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domingo, 30 de abril de 2017

El viaje «alucinante» del 'Ministerio del Tiempo' al cómic


"Vernos en papel es algo alucinante". Nacho Fresneda compartió y enfatizó la sensación de todos sus compañeros de reparto cuando destaparon el primer volumen en cómic de 'El Ministerio del Tiempo' (Aleta Ediciones). "Es muy emocionante verte en un tebeo, os lo juro", confesó Cayetana Guillén Cuervo durante la presentación en Madrid. "Y ahí, como un pibonaco", añadió quien encarna a Irene Larra en la serie de Televisión Española.

La creación de Javier Olivares ha encontrado en el arte secuencial otra vía para expandir su universo y superar los límites de la producción con actores de carne y hueso en España. "Dibujar un cómic me da una envidia tremenda, si quieres puedes dibujar mil caballos", reconoció el creador de la serie en el evento. "Que se mueran de envidia con el mundo del cómic, claro que sí. A los creadores de las viñetas lo único que nos frena es nuestra imaginación y nuestra capacidad", respondía con una sonrisa después de la presentación Joseba Basalo, el editor de Aleta que está en el origen de la idea.

No obstante, detrás del paso a viñetas de historias de 'El Ministerio del Tiempo' hubo mucho esfuerzo un año de desarrollo. Primero, Basalo se acercó a la sección burocrática del asunto y luego ya llegó la productora, que estaba muy interesada. "Esto, que en otros países como Estados Unidos se ve normal aquí no se hace. Ahora todo el mundo lo ve clarísimo, pero en su momento no lo fue", explicaba el editor. "Yo he publicado muchos cómics de franquicias como Alien, Depredador o Godzilla y los creadores o los dueños de todas estas franquicias lo que quieren es respeto. Pero esto va más allá. Javier (Olivares) va más allá, son sus hijos. No es solo hacer un buen trabajo", incidía Basalo antes de recordar una aspecto añadido para la coordinación: "Si a los creadores les gusta, a los fans les tiene que buscar".

Con los dibujantes, coloristas y guionistas no hubo ningún problema porque además de talento formaban parte de los seguidores de la serie y estaban muy dispuestos a volcarse en el proyecto. "Como somos todos muy fans tenemos mucho respeto. Y conocer bien la serie también te ayuda", recuerda Basalo. Juan Antonio Torres 'El Torres' y Desiree Bressend -dos mentes con un gran curriculum en el mundo del cómic- idearon la historia bajo la supervisión de Javier Olivares. "Siento lo duro que fui en las condiciones creativas del principio. Retener el estilo de la propia serie es el objetivo. Pero forma parte de una mitología que se ha creado en dos temporadas. Cierra el circulo de la cultura pop a la que queremos pertenecer desde que empezamos", aseguró el tótem de la serie, quien antes había prologado una de las novelas basadas en el microcosmos del ministerio. "Hemos tenido manga ancha, he creado a mi propia banda de pirados", le desmintió el guionista malagueño. "La idea es que dentro del universo del 'Ministerio del Tiempo' sea un poco independiente. En el cómic tiene una vida mucho más larga que un capítulo. Será igual de novedad dentro de seis meses porque empieza y acaba. Lo que es sorprendente es que nos hayan dejado jugar con sus juguetes. Y hay guiños y cosas que la gente muy metida pillará. Es muy complementario", avanzaba Basalo.

Amelia, el rostro imposible

Jaime Martínez fue el encargado de trazar las líneas que dieran vida a Amelia Folch, Julián Martínez y Alonso de Entrerríos a la búsqueda de Salvador Martí -argumento de 'Tiempo al tiempo', el primer tebeo-. Sandra Molina y Alejandro García Cutillas se encargaron del color de una historieta que fuerza un dibujo realista, casi fotografíco que ha seducido los actores. "Están nuestros gestos, yo me veo ahí", insistió Cayetana Guillén Cuervo durante la presentación. "Lo que más ilusión me hace es por mis actores porque debe de ser muy bonito convertiste en cómic", recalcó Olivares. Sin embargo, el paso de trasladar la serie de televisión a las viñetas no fue sencillo con algunos. "El personaje más difícil de dibujar es Amelia. Tiene la piel tersa, ojazos y una boca particular. A veces he tenido que repetir 20 veces", confesó Jaime Martínez. "Tiene esos ojos tan penetrantes. Era sufrir, pero lo ha clavado al final", le secundó Sandra Molina.

El Torres

Me he quedado con ganas de escribir más de Angustias, una idea a lo 'Alien' de dejarla a solas por el ministerio como único superviviente"

Los argumentos han caminado de la mano de su fuente original por la petición de los creadores y por la convicción de los guionistas, aunque algunas ideas se han quedado en un cajón. "Me he quedado con ganas de escribir más de Angustias, una idea a lo 'Alien' de dejarla a solas por el ministerio como único superviviente", desveló El Torres. Desiree Bressend, su compañera de ideas en 'Tiempo al tiempo', destacó "las posibilidades narrativas que tiene Ernesto". "Es honesto tras su brutalidad. Si alguien conoce los juegos de rol reconocerá que es 'caótico caótico' porque tiene sus propias reglas, que él sabe que funcionan, y un pasado a explorar increíble", avisó la coescritora de la obra. Pueden ser territorios a explorar en los siguiente volúmenes. Pero, con independencia del calendario de nuevos lanzamientos, los seguidores que deseen ver un nuevo viaje del ministerio al estilo de los tebeos no tendrán que esperar mucho. Lo adelantó Javier Olivares: "El primer capítulo de la siguiente temporada es lenguaje cómic".

sábado, 29 de abril de 2017

La Vanguardia:Un cómic para entender el tenis


En los años 60, el descubrimiento del deporte del tenis por buena parte de la sociedad española tuvo un escenario único: la pista central del Real Club de Tenis Barcelona - 1899. El Trofeo Conde de Godó ya se había asentado como uno de los grandes acontecimientos deportivos de nuestro país. Tras el dominio total de los jugadores extranjeros en sus primeras ediciones, los tenistas españoles ya daban muestras de su categoría y posibilidades futuras. Andrés Gimeno había levantado el trofeo en 1960, Manolo Santana en el 62 y había sido finalista en el 61, y Juan Gisbert se coronó campeón en 1965.

A ese auge del tenis español en los 60 se sumó el éxito de la Copa Davis. Un equipo de leyenda formado por Manolo Santana, Juan Gisbert, Juan Manuel Couder y José Luis Arilla bajo la capitanía de Jaime Bartrolí, irrumpió ante el delirio general en esa pista central del RCT Barcelona que Juan José Castillo bautizó como pista talismán. Había hambre de tenis.

Y esa hambre de tenis trajo nuevos aficionados al RCTB. Muchos de ellos jamás habían visto un partido de tenis. Fue entonces el club pensó que sería adecuado lanzar una campaña informativa para culturizar a esa nueva afición en el deporte de la raqueta. El RCTB ya tenía un sistema de información específicamente dirigido a los medios de comunicación, a los que abastecía de noticias y para los que tanto Jaime Bartrolí, como Miguel Lerín y Buenaventura Plaja, secretario del club, estaban siempre disponibles.

Pero había que llegar al gran público, y hacerles entender la curiosa aritmética del 15, 30, 40, o el juego en silencio, o los sets y una terminología del juego de palabras inglesas inexistentes en otros deportes. Y se tuvo la genial idea de hacerlo a través de unas viñetas de cómic. El club hizo imprimir 7.000 hojas con las viñetas explicando las reglas del tenis, a la vez que las adjuntó en los programas de las competiciones que se disputaban en la entidad y que en 1965 fueron una edición del Trofeo Conde de Godó y seis eliminatorias de Copa Davis camino de la Challenge Round ante Australia.

El cómic también se unió al tenis en un TBO Extraordinario Dedicado al Tenis. La idea nació en 1965 durante el III Curso de Especialización en Prensa Infantil organizado por la Escuela Oficial de Periodismo conjuntamente con la Comisión de Información y Publicaciones Infantiles y Juveniles del Ministerio de Información y Turismo. TBO, ante el gran número de profesionales interesados en el tenis, convocó un concurso para ilustrar con relatos originales de tenis uno de sus números. El RCT Barcelona colaboró con sus consejos técnicos e informaciones históricas a los artistas que lo desearan.

