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lunes, 22 de mayo de 2017

Los cómics para mujeres no existen



Durante el Salón del Cómic de Barcelona (FICOMIC), el más importante en España, Conxita Herrero coloreó de rojo a toda la industria española del tebeo. «Me puse triste porque de unas 30 nominaciones sólo estábamos nominadas tres chicas. Me acordé de todas esas personas talentosísimas que conozco que dibujan cómic y entonces me di cuenta de que más del 50 % de esas personas eran chicas y vislumbré que ese 10 % que representábamos en FICOMIC era injustísimo», expuso desde el atril la candidata a autora revelación ('Gran Bola de Helado' -Apa Apa-) mientras los organizadores se esforzaban por no sonrojarse. «Conxita Herrero denuncia la poca presencia femenina en los Premios. Y recordamos que las nominaciones las hacen los profesionales del sector», justificaron luego en su cuenta oficial de Twitter del evento.

¿Estaba justificada la reclamación? «Es un problema complejo, pero en primer lugar la falta de autoras se debe a que tradicionalmente hemos consumido menos cómics, porque no nos hemos visto representadas, así que las que hemos seguido en esto es por que nos gustaba demasiado. El 'boom' de autoras surge en los ochenta, estamos hablando de algo muy reciente. A partir del nuevo siglo comienza una nueva cantera mucho mayor que va a dar pie a un mayor número de obras creadas por mujeres en la industria», explica Carla Berrocal ('El Brujo' -Edicions de Ponent-), promotora de 'Autoras de Cómic', un colectivo en busca de la igualdad de género en el mundo de la viñeta. «En ilustración sí que ha habido un alto de porcentaje de mujeres siempre. Pero es verdad que se cumplen 20 años la Asociación Profesional de Ilustradores de Valencia y cuando yo fui presidenta fui la única mujer candidata al puesto», añade la autora Cristina Durán ('Una posibilidad entre mil' -Sins Entido y Astiberri-).

«Cuando yo empecé a publicar había alguna que otra autora que publicaba como Lara Miralles, pero esto era un campo de nabos total. Recuerdo que, por ejemplo, empecé haciendo 'fanzines' (publicaciones alternativas hechas con pocos recursos y de tirada reducida) con un autora que ahora le va muy bien a nivel internacional y es una estrella: Emma Ríos ('Bella Muerte' -Astiberri-). Empezamos juntos en La Coruña y yo ya sabía en aquel entonces que ella iba a llegar lejos porque tenía mucho talento y ganas de comerse el mundo», recuerda David Rubín ('Beowulf' -Astiberri-), reconocido a uno y otro lado del Atlántico por sus novelas gráficas. «Ahora están surgiendo un montón de autoras más y cuantas más surjan mejor. A mí me parece que era necesario, que da una visión nueva y ¡qué coño!, es que es así. No sé por qué en general en todas las artes o si vas cualquier museo o revisas el cine los hombres somos los que estamos ahí siempre y prácticamente la mujer a nivel de dirección de cine y otras siempre ha sido más anecdótica que otra cosa», reclama el gallego.

«Cuando yo entré había muchísimas mujeres, ciertamente había una presencia que mucha gente consideraba inusitada porque no se veía reflejada en las páginas de los cómics. Era una mujer dentro del engranaje empresarial, es decir muchas editoras. De hecho, desde un principio la mayoría de mis editoras eran mujer y eran unas tipas fantásticas. Todavía no hay esa paridad absoluta pero sí se ha notado muchísimo esa diferencia muy grande. Lo que pasa es que durante un tiempo han ido ocupando terrenos en función de determinadas posiciones. Creo que un principio se entró más como colorista o como guionista que como dibujante», comienza el veterano Carlos Pacheco ('Arrowsmith' -ECC Ediciones-), con cuatro décadas de experiencia en España y Estados Unidos. «En los últimos años está eclosionando la llegada de mujeres al dibujo, aunque siempre ha habido ejemplos desde los años sesenta. Probablemente se deba no a que el medio haya prohibido la entrada a la mujer, que no es la liga de fútbol. Probablemente, de una manera más sutil y enrevesada, se ha ofrecido un tipo de entretenimiento dirigido a crear fantasías para machos adolescentes. De hecho, los superhéroes no eran elementos sexualizados en los masculinos y sí estaban sexualizadas las chicas. Eso hacía que las chicas tuvieran poco interés en el cómic», sostiene el dibujante.

El cambio es incontestable y aplastante. «Soy profesor en el Máster en la Facultad de Bellas Artes de Valencia y tengo un 75 % de alumnas. Me estoy dando cuenta de que las que más leen, las que más se interesan por la cultura están siendo ellas. Esto es un reflejo de que la cultura está pasando a manos de la mujeres, lo que a mí me alegra muchísimo. Veo mucha calidad y mucho interés en lo que están haciendo y eso tenía que salir por algún sitio. Y sale con la calidad y el talento que, por lo menos en Valencia, es espectacular», indica el autor Miguel Ángel Giner Bou ('La máquina de Efrén' -Ediciones Sins Entido y Astiberri-). Además, la progresión ha permitido que las nuevas generaciones puedan encontrar referentes en los lápices con mayor facilidad. «A nivel gráfico todos los años tengo algunas 'Sonia Pulido' ('La madeja' -Intermon Oxfam-), 'María Herreros' ('Todas putas' -Dibbuks-) y 'Ana Oncina' ('Croqueta y Empanadilla' -La Cúpula-). Hay unas tendencias y una edad de aprendizaje en que se han fijado en estas autoras que tienen una gráfica muy definida. Están en la fase de estar copiando pero durarán poco porque tiene entre 18 y 22 años y pronto tendrán su estilo. Pero yo a su edad copiaba a Moebius, es inevitable», añade el guionista, dibujante y profesor.

La puerta del manga

La influencia oriental coincide como la llave para la entrada de las mujeres dentro y fuera de España. «Siempre ha sido una puerta cerrada para las mujeres. Todas aquellas que se lanzaron a dibujar y a crear fueron verdaderas adelantadas a su tiempo y personas que rompieron moldes en su época. Con la llegada del aperturismo que supuso el manga, se abrió esa puerta y dio pie a un mayor interés por parte de las lectoras, ya que entre sus páginas existían un mayor número de personajes femeninos, lo que suponía una mayor cantidad de lectoras y, por tanto, autoras potenciales», adelanta Berrocal, quien además de dibujante ha sido impulsora de la exposición itinerante 'Presentes: Autoras de tebeo de ayer y hoy'.

domingo, 21 de mayo de 2017

Álvaro Pons (crítico cómics): "Quiero contagiar mi pasión por el tebeo"


Hablar de Álvaro Pons es hablar del cómic, de su pasado, presente y futuro, porque este "lector" de viñetas, no es sólo uno de los críticos de cómics más valorados en España, sino también el autor de "La Cárcel de Papel", el blog que abrió en 2002 y cuyas entradas recupera ahora en el libro del mismo nombre.

Aunque cuando comenzó a publicar en internet ni se imaginaba que esas palabras pasarían al papel, como ha contado en una entrevista a Efe, el objetivo de ambas aventuras siempre ha sido el mismo: querer "contagiar" la pasión que le llevó a leer tebeos desde niño, a coleccionarlos e, incluso, a padecer una "dualidad esquizofrénica", como los súperheroes.


Y la tiene, asegura, porque este valenciano (1966) es profesor durante el día en el Departamento de Óptica en la Facultad de Física, donde también es vicedecano; y lector empedernido el resto de las horas, hasta el punto de confesar que calcula tener 100 metros lineales de estanterías repletos de centenares de ejemplares del noveno arte.

Esos, más los que regala y dona a bibliotecas e instituciones, y por eso esta "personalidad comiquera", como también se define e incide, lo que quiere aportar con este libro editado por Confluencias es su "testimonio" sobre la vida del cómic en España.

Como reconoce también, "La cárcel de papel. Diario de un lector de tebeos" ha sido un trabajo "complicado" no sólo a nivel de corrección -todo lo que había escrito estaba hecho a "vuela pluma"-, sino también por la complejidad de seleccionar lo mejor de 15 años.

"Cuando me convenció la editorial para hacer este libro volqué todo el blog en el ordenador y me salió un documento de 6.000 páginas. Son 10 años continuados, y los últimos cinco a ratos, y eso son más de 3.000 entradas. Luego hice una selección y se me quedó un archivo manejable de 3.000 folios. Sobre eso he hecho la selección", destaca.

Así, para los que le conozcan por primera vez a través de este libro, Pons ha recopilado en la edición "analógica" de sus entradas temas donde analiza puntos de inflexión del mundo del cómic, como "el cambio de Marvel, de Planeta Panini, la aparición de los mangas más masivos, el cambio de formato a la novela gráfica o la aparición de los tebeos digitales".

Ese tipo de cosas que le parecían destacadas, además de incluir una selección de los cómics que más le han gustado en estos quince años, como "Diario de un ingenio" de Èmile Bravo o "Chapuzas de amor", de Jaime Hernández.

