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sábado, 29 de junio de 2019

'El violeta', la historia en cómic de la represión franquista contra el colectivo LGTBI en Valencia


Antonio Ruiz tenía apenas 17 años cuando fue detenido por la policía franquista por su condición de homosexual, violado, encarcelado durante tres meses en Badajoz y desterrado un año en Dénia.

Su terrible historia personal ha servido a los autores de El violeta Marina Cochet (ilustradora), Antonio Santos y Juan Sepúlveda (guionistas) para hilar una historia de la represión franquista contra el colectivo LGTBI en Valencia durante el franquismo. "Me impactó mucho conocer el miedo que sentían y cómo se tenían que esconder", cuenta el escritor Juan Sepúlveda (Valencia, 1982).

La Brigada Criminal de la policía franquista "hacía redadas todas las noches en los ambientes que frecuentaban los homosexuales", cuenta a eldiario.es Antonio Ruiz, de 61 años y presidente de la Asociación de Ex Presos Sociales. "Era un ambiente muy gris y oscuro, siempre nos protegíamos los unos a los otros y nos poníamos motes, nunca nos llamábamos por nuestro nombre, era un ambiente muy negro y tétrico", añade. Con tal panorama de fondo, las personas LGTBI se veían obligados a "tener sexo de malas formas y poco higiénico". Además, "todos los que fueron represaliados tuvieron que pasar por la prostitución hasta que pudieron rehacer tu vida".

El cómic, que ya va por la segunda edición y que se expone estos días en Las Naves, narra una trama cruda y dolorosa que a medida que avanza la narración abandona la historia personal de Antonio Ruiz para abarcar otros fenómenos, como el papel de la Iglesia, los tormentosos matrimonios de conveniencia o el campo de concentración para homosexuales de Tefía que las autoridades franquistas montaron en Fuerteventura entre 1954 y 1966, uno de los 296 que existieron durante la dictadura en España, según los cálculos del periodista Carlos Hernández de Miguel, autor de Los campos de concentración de Franco (Ediciones B, 2019).  

La policía franquista tuvo un papel muy relevante en la persecución del colectivo LGTBI en España. El agente de la Brigada Político Social y activo escritor de extrema derecha, Julián Carlavilla, publicó Sodomitas (Nos, 1956), una suerte de tratado que considera que "la severidad hitleriana para con los homosexuales, con haber sido grande, no evitó, ni mucho menos, todo el mal". El comisario Carlavilla, que incluso relata una "visita oficial al campo de Orianenburgo" en pleno nazismo, escribió su libro propagandístico "para mostrar el peligro que es el sodomita para la Patria pero también (…) para la sociedad y, sobre todo, para la familia". La Iglesia católica tuvo, en el caso de Antonio Ruiz, un papel importante; no en vano fue una monja quien lo denunció. "Vivíamos en un Estado nacional católico y ahí la Iglesia partía el bacalao igual que La Culona [Francisco Franco]", dice Ruiz.

La represión de la homosexualidad masculina es un "tema habitualmente soslayado y en ocasiones campo de tópicos repetidos", sostienen los historiadores José Babiano, Gutmaro Gómez Bravo, Antonio Míguez y Javier Tébar, coautores de Verdugos impunes. El franquismo y la violación sistémica de los derechos humanos (Pasado y Presente, 2018). Antonio Ruiz considera que "hay mucho más interés en historiadores extranjeros que en historiadores españoles".

El régimen franquista reformó la Ley de vagos y maleantes en 1954 para incluir a los homosexuales y en 1970 aprobó la Ley de peligrosidad y y rehabilitación social, que endureció la represión contra el colectivo LGTBI. "Los 58.000 expedientes de peligrosidad social con 21.000 sentencias condenatorias, entre 1974 y 1975, son buena prueba de ello", sostienen los autores de Verdugos impunes.

En 1976 había 698 hombres encarcelados por "peligrosidad". Hasta 1978 no se eliminó la homosexualidad de la lista de delitos perseguidos por la ley de 1970, "una norma legal que no fue derogada oficialmente hasta la reforma del Código Penal de 1995", apuntan los autores del libro. "Aún estamos fichados en el sistema informático de la Policía", denuncia el activista.

Antonio Ruiz fue el primer represaliado por su condición de homosexual que tuvo acceso a su expediente y que fue indemnizado por el calvario que sufrió. En 1995 averiguó dónde estaban los expedientes judiciales y, tras cinco años de trabas, el Consejo General del Poder Judicial, le dio la razón y obtuvo así una copia testimoniada. 

El acceso a los expedientes de peligrosidad social, recuerda Ruiz, "es el gran problema que hay, es el trabajo que intentamos llevar a cabo en todas las comunidades autónomas". Esta línea de investigación, con honrosas excepciones como el libro del periodista Fernando Olmeda El látigo y la pluma. Homosexuales en la España de Franco (Oberon, 2004), ha permanecido prácticamente inexplorada. "Con los historiadores que nos llaman y nos consultan, nos volcamos", apostilla Ruiz. El guionista de El violeta, Juan Sepúlveda, "nunca había oído hablar" del campo de concentración para homosexuales. "Fui a Canarias a verlo", explica.

La Asociación de Ex Presos Sociales prepara, en colaboración con la Conselleria de Igualdad y Políticas Inclusivas de Mónica Oltra, una recopilación de la documentación dispersa sobre la represión franquista de la homosexualidad, tal como prevé el artículo 38 de la Ley de igualdad de las personas LGTBI, aprobada en 2018. El denominado Espai de la Memòria LGTBI, aún en estado embrionario según apuntan fuentes de la Conselleria de Oltra, "albergará archivos, registros y documentación de diversa tipología" y sus fondos documentales serán de libre acceso para la ciudadanía.

El violeta es un testimonio hiriente y duro que homenajea a las personas represaliadas por su condición homosexual durante la dictadura franquista. "La gente mayor como Antonio realmente sabe que fue así, porque lees los testimonios y había miles y miles de casos de salvajadas", dice Sepúlveda, quien considera que con el cómic "nos hemos quedado cortos".

"Yo pude rehacer mi vida en la década de 1990", dice Antonio Ruiz.

jueves, 27 de junio de 2019

RTVE:Resucitan los zombis de los cómics de terror de los años 50



Actualmente los zombis son tan habituales en el cine y la televisión que han perdido gran parte de su impacto, por eso es tan gratificante reencontrarse con los primeros zombis de los cómics, los que aterrorizaron a los chavales de la época y aún más a la censura, que acabaría prohibiendolos. Y que mantienen todo su terrorífico encanto gracias a los excelentes artistas que plasmaron su putrefacción.

Esos simpáticos zombis son los protagonistas del tercer volumen de la Biblioteca de Cómics de Terror de los Años 50 de la Editorial Diábolo (una imprescindible colección de la que os hablamos al final del artículo). Y el título del cómic no puede ser más conciso: Zombis.

Una terrorífica antología que incluye algunos de esos cómics de terror que el doctor Fredric Wertham (autor del famoso ensayo La seducción de los inocentes, sobre los efectos perniciosos del cómic en los jóvenes), el Senado de los Estados Unidos y las madres de todo el país consiguieron que se prohibieran con la aprobación del Comics Code Authority (el mecanismo de autocensura de los cómics).

Grandes historias de zombis, para leer a la luz de las velas, entre las que brillan unas cuantas dibujadas por algunas de las mayores estrellas del cómic norteamericano, como  Jack Cole, Bob Powell, Howard Nostrand, Wally Wood, Gene Colan, Lou Cameron, Reed Crandall, Rudy Palais, Frank Frazetta o Basil Wolverton.

Un lujoso volumen que se complementea con prólogos de Steve Banes y Craig Yoe, y una selección de portadas de revistas de cómics de la época.

Zombis muy diferentes a los de Romero

Estos zombis son herederos del cine de terror de los años 30 y 40 y, por lo tanto, son muy diferentes de los que George Romero resucitó en 1968 en La noche de los muertos vivientes. Casi todos tienen su origen en el vudú y en elementos sobrenaturales (y no en la ciencia o la degradación medioambiental). Y suelen ser peones utilizados por malvados para venganzas, en casos de envidias o celos (y al final suelen volverse contra sus amos).

Tampoco los veréis devorando a la gente (en eso también fue pionero George Romero), pero sí asesinándola con los métodos más originales, desde enterrarlos vivos a ahogarlos o convertirlos en otros zombis. Y la mayoría de esos zombis piensan, hablan y lamentan su situación; incluso usan hachas y otros instrumentos en sus venganzas.

Además, el tiempo también afecta a los zombis y algunas historias nos parecen muy inocentes para esta época, pero no olvidemos que se publicaron hace 70 años.

Queremos destacar esos míticos artistas que en estas historias firmaron algunos de sus primeros trabajos como Gene Colan (uno de los más grandes gracias a sus trabajos para Marvel y DC, entre los que destaca la colección de Drácula); Wally Wood (famoso por los cómics de terror de EC y sus colaboraciones humorísticas para la revista MAD, Basil Wolverton (conocido por sus deformes personajes), Red Crandall (otro mito del terror que destaca por la elegancia y el clasicismo de su trazo) y Frank Frazetta (un artista genial famoso por sus cómics de terror, sus posters para películas, sus iustraciones de ciencia ficción y sus portadas para las novelas de Conan)

Biblioteca de cómics de terror de los años 50


Este tomo es el tercero de la imprescindible colección Biblioteca de cómics de terror de los años 50, publicada por Diábolo ediciones. En ella se recuperan grandes series y autores míticos de los cómics de terror de esa época. Y es que siempre se habla de las míticas colecciones de terror de EC Comics pero, como demuestra esta colección, hubo muchos otros cómics igual de interesantes, aunque sean menos conocidos.

