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jueves, 14 de noviembre de 2019

"Fariña" da el salto al cómic de la mano de Nacho Carretero y Luis Bustos


El dibujante Luis Bustos ha adaptado a novela gráfica 'Fariña' (Plan B), la obra de Nacho Carretero sobre el narcotráfico en Galicia que, en esta edición, incluye un epílogo del propio autor abordando entre otros temas "las miserias y los capítulos oscuros" de la actual España.

"En España están instaladas casi todas las mafias del mundo. En la Costa del Sol, en el Levante, en el Estrecho... Hay tiroteos con cierta regularidad y la gente está dando estos casos como algo normal o sobreentendido", ha alertado Carretero durante la presentación de la novela gráfica.

De hecho, el periodista gallego cree que esta situación es idónea para inspirar nuevas crónicas periodísticas que puedan "hermanarse" con el audiovisual. "Si el Estrecho de Gibraltar estuviese en Estados Unidos habría películas, series y novelas. Creo que en España todavía hay mucho recorrido para estas historias", ha señalado.

La novela gráfica de 'Fariña' saldrá con una tirada inicial de 10.000 ejemplares y con casi la mitad de páginas que la obra original --128 páginas--. La obra de Carretero, publicada por Libros del K.O. y que llegó a estar secuestrada por un juez, ya ha alcanzado los 160.000 ejemplares vendidos y ha sido traducida a diversos idiomas.

Se acabó el tiempo de "Sitos Miñanco"

En este nuevo epílogo, Carretero aborda también la actual situación del narcotráfico en Galicia, donde "se acabaron los tiempos de ostentación y vidas novelescas" de clanes como Los Charlines o de Sito Miñanco. "El narcotráfico ahora tiene un perfil bajo, busca pasar desapercibido y jugar el rol del empresario", ha apuntado.

Pese a que asegura que los mandos policiales "tienen perfectamente localizados" a estos narcotraficantes, "el problema es llegar a ellos". "Crean a su alrededor un entorno profesional y nunca tocan la mercancía, por lo que hay que atacarlos con delitos fiscales. Hay una percepción errónea de que el narcotráfico es algo del pasado, cuando en Galicia sigue siendo un problema y una realidad", ha añadido.

El periodista ha reconocido que el éxito de 'Fariña' no ha supuesto un problema para su integridad física. "Nunca he recibido una amenaza directa ni he temido por mi vida. Sería poco honesto decir que me he jugado la vida con esto, cuando hay periodistas con la propia mafia italiana o en México que están amenazados y en grave peligro", ha señalado.
El secuestro y las frustraciones

Precisamente, ha explicado que buena parte de ese éxito vino a través del secuestro de la publicación, aunque fuera "muy desagradable". "No puedo ser hipócrita: cuando se prohíbe un libro, se genera una atención desmedida, más aúna en una sociedad que no tolera que se coarte la libertad de expresión. Pero fue algo frustrante, porque fue un trabajo hecho desde el rigor absoluto", ha defendido.

Los tonos negros y rojos son una constante en la novela --con el blanco de la cocaína también muy presente--, una decisión que tomó Bustos desde el primer momento, así como la de optar por voces corales en lugar de un solo narrador. "Tenía muy claro que quería hacer algo similar a la novela y desligarme del tono de la serie", ha afirmado el ilustrador.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Premio Nacional al cómic del drama en el metro de València

Los autores de la novela gráfica El día 3 ( Astiberri), dedicada a la tragedia del accidente en el metro de València que el 3 de julio del 2006 acabó con la vida de 43 personas, son este año los ganadores del premio Nacional del Cómic. Se trata de los valencianos Cristina Durán, Miguel Ángel Giner y Laura Ballester.

El jurado eligió a estos tres creadores por haber sabido contar la crónica de un drama social “desde el respeto” y a través de “una narrativa en la que se equilibran la emoción, la excelencia gráfica y el uso de potentes metáforas visuales”.

Tal como recordaron los propios jueces del premio, los autores basaron su cómic en las investigaciones de Laura Ballester reflejadas a su vez en el libro Luchando contra el olvido, el largo camino de las víctimas del metro de Valencia (2015). También señalaron que, cuando sólo era un proyecto, El día 3 ganó el p remio Ciutat de Palma de Còmic del año 2016.

El premio Nacional del Cómic, otorgado por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros, tiene por objeto distinguir “la mejor obra de esta especialidad publicada en cualquiera de las lenguas del Estado”. El día 3 , cuya primera edición salió a la calle el año pasado. se publicó al mismo tiempo en castellano y catalán.

La tragedia del metro de València, ocurrida cinco días antes de la visita del papa Benedicto XVI a la comunidad, fue objeto de una oscura operación de ocultamiento y manipulación por parte de las autoridades autonómicas.

martes, 12 de noviembre de 2019

ABC:Un año sin Stan Lee, el mánager de los superhéroes de Marvel


En un mundo cambiante y agitado, donde la tecnología corre y nosotros jadeamos, parece que Marvel es una de esas pocas cosas que permanecen, como la Coca Cola o la siesta (por ahora). Sus superhéroes siguen ahí, en su particular Olimpo, dominando la cultura pop sin importar el formato, antes en el cómic, ahora en el cine o, incluso, en los videojuegos: ventajas de tener universo propio y trasladable a distintos lenguajes. Todo vale para contar las historias de Spiderman, Hulk, Iron Man y compañía. Y eso es lo que hace Marvel, seguir entreteniendo a legiones y legiones de fans con sus personajes inmortales, aquí y allá, con un éxito que parece asegurado y que ni siquiera ha notado la pérdida de su padre creador, Don Stan Lee, de la que hoy se cumple un año. Un año en el que no se ha olvidado su figura (paseada en forma de cameo por los grandes taquillazos de su franquicia) y en el que su mundo sigue como siempre: creciendo en todas direcciones.

Lee, qué duda cabe, es uno de los nombres propios de este siglo y el anterior, y también el resultado de una costumbre muy estadounidense: la de personalizar empresas de éxito en una sola cabeza única y genial, como Walt Disney o Steve Jobs. Su importancia para la cultura popular es incuestionable, pero también lo son sus luchas creativas dentro de su propia compañía, y la atribución (muchas veces externa a él) de los méritos. Hablamos, hay que recordarlo, de un hombre que también era personaje, que vivía entre la realidad y el mito: todo en una sola biografía.

«A mí Stan Lee me interesa más como gestor que como creativo, habiendo tenido un papel creativo importante», explica al otro lado del teléfono Carlos Pacheco, dibujante de Marvel. Según él, uno de sus grandes aciertos fue el de rodearse de los mejores creadores del momento. «Stan Lee crea Marvel, y Jack Kirby crea a Stan Lee», bromea. A estos artistas les dio más poder, e inventó, «de manera casi casual», el «método Marvel», que consistía en involucrar al dibujante en el argumento del cómic, trabajando no tanto con un guión completo como con una sinopsis a partir de la cual desarrollar su material gráfico. «Eso cambió la forma de hacer cómics de superhéroes», asevera. Ahí es nada.

Para Antoni Guiral, autodenominado divulgador de tebeos (y crítico, guionista y editor), una de las grandes aportaciones creativas de Stan Lee fue la de humanizar a los superhéroes, convirtiéndolos en personas con problemas para pagar las facturas, como Spiderman. «Junto a varios dibujantes, fue el creador de diversos personajes que revolucionaron el campo de los superhéroes», afirma. También destaca su gran olfato comercial, y su capacidad para dirigir un catálogo como el de Marvel. Aun así, a él le gusta destacar una facetas no tan conocida, que es la de divulgador. «Dio conferencias por todo Estados Unidos, explicando muy bien lo que hacían en Marvel. Fue una gran tarea de divulgación que hizo por el cómic. Junto con su capacidad de gestión, su gran aportación fue transmitir su entusiasmo por este medio», subraya.

Pero más allá de los cómics, hoy Marvel –y de ahí su imperio– es más bien una empresa multimedia, que reina del cine y mete cabeza en los videojuegos. En eso, Lee también anduvo atinado, pues supo ver con tiempo que sus historias podían contarse en distintos formatos. «Fue el primero que promovió que sus héroes llegaran a la televisión, con las primeras series de Hulk o Spiderman. Incluso al mundo del disco: durante una temporada había discos de Spiderman, por ejemplo. Era una mente muy global, que intentaba abarcar todo. En ese sentido se parece a George Lucas», apunta Arturo González Campos, que el próximo 26 de noviembre publica «Marvel, ¡qué hermosa eres!» (Minotauro). En otras palabras: él entendió que lo que estaba haciendo era una mitología laica, que se podía llevar a cualquier cultura, como Star Wars.

Con todo, Pacheco recuerda que a día de hoy el principal responsable del éxito cinematográfico de Marvel no es Stan Lee, sino Kevin Feige, presidente de Marvel Studios. «No ha adaptado los cómics al cine, sino que ha creado a Marvel en el cine. Tengo la impresión de que de aquí a un tiempo acabará siendo una especie de Stan Lee», apunta.

Sea como fuere, no deja de tener gracia que una de las últimas creaciones de Stan Lee fuese una novela, que acaba de publicarse en España de forma póstuma. «Un juego de luz» (Duomo), escrita entre el propio Lee y la periodista Kat Rosenfield, dice mucho de la personalidad de este hombre. Al final de su vida, tras más de ocho décadas –se dice rápido– trabajando, decidió embarcarse en una nueva historia en un formato que no dominaba. Para más inri, cuenta la historia de unos adolescentes inmersos en una realidad (a veces distópica, otras utópica) marcada por la tecnología, como la nuestra, pero un poco más. Habla de youtubers, de hackers, de realidad aumentada, de transhumanismo, de cómo crece el odio en las redes sociales... El mundo cambia muy rápido, sí, y la tecnología corre, pero hay gente que es capaz de estar siempre ahí, en el esquivo presente, incluso con más de noventa años. Al pie del cañón y sin jadear. Hasta el final.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Netflix sigue apostando por la animación: 'Bone', el mítico cómic indie de fantasía, será adaptado en una serie


Si 'Regreso al futuro' o las secuelas de 'Star Wars' son el paradigma cultural de los años ochenta, pocas cosas despiden un aroma más noventero que 'Bone' de Jeff Smith, símbolo perfecto del tebeo indie estadounidense de esa década: se publicó entre 1991 y 2005 con periodicidad variable, ya que su elaboración completamente artesanal iba dictando los ritmos de aparición. Ahora podrá ser conocido por las nuevas generaciones gracias a una serie de animación que producirá Netflix.