Pero también nos da a conocer las centenares de "cosas" que ama de los tebeos, como perderse en "Palomar" (la novela gráfica de Gilbert Hernández), ver su vida reflejada en "Monsieur Jean" (álbum de historias cortas de Philippe Dupuy y Charles Berberian) o la limpieza del trazo del dibujante estadounidense Mort Meskin.

"El cómic es un medio que me apasiona, que me ha hecho vivir muchas vidas y eso ya es suficiente para amar algo. No tengo recuerdos sin un tebeo pegado a las manos, para mi ha sido la manera de aprender, de creer, de abrirme la mente a todo, esa ventanita de los tebeos ha sido por la que yo veía el mundo. Le debo tantas cosas que lo mínimo es decirlo por todas partes", reflexiona.

Pons, que comenzó a escribir sobre tebeos a finales de los 80 en revistas como EMM, pasó mas tarde a hacerlo en míticas cabeceras como "Nemo" o "La Guía del Cómic". Además, el valenciano ha sido comisario de exposiciones como la de "Tebeos" en el Festival Internacinoal del Cómic de Angoulême o "VLC València Línia Clara" del IVAM de la ciudad del Turia.

viernes, 19 de mayo de 2017

Un cómic explica a los niños qué ocurre después del «nos vamos a divorciar» de sus padres


«Nos vamos a divorciar, es lo mejor para todos». Es la frase que da inicio al conflicto en la familia de Marta y Pablo. Estos niños ficticios protagonizan un cómic editado por la Conferencia por el Mejor Interés de la Infancia (CEMIN), con el que pretenden explicar a los menores cuál es su papel en los procesos judiciales que se abren tras un divorcio.

Los miedos que se generan en los personajes al enfrentarse a una situación desconocida sirven de hilo narrativo para ilustrar a los pequeños lectores la realidad con la que se pueden encontrar al acudir al juzgado. Los principales temores de los hijos en estos casos son tener que elegir entre uno de sus progenitores o perder su afecto por las respuestas dadas al juez. «Yo no quiero decir algo y que papá y mamá se enfaden conmigo», expresa Pablo angustiado en una viñeta del tebeo.

Mediante las ilustraciones de José Aguilar y el texto del magistrado Ángel Luis Campo y el psicólogo Vicente Ibáñez, el cómic lanza un doble mensaje. Por un lado, tranquiliza a los menores sobre el momento de prestar testimonio, a la par que invita a los adultos a reflexionar sobre el sistema con el que actualmente se decide la custodia de los hijos.

«Un juez que no te conoce de nada, puede poner en cinco minutos todas las normas que regirán tu vida en los próximos quince años», alerta Campo, magistrado de la sección cuarta de la Audiencia Provincial de Asturias. La historia muestra también el sufrimiento que padecen los menores cuando son empleados como arma arrojadiza entre sus progenitores. «En los divorcios se utiliza a los niños, bien por dinero o para hacer daño», señala Campo.

Ante tal situación, el magistrado aboga por la mediación familiar como mecanismo para la resolución de conflictos familiares. «Aquí en Asturias se ha hecho mucho de palabra, pero en la práctica muy poco, es una de las patas que falta en esta mesa», lamenta. Junto a un cambio de leyes y mentalidades, los expertos señalan la necesidad de modificar los espacios dentro de los propios juzgados. «No todos están preparados, no es lo mismo escuchar a los menores con una toga y desde el estrado que en un tú a tú», destaca Gemma González calvo, abogada de familia. En ese sentido, la letrada señala que de las cuatro salas asturianas especializadas en derecho de familia, repartidas entre los juzgados de Oviedo y Gijón, solo estos últimos disponen de un espacio físico adecuado. «Si te vas a juzgados generalistas, el espacio es el mismo para un tema penal que para escuchar a un niño».

La crisis del cómic: no culpen a las mujeres ni a la diversidad racial


Aticulo de Iñaki Díaz-Guerra aparecido en "El Mundo"

«En esta industria siempre que era presentado un personaje afroamericano, héroe o villano, habitualmente por artistas y escritores blancos, se le endosaba un nombre racista que apuntaba hacia su condición de rehén. He venido a deciros que a todo cerdo le llega su San Martín. El hombre negro no va a seguir siendo el gran borrego del mundo del cómic. Vamos a reflejar la realidad y conseguiremos que se nos respete». La escena de Persiguiendo a Amy acaba con Hooper X, el airado autor negro que suelta este discurso, sacando una pistola y amenazando con disparar a todo blanco que le mire mal. Sí, el tipo estaba como unas maracas, pero era un visionario. La (estupenda) película de Kevin Smith es de 1997 y 20 años después el debate en el mundo de los superhéroes ya no es la ausencia de diversidad: es el exceso.

Desde que Disney compró Marvel en 2009, La casa de las ideas ha seguido con sus personajes la misma evolución que su nuevo propietario con los protagonistas de sus películas: se acabaron las princesas blancas y sometidas y los príncipes salvadores y, por supuesto, blancos. Más mujeres independientes, más razas, más religiones, más culturas...

Pero Marvel ha doblado la apuesta y no se ha limitado a incorporar personajes nuevos para cubrir vacíos, sino que ha sometido a sus viejos estandartes a un cambio radical. Los superhéroes ya no son lo que eran. Literalmente.Spiderman es ahora Miles Morales, de padre afroamericano y madre puertorriqueña, en vez del eterno adultescente Peter Parker. Iron Man se ha convertido en woman, ya que Tony Stark, millonario blanco y playboy obsoleto, ha cedido el traje a Riri Williams, universitaria negra superdotada. Bajo los músculos de Hulk no está Bruce Banner, sino el genio de origen asiático Amadeus Cho. Ms. Marvel ya no es Carol Danvers, con su aspecto de playmate y su uniforme más de playa que de salvar planetas, sino la paquistaní Kamala Khan, primer personaje musulmán con colección Marvel. Los dioses tampoco se libran del cambio y Thor es una mujer. América Chávez, latina, lesbiana y superpoderosa, tiene su propia serie: Miss América. Hasta el inmortal Lobezno ha visto como la joven X-23 hereda sus garras, su violencia y su tebeo.

Una hermosa revolución merecedora de aplauso, ¿verdad? Bueno, aquí es donde se complica la cosa.El mes pasado, el vicepresidente de ventas de Marvel, David Gabriel, se vino arriba en el blog ICv2: «En las tiendas nos dicen que la gente no quiere más diversidad ni más personajes femeninos. No sé si es realmente cierto, pero es lo que apreciamos en las ventas. Los compradores dan la espalda a cualquier personaje diverso o mujer». Ay.

Al día siguiente intentó recular, pero ya era tarde. El lío estaba montado: Marvel culpaba de su crisis de ventas a los nuevos personajes de otras razas, culturas y sexo. El principal problema de los comentarios de Gabriel no es que fueran políticamente incorrectos, es que son mentira.

Aunque la cuota de mercado de Marvel cayó del 43% al 38%, el análisis colección por colección no respalda la tesis de que la diversidad mató a la estrella del cómic. De las 104 series que editó en 2016, 40 tenían un protagonista diverso y sus ventas se correspondían con la media general. Y varias de ellas, como Spiderman, Ms. Marvel, Black Panther o Thor residen entre las 10 más vendidas. El hundimiento de otros buques insignia de la casa, como X-Men o Star Wars, ha repercutido mucho más en la crisis que cualquier cambio de raza o género.Sin embargo, la polémica existe y la refuerza el efecto red social, que hace parecer mayoritario al nicho, sobre todo si el nicho está lleno de tíos blancos reaccionarios y enfadados. Cualquier variación en los personajes clásicos encuentra gritona oposición. No sólo lo ha sufrido Marvel: cuando se anunció el remake de Cazafantasmas protagonizado por mujeres, los puristas pusieron el grito en el cielo con una violencia inusitada y promovieron un boicot. Después, la película, que costó 144 millones de dólares, ingresó 263. Diríamos que el boicot salió regular. Cualquier lector de tebeos sabe que es innegable que el universo Marvel ha sido históricamente masculino (machista en algunos casos) y blanco. Como su público. Pero también sabe que Marvel nunca ha rehuido los temas sociales y políticos. Y este paso era lógico: no tiene sentido que el racismo lleve 50 años siendo uno de sus temas centrales, con la constante persecución a los mutantes, para luego racanear con la diversidad racial de sus personajes.En realidad, la alergia al cambio va contra el espíritu Marvel, que siempre ha creado versiones alternativas de sus héroes. ¿Nos vamos a escandalizar ahora porque Thor tenga pechos cuando le hemos visto ser una rana? En serio, ¡una maldita rana con martillo! La diferencia es que para estas variaciones siempre utilizó el recurso de los universos paralelos y ahora el cambio llega en nuestra propia realidad: la Tierra 616. Ésta es la gran novedad.Como lector fanático y hastiado, sospecho que el problema de Marvel ha sido el contrario al que se plantea: ha tardado demasiado en jubilar a sus mitos. Porque ¿cuántas veces pueden separarse Peter Parker y Mary Jane Watson antes de que nos dé exactamente igual su vida? ¿En cuál de las mil resurrecciones de Jean Grey perdió su valor de leyenda La saga de Fénix Oscura? ¿Cuántas Secret Wars y Civil Wars se publicarán antes de que nadie recuerde por qué fueron importantes las originales? Y así hasta el infinito. Si cada muerto hubiera permanecido enterrado y cada historia cerrada, los nuevos rostros tras las antiguas máscaras no nos parecerían una revolución, sino ley de vida. Muchas colecciones Marvel caen porque son aburridas, ya nos las sabemos. Y ahí es donde la casa que encumbraron visionarios como Stan Lee, Jack Kirby o Chris Claremont (todos hombres, todos blancos) necesita buscar nuevas ideas en distintos lugares. Como hizo con uno de sus mayores éxitos recientes, el Black Panther de Ta-Nehisi Coates, tremendo escritor y ensayista negro que (oh, sorpresa) dio al gran héroe africano más matices que nadie antes. No, no hay demasiada diversidad en Marvel: sigue habiendo poca. De autores, de miradas, de historias. Si solventan eso, dará igual hasta que Thor sea una rana.