El primer tomo de la colección fue Haunted love (Diábolo ediciones), en donde se exploraba el amor de forma terrorífica, maliciosa y divertida. Con historias marcadas por los finales sorpresa a los que es tan aficionado el género de terror. Cada una de esas historias es una pequeña joya que mantiene el suspense hasta la última página. Y realizadas por algunos de los autores más destacados de la época, como Bud Thompson, Carmine Infantino, Sheldon Moldoff, Bill Savage, Rocco Mastroserio...

 el segundo fue uno de esos títulos míticos del cómic del que los aficionados habíamos oído hablar durante décadas, pero que nunca habíamos podido leer en español: Frankenstein de Dick Briefer (Diábolo Ediciones). Un tebeo, creado en 1940, que también tiene el honor de estar considerada la primera serie regular de terror del cómic norteamericano. Y además se publica casi coincidiendo con el 200 aniversario de la publicación de Frankenstein o el Moderno Prometeo, de Mary W. Shelley (1818).

Un cómic que es un clásico no solo porque se publicase hace casi ochenta años, sino porque, además, es una obra maestra que ha resistido estupendamente el paso del tiempo. Y es una de las mejores versiones del inmortal clásico de Shelley. Y de las más curiosas, porque en sus quince años de historia (1940-1945), el Frankenstein de Briefer pasó del terror al humor y, finalmente, otra vez al terror. Con estilos totalmente distintos en cada etapa.

Estamos deseando ya que caiga en nuestras manos el cuarto volumen, que estará dedicado a las momias, de esta colección de clásicos de terror de los años 50 cuyas páginas esconden numerosas obras maestras, casi olvidadas.


Enlace articulo original:  http://www.rtve.es/noticias/20190627/resucitan-zombis-comics-terror-anos-50/1959424.shtml

miércoles, 26 de junio de 2019

Jaume Sisa llega al cómic


Norma Editorial publica Los años galácticos, un cómic de J.M. Polls y Manu Ripoll sobre la época galáctica de Jaume Sisa. Es un retrato de una época en que música era sinónimo de liberación, descubrimiento y denuncia. El álbum es un homenaje a la Barcelona de los años sesenta y setenta en el que aparecen sus personajes más destacados. Incluye una playlist con todas las canciones imprescindibles de los años más galácticos de Sisa.

martes, 25 de junio de 2019

El amigo perdido


La memoria es algo maravilloso, una de las mejores capacidades del ser humano

Algo así les ocurre a los protagonistas de esta historia. ¿Qué ocurrió con el Marsupilami? Cada vez que un preocupado Spirou saca el tema, tanto Fantasio como el Conde de Champignac pierden los papeles y se enfurecen, por lo que el avezado aventurero comienza a sospechar que han sido expuestos a uno de los temibles inventos de cierto villano cuyo nombre comienza por la última letra del alfabeto.

Pero, ¿quién ha podido ser tan cruel como para eliminar la figura del querido animal (con el perdón de la ardilla Spip) de sus vidas? La respuesta está en las frías tierras canadienses y os va a sorprender, ya que la persona que allí se oculta ha sido, es y será, uno de esos dolores de cabeza recurrentes a lo largo de la historia de Spirou y Cía.

Obviamente, la manera de solicitar su ayuda para encontrar al Marsupilami no será por las buenas y, tras una persecución propia del mismísimo 007, parten hacia un lejano país que ya, los que somos seguidores de las aventuras del personaje creado por Rob-Vel, conocemos de sobra, ya que allí se han desarrollado no pocas aventuras.

Sí amigos, Palombia es el lugar, concretamente este inusual trío (cuarteto, si contamos a la parlanchina Spip) van a iniciar un peligrosísimo periplo que los llevará por un agitado río en la peor época del año, momento en el cual padecerá los rigores de la estación del Pororoca.

Pero esto no será lo único, ya que no se encuentran solos en la jungla y aunque hay tribus totalmente pacíficas otras, como la de los Awaks, los estarán esperando con sus certeras flechas, por lo que las carreras están servidas, y si entre los miembros de la expedición hay uno con malas intenciones, pues podéis imaginar que las cosas no van a estar nada fáciles para los protagonistas.

Mientras tanto, el Marsupilami parece tener una vida de lo más plácida junto a una hembra de su propia especie pero, de vez en cuando un doloroso recuerdo le transforma, dejando escapar una ira destructora, un enfado con el que va a recibir a esos amigos, antiguos, que están arriesgando sus vidas para encontrarle.

Creo que Yoann y Vehlmann realizan, con este nuevo álbum publicado por Dibbuks, el homenaje definitivo a ese autor que redefinió a Spirou y su universo, André Franquin. A lo largo de esta aventura vais a ver rostros del pasado, lugares y situaciones que nos regresan a una etapa genial.

Y para aquellos con mala memoria o que no sean seguidores acérrimos del personaje, el álbum culmina con una magnífica guía en la que conoceremos cómo, a través del tiempo, este animal tan especial ha sido muy importante en la vida de Spirou y Fantasio.

La furia del Marsupilami solo se extinguirá de una manera, y la solución está en el interior de esta apasionante historieta.

lunes, 24 de junio de 2019

Dibujo de la primera portada de Tintín rematado en USD 1,1 millones


El dibujo fue publicado el 13 de febrero de 1930 y muestra al personaje creado por Hergé en un reportaje en la Unión Soviética, tallando en un tronco de árbol una hélice para su avión mientras que un vendado Milú lo observa. 

Desde enero de 1929, Hergé publicó todas las semanas las aventuras de "Tintín en el país de los Soviets" en "Le Petit Vingtieme", suplemento para niños que se editaba todos los jueves con el periódico belga "Le Vingtième Siècle". 

Ante el éxito de los cómics, Tintín pasó de ocho a 16 páginas y obtuvo la portada del suplemento el 13 de febrero de 1930. 

El álbum "Tintín en el país de los soviets", el primero en la historia del personaje, se publicó unos meses después, en septiembre de 1930. 

La mayoría de las portadas antiguas de Tintín se pueden encontrar en el museo Hergé en Lovaina la Nueva, Bélgica, explicó el "tintinólogo" Philippe Goddin en la ficha publicada por la casa de subastas.

La ilustración vendida en Dallas el sábado, en tinta china con retoques a la aguada, está firmada por Hergé: es el diseño que había entregado al periódico para imprimirlo en la portada. 

Fue encontrado en Bruselas, dijo a AFP un portavoz de Heritage Auctions. Las identidades del vendedor y del comprador se mantuvieron confidenciales. Tintín bate regularmente récords de ventas en las subastas: las planchas y las portadas antiguas han superado el millón o incluso los dos millones de dólares.

sábado, 22 de junio de 2019

Cierra Vertigo: adiós a la casa de 'Watchmen', 'Predicador' y más joyas del cómic que dieron el salto al cine y la televisión


Vertigo echa el cierre. El mítico sello de DC Comics deja de existir en uno de esos volantazos editoriales que deja huérfanos a algunas de las mejores obras del cómic estadounidenses y sus respectivas adaptaciones. Porque, al igual que Marvel y DC, Hollywood no ha parado de hacer series y películas basadas en cómics publicados bajo este mítico sello (el último 'The Kitchen').

DC se deshace del sello para centrarse en tres líneas editorales: DC Kids, DC (los superhéroes y sus cabeceras “de toda la vida”) y DC Black Label, que está centrada a un público más adulto y en el que se mezclan títulos superheroicos con reediciones de clásicos de Vertigo (como ‘V de Vendetta’). Esto ya indicaba que el futuro de la línea estaba en el aire.

Pero Vertigo no ha muerto. A Vertigo la han dejado morir. Tras la marcha de Karen Berger, fundadora del sello, en 2012 en DC no sabían bien qué hacer con ella y en los últimos siete años nos hemos encontrado con una serie de continuos relanzamientos y redirecciones que, si bien todos han tenido alguna serie destacada, han pasado sin pena ni gloria.

Lo cual es una pena teniendo en cuenta que Vertigo ha sido la casa donde han vivido obras como ‘The Sandman’, ‘Hellblazer’, ‘La Cosa del pantano’ (‘Swamp Thing’), ‘La Patrulla condenada’ (‘Doom Patrol’) y han nacido ‘Predicador’, ‘100 Balas’, ‘Los invisibles’, ‘Transmetropolitan’ y tantas otras obras míticas. No solo en sus 26 años de historia oficial, sino en el decenio anterior.

Los 80: fichando a Alan Moore, Neil Gaiman y Grant Morrison

Karen Berger acababa de salir de la universidad, no tenía ni idea de cómics y ya tenía su primer trabajo como asistente editorial en DC Comics. Bajo la tutela de Paul Levitz, empezó a trabajar codo a codo con Len Wein editando historias que, sin duda, viraban hacia un público más adulto.

Esto incluía hacerse con el control de un pequeño título de un desconocido británico llamado Alan Moore: ‘La Cosa del pantano’. En el cómic (cuya truncada adaptación se ha estrenado hace poco), Moore hizo lo que mejor sabía: deconstruir un héroe y reconvertirle en un uno con la naturaleza. Un monumental cómic que se convertiría en una de tantas obras maestras del británico editadas en colaboración de Berger y de Wein.

Ahí estaba, claro, ‘Watchmen’. Otra deconstrucción de héroes, esta vez con los héroes de Charlton Comics cuyos derechos había adquirido DC poco tiempo atrás. La influencia de esta obra es innegable y supuso un nuevo modo de ver a los superhéroes que recibió una adaptación sin parangón.

A Berger le apasionaba el modo de ver y contar historias de los británicos y eso le granjeó un viaje a cazar talentos a Reino Unido. Un viaje que fue fundamental en la llamada “invasión británica”. Durante su breve encuentro con Neil Gaiman, este le vendió la idea para otra de las series fundamentales de Vertigo: ‘The Sandman’, del cual salió una década después un spin off titulado ‘Lucifer’ (que cuenta con una sana adaptación en televisión).

No fue el único: en la segunda mitad de los ochenta, la era “pre Vertigo”, surgirían el ‘Hellblazer’ de Jamie Delano, que se convertiría en la serie más larga de la editorial (protagonizada por un secundario de ‘La Cosa del Pantano’ llamado John Constantine); Grant Morrison relanzaría ‘La Patrulla Condenada’ y la transformaría para siempre en la versión surreal y metaficticia de la que tanto bebe la serie de televisión…


Un sello para reunirlos a todos y conquistar la televisión (y el cine)

Tras años conquistando al público adulto y a la crítica, Karen Berger convenció a los jefes de que tanto talento junto se había ganado formar un sello editorial aparte. Y así fue, en 1993 nacería Vertigo como tal, un lugar donde refugiarse en un momento en el que los superhéroes, con honrosas excepciones, vivían su peor momento.