El gran Muntañola, vinculado históricamente al tenis, fue al autor de la portada. En las páginas interiores, Meliton Pérez, el náufrago de Coll, la familia Ulises y viñetas habituales de TBO compartieron páginas con ‘Dione, Historia de una Raqueta’, de Carmen Font de Millanes que ganó el premio de relatos ilustrados. Como diría Juan José Castilló, gracias al cómic el tenis ‘entró, entró’ en los nuevos aficionados.

viernes, 28 de abril de 2017

Cómic de Málaga para Francia


Señalaba recientemente Tebeosfera en su informe del estado de las cosas en el mundo del cómic «una casualidad llamativa»: «Los autores de dos los tebeos más vendidos en nuestro país son ambos nacidos y residentes en Málaga». Se refería a El Torres y José Pablo García, cuyas últimas obras suman ediciones y copan los titulares del mundillo del arte secuencial. Pues pueden añadir otro nombre, el de Víctor Araque, que ha lanzado Buckson (Grafito), una novela gráfica en forma de thriller médico que ha llamado la atención del país que más y mejor entiende de tebeos, Francia: una de sus grandes editoriales del ramo, Paquet, publicará en verano la obra del dibujante afincado en Arroyo de la Miel para los exigentes aficionados a las viñetas de Francia, Bélgica y Suiza.

Buckson es una mezcla de géneros en forma de «relato trepidante y adrenalítico», según su dibujante y guionista: en este centenar de páginas hay desde distopia, acción, intrigas noir, manga, cómic europeo, mucho del cine de David Cronenberg, Paul Verhoeven, David Lynch y Martin Scorsese, la crudeza del más tremendo Charles Burns (ojo, que esto no es para todos los públicos: aquí hay gore del bueno, y eso que, al parecer, Araque prefirió en pleno proceso suavizar el tono)... Bien, ¿de qué va la cosa? Se trata de «una historia de ciencia ficción en un futuro muy cercano donde la ingeniería genética ha cambiado por completo la medicina». Y la cosa da para mucho, al parecer: Araque ya trabaja en expandir esta novela gráfica con otros dos volúmenes ambientados también en el ambiente médico y conspiratorio de Buckson. «Esta historia empieza y termina aquí, pero su mundo no. Mi idea es crear un universo donde pueda ambientar futuros proyectos de ciencia ficción. Hay temas que paso por encima en la historia y no ahondo en ellos a pesar de tener mucho potencial», aseguró recientemente el autor a Cómic para Todos.

Punto y aparte
La primera aventura de Víctor Araque casi completamente en solitario en el arte de las viñetas está siendo más que satisfactoria. Y es que este cómic podría marcar el punto y aparte en la aún incipiente trayectoria de Araque, que colabora habitualmente con la colorista torremolinense Rocío Estepa, su pareja sentimental. Muchos empezaron a conocer a este profesor de Medios Informáticos y Dibujo Artístico y Color con la serie La familia Newton y, sobre todo, con El código del ciempiés (De Ponent), que gustó a la crítica y a los aficionados por su mezcla de inocencia y crueldad («Los Cinco meets H.P. Lovecraft», aseguraron algunos). Pero ha sido Buckson y su retorcido mundo futurista la obra que le ha puesto en el punto de mira de los ojeadores del cómic.

jueves, 27 de abril de 2017

Preparativos para la zona comercial del Festival de Cómic Europeo de Úbeda


Desde el Festival de Cómic Europeo de Úbeda  estamos empezando a preparar la zona comercial de la quinta edición del evento. Todos los interesados en participar en ella rogamos que os pongáis en contacto con nosotros a través del mail ubedabaezacomic@gmail.com .

Fechas Festival de Cómic Europeo de Úbeda-17 y 18 de junio.

Esperamos vuestros correos.

miércoles, 26 de abril de 2017

‘Yo, gorda’, un cómic valiente sobre intolerencia y sobrepeso


Santiago. La biografía es una de las corrientes más productivas de los últimos años en la narrativa hecha cómic, y ahí se encuadra la valiente aventura que Meritxell Bosch plasma en las páginas de Yo, gorda. Detrás de ese título políticamente incorrecto, esta autora catalana documenta su experiencia en carne propia alrededor de la violencia psicológica y los trastornos alimentarios que han marcado parte de su vida.

Meritxell, ilustradora con experiencia en la industria norteamericana que rozó el cielo en 2015 al ser nominada a los Premios Eisner (Oscar del cómic) por BirdCatDog (libro infantil con guión de Lee Nordling), no esconde su apuesta, ni en el mismo título ni en unas viñetas que retratan la intolerancia hacia las personas con sobrepeso que ella padeció y la fuerza que derrochó ante ello.

Publicado por la Cúpula Ediciones, el libro ahonda en las espinas de esa rosa vital que para todos es la niñez, abordando problemas domésticos que marcaron el crecimiento de la autora, todo ello narrado con una paleta de colores suaves hacia un crescendo que gana luz según se acerca el final de estas 144 páginas.

Jugando con tinta y acuarelas suaves, el goteo de sudores para componer Yo, gorda viene desde hace más de seis años, fecha en la que esta autora fue dando salida a los primeros bocetos y parece que el espaldarazo que supuso  la citada nominación al Eisner ha impulsado esta obra ahora editada desde una de la firmas clásicas de nuestra industria del cómic, un sector tan talentoso como necesitado de atención mediática. A valentía, pocos cómics ganan al de Meritxell. 

lunes, 24 de abril de 2017

EL Mundo:El cómic de Paco Roca y la música de Seguridad Social alumbran un libro-disco


El dibujante Paco Roca y el líder del grupo Seguridad Social, José Manuel Casañ, han entrelazado sus talentos para alumbrar el próximo noviembre La encrucijada, un libro-disco surgido del cruce de caminos entre el cómic y la música que destila carácter autobiográfico de su vida en común.Pero no se trata de una obra en la que se ilustran las canciones, como ambos dejan claro en una entrevista con EFE, sino que es una "conversación sobre la vida" a través de una charla entre dos medios que "casan muy bien", la música y el cómic, afirma Roca mientras Casañ le apunta: "Entre dos ilusos, que pagarían por hacer lo que hacen".

Paco Roca (Valencia, 1969) y José Manuel Casañ (Valencia, 1963) se conocen desde hace años, cuando el músico iba a presentar sus canciones al programa radiofónico del ilustrador y esta colaboración, según confiesan, "salió de forma natural" porque les apetecía hacer algo juntos aunque "costó definir el qué".Una vez apostaron por un libro-disco, la idea rondó por sus cabezas y ha evolucionado hasta que, tras cuatro años de trabajo, están a punto de sacar a la luz La encrucijada, un trabajo en el que las once canciones, todas inéditas, están hechas para leerse y el cómic pensado para ser escuchado."El origen no era tanto ilustrar unas canciones ya hechas sino juntos sembrar unas semillas que iban a ser las canciones y los relatos de un momento histórico y un género determinado, de qué podía hablar una canción y qué contaba el relato. A partir de ahí José Manuel trabajaba la canción y yo el relato", cuenta Roca, Premio Nacional de Cómic en 2008 y cuya La casa fue elegido mejor Cómic Nacional de 2015 para CEGAL.Comparan su trabajo con una partida de frontón, en el que uno lanza la pelota con su idea, el otro la recoge y la adorna y la devuelve más completa, de forma que cada uno ha inspirado al otro: "Esa es la unión directa entre la música y el libro", según Roca.El libro-disco habla sobre la creatividad, sobre cómo se hacen las canciones y los cómics y la industria discográfica y literaria a través de "la pequeña historia personal y común" de Roca y Casañ, cómo les ha influido la música, aspectos sociológicos y culturales e incluso políticos."El disco y el cómic podrían funcionar perfectamente por separado, pero juntos hacen una historia con una dimensión completamente diferente", según Casañ, que avanza, aunque sin desvelarlos, que también tiene "juegos ocultos y adivinanzas".La primera canción es una obertura africana, en la que solo hay tambores que evocan al comercio de esclavos entre Occidente y África por 1700 y luego avanza al blues "más puro" de 1920, solo con guitarra dobro utilizada en la época, el country en los años 30 y el rockabilly que desembocaría en el rock and roll.Los Beatles, Santana o John Lee Hooker se pasean por las viñetas y las pistas de audio de La encrucijada, que también tiene rumba, pop de los 60 y soul y pone punto final a la historia en 1972 con el reggae y Bob Marley, y en este recorrido han modelado "el itinerario de la historia de la música para ir a lugares comunes".

EL País: Jaime Martín: “De un cómic me interesa ser raptado por el autor”


Muy valorado en el mercado franco-belga, Jaime Martín (Barcelona, 1966) logró el premio a mejor obra de autor español del último Salón del Cómic con Jamás tendré 20 años (Norma), una historieta sobre sus abuelos, que esquivaron la muerte durante la Guerra Civil.

¿Novela gráfica, cómic, historieta o tebeo? ¿Por qué?

Soy de la generación que se refería al medio como "cómic" e "historieta" y ahí me quedé, aunque no me molesta ningún término. Aún así, cuando abordo un nuevo proyecto pienso en cine, en la película que me gustaría ver, no tanto en el cómic que me gustaría leer. Es curioso, porque nunca me ha atraído trabajar en el cine, intervienen demasiadas personas e intereses para llevar a cabo una historia.

