Banner

martes, 29 de diciembre de 2015

Mangas que se editarán en España en 2016 2º parte


Owari no Seraph

Un virus desconocido ha logrado terminar con aquellos humanos mayores de 13 años. Tras el pánico inicial, los niños supervivientes sobreviven como esclavos de los vampiros. El protagonista, Yūichirō Hyakuya, es un muchacho cuyo sueño es ser lo suficientemente hábil y fuerte como para darles su merecido a los vampiros.

Fue hacia el final de la conferencia de Norma Editorial en el pasado Salón del Manga de Barcelona cuando estalló la noticia de que Owari no Seraph llegaría a nuestro país. Y eso no fue todo, pues se confirmó que el primer tomo llegará en mayo de 2016, coincidiendo con la celebración del Salón del Cómic de Barcelona (del 5 al 8 de mayo).



Mahō Tsukai no Yome

La historia nos narra las fantásticas aventuras de Ellias Ainsworth, un mago muy famoso que tiene un aspecto de lo más grotesco, y de su nueva aprendiz de 16 años, la huérfana Hatori Chise. Juntos viajan por el peligroso y encantado mundo de lo sobrenatural de acuerdo a las necesidades de Ellias.
Lo sobrenatural nos llegará de la mano de Kore Yamazaki y su manga Mahō Tsukai no Yome, el cual sigue en activo en Japón y que tiene a día de hoy cuatro volúmenes. Magia, fantasía y misterio, mucho misterio, son varios de los ingredientes que componen una historia que ya fue la primera en la lista de las recomendaciones de los libreros nipones a principios de este año.



Gakkyuu Houtei

El sistema educativo ha cambiado la manera de castigar a los estudiantes. Si ocurriera algún problema, dichos estudiantes tendrían que ir ante un tribunal formado por estudiantes y niños de preescolar. Abogados, fiscales y jueces son papeles representados por pequeños. En este entorno se presenta el protagonista Tento Nanahoshi y su abogado Abaku Inugami. Juntos deben descubrir quién ha sido el asesino del pez de la clase.

Nobuaki Enoki (historia) y Takeshi Obata (dibujo) unieron sus fuerzas el pasado año para lanzar al mercado la peculiar serie de tres tomos Gakkyuu Houtei. Gracias a Norma Editorial podremos continuar el año que viene con nuestra colección de historia de Obata.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Anapurna, una ilustradora sin tabúes


Ana Sainz Quesada nació hace 25 años en Palma de Mallorca. Hizo Bellas Artes en Barcelona, pasó cuatro meses en la pequeña localidad alemana de Karlsruhe estudiando grabado, y actualmente se prepara para ser profesora. No se quiere dedicar a esto, lo ve como un complemento. Su idea es ser escritora e ilustradora. El cómic y la novela gráfica son sus sueños: “Me encantaría vivir de dibujar, en España es difícil. Mi intención es abrirme al mercado extranjero y combinarlo con la docencia”.

Entre Anapurna —toma el nombre que le dio su tío cuando era niña para firmar sus obras— y otras jóvenes que tengan expectativas parecidas hay algunas diferencias: ha ganado el VIII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic con Chucrut y ha ilustrado Aquí viven leones, el último libro de Fernando Savater, escrito junto a Sara Torres —su esposa—. Dos avales que le permiten pensar en su próxima historia, de la que no quiere desvelar nada porque no sabe cuándo verá la luz. Primero tiene que acabar el Máster de Formación del profesorado. En cuestiones de trabajo se define como “muy práctica”, de ahí, que con los 10.000 euros del premio su prioridad sea comprarse un buen ordenador. Este pragmatismo se refleja en sus dibujos, las viñetas de Chucrut son concretas, efectistas y sencillas. El jurado del premio justificó el galardón alabando su “solidez narrativa” y su “trazo sencillo que contrasta con la madurez de su propuesta”. “Te dicen solidez narrativa y no has escrito un cómic nunca... me sienta bien al ego”, comenta.