Los 55 números del cómic original cuentan el largo viaje de los tres primos Bone, fuera de su hogar -primero en un desierto, luego en un valle lleno de extrañas criaturas- e inmersos en un periplo que los separa y los lanza al encuentro de humanos y monstruos. Las influencias gráficas de Smith van desde los 'Peanuts' al memorable 'Pogo' de Walt Kelly, y la historia encaja perfectamente con los códigos de los viajes épicos (aunque aquí con mucha ligereza y humor) al estilo 'El Señor de los Anillos'.

'Bone': una larga espera

Smith ha declarado en el anuncio de la serie que "he esperado mucho tiempo. (...) Los fans de los comics saben que la historia se desarrolla capítulo a capítulo y libro a libro. ¡Una serie animada es la forma correcta de hacer esto!". Debe ser un alivio para el autor, ya que la saga lleva una década intentando ser adaptada de un modo u otro: Warner tenía los derechos desde 2008, y en 2016 llegó a anunciar una primera película de 'Bone', dirigida por Mark Osborne ('Kung Fu Panda')

sábado, 9 de noviembre de 2019

Exponen en la Biblioteca Municipal lo más destacado del cómic andaluz


La Concejal de Cultura, Encarni Sánchez, ha conocido la exposición Muestra antológica del tebeo y el humor gráfico andaluz que se expone hasta el 27 de noviembre en la Biblioteca Municipal José Riquelme. Esta exposición, que se realiza en colaboración con el Centro Andaluz de las Letras, forma parte de la cooperación que el CAL mantiene con el Ayuntamiento para completar el programa de animación a la lectura infantil y adulta.

El comisario de la muestra es Abel Hipólito, autor de cómic, muy vinculado a la difusión del medio entre todo tipo de público.

La muestra está compuesta por once lonas que reflejan los hitos y autores más destacados de la historia del cómic y el humor gráfico andaluz, cuya calidad desde el origen hasta nuestros días se plasma en la exposición.

La edil ha asegurado que la muestra tiene "un carácter decididamente didáctico, a la vez que pretende divulgar el gran talento de los autores andaluces y las enormes posibilidades del medio gráfico, tanto en su aspecto artístico como educativo".

El contenido de las lonas es el siguiente: los pioneros del humor gráfico andaluz como  Luis Aramburu, Luis Mariani, K-hito, y Andrés Martínez de León;   los años 60, los andaluces enseñan su talento al mundo: Carlos Pino y los hermanos Quirós; los cómics de la transición: Nazario y Anarcoma; los fanzines andaluces: repaso de la los más emblemáticos de nuestra tierra desde 1978; el humor gráfico andaluz: Andrés Vázquez de Sola, Manuel Summers, Martimorales y Miguel Brieva; entre la novela gráfica, la ilustración y el diseño: Joaquín López Cruces; el cómic book de superhéroes:  Carlos Pacheco, el iniciador; el comic franco-belga: Juanjo Guarnido, el más premiado; el manga andaluz:  Belén Ortega y las nuevas generaciones; y la novela gráfica:  Andrés Gonzáles Leiva. La undécima lona está dedicada a los créditos.

Por otra parte, también en colaboración con el Centro Andaluz de las Letras, el ilustrador Antonio Rojo protagonizará un encuentro previsto para el  18 de noviembre, en la sede de la Unión Deportiva, una actividad que ha sido  concertada con centros de Educación Secundaria.

viernes, 8 de noviembre de 2019

RTVE:'Cachito', la discapacidad infantil, protagonista de comic


Mike Bonales es diseñador, ilustrador, y es el autor de las divertidas tiras cómicas de Conejo frustrado y Polo Sur, del webcomic Cultureta pop, y también ha participado en proyectos como el álbum homenaje al Supergrupo de Jan y Efepé.

Ahora Mike se ha embarcado en su proyecto más personal, Cachito, un cuento ilustrado sobre la discapacidad infantil, donde expone lo que le sucede a su hijo pequeño, Óscar, mediante una historia fantástica para niños y adultos.

Financiado mediante micromecenazgo, una parte de lo recaudado se destinará a todo lo referente a la edición del libro, y otra a los tratamientos que necesitará su hijo a partir de los 6 años.

El espacio de Radio 5 Viñetas y bocadillos nos ofrece esta entrañable historia sobre el cómic como herramienta de solidaridad, visibilización y normalización. Viñetas y bocadillos nos trae cada jueves y sábado la actualidad del mundo del cómic.

jueves, 7 de noviembre de 2019

60 años de “Astérix”: curiosidades del clásico de la historieta francesa que siempre tiene algo para decir


Era una mañana fresca en París. El calendario señalaba el 29 de octubre, un día como hoy, pero de 1959, sesenta años atrás. Los lectores pasaban por los puestos de diarios y revistas como cualquier otro día y pedían lo de siempre. Sin embargo, al darle una mirada a la variada oferta ocasional, muchos se sorprendieron al ver una nueva revista. Se llamaba Pilote e invitaba a la lectura.

Luego, adentro, en medio de las páginas, una historieta sobresalía. Se titulaba Astérix y nadie, ni siquiera sus creadores —el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo—, sabían que convertiría en un clásico a nivel mundial.

Pilote era una revista de historietas francesa de la editorial Dargaud, fundada por Goscinny. Ese día nació, no sólo esta revista, sino también Astérix. Dos años le bastaron para saltar al formato álbum. Astérix el Galo salió en 1961 y de ahí en más jamás paró.

La dupla original firmó 24 álbumes hasta 1977, que murió Goscinny. Albert Uderzo creó ocho más en solitario. Luego, dos materiales de la dupla original se reeditaron para crear nuevos álbumes. Y llegaron las nuevas generaciones.

Adrenalina, la heroína

Los últimos cuatro (35, 36, 37 y 38) llevan la firma de Jean-Yves Ferry (guionista) y Didier Conrad (dibujante). Es una nueva generación porque hay nuevos aportes. Por ejemplo, el último, el 38, titulado La hija de Vercingétorix, que salió a las librerías en 24 de octubre pasado, tiene como heroína a una mujer.

Se llama Adrenalina y es una joven rebelde pelirroja con una trenza que recuerda a la militante ecologista Greta Thunberg. Aunque esto “es pura casualidad”, aseguraron los creadores en una conferencia de prensa en la sede de Hachette Livre, cerca de París, cuando se realizó el lanzamiento.

Didier Conrad confesó que se inspiró en su propia hija para el personaje y quiso ponerla en escena porque a excepción de Zaza (en el álbum El regalo del César), en Astérix no había ninguna adolescente.

“Después de 37 títulos, siempre es mejor elegir temas y tipos de personajes que no suelen ser cubiertos por los creadores de la serie si se quiere encontrar nuevas ideas y aportar cierta frescura”, explicó Ferry en aquella conferencia semanas atrás.

Siempre con la resistencia

Astérix relata la historia de un pequeño pueblo de Europa, el único que se resiste a la conquista de Julio César. Mucho antes del arsenal balístico o las guerras teledirigidas, Roma era un imperio en plena expansión. Todo lo que estaba a su paso lo conquistaba, salvo ese diminuto pueblo.

¿Por qué el ejército del César no logra abatirlos y anexarlos de una buena vez? Porque el valiente Astérix junto a Obélix, Asurancetúrix y otros tantos hombres y mujeres se lo impiden. Tienen una ayuda: una especie de droga, la poción mágica que prepara el druida Panorámix, que los hace más fuertes.

El leitmotiv de esta historia es la resistencia. “La resistencia no tiene el mismo sentido hoy que en la época en que nació Astérix. Surgió justo después de la guerra y todavía estaba el recuerdo de la resistencia al ocupante. Hoy en día es una resistencia más bien a la globalización”, le dijo a Infobae Cultura el actual guionista Jean-Yves Ferri, en una entrevista de septiembre de 2017, cuando visitó Argentina.

¿Y qué forma tiene la resistencia en el último número? Una red secreta de Avernos agrupada en el seno del FARC (Frente Arverno de Rechistencia Checreta: juego de palabras porque sus integrantes chochean) continúa la lucha contra los romanos.
Estos “resistentes” cuidan de la hija del jefe y su collar honorífico que recibió como herencia de su ilustre padre. Dos enviados del FARC, Monolitix e Ipocalorix (que recuerdan al general Charles de Gaulle y a Winston Churchill), vienen a darle refugio a Adrenalina en el pueblo de Astérix y Obélix. Sin embargo, los hombres del César la continúan buscando.

Las películas de Astérix

El cine siempre fue terreno fértil para Astérix. La primera película de animación sobre esta historia se hizo en 1967 y se tituló Astérix el Galo. Le siguieron nueve más hasta la última (hasta ahora), estrenada en 2018: Astérix: el secreto de la poción mágica.

Además de la animación, se hicieron cuatro films de imagen real, como suele decirse: Astérix y Obélix contra César (1999), Astérix y Obélix: Misión Cleopatra (2002), Astérix en los Juegos Olímpicos (2008) y Astérix y Obélix al servicio de su majestad (2012).
La quinta ya está en proceso. La dirigirá Guillaume Canet y aunque aún no se ha confirmado el elenco, sí se anunció el rodaje, que comenzará en 2020. Para anunciarlo, ayer, Camet publicó una foto en su cuenta de Instagram de él y del actor Gilles Lellouche caracterizados como Astérix y Obélix.

Los guionistas serán los franceses Philippe Mechelen y Julien Hervé, y Canet se ocupará de la adaptación y los diálogos. En esta ficción, que no está basada en ninguno de sus álbumes, los personajes viajarán hasta China, un país desconocido para ellos. Astérix y Obélix: el Imperio Medio, es el título.

El significado de sus palabras

Detrás de cada nombre y de cada expresión hay un secreto. Así funciona Astérix, como un código que necesita descifrarse. Por eso, la aplicación de idiomas Babbel tradujo algunas acepciones y disipó las dudas. ¿Qué significado se esconde detrás de cada palabra?