¿Qué cómic le hizo querer dedicarse a esto?

El Príncipe Valiente, de Foster, me convirtió en lector voraz. Hom, de Carlos Giménez, inició mi afición al dibujo de historietas.

¿Cuál ha sido la última que le ha gustado?

Leo muy poco cómic, no dispongo de mucho tiempo y trato de dar espacio a muchas otras cosas. Hace dos meses leí La guerra de Alan, es de 2004. Fíjese qué retraso llevo. Me sorprendió lo rápido que me sumergí en la historia y lo enganchado que estuve hasta finalizar las 300 páginas. Eso es lo que me interesa de un cómic, ya no tanto un final sorprendente, sino el ser raptado por el autor, vivir esa historia como si estuviera pasándome a mí, olvidarme del mundo que me rodea durante la lectura.

¿Qué cómic no pudo terminar?

Fue hace años, eran tebeos de superhéroes, pero no consigo recordar cuáles. Es un género que no me gusta. Acabé dejándolo por imposible.

¿Qué cómic ajeno le habría gustado firmar?

Muchos. En ninguno de ellos aparecen héroes, más bien antihéroes. Ahora me viene a la cabeza Apuntes para una historia de guerra, de Gipi.

¿Se considera más historietista o ilustrador?

Historietista, sin lugar a dudas.

Los cómics de memoria familiar, como Jamás tendré 20 años, parecen estar de moda. ¿Por qué?

No sé si están de moda o no, en cualquier caso yo siempre he trabajado con material cercano. En Sangre de barrio o Los primos del parque, en los 80 y 90, recurrí a la memoria inmediata de mis amigos para recrear las historias de adolescentes marginales. Ahora lo he hecho con mi familia. No veo gran diferencia.

¿A qué atribuye su éxito en el mercado franco-belga?

Creo que si "éxito" es sinónimo de grandes ventas debe usted hablar con otro autor. Si "éxito" lo entendemos como buenas críticas, nominaciones en el Festival de Angoulême, público fiel y total libertad para trabajar, entonces sí me atrevo a responder. Cuando hablo con los lectores galos, lo que más valoran es el hecho de aprender cosas nuevas. Me da la impresión de que no sólo buscan entretenimiento, sino también conocimiento. Con Las guerras silenciosas o con Jamás tendré 20 años no dejaban de comentarme las cosas que habían descubierto en esas historias. También son muy exigentes con el dibujo, pero en un sentido más profundo, valorando que el autor sea capaz de transmitir emociones mediante línea y color.

Si no fuera historietista le habría gustado ser…

Programador de software. Ya ve qué cosa... aparentemente nada que ver. Sin embargo, no hay que olvidar la belleza de un código bien depurado. Además, me permitiría trabajar aislado del resto del mundo, como ahora.

¿Qué pieza musical escogería como autorretrato?

Ain't Got No, I Got Life, de Nina Simone, para cuando estoy en la cuerda floja. Luego ya depende del día.

¿Cuál es el suceso histórico que más admira?

Todos aquellos que han supuesto un avance en pro de la justicia en el mundo. En mi opinión, la injusticia es la peor lacra que padece el ser humano y no va camino de mejorar.

¿Trasnochar o madrugar?

Trasnochar, aunque no tanto como me gustaría.

¿Qué está socialmente sobrevalorado?

El dinero, el fútbol, la alta cocina y sus chefs, los cochazos, los personajes mediáticos... Fama y dinero, el culmen del garrulismo.

¿Qué encargo no aceptaría jamás?

Supongo que uno que fuese en contra de mis principios, hasta tal punto en que ni el dinero que fuese a percibir evitase la profunda vergüenza por el trabajo realizado.

¿Qué autor de cómics se merecería un premio Nobel?

El premio Nobel murió cuando se lo dieron a Kissinger y lo remataron cuando se lo otorgaron a Obama, a modo de bienvenida a la Casa Blanca.

domingo, 23 de abril de 2017

Mancha Cómic! amplía su denominación como Salón del Cómic y la Ilustración


Ángel Serrano y Azucena Sánchez, responsables de Zona 84, Serendipia y Mancha Cómic!, presentaron ayer la cuarta edición del Premio del Cómic de Castilla-La Mancha, así como del Concurso Escolar de un género que cuenta con muchos aficionados en esta tierra, así como prometedores creadores.

A 750 euros más el 10 por ciento de las ventas de la edición asciende el primer galardón del Premio  ‘Mancha Cómic!’ y se concederán lotes de libros y cómics valorados en 200 euros al segundo, 100 euros al tercero y 50 euros al accésit.

La extensión de las obras participantes en el Premio del Cómic deberá ser entre 24 y 52 páginas, el plazo de presentación de los trabajos culminará el 24 de agosto y pueden participar autores tanto de España como de otros países, indicó Serrano, mientras que el Concurso Escolar está destinado a alumnos de 4 a 6º de Primaria y 1 y 2º de la Eso de centros educativos de la región, el plazo de entrega culmina el 30 de junio y se otorgarán lotes de cómics valorados en 100 euros al ganador, de 60 euros al que quede segundo y 40 euros para el tercero.

Publicaciones
Se trata de convocatorias ya consolidadas, con una trayectoria de calidad, que abren la puerta a nuevos autores, apreció Serrano, que resaltó la publicación en los últimos años de ‘La Cruz de los Casados’, de José Luis Sobrino y Raúl Sierra; y ‘Laura’, cómic de Sierra ganador de la segunda edición de Mancha Cómic!; así como ‘Cartas desde Argel’, que le valió el primer premio al vitoriano Agustín Ferrer el pasado año, y ‘La Puerta’, obra del albaceteño Daniel Manuel Leal Serrano merecedora del segundo galardón en 2016.

También se ha publicado ‘Arti y Cala en el tren del tiempo’, manga de Itamar Espinosa que explica la historia del Patio de Comedias de Torralba de Calatrava; Ferrer ha sacado, tras vencer el año pasado en Mancha Cómic!, un nuevo título con la editorial Grafito; y Sierra está inmerso en la elaboración del cómic de ‘El abrigo de la corona’, libro de Domingo Sánchez que habla sobre la fundación de Ciudad Real y cuya adaptación en un par de meses se presentará.

Itamar Espinosa, autora del manga de ‘Arti y Cala’ del que la Red de Bibliotecas de Castilla-La Mancha ha realizado un pedido de 200 unidades con lo que este didáctico título estará en todas las bibliotecas de la región, es la autora de los carteles del Premio y el Concurso Escolar Mancha Cómic 2017, señaló Serrano, que resaltó que este encuentro se celebrará del 6 al 8 de octubre en el antiguo Casino y los Jardines del Prado, contará con exposiciones en diversos espacios de la ciudad y ampliará su denominación a Salón del Cómic y la Ilustración de Castilla-La Mancha, al que acudirán ilustradores que están haciendo cosas “espectaculares y muy interesantes”.

sábado, 22 de abril de 2017

El cómic de ciencia ficción sin diálogos que recupera las formas de 'Tintín'


El día más largo del futuro es un cómic de ciencia ficción, sí, pero de ciencia ficción escapista; de la más barata y naif que puedas imaginar. En la historia enebrada por Varela, hay oficinistas envueltos en situaciones extraordinarias, robots asesinos que se entretienen con el vuelo de una mosca, y dos bandos que hacen lo único que dos bandos saben hacer entre sí.

Enfrentarse en una lucha fraticida, claro.

'El día más largo del futuro' es un cómic de ciencia ficción, sí, pero de ciencia ficción escapista; de la más barata y naif que puedas imaginar
El día más largo del futuro tiene, aun y así, la inocencia del niño que, en lugar de jugar a fútbol, dedica el patio a quedarse en un rincón dibujando marcianos y cohetes espaciales. La apariencia sencilla del relato esconde, bajo piel su piel escamosa, y pese a su falta de palabras, un tono muy similar Guía del autoestopista galáctico y otras obras de Douglas Adams.

Ética y estéticamente, hablando propiamente de cómics con los que entronca El día más largo del futuro, Lucas Varela parece tomar inspiración de otro autor de habla hispana: Albert Monteys. Monteys, con Calavera Lunar y Karlitos Fax antes, y con el cómic digital Universo ahora, ha consolidado su buen hacer en un subgénero tan complicado como es la sci-fi de poso (tragi)cómico. Con este nuevo cómic, Varela logra, en forma y fondo, adscribirse a dicha tradición.

En este cómic, como ocurría en Pulp Fiction, una misteriosa maleta servirá de mcguffin; de excusa argumental, para crear una historia episódica en la que, también como en Pulp Fiction, los personajes se irán cruzando unos con otros. Pese a todo, El día más largo del futuro no podría tener un desarrollo más diáfano: su estilo de línea clara, al más puro estilo Tintín, es tan limpio y depurado que nada tiene que envidiar al de Hergé; al de Max.