La experiencia del duelo

Chucrut surge de una inquietud muy personal: del periodo de duelo tras la muerte de su padre, circunstancia común a Sara, la protagonista. Pero Anapurna niega que sea ella misma. “Mucho está tomado de la realidad pero el desarrollo es ficticio”, aclara. “Partí de una experiencia que necesitaba contar”, explica mientras asegura que no olvida al lector: “Quizá mi historia no interesa, tengo que narrarla de manera universal, transmitir sentimientos con los que cualquiera se pueda sentir identificado”. Y lo consigue. Para ella no hay tabúes, puede tratar cualquier tema: “No hablamos de los que nos tocan por miedo a exponernos, aunque a mí no me importa”.

La joven ilustradora se siente “una esponja”, está aprendiendo, pero el expresarse con el dibujo le sale innato. Se ha educado en una cultura audiovisual, así, en sus viñetas se mezclan puntos de vista cinematográficos, cuadros de Hopper, o imágenes que parecen sacadas de Instagram. Ella misma se sorprende: “Estaba dibujando a Sara en una cafetería y de repente me di cuenta de estaba repitiendo la misma composición de un cuadro de Hopper [Automat, 1927]”. Otras veces las mete a propósito, porque le interesa cambiar el ritmo de la narración, por propio placer estético mezcla la iconografía de El Bosco, con grabados de Goya y con el Guernica.

Se nota en la manera de trabajar que está empezando. Los dibujos de Chucrut y de Aquí viven leones los ha hecho de forma diferente. Con el primero pasó ocho meses encerrada para cumplir los plazos. El proceso de Aquí viven leones fue más lento, comenzó hace tres años e iba recibiendo los encargos de Sara Torres -coautora del libro- a cuentagotas, según viajaban para conocer los lugares de los distintos escritores de los que habla. Anapurna era la mano ejecutora. Se siente muy agradecida por la oportunidad que le dio Torres, clienta de la tienda de decoración de su madre y su tía. Ha aprendido que prefiere trabajar con proyectos cerrados, con un plan que cumplir, en su mesa de trabajo, con luz natural y comenzando con lápiz y papel. Eso sí, rara vez toma apuntes cuando no está trabajando, no suele llevar libreta.

La publicación de los dos libros ha estado muy cercana. Aquí viven leones se ha convertido en un tributo a Sara Torres, fallecida en marzo de este año. La protagonista de Chucrut se llama como ella por casualidad, una de varias de las que se dieron. Vuelve a salir la parte pragmática de Anapurna, le gustan estas coincidencias. Le encantaría creer que se deben a algo sobrehumano, pero no puede.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Mangas que se editarán en España en 2016 1º parte

Quedan muy pocos días para que el 2015 nos diga definitivamente adiós, por ello es hora de ir cambiando el chip y de centrarnos en todo aquello que el 2016 nos va a ofrecer. En lo que respecta al terreno del manga, nuevas historias y personajes inundarán nuestras estanterías durante los próximos meses. Algunas obras son completamente desconocidas para el gran público, mientras que otras han sido muy demandadas por lo lectores de cómic de origen japonés. Aun sabiendo que son muchas las tramas que nos llegarán, hemos escogido diez para que comencéis vuestra lista de mangas que se editarán en España en 2016.

Super Mario World

Bajo el título original Super Mario-kun, Yukio Sawada ha adaptado la gran mayoría de las aventuras de este querido personaje. Desde Super Mario World hasta Super Mario 3D World, pasando por Paper Mario, Super Mario Sunshine y Mario Kart entre otros. En total, la obra tiene cincuenta volúmenes recopilatorios cuyos capítulos, por separado, se van publicando en la revista nipona CoroCoro Comic.

Planeta Cómic será la editorial encargada de editar en nuestro país este manga tan logevo y tan esperado por los seguidores de este famoso fontanero. Super Mario World es el título que los responsables de la editorial dieron cuando se confirmó la licencia, aunque no descartéis que pueda variar. Próximamente conoceremos muchos más detalles del desembarco de esta obra en España.



Parasyte

La trama nos presenta un mundo en el que unas criaturas, conocidos como Parásitos, llegan a la tierra para poseer a los humanos a través de los oídos y las fosas nasales con el fin de llegar a sus cerebros. Una de estas criaturas, Migi, intenta sin éxito hacerse con el cuerpo de un joven de instituto llamado Shinichi Izumi. Finalmente, y tras probar en varias ocasiones, sólo consigue poseer su brazo derecho. Humano y Parásito deberán aprender a convivir en un mismo espacio.