“En francés, todos los nombres de los personajes tienen un significado. De modo tal que sea posible reconocer inmediatamente quién es galo y quién es romano. Los nombres de los galos generalmente terminan en -ix y los nombres de los romanos en -us. La terminación -ix es una referencia al famoso líder de las Galias, Vercingétorix”, explicó Laure Cesari, gerente de Proyectos del equipo de didática francesa de Babbel.

Al día de hoy, fue traducida a una enorme cantidad de idiomas, entre ellos latín y griego antiguo. Sin duda es la historieta francesa más popular del mundo. Este aniversario número sesenta hizo revalorizar su marca en Francia.

En estos días, se realizan todo tipo de actividades en el país galo. Por ejemplo, la red de metro parisina RATP previó algunas sorpresas: varias estaciones cambiaron de nombre para la ocasión, incluyendo “Place de Clichix” (Place de Clichy), “Menhirmontant” (Ménilmontant) y “Gare de Lugdunum” (Gare de Lyon). Otras fueron decoradas con galos famosos.

La estación Rome fue rebautizada “Están locos estos romanos” y totalmente renovada en la noche con páginas de la historieta en lugar de los anuncios publicitarios habituales. Los homenajes a Astérix también son visibles en algunos vagones donde hay fragmentos del cómic expuestos. Además, se distribuyó la poción mágica en la estación Gare de Lyon.

Con resistencia, con diversión, con pócimas mágicas y con inteligencia, todo indica que hay Astérix para rato. El mundo entero lo merece.

miércoles, 6 de noviembre de 2019

Zeina Abirached, memorias de Líbano en cómic desde el exilio


Zeina Abirached vive en una de esas buhardillas parisienses con vistas a una sucesión infinita de tejados de zinc, como salida de un manual sobre las vetustas esencias de la capital francesa. Su lugar de trabajo está pegado a la ventana, desde la que uno logra intuir los Jardines de Luxemburgo. El apartamento de esta mujer locuaz y generosa está presidido por un espectacular tapiz egipcio que cuelga de la pared e impregna el lugar de colores vivos, los mismos que brillan por su ausencia en el sempiterno blanco y negro que caracteriza sus cómics. En este pequeño despacho, la dibujante libanesa de 38 años, asentada en París desde hace decenio y medio, encuentra todo lo que necesita para trabajar en sus libros. “Luz, silencio y soledad”, enumera.

El último acaba de llegar a las librerías: Tomar refugio (Salamandra Graphic), escrito junto al novelista Mathias Énard, alterna dos relatos sentimentales truncados por el imprevisible curso de la historia. El primero tiene lugar en el Berlín actual, donde Nayla, refugiada siria y astrónoma de profesión, conoce a Karsten, un joven alemán que se enamora de ella pese a entenderla a duras penas. El segundo, inspirado en la vida de la escritora suiza Annemarie Schwarzenbach, retrocede hasta el Afganistán de 1939, donde una aventurera europea queda prendada de la esposa de un arqueólogo durante la noche en la que estalla la Segunda Guerra Mundial. La acción transcurre junto a los Budas de Bamiyán, las tres efigies que destruyó el régimen talibán en 2001. “Los Budas han desaparecido, pero sus siluetas siguen grabadas en la roca. Sucede lo mismo cuando dejas atrás un país, una lengua o un amor. Aunque desaparezcan, dejan una marca. Yo quería explorar la huella de las cosas que uno ha perdido”, afirma Abirached.

El libro marca una ruptura con sus obras anteriores, como El juego de las golondrinas o El piano oriental, donde prefería narrar las consecuencias de la guerra intermitente que ha marcado la historia reciente de su país natal. A la dibujante le interesa describir los efectos del conflicto a la esfera de lo íntimo, con una gravedad no exenta de humor y sentido del absurdo. “Empecé a hacer cómic solo para contar mi historia. Quise dejar un rastro visual del mundo en el que crecí, que desaparecía ante mis ojos. Me puse a dibujar forzada por las circunstancias”, relata Abirached, que iba para grafista publicitaria. “En Líbano no se ha hecho ningún trabajo de memoria. Los manuales escolares siguen terminando en 1975”, añade. Su experiencia en el exilio — aunque vuelva con frecuencia a su Beirut natal— la ayudó a entender a Nayla, a quien dice parecerse un poco. “Quería que fuera una mujer árabe de hoy, con estudios, activa y libre”, resume. Más que hablar de los migrantes como “una masa amorfa y uniforme”, los autores prefirieron concentrarse en un solo individuo y reconstituir su vida interior. Abirached y Énard se conocieron en un salón literario y congeniaron de inmediato gracias a su pasión compartida por las culturas orientales y a un sentido del humor similar. “Hasta el punto de que, solo dos días después, tenía una propuesta de Mathias en la bandeja de entrada de mi correo”, recuerda ella.

Sobre su mesa de trabajo hay un panel del que suele colgar todo lo que la inspira mientras trabaja en un libro. El siguiente, que debería estar acabado en 2021 —tarda unos dos años en concluir un volumen entero y terminar una página puede llevarle “entre uno y cuatro días”—, la hará regresar a Beirut para narrar un suceso que tuvo lugar en los pasados años cincuenta. En ese particular moodboard, que dice que la ayuda a concentrarse, figuran cuadros de Velázquez y Magritte, una cita célebre de Leonard Cohen y otra de su compatriota, el escritor Amin ­Maalouf. Además de una frase de Baudelaire que ha convertido en la máxima que guía todo su trabajo: “La forma de una ciudad cambia más rápido que el corazón de un mortal”.

martes, 5 de noviembre de 2019

El País:Cuando el cómic se llamaba tebeo


El concepto de tebeo habla de una época. Viñetas, cómic, novela gráfica... son términos con los que se pueden definir las historietas gráficas, pero las que se crearon entre el final de la Guerra Civil y principios de los años sesenta son tebeos. La exposición Los tebeos de posguerra en Conde Duque (calle del Conde Duque, 11; hasta el 1 de diciembre; acceso libre) los reivindica.

El recorrido evoca un tiempo pasado importante para la sociedad española y la memoria colectiva a través de publicaciones que ejercieron gran influencia entre los lectores de aquella época. Pulgarcito, Cuto, Florita, El Capitán Trueno, El guerrero del antifaz, Roberto Alcázar, y otros tantos personajes que fueron el germen de Zipi y Zape o de Mortadelo y Filemón. La muestra la forman 150 tebeos que, antes de recalar en Conde Duque, estaban en la casa del coleccionista e historiador Luis Conde (Tarragona, 79 años), el comisario de la muestra.

Conde ha seleccionado “lo mejor de los 8.000 tebeos” de su colección familiar, que guarda bajo las camas, en los armarios y en rebosantes trasteros. Entre los tebeos expuestos se encuentra su preferido, con el que comenzó a leer frases como: “¡Corre, maldito, que ya te perseguiré!”. Se trata de El guerrero del antifaz, que comenzó a editarse en 1944. Otras revistas fundamentales para el comisario presentes en la exposición son Apache, Coyote y dos tebeos femeninos: Florita y Mariló.

Aunque la muestra está dividida en cuatro periodos históricos, las temáticas son recurrentes entre los años cuarenta y sesenta: policías, vaqueros, espadachines, aventureros espaciales... “Para las chicas había menos historias, se promocionaba mucho esta idea de cumplir el sueño de casarse, con una estrella de la canción, por ejemplo”, explica Conde.

La muestra arranca con los tebeos de 1940, oficialistas y que ensalzaban la victoria franquista. Durante esa época imperaban los valores de Falange y de la Iglesia. “Instruir deleitando, como principio fundamental”, apunta Conde. “Hay un duro contenido ideológico muy latente en esta primera etapa y he querido que se vea”, explica. “Más tarde comienza a imponerse el entretenimiento y la diversión”, avisa. El personaje que destaca Conde en esta primera parada es Cuto, “el niño aventurero que todos queríamos ser”.

A partir del final de la II Guerra Mundial —cuando la ONU niega la entrada a la España de Franco y el país se repliega en un aislamiento internacional— aparecen los tebeos de guerra. “Los buenos eran los alemanes, luego serían los americanos, aunque de estos detalles no te das cuenta hasta que no los relees como adulto”, indica Conde. El inspector Dan, una de las primeras series del género de terror; Florita, que se convertiría en el tebeo femenino más popular de los cincuenta; el Coyote o Carpanta son protagonistas de los tebeos de esa época.

Los héroes de los cincuenta luchan contra el comunismo internacional y apoyan a Estados Unidos y sus políticas intervencionistas. Por eso triunfaban las colecciones Aventuras del FBI o El cachorro, que limpiaba el Caribe de piratas. En el género de vaqueros triunfan Cimarrón o Las aventuras de Mendoza Colt.

El final de la exposición coincide con los primeros trazos de modernidad de los años sesenta. Los tebeos policíacos y de ciencia ficción compiten con las series históricas de capa y espada o del Lejano Oeste. El Capitán Trueno, Jabato o Pantera Negra son los héroes de la última parada de la instalación.

Además de los tebeos, la exposición muestra el desarrollo del merchandising durante esa época, la influencia del cine, los cromos, la música y los discos. También incluye documentos cinematográficos con un vídeo que narra la evolución de los tebeos españoles tras la Guerra Civil, cuando el fascismo impuso sus pautas —y la censura— a editores y lectores.

De hecho, la censura subyace en toda la exposición y hay un gran panel dedicado a ella: mujeres en biquini que pasan a tener vestidos al sur de los Pirineos; camisas ceñidas que ven desdibujadas sus curvas; cambios en guiones para que la chica no duerma con sus compañeros varones...

lunes, 4 de noviembre de 2019

Paseando por el infierno y saltando a través del tiempo


Cuando hablamos del guionista irlandés Garth Ennis siempre lo relacionamos con lo excesivo, las salidas de tono, saltándose las invisibles barreras de lo políticamente correcto: Sexo explícito, violencia gráfica… A lo largo de su ya dilatada carrera tenemos mil y un ejemplos de su trabajo, que le ha convertido en uno de los guionistas de cómic más seguidos del mercado norteamericano, habiendo dejado magníficas muestras de su imaginación tanto en Marvel como en DC Comics, y un buen puñado de editoriales independientes.