La disposición de página, repetitiva, regular, es mancillada en ocasiones por Varela, que incluye ex abruptos gráficos en forma de, por ejemplo, viñetas circulares. La lectura, del cómic, por lo demás, se hace de forma tan mecánica que El día más largo del futuro, pese a sus 140 páginas y a la paradoja que supone, corre el riesgo de hacérsenos muy corto.

Eso último era tanto una alago como una amenaza: el imaginario que desarrolla Varela en este cómic, los potenciales de su cartografía, hace que se imponga, al menos en el terreno moral, la necesidad de expandir y ampliar este universo en una secuela. Bastaría con tomar aquella maleta, coprotagonista incluso de la cubierta del cómic, y abrirla de nuevo.

Quizás pasaría lo que con esta novela gráfica: lo último que querrás es cerrarla.

viernes, 21 de abril de 2017

Arte y cómic, mezclados en una exposición diferente


Más de 50 historietistas e ilustradores contemporáneos, entre ellos dos vallisoletanos, muesran su pasión por la historia de la pintura a través de viñetas que recrean la obra de los grandes maestros de la pintura universal.

La exposición, producida por la Fundación Telefónica, recoge obras emblemáticas de la historia del arte a través de la visión de estos autores, iniciativas de museos en torno al cómic y el encargo para "reinterpretar" parte de su colección artística en viñetas.


Más de 50 historietistas e ilustradores contemporáneos, entre ellos dos vallisoletanos, muesran su pasión por la historia de la pintura a través de viñetas que recrean la obra de los grandes maestros de la pintura universal.

La exposición, producida por la Fundación Telefónica, recoge obras emblemáticas de la historia del arte a través de la visión de estos autores, iniciativas de museos en torno al cómic y el encargo para "reinterpretar" parte de su colección artística en viñetas.

Medio centenar de dibujantes y artistas realizan sus versiones de  las grandes obras de la historia de la pintura universal en la exposición 'El Arte en el cómic', comisariada por el escritor Asier Mensuro.

La muestra, que podrá verse en la Sala Municipal de Exposiciones del Museo de la Pasión del 21 de abril al 11 de junio y está dividida en tres espacios: la presencia del cómic en los grandes museos, una selección de la Colección Telefónica en formato cómic y el homenaje particular de algunos dibujantes sobre piezas de arte emblemáticas, así como la presencia de artistas vallisoletanos como David Aja, con cinco portadas de sus cómic o Jose Antonio Godoy, KEKO, con escenas del cómic del Museo del Prado.

jueves, 20 de abril de 2017

El País:Los otros tebeos que llegan al cine


Hay otro mundo en el cómic más allá de los superhéroes. Y eso lo saben los lectores de las novelas gráficas, acostumbrados a leer viñetas dedicadas a biografías, historia del día a día, la ciencia ficción, el drama o la vida misma de su autor. Poco a poco, el cine ha ido recolectando entre este género en crecimiento argumentos y personajes para películas completamente alejadas de seres voladores que salvan la Tierra. El último ejemplo en la cartelera española es la francesa Rosalie Blum, con la que Julian Rappeneau ha adaptado los tres volúmenes que conforman la obra homónima de Camille Jourdy. En Francia, gracias a la fuerza editorial y cultural que allí posee el mundo del cómic, el cine lleva años realizando estas adaptaciones, e incluso una de ellas, La vida de Adéle,de Abdellatif Kechiche, ganó la Palma de Oro de Cannes. Y hay muchos más ejemplos, gracias a que el material primigenio desborda interés: en tiempos de sagas, secuelas y remakes, estas adaptaciones superan con mucho el nivel de calidad de sus correligionarias en pantalla. El mismo Rappeneau lo ve así, en una entrevista por correo electrónico: "Una amiga mía me empujó a leer Rosalie Blum y me pareció formidable, muy original en su construcción. Vi la posibilidad de sacar de allí una película especial, en la que pudiese inyectar cosas personales, adoptando un tono entre misterio, emoción y humor".

Aquí prima la variedad. Un repaso a las adaptaciones de novelas gráficas más conocidas da como resultado un listado de filmes estupendos: Tamara Drewe, de Stephen Frears; Una historia de violencia, de David Cronenberg; Camino a Perdición, de Sam Mendes; Pollo con ciruelas, que llevó al cine su misma autora, Marjane Satrapi; Ghost World y El arte de estrangular, ambas de Terry Zwigoff; American Splendor, de Shari Springer Berman y Robert Pulcini; Lulú, mujer desnuda, de Sólveig Anspach; Oldboy, de Park Chan-wook, y por supuesto todo el universo del hombre que cambió radicalmente la novela gráfica, Alan Moore, en Desde el infierno, V de Vendetta, La liga de los hombres extraordinarios, Batman: la broma asesina y Watchmen, el Quijote de este género. Otros escritores / dibujantes enganchones para el cine son el alemán Ralf Köning, con su talento para lo cómico-erótico con El hombre deseado, Lisístrata o El condón asesino, o Frank Miller, maestro de la ultraviolencia, con Sin City, 300 o Elektra. Miller ha llegado a rizar el rizo, al dirigir él mismo en el cine la adaptación de The Spirit, obra de otro autor de culto, el pionero Will Eisner.

 Y la cosa no acaba aquí: en los próximos meses se estrenarán más: Valerian y la ciudad de los mil planetas (21 de julio), de Luc Besson; y Wilson (26 de mayo), de Craig Johnson, versión de la novela gráfica de Daniel Clowes, autor que ya ha sido llevado al cine con Ghost World y El arte de estrangular.

Todas estas películas tienen que luchar en su salto a la pantalla con que las obras que les inspiran ya han dejado muy marcado el físico de los personajes, y algunas, como Watchmen, son famosas incluso por la arquitectura de las viñetas en la página: la forma viene tan subrayada como el fondo. "Leí una y otra vez el cómic para poder empaparme de su espíritu; luego lo volví a cerrar para poder adaptarlo", asegura Rappeneau sobre Rosalie Blum. "Porque entonces hay que pensar en la adaptación en términos cinematográficos. Sobre todo en cuanto a ritmo y construcción, porque una película no puede ser contada como en un cómic. Como con toda adaptación, tuve que elegir ciertas opciones. Quitar cosas, conservar otras, también inventar otras. Desde el punto de vista visual, no he querido reproducir las páginas del cómic de Camille Jourdy. Por ejemplo, no he rodado la película en la ciudad que ella había dibujado, porque esta me inspiraba menos. Sin embargo, con mi equipo, intentamos plasmar en la película la delicadeza que emana del grafismo de Camille. La directora de arte también se divirtió, colocando en cada decorado un objeto tal como está dibujado en el cómic". ¿Y qué opina la adaptada? Camille Jourdy también responde por correo electrónico: "No pedí nada en especial. El productor organizó el encuentro con Julien Rappeneau y me gustó la manera en que me habló del proyecto. Tuve la sensación de que había comprendido los sentimientos y emociones que yo había querido plasmar en mi historia. Me parecía que estábamos en la misma onda, entonces decidí confiar en él. Creo que es difícil colocar límites en algo así".

En España, aunque pocos, también ha habido directores interesados en convertir en películas con actores de carne y hueso a estupendas novelas gráficas. Óscar Aibar llevó a la pantalla, Atolladero (1995), tebeo que él mismo había escrito para que dibujara Miguel Ángel Martín. Félix Fernández de Castro hizo algo complicado: coger el cómic autobiográfico María y yo (2010), de Miguel Gallardo, que cuenta la relación entre su autor y su hija autista, y rodarlo como un documental, añadiendo alguna animación y primando la verdad de lo contado. Adán Aliaga encaró en 2009 un tótem del cómic europeo, Estigmas, de los italianos Lorenzo Mattotti y Claudio Piersanti. "De aquella experiencia recuerdo que fue fácil conseguir los derechos, probablemente porque la novela gráfica no es tan popular como los tebeos de superhéroes. Mi productor habitual, Juanjo Giménez, y yo viajamos a París, nos reunimos con Mattotti y descubrimos que él quiso hacer una película con la idea original, y que al no poder levantar la producción realizó el cómic", recuerda Aliaga. El mismo Aliaga se acercó de forma tangencial a otro hito, en este caso del cómic sudamericano, El eternauta, del guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López, con el documental La mujer del eternauta (2011), sobre la vida de Elsa Oesterheld, tras la desaparición de su marido durante la dictadura argentina. "Es un retrato sobre la ausencia, pero es cierto que una de las premisas fue poder mostrar algo del tebeo, aunque sea en apuntes estéticos".