miércoles, 17 de mayo de 2017

ABC:Las superheroínas de DC Cómic vuelven a Madrid


Las calles de Madrid acogerán una exposición única en el mundo con diez ilustraciones originales que recrean a los principales personajes femeninos de DC Cómics en lugares emblemáticos de la capital. Las ilutraciones, según la organización, han sido realizadas por prestigiosos ilustradores españoles que colaboran con la editorial norteamericana. En el reverso de cada uno de estos originales, se podrán contemplar portadas clásicas que hacen un recorrido por los 75 años de historia de Wonder Woman.

Los personajes que estarán presentes en las calles madrileñas serán Katana, en el Intercambiador de Moncloa; Black Canary, en Plaza de España; Harley Quinn, en Red de San Luis; Batgirl, en San Bernardo; Starfire, en Canal; Supergirl en Alonso Martínez; Wonder Woman, en Plaza de Colón; Poison Ivy, en Gregorio Marañón; Catwoman, en Nuevos Ministerios, y Bumblebee, en el Estadio Santiago Bernabéu.

Esta acción responde al próximo estreno de la película Wonder Woman, que estará en los cines a partir del 23 de junio. Además, y para homenajear el aniversario de la superheroína, una impresionante estatua de 3,5 metros de altura del personaje será ubicada en la Glorieta de Bilbao. La estatua se descubrirá en el acto de inauguración este viernes 19 de mayo junto con la ilustración de Wonder Woman. Tras la inauguración la estatua se trasladará a su ubicación original en la Glorieta de Bilbao.

La Fundación Cris Contra el Cáncer lanza un cómic para dar respuesta a las dudas que la sociedad tiene sobre el cáncer




La Fundación Cris Contra el Cáncer ha lanzado el cómic 'SuperJ al rescate!' para dar respuestas a las dudas que la sociedad tiene sobre el cáncer, y que busca desmitificar los mitos y las falsas creencias que existen sobre esta enfermedad.

La directora de la Fundación Cris Contra el Cáncer, Marta Cardona, ha indicado que "es imprescindible poner a disposición del público general materiales formativos y divulgativos claros, interesantes y entretenidos que ayuden a entender el cáncer y la importancia de la investigación, y por ello lanzamos, SuperJ al rescate!".

El cómic se publicará mensualmente en la web de la fundación (www.criscancer.org) y tiene como protagonista a SuperJ que en cada ejemplar resolverá de forma divulgativa, las preguntas que los internautas pueden enviar por Twitter a través de la etiqueta #SuperJalRescate o por correo electrónico a la dirección 'anchez@criscancer.org'. 

SuperJ está inspirado en el director científico de la Fundación Cris Contra el Cáncer, investigador y jefe de Hematología del Hospital 12 de octubre, Joaquín Martínez. "Para mí es un reto que el autor para crear al personaje protagonista me tome como referencia", ha asegurado el doctor.


"Además, iniciativas de este tipo son muy importante ya que la ciencia se suele ver aburrida, pero protagonizando un cómic se vuelve divertida y llegas a un público más amplio. Es una forma original para que la sociedad conozca el trabajo que realiza un investigador, que, tras ello, hay mucho esfuerzo y tiempo, y que no es magia lo que hacemos", ha continuado Martínez.


Detrás de este cómic hay un equipo de investigadores de CRIS, del que forma parte el doctor Martínez, y el investigador e ilustrador del cómic, coordinador de los Proyectos Científicos de CRIS, Jesús Sánchez, quien ha explicado que "el cómic es una excelente herramienta de comunicación, es muy visual y trasmite conceptos complejos de forma rápida, eficaz y atractiva. Desde hace muy poco se está asociando esta herramienta de comunicación con la ciencia, y tiene un tremendo potencial. Creemos firmemente que esta simbiosis es una excelente forma de que la sociedad entienda la importancia del trabajo los investigadores".

martes, 16 de mayo de 2017

Walter Hill, un director de cine que se pasa al cómic


Ese es el espíritu que comparten estas dos adaptaciones al cómic realizadas por los franceses Matz (Alexis Nolent) y Jef; sobre todo este Balas perdidas que cuenta la historia de Roy Nash, un asesino a sueldo condenado a cadena perpetua al que un capo de la mafia saca de la cárcel a cambio de que le haga un favor: cazar a tres matones que le robaron un botín y mataron a uno de sus hombres. Para asegurarse su colaboración, los gángsters también usan a Lena, una antigua novia de Roy.

"Balas perdidas"

El protagonista deberá infiltrarse en los bajos fondos de Los Ángeles de la Ley Seca, enfrentándose a la mafia local, a policías corruptos y a sus propios jefes. ¿Cuáles serán sus auténticas motivaciones, el dinero, la venganza o el amor?

Sorprende que una historia como está, tan americana, haya sido realizada por dos autores europeos como Matz y Jef (que también es músico). Así lo señala el propio Walter Hill en una entrevista que incluye el cómic, y en la que confiesa su estupor cuando la editorial francesa se puso en contacto con él para pedirle algún guion que no hubiera conseguido rodar. Hill dijo que tenía hasta una treintena y les ofreció este Balas perdidas que, curiosamente, fue su primer guion Y nunca intentó llevarlo al cine, ni después de sus grandes éxitos.

Destacar que sus autores consiguen que el cómic sea casi una película gracias a su excelente ritmo, sus grandes viñetas en las que plasman paisajes y decorados de los Ángeles que a todos os sonarán, y al estupendo color de Jef que da al cómic un aspecto muy cinematográfico. Casi podríamos hablar de la “fotografía” de este cómic.

Una historia lleva de intrigas, pasiones, sexo y violencia, en la línea de las grandes películas de Walter Hill.

'Cuerpo y alma'

El cómic fue un éxito; y los mismos Matz y Jef adaptaron otro guion de Hill con los mismos ingredientes (y más sexo): Cuerpo y alma, en el que cuentan la historia de Frank Kitchen, un asesino a sueldo conocido por su eficiencia y discreción. Pero si eres tan bueno en tu trabajo te creas enemigos y uno de ellos urden un plan de venganza de lo más maquiavélico (con un giro de guion casi delirante); porque la peor venganza no siempre es la muerte.

La venganza, el suspense y los estallidos de violencia vuelven a ser los protagonistas de la historia que se ambienta en nuestro presente y nos lleva a Nueva York y San Francisco, en un cómic sorprendente en el que vuelve a destacar la estupenda adaptación de Matz. Con un ritmo trepidante, acción y violencia a raudales y unos personajes sólidos e interesantes

A lo que hay que añadir los cinematográficos dibujos de Jef y su estupendo coloreado, que terminan por dar al cómic la apariencia de una película.

Pero, aunque la historia sea actual, se mantiene la iconografía de los gánsters, con sus trajes impecables, los callejones oscuros, los locales sórdidos…

Casi al mismo tiempo que este cómic se publicó en Francia, el propio Walter Hill dirigió la película The Assignment (2016), la adaptación de la misma historia al cine, en un trepidante thriller protagonizado por Michelle Rodriguez y Sigourney Weaver, aunque las críticas no han sido tan buenas como las del cómic.

Un director mítico
Sus películas más conocidas son la mítica The Warriors (1979), una película de culto sobre un grupo de pandilleros acosados por sus enemigos; Forajidos de leyenda (1980), un western que debe mucho a su admirado Sam Peckimpah (con el que comparte su obsesión por estilizar la violencia); y Límite 48 horas y su secuela 48 horas más (1982-1990) que lanzaron al estrellato a Eddie Murphy.

Además de haber escrito el guión de La huida (Sam Peckimpah) y haber participado como productor en la saga de Alien (desde su primer título) e incluso haber ideado la historia de Aliens (James Cameron, 1986), cuyo guion definitivo escribiría el propio Cameron.