Seguimos con Planeta Cómic, pues durante la celebración del pasado Salón del Manga de Barcelona los responsables de la editorial confirmaron que se habían hecho con los derechos del manga de Hotoshi Iwaaki compuesto por diez volúmenes. De momento se desconoce cuándo llegará el primer tomo de Parasyte, por lo que tendremos que esperar nuevos datos.



Boku no Hero Academia

En un mundo donde el 80% de la población nace con poderes sobrenaturales, sólo unos pocos son humanos normales y corrientes, al igual que Izuku Midoriya, el protagonista. A pesar de no tener ninguna habilidad especial, sí que posee un fuerte sentido de la justicia. Tras su encuentro con uno de los héroes más poderosos, Izuku descubre que su ídolo puede usar sus poderes de una manera limitada. Pronto, el chico será aceptado como discípulo de dicho héroe y entrará a formar parte de la Academia Yuuei, lugar donde entrenan los salvadores del mañana.

Boku no Hero Academia (My Hero Academia), obra de Kōhei Horikoshi, ha logrado en tan sólo un año y cinco meses un éxito tal que muchos otakus españoles no dudaron en pedir a las editoriales españolas dicho manga. Finalmente fue Planeta Cómic quien se hizo con él, por lo que dentro de unos meses podremos tener en nuestro idioma esta obra de acción y comedia tan especial.

sábado, 26 de diciembre de 2015

Feliz Navidad


Desde el Festival de Cómic Europeo de Úbeda y Baeza os deseamos una feliz navidad llena de cómics y sobre todo mucha ilusión.

Feliz Navidad.

jueves, 24 de diciembre de 2015

ABC:Tres cómics inquietantes para esta Navidad


La Navidad es época luminosa y proclive a la risa y al jolgorio. Pero como siempre, los extremos se tocan, así que en un santiamén la sonrisa puede quedar congelada, a pesar de que la nieve no tenga visos de aparecer. El mundo del cómic nos ofrece tres novedades, cuando menos, inquietantes. La más relacionada con estas fechas es «Navilandia» (La Cúpula, 18 euros), firmada por el francés Didier Vasseur , cuyo alias es Tronchet.

No es estrictamente una novedad, porque en realidad ganó el Grand Prix de L'Humour Noir en 1995, pero sí que acaba de aparecer editado estos días en España. Y, efectivamente, está lleno de humor negro. Es la historia de un país al estilo del descrito en «1984», donde todos los días del año es Navidad por decreto presidencial. Es la manera que tiene el principal mandatario de asegurar la felicidad de sus súbditos. Pero claro, sonreír por obligación no tiene gracia.

La tristeza o la mala salud son perseguidos duramente por las Brigadas de Amigos Juerguistas, y solo unos cuantos «terroristas» se atreven a desafiar la tiranía de la alegría. Entre ellos, un hombre corriente que se enamora de una chica cuyo pecado es haber estornudado en público, por lo que es enviada inmediatamente a un centro sanitario donde penará por un tiempo. Por ella es capaz de encabezar la revolución.

«Alena» (Sapristi, 22,90 euros), por su parte, es directamente una historia de terror. Del psicológico y del de sustos. Su título es también el nombre de la protagonista, una adolescente que no acaba de superar la muerte de su mejor amiga. Sobre todo porque esta ocurrió delante de sus ojos y porque ella, la muerta, se le aparece continuamente. Y con muy malas intenciones. Para empeorar las cosas, Alena es la chica rara de clase y sufre las burlas de sus compañeras. La cosa huele a venganza, y bastante atroz. Su autor es un joven autor sueco, Kim W. Andersson, y ha sido tal su éxito que ya hay una versión cinematográfica titulada del mismo modo, y que pudo verse en el último Festival de Fantástico de Sitges.