Los adaptadores al cine suelen ser lectores prolíficos de cómics. Rappeneau desgrana: "Siempre me ha gustado el cómic. De niño, era fan de Tintín y de los cómics de Goscinny. Más tarde, descubrí que había una muy amplia variedad de cómics. Me han marcado las obras de Alan Moore y los japoneses Urasawa y Taniguchi. Hoy, cuando leo cómics, son sobre todo novelas gráficas". A Jourdy le marcaron dos tebeos con protagonista femenina que han tenido correspondencia cinematográfica: "A la cabeza me vienen Tamara Drewe y Lulú, mujer desnuda". Y Aliaga incluso sondeó la posibilidad de adaptar dos des sus novelas gráficas favoritas: "Dogs & Water, de Ander Nilsen, y Essex Country Trilogy, de Jeff Lemire, aunque ambas ya tenían los derechos vendidos para Estados Unidos". Aún quedan muchos universos por descubrir en esas páginas. Aliaga remacha: "Son obras libres, originales, especiales, de autor, que conectan con cineastas de parecidos gustos y, por supuesto, un público que quiere otras cosas".

miércoles, 19 de abril de 2017

Un cómic revelará cómo ha conseguido sobrevivir Capitán Phasma en 'El despertar de la Fuerza'


Tras el estreno de El despertar de la Fuerza, la historia de Rey (Daisy Ridley) continuará en Star Wars: Los últimos Jedi, el Episodio VIII de la saga creada por George Lucas. La anterior entrega de La Guerra de las Galaxias dejó algunas preguntas en los fans de la franquicia y uno de los futuros cómics de la saga responderá a una de ellas (vía CB): ¿cómo ha sobrevivido Capitán Phasma (Gwendoline Christie) tras el final de El despertar de la Fuerza?

Si recuerdas la película dirigida por J.J. Abrams, ella es uno de los personajes que se encuentran en la Starkiller Base cuando ésta es destruida y algunos fans crearon la teoría de que Phasma tiene numerosos clones y al que veremos en Los últimos Jedi será uno de ellos. No obstante, parece que no será así y los seguidores podrán conocer realmente qué ocurrió al final de la cinta.

La serie de cómics, titulada Journey to Star Wars: The Last Jedi y creada por Kelly Thompson y Marco Checchetto servirá para contar lo ocurrido en el corto periodo de tiempo que transcurre entre el Episodio VII y el Episodio VIII. Otros de los cómics y novelas que formarán parte de esta publicación son: Phasma (novel adulta), Leia: Princess of Alderaan (novela), The Legends of Luke Skywalker (novela infantil), A Leader Named Leia (libro infantil), Star Wars; Captain Phasma (cómic) y Star Wars Adventures (cómic).

martes, 18 de abril de 2017

El País:Dibujos en femenino plural


Mujer. En torno a 30 años. Observa lo que le rodea, lo analiza y le saca punta. Sin humor no es nada. Vive en una gran ciudad. Las redes sociales son una de sus herramientas de trabajo. El dibujo es su altavoz al mundo, su mejor manera de expresarse. Con todas estas características bien se podría hacer un retrato robot de un amplio grupo de ilustradoras, viñetistas, dibujantes, creativas, humoristas gráficas, artistas o, incluso, antiartistas que en los últimos meses han publicado un libro en el que lo gráfico predomina o que lo harán en los próximos. Pero ese retrato, teniendo un poquito de todas, no sería fiel a ninguna. "Es como decir que todas las canciones de amor son iguales o que lo son todos los cómic de superhéroes", explica Flavia Álvarez, autora de Las cosas del querer (Lumen).

Si solo con poner nombre a su profesión ya difieren, cómo no van a hacerlo en lo demás. Las hay que no saben dibujar con lápiz, como Raquel Córcoles, creadora de Moderna de Pueblo, que prepara libro para otoño. Otras que no se recuerdan sin él en la mano, es el caso de Raquel Riba Rossy, que va armada con él como su personaje Lola Vendetta con su catana. Publicó su primera historia, Más vale Lola que mal acompañada (Lumen), en marzo.

La mayoría nacieron en las redes sociales casi de manera casual; para Álvarez -conocida como Flavita Banana- son su currículum. La estadounidense Gina Wynbrandt, autora de Que alguien se acueste conmigo, por favor, utiliza su presencia en Internet como la extensión de su marca personal: "Muestran lo patética que es mi vida cotidiana e ilustran cómo mi trabajo es una vía de escape". Un escaparate fueron para Anastasia Bengoechea (Monstruo Espagueti): "La editorial me contactó por el éxito que tenía en redes". Y de ahí, a publicar ¡estás FATAL! con Lunwerg el pasado febrero. Son una ventana que les ha llevado al libro de papel y, de hecho, ninguna reniega de él, lo buscan, parece lejos de estar muerto. "Me gusta la tinta", dice Flavita Banana. Sobre la buena convivencia de ambos formatos, Manuel Bartual, editor de ¡Caramba!, explica que el papel no solo no ha muerto, "el cómic vive un momento dulce". En septiembre verá la luz un recopilatorio de viñetas de Flavita Banana que ya ha publicado online. "Se ha comprobado que si va bien en Internet, también en papel. La función que hace 20 años cumplían las revistas que ya no quedan, las cumplen las redes", sostiene Bartual, que a través de ellas conoció a la autora a la que describe como "buena observadora, traslada muy bien el mundo a viñetas y tiene un estilo reconocible, conciso y rotundo".

Una mezcla entre material inédito y ya publicado van a hacer también Marga Castaño y Esther de la Rosa, que prevén que para octubre tendrán la versión tangible de las tiras que llevan colgando un año en su web Hardcore maternity. En ella plasman un tema muy en boga como es hacer patente lo menos agradable de la maternidad. "Intentamos compatibilizar el trabajo, los hijos y nuestra vida de solteras, por tanto vamos acumulando... Hablar de nuestro espacio de libertad no es incompatible con querer a nuestros hijos", explica Castaño. El cómic estará formado por 10 historias que ya tienen versión online y otras 15 creadas ex profeso.

Pero no todo ocurre primero en el mundo virtual. A Meritxell Bosch, candidata al premio Eisner en 2015 (uno de los más reconocidos en las industria del cómic) por BirdCatDog, y con su novela gráfica Yo, gorda (La cúpula) recién publicada, no le gustan las redes, solo mantiene Facebook pero sin especial interés. Tanto ella como Córcoles son más veteranas que el resto y reconocen que el mundo del cómic ha cambiado mucho en los últimos años. La autora de Moderna de Pueblo, que dejó su trabajo hace cuatro años para dedicarse plenamente a su personaje y todo lo que conlleva (publicaciones, merchandising...), comenta que cuando empezó estaba sola. No se considera pionera pero sí sabe que ha abierto alguna puerta. "Ahora somos toda una comunidad, lo que tiene sus inconvenientes: todas somos muy activas y hay que ir con cuidado para no tratar temas que otras ya hayan tratado. Pero a la vez este auge nos hace ser más visibles y que haya más gente interesada". Bosch cuenta que hace 15 años, cuando ella empezó a estudiar, eran solo tres mujeres frente a veintitantos chicos: "Un profesor llegó a decir que las mujeres no dibujábamos porque ya creábamos vida, ¡pero qué tendrá que ver!", le reprocha. "Machismos que te encuentras en cualquier otro oficio", añade.

La todavía menor presencia femenina en el mundo del cómic no es característica solo del ámbito español. La estadounidense Wybrandt reconoce que en todos los campos debería haber más mujeres: "En el arte, en los medios de comunicación...". Prueba de ello es el pasado Salón del Cómic de Barcelona, celebrado del 30 de marzo al 2 de abril, donde solo el primer día el número de autores que participaron en las firmas de libros, más de 40, era muy superior al de autoras, no llegaban a 10.

No cabe duda de que el punto de vista femenino une a todas estas autoras. Sus protagonistas son mujeres, pero también la mayoría de los que crean los dibujantes son hombres. Mireia Magallón, editora adjunta de Lumen y Reservoir Books, reconoce que existía la necesidad de que las lectoras encontraran voces femeninas en este mundo, pero le parece reduccionista pensar que el público que las lee es solo femenino. "No importa el género ni de quien ilustra ni de quien lee. Tratan cuestiones universales."

MUJERES NORMALES
Las protagonistas de autoras como Gina Wybrandt, Flavita Banana, Raquel Riba, Monstruo Espagueti, Meritxell Bosch, Hardcore maternity... no son las mujeres hipersexualizadas de algunos cómics. Tienen vello, sus curvas son imperfectas, andan semidesnudas por su casa, tienen la regla y la sangre mancha (que parece que es un tabú), practican sexo o no lo practican y se quejan por ello... "Reflejo la normalidad", dice Flavita Banana, que, como las demás, se inspira mirando alrededor.