En los últimos tiempos se ha centrado más en la producción (Prometheus, Alien: Covenant), aunque en 2013 dirigió Una bala en la cabeza, una entretenida historia con Stallone de protagonista, y el año pasado volvió a la dirección con The Assignment, un thriller protagonizado por Michelle Rodriguez y Sigourney Weaver que adapta el mismo guion que el cómic Cuerpo y alma, como os hemos mencionado

lunes, 15 de mayo de 2017

'Palos de ciego', el cómic de un "barriobajero orgulloso" que dignifica al extrarradio


A Israel Gómez, ‘El Irra’ (Sevilla, 1979), los libros de ficción, dibujar historias y las películas de Luis Buñuel o Paul Verhoeven le salvaron de caer en la drogadicción que tenía a derecha e izquierda de la puerta de su casa. Criado en uno de los barrios más pobres de España, en ‘La Esquina del Gato’, en el municipio sevillano de San Juan de Aznalfarache, este dibujante podría haber acabado como muchos de sus amigos de infancia, con los que jugaba a fútbol en un descampado al que iban los toxicómanos a inyectarse la heroína: “Yo no tengo una visión romántica de las drogas porque he visto cómo se le iba vaciando la mirada a la gente de mi barrio”, dice este ilustrador autodidacta que acaba de publicar ‘Palos de ciego, su primera novela gráfica, editada por Astiberri, una de las editoriales españolas de referencia en el mundo de la ilustración.

‘El Irra’, que terminó la EGB a duras penas y se matriculó en una formación profesional en Artes Aplicadas, “la carrera de Bellas Artes de los pobres”, ha trabajado de cerrajero, de reponedor de supermercado, de camarero en la Costa del Sol y cargando y descargando camiones para poder financiarse su gran sueño: “Contar historias de barriobajeros desde la dignidad y no desde la mofa”.

Desgraciadamente, el trabajo no le permitía dibujar y pensar en sus historias, por lo que, tras ganar dos premios consecutivos del Instituto Andaluz de la Juventud (IAJ), decidió darse una oportunidad y dedicarse a lo que mejor sabe hacer. “Los premios a mí me han servido para recordarme que tengo talento, algo que pensaba que no tenía porque nadie me lo decía”, relata con cara de sentirse eterno perdedor por haber nacido en un barrio donde no se regalan los sueños.


"Me han dado la espalda por no ser hijo de papá"

Tras el impulso, comenzó a colgar sus cómics en las redes sociales, con tan buena suerte que los vio el dibujante David Rubín, toda una institución en el sector, quien, fascinado por la verdad, originalidad y autenticidad de ‘El Irra’, trasladó el trabajo a la editorial que finalmente ha publicado la primera obra gráfica de este sevillano orgulloso de ser ‘barriobajero’ y que ahora por fin se dedica en cuerpo y alma a lo que nunca pensó que pudiera dedicarse: “Mis padres no me podían financiar una estancia en Barcelona para formarme, que es donde está la meca del cómic”, resalta, a la vez que denuncia que “los medios especializados y la parte académica del cómic me han dado la espalda por no ser hijo de papá”.

Con un acento muy andaluz, aunque no localista, canalla e irreverente, Jesús, el protagonista de ‘A palo seco’, va sorteando el paro, la violencia, las drogas y las adversidades que padecen cada día quienes viven en barrios abandonados por las instituciones y estigmatizados por los grandes medios de comunicación, donde se culpa a los pobres de ser pobres. En realidad, Jesús, el personaje de ‘Palos de ciego’, bien podría ser ‘El Irra’, el joven que hoy pasea por su barrio recordando la dureza de crecer entre violencia, tráfico de drogas, paro, pobreza y desigualdad y que, sin embargo, se niega a irse de su barrio o contribuir al discurso de odio hacia su gente.

Este “barriobajero orgulloso” ha decidido retratar a su barrio en su primera novela gráfica porque “en el mundo somos más pobres que ricos” y siente que tiene la obligación de dar a conocer la realidad de los barrios de extrarradio, sin caer en moralismos, ni en maniqueísmos de buenos y malos. “El problema de mi barrio no es la gente que vive en él, sino el olvido que sufre de las instituciones”, subraya.

"La gente de barrio somos luchadoras"

Su único objetivo es visibilizar una realidad demasiadas veces ocultadas por las instituciones y el discurso dominante. “La gente de barrio somos luchadoras, nadie nos regala nada, vivimos de nuestro trabajo y nos ayudamos unos a otros cuando vienen mal dadas”, asegura mientras pasea por calles comidas de basura, bloques de piso que llevan años sin pintarse, corrillos de mujeres en pijama y zapatillas que lo saludan a su paso, ropa tendida en los balcones, niños que juegan tirados en el suelo y jóvenes que cantan flamenco en la calle.

En una de éstas, ‘El Irra’ se detiene para contar cómo un coche, que se dio a la fuga en una redada policial, se estrelló a escasos metros de su casa, que ya previamente había sido desvalijada dos veces por vecinos que tenían problemas con las drogas. “Aquí volaban los helicópteros de la policía en los tiempos duros de la droga”, recuerda. “No hay trabajo ninguno, quitando los quince días al año que te contrata el Ayuntamiento para barrer las calles del pueblo”, se queja señalando a un grupo de chavales ociosos en el parque del barrio.

A ‘El Irra’ le gustaría que su cómic llegara a muchas manos, especialmente a los barrios olvidados y a los colegios, y que los niños y jóvenes encuentren en él un empujón para superarse y no caer en el abismo en el que han caído muchos amigos y vecinos de este dibujante ‘outsider’ que ya está trabajando en su segunda obra, que versará sobre un reponedor de supermercado que tiene alucinaciones en el trabajo para escapar de la realidad. “No aspiro a contar historias de niños pijos de Simón Verde –urbanización de clase alta a las afueras de Sevilla-, sino a darle protagonismo a los currelas, a mi gente. No puedo ni quiero esconder de dónde soy. Me siento muy orgulloso”, sentencia con dosis de dignidad y ternura imposibles de comprar con todo el dinero del mundo.

sábado, 13 de mayo de 2017

Deadpool tendrá su propia serie de dibujos para televisión


La cadena de televisión por cable FXX, filial de FOX, anunció este pasado miércoles que creará una serie de animación basada en Deadpool, el personaje más irreverente y deslenguado de Marvel cuya adaptación a la gran pantalla fue un éxito de taquilla con Ryan Reynolds como protagonista.

Esta nueva serie de dibujos para adultos contará con el actor Donald Glover, ganador este año de un Globo de Oro, como líder del equipo creativo que en la pequeña pantalla dará continuidad a una película de 20th Century Fox que en 2016 recaudó unos 780 millones de dólares para así multiplicar por 13 su presupuesto inicial.

Programada para estrenarse a lo largo del 2018, la serie todavía no tiene título oficial aunque se la está llamando de manera provisional 'Marvel’s Deadpool'. Con Glover como productor ejecutivo y guionista, será producida por la empresa Marvel Television junto a FX Productions y ABC Signature Studios.

"¡¿Cuán divertido podría ser todo esto?! Deadpool, Donald y FX Productions, la combinación perfecta. Estamos encantados de que nuestra relación con FX, que comenzó con 'Legion', continúe con lo que seguramente será un espectáculo innovador en animación para adultos", comentó el director del área televisiva de Marvel Studios, Jeph Loeb.

Una temporada con 10 episodios

Loeb no aclaró si el propio Ryan Reynolds estará involucrado en la serie, que tendrá una primera temporada de 10 episodios, y tampoco se ha anunciado a ninguno de los actores de doblaje que trabajarán en este proyecto para FXX, canal de entretenimiento por cable propiedad de Fox FX Networks y que llega a 85 millones de hogares.

Desde su debut en las viñetas en 1991, Deadpool no tardó en erigirse como uno de los personajes más populares de Marvel. El éxito de su primera aventura cinematográfica obligó a las grandes productoras y franquicias de Hollywood a pensar en que la calificación 'R' (en EE UU, no apta para menores de 17 años) podía ser muy rentable económicamente, a la par que contentar a crítica y público con una adaptación fiel al tono violento de algunos cómics.

Por otra parte, la secuela para la gran pantalla de 'Deadpool' llegará a las salas de todo el mundo el 1 de junio de 2018. Dirigida por David Leitch, 'Deadpool 2' vuelve a contar con Reynolds como protagonista y estará acompañado por Josh Brolin interpretando a Cable y Zazie Beetz en el papel de Domino.

Hoy, 50.000 cómics gratis



En Estados Unidos hay un día especial para el cómic más allá de las convenciones. Cada primer sábado de mayo las tiendas de tebeos del país estadounidense reparten un ejemplar gratuito para fomentar la lectura de la historieta y el éxito ha sido tan notorio que las grandes compañías comenzaron a guardar algunos de sus lanzamientos para la fecha con el objetivo repartir un 'caramelo' que enganchara a futuros compradores.

En España, se ha adoptado de manera paulatina la costumbre para la segunda semana de mayo (aunque, algunas tiendas especializadas comparten con Estados Unidos la fecha del primer sábado para sus tebeos norteamericanos). No obstante, este 13 de mayo 2017 apunta a mejorar gracias a la oferta. Según los organizadores del 'Día del Cómic Gratis', se repartirán 50.000 ejemplares entre más de un centenar de librerías repartidas por 34 provincias, mientras que en su primera edición (2010) ofrecieron 2.000 tebeos en siete tiendas.