Pues precisamente vamos a hablar de una de sus últimas series, producida junto al dibujante Goran Sudzûka (Wonder Woman) para Aftershock, un sello que ha venido a ocupar el vacío de nos dejó en nuestros corazones la desaparición del sello Vertigo

En fin, la serie se titula A walk through Hell (un paseo por el Infierno) y me olvidaba deciros que sí, que Ennis escandaliza y/o hace que nos partamos de risa con sus bestiales propuestas pero, cuando se pone serio, se pone MUY serio. Y aquí nos ofrece esa faceta creativa.

Los agentes del FBI Shawn y McGregor son una pareja la mar de bien avenida, en el ámbito de su trabajo comparten muchas conversaciones entre ellos y con otros compañeros de labor, entre ellos los agentes Goss y Hunzikker.

Serán estos dos últimos los que den principio a este aterrador relato, ya que han desaparecido al acceder a una nave industrial-almacén. Los policías que se encuentran apostados fuera no saben qué ha podido ser de ellos y un grupo de agentes que se internó también en el lugar permanece encerrado en un furgón policial, sudando y con rostros que son la pura imagen del terror más absoluto...

Lo que ha ocurrido, y ocurrirá, tiene mucha relación con un caso del que conoceremos retazos a lo largo de varios flashbacks, dentro de una narración no lineal. Piezas de un oscurísimo puzzle que tiene relación con un caso de pederastia que trae de cabeza a los agentes.

Pero algo más grave, y extraño, ocurrirá a partir de que la expeditiva Shawn y su compañero pongan un pie dentro del almacén. Ya nada será igual y comienza un periplo por lo desconocido…

Este primer volumen, publicado por Planeta Cómic, te lo bebes de una tacada, cinco primeros números que te dejan con ganas de saber más sobre lo que ocurre, pero atemorizado por lo que surgirá al pasar la página.

Otra de las novedades de este mes de noviembre es la esperadísima Paper Girls, que nos llega en su cuarta entrega en tomo de tapa dura. Ya seguro que todos conocéis a las protagonistas de este absorbente relato: K.J., Tiffany, Mac y Erin son las jóvenes repartidoras de periódicos, que en plenos años ochenta comenzaron un extraño y alucinante viaje a través de tiempo, encontrándose por el camino con múltiples amenazas, constantes misterios y alguna que otra versión adulta de una de ellas, así como terribles visiones del futuro.

Tras la aventura prehistórica protagonizada por el cuarteto en el anterior volumen, un nuevo salto temporal las separa, dejando a Tiff sola y arrestada por un policía, mientras que el resto del grupo se encuentra en un lugar que les es muy conocido. Ha regresado a casa, a Stony Stream, pero algunos años más tarde, concretamente la noche del cambio de siglo, justo en el momento en el que la población mundial vivía atemorizada por lo que ocurriría con el nefasto Efecto 2000.

Y por si todo esto no fuera ya muy, muy desconcertante, Tiff mira hacia arriba y, boquiabierta, contempla como unos gigantescos robots que parecen salidos de un episodio de Mazinger Z se dan de tortas en una espectacular pelea. ¿Qué es lo que está pasando?

Tranquilos, impacientes lectores, porque resulta que justo en esta cuarta entrega vamos a conocer la verdad tras todos los inusuales hechos que vienen sucediendo desde el principio de esta historia. Y la respuesta va a venir de la mano de una señora llamada Charlotte que, lo creáis o no, tiene mucha relación con las chicas y, sobre todo, se ha convertido en una auténtica experta en el tema que las acosa y persigue.

Por supuesto, os voy a dejar con la miel en los labios, ya que las revelaciones de esta mujer van a darle una vuelta completa al argumento, abriendo nuevas puertas y, sobre todo, ofreciéndonos nuevas incógnitas y la aparición de personajes que no son tan desconocidos como podríamos pensar. Tan solo hay que hacer memoria…

Esta laureada colección viene firmada por el tándem compuesto por el brillante guionista Brian K. Vaughan, al que todos conoceréis por firmar auténticas obras maestras del Cómic: Saga, We stand on guard, The Private Eye, Barrier; Y, el último hombre, etc… Y junto a él, dando cara a este joven cuarteto y a todo lo que las rodea, Cliff Chiang (Creeper, Wonder Woman), que realiza un auténtico tour de force creativo, dibujando diferentes parajes, naces espaciales, monstruos de diferente pelaje…

Si hay dos novedades que recomendar este mes, no me lo pienso dos veces. Aquí las tenéis.

viernes, 1 de noviembre de 2019

El IVAM amplía su colección de cómic e ilustración con Paco Roca o Ana Penyas


Este año el Consejo Rector del IVAM, tras el dictamen favorable del Consejo Asesor, ha aprobado la adquisición de 70 obras de 29 artistas con una inversión total de cerca de 900.000 euros, lo que representa un incremento de la inversión en 2019 de unos 200.000€ respecto a 2018, cuando se invirtió en obras algo más de 700.000 euros.

De esta forma, el IVAM mantiene en la política de compras los ejes del proyecto museológico actual, que consiste en incrementar la presencia de mujeres artistas en la colección, contar con creaciones de artistas valencianos y generar una línea de fondos representada por aquellos creadores procedentes de países con vínculo geográfico y cultural con el mar Mediterráno y Europa. Entre las obras adquiridas hay una gran variedad de formatos como la fotografía, el óleo sobre lienzo, la escultura, el video instalación, la pintura sobre madera, la ilustración o los manuscritos.

Los artistas de los que se adquiere obra en 2019 son: Pilar Beltrán (Castellón, 1969), Miriam Cahn (Basilea, Suiza, 1949), Gina Pane (Biarritz, Francia, 1939), Jose Mª Yturralde (Cuenca, 1972), Zineb Sedira (París, Francia, 1963), Anna Malagrida (Barcelona, 1970), Taysir Batnji (Gaza, 1966), Jordi Teixidor (València, 1941), Juan Hidalgo (Las Palmas de Gran Canaria, 1927), Helena Almeida (Lisboa, 1934), Rineke Dijkstra (Sittard, Países Bajos, 1959), Cindy Sherman (Nueva Jersey, EE.UU, 1954), John Coplans (Londres, 1920), Wolfang Tillmans (Ramscheid, Alemania, 1968), Yto Barrada (París, Francia, 1971), Bouchra Khalili (Casablanca, 1945), Ana Penyas (València, 1987), y Susana Solano (Barcelona, 1946), Nico Munuera (1974), Patricia Gómez (València 1978) & María Jesús González (València 1978), Pierre Molinier (Agen, Francia, 1900), Marcel Mariën (Amberes, Bélgica, 1900), Jordi Colomer (Barcelona, 1962), Rula Halawani (Jerusalén 1964), Manuel Barbadillo (Cazalla de la Sierra, 1929), Sergio Belinchón (València 1978), Paco Roca (València, 1969) y Carlos Sáez (València, 1988).

El director del IVAM, Jose Miguel G. Cortés, se ha mostrado muy satisfecho con las adquisiciones realizadas por el museo para el presente ejercicio y ha destacado el papel del Consejo Asesor como órgano que ha avalado las propuestas de compra. El Consejo Asesor está formado por expertos en el ámbito del arte, lo que garantiza la excelencia en la selección de las obras adquiridas. Las piezas que formarán parte de la colección del IVAM indagan sobre la violencia de género, los movimientos migratorios y la diversidad cultural en el Mediterráno, el uso del cuerpo como obra artística, el tratamiento de lo erótico y el sexo desde distintas perspectivas de género o de la historia reciente de España.

miércoles, 30 de octubre de 2019

Una peluquera de cómic


ORTIZ de Urbina (Piedad según su DNI pero Pi para todo lo demás) es una mujer de su tiempo. Guionista y dibujante de cómics, aunque también peluquera, ha decidido contar su oficio “que a veces puede ser traumático y otras maravilloso” a través de viñetas. Demostrando que las novelas gráficas también son cosa de chicas, esta creadora de historietas de Barakaldo se lanza a narrar las aventuras y desventuras de dos peluquerías rivales, a través de sus oficialas, jefes y clientes. Basado en su experiencia profesional, en su obra y sus dibujos se habla de la crisis, de responsabilidades, de reducción de jornada, y de multitud de problemas cotidianos. Eso sí a todo color.

Viñetas plagadas de anécdotas y en las que Ortiz de Urbina vuelca su experiencia laboral y “momentos que se dan en el trabajo que, a veces, son delirantes”. “Esa maquinilla que no funciona cuando toca cortar, ese chico que se va con una calva porque sufre un trasquilón, esas clientas que te piden imposibles o la señora que quiere que le marques mucho para que el peinado le dure ¡quince días!”... Y un sinfín de sucedidos que convierte a las peluqueras en superheroínas de cómic. “Tiene un punto autobiográfico, pero también cuento cosas que he transformado para volcarlas en una novela gráfica”, señala Pi Ortiz de Urbina, que lleva cerca de 20 años currando en la pelu, casi el mismo tiempo que dibujando.

Con una larga trayectoria en la autoedición con obras como Historias de un cangrejo Siamés, Manos, Musa, Otra historia de Mierda o El niño de la fogata, Pi fue también ganadora del 1º premio KMK-Deia Rekalde de cómic con Maitasun Gozoa.Ahora,en Peluqueras,la barakaldarra corrobora que la revolución de las mujeres en el cómic no solo afecta a las temáticas, también abraza la forma con trazos diferentes. “Me apetecía algo pop porque el tema se presta, tintes, coloraciones... A veces hago cosas en blanco y negro, o doy solo una tinta y hago un cómic más realista. Pero aquí pega el color porque es una historia más caricaturesca y como va de dos peluquerías, hay una más in, de fondos amarillos y, otra, venida a menos, de fondos rosas”, aclara.

Y aunque sea un mundo en que las mujeres tienen más difícil hacerse notar, Ortiz de Urbina no solo dibuja sino que también escribe. “En este cómic hay capítulos, como uno titulado Un mal día lo tiene cualquiera, pero entre capítulo y capítulo también meto aspectos técnicos y hablo de cómo se hace un desrizado o una decoloración”, asegura esta mujer de tebeo que lleva dos décadas combinando tijeras y secadores “que es lo que me da el pan de cada día”, con el dibujo “la gran pasión de mi vida”.