Todas tienen un toque desenfadado, irónico. Cada una en su línea pero con el humor muy presente y, a veces, con un punto de mala leche, de hacer que lo que cuentan sea una sacudida, que levante algunas ampollas. A pesar de que hay algunos temas como el de la bulimia que se trata en Yo, gorda, o el cáncer de mama, del que habla Jennifer Hayden en La historia de mis tetas (Reservoir Books), que son más femeninos porque por suerte para los hombres ellos sufren en un porcentaje mínimo estas enfermedades, cualquiera se puede sentir identificado con, por ejemplo, Lola Vendetta y la idea de hacer rodar cabezas (metafóricamente) cuando algo resulta desesperante. Y de esta empatía, al éxito.

Y si no...¿a quién no le ha parecido una eternidad la espera de una respuesta a un whatsapp? ¿Quién no ha querido ahogarse en una macrotarrina de helado o, en su defecto, en un cuenco de palomitas? ¿Quién no ha querido fusionarse con el edredón y transformase en una crisálida?, bien por estar demasiado solo o por estar fenomenalmente acompañado. ¿Quién no ha metamorfoseado alguna vez un contratiempo que realmente tiene la talla de una pulga, en otro del tamaño de un elefante? Problemas del primer mundo.

lunes, 17 de abril de 2017

El futuro del cómic es digital


Tras las polémicas declaraciones de David Gabriel de la editorial Marvel la pasada semana sobre el impacto de la diversidad cultural en las ventas de cómics, se ha vuelto a levantar la incógnita sobre los desafíos de este particular mercado, el futuro del cómic en papel y la creciente demanda de distribuciones digitales.

“Lo que oímos es que la gente no quiere diversidad,” declaró Gabriel en una entrevista en la revista estadounidense ICv2 “No quieren personajes femeninos. Eso es lo que nos dijeron, lo creamos o no. No sé si es cierto, pero es lo que reflejan las cifras de ventas.” La entrevista hizo correr ríos de tinta, tanto en las redes sociales como en los medios especializados en el sector, obligando al ejecutivo a emitir un comunicado oficial al día siguiente, puntualizando las declaraciones.

CBR, una de las más importantes revistas sobre el mercado del cómic en Estados Unidos publicó un completo análisis de las cifras de ventas de Marvel a raíz de las declaraciones de David Gabriel, demostrando así que sus títulos llamados “diversos” (es decir, historias con protagonistas que no son hombres blancos y heterosexuales) tuvieron buenos resultados en comparación con otras publicaciones de la misma editorial. Incluso X-Men, Avengers y Guardians of the Galaxy, que históricamente han sido y siguen siendo las series más exitosas de Marvel, han visto una caída en sus ventas desde Secret Wars. CBR achaca los malos resultados de Marvel a la competencia con DC, el poco interés generado por las nuevas series y el poco tirón comercial de las historias de temática crossover, dado que en general, las ventas de cómics a nivel mundial siguen creciendo.

El futuro es digital

Las ventas de los cómics en papel se mantienen en su línea, aumentando en la mayoría de los casos, mientras que las distribuciones digitales crecen exponencialmente. Comichron calcula que de los mil millones de dólares que movió el mercado en Estados Unidos en 2015, al menos 90 millones fueron en formato digital. De estos, los títulos más populares fueron los primeros números de Big Trouble in Little China/Escape From New York, Civil War II y Harley Quinn.

La distribución digital de los cómics es un mercado relativamente nuevo si se lo compara con la distribución digital de música o cine. A pesar de la creación de webcomics independientes desde la década de los noventa, las grandes editoriales no apostaron por los formatos digitales hasta ya entrado el siglo XXI, con la popularización de smartphones y tabletas, que propiciaron la aparición de nuevas herramientas que permitían leer sobre la pantalla de manera más cómoda.

La pionera de la distribución digital del cómic fue comiXology, lanzada en 2007 y adquirida por Amazon en 2014 por una suma que no ha sido revelada a los medios, que hoy en día ofrece tanto modelo de suscripción (comiXology Unlimited) como venta de ejemplares sueltos, lo que ha sido hasta ahora el modelo de negocio principal de la plataforma. Por su parte, Marvel se ha unido al modelo de suscripción anual, además de ofrecer sus ejemplares a través de comiXology, oferta Marvel Unlimited, que permite acceder tanto a cómics actuales como a un archivo de más de 17.000 ejemplares.

El mercado español, incógnitas y tradición

El mercado español sigue enfocado principalmente al negocio en papel. No todos los cómics de comiXology están disponibles en la versión europea del sitio (que aplica las mismas restricciones de copyright que el sistema Kindle de Amazon) y no se ha desarrollado aún en nuestro país ningún sistema de distribución digital del tamaño y relevancia de este. De hecho, el mercado del cómic en España tiene un tamaño difícil de estimar, aunque el Ministerio de Cultura lo cifraba en unos 79,3 millones de euros en 2009.

Sin embargo, el mercado en España sigue creciendo. Amazon permite importar fácilmente cómics extranjeros, pero nuestras editoriales no se quedan atrás, con la noticia de la compra del 70% de Dibbuks por parte de Malpaso hace unos meses, que permite a la editorial de novelas gráficas como El azul es un color cálido afianzarse con nuevo capital, o el modelo de edición digital de la veterana revista de humor gráfico El Jueves.

domingo, 16 de abril de 2017

Los Tintín en 116 idiomas ya son suyos



Cuando tenía seis años, a la vuelta de un viaje, los padres de Pedro Rey (Vilagarcía, 1974) le hicieron un regalo que le cambiaría la vida, aunque entonces él no lo sospechaba. Ahí estaba Tintín en el país del oro negro. Y 37 años después, Pedro sigue desenvolviendo paquetes con algún Tintín dentro. La semana pasada recibió Pengembara pengembara di Bulan. Que por si no han sido capaces de adivinarlo, quiere decir Aterrizaje en la Luna. O algo similar en idioma malayo. Con la traducción a ese idioma asiático, el tintinólogo gallego más reconocido -aunque él prefiere llamarse solo tintinéfilo- acaba de completar una curiosísima colección al alcance (por dedicación y por esfuerzo económico) de muy pocos en el planeta: tiene ya ejemplares de Tintín en los 116 idiomas o dialectos a los que ha sido traducido y editado desde que ese genio llamado Georges Prosper Remi, Hergé, empezó a publicarlos -en francés- en 1929. 

Este último ejemplar, el malayo, lo consiguió a través de los herederos de otro coleccionista. Porque esa pieza es bien complicada de conseguir. «Salió en 1978 y hay muy pocos ejemplares en ese idioma, en su zona geográfica se lee más en indonesio o en inglés», cuenta.

En su domicilio en Santiago, casi un museo a la figura del personaje de Hergé, hay ejemplares extrañísimos como uno en alguerés, una variante del catalán, y del que solo hay 200 ejemplares en todo el mundo; casi todos, claro, en la ciudad de Alguer, en Cerdeña. Es, precisamente, una versión de aquel del oro negro, y la hicieron entre alumnos de un colegio. Otra de las rarezas de sus estanterías: una edición en búlgaro, un territorio en el que Tintín no ha calado y apenas hay traducciones. Se lo trajo un amigo de un viaje. Fue relativamente sencillo.Conseguir este otro fue una carambola: «Vi una subasta por Internet en Bélgica que anunciaba la que venta de un Tintín en español editado por Casterman, algo rarísimo porque solo lo hacía Juventud, y no me coincidía con los datos que yo tenía. Así que lo compré. Cuando me llegó estaba impecable, Las 7 bolas de cristal... pero en occitano. Parecía español, pero no, el tipo que lo vendió no sabía de lo que se había desprendido». Algunos de esos ejemplares de lo que habla, los más infrecuentes, pueden llegar a costar 5.000 euros en las subastas.

El siguiente para su colección aún no está listo ni para imprenta. Será en castúo, un habla rural de Extremadura. Sus promotores han contado con Pedro para que le eche una mano. Es fácil hacerlo: habla con tal entusiasmo que le apetece a uno releer los 24 álbumes de las aventuras, sea en el idioma que sea. ¿Y cuál recomendaría él para quien se acercara por primera vez a las aventuras de este periodista, de Milú, Haddock, Tornasol...? «A mí me encanta La isla negra, lo tiene todo para enganchar a un niño, por ejemplo, unos malos malísimos, un gorila, el monstruo del Lago Ness... Pero por calidad, Las joyas de la Castafiore, está considerado uno de los mejores cómic de la historia, y quizá de chaval no lo aprecias, pero cuando pasa el tiempo y lo vuelves a leer ves el enorme trabajo de Hergé».

sábado, 15 de abril de 2017

Cortázar, de la rayuela al cómic


Un día llegó el novelista Carlos Fuentes a París a visitar a su colega Julio Cortázar. No se conocían en persona y, al abrirse la puerta, “lo vio tan espigado, tan delgado y lampiño, y tan joven”, que le dijo: “¡Che, pibe! ¿Podés avisar a tu papá?”. “Pasá, Carlos, mi papá soy yo”, le respondió el autor de ‘Rayela’. Es una de las anécdotas que, junto a otros “momentos iluminativos”, manías y caprichos, y aspectos todavía hoy soprendentes, han servido al escritor y periodista Jesús Marchamalo (Madrid, 1960) y al joven dibujante Marc Torices (Barcelona, 1989) para trazar un luminoso retrato en cómic del creador argentino, huyendo de la biografía al uso.