Entre la docena de tebeos gratuitos habrá novedades seductoras como 'Ninjak', punta de lanza de la editorial Hidra (Medusa Cómics) con el desembarco del universo Valiant -alternativa a los superhéroes Marvel y DC- en España. «El objetivo es acercanos a los lectores», avisan desde la editora de 'X-O Manowar' y por ello han elegido el número 1 de un personaje con futura serie de televisión. Con el particular espía y experto en artes marciales tratarán de llamar la atención sobre una colección que comenzará a publicarse en tomos desde el verano.

Otras 16 editoriales se apuntaron al 'Día del Cómic Gratis' con productos que suelen enfocarse al público adulto y juvenil. Fandogamia luce su 'Cazafantasmas' junto a su irrenunciable manga ('Tramas agridulces', en este caso), otras ofrecen productos atractivos como el primer capítulo de la edición americana de 'Ether' (Astiberri), de Matt Kindt y David Rubín o el ejemplar inédito a color con dos historias cortas de Usagi Yojimbo (Planeta Cómic).

Así, sin pagar un euro los lectores más interesados podrán recabar varios tebeos durante el día antes de volver con el botín a casa sólo por visitar las tiendas. Incluso algunos han sacrificado horas de sueño porque entre los más variados presentes también habrá lujos como los que ofrece la librería Akira en Madrid (galardonada como la mejor tienda de cómics del mundo en 2012). Allí, algunos fanáticos suelen han hecho cola desde las seis de la mañana porque sabían que tendrían premios especiales e inesperados por su particular 'madrugá'. Sesiones de firmas, presentaciones de colecciones, charlas con autores y talleres infantiles, serán algunas de las actividades complementarias en las diferentes librerías.

Las tiendas que surten a los aficionados durante el 'Día del Cómic Gratis' pueden consultarse en su página oficial: http://www.diadelcomicgratis.com/#rtiendas

jueves, 11 de mayo de 2017

Cuando el fontanero es el único sin superpoderes


¿Quién no desearía tener superpoderes? Pero, ¿y si ese deseo se cumpliera para toda la humanidad? Rob Williams plantea en 'Ordinary' (Grafito Editorial) un escenario en que todos los hombres (menos un fontanero) ha sido contagiados por un virus que les convierte en mutantes, superhumanos o cualquier deformación que les lleva mucho más allá de la simple capacidad de la especia. La cuestión es si el cambio será una bendición o una maldición.

La historia de Williams ('Juez Dredd', 'Escuadrón suicida') plantea dos discursos para el debate. Por un lado, el caos y las ambiciones desatadas por la epidemia en el mundo. Con los gobernantes de Estados Unidos como la sempiterna cabeza de Occidente en situaciones de apocalipsis, el guionista enseña hasta dónde es capaz de alcanzar la ambición sin límites y el radicalismo. Por el otro lado, el protagonista es involuntario porque se siente hundido por su aparente mala suerte y perseguido por quienes quieren que el nuevo mundo de superhombres se mantenga. El fontanero comienza como un tipo poco recomendable y prerezoso con mala reputación, deudas y divorciado que sólo se acuerda de su hijo cuando ha avanzado el cataclismo. De la mezcla surge un tebeo de ciencia ficción con superhéroes y magia sin pausa, aderezado con algunas sorpresas en la peculiar serie de pruebas para el único hombre sin poderes que ha publicado en España la editorial valenciana Grafito.

El dibujo está a cargo de Matt Brooker (D’Israeli) y recupera la apariencia habitual de superhéroes, villanos y mutantes para completar una peculiar fauna con gigantes, seres divinos, no muertos, seres antropomorfos y un increíble abanico salido de su imaginación. El lápiz de 'Sandman', 'La guerra de los mundos' o 'Leviathan' fabrica villanos y héroes a su antojo con una acertada combinación de colores y enfoques para combinar las diferentes amenazas de la aventura. Así, el cómic autoconclusivo desarrolla grandes posiblidades gráficas a través de los personajes para apoyar una trama que presenta un no muy habitual debate ético sobre si sería bueno proporcionar a toda la humanidad un poder inusual.

Snoopy cambia de dueño por 345 millones de dólares


El grupo canadiense DHX Media desembolsó 345 millones de dólares para obtener la propiedad de dos famosos personajes de historietas, Snoopy y Fresita, según un comunicado publicado el miércoles. Ya propietario de los derechos de varias figuras del mundo del entretenimiento infantil como los Teletubbies, el Inspector Gadget y Caillou, entre otros, DHX compró estos nuevos personajes a la firma estadounidense Iconix Brand Group.

Iconix había a su vez comprado a los Peanuts, una pandilla de niños junto al perro Snoopy creados en 1950 por el dibujante estadounidense Charles Schulz, por 175 millones de dólares al grupo de medios E.W. Scripps en 2010. La familia de Charles Schulz conserva el 20% de participación en los Peanuts, y el resto pasa a ser de DHX.

Fresita, que en algunos países se conoce como Frutillita, fue lanzada en 1979, y es una niña que usa ropa rosada y con fresas impresas en su ropa.

Con el tiempo Peanuts y Fresita se comercializaron bajo múltiples formas como juguetes, programas televisivos e incluso filmes. La película animada "Snoopy & Charlie Brown: Peanuts, La Película", que salió en noviembre de 2015, obtuvo ingresos por 246 millones de dólares en todo el mundo, según el sitio especializado Box Office Mojo.

Para adquirir los dos personajes a un precio superior a su propia cifra de facturación anual (304 millones de dólares en el ejercicio fiscal 2015-16 concluido en junio), DHX tuvo que pedir prestado. El grupo recurrió principalmente a un crédito renovable, un préstamo bancario y uno obligatorio para completar la operación.

miércoles, 10 de mayo de 2017

El cómic periodístico


El cómic nació con la página titulada The Yellow Kid and His New Phonograph, creada por Richard Felton Oucault, que fue publicada en el New York World en 1896 y considerada la primera historieta tal como la conocemos hoy en día. El cómic se usaba como arma comercial con la que pretendían hacerse la competencia los famosos magnates de la prensa norteamericana Joseph Pulitzer -que dio su apellido a sus propios y prestigiosos premios de prensa y literatura- y William Randolph Hearst, el mismísimo Ciudadano Kane de Orson Welles.

A partir de ahí surgen los comic-books, al principio recopilando los cómics de prensa y luego creando nuevos personajes. Mientras tanto, las viñetas y tiras de humor gráfico continúan en la prensa pero no como entretenimiento, sino con una función similar a las columnas de opinión.El cómic se popularizó de la mano del periodismo, por eso no es de extrañar el nacimiento de un nuevo género: el cómic periodístico, que está caracterizado por la narración de contenidos de actualidad importando códigos del periodismo para informar sobre hechos reales y con voluntad de veracidad.

El pistoletazo de salida de este nuevo género periodístico lo marcó en 1992 la entrega del premio Pulitzer al historietista Art Spiegelman por su obra Maus. Pese a los evidentes elementos de ficción, el mecanismo de base del historietista para llevar a cabo la documentación se fundamenta en la entrevista.

Los hechos que narra Art Spiegelman son contrastados mediante fuentes testimoniales como su propio padre, un judío superviviente de los campos de concentración nazis, o las fotografías que mezcla con sus ilustraciones. Spiegelman dota su relato de veracidad, honradez y autenticidad, características inherentes al Periodismo y a la Historia.

Lo que importa es el rigor, no el soporte. Esa es la consigna de los creadores que utilizan el cómic como vía para sus trabajos periodísticos. Entre ellos destacan el maltés Joe Sacco, el canadiense Guy Delisle y la estadounidense Sarah Glidden.

Joe Sacco es el autor más representativo por su labor en el cómic periodismo a lo largo de dos décadas. Este dibujante que se licenció en Periodismo en 1981, tuvo que esperar hasta mediados de los 90 para que su nombre y sus cómics fueran tenidos en cuenta por los editores.El cómic como forma de contar conflictos armados fue la senda iniciada por Sacco con Palestina y por ahí llegaron Gorazde: zona protegida (2000), El mediador (2004), también centrada en el conflicto de la ex Yugoslavia, o Chechen War, Chechen Women (2008).

Palestina fue editado originalmente por la editorial alternativa estadounidense Fantagraphics Books, primero en nueve comic-books entre 1992 y 1995, y luego en un volumen recopilatorio en 2001.

En 2009 retoma el conflicto en Gaza con Notas a pie de Gaza, obra en la que Sacco muestra en viñetas su investigación sobre lo ocurrido en 1956 en los campos de refugiados de Rafah. Está previsto el salto de este cómic al cine, adaptado por Denis Villenueve.