La libertad que se respiraba en Vertigo supuso que durante los años 90 surgieran otros clásicos del cómic: ‘Predicador’, en el que Garth Ennis y Steve Dillon nos ofrecían un cómic gamberro e irreverente y que Seth Rogen transformaría en una gran serie de televisión; ‘100 Balas’, en el que Brian Azzarello y Eduardo Risso se adentraban en un noir espeluznante; ‘Transmetropolitan’, la mirada sardónica y certera del periodismo político por parte de Warren Ellis…

Y en los albores del siglo XXI tendríamos ‘Y: El Último Hombre’, cuya adaptación televisiva lleva años a la espera de ponerse finalmente en marcha y que supone junto a ‘Fabulas’ (que también ha inspirado ciertas series de televisión) las últimas de las series “míticas” de la editorial.

Además, si hablamos de televisión, no puedo dejarme en el tintero la breve 'Human Target' (que con sus cambios evidentes bebía de la versión de Milligan del personaje) la sensacional ‘iZombie’, basada (“pobremente” como se suele decir) en el cómic de Chris Robertson y Mike Allred, una fantástica (y divertida) serie de zombis.

Con este cierre (que esta vez parece definitivo), DC no solo se carga toda una marca de referencia, sino a una que ha hecho historia del cómic y que ha influenciado a grandes películas de los últimos tiempos. Una decisión que ha dejado (temporalmente) sin hogar a grandes personajes del cine, televisión y cómic.

viernes, 21 de junio de 2019

El País:El Apolo XI vuelve a llegar a la Luna, ahora en cómic


Son tres, uno de ellos se apellida Collins y han llegado a la Luna. No, no son Neil Armstrong, Buzz Aldrin y Michael Collins, sino Matt Fitch, Chris Baker y Mike Collins. Y no son astronautas sino dos guionistas (los dos primeros) y un dibujante de cómics. Son los autores de Apolo,la novela gráfica con la que Norma Editorial se suma a las conmemoraciones este verano por el 50 aniversario de la llegada del hombre a la Luna.

Efectivamente, el 20 de julio de 1969, Neil Armstrong descendía del módulo lunar para imprimir su huella, la primera de un ser humano, en la superficie de nuestro satélite. El famoso pequeño paso para el hombre pero inmenso para la humanidad y que siguieron en directo 500 millones de personas. El álbum, un ejemplo de cómic al servicio de la divulgación científica sin perder su lenguaje de emoción, recorre en sus viñetas a lo largo de 160 páginas la aventura del Apolo XI y sus prolegómenos, describiendo minuciosamente no solamente la iconografía de la carrera espacial sino todo el mundo de la época, con referencias a la guerra del Vietnam, los hippies, la situación política o la atmósfera de la América.

Los dibujos, con estética de cómic clásico de superhéroes (Collins ha trabajado para Marvel y DC) recogen toda la fascinanción de los viejos trajes de astronautas y la de los cohetes Saturno elevándose poderosamente en el cielo en una apoteosis de orgullo y fuego, y también la historia humana de los protagonistas de aquella gran aventura.a profunda.

jueves, 20 de junio de 2019

RTVE:'Memoria y viñetas', el cómic al servicio de los profesores de historia


Hace unos días os contábamos el caso de Pedro Cifuentes, un profesor que utiliza el cómic, desde hace años, como una herramienta didáctica más en sus clases. Y con gran éxito, ya que ha logrado lo más difícil: captar el interés de sus alumnos. Sin embargo, otros profesores siguen resistiéndose a incluir las viñetas en sus planes de estudio. Para unos y para otros recomendamos Memoria y viñetas. La memoria histórica en el aula a través del cómic, un libro dirigido a los docentes que les demuestra las ventajas del cómic en la educación, sobre todo en la asignatura de historia.

Tras publicarlo en catalán, sus responsables han hecho un crowfunding para lanzarlo en castellano, que han conseguido en apenas dos semanas. Hemos hablado con uno de sus responsables, David Fernández de Arriba, coordinador y coautor del libro. "Memoria y viñetas -asegura-, es un libro concebido como una herramienta para los docentes que quieran aprovechar las virtudes del cómic para trabajar la historia de España en sus clases. Pese a ello, creo que también le puede interesar a los aficionados tanto al cómic como a la historia, ya que permite descubrir muchas lecturas atractivas".

Pero... ¿Por qué dirigen este libro a los profesores? "Porqué creemos firmemente que el cómic puede ser un gran forma de trabajar la historia en clase -nos comenta David-. Muchas veces a los docentes nos falta tiempo para preparar actividades y dinámicas para el aula, ya que debemos dedicar mucho tiempo a tareas burocráticas, correcciones, etc. de modo que Memoria y viñetas ofrece ya el trabajo hecho y tan solo requiere seleccionar las actividades más adecuadas para los grupos con los que trabajemos. Hay una gran cantidad de actividades y son muy variadas, así que los cómics se pueden trabajar de diversas maneras".

"El cómic tiene un leguaje muy atractivo para los jóvenes"

Atrás quedaron ess años en los que si te pillaban con un tebeo en clase te lo confiscaban e incluso te lo podían romper. Y es que David asegur que el cómic tiene muchas ventajas sobre otros métodos tradicionales de enseñanza: "Tiene un lenguaje muy atractivo para los adolescentes y además muchos de ellos ya lo conocen. Gracias a la combinación de texto e imagen ofrece una gran cantidad de información en un espacio bastante reducido y además permite usarlo de formas muy diversas y existe tanta variedad que nos será muy fácil adaptarlo a nuestro alumnado".

Cómo el cómic ya está disponible en catalán, preguntamos a David: ¿Qué interés ha despertado entre profesores y alumnos? "Basándome en mi propia experiencia, a los alumnos en general les gusta mucho, incluso a quienes no suelen leer cómics; entre el profesorado hay de todo, por un lado gente a la que le parece un medio muy aprovechable en clase y que está abierta a probarlo, y por el otro, gente que aún ve el cómic como un medio de segunda, entretenimiento infantil y poco más. Por suerte, creo que el interés es creciente y cada hay más docentes interesados en el cómic".

El libro

En cuanto al libro, pedimos a David que nos lo describa: "Se divide en una parte introductoria más teórica sobre el medio, con un artículo de Gerardo Vilches sobre la historia del cómic, otro de Pepe Gálvez sobre el lenguaje del cómic, uno de Elena Masarah sobre la memoria de las mujeres en el cómic contemporáneo y un cuarto, mío, sobre las relaciones entre el cómic y la historia".

"A continuación -añade-, la parte central del libro consiste en 12 propuestas didácticas basadas en 12 cómics concretos con actividades ya preparadas para seguir la lectura, actividades complementarias basadas en artículos periodísticos y documentales y otros recursos, unas breves orientaciones metodológicas y por último un anexo con cómics situados en otros periodos históricos y una extensa bibliografía".

En cuanto a esos 12 cómics seleccionados, sin duda son obras incuestionables: "Son -asegura David- El arte de volar, El ala rota, Doctor Uriel, Las guerras silenciosas, Jamás tendré 20 años, Los surcos del azar, Esperaré siempre tu regreso, Cuerda de presas, Mil vidas más, Paracuellos, España. Una, grande y libre y, por último, Estamos todas bien. Mi idea era escoger obras atractivas para los adolescentes, fáciles de encontrar en librerías y bibliotecas y que abarcaran todo el periodo comprendido entre 1931 y 1982. Además también tuve claro que quería obras diversas y por ello hay mucha variedad gráfica, historias cortas y largas, autobiografía, memoria familiar, ficción..."

Hace falta una apuesta de las instituciones y editoriales

Estos años se habla mucho de novela gráfica en los medios de comunicación, pero en la práctica se hacen pocas cosa para promocionar su creación y su lectura. Por eso preguntamos a David qué hace falta para que el cómic ocupe su lugar en las aulas: "En primer lugar, creo que es necesaria una apuesta decidida por parte de las instituciones, de forma que el cómic en el aula no sea un esfuerzo individual de algunos docentes. Introducirlos en los currículos académicos, fomentar la creación de actividades, museos y exposiciones, acercar a autores y autoras a colegios e institutos, etc".

"Pero también pienso -añade- que las editoriales deberían plantearse seriamente las posibilidades que a largo plazo les ofrece que los docentes usemos cómics en clase y tratar de ofrecernos recursos: maletas didácticas, talleres por parte de dibujantes y pensar sus catálogos para ponérnoslo lo más fácil posible".

La edición en catalán ya ha llegado a algunos colegios

David nos comenta cómo nació este libro: "El proyecto surge a raíz de un seminario de formación para docentes que coordiné para el Memorial Democràtic de la Generalitat. Funcionó muy bien y me propusieron la publicación de un libro como culminación del proyecto. Automáticamente pensé en colaborar con Elena, Gerardo y Pepe, por su valía profesional, por su dominio del tema a tratar y por nuestra relación personal. Yo me encargué de la parte puramente didáctica y coordiné el proyecto, pero su contribución convierte a “Memoria y viñetas” en una obra de un nivel superior".

La edición en catalán ya ha llegado a algunos colegios, como nos comenta David: "Pese a los problemas con la difusión y las dificultades derivadas de colaborar con una entidad como el Memorial Democràtic, la recepción ha sido muy positiva. Se agotó la primera edición y en pocos meses se volvió a reimprimir. Las charlas y conferencias que he dado en diversos centros de formación e institutos han sido un éxito y además me consta que diversos profesores lo han puesto en práctica. Han surgido proyectos interesantes basados directa o indirectamente en libro y creo que poco a poco este hecho irá en aumento".

Además del libro, David tiene a disposición de los profesores su blog Historia y Cómic. "Allí -asegura- encontraréis más de un centenar de reseñas sobres cómics históricos y cada mes se publican obras muy interesantes desde el punto de vista histórico, así que las posibilidades son prácticamente infinitas".