Para hacer posible esta novela gráfica, Ortiz de Urbina ha decidido abrir una campaña en Verkami y se ha inclinado por el crowdfunding que se inició el pasado martes 22 y que estará activa unos 40 días hasta finales de noviembre. “El objetivo es llegar a 1.500 euros para poder imprimir unos cien ejemplares de 160 páginas a todo color. El cómic ya está en internet y ahora se trata de poder imprimirlo. Por eso busco mecenas que pongan su granito de arena y apoyen este trabajo”, dice resuelta Pi desde su peluquería en Barakaldo.

El País: Astérix, seis décadas de resistencia


Debió de haber fiesta, anoche, en la aldea gala. Se asaron jabalíes y corrieron ríos de cervezas. El bardo Asurancetúrix fue el único que no pudo disfrutarlo: se pasó la velada amordazado y atado, por si se le ocurría arrancarse a cantar. La ocasión bien merecía tanto entusiasmo, incluso más que una victoria sobre los romanos: era el cumpleaños del vecino más conocido del pueblo. Aunque, en realidad, festejaban casi todos: Astérix nació el 29 de octubre de 1959, en la revista Pilote, de la mente de René Goscinny y los lápices de Albert Uderzo; pero en aquellas primeras viñetas ya aparecían Obélix y muchos de sus amigos.

Para tener seis décadas, el galo bigotudo se mantiene en plena forma. Y eso que se le ha multiplicado el trabajo: sale en películas, videojuegos, exposiciones, todo tipo de merchandising y hasta le han dedicado un parque temático. Y luego, claro, están los cómics: su tebeo es el más traducido de la historia —a 111 idiomas—, ha vendido más de 365 millones de copias y justo acaba de sumar a su saga el álbum número 38: La hija de Vercingétorix, donde Astérix lidia también con los problemas de la adolescencia.

Aunque el libro ha recibido algunas críticas muy duras. Hay incluso quien insinúa que tal vez a los galos les haya llegado la hora de la jubilación. Tras ganar un oro olímpico y superar las 12 pruebas de César, puede que su éxito arrollador haya fatigado a Astérix. Los galos que resistieron a los romanos afrontan otra amenaza invasora: la sobreproducción. Sin la ayuda de Panoramix, ni de los creadores originales —Goscinny falleció y Uderzo, con 93 años, se ha apartado— al guionista Jean-Yves Ferri y el dibujante Didier Conrad les toca buscar la poción mágica que garantice un futuro próspero a la aldea.

En sus manos, eso sí, tienen a un mito. Estos días también se publica Generaciones Astérix (Salvat), donde grandes autores del cómic, de Guy Delisle a Milo Manara, de Julie Maroh a Valérie Vernay, homenajean con sus palabras y su arte al icono galo. “Sus primeros números tenían todo lo que podría incluir un buen tebeo: humor, documentación, un gran dibujo y un guion con distintas lecturas y guiños para todas las edades. No pretendía ser una obra de autor, sino llegar a todo tipo de público. Y se ha convertido en un icono”, se suma a las celebraciones Paco Roca, Premio Nacional de Cómic en 2008 por Arrugas.

“Creo que la clave del éxito de Asterix (y su resistencia al paso del tiempo, sus historias de rabiosa actualidad a pesar de estar ambientadas en la época del Imperio romano...) es el genio narrativo de Goscinny. Y su base, sobre todas las cosas, era la ironía”, agrega Alfonso Zapico, que obtuvo el Nacional de Cómic en 2012, por Dublinés. Aunque, en sus arranques, el guionista de origen judío y el dibujante italo-francés no tenían mucho de que reírse. Se conocieron, se gustaron y decidieron crear un cómic nuevo, distinto. Durante años, sin embargo, solo lograron apuros económicos. Sobrevivieron gracias a las “croquetas enormes” de la madre italiana de Uderzo, como contó el propio autor.

Finalmente, idearon un hombrecillo mucho más bajo y delgado que los superhéroes tradicionales, pero igual de resistente. Le bautizaron con un nombre que empezara por A, para que fuera el primero en las estanterías. Y le colocaron al lado a una montaña humana inspirada en Lennie Small (De hombres y ratones, de Steinbeck). Fue todo un hallazgo: Astérix empezó su camino hacia el mito. Y Obélix empezó a robar los corazones de los fans. Hace tiempo, hasta ganó una encuesta sobre “el personaje más sexy de la saga”, según la web oficial. “Obélix es una creación impresionante”, se rinde Pablo Auladell, Nacional de Cómic de 2016, por El paraíso perdido.

“Es un cómic muy bien hecho. El guion va más allá del humor y Uderzo es un dibujante y caricaturista de los grandes”, continúa Auladell. Los tres españoles destacan Asterix y Cleopatra, Astérix Legionario o La gran zanja, entre otras cumbres creativas. Y Roca rememora sus contactos primerizos con los galos: “Eran cómics caros, así que solía ser el regalo de Navidad o del cumpleaños. Tenías uno o dos al año, daba tiempo a mirarlos una y otra vez. Deben de ser de los que más he leído. También los dibujé y copié muchísimo”.

“Goscinny retrataba en Astérix la sociedad de su época, en sus álbumes vemos veladas críticas al capitalismo salvaje, a los nacionalismos, a los imperialismo, a la corrupción, a los clichés identitarios...”, insiste Zapico. Prueba de su impacto es que el guerrero galo ha sido considerado tanto símbolo de la resistencia anticapitalista como “un tipo de derechas, encarnación del individualismo”, según el ensayo Le complexe d’Astérix, del analista francés Alain Duhamel.

No es la única controversia. Cuando Goscinny falleció, en 1977, Uderzo siguió adelante en solitario. Él mismo reconoció, años después, que sus guiones no eran tan buenos como los de su amigo. En principio, los padres de Astérix habían pactado que su criatura no les sobreviviría. Pero Uderzo cambió de idea: dijo que el personaje pertenecía ya a los lectores y él no podía privarlos de más aventuras.

A la vez, Uderzo protagonizó un enfrentamiento judicial con su hija y su yerno por los derechos de Astérix, justo cuando se cumplían 50 años del nacimiento del personaje. Finalmente, el dibujante se marchó al segundo plano y Ferri y Conrad tomaron el relevo. Y también la responsabilidad. “Puede llegar un momento en que el personaje y las pretensiones de la editorial se imponen a los autores. Se trata ya de un fenómeno industrial”, explica Roca. Y Auladell va más allá: “No he visto los últimos álbumes. Lo dejé después del segundo de Uderzo en solitario. Me pareció que se había vuelto más infantil, con un humor más escatológico y un dibujo más blando. Astérix se parecía a un Mickey Mouse de golosina, a un juguetito. Yo veo una curva descendiente”. El tiempo y los años hacen tambalear al mito. Y le exigen reaccionar. Aunque Astérix y los suyos están más que acostumbrados: llevan una vida entera acorralados.

martes, 29 de octubre de 2019

Viñetas contra la barbarie: el IVAM expone la resistencia del cómic argelino durante los 90


En los 90, Algeria se convirtió en esa especie de infierno en el que se convierten los lugares cuando empieza una guerra. En 1991 se celebraron las primeras elecciones multipartidistas en el país, pero cuando ganó el Frente Islámico de Salvación en la primera vuelta, se decretó el estado de emergencia para que gobernaran. La Guerra Civil, conocida como "La Década Negra" se llevó por delante más de 150.000 víctimas en el enfrentamiento entre el gobierno y los islamistas radicales. Hubo ejecuciones, torturas, censura y persecución. Pero como suele pasar en estos casos, siempre quedó el lápiz para hacer frente a la barbarie.

En la muestra que el IVAM inaugura la próxima semana dedicada a la artista algeriana Zineb Sedira, una de las instalaciones se centra en el movimiento del cómic nacional desde que se celebra el primer Festival de Cómic de Argelia en Bordj (1986) hasta que el presidente Abdelaziz Buteflika firma la Carta por la Paz y la Reconciliación Nacional en 2005.

Bajo el nombre de Laughter in the hell, la galería 7 explora todo este movimiento, que lleva a decir a la historiadora Elizabeth Perego que "el humor es el deporte nacional". Las viñetas son descaradas y valientes, y se enfrentan directamente a la censura y al terrorismo. Sedira contrapone este refugio de humor negro y ácido a los tiempos de la crueldad y el horror desde su archivo personal de publicaciones. La ficción, la promesa de saber que la risa es incontrolable por un gobierno o un grupo terrorista, vuelve a ser la mejor manera de explicar la Historia contemporánea.

Las viñetas que se podrán ver a partir de esta semana recuerdan a un caso mucho más cercano: la revista satírica Charlie Hebdo, que sufrió un ataque terrorista con doce víctimas el 7 de enero de 2015 por parte de islamistas radicales. Mientras en Europa se instala el mantra "de Mahoma no te puedes reir", en Algeria, hace treinta años, publicaciones como Slim, Ali Dilem, Gyps, Hic o Maz plantaban cara a la desesperanza de una alternativa con viñetas como esta:

"Un elemento positivo que se dio durante La Década Negra fue la aceptable libertad de expresión que había en la prensa privada e independiente. Esto se ve reflejado en la intensa producción de caricaturas políticas para criticar tanto al Gobierno como a los grupos islamistas armados", explica la artista Zineb Sedira, en una conversación con el director del IVAM, José Miguel Cortés. Y añade: "De todas formas, esto sucedió a cambio de pagar un alto precio: cientos de periodistas e incluso más intelectuales y artistas se convirtieron en el objetivo de los grupos islamistas y fueron asesinados". 

Cuentan las crónicas internacionales recientes que las viñetas han sido -otra vez- un revulsivo en las protestas civiles que provocaron, hace unos meses, la renuncia del presidente Abdelaziz Buteflika tras cuatro mandatos y varias polémicas por supuesto fraude electoral. Según recoge un artículo del diario Le Monde, el humor se ha actualizado con las redes sociales, incluyendo referencias globalmente populares para remitirse a un público internacional pero sin perder un ápice de acidez. "Estimados Estados Unidos y la Unión Europea, gracias por preocuparos, pero es una historia familiar, así que manteneos al margen, no es asunto vuestro", decía uno de los lemas de la campaña.