Sacco, como protagonista de su cómic periodístico, deambula por Cisjordania y por la franja de Gaza hablando, tomando notas. El conflicto de los territorios ocupados de Palestina se convierte en este libro en el testimonio sobre el terreno del autor, realizando entrevistas, visitando lugares, comprobando la intransigencia de algunos en ambos bandos, la dureza de los campos de refugiados, la presencia de militares israelíes…

Joe Sacco cuenta la experiencia que vivió en los territorios ocupados durante los últimos años de la primera intifada (1991-1992). Comprobamos, de la mano de los propios palestinos, las implicaciones económicas de la situación, con los refugiados reducidos a mano de obra dependiente de la economía israelí.

Palestina es una obra con una visión claramente propalestina, una postura fuera de lo normal en EE. UU. Para el lector europeo, acostumbrado a oír la versión propalestina, se trata de un cómic que cuenta lo que la prensa muestra a diario, de modo que pierde parte de la carga que tiene en los Estados Unidos.

Palestina: en la Franja de Gaza ha atraído la atención de círculos ajenos al cómic, como lo demuestra haber sido galardonada en 1996 con uno de los prestigiosos American Book Awards y en 2002 con el Premio a la Mejor Novela Gráfica en la Book Expo America.

martes, 9 de mayo de 2017

Zapico lleva la sangre de la revolución minera al cómic


Un líder minero está a punto de hacer una arenga revolucionaria mientras dirige a sus compañeros a tomar Oviedo. Se le atasca la voz cuando en la cuneta, donde yacen varios cadáveres de la Guardia nacional, dejados por otros sublevados que han pasado antes que ellos, un cuervo le arranca un ojo a uno de ellos. “Esto terminará mal”. “Lo sabían y lo asumían” los mineros que el 5 de octubre de 1934, en un intento de mejorar sus miserables y durísimas condiciones de vida, cogieron las pocas escopetas de caza que tenían y, eso sí, la dinamita que usaban para extraer el carbón, y protagonizaron la Revolución de Asturias, la última revuelta obrera de Europa, sangrienta y fracasada, que duró apenas dos semanas y se convirtió en triste preludio de la guerra civil. Lo sabían las fuerzas del Gobierno de la República de Lerroux, que intentaron sofocar la rebelión, al principio sin éxito, luego a sangre y fuego con las tropas moras de África de Franco y el teniente coronel Yagüe. “Lo sabían” la aristocracia y la burguesía asturiana, que desde sus privilegiadas casas vieron cómo los mineros conquistaban las calles de la capital. Y “lo saben” bien los personajes de ficción del segundo tomo de la ambiciosa ‘La balada del norte’ (Astiberri), con los que el dibujante Alfonso Zapico, nacido en 1981 en Blimea, en plena cuenca minera del Nalón, rescata la historia y aquel memorable origen del “universo” en que se crió, un “mundo que se muere”.

“Me di cuenta en el 2013, con las huelgas mineras y el cierre de las minas”, recuerda Zapico, sobrino de minero jubilado a los cuarenta y pocos con secuelas físicas del trabajo en los pozos. El autor entonces ya vivía en la francesa Angulema, epicentro europeo de la historieta, donde recaló por una beca para su investigación de la vida de Joyce, ‘Dublinés’, que le valió el Premio Nacional de Cómic 2012. “Había escapado de Blimea, en lo profundo del valle. Si hubiera seguido allí no hubiera tenido la perspectiva para ver de dónde venía, para entender que mi suelo de referencia estaba desapareciendo y aferrarme a mi identidad y mi memoria”.

Lo contaba este fin de semana, mientras recorría los escenarios de aquella Revolución del 34, que estalló siguiendo el llamamiento de una huelga general en todo el país, y que el dibujante ha llevado a la viñeta en lo que se ha convertido en una trilogía. La tercera parte no llegará hasta dentro de un par de años. Zapico paseó con un puñado de periodistas por las calles del centro de Oviedo, donde aún se ven los impactos de bala en los muros de la Catedral, el antiguo cuartel de carabineros o el teatro Campoamor (donde se entregan los Premios Príncipe de Asturias), que la guardia de asalto gubernamental incendió para que no lo tomaran los mineros, como tantos otros edificios emblemáticos.

No faltó un viaje a las cuencas, una forma de vida en extinción, pobladas por mineros jubilados y viudas, sin futuro para los jóvenes y a años luz de la burguesa capital. Recorrió Zapico el pozo Venturo, en la Güeria, el pozo San Luis, en el que se inspiró para el cómic, o el Museo de la minería, en El Entrego. Porque si ‘La balada del norte 1’ presentaba el escenario y los personajes, el tomo 2 “es un intermedio bélico, caótico y con mucha acción y con dos frentes. Uno de exteriores, con enfrentamientos bélicos, y otro de interiores, en casas donde chocan y conviven dos mundos”: dos clases sociales, una opresora y otra oprimida, y donde queda reflejada la inoperancia de los mandos de las fuerzas de seguridad y del Gobernador civil de Asturias.

Esos dos mundos los representan unos personajes que cuentan la historia en mayúsculas de la revolución a través de su “intrahistoria”, entrando en casas y cuarteles, en la vida cotidana de aristócratas, burgueses y mineros: por un lado, el marqués, cacique y dueño de la explotación minera (para el que Zapico se inspiró en el de Comillas), y su hijo Tristán, enfermizo, bohemio e intelectual. Por otro, el honrado capataz y líder minero Apolonio y su hija Isolina, que de criada del marqués se convierte en miliciana tras enamorarse de Tristán. “A la gente, cuando dejaba de trabajar en la mina solo le quedaba morirse, tenían poco que perder pero aún así temían que su miseria empeorara”, apunta.

“Todos ellos son seres humanos contradictorios, con todas sus dudas. Están construidos de materiales reales, de anécdotas de mi familia y cosas que me contaron”. Dos universos que en la actual sociedad asturiana siguen sin reconciliarse, apuntan los historiadores, donde los hechos aún divergen según qué bando los cuenta.

Por eso, aunque sean de ficción y puedan parecer arquetipos, los personajes “son creíbles”, cuenta el autor de ‘El otro mar’, que se considera “clásico y de pocos experimentos”, tanto en el dibujo como en el seguir los pasos de “la novela clásica del XIX”. “Así puedo hacer lo que me interesa, contar historias y llegar con ellas a un lector más amplio, más universal y generalista, que no tiene que porqué ser lector habitual de cómic”.

UNA SOCIEDAD MACHISTA

No olvida el recorrido en las cuencas el monumento a Les Carboneres, las obreras que trabajaban transportando el carbón con palas en el exterior de los pozos, igual que no olvida Zapico a las mujeres en la figura de Isolina, que se pelea con su padre porque no la ve en el papel de miliciana, que ayuda a los sublevados con el avituallamiento y hasta se hace con un fusil. “Las mujeres tuvieron un papel fundamental y fueron un pilar en las sociedades mineras, donde había un machismo enorme. Eran invisibles pero sin ellas nada habría sido posible en la vida cotidiana. Eso llega hasta hoy, yo lo he percibido en mi propia familia. Es una paradoja que aquellos mineros que con los sindicatos luchaban por la igualdad y por mejorar sus condiciones de trabajo volvían a casa y tenían a sus mujeres sometidas”.

Isolina también protagoniza un tú a tú con una esposa de abogado burguesa de Oviedo. “Pertenece a una clase social privilegiada, en teoría no debe preocuparse de nada pero tiene su propio tormento interior y sus problemas por ser mujer, relegada a ama de casa y a cuidar del marido y los hijos”.

Todos sabían que aquella revolución de Octubre acabaría mal. Zapico es el único que ahora sabe qué pasará en el tercer volumen. “El final es dramático. Es una revolución que se perdió. Pero no es un libro triste”. Y avisa, no todo será la desmedida represión posterior.

lunes, 8 de mayo de 2017

Un Cristóbal Colón cascarrabias


Cristóbal Colón podía estarse quieto. Y cuando se obligaba a hacerlo terminaba mal. Así le pasó en una vida en que sus viajes fueron su mejor legado, pero cuando trató de gobernar el Nuevo Mundo terminó en las nuevas cárceles. Por eso, Marc Tinent y Lourdes Navarro escogieron la faceta de explorador para dibujar la ficción 'Viejos descubridores', obra que ganó en 2016 la beca Carnet Jove Connecta't al Còmic y que ha sido publicada por el sello 'eVolution' (Panini).

No obstante, el Cristóbal Colón ideado por Tinent y dibujado por Navarro es un cascarrabias al que le cuesta moverse de la taberna porque está jubilado y el cuerpo no le aguanta. Así, lo que conseguirá que se aventure en una aventura con aires a epílogo serán el empuje del aguerrido Alonso de Ojeda, la ambición, los celos y su mal humor. Se quejará por tener que compartir rumbo con Américo Vespucci, al que reclamará su mérito constantemente, y se embarcará a la búsqueda de Ponce León y una supuesta Fuente de la Juventud.