En un cuidado volumen, editado por Nórdica, que llegó justo a tiempo para presentarse en el Salón del Cómic de Barcelona y ahora camina ya hacia Sant Jordi, para Marchamalo representa su debut en el mundo de la viñeta pero no en el del autor de ‘Historias de cronopios y de famas’, sobre quien ha comisariado dos exposiciones y publicado ‘Cortázar y los libros’. “Es el autor fetiche de mi generación. Muchos nacimos a la literatura con él y con los otros escritores del ‘boom’ (García Márquez, Vargas Llosa, Carlos Fuentes)”.

DESPLIEGUE DE RECURSOS GRÁFICOS

Seguidor de Olivier Schrauwen, Chris Ware, Robert Crumb o David B., para Torices es su primer proyecto de peso y a él ha dedicado dos años de “total libertad creativa”, alumbrando un atinado, espectacular y ambicioso despliegue de estilos y recursos visuales. El dibujante trabajaba a partir de los aproximadamente dos folios por capítulo, sin indicaciones gráficas, que le iba enviando Marchamalo. “Eran un guion literario (de 35 páginas) que yo iba traduciendo al lenguaje del cómic. A veces de cuatro líneas me salía una secuencia de cuatro páginas”, señala Torices, que pone como ejemplo cuando Cortázar conoció a su última pareja, Carol Dunlop, cuyo primer encuentro, en 1977 en Montreal, llega tras tres páginas sin palabras, protagonizadas por el humo del cigarrillo que siempre le envolvía.

Marchamalo aún se sorprende del trabajo de Torices, quien se mueve en animación, fancines y cómic digital, y quien según el escritor, respondió a sus ideas “con algo totalmente distinto a lo que imaginaba, deslumbrante, un discurso narrativo muy intuitivo”. “Iba cambiando registros intuitivamente -ratifica el dibujante- a la vez que Cortázar también avanzaba en su vida. El dibujo intenta ser coherente con su propia evolución”.

EL DRAGÓN INFANTIL DE GAUDÍ

Con recursos como intercalar fragmentos de la entrevista que Joaquín Soler Serrano le hizo a Cortázar en 1977 en ‘A fondo’ (TVE), con comentarios y aspas o espirales que el escritor anotaba en sus libros o imágenes fotográficas, el cómic deambula por su vida desde que nació, en la Bruselas de 1914. Sigue por la huida familiar de la primera guerra mundial hacia Zúrich y luego a Barcelona hasta 1918, de la que siempre guardó en la memoria un recuerdo subconsciente de un dragón colorido, imagen del de Gaudí en el Park Güell, donde su madre le llevaba a jugar.

Sobre la infancia de Cortázar, quien también hizo sus pinitos en el cómic con ‘Fantomas contra los vampiros multinacionales’, no falta el abandono del padre, de quien no sabría nada más hasta su muerte, y que le dejó una “tristeza recurrente, sorda e inexpresada”; el regreso familiar a Argentina; su salud enfermiza, que le abocó a la lectura voraz y a la escritura precoz y brillante, hasta el punto de que su madre (como a Neruda su padre) a los nueve años le instó a que confesara de dónde había copiado aquellos escritos, entre ellos su primera novela. Ese día tuvo la “certeza de que el mundo estaba lleno de idiotas”, recoge el álbum.

De ahí a su decisivo encuentro con Borges, que le publicó su primer cuento, su ascenso hasta convertirse en uno de los grandes del ‘boom’, París, sus viajes, su amor por los gatos y el boxeo y su aversión al ajo, y las mujeres de su vida, Aurora Bernárdez, Ugné Karvelis y Carol Dunlop.

COMPROMISO REVOLUCIONARIO

Marchamalo ha “eludido a propósito” temas polémicos o rumores, como el de que si su muerte, en 1984, fue a causa del sida por una transfusión de sangre. “No aportan nada relevante sobre su vida o su obra, en cambio sí lo es su compromiso político, como con la revolución cubana, la Nicaragua sandinista o el Chile de Allende”, recalca.

Sí pudo el autor confirmar con su esposa Aurora, antes de su muerte, otro episodio curioso. “En un viaje a Italia, para ahorrar peso en el equipaje, cuando él había leído la página de un libro la arrancaba y se la daba a ella, que a su vez, una vez leída, la tiraba”. Cierra el volumen una foto de su lápida en el cementerio parisino de Montparnasse, tomada por una amiga de Marchamalo el 12 de febrero pasado, día del 33º aniversario de su muerte. “En ella se ve un ramo de narcisos que ella le llevó de nuestra parte y muchas ofrendas recientes que demuestran que sigue despertando pasión y cariño”.

Nórdica, que ultima la venta del cómic a siete países, acaba de recuperar además el primer poemario de Cortázar, ‘Pameos y meopas’, de 1971, en una edición ilustrada por Pablo Auladell (Premio Nacional de Cómic 2016).

viernes, 14 de abril de 2017

Riad Sattouf relata en su nuevo cómic "lo absurdo del mundo adulto"


El autor parisino del reconocido cómic El árabe del futuro, Riad Sattouf, vuelve a meterse en la piel de un niño, en esta ocasión en la una niña de 10 años, para contar "lo absurdo del mundo adulto", según ha contado con motivo de la publicación en España de Los cuadernos de Esther. Historias de mis 10 años (Sapristi).

Tras relatar cómo había sido su infancia entre Francia, la Libia de Gadafi y la Siria de Hafez el Asad, el que fuera un niño rubio de padre sirio y madre francesa regresa con un cómic sin tapujos y lleno de verdades que ha conseguido metiéndose en la piel de esta niña parisina, "buena alumna, de una familia equilibrada y popular en su casa".

"Cuando estaba escribiendo El árabe del futuro conocí a esta chiquilla, hija de una pareja de amigos, después de tiempo. Se puso a hablar de su día a día, de sus gustos, de su forma de ver el mundo; y en ese mismo momento sentí la necesidad de hacer un cómic para plasmar la historia de esta infancia moderna en paralelo con la mía. Es una especie de cuaderno de viajes", relata desde París.

"Es como describir lo que piensa un ser de otro planeta"

Pero para conocer más a su joven protagonista al francés (París, 1978) no le bastó con ese único encuentro sino que, como confiesa, a través de llamadas y visitas semanales ha ido conociendo lo que sucede en la vida de Esther para así crear esta historia.

"Es apasionante, es como describir lo que piensa un ser de otro planeta. Su punto de vista es excelente para mostrar lo absurdo del mundo adulto. Su mirada es siempre interesante porque es nueva e inocente", describe acerca de algunas de las situaciones que vive Esther, como la de dejar de ponerse falda porque los niños le intentan "tocar por debajo" o cómo analiza los ataques terroristas.

Situaciones ante las que encuentra un "punto en común" con su infancia: "Ya sea en una escuela un poco privilegiada del centro de París o en un colegio sirio en los años 1980, las personas se rigen por el patriarcado. Los chicos juegan al fútbol sin hablar con las chicas, y ellas están en su rincón y detestando a los chicos. Todos los estereotipos de género están muy claros, también en Esther".

Pero, como matiza, lo que realmente diferencia a ambas experiencias vitales es que Esther tendrá "realmente", según sus palabras, los "órganos exteriores" que debe tener.

El mundo de una niña de 10 años

Es decir, según bromea Sattouf, "el móvil que le va a permitir tener telepatía con otros jóvenes": "La telepatía, el continente inexplorado de internet, es un tipo de geografía mental más que yo no tenía, en absoluto, en mi infancia".

Experiencias todas ellas que hacen que, como así quiere el autor, sus libros sean una suerte de "relatos de viajes en otro país", el del mundo de un niña de diez años que se nos presenta "muy extraño" y "lleno de prejuicios" que "normalmente son falsos y reductores". "Me interesa mucho sumergirme en un universo que no conozco o que el lector no tiene por qué conocer forzosamente", aclara.

Llevado por este interés, este francés traducido a 17 idiomas confiesa que le "gustaría" que esta especial relación que ha entablado con Esther continuara hasta que ella cumpliera 18 años y así poder hacer "un álbum por año" y contar como va a desarrollar sus estudios, cuál será su orientación, cómo se enfrentará a las crisis de los adolescentes o cómo se llevará con sus padres.