En tercer lugar nos encontramos con «Chucrut» (Salamandra, 17 euros), ganador del VIII Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic 2014. También en esta caso la autora, Ana Sainz Quesada, utiliza un seudónimo, Anapurna. Nacida en Palma de Mallorca en 1990, su padre era dueño de una librería especializada en cómics, así que se dejó llevar por estas influencias y estudió Bellas Artes en la Universidad de Barcelona. Este es su debut en la novela gráfica, y nos habla de una chica que viaja a Alemania a estudiar Bellas Artes. Allí se mezcla la tristeza por la reciente pérdida de su progenitor con la inquietud por las extrañas actividades que lleva a cabo la dueña de la casa donde se aloja en el sótano. La noticia de desaparición de cadáveres en un hospital cercano llena llega a obsesionar a la muchacha, que, como no podía ser menos, decide bajar al misterioso cuarto a pesar de las advertencias de la señora.

miércoles, 23 de diciembre de 2015

Carlitos y Snoopy se adaptan al siglo XXI con una mezcla de animación 3D y arte 2D


Antes del boom de la novela gráfica, antes de la expansión del maga y el anime, antes de que el cómic llegar a las masas y mucho antes de la animación por ordenador, los dibujantes tenían su gran bastión en las tiras cómicas de los periódicos. Allí nació Popeye, Garfield, la incisiva Mafalda, los entrañables Calvin y Hobbes. En ese mundo nacieron también, hace ya 65 años de la mano e imaginación de Charles Schulz, el pequeño Charlie Brown y su carismático perro Snoopy.

Este peculiar beagle, que marcó la infancia y la juventud de varias generaciones, se asoma ahora al siglo XXI en busca de nuevos fans, niños acostumbrados a películas de animación frenéticas que encontrarán en Carlitos y Snoopy. La película de Peanuts, que se estrena el 25 de diciembre, un estilo y un ritmo muy alejado de lo habitual hoy día. Con el objetivo de gustar a los pequeños de hoy día pero sin decepcionar a aquellos que crecieron con Snoopy, Steve Martino, el director de la película (Horton, Ice Age 4: La formación de los continentes) ha optado por mezclar la tradición con elementos más propios de estos tiempos, incluso en el apartado artístico, donde se utilizan personajes y entornos modelados en 3D con trazos dibujados en 2D, como los rostros de los personajes.

"Cuando empecé a trabajar en la película, ante la mesa de trabajo de Schulz en el Museo Charles M. Schulz, vi un vídeo de él dibujando a los personajes. Había algo mágico en la forma en la que ponía el lápiz sobre el papel, y yo quería tener esa mezcla: sus trazos —como el de la sonrisa de Charlie Brown— unidos a la riqueza y el detalle que podemos conseguir con la animación por ordenador. Poniendo estas dos cosas juntas, terminamos creando un estilo de animación totalmente diferente al de cualquier otra película", explica Martino a 20minutos. El ritmo es mucho más pausado que el de la mayoría de las películas de animación actuales. No llega a la lentitud de los largometrajes especiales para televisión que se hicieron en los años 60 y 70, pero sí conserva mucho del espíritu de aquellos, desde el peculiar movimiento de los personajes (cuando andan, cuando bailan, cuando gritan...) hasta la voz de los adultos, que no es más que ruido de trompeta. Incluso se ha hecho un esfuerzo por recuperar la voz original de Snoopy. También la historia y el tono parece venido de otra época. Aquí los niños no juegan a la consola ni tienen teléfono móvil. Sus pasatiempos pasan por volar cometas, jugar al béisbol y patinar sobre hielo. "Es una historia en la que no hay un villano y en la que el mundo no está amenazado de nuevo por la destrucción. Esto es un gran escenario para que Charlie y Snoopy dirijan la acción. Tampoco hay niños enganchados a los dispositivos digitales. Eso sería muy aburrido desde el punto de vista de la animación", asegura el director. "El corazón y alma de la película es el tema. Vemos a Charlie Brown de un modo con el que todos podemos identificarnos. Es una inspiración, un chico que lucha por conseguir lo que se propone. Decide que va a ser un ganador: intenta cambiar, intenta ser diferente, intenta ganar una medalla, alguna evidencia tangible de que él es un triunfador. Pero, al final, lo importante no es el triunfo sino sus virtudes: es generoso, es amable, es constante, nunca se rinde. Para mí ese es el mensaje más maravilloso", añade Martino. Snoopy y sus amigos Charlie es la pieza central de la película, del mismo modo que solía serlo en las historietas y en los especiales de televisión, pero su universo está constituido por muchos otros personajes. El segundo en importancia —aunque primero en popularidad— es el propio Snoopy, un perro soñador al que le gusta imaginar que es