"En el blog -añade- también se puede descargar la guía didáctica que creé para trabajar el Neolítico con Ötzi. Por un puñado de ámbar. La he utilizado este año en clase y ha funcionado muy bien. Me gustaría crear algo parecido a Memoria y viñetas pero esta vez sobre el siglo XX en general y a largo plazo tengo en mente tratar de recorrer todo el currículo de secundaria a partir de cómics relevantes, pero eso son palabras mayores".

miércoles, 19 de junio de 2019

«Lupus»: El ‘cómic-road’ espacial


Todo aficionado al cómic está obligado a leer y a disfrutar de los libros de Frederik Peeters. Con Píldoras azules ya deslumbró narrando la relación con su esposa y su hijo (ambos portadores del virus VIH). Con los cuatro volúmenes de Lupus (reunidos en uno solo por Astiberri) vuelve a dejar un magnífico sabor de boca en el lector.

Lupus es una novela gráfica que se presenta como una especie de cómic-road; una narración en la que el personaje se intenta encontrar consigo mismo y con el mundo a través de un viaje convertido en huída, a través de una infancia que carece de figuras esenciales (que estuvieron, pero a las que no puede poner cara) como la del padre.

Para ello, Frederik Peeters, utiliza un texto muy bien construido que se ajusta con maestría al dibujo. Los silencios que dejan los trazos expresionistas, el diseño de cada página buscando que el lector conozca el conjunto al mismo tiempo que lo hace el personaje, nos llevan por un universo extraño e inmenso en el que ocurren las mismas cosas siempre. El espacio no cambia nada. Eso es cosa de los personajes.

La acción se desarrolla con buen ritmo debido a una dosificación de la información más que acertada. No se pierde tensión narrativa en una sola página. Y; llegado el momento de resolver, de dar fin a la aventura; la resolución encaja perfectamente con el diseño de un personaje hondo y complejo. Lupus ha evolucionado mucho, el lector sabe mucho de él. Cualquier final no cabe.

martes, 18 de junio de 2019

Nace en España ARGH!, la primera asociación de guionistas de cómic


La valoración del cómic es un concepto que ha variado durante los últimos años. Si al principio se veía como algo poco profundo y enfocado sobre todo a un público infantil, de un tiempo a esta parte se ha convertido en mucho más, llegando a ser considerado un arte. Pero además de todo eso y aunque a veces no se vea tan claro, realizar cómics también es un trabajo. Y no un trabajo fácil aunque lo parezca a veces, por eso este tipo de iniciativas son bien recibidas. Y es que acaba de aterrizar en España ARGH!, la Asociación Profesional de Guionistas de Cómic.

Quieren convertirse en la asociación de referencia para todos aquellos que quieren o se dedican a la creación de cómics a través de diversos puntos. Asesoramiento legal y fiscal para los asociados, crear una red de colaboración entre profesionales, ofrecer formación y aumentar la visibilidad del sector de los guionistas son los pilares de la reciente organización. ARGH! es una pionera en España, ya que a nivel de dibujantes si que existen asociaciones como la AACE (Asociación de Autores de Cómic de España) los guionistas no se habían unido ni tenían un grupo de presión propio.

Pese a que ya se ha dado a conocer, el proyecto está aún en sus primeras fases, a la espera de dar a conocer su página web y sus redes sociales. Pero hay que estar muy atento a esta iniciativa, ya que ofrece a un sector a veces olvidado de la industria del cómic una plataforma para ser escuchados y obtener el reconocimiento que merecen.

lunes, 17 de junio de 2019

El cómic dibuja el Argel soñado por Albert Camus


La carretera privó a la humanidad de más Albert Camus. Un accidente en las cercanías de Sens (Francia)en 1960 sesgó la vida del autor antes de que cumpliera los 47 años y todo su potencial legado posterior. Sin embargo, en aquella recta en que se estrelló el automóvil de Michel Gallimard contra un árbol se descubrió un último tesoro para sus lectores porque en el equipaje se encontró un manuscrito inacabado del premio Nobel de Literatura (1957) que tardaría en salir a la luz pero que hoy en día ayuda a conocer mejor al genio.

Su viuda, Francine Camus, y su hija, Catherine Camus (adolescente cuando ocurrió la tragedia), se relevaron para recuperar recuerdos ocultos en la enrevesada caligrafía de su padre y logró que se publicaran en 1994 con el título de 'El tercer hombre'. Por el camino se quedaron las reticencias de los editores con una autobiografía camuflada como ficción y el temor a dañar la reputación del escritor muerto.

Satisfecha con el éxito editorial y crítico de las últimas décadas, Catherine ha querido extender el legado de su padre apoyando la publicación de la versión en novela gráfica de 'El tercer hombre' (Alianza), por parte de Jacques Ferrandez, quien ya trasladó al cómic varios escritos del autor de 'La peste'.
Vidas paralelas

Basarse en el manuscrito póstumo ha sido para Ferrandez un regalo. También emigrante a Argel con su familia, el dibujante vivió en el mismo barrio de niño, asistió al mismo colegio y sintió las mismas estrecheces de la pobreza. Así, recrear las vivencias del manuscrito ha sido una suerte de relato paralelo de percepciones. Y un compromiso con la fidelidad y que permite acercarse a las experiencias del escritor. Combina la línea clara del cómic europeo con colores claros y cálidos, con los que Ferrandez puede dibujar ese Argel soñado. Camus, quien nació en la colonia francesa en 1913, corretea por las páginas en el cruce de caminos que es el mercado, conoce la cultura árabe con amigos surgidos en el barrio colindante y destroza sus botas en partidos de fútbol callejeros antes de recibir la severa reprimenda de su abuela por atravesar la puerta tarde y con las suelas destrozadas.

Más allá de las postales de juventud, en la novela gráfica hay un retrato familiar que explicará gran parte de las debilidades y condicionantes del escritor. En una casa pobre gobernada por un abuela estricta, que consiguiera prolongar sus estudios más allá de la escuela se debió al interés de los profesores hasta lograr convencer a la austera cabeza de familia para que el pequeño acudiera becado al liceo. Sostiene la investigadora Alice Kaplan que esta narración sirve para recordar uno de los lemas de Camus: «El tiempo perdido solo lo recuperan los ricos». Las dificultades en un hogar de silencio y reprimenda no se limitaron al aspecto económico. Huérfano de padre por la Primera Guerra Mundial, compartía residencia con un tío sordomudo y con su madre, analfabeta y sorda, incapaz de poder disfrutar las palabras que aplaudirían en el resto del planeta. Esas condiciones le empujaron a convertirse en el primer hombre de la casa.

Ferrandez aprovecha también su versión para hacer guiños al lector que quiere entender las obras de Camus. Se suceden momentos que pudieron inspirar a Camus para el calor de su playa en 'El extranjero' o los diálogos sobre la justicia que anticiparon 'La caída'. 'La peste' se adivina en su deseo de una vida solitaria y su rechazo de las injusticias. Incluso se imagina una reunión ficticia con Jean-Paul Sartre, André Malraux y Gaston Gallimard.

Pero también aparece un Camus más luminoso, un hombre mediterráneo que mira al mar y a su infancia con la felicidad de los recuerdos. En la versión en viñetas, el escritor del absurdo regresa a África en la piel de Jacques Cormery. Es una excusa para resucitar un Argel de los mejores recuerdos. Hay menos hambre, hay veranos de playa y travesuras entre callejuelas. Y una progenitora siempre sonriente que acoge desde su debilidad pero que con la visión del adulto se convierte en sostén y motivo para la felicidad. A su maestro de primaria le había dedicado el premio Nobel, pero a su madre le iba a dedicar 'El primer hombre', ese manuscrito con la infancia que recordaba su felicidad.La carretera privó a la humanidad de más Albert Camus. Un accidente en las cercanías de Sens (Francia)en 1960 sesgó la vida del autor antes de que cumpliera los 47 años y todo su potencial legado posterior. Sin embargo, en aquella recta en que se estrelló el automóvil de Michel Gallimard contra un árbol se descubrió un último tesoro para sus lectores porque en el equipaje se encontró un manuscrito inacabado del premio Nobel de Literatura (1957) que tardaría en salir a la luz pero que hoy en día ayuda a conocer mejor al genio.

Su viuda, Francine Camus, y su hija, Catherine Camus (adolescente cuando ocurrió la tragedia), se relevaron para recuperar recuerdos ocultos en la enrevesada caligrafía de su padre y logró que se publicaran en 1994 con el título de 'El tercer hombre'. Por el camino se quedaron las reticencias de los editores con una autobiografía camuflada como ficción y el temor a dañar la reputación del escritor muerto.

Satisfecha con el éxito editorial y crítico de las últimas décadas, Catherine ha querido extender el legado de su padre apoyando la publicación de la versión en novela gráfica de 'El tercer hombre' (Alianza), por parte de Jacques Ferrandez, quien ya trasladó al cómic varios escritos del autor de 'La peste'.
Vidas paralelas

Basarse en el manuscrito póstumo ha sido para Ferrandez un regalo. También emigrante a Argel con su familia, el dibujante vivió en el mismo barrio de niño, asistió al mismo colegio y sintió las mismas estrecheces de la pobreza. Así, recrear las vivencias del manuscrito ha sido una suerte de relato paralelo de percepciones. Y un compromiso con la fidelidad y que permite acercarse a las experiencias del escritor. Combina la línea clara del cómic europeo con colores claros y cálidos, con los que Ferrandez puede dibujar ese Argel soñado. Camus, quien nació en la colonia francesa en 1913, corretea por las páginas en el cruce de caminos que es el mercado, conoce la cultura árabe con amigos surgidos en el barrio colindante y destroza sus botas en partidos de fútbol callejeros antes de recibir la severa reprimenda de su abuela por atravesar la puerta tarde y con las suelas destrozadas.


sábado, 15 de junio de 2019

'Una niña, un perro y mil gatos', un cómic infantil que potencia la tolerancia animal


El Servicio de Recursos Culturales del Ayuntamiento de València ha publicado el cómic infantil dedicado al bienestar animal Una niña, un perro y mil gatos, creado por Cristina Durán y Miguel Ángel Giner, con el que pretenden "mostrar la importancia de la tolerancia y respeto a todos los niveles", según ha declarado este último.