"Si ella acepta -concluye entre risas- porque puede ser que acabe por despedirme".

jueves, 13 de abril de 2017

'La muerte de Guernica', en viñetas


Las viñetas de 'La muerte de Guernica' recrean con fidelidad el ensayo de Preston que detalla la cadena de hechos que culminó en ese fatídico día que cambió la historia: desde las tácticas de la Legión Cóndor y sus tratos con Franco hasta la obsesión del general Mola y la impagable labor de corresponsales legendarios como el periodista británico George Steer.

'La tragedia de Guernica', la crónica de Steer sobre la masacre, se publicó en 'The Times' y 'The New York Times' el 28 de abril de 1937. José Pablo García la traduce a viñetas para trasmitir «el enorme impacto» que aquella descripción del infierno de Guernica tuvo en la escena internacional. Muestra también la influencia del artículo de Steer en Pablo Ruiz Picasso y en la creación de su obra más icónica y universal, 'Guernica', un símbolo contra la barbarie y un hito antibelicista y de la historia del arte.

Como Preston en su ensayo, García recrea en sus viñetas el antes y el después del bombardeo, «de las amenazas que prendieron la mecha de la masacre a las llamas de una ciudad arrasada por el bombardeo, o el humo de las mentiras que intentaron silenciar la polémica internacional por la matanza». Su intención es «retratar la crudeza», pero sin recrearse «en el sufrimiento».

Admite que este trabajo ha sido «más exigente y complicado» que su anterior colaboración con Preston. Necesitó una documentación «más precisa». Se inspiró en todos los documentales que pudo y mantuvo «línea directa» con Preston, que puso al servicio del dibujante su archivo personal y con quien intercambió «un sinfín de correos electrónicos».

Pablo García estudió minuciosamente los detalles de de los bombarderos que perpetraron la masacre y la biografía y las circunstancias de personajes cruciales en la tragedia, como el general franquista Emilio Mola o el padre Alberto Onaindía, testigo y relator en primera persona del bombardeo del 26 de abril de 1937. Una masacre que quedó grabada en la conciencia europea como la primera sobre una ciudad «abierta» arrasada durante tres terribles horas de bombardeos y ametrallamientos en vuelos rasantes. Una atrocidad perpetrada en día de mercado que sería luego objeto de una campaña de manipulación no menos terrible.

El joven ilustrador y guionista malagueño atrajo la atención de los editores con 'Las aventuras de Joselito' (2015), una sorprendente aproximación a la vida del cantante. Acaba de publicar 'Vidas ocupadas', la plasmación gráfica de su viaje por los territorios palestinos ocupados, de la mano de Acción contra el Hambre. Entre ambos títulos le invitaron a ilustrar la obra de Preston sobre la Guerra Civil, que supuso un inusitado éxito. Desde junio de 2016, se han realizado seis ediciones, de las que se han vendido más de 12.000 ejemplares, según un el informe de Tebeosfera, un cifra muy respetable en el ámbito de la novela gráfica.

No oculta el dibujante que, como Paul Preston, albergó «muchas dudas» sobre la aceptación de un cómic sobre la contienda. No se disiparon hasta que no llegó a los últimos capítulos. «Pensaba que iba a hacer un ridículo espantoso», admitió el dibujante malagueño sin sospechar que su trabajo sería un éxito.

El propio Preston llegó a penar que traducir sus ensayos a viñetas «era un disparate». «Mis colegas se van a reír de mí... -admite que pensó-, pero visto el resultado me han felicitado y mi mujer cree que es fantástico para llegar a más lectores», aseguró el hispanista en la presentación de aquel volumen.

miércoles, 12 de abril de 2017

Polémica por los mensajes sectarios en un cómic de Marvel


El dibujante musulmán indonesio Ardian Syaf se ha disculpado este martes en las redes sociales tras introducir mensajes considerados críticos con el judaísmo y el cristianismo en el primer número del cómic X-Men Gold de la editorial Marvel.

"Mi carrera está acabada ahora. Es la consecuencia de lo que hice y lo asumo. Por favor, no más burla, no más odio. Espero que todo esté en paz", ha escrito en inglés Syaf en un mensaje en Facebook al que han reaccionado más de 3.900 usuarios. "Mis disculpas por todo el ruido. Adiós, que Dios os bendiga. Os amo a todos", ha agregado el dibujante, cuyos dibujos también habían sido entendidos como un ataque contra el gobernador de Yakarta, el cristiano Basuki Tjahaja Purnama, más conocido como Ahok.

Mi carrera está acabada ahora. Es la consecuencia de lo que hice y lo asumo. Por favor, no más burla, no más odio”

El cómic X-Men Gold relata las peripecias de la nueva generación de mutantes con superpoderes conocidos como los X-Men. En una de las viñetas del primer número, lanzado el pasado miércoles, Syaf dibuja a uno de los personajes, la mutante judía Kitty Pryde, tapando parcialmente el letrero de una joyería ("jewellery" en inglés) de forma que destaca "jew", o judía.

En la misma viñeta, se lee en un edificio el número 212, en referencia supuestamente a la fecha de una protesta de musulmanes contra Ahok, quien está acusado de blasfemia, el pasado 12 de diciembre en la capital indonesia. Además, uno de los personajes del cómic, Colossus, lleva una camiseta inscrita con "QS 5:51", que hace referencia a un versículo del Corán que, según una interpretación radical, prohíbe a los musulmanes elegir a un líder cristiano o judío.

"Es un número de Justicia. Es un número de Amor. Mi amor por el sagrado Corán... mi amor por el último profeta, el Mensajero... mi amor por Alá, el único Dios", ha explicado Syaf que quería trasmitir al introducir "212" y "QS 5:51".

El pasado sábado, Marvel emitió un comunicado en el que anunció que los mensajes habían sido introducidos sin su conocimiento y que, además de retirar los números en papel y las versiones digitales, tomará una "medida disciplinaria", que no precisó. Los polémicos mensajes, según la editorial, "están en directa oposición con la integración que defiende Marvel Comics y lo que los X-Men han defendido desde su creación".

martes, 11 de abril de 2017

'Kobane Calling', el cómic que se adentra en el terror del Estado Islámico


"¿Cómo es una ciudad que ha dado una patada en el culo a ISIS?", se pregunta el dibujante italiano Zerocalcare (Michele Rech; Arezzo, 1983) en Kobane Calling (Reservoir Books). La respuesta la encontramos en la viñeta aledaña y a toda página; devastación y muerte. Un viaje contado en primera persona por Rech a través de su álter ego Zerocalcare desde el barrio romano de Rebibbia hasta la franja de Rojava, el Kurdistán sirio, en el frente de la batalla con el ISIS.

Una novela gráfica que nace como un diario de dos viajes realizados por el propio autor al Kurdistán, y que, de la mano de este reconocido dibujante italiano, la causa kurda por abanderar una revolución democrática en el seno de la peor pesadilla de Occidente y Oriente —el Estado Islámico— queda retratada con lucidez y una pizca de ironía. La receta de Rech es sencilla; contar lo que ve, tal y como lo ve. Y a tenor de las cifras parece que gusta: ha vendido más de dos millones de ejemplares de sus cómics y su última obra ya suma 100.000. 

Una labor quasi documental que le lleva esta vez al centro del horror. Nada que ver con su temática habitual, a saber; las vicisitudes de su barrio en Roma. En Kobane Calling Zerocalcare ve pasar frente a sus ojos jaulas como las de los pájaros colgadas a la vista de todo el mundo. Ante su desconcierto una combatiente kurda tiene a bien ponerle en situación: es donde los yihadistas "metían las cabezas que cortaban". Nuestro protagonista avanza y se topa ahora con una jaula aún mayor que la anterior, no cabe en su asombro: “Para quemar personas”, le aclaran.

Y frente a la desesperación, la risa. Rech no renuncia a la posibilidad de reír, aunque lo que se esté contando sea una tragedia en toda regla. Con la intención de dar apoyo a la revolución, el autor nos ofrece una mirada reivindicativa de lo que allí ocurre. Tal y como explica su álter ego, es "justo defender la experiencia del Rojava, que muestra un camino de convivencia pacífica para todo Oriente Próximo".

Con un austero blanco y negro y a lo largo de 262 páginas, Zerocalcare testimonia cómo las mujeres musulmanas dirigen campos de refugiados y luchan, junto a los hombres, contra el yihadismo. "Tratamos de construir una organización en que hombres y mujeres fueran igualmente responsables. Nosotras hemos crecido, muchas mujeres ahora son comandantes... Y hemos comprobado que la presencia femenina da vitalidad y estímulo a las academias militares", explica una miliciana kurda de la YPJ (Unidades Feministas de Protección).