Al contrario de lo habitual en estos relatos de aventuras, los autores se recrean con las numerosas peleas de egos y los problemas de la vejez para diversión del lector. Así, los ancianos del cómic se acercan al público juvenil con los insultos, bromas, ataques y reacciones de instituto de ilustres figuras de los libros de Historia. La historieta se completa con magia, caníbales, persecuciones y enigmas más allá de una rápida lectura. Incluso la estructura y el color de la obra se complican y adaptan a cada fase de la historia en un tebeo que no se refugia en la lectura fácil y que sorprende a la vista con su creación de atmósferas con diferentes tonos y viñetas según la trama. Eso sí, sin que Cristóbal Colón se desprenda de la personalidad de cascarrabias ni cuando sus compañeros están en las últimas.

domingo, 7 de mayo de 2017

«Que el sexo sea un personaje más en el universo Marvel es imperativo»


Hace cuatro décadas, un joven de San Roque vio cómo un amigo le abría las puertas de la industria del cómic gracias a que se llevó unos dibujos a escondidas. Hoy, aquel gaditano puede presumir de haber dibujado colecciones estrella de Marvel y DC como 'Los Vengadores' o 'Superman' y de que Stan Lee tratara de seducirle para que se quedase en 'La Casa de las Ideas'. Es Carlos Pacheco, un autor con personalidad y experiencia como para extender sus reflexiones desde su ingente conocimiento del mundo de los superhéroes hasta la política o el arte sin callar sus odios y amores por las viñetas.

¿Qué le queda a quien ha dibujado a 'Superman' en DC y a 'X-Men' en Marvel?

Lo que queda sobre todo es la ilusión personal. Durante un tiempo te involucras pensando en lo que te gustaría trabajar con los personajes con los que has crecido y después te queda poder ilusionar a alguien con lo que haces, especialmente con personajes con los que no tienes ningún tipo de empatía como el es el caso de Superman, que es alguien con quien nunca conecté. También queda intentar hacer algo que pueda ser recibido con agrado por los aficionados y por la gente que coja un cómic por primera vez y lograr que ese individuo pueda llegar a convertirse en su nostalgia, por decirlo de alguna manera.

Desde la experiencia, ¿cómo se consigue mantener el interés de los lectores por personajes de más de 50 años?

La manera en que se llega es obviando que tienen esos años. Durante un tiempo la continuidad fue uno de los grandes ladrillos del universo Marvel. Es difícil que una línea biográfica continúe después de cincuenta y tantos años porque la manera de reflejar el mundo real va cambiando. Esos personajes tienen que cambiar aunque conserven el enfoque, aunque se conserve la cabecera y, durante muchísimos años, el aspecto iconográfico del personaje... y ya ni eso porque se cambia todo absolutamente. Lo que Marvel quiere es que todo se cambie para que nada cambie, pero me temo que no es así.

¿Es bueno el boom de las películas de superhéroes para los cómics?

Tengo mis recelos sobre el hecho de que eso las películas puedan ayudar a incrementar ventas porque creo que no es así. Lo que sí es cierto es que los beneficios que generan las películas hacen que estemos más tranquilos. Cuando Marvel vivía de vender tebeos había que vender tebeos y ahora mismo no es necesario. En ese sentido se vive un poco más relajado y más tranquilo, pero por otro lado tenemos esa presión de la gran multinacional que es ahora Disney detrás. La fecha de entrega es inamovible y aunque antes tenías esa presión de la venta no tenías la presión de la entrega.

¿Hay alguna idea de las películas que le hubiera gustado trasladar del cine a los cómics?


Evidentemente es otro mundo. Cuando el aficionado se encuentra con que la película no responde a la idea que él tenía, la respuesta tópica, casi de cuñado, es que es otro medio. También es otro medio en el camino inverso. No entiendo por qué hay que hacer ese camino de ida y vuelta para encontrar lo que ya teníamos. Si lo que teníamos ya funcionaba sigamos por ahí. No veo la necesidad, pero otra cosa es desde el punto de vista empresarial. Si un personaje gana popularidad en el mundo del cine lo lógico es que le dé ese espacio como ha hecho con personajes como Viuda Negra o incluso Iron Man. En el mundo del cómic Iron Man jamás había funcionado. De hecho, en Marvel no se lo esperaban. Yo he hablado con editores como Nick Lowe y me decía que nadie en Marvel entendía el éxito y míralo, es uno de los más populares, desbancando incluso a Spiderman o al propio Lobezno.

¿Se ha notado la compra de Marvel por Disney con algún tipo de censura, más allá de que Marvel no quiere sexo en sus páginas?

El sexo no existe y sinceramente estoy cansado de decirlo, pero no dejaré hacerlo: creo que es exactamente imperativo trabajar con el sexo en las historias. No tiene sentido que, hoy que en internet un chaval tiene acceso casi ilimitado a cualquier forma de sexo que te puedas imaginar, dar la espalda eso. Si ves cualquier serie televisión que potencialmente podrían ser el mismo 'target' que podemos ser nosotros uno de los motores de las historias es el sexo. No estamos hablando de genitalidad ni de pornografía, estamos hablando de otra cosa. El incluir el sexo como algo que mueve a los personajes de arriba a abajo a mí me parece un imperativo necesario. En el cine y en las series de televisión es un elemento absolutamente presente y sin embargo en el cómic de Marvel es un complemento ausente.

Especialmente porque otras compañías, como podría ser Dark Horse, sí lo incluyen.


Marvel tenía que dar ese cambio sin mirar si otros lo hacen en el medio sino mirando en general. Precisamente el gran problema que podríamos entender que tiene una compañía como Marvel o como DC no es las ventas que ellos podrían tener sino la presencia que tiene el cómic hoy en día en el mundo, que cada día es menor y ya no es ese elemento de cultura popular que fue hace un tiempo. Hay que ponerse las pilas y mirar a otros medios y tirar para adelante.

Usted ha trabajado en dos etapas en Marvel. ¿Alguna vez ha conversado con Stan Lee, la leyenda de 'La Casa de las Ideas'?

Sí me he cruzado con Stan Lee. Es un tipo muy entrañable. Lo conocí hace muchos años y en las convenciones él siempre tiene la deferencia de hacer una ronda para saludar a todos los artistas, aunque ahora está bastante mayor. Me quedé con las ganas de trabajar con él, tuve la ocasión de hacerlo cuando salió la primera película de Spiderman. Me ofrecieron hacer la adaptación al cómic con él. Me hizo mucha ilusión, lo hicieron con la idea de que no me marchase de la editorial, pero ya había dado mi palabra que me iba (a DC). Siempre me quedará esa espinita clavada de que no trabajé con el gran Stan Lee. Bueno, tampoco habría trabajado con él, sino con sus ayudantes (ríe).

Otro guionista de renombre es Chris Claremont y todavía no han conseguido trabajar juntos.
Es mi amigo y esa es otra pelea que tenemos, la de intentar encontrar ese hueco en las agendas de ambos. Hace tiempo estuvimos dándole vueltas para hacer una historia de John Carter. Fue meses antes de que se estrenara la película, pero con el estreno ya nos chafó todo todo el plan. De todas maneras, no me puedo quejar de los guionistas que me han tocado.

¿Con cuál ha disfrutado más?

Uff. Muchas veces no depende solamente de la historia que te dan sino de cómo te facilita el trabajo. Para mí 'El escuadrón siniestro', una de las últimas cosas que me han dado, fue una maravilla porque Marc Guggenheim, el guionista de televisión y ahora de cómics, es un escritor con ideas estupendas que conoce a los personajes y que nunca se deja nada atrás. No ocurre esa típica secuencia en la que después de dibujar varias páginas un personaje dice: «Y en ese momento saca la espada que tenía en la espalda». ¿Pero cuándo llevaba una espada en la espalda? ¿por qué no me lo ha dicho antes? Ese tipo de cosas muchas veces te obligan a tener que ir hacia atrás y retocar cosas y Marc jamás se ha dejado nada en el tintero. Su manera de manejar a los personajes es muy cercana la mía, la forma de llevar la acción y por otro lado las referencias que te ofrece me facilitan mucho el trabajo porque tanto él como, por ejemplo, ahora James Robinson acostumbran a enviarte referencias de lo que quieren. Tú las buscas si quieres algo más, pero ellos son conscientes de que hoy en día, aunque Google esté ahí, te quita tiempo y eso es lo que menos tenemos.

¿Se gustó con tanta acción en 'El escuadrón siniestro'?

La acción no es algo que a mí me lleve a dibujar cómics. Es algo sumamente importante y dentro de la plástica del superhéroe es un elemento vital, pero me motivan más otros componentes de la narrativa. La ventaja que tenía 'El escuadrón siniestro' es que eran malos, era un tebeo interpretado por tipos malos y eso siempre es muy divertido. He hecho una colección en la que los protagonistas son los dictadores del universo y otra en la que se habla de 'Occupy Avengers' (Vengadores indignados). Me resulta muy interesante a la hora de trabajar porque te aleja del topicazo del héroe monolítico tipo Superman, que tienes que buscar los problemas para que los tenga.


La violencia es algo que en Marvel no está mal visto. Es cierto que por aquello de de ser un tebeo aparte y no estar protagonizado por héroes me dieron un poco más de cancha incluso con la parte erótica. Pudimos trabajar alguna secuencia de Hyperion y Warrior Woman con cierto nivel de intensidad no visto. Había algún polvo por ahí que agradaba muchísimo dibujar, pero cuando vuelves a la situación normal otra vez tienes que aceptar los patrones habituales del trabajo y volver al redil de cierto grado de violencia y cero sexo.