La presentación ha tenido lugar este viernes en el Salón de Cristal del consistorio, en el que la concejala de Patrimonio y Recursos Culturales en funciones, Gloria Tello, ha señalado que "es un libro singular por su género, temática y autores, y porque es una obra muy bonita y necesaria".

"El cómic está dirigido al público infantil, porque solo educando y fomentando la concienciación por el respeto a los animales en los más pequeños se puede avanzar", ha explicado, a lo que ha añadido que "además, ha conseguido visualizar la València plural y moderna que somos y queremos, algo que es básico para poder avanzar en una sociedad que pretende ser cada vez más respetuosa con sus animales".

Por su parte, Giner -responsable de la historia- ha apuntado que siempre han querido "hacer un cómic infantil y coral con muchos personajes simultáneos", algo que señala como "divertido y, al mismo tiempo, que pretende mostrar la importancia de la tolerancia y respeto a todos los niveles y sirve como homenaje a otras historias infantiles".

Asimismo, la ilustradora del libro, Cristina Durán, ha afirmado que "el cómic es un medio estupendo para llegar a todos los públicos" y que "es de agradecer que el Ayuntamiento apoye estas iniciativas culturales" con las que aprender de "bienestar animal"

Los autores han incidido en que al final del libro aparece una guía didáctica con diferentes indicaciones sobre bienestar animal, como por ejemplo "que los animales que dejemos sueltos por la calle, y que sean de nuestra responsabilidad, deberán estar debidamente controlados" o que "si una persona se va de viaje existen a la disposición de la ciudadanía residencias para gatos domésticos".

La historia del libro -publicado en valenciano y castellano- trata de Fikarta, "una niña valenciana de padres etíopes que reside en una finca del barrio del Cabanyal, en la que vive con diferentes animales". Los autores han expresado que "había vecinos que no se podían ni ver, hasta que pasó aquella historia con el gato que perseguía un pájaro y que se metió donde no debía, así como aquello del perro de la yaya Gúmer".

viernes, 14 de junio de 2019

El “Ibáñez jiennense” presenta su nuevo cómic


No hay edad para disfrutar de las “historietas” en viñetas. José Santiago Aguilar Sutil (“Aguilar Sutil” en redes) lo sabe bien, pues sus obras son tanto para pequeños como para grandes. Su dibujo humorístico recuerda mucho a la Escuela Brugera (Mortadelo y Filemón, Zipi y Zape) y esa entrañable nostalgia se puede palpar en cada uno de los recuadros de este jiennense que acaba de sacar la segunda tanda de las aventuras de un científico muy peculiar. El Dr. Litus y el cetro del faraón, de la editorial Chocoplanet, es, según su autor, una parodia de Nikola Tesla investigando casos paranormales a comienzos del siglo XX. Mezcla de ciencia, fantasía y mucho humor, el doctor Litus se adentra en sótanos oscuros, templos malditos e iglesias abandonadas, al más puro estilo de H. P. Lovecraft.

Aguilar Sutil empezó a dibujar “en serio” con 16 años y, desde entonces, no ha podido parar. Colaborador en el pasado de Diario JAÉN, ahora también dibuja para varias revistas, sobre todo francesas e italianas, donde la cultura del cómic está más “interiorizada”. “Es el paraíso del dibujante”, asegura. El Dr. Litus y el enigma del ermitaño (Premio Mejor Fanzine del Salón del Cómic de Madrid) fue la historia con la que este personaje se dio a conocer. Las páginas centrales fueron hechas por el entintador de Ibáñez de los últimos 30 años, Juan Muñoz. En esta nueva obra, las páginas centrales están firmadas por Toni Fernández, un profesional de la compañía Disney. Actualmente, Sutil está embarcado en un proyecto con el reputado guionista de cine y cómic Hernán Migoya. “Lo estamos moviendo a ver si encontramos alguien que lo publique”.

jueves, 13 de junio de 2019

RTVE:El cómic que ha conseguido que los chavales se interesen por la historia del arte


Aunque sea de forma más lenta de lo que nos gustaría, poco a poco el cómic se abre paso en los colegios e institutos como una indispensable herramienta pedagógica. Y normalmente siempre es gracias a francotiradores como Pedro Cifuentes, un profesor de secundaria al que se le ocurrió llevar la historia del arte al cómic. Un proyecto que nadie quiso publicarle pero que, gracias a su tesón, ha terminado convirtiéndose en un éxito.

Historia del arte en cómic: El mundo clásico (Desperta Ferro Ediciones) es el primer tomo de esta futura colección. Pedro nos ha comentado cómo nació: “Soy lector de cómics desde que tengo uso de razón y me dedico a la enseñanza desde hace 10 años. Ya en mis primeras clases comprendí que la narrativa gráfica encierra un potencial educativo brutal, así que decidí explorarlo”.

“De la misma forma –añade-, creo que en los currículum educativos de ESO existe una laguna muy importante con respecto a la educación artística, cosa que se refleja en el escaso conocimiento de los alumnos al respecto. Mediante el uso del cómic como herramienta didáctica intento hacer nuestro patrimonio más cercano y despertar en los chavales ese “sentido de la maravilla” que los lectores de cómics conocíamos tan bien”.

“Finalmente -concluye-, he de añadir que existe un boom importante en cuanto apuestas por la didáctica desde las editoriales comiqueras, etc… Hace unos cuantos años me sentía como un profeta en el desierto (y por eso este proyecto surgió de un crowfunding que funcionó muy bien, me sobrepasó y llamó la atención de Desperta Ferro), pero cada vez son más las aventuras que orbitan esta onda. Ojalá todo esto acabe en un renacer del cómic juvenil”.

Este sábado 14 de junio, de 15:00 a 18:00, Pedro Cifuentes firmará en la caseta 96 de la Feria del Libro.

La futura colección

Este libro es la culminación de un proyecto personal para introducir el cómic en las aulas que ya le ha valido a Pedro Cifuentes reconocimientos como el Premio Nacional de Educación Para el Desarrollo. Le preguntamos en qué consiste exactamente: “Bueno, cada ejemplar de la obra (seis en total) desarrolla una etapa del arte. Su estructura es muy similar a la de mis clases, la de mi trabajo dentro del aula. Si allí me baso en la pizarra y los rollos de papel para congresos con los que dibujo mis explicaciones, aquí he trasladado todo en montones de páginas donde el humor es un componente esencial”.

Pedro nos comenta de qué va El mundo clásico: “En el primer tomo nos trasladamos a tradición grecolatina, recorriendo la Hélade, la antigua Roma y algunos de los vestigios más importantes de la antigüedad en la Península Ibérica. Hay también algo de espacio para hablar de mitología clásica, de los principales elementos del arte clásico y para que se paseen por ahí personajes tan curiosos como la poetisa Safo, Herodoro, Homero... incluso Leonardo Da Vinci”.

En cuanto a los otros cinco tomos de la colección, Pedro nos avanza que: “Ahora mismo estoy enfrascado en el segundo volumen, dedicado a la Edad Media. Si todo va bien y los de Desperta Ferro no se aburren de mí, los lectores van respondiendo y mi esposa y mi hijo me siguen poniendo las cosas fáciles, intentaremos sacar también un volumen del Renacimiento, otro del Barroco, el arte del siglo XIX, las vanguardias históricas y algo de arte contemporáneo”.

El cómic en el aula

Además de este volumen, el cómic es una herramienta imprescindible en las clases de Pedro Cifuentes. “Lo primero que he de decir -confiesa- es que los alumnos leen muy pocos cómics en general, o por lo menos, no se plantean que las viñetas puedan encerrar un valor educativo tan potente, así que su sorpresa es mayúscula cuando se descubren a sí mismos sintetizando temas complejas en tiras cómicas dibujadas por ellos que luego han de defender de forma oral”.

También les sirve para reflexionar: “En un mundo donde la sobre intoxicación de elementos visuales es masiva –asegura Pedro- con la lectura y creación de los cómics consigo que los alumnos frenen un poco, se sienten ante el folio, recapaciten acerca de formatos y estructuras compositivas que repercuten en un entorno de aprendizaje muy personalizado, universal y creativo”.

“Y mediante el uso de rutinas ‘Visual Thinking’, etc., consigo que desarrollen la creatividad y la imaginación, de tal forma que una asignatura tan árida como la mía se torna en algo divertido y motivador” -concluye Pedro-.

Los protagonistas del cómic

En el cómic, un profesor y sus alumnos recorren las ruinas, al tiempo que nos van enseñando la historia del arte de esos lugares universales. “El profesor –nos cuenta Pedro- es una especie de trasunto de mi propia persona, muy en la tradición de Sergio Aragonés (quien siempre se dibuja más guapo de lo que es). Junto a él, cinco alumnos recorren diferentes etapas de la historia utilizando la Magia del espacio entre viñetas para desplazarse por el tiempo y recorrer lugares muy lejanos”.

Por cierto que, al igual que Pedro usa una espada láser como puntero en sus clases, su trasunto en el cómic también se vale de ese instrumento para sus explicaciones.

“Cada uno de los alumnos tiene algún rasgo que lo hace cercano e identificable –añade-. A todos ellos les aburre sobremanera el arte y sienten vergüenza ajena de la ilusión con que su profe explica las cosas”.

“Al grupo también lo acompaña mi mascota, un perro con personalidad propia llamado Lómper, que “Esparce felicidad por las columnas y esculturas” –concluye Pedro-.

“El arte nos hace humanos”

Desde que dio sus primeros pasos, el hombre empezó a interesarse por el arte. Preguntamos a Pedro por qué tenemos ese impulso artístico: “Porque precisamente es el arte una de las principales cosas que nos hace humanos. El arte, la imaginación, la capacidad de fabular, componer y buscar sentido a lo que nos rodea por medio de la belleza y la creatividad”.

“Tal como le digo a los chavales, frente la tiranía de los apuntes en bolígrafos negros y azules, con los cómics se reivindica el color, la rotulación creativa, el lado bonito de las cosas” –añade-.

