la despreció para siempre, o el encuentro con Sissi emperatriz. "Hemos ficcionado una conversación entre ellas. Hablan de literatura, citan un poema en francés. Es muy posible que Catalina tuviera nociones de este idioma por el aristócrata y los viajes en su embarcación. El Arxiduc llegó a describirlas como dos almas gemelas encontrándose".

Otro de los logros de Homar reflejados en el cómic es cuando ella consiguió mejorar las condiciones laborales de los jornaleros de la finca. "Si el tiempo no acompañaba y no se podía trabajar, no cobraban. Ella modificó ese sistema pagándoles siempre, independientemente de la meteorología", apunta Gargiulo.

En cuanto al dibujo, la ilustradora se sacudió la presión de copiar las fotos ya existentes de ambos personajes. "Me puse a dibujar sin pensar demasiado y después fui añadiendo detalles para que se parecieran a esas instantáneas, sobre todo el Arxiduc. Catalina no se parece a Catalina, creo. Porque necesitaba expresividad para ella y hay muy pocas imágenes y en cada una de ellas parece una mujer distinta", considera Gargiulo, contenta de que el trabajo sobre esta mujer sea su primer cómic. Las ilustraciones de Die Balearen también le han servido de guía.