La magia se reservaba para 'Arrowsmith', ese proyecto en el que pudo crear a su propio personaje.

No tiene nada que ver con los superhéroes. Cuando lo hicimos hace unos años nuestra idea era precisamente escapar a esos elementos que tienen en común los cómics de superhéroes, pero al mismo tiempo sin olvidar al lector de superhéroes. Queríamos que no tuviera esos clichés o esos tópicos del tebeo de superhéroes y los elementos que lo definen. Queríamos, siempre lo tuve claro y lo hablaba mucho con Kurt Busiek, hacer nuestro particular 'Kamandi', un cómic que Jack Kirby escribió y dibujó para DC que no tenía que ver con los superhéroes, pero que amábamos aquellos que leíamos ese tipo de material y que entendimos mejor que ningún otro.

Su última obra en el mercado ha sido 'Vengadores indignados'. ¿Ve futuro a unos superhéroes 15-M?
Veremos a ver lo que dura porque salió cuando nadie esperaba el cambio presidencial, cuando (Barack) Obama estaba en su gloria. Vamos a ver lo que aguanta y no será por falta de calidad. No lo digo por mí sino porque quien me sustituye (después de los cuatro primeros números) es otro artista español, Gabriel Walta (candidato a un premio Eisner por 'La Visión'), y espero que a la colección le quede mucho tiempo. Viene de los tiempos del 'Occupy Wall Street' y no son mejores tiempos ahora mismo para promocionarse con ese tipo de lemas.

¿De cuál de sus personajes se siente más orgulloso?

Me siento muy orgulloso de todas las colecciones, incluso de los trabajos en los que no pude dar todo lo que me hubiese gustado. Otra cosa es que fuera el 100 % de mi 100 %, pero nunca ha bajado el nivel porque el personaje no sea de mi agrado o porque no haya tenido ese vinculo. Al contrario, si supone un desafío para mí es mucho mejor porque le añado un punto de adrenalina extra. Pero por decirte alguno, me siento muy contento con mi período con 'Superman' o con 'Los 4 Fantásticos'. Después, hay colecciones que tomas con mucha ilusión pero llegan épocas malas en tu vida y el proyecto se derrumba, pero eres consciente de lo que se ha hecho aunque los demás no lo sepan. Tú eres consciente de esas circunstancias y eso te vincula con esos personajes mucho más allá de lo que nadie pudiera dar. Otra colección que me gustó mucho, aunque no el acabado -creo que el equipo creativo se equivocó y buscó un grupo de entintado que no encajaba muy bien con mi estilo-, fue el 'Ultimate Thor', que me parece que es uno de mis trabajos favoritos. También 'El escuadrón siniestro', la reconversión del Capitán América de Sam Wilson y 'Avengers Forever'.

Y todo eso con la carrera de Biología.

Había que hacer algo para que tu padre se sintiera orgulloso contigo, porque eso de ser dibujante en aquella época no daba mucho caché social.

¿Ha servido para algo esa formación?

Mi especialidad es la biología marina, así que como mucho para dibujar bichejos. Como decía (Quentin) Tarantino cuando le preguntaban, el aprendió de cine antes de ir a la escuela. Yo no he ido a ninguna escuela de cómics, yo he ido a los cómics después de ir a la escuela. El aprendizaje que yo he tenido no es de los cómics, pero sí enfocado a los cómics. Es estudio de anatomía, podrá parecer pretencioso, y aunque no haya sido muy bien asimilado no sólo influyen John Buscema, sino que también está Rafael o Miguel Ángel. En el trabajo artístico te influye todo lo que hay alrededor del mundo gráfico y artístico. Para mí, el cómic es una parte del arte y todo lo que pueda ayudarte a hacer el mejor cómic es bienvenido. No solamente lo he extraído a partir del mundo del cómic, aunque es un porcentaje más grande de aprendizaje de mi 'background' que conforma tu propia biografía y que te conforma como artista.

Porque, aunque se dibuje para DC o Marvel, ¿sigue enfocado como algo artístico?

Claro. La diferencia entre el cómic artístico y el comercial no la he entendido nunca. De hecho, considero más difícil el hacer un cómic con unas obligaciones añadidas externas a ti, que uno en el que estés realmente involucrado. Yo me involucro con cada una de mis historias, intento hacer lo mejor posible utilizando todo lo que sé. Podrá ser cuestionado o no, dependiendo de quien lo vea, pero desde mi perspectiva yo no establecería una diferencia significativa entre hacer un trabajo para Marvel o para cualquier línea editorial europea. Trabajaría con la misma intensidad tanto en un caso como en otro.

Evidentemente, cambiaría los parámetros con los que haría esa historia de la misma manera que lo hago cuando trabajo con un personaje distinto. No es lo mismo hacer una película del Oeste que hacer una película de cine negro o una bélica o una satírica o erótica. Cada género, incluso el género de autor, tiene sus propias reglas y te tienes que someter y aceptar los decálogos que sobre esos géneros están escritos. Por eso, si hiciera cómic europeo seguiría los decálogos del cómic europeo, pero eso no significa que para mí sea menor. Para mí tener que trabajar con una presión editorial fuerte, tener que trabajar siendo bueno y siendo rápido es un extra. Le añade un aprendizaje en algo que mucha gente se siente orgulloso de serlo, que es ser un profesional.

¿Es el cómic europeo una asignatura pendiente para usted?

'Arrowsmith' tiene ese punto de conexión con el cómic europeo. De hecho, en Francia funciona de maravilla. Las ediciones francesas de 'Arrowsmith' son preciosas y tienen muchísimos aficionados allí. Me pidieron incluso presentarlo en una de las zonas en el norte, lindando con Bélgica, dónde más se había visto dañada por la Primera Guerra Mundial y donde más intensa había sido. Mi débito con el cómic europeo está muy bien cubierto por 'Arrowsmith' en ese sentido. Difícilmente podría ser o me interesaría incluso hacer un tebeo exclusivamente europeo, de la misma manera que me cuesta normalmente hacer un tebeo exclusivamente norteamericano porque me considero un híbrido de los dos mundos. Yo era un aficionado al cómic europeo antes que al cómic Marvel y estuve ahí cuando apareció Totem, Blue Jeans, Cairo y todas las revistas de finales ochenta. Estuve pagando la factura de los colegios de esa gente (ríe).

¿Ha conseguido enganchar a su hijo a los cómics?

Para nada. En absoluto. Ni ganas. Él vive muy bien al margen de los cómics y soy yo el que ha estado aprendiendo durante muchos años de las cosas que a él le han ido gustando. Lo he vampirizado muy bien, me he aprovechado de su crecimiento y ahora mismo le envidio porque tiene una vida de escándalo.

Una última reflexión, ¿Qué ha cambiado en el mundo del cómic desde que comenzó su carrera?

Han cambiado muchísimas cosas. El mundo de los cómics en los últimos años ha dado un vuelco radical. Las ventas ya estaban mal hace unos años, han aparecido las películas como elemento 'Blockbuster', no como aquellas series de Hulk o de Spiderman que eran un producto de serie B absoluto. Y se han convertido en un competidor grande, que somos nosotros mismos, nuestros personajes en otros medios.

Aparecen otras formas de hacer historietas que a mí me parece absolutamente interesantes como la novela gráfica, que es un tipo de historieta que siempre ha estado ahí, que siempre se ha contado, pero que a la hora de vehicularlas en un único volumen me parece un fenómeno interesante aunque sean historietas de toda la vida.

Por otro lado, tenemos otro competidor más que duro al que me encantaría aliarme, que son los videojuegos. La producción, la consolidación o incluso el crecimiento de los videojuegos en los últimos años es absolutamente apasionante. Es una narrativa en la que el jugador no es un elemento pasivo sino que es un elemento más de la historia que puede modificar no solamente lo que ocurre sino cómo ocurre, mover la cámara. En cierta manera, estás codirigiendo tu propia película. Antes, en un cómic, Neal Adams te hacía un picado y un contrapicado y sorprendía absolutamente a los lectores con visiones de la realidad que no eran habituales. Hoy día haces eso moviendo un pulgar. Ya no puedes utilizar ese elemento en el mundo del cómic para sorprender porque la mayoría de los lectores son jugadores y eso lo hacen constantemente con el pulgar. Mueven la cámara arriba y abajo y en todas las direcciones. Tienen todo aquello que hasta hace poco sólo unos pocos podían ofrecer. También el mundo gráfico y narrativo con la aparición de las series de HBO o de Netflix ha cambiado.


Por otro lado, la aparición de las redes sociales ha cambiado la manera de relacionarte con el aficionado y el resto de profesionales. Antes de las redes sociales, dibujar cómics era un trabajo casi monástico, te metías en tu celda y no tenías contacto casi con nadie. Hoy trabajas con una ventana abierta al mundo. Tanto con Twitter como Facebook tienes la oportunidad de dar tu opinión, contactar, comentar, enfadarte o dar ciberhostias.