Dibujando el arte

Sorprenden los dibujos de Pedro Cifuentes, que combina la estupenda recreación de las obras de arte con la expresividad de sus protagonistas. ”La principal herramienta de aprendizaje que puedo concretar se encuentra en mi propio trabajo como docente –nos comenta-. Piensa que los dibujos y los esquemas que hago por medio de viñetas, dentro del aula, han de ser rápidos y sencillos para que todos puedan entenderlos bien en los 55 minutos que dura cada sesión”.

“Escuché a Miguel Gallardo (María y yo) hablar de cómo su experiencia con su hija María le sirvió para evolucionar como autor –añade-. Pues bien, salvando mucho las distancias, a mí me sucede algo similar: necesito comunicarme con mis alumnos y convencerles de que se pueden contar cosas con cómics, de que incluso ellos pueden crearlos desde su mirada con 11 o 16 años, así que me interesa mucho más una buena narrativa que un dibujo elaborado y estático”.

“Pienso que todo esto se refleja en el libro, donde la recreación de obras clásicas me ha llevado mucho tiempo y rodaje, pero tampoco resulta tan determinante como divertir al lector” –afirma-.

Sobre sus influencias, Pedro asegura que: “Nunca me he planteado cuáles son mis principales influencias, pero creo que la querencia por la tira cómica está por ahí: soy un fanático de Calvin y Hobbes, Cul de sac, Pogo o The Wizard of Id. Si sumas a esto un poco de Rumiko Takahashi (Ranma 1/2) y de escuela franco belga en la tradición de Franquin (Spirou) y compañía... pues igual te sale una bestia dibujística, pero me sonrojaría al pensar que puedo ser yo”.

Para terminar le preguntamos si le gustaría que otros profesores usen sus cómics para enseñar arte en los colegios: “Por supuesto. Me gusta pensar que Historia del arte en cómic se enriquece con el trabajo de mis compañeros, los cuales personalizarán mi propuesta dentro de su aula y la harán crecer de formas que no alcanzo a imaginar”.

miércoles, 12 de junio de 2019

Valencia, capital española del cómic



Si hay una ciudad que se cree el cómic como arte mayor es Valencia. Una exposición inaugurada hace ahora tres años en el IVAM, 'Valencia, línea clara', fue el punto de inflexión y marcó el camino que luego han seguido varios de los museos de la ciudad…y de España.

Aquella muestra recogía 200  originales y otra obra de la generación de autores valencianos que en los 80 se convirtió en la vanguardia española y continental. Allí estaban Sento Llobell, Mariscal, Micharmut, Daniel Torres, Manel Gimeno o Mique Beltrán, todos discípulos de una u otra manera de Miguel Calatayud.

«Esa exposición y la actitud a partir de ese momento del IVAM ha cambiado la mirada de muchísimos museos, tanto en València, con la incorporación al MUVIM de Comic ON, como fuera», explica Álvaro Pons, comisario de aquella celebrada muestra y miembro ahora del consejo asesor de este Instituto Valenciano de Arte Moderno.

«Muchos museos vieron lo que se estaban perdiendo», explica Pons a EL PERIÓDICO. Poco después, cuenta, el Reina Sofía abrió sus puertas a Krazy Kat, del estadounidense George Herriman; en el Macba empezaron a prodigarse las jornadas sobre la incorporación del cómic; y el también barcelonés MNAC, que en cuestión de días inaugurará una exposición de El Víbora y el cómic contracultural, hizo un monográfico de Corto Maltés.
Beneficio mutuo

Para Pons «el museo al cómic le aporta normalización como un arte más, por eso es clave la apuesta del IVAM, el hecho de que, además de las exposición específicas, en las transversales aparezca como lenguaje, como la pintura o la escultura». «Es un arte mas y se acabó la discusión. Está al mismo nivel que el resto de las otras artes mayores y ha venido para quedarse», explica.

Pero el beneficio es mutuo, remarca, porque el cómic «le abre a los museos a un discurso de la cultura popular del que muchos están apartados y seguro que además le da muchos visitantes, como está pasando con la de Paco Roca en el IVAM, los dos ganan».

Pons hace referencia a la exposición 'El dibujado', en la que el ganador del Premio Nacional de Cómic del 2008 reflexiona sobre el autor, la creación y su obra, un tema clásico que aborda de manera rompedora y con un estilo propio que es un imán para el público. Ese que explica en parte que cada vez haya más viñetas en las paredes donde antes solo había cuadros.

«Paco es una joya que nos hemos encontrado. No hay otro autor en España que pueda aglomerar tantos lectores que no son lectores habituales de cómic. Tiene una enorme capacidad para tratar temas cercanos, trasversales. 'Arrugas' es un gran ejemplo. Si estamos en el momento creativo que estamos y si se ha dejado de mirar el cómic como un arte menor es gracias a Paco Roca. Marca un antes y un después», reflexiona Pons, que adivina que «habría sido un genio en lo que hubiera hecho, en el cine o en la literatura».

Roca es una de las razones por las que València ha abierto este camino pero no es la única. «En la Comunitat se junta la mejor vanguardia, los autores actuales y veteranos más potentes, clásicos que están volviendo. Es primera potencia, sin duda», reflexiona Pons. «Además están Paco y Ana Penyas, que son los dos autores más conocidos del momento», apunta, en referencia a la última Premio Nacional.
Festival Tenderete

De ahí las iniciativas del IVAM y del MUVIM, en cuyas salas esta temporada se ha reflexionado sobre, por ejemplo, las mujeres en los tebeos del franqusimo o sobre el auge del tebeo norteamericano y su influencia en la península.


Pero también Tenderete, el festival de autoedición gráfica y sonora ha celebrado sus dos últimas ediciones en el Centre del Carme de Cultura Contemporània (CCCC).

«Es el mejor de España, el veterano, el pionero y también el más potente. Para otros tener 2.000 espectadores es un éxito increíble y ellos tienen 7.000», cuenta Pons. «Acude un crisol de nuevos autores que se expresan pero que también investigan sobre ese lenguaje y que demuestran que el cómic no es sólo entretenimiento sino arte con todas sus cualidades», desarrolla.

«Nos parece fundamental darle apoyo porque es una iniciativa que parte de la propia base», apunta José Luis Pérez Pont, director del CCCC. «Los lenguajes más populares, que son los que pueden manejar el cómic y la ilustración, forman parte del tejido de la construcción del relato de un lugar y de un tiempo y nos parece fundamental darles cobertura», remarca.

Pero habrá más. Pérez Pont adelanta que a partir del año que viene una sala del museo se dedicará en exclusiva a la fotografía, el diseño la ilustración y el cómic. Ni las disciplinas ni el nombre de la sala son casuales pues se trata de la 'Carlos Pérez'. Nacido y fallecido en Valencia, este conservador del IVAM y del Reina Sofía, cuenta Pons, es el precursor de la actual explosión con tres exposiciones en el MUVIM, una de MAX (Francesc Capdevila), otra de Miguel Calatayud y otra de Roca.

«Fue un pionero en ese campo y en tantos otros como la pedagogía y en la inclusión social a través del arte», señala Pérez Pont. Suyo es el prólogo de la novela gráfica que vive y protagoniza València.

martes, 11 de junio de 2019

Dos enfermeros de Sevilla protagonizan el primer cómic educativo sobre ostomía


Dos enfermeros sevillanos, entre otros profesionales de España, han elaborado el primer cómic que, desde un punto de vista educativo, intenta dar respuesta a las dudas y miedos más frecuentes de los pacientes ostomizados sobre la ostomía. Ana Gómez Vázquez, del Hospital San Juan de Dios del Aljarafe, y Sebastián Rivera García, del Hospital Universitario Virgen del Rocío, son los enfermeros de Sevilla que han colaborado con esta causa.

¿Es normal estar triste después de una ostomía? ¿Seré capaz de salir de casa? ¿Cómo cambia el rol en el hogar de una persona después de la cirugía? ¿Por qué me siento desmotivada si soy enfermera? Hay muchas dudas y miedos por los que pasan los más de 2.900 pacientes ostomizados de Sevilla, sus cuidadores y las enfermeras expertas en estomaterapia que se encargan de su atención sanitaria.

Con la finalidad de mostrar algunas de las situaciones más frecuentes a las que se enfrentan, pacientes, cuidadores y enfermeras y aprender a resolverlas, el Grupo Gesto -formado por los enfermeros expertos en estomaterapia de España- en colaboración con el Proyecto HU-CI y el apoyo de Hollister -compañía que desarrolla, fabrica y comercializa productos y servicios para el cuidado de la salud- han creado el primer cómic de ostomía.

La ostomía es una exteriorización del intestino en la pared del abdomen realizada con el objetivo de poder evacuar las heces debido a un problema médico que impida eliminarnas plor el ano.


Más de 2.900 pacientes ostomizados de Sevilla y un cómic


A través de 6 tiras de cómic protagonizadas por dos profesionales de Sevilla, diez de Andalucía y un total de medio centenar de enfermeros expertos en estomaterapia, se representan situaciones y conflictos habituales relacionados con la ostomía y opciones de resolverlas con éxito, que ha sido desarrolladas por el equipo docente del Proyecto HU-CI (Macarena Gálvez, doctora en Psicología; Mamen Segovia, enfermera y máster en counselling; y Tayra Velasco, doctora en enfermería y profesora de Bioética).

"Con este proyecto queremos abordar la importancia en la gestión de las emociones (tanto del paciente, la familia como de los propios profesionales), el cambio en el tipo de relación clínica, evitando la paternalista y ensalzando la atención centrada en la persona, trabajando la aceptación del proceso de enfermedad, y lo que implica retomar la vida tras la ostomía, mediante el manejo de situaciones complejas y el arte de comunicar malas noticias, de una forma cercana y novedosa gracias al formato del cómic", indica Tayra Velasco.

"En este cómic no sólo reflejamos nuestras vivencias como profesionales, también nos pusimos en el lugar de los pacientes y sus familiares para explicar las emociones a las que se enfrentan las personas ostomizadas y su entorno", explica Sebastián Rivera García, del Hospital Universitario Virgen del Rocío.

En Sevilla hay aproximadamente 2.900 personas ostomizadas, cifra que aumenta cada año, y 14.250 en Andalucía. En total, en España hay más de 100.000 pacientes ostomizados.