El colonialismo sembró una manera de entender el poder desde la distancia y sin misericordia. Cuando la desproporción y la falta de recursos no hace posible una respuesta entre iguales, la risa y la humillación suele ser el arma más poderosa. Una lección que bien se podría aprender en países del primer mundo como España, donde la política mediática y la Justicia, la turba de las redes sociales y los medios de comunicación más populares acotan la burla con la excusa de lo políticamente correcto.

lunes, 28 de octubre de 2019

RTVE:'Memoria y viñetas' lleva el cómic a las clases de historia


La gente del cómic sigue luchando por conseguir que se utilice como herramienta didáctica en los colegios, y poco a poco lo van consiguiendo. El último éxito en ese sentido es la publicación de Memoria y viñetas. La memoria histórica en el aula a través del cómic (Desfiladero ediciones), un libro dirigido a los docentes que les demuestra las ventajas del cómic en la educación, sobre todo en la asignatura de historia.

Una herramienta herramienta muy útil para los docentes sin prejuicios que quieran aprovechar las virtudes del cómic para trabajar la historia de España en sus clases;  que debería figurar en todas las bibliotecas estudiantiles, y que también es muy atractivo para los aficionados tanto al cómic como a la historia, ya que sugiere un montón de lecturas sobre el tema.

Como nos parece un volumen muy intersante, vamos a recuperar parte de la entrevista que nos concedió hace unos mese el coordinador del proyecto, David F. de Arriba, que nos recomendaba el librode esta forma: "Porqué creemos firmemente que el cómic puede ser un gran forma de trabajar la historia en clase -nos comenta David-. Muchas veces a los docentes nos falta tiempo para preparar actividades y dinámicas para el aula, ya que debemos dedicar mucho tiempo a tareas burocráticas, correcciones, etc. de modo que Memoria y viñetas ofrece ya el trabajo hecho y tan solo requiere seleccionar las actividades más adecuadas para los grupos con los que trabajemos. Hay una gran cantidad de actividades y son muy variadas, así que los cómics se pueden trabajar de diversas maneras".

"El cómic tiene un lenguaje muy atractivo para los jóvenes"

Atrás quedaron ess años en los que si te pillaban con un tebeo en clase te lo confiscaban e incluso te lo podían romper. Y es que David asegur que el cómic tiene muchas ventajas sobre otros métodos tradicionales de enseñanza: "Tiene un lenguaje muy atractivo para los adolescentes y además muchos de ellos ya lo conocen. Gracias a la combinación de texto e imagen ofrece una gran cantidad de información en un espacio bastante reducido y además permite usarlo de formas muy diversas y existe tanta variedad que nos será muy fácil adaptarlo a nuestro alumnado".

Cómo el cómic ya estaba disponible en catalán, preguntamos a David: ¿Qué interés ha despertado entre profesores y alumnos? "Basándome en mi propia experiencia, a los alumnos en general les gusta mucho, incluso a quienes no suelen leer cómics; entre el profesorado hay de todo, por un lado gente a la que le parece un medio muy aprovechable en clase y que está abierta a probarlo, y por el otro, gente que aún ve el cómic como un medio de segunda, entretenimiento infantil y poco más. Por suerte, creo que el interés es creciente y cada hay más docentes interesados en el cómic".

El libro

En cuanto al libro, pedimos a David que nos lo describa: "Se divide en una parte introductoria más teórica sobre el medio, con un artículo de Gerardo Vilches sobre la historia del cómic, otro de Pepe Gálvez sobre el lenguaje del cómic, uno de Elena Masarah sobre la memoria de las mujeres en el cómic contemporáneo y un cuarto, mío, sobre las relaciones entre el cómic y la historia".

"A continuación -añade-, la parte central del libro consiste en 12 propuestas didácticas basadas en 12 cómics concretos con actividades ya preparadas para seguir la lectura, actividades complementarias basadas en artículos periodísticos y documentales y otros recursos, unas breves orientaciones metodológicas y por último un anexo con cómics situados en otros periodos históricos y una extensa bibliografía".

En cuanto a esos 12 cómics seleccionados, sin duda son obras incuestionables: "Son -asegura David- El arte de volar, El ala rota, Doctor Uriel, Las guerras silenciosas, Jamás tendré 20 años, Los surcos del azar, Esperaré siempre tu regreso, Cuerda de presas, Mil vidas más, Paracuellos, España. Una, grande y libre y, por último, Estamos todas bien. Mi idea era escoger obras atractivas para los adolescentes, fáciles de encontrar en librerías y bibliotecas y que abarcaran todo el periodo comprendido entre 1931 y 1982. Además también tuve claro que quería obras diversas y por ello hay mucha variedad gráfica, historias cortas y largas, autobiografía, memoria familiar, ficción..."

"Hace falta una espuesta de instituciones y editoriales"

Estos años se habla mucho de novela gráfica en los medios de comunicación, pero en la práctica se hacen pocas cosa para promocionar su creación y su lectura. Por eso preguntamos a David qué hace falta para que el cómic ocupe su lugar en las aulas: "En primer lugar, creo que es necesaria una apuesta decidida por parte de las instituciones, de forma que el cómic en el aula no sea un esfuerzo individual de algunos docentes. Introducirlos en los currículos académicos, fomentar la creación de actividades, museos y exposiciones, acercar a autores y autoras a colegios e institutos, etc".

"Pero también pienso -añade- que las editoriales deberían plantearse seriamente las posibilidades que a largo plazo les ofrece que los docentes usemos cómics en clase y tratar de ofrecernos recursos: maletas didácticas, talleres por parte de dibujantes y pensar sus catálogos para ponérnoslo lo más fácil posible".

Además del libro, David tiene a disposición de los profesores su blog Historia y Cómic. "Allí -asegura- encontraréis más de un centenar de reseñas sobres cómics históricos y cada mes se publican obras muy interesantes desde el punto de vista histórico, así que las posibilidades son prácticamente infinitas".

"En el blog -añade- también se puede descargar la guía didáctica que creé para trabajar el Neolítico con Ötzi. Por un puñado de ámbar. La he utilizado este año en clase y ha funcionado muy bien. Me gustaría crear algo parecido a Memoria y viñetas pero esta vez sobre el siglo XX en general y a largo plazo tengo en mente tratar de recorrer todo el currículo de secundaria a partir de cómics relevantes, pero eso son palabras mayores".


Enlace articulo original:  http://www.rtve.es/noticias/20191025/memoria-vinetas-lleva-comic-clases-historia/1980587.shtml

jueves, 24 de octubre de 2019

El cómic español 'Blacksad' debuta como videojuego en Nintendo Switch


Blacksad es un cómic español, creado y desarrollado por Juan Díaz Canales como guionista y Juanjo Guarnido como dibujante. Todos sus personajes son personas zoomorfas. De hecho, el principal protagonista es John Blacksad, un gato negro detective.

Blacksad tenía ya un juego de rol, publicado en 2015, y ahora llega el videojuego, el que acaba de presentar Péndulo Studios. Se llama Blacksad: Under the Skin y se podrá jugar en la Nintendo Switch. Estará a la venta en noviembre.

El videojuego de Péndulo Studio, el estudio de videojuegos más longevo de España, incluye 30 personajes, algunos nuevos y otros viejos ya conocidos. Cada uno tiene su propia historia y misiones secundarias, y su banda sonora destaca por el jazz.

"Hemos intentado crear un juego que pueda gustar a quien no conozca la saga de Blacksad pero que, a su vez, suponga una expansión de la trama para los fans", según explica Josue Monchian, guionista del estudio.

El contexto general del cómic se sitúa en los Estados Unidos tras la Segunda Guerra Mundial, en los principios de la Guerra Fría. De igual modo, la trama de Blacksad: Under the Skin continúa la historia en Nueva York durante los años 50 y mantiene su estilo narrativo de aventura gráfica, aunque las decisiones del jugador son cruciales para el desarrollo de la historia.
Blacksad, el gato negro detective, es contratado para resolver el caso de un propietario de un club de boxeo que apareció muerto y también tiene que investigar la desaparición del mejor boxeador del club que ocurrió al mismo tiempo.

"No se trata solo de descifrar un misterio sino de descubrir quién eres en realidad, decidir en qué clase de Blacksad te quieres convertir", comenta Monchian. Blacksad: Under the Skin ha ganado recientemente el premio a 'Mejor Juego de Aventuras/Acción' en la feria Gamescom 2019 en Colonia.

miércoles, 23 de octubre de 2019

Warner Bros estaría interesado en adaptar el comic All-Star Superman


Warner Bros está a punto de  tomar riesgos que durante tanto tiempo le produjeron pánico, según aseguran los nuevos rumores. Al parecer, la productora estaría interesada en adaptar el comic All-Star Superman para llevarlo a la pantalla grande. En cuanto al protagonista, Jon Hamm sería el encargado de portar la flamante capa.

All-Star Superman fue publicado en 2006 y se trata de uno de los cómics más queridos del Hombre de Acero. Fue escrito por el gigante Grant Morrison (Doom Patrol, Green Lantern y Justice League), quien se atrevió a reintroducir al personaje a las nuevas generaciones de una forma espectacular, demostrando su gran capacidad como narrador de historias.

Del comic al cine

Dicho cómic, podría ser la oportunidad perfecta para Warner Bros al momento de realizar una nueva aventura para Clark Kent en la pantalla grande. En cuanto a la información, que fue levantada por We Got This Covered, señala que el estudio podría estar considerando una adaptación live-action de All-Star Superman.

Por otro lado, también señala que el estudio quiere a Jon Hamm en el papel principal, y aunque muchos lo prefieren como una versión del heredero Wayne, tenerlo como el hombre de acero sería un gusto absoluto. Por el momento, esta mención debe ser tomada con pinzas.

All-Star Superman ya fue adaptado en una película animada en 2011, sin embargo, no recibió el visto bueno de muchos fans debido a que la animación no honró de ninguna manera a los dibujos originales de Frank Quitely. Eso sí, en el caso de que Warner Bros y DC Cómics quieran llevar adelante este proyecto, solo deberán tener un poco de fe y trabajar lo necesario para explotar este gran material.

20 Minutos:Cómic histórico: ‘1525: Pavia’, la captura de un rey


El cómic histórico en España vive un gran momento (quizá sea prematuro decir una edad de oro o algo de ese estilo, más rimbombante) y colecciones como Historia de España en viñetas de Cascaborra Ediciones son un buen ejemplo de ello. Uno de sus últimos álbumes en salir ha sido 1525: Pavia, de Rafael Jiménez y José Antonio Sollero.

Los autores narran en este cómic de 58 páginas la batalla de Pavía que el 24 de febrero de 1525 enfrentó en la ciudad italiana de ese nombre a los ejércitos franceses de Francisco I a las tropas hispano germanas del emperador Carlos V. Uno de los hechos más sobresalientes de aquella confrontación fue la captura del propio rey de Francia por parte de las tropas españolas.

Aquella batalla, una de las que forman esa difusa frontera entra la forma de guerrear bajo medieval y el inicio de la guerra moderna, está narrada y dibujada por Jiménez y Sollero con pericia y vitalidad. Por un lado, muestran a los personajes principales (el rey francés, el marqués de Pescara, Antonio de Leyva, etc) con trazo firme y perfilado y por otro muestran tanto la forma de batallar más medieval (basada en la caballería) como la moderna (artillería, arcabuces…). Entendemos con lo que ocurre, los movimientos y las estrategias, el por qué del devenir de la batalla. El guion, como se puede  entender, no utiliza la batalla como telón de fondo sino como eje central de la narración.

En el apartado narrativo, el discurrir de la batalla y sus hechos están contados con fuerza y muy bien dibujados. Hay que destacar, además, el alto nivel de recreación histórica: en un conflicto con multitud de regimientos con sus características particulares de uniformes y armas (alemanes, caballeros franceses, suizos, etc) saben retratarlos con todo rigor, pero también vistosidad y color. Se nota el altísimo trabajo documental realizado y la atención al detalle que han tenido: las armas, los uniformes, las posturas, todo parece cuidado y medido. Cuenta además, con unas páginas de material extra, parte de ellas firmadas por el historiador David Nievas, además de asesor de esta obra, hace lo propio con el conocido pintor de batallas, Augusto Ferrer-Dalmau.

El resultado es una historia bélico-histórica interesante, didáctica, con algunas viñetas de combates ciertamente espectaculares, que cumple todo lo que promete. Acción, historia y entretenimiento juntas y nada revueltas.

martes, 22 de octubre de 2019

Paco Roca, que cuelga el pijama: “el cómic nunca había vivido un momento tan bueno como éste”


Paco Roca, Premio Nacional de Cómic, ha proclamado que el mundo de la viñeta goza de “muy buena salud, el mejor momento que nunca haya vivido”.

“Cada vez hay autores, y más autoras, que hasta hace una década apenas había”, ya que “la entrada de autoras ha dado un soplo de aire fresco a un mundo que olía bastante a testosterona”, ha destacado, aludiendo también al crecimiento de lectoras y de la existencia de  “un público generalista, porque el cómic llega a más gente”,

La presencia en librerías, bibliotecas y adaptaciones al cine son otros elementos del momento dulce del cómic, ha manifestado en la Biblioteca Pública de Ávila, donde ha hablado el autor de obras como 'Memorias de un hombre en pijama', 'Andanzas de un hombre en pijama' y 'Confesiones de un hombre en pijama'.

El ilustrador también ha contado que no habrá más obras con esa vestimenta como protagonista: “he colgado el pijama de momento, porque después de la adaptación al cine de 'Un hombre en pijama', con la que no quede muy contento, decidí colgar el personaje y pasar a otras cosas”. Mientras que ahora Alejandro Aménabar prepara una miniserie sobre la versión de Paco Roca y Guillermo Corral de 'El tesoro del Cisne Negro', la fragata española hundida son un tesoro.

Sueño infantil

El autor de 'Arrugas', Premio Goya al mejor guión adaptado, ha querido destacar que se considera “un privilegiado” por “haber conseguido vivir de su sueño infantil”.

Roca también ha dado su visión sobre las películas de animación, un subgénero en su mejor momento, que nada tiene que ver con la novela gráfica: “son medios muy diferentes, cuando he trabajado en alguna película me he dado cuenta que la lectura de un cómic está más cerca de la lectura de un libro que el visionado de una película, porque en una novela, como en un cómic, todo sucede en la cabeza del lector, realmente las palabras y las viñetas son pautas para que la imaginación lo rellene”.

Antes, el autor ha mantenido un encuentro con alumnos de los ciclos formativos de ilustración y fotografía de la Escuela de Arte de Ávila, donde le han preguntado cómo se hace un cómic, un proceso en el que él tarda dos años, y sobre técnicas de trabajo, lo que "en una profesión bastante autodidacta, siempre pueden ayudar”.

lunes, 21 de octubre de 2019

La serie de Watchmen continua el cómic y no la película de Zack Snyder


Atención SPOILERS. Watchmen tiene lugar en un mundo con héroes disfrazados, en particular un supergrupo que luchó contra el crimen en la década de 1940 llamado The Minutemen, y una versión brevemente renovada del equipo, The Crimebusters, en el 1960. En 1977, los héroes enmascarados fueron prohibidos bajo la Ley Keene del Congreso con dos excepciones: El comediante y el Doctor Manhattan. Para 1985, las naciones están al borde de la guerra nuclear, y el héroe convertido en empresario Adrien Veidt, anteriormente conocido como Ozymandias, diseña planes para una catástrofe tan atroz que uniría a las principales naciones de la Tierra ante una amenaza común. Los antiguos amigos de Veidt, llamados Crime Duster, Dan Dreiberg, Laurie Jupiter y Rorschach aparecen para detenerlo. Veidt consigue ejecutar su plan, se pierden millones de vidas y funciona. La guerra nuclear se evita. El final de la película Zack Snyder es diferente.

El largometraje de 2009 se mantuvo bastante cerca del material original, excepto por un cambio al final. Adrien Veidt (Matthew Goode) esencialmente convierte al Doctor Manhattan (Billy Crudup) en el gran enemigo de la humanidad y así ya tienen un enemigo en común y las naciones no inician una guerra nuclear.

En los cómics, Veidt reúne a un equipo de científicos y artistas en un lugar remoto, diciéndoles que está haciendo una película de monstruos. Crean una monstruosidad del tamaño de Godzilla, Veidt los mata para garantizar su silencio, y luego deja caer a la bestia con tentáculos en la ciudad de Nueva York, donde causa un caos total.

Esta es la realidad en la que existe Watchmen de HBO, y se puede imaginar una sociedad que cree que una bestia de muchos miembros una vez que atacó Nueva York tiene algunas peculiaridades. Por un lado, Robert Redford es ahora el presidente. El Doctor Manhattan no es el enemigo público número 1, pero aun así decidió vivir en el cosmos lejos de los humanos. Los vigilantes disfrazados siguen siendo ilegales, pero la policía usa máscaras para ocultar su identidad a raíz de un evento trágico. Un grupo de supremacistas blancos que se hace llamar La Séptima Caballería ha surgido utilizando las palabras, ideas e iconografía de Rorschach. Es un tiempo bastante tenso. Ozymandias detuvo brevemente la guerra, pero seguro que no salvó al mundo.

miércoles, 16 de octubre de 2019

El Spirou más histórico


Bélgica, es uno de los países europeos más pequeños y densamente poblados, y ha sido, desde su independencia en 1830, una democracia representativa encabezada por un monarca constitucional hereditario. Al finalizar la Primera Guerra Mundial, Bélgica emergió del lado victorioso, pero el país quedó devastado después de años de ocupación y guerra, por lo que se convirtió en nación neutral en la década de 1930.

Cuando comenzó la Segunda Guerra Mundial en septiembre de 1939, el gobierno belga reiteró su postura neutral el día 3 del mismo mes y año. Dos meses después, el 7 de noviembre, el rey Leopoldo III de Bélgica y la reina Wilhelmina de los Países Bajos declararon conjuntamente la neutralidad de sus naciones, pero con la voluntad de actuar como intermediarios para las negociaciones de paz.

El 10 de mayo de 1940, Alemania invadió los Países Bajos, que incluían Bélgica, a pesar de la neutralidad declarada. Los gobiernos holandés y belga inmediatamente solicitaron ayuda a Gran Bretaña. Fue seguida rápidamente la ayuda por la llegada de tropas francesas. Pero cuando las fuerzas aliadas británicas y francesas intentaron enfrentarse a las divisiones alemanas que irrumpieron en Holanda y Bélgica, aviones alemanes procedieron a bombardear Bélgica, Holanda, Francia y Luxemburgo, y tropas alemanas desde el aire se lanzaron en paracaídas sobre Rotterdam, Leiden, y La Haya. Más tropas alemanas, desembarcaron y se apoderaron de los puentes belgas a través del Canal Albert, un canal de navegación ubicado en el noreste de Bélgica que servía como línea defensiva.

El ejército holandés fue derrotado en cinco días. Un día después de la invasión de Bélgica, la guarnición en Fort Eben-Emael se rindió. El rey Leopoldo III capituló el 28 de mayo y permaneció en Bélgica como prisionero, ambas acciones fueron en contra del consejo del gobierno belga, que finalmente huyó a Burdeos, mientras que Francia actuaría como un gobierno en el exilio, uniéndose a los Aliados.

En este contexto histórico el dibujante y autor de cómics Émile Bravo (1964, París), nos trae al Spirou más histórico y comprometido. Publicado en varios volúmenes (todavía por publicar tres) comenzó esta aventura con «Diario de un ingeniuo» (Dibbuks) en el que el joven botones, trabaja en el Hotel Moustique en Bruselas. Un hotel frecuentado por estrellas, famosos y por alemanes y polacos que intentan evitar la invasión. Pero también por Fantasio, un periodista que quiere ser el mayor reportero de la historia.

Continúa sus peripecias en los albores de la Segunda Guerra Mundial con el segundo volumen titulado «La esperanza pese a todo» (Dibbuks). Aquí Bravo a través de «su» Spirou, hace un recorrido por el momento previo a la invasión alemana y los bombardeos sobre Bruselas. En una trama muy bien realizada, y sobre todo, ejecutada de forma magistral por el dibujo de línea clara en el que no se le escapa detalle. Traza un retrato de un Spirou antihéroe que busca ayudar, y que sin querer se mete en problemas, eso si, en su mayoría por la culpa de su despistado amigo Fantasio. Reclutado por el ejército belga al que no consigue reengancharse.