"Nuestra intención es que este cómic sirva como material didáctico para que los enfermeros estomaterapeutas puedan mostrar a los pacientes y cuidadores en sus consultas de ostomía que hay muchas situaciones que están atravesando que son habituales y puedan ver opciones de resolverlas, que nacen del conocimiento y la experiencia en humanización de cuidados del equipo de HU-CI, que es el líder en España e Iberoamérica en humanización de cuidados", explica Lucía Becerra, directora de Marketing de Hollister.

Proyecto HumanizAcción

Este documento se enmarca dentro del proyecto HumanizAcción, impulsado por Gesto y Hollister con la colaboración del proyecto HU-CI para humanizar la atención sanitaria en el ámbito de la ostomía.

HumanizACCIÓN es un proyecto pionero que recoge la corriente de humanización de cuidados y la aplica por primera vez en el ámbito de la ostomía con la finalidad de mejorar la calidad de vida de las personas ostomizadas, sus cuidadores y los enfermeros estomaterapeutas como profesionales referentes en sus cuidados”, comenta Lucía Becerra.

lunes, 10 de junio de 2019

La Biblioteca Valenciana conserva 30.000 dibujos de cómic originales



Para que el cómic se consolide como arte mayor no solo basta con espacio en los museos. Hay otras dos patas, íntimamente ligadas, que no pueden faltar: la universidad y los fondos bibliográficos. También ambas han surgido en Valencia, aunque con desigual fuerza.

El Monasterio de San Miguel de los Reyes antes, durante y después de la guerra civil fue una cárcel y ahora es la sede de la Biblioteca Valenciana, que tiene entre sus fondos más de 30.000 dibujos originales. La mayoría procede de la compra hace ya más de una década de los fondos de la editorial Maga (1951-1986), responsable desde ValEncia de tebeos históricos como 'Pequeño Pantera Negra' o 'El pequeño héroe'. 

Esa compra atrajo donaciones como las de las hermanas Añón y a la llegada de números de 'Los chicos', 'El Guerrero del Antifaz' o 'El Capitán Trueno'. De ahí salió la exposición 'El tebeo valenciano' que se inauguró en la 25ª edición del Salón del  Cómic de Barcelona del 2007.

Falta catalogarlos
Pero Álvaro Pons remarca que en el apartado de los fondos, «falta casi todo por hacer, no es sólo tenerlos, hay que trabajarlos, catalogarlos y estudiarlos». «Son un patrimonio cultural importantísimo a partir del cual se pueden sacar muchas conclusiones de su época. Los autores del cómic nunca han sido de la elite y han representado lo que pasaba en la calle de manera directa», subraya.

Ahí entra la recién constituida Cátedra de Estudios del Cómic Fundación SM de la Universitat de València (UV), enmarcada en el paraguas del Aula del Cómic de este centro que engloba otras iniciativas.
«Es fundamental la labor de la universidad, es otra de las patas de la normalización del cómic que, como cultura popular y lenguaje, necesita investigación académica. Es poliédrico y puede ser estudiado desde muchas vertientes, como el lenguaje o la sociología», apunta Pons, que está también al frente de un proyecto que ha puesto en marcha jornadas del cómic como herramienta de aprendizaje que el próximo curso de convertirán en máster.

Eclosión de todo
Además, históricamente la UV ha impulsado exposiciones que (aún) no entran en los museos. Pasó hace tres años con 'La Traca. La trasgresión como norma', que repasaba la vida y muerte del semanario que desde Valencia y en la segunda república vendió más de medio millón de ejemplares de algunos de sus números. Su militancia antifascista y contra la Iglesia y sus caricaturas de Franco supuso la ejecución al acabar la guerra civil de su editor y del dibujante Carlos Gómez 'Bluff'.

«Todo forma parte de un gran ecosistema», cuenta Daniel Tomás, director de contenidos del exitoso Salón del Cómic de Valencia, que en su última edición tuvo 23.000 visitantes, con apuestas transmedia como las películas de Marvel o los videojuegos, para completar la de los autores locales.

«Es un momento de eclosión de todo», apunta Tomás, que destaca especialmente un factor: las autoras. «Están Ana Penyas y Laura Pérez, claro, pero también se ven muchas autoras en Tenderete», desliza.

sábado, 8 de junio de 2019

El "cómic" más antiguo del mundo está en Angulema

Normandía tiene el magnífico tapiz de Bayeux, la gran tela bordada del siglo XI de casi 70 metros de longitud que narra con imágenes e inscripciones en latín, como si fueran las viñetas de un tebeo, los preparativos de la batalla de Hastings, que marcó el comienzo de la conquista normanda de Inglaterra. Muchos consideran al tapiz de Bayeux, conservado en el Museo de la Tapicería de esta localidad normanda, como el primer cómic de la Edad Media.

Angulema, la capital internacional del cómic, presume ahora de tener unos grabados en arenisca de animales que datan de 12.000 años antes de nuestra era. Esta obra figurativa de finales del paleolítico fue encontrada cerca de la estación de tren de Angulema, en un lugar donde un grupo de arqueólogos franceses lleva meses realizando excavaciones. Y se expondrá al público del 14 al 16 de junio, coincidieron con las Jornadas Nacionales de Arqueología que se celebran en Francia.

Un equipo de arqueólogos del Instituto Nacional de Investigaciones Arqueológicas Preventivas (INRAP) han descubierto en esta localidad francesa unos grabados de animales que algunos medios franceses ya llaman "el cómic más antiguo de Angulema". Esta ciudad de 100.000 habitantes, situada en el sudoeste de Francia, es famosa en todo el mundo por acoger el Festival Internacional del Cómic.

"Los cazadores-recolectores de finales del paleolítico ya dibujaban en Angulema", explican los expertos del INRAP tras descubrir una placa de arenisca con grabados de un caballo y otros cuatro herbívoros, acompañados de decoraciones geométricas.

 "Un descubrimiento de este tipo en la capital del cómic ha sido un momento muy fuerte y nos ha hecho sentir bien, en un momento en el que algunos hablan de que quieren deslocalizar el festival en la región parisina... En realidad, Angulema es la capital del cómic desde hace 12.000 años", señaló Jean-François Dauré, presidente de la Comunidad Urbana de Gran Angulema, en declaraciones a la revista Sciences et Avenir, una revista mensual francesa de divulgación científica.

Esta obra artística, que combina motivos geométricos y figurativos, tiene 25 centímetros de largo, 18 centímetros de ancho y 3 centímetros de grosor. Está decorada por ambos lados.

En esta historieta prehistórica hay grabados figuras de caballos, un ciervo y probablemente un uro salvaje, un antepasado de los bovinos europeos que está extinguido. La figura más visible en una de las caras de esta pieza es la de un caballo sin cabeza. Pequeñas incisiones sugieren el pelaje del animal. Las patas y las pezuñas del animal son "muy realistas", según los expertos de INRAP. El autor o autores de los grabados de Angulema eran "homo sapiens" nómadas, que vivían de la caza y la recolección. Lo que no sabemos es que querían contarnos en esta historieta.

Los arqueólogos franceses consideran que estos motivos 'naturalistas" descubiertos en estos grabados de Angulema son "excepcionales" en el contexto de la producción artística aziliense, que se caracteriza por sus formas geométricas abstractas. Este descubrimiento demuestra que el estilo figurativo paleolítico duró más tiempo de lo que se pensaba, explican los expertos. A menudo se considera que el arte aziliense - llamado así por el yacimiento de la cueva de Mas d'Azil en los Pirineos franceses - marcó una ruptura: el abandono del arte figurativo a favor de la abstracción.

viernes, 7 de junio de 2019

Cómic con sabor a ron y mar: Long John Silver


Long John Silver sigue vivo. El pirata por excelencia dentro del imaginario colectivo, con largas patillas y pata de palo, vio la luz por primera vez en 1883 bajo el manto de un clásico: 'La isla del tesoro'. Ahora, casi 140 años después, el guionista Xavier Dorison y el dibujante Mathieu Lauffray, ambos franceses, rinden homenaje a R.L. Stevenson con una secuela en forma de integral que de haber seguido vivo el padre de la obra original, hubiera alabado.

¿Qué fue de John Silver el Largo? La pregunta recibe respuesta al poco de comenzar el cómic. El pirata vive en 1785 retirado de su vida en alta mar, rodeado de bellacos, en la ciudad de Bristol. Una mujer, Lady Vivian Hastings, debe rodearse de un grupo de duros hombres que sean capaces de llevarla hasta las Américas para toparse con su marido, al que hace meses que no ve porque puso rumbo a los confines del Amazonas. ¿La promesa para conseguirlo? Encontrar el tesoro de Guyanacapac, el mayor que ha visto el ojo humano. Una oferta que ningún pirata, por muy retirado que esté, podría rechazar.

Esta premisa es la que Dorison utiliza para traer de vuelta a un hombre del que nadie debería fiarse. Una persona capaz de arrancar cualquier vida a cambio de unas monedas. Pero en el fondo, hay honor entre ladrones y existe un código que ni el mismísimo Silver sería capaz de traicionar: un pacto de sangre.

Poco más se puede contar de la trama sin revelar nada importante al lector. Pero no hace falta hacerlo para confirmar que estamos ante una de las mejores historias de piratas dentro del noveno arte. Dorison es un maestro en la pluma y ya había coqueteado con otras obras donde el mar era su telón de fondo, como la muy recomendada 'Asgard', pero en 'Long John Silver' consigue enganchar al lector desde la primera viñeta hasta la majestuosidad de la última. Un relato de piratas, cargado de ingredientes clásicos y giros de guion que va in crescendo hasta el desenlace final de la obra.

Por suerte, el dibujo también acompaña a la narrativa, desarrollando unas viñetas que en ocasiones harán que nos detengamos varios minutos a observar cada detalle. Los rostros de los protagonistas, las escenas de acción… todo está cuidado de forma minuciosa con el trazo típico del estilo franco-belga.

Norma Editorial ha decidido, diez años después de que comenzara a publicarse en España la obra, que merecía una versión integral. Y es este tomo de gran formato el que acaba de llegar a las librerías, incluyendo, además de las cuatro historias que componen la trama completa, un compendio de ilustraciones y bocetos a modo de extras en su parte final.

jueves, 6 de junio de 2019

RTVE:'Alta tensión', una revista que quiere dar voz al cómic underground actual


En 2019 celebramos el 40 aniversario de la revista El Víbora, y todos lamentamos que no tenga sucesora, que actualmente no haya una revista que aglutine el excelente cómic “underground” que se sigue produciendo en España y que podemos encontrar en fanzines maravillosos. Por eso festejamos la publicación de Alta Tensión (Desfiladero ediciones), una revista que recupera ese espíritu reaccionario y contracultural.

Su director Pablo Herranz, asegura que: “Alta Tensión nace casi como una necesidad, dada la calidad alcanzada por la producción actual, digamos, más alternativa, de poner una publicación a su servicio, que le asegure mayor difusión. Otro de los objetivos consiste en atraer para el medio lectores más allá de los convencidos, en base a un precio popular, seis euros, y la citada distribución. Dicho así parece una quimera, pero desde algunas librerías nos han informado que sí, que ha atraído a gente nueva”.

Destacar el nombre de la revista que ya nos orienta sobre lo que va a ofrecernos: “Nos gusta Alta Tensión porque lleva implícito un significado; en el sentido de que tensión puede referirse a la electricidad pero también al suspense. En cualquier caso, emociones fuertes. ¡¡Peligro de muerte!! ¡¡Alta Tensión!!”

Cómics de todo el mundo, en pequeñas dosis

En cuanto al contenido de este primer número, Pablo asegura que nos vamos a encontrar: “Cómic de todo el mundo, pero una corriente distinta a la mainstream, que por lo general no llega por otros cauces”.

“También –añade- hay una reivindicación del relato corto. Ahora todo tiende a hipertrofiarse, todo cómic debe tener un planteamiento de más de 100 páginas, cuando en realidad algunas historias requieren mucho menos. Ha ocurrido un poco como la literatura, que las novelas adquieren una extensión larguísima para justificar un precio más elevado, una mayor rentabilidad”.

Grandes autores nacionales e internacionales

Al final, el éxito de una publicación viene dado, en gran parte, por los autores. Y Alta tensión parece partir con ventaja: “Queríamos abrir con una portada de Magius (El método géminis), ya que ha sido el autor revelación del año, y más dentro del underground” –asegura Pablo-.

“En cuanto a autores nacionales –continúa-, tenemos a Ertito Montana, Amelia Navarro, Luna Pan, Rut Pedreño, Pedro Villarejo, Gerardo Sanz y la dupla formada por Boris Caramull y Adrián Bago”.

“Sin olvidar a los extranjeros: Igor Hofbauer, Sofia Olsson, la mexicana Iurhi Peña, Pedro Mancini y Pedro D’Apremont.

“La idea -continúa Pablo- es mantener un núcleo fijo de colaboradores mientras que otros van rotando. Como serie estamos publicando Ira Dinamita, de Ertito Montana, pero no es el clásico continuará sino episodios autoconclusivos con el personaje central como nexo de unión”.

“Aparte nos gustaba incluir una entrevista pues es una manera de poner en valor a los autores, de que no sea una mera recopilación, que permita adentrarse en la cabeza del autor y así llegar a comprender su obra” –concluye Pablo-.

“El underground actual está harto de lo políticamente correcto”

El underground nació hace seis décadas, en los años 60 del Siglo XX. Por eso queremos preguntar a Pablo qué tiene que ver el estilo de Alta Tensión con esos autores míticos: “Han pasado muchas décadas así que lógicamente el underground actual difiere bastante del primigenio. Desde el punto estrictamente estético se abrazan los presupuestos formales de la Nouvelle BD y corrientes similares por las cuales el virtuosismo se sacrifica en aras de la expresividad. Al tratarse, encima, de la corriente menos comercial esta estética se exacerba, lo cual impregna desde el modo en que se aplican las sombras, la reivindicación de la rotulación manual y un trazo muy suelto, más o menos fiero, pero siempre rabioso, muy vivo”.

“A nivel temático –añade- en el primer underground había una voluntad de subvertir el orden establecido a través de la propia iconografía del cómic, de ahí que se recurriese a los funny animals y algunas vacas sagradas del cómic, como el Pato Donald, para comunicar un mensaje inesperado, contracultural y callejero. También la épica de la vertiente más marginal de la vida alternativa se ha perdido, básicamente porque no es que carezca de glamour una bajada a los infiernos, es que no tiene maldita la gracia cuando la heroína se ha llevado por delante un allegado de cualquier extrarradio que deseemos citar”.

“Ahora el planteamiento es muy distinto –continúa Pablo-, hay un hartazgo de lo políticamente correcto, que lo está invadiendo todo, y para el cual ya está articulándose una contestación, y por otra parte toma forma una reivindicación de una nueva sensibilidad social a partir de la propia experiencia o el relato íntimo; esta visión además está capitaneada por la creciente incorporación de la mujer, de las autoras, al cómic, sin duda uno de los cambios más importantes respecto de épocas pretéritas. Hay un factor que mantiene, y que es primordial, la sensación de inmediatez, de algo vivo, urgente”.

“Vamos a adelantar el segundo número”

La idea era sacar el segundo número de Alta Tensión en diciembre y luego pasarlo a periodicidad trimestral; pero debido a la repercusión mediática, las cosas se van a acelerar: “Bueno, la verdad es que nos habéis insistido tanto que vamos a adelantar la fecha de salida, entre septiembre y octubre, si los hados acompañan” –asegura Pablo-.

El director también nos comenta dónde podemos adquirir la revista: “En tiendas especializadas, en librerías generalistas o cadenas con buena sección de cómics. En última instancia se puede solicitar en cualquier librería”.

En cualquier caso, Alta Tensión es una buena noticia para todos los amantes del mejor cómic underground. Una publicación a la que seguiremos muy de cerca.

miércoles, 5 de junio de 2019

Nuevo albúm de Spirou en este mes de junio


En este tomo 55, Spirou y Fantasio descubren una foto donde aparecen cargando una jaula con un marsupilami dentro. ¡Pero ellos no recuerdan nada! Pronto verán que Zantafio, primo malvado de Fantasio, está metido en el ajo.

Ya está disponible para todos los que estáis interesados.

martes, 4 de junio de 2019

El cómic, sin museo y sin fondos


La historia del cómic barcelonés ha empezado a marchar hacia el Cantábrico. Por lo menos, la parte más underground, la surgida de la gran explosión contracultural tras la dictadura. Los archivos de Nazario, Miguel Farriol, Montesol, Pepichek y Roger e Isa, o de revistas como Star y El Rrollo Enmascarado , forman ya parte del Archivo Lafuente de Santander. Junto a la primera etapa de la revista contracultural Ajoblanco. El sistema público de museos, bibliotecas y archivos catalanes no los ha estimado o no ha sido capaz de hacerse con ellos, y los ha perdido.

Para muchos agentes del sector cultural, es sólo el síntoma de un problema más global de marcha de patrimonio artístico y bibliográfico en los últimos años en Catalunya. Pero en todo caso la marcha de fondos del underground barcelonés es ilustrativa. Por un lado, porque el proyecto de Museu del Còmic, que podría haberlos considerado, lleva más de una década sobre la mesa con un edificio en Badalona que fue rehabilitado para acoger un ambicioso centro que la Generalitat ahora ve de forma muy diferente. Si hace una década, señala la directora general de Patrimoni Cultural, Elsa Ibar, se proyectó “casi un museo nacional, con 15 personas para su funcionamiento y más de dos millones de euros de presupuesto de funcionamiento”, esa idea, dice, se abandonó ya en el 2012 pensando en montar en Badalona sólo un centro de difusión del cómic y que la Biblioteca de Catalunya se encargara de las colecciones. La moción de censura en Badalona y el 155 en la Generalitat, dice, han paralizado su materialización. Sin embargo, Badalona aprobó ahora hace un mes una moción que exigía a la Generalitat el cumplimiento del convenio que firmaron en enero del 2010 para poner en marcha el Centre de les Arts del Còmic i la Il·lustració.

Y más allá de que haya un edificio, los diferentes agentes que podrían hacerse cargo de la compra de obras o de un archivo en su mayoría no tienen ningún dinero para comprar, ni cómic, ni arte en general. O ni siquiera tienen claro a quién le corresponde el underground barcelonés. Ferran Barenblit, director del Macba, señala que “hay que hacer una reflexión sobre qué le toca a cada agente, hacer política patrimonial más detallada y pensar qué se tiene que conservar, cómo y con qué recursos. La entrada de un archivo al Macba tendría un coste descomunal de conservación y digitalización”. Al anterior director del centro, recuerda, le ofrecieron el archivo Ajoblanco, “pero realmente no sé a quién le toca ”, admite.

epe Serra, director del Museu Nacional d’Art y muy interesado por el mundo del cómic –en breve abren una muestra de la revista El Víbora–, apunta otra cuestión de fondo. “Hace mucho tiempo que muchas direcciones de museos avisan de que hay una función primordial, la de adquisición, de incremento de las colecciones, que está en partidas de cero. Es un problema para el mundo del cómic o para el arte catalán de los años treinta. Y es un tema de país. Para la Generalitat y el Ayuntamiento. Porque el cómic es esencialmente barcelonés. El país ha de comprar más”.

El Ayuntamiento de Barcelona echa pelotas fuera y dice que la competencia en adquisición, catalogación y conservación es de la Biblioteca de Catalunya y del Arxiu Nacional. Y desde la Generalitat, Ibar apunta que “dinero, tenemos poco, si tuviéramos más, apostaríamos más”. Entre compras y obras obtenidas por dación desde el 2015 hasta hoy suma 4,5 millones de euros. En todo caso, dice que no quieren entrar en subastas por fondos porque el Estado tendrá siempre más. Y afirma que si la crisis ha sido dura, ha llevado a administrar mejor el dinero en compras y a redimensionar proyectos como el del Museu del Còmic, que sin la crisis quizá existiría, dice, pero no sería sostenible. Por ahora el único museo del cómic que abrirá es el próximo día 13 en Sant Cugat, una iniciativa privada que recorre la historia del cómic desde 1865. La Generalitat espera que tenga sinergias con el futuro centro de Badalona.