Emile Bravo toca temas históricos de forma sutil como las detenciones de ciudadanos alemanes residentes en Bélgica, o las deportaciones de judíos junto a ese colaboracionismo con los nazis mediante la figura del despistado Fantasio, que sin saberlo se mete otra vez a reportero en el periódico Le Soir, dirigido por un personaje algo oscuro.

Según algunos historiadores, Bélgica ayudó activamente a las fuerzas alemanas ocupantes a reunir y deportar a la población judía del país durante la guerra. Sin embargo, las autoridades belgas no sabían en el verano de 1942 que los judíos deportados a Polonia estaban siendo exterminados. Unos 50.000 judíos vivieron en Bélgica en la década de 1930. Aproximadamente la mitad fueron asesinados durante el Holocausto.

Bravo se había hecho cargo en 2008 de un Spirou a la deriva, huérfano del genial Franquin, a pesar de algunos éxitos, no había terminado de convencer a los entusiastas. Con «El diario de un ingenuo» mostró a un torpe botones en vísperas de guerra. Si, por ignorancia o estupidez, Fantasio comienza, como el creador de Tintín, una peligrosa colaboración con Le Soir, «robada» por los alemanes, Spirou, sin heroísmo grandilocuente, aprende a tomar sus primeras decisiones como un joven libre, en diálogo algo remoto pero perceptible con Tintín, por lo que «su» Spirou es un Tintín que se da cuenta de que algo grave está sucediendo realmente.

En definitiva. Este es de los «Spirous» más adultos que he leído, es decir, aquel en el que la trama está más hacia un contenido más dramático, sin descuidar el humor, en el que se promueve la identificación con un Spirou todavía lleno de certezas, que siente hambre y miedo, y no siempre comprende lo que está jugando a su alrededor. Bravo ofrece un cómic inquietante e indispensable. Muestra que los cómics franco-belgas aún pueden mostrar, cuando lo deseen, obras maestras que ayudan al transito de la adolescencia a la edad adulta. «La esperanza pese a todo» lleva a Spirou a una pléyade imaginaria de cómics con las siguientes capítulos a publicar después de «Un mal principio»: «Un poco más cerca del honor», «El principio del fin» y «Un final y un nuevo principio».

¿Se coló Greta Thunberg en el nuevo comic de Asterix?


Las historietas de Asterix y Obelix no han dejado pasar la oportunidad de ponerse al día en lo referente a la ola feminista que se ha propuesto ocupar los lugares que merecen por derecho propio. Es así que en las páginas del nuevo tomo, el 38, de las aventuras de estos dos galos rebeldes hizo su aparición la hija de Vercingetórix, el líder de la aldea que resiste a los romanos contra todo pronóstico.

"La hija de Vercingetórix" es precisamente el título de esta nueva aventura que ya no está pergeñada por el dibujante Albert Uderzo, de 92 años, y el fallecido guionista René Goscinny sino por Jean-Yves Ferri y el artista Didier Conrad, y que presenta a esta joven a la que algunos medios franceses han calificado como “una adolescente insumisa”.

Rebelde, altiva y con una larga trenza pelirroja, Adrenalina (Adrenalyn), fue presentada este lunes en París, donde sus creadores no pudieron esconder las similitudes que guarda con la activista sueca Greta Thunberg.

En el aniversario número 60 de la creación de la genial historieta (llamada bande desineé en su país), los actuales responsables de su concepción decidieron adaptarla a los tiempos que corren a pesar de que transcurre en los albores del Imperio Romano. "Los dibujos estaban impresos cuando Thunberg empezó a ser conocida, pero obviamente hay parecidos", dijo en la presentación el guionista Jean-Yves Ferri.

"No hay muchos personajes femeninos en Astérix y los que hay están anclados en la dinámica de los años 70 y 80. Con la evolución de las tradiciones no son personajes que podamos utilizar ahora", explicó Conrad.

La importancia de Adrenalina es tan grande que protagoniza junto a los héroes galos la portada de este cómic que llegará a las librerías de más de treinta países el próximo 24 de octubre.

La crisis adolescente por la que pasaron las cuatro hijas de los artistas les ha servido para imaginar a Adrenalina, si bien el momento actual ha marcado la creación.

"Son adolescentes de la misma edad que, como puede apreciarse, no están de muy buen humor, y como adolescentes tienen otra visión del mundo. Eso crea puntos comunes. Eso y la trenza", bromeó Conrad sobre los parecidos con la activista Greta Thunberg.

El cómic se centra en la llegada a la aldea de esta joven, hija del legendario jefe galo, que además de enfrentarse a los tediosos problemas propios de la adolescencia es perseguida por los romanos y por otro misterioso personaje.

Vestida "al estilo gótico que arrasa en Lutecia", con mallas y camiseta sin mangas negra, unas peludas botas y un cinturón de cuero, la nueva protagonista conseguirá agotar a Astérix y Obélix, encargados en esta ocasión de seguirla.

Pero ademásde Adrenalina, se suman otras dos nuevas creaciones a la tira, Selfix y Blinix, hijos del herrero y el pescadero, respectivamente. Además de aburrirse a muerte y pasar el día navegando en sus tabletas de piedra, están contra el sistema y por ello se niegan a tomar "la poción que te vuelve obeso" –en referencia a la pócima que les da fuerza sobrehumana para resistir a los romanos- y a hacer el mismo trabajo que sus padres.

martes, 15 de octubre de 2019

El metro de París se convierte en una aldea gala por el 60 cumpleaños de Astérix


 Astérix y Obélix están de celebración. Los personajes de cómic más famosos de la historia de Francia cumplen 60 años y han querido celebrarlo con todos los lectores. Por ello, varias estaciones del metro de París han sido rebautizadas temporalmente y decoradas en su honor.

Así, “Place de Clichy” se ha convertido en “Place de Clichix”, “École Militaire” en “École Légionnaire” (escuela legionaria) y la estación de “Bourse” (“Bolsa”) en “Sesterce” (“Sestercio”, antigua moneda romana).

Igualmente sorprendidos se quedarán los pasajeros que bajen en la parada de “Rome”, bautizada como “Están locos estos romanos”. Y es que la estación ha cambiado por completo su aspecto. De este modo, en el lugar de los anuncios publicitarios habituales ahora hay viñetas del popular tebeo, creado en 1959 por René Goscinny y Albert Uderzo.

Algo similar ocurre en la estación de Poissoniere (“Pescadero”), donde el tendero más irascible de la aldea gala, Ordenalfabetix, recibe a los viajeros que se apean en ella con uno de sus pescados podridos en la mano pero sin la compañía de su inseparable herrero Esautomatix. Por otro lado, en la Estación de Lyon, rebautizada como “Lugdunum”, es el druida Panorámix quien ejerce las labores de anfitrión de los pasajeros del metro parisino.

Coincidiendo con este especial aniversario, el próximo 24 de octubre saldrá a la venta el 38º cómic del pequeño héroe galo, La hija de Vercingétorix, que ha sido traducido a 20 idiomas y ha sido adaptado en 120 países.

El metro no ha sido el único que se ha unido a tan señalada fecha. El servicio francés de correos ha sacado una serie de sellos con el rostro de los personajes de la saga y se acuñará una serie de monedas de dos euros con ese mismo motivo para coleccionistas.

lunes, 14 de octubre de 2019

Una adolescente insumisa, en la portada del nuevo álbum de Astérix


Una joven adolescente protagoniza la portada del nuevo álbum de Astérix, La hija de Vercingétorix, escrito por Jean-Yves Ferri y dibujado por Didier Conrad y que será publicado en todo el mundo el próximo jueves 24 de octubre con una excepcional tirada inicial de cinco millones de copias (dos de ellos en francés). La portada ha sido presentada este lunes por la mañana en una rueda de prensa celebrada en París y que ha contado con la presencia de ambos autores. La cubierta reagrupa a los protagonistas del episodio: Astérix, Obélix, el perro Idéafix y la joven Vercingétorix con su larga coleta pelirroja.

Poca información ha trascendido del nuevo álbum más allá que se trata de una historieta que transcurre en la aldea gala y que tratará “un tema social”, dato que hace pensar que el álbum podría abordar las reivindicaciones del movimiento #MeToo. Lo que sí se ha dado a conocer hoy es el nombre de pila de la joven protagonista, Adrenalina, siguiendo la tradición de la serie de hacer un juego de palabras con los nombres de los personajes. Es la primera vez que una adolescente protagoniza un álbum de Astérix.

El pasado mes de abril se desveló la primera página del álbum, en donde se ve a dos jefes de la tribu de los arvernos que llegan a la aldea gala al anochecer. Junto a ellos se aprecia la sombra de una joven buscada por el César pues se trataría de la hija del gran Vercingétorix, derrotado en Alesia dos años antes. Vercingétorix encarna la identidad nacional del pueblo francés y es un símbolo de resistencia y de carácter frente al ocupante.

La hija de Vercingétorix, que la editorial Salvat publicará en castellano y en catalán, es el álbum número 38 de Astérix, una serie creada hace exactamente 60 años por el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo en la revista francesa Pilote. Juntos, firmaron 24 aventuras protagonizadas por el irreductible galo y su inseparable Obélix. Tras la muerte de Goscinny, el propio Uderzo asumió en solitario la faceta de guionista hasta que en 2013 cedió el testigo al tándem formado por Jean-Yves Ferri y Didier Conrad. La hija de Vercingétorix es el cuarto álbum de Ferri y Conrad después de Astérix y los pictos (2013), El papiro del César (2015) y Astérix en Italia.

 Jean-Yves Ferri (Argelia, 1959) se dio a conocer, principalmente, como guionista de la serie El retorno a la tierra, dibujada por Manu Larcenet. Por su parte, Didier Conrad (Marsella, 1959) es autor de series como Los innombrables, con guiones de Yann, y Kid Lucky, una incursión en la infancia de otro clásico del cómic francobelga, Lucky Luke. También ha trabajado para filmes de la compañía Dreamworks.

Desde su creación en 1959, se han vendido 380 millones de álbumes de Astérix y Obélix en todo el mundo. Cada año, se venden en Francia más de 600.000 copias esta serie que ha sido traducida a más de cien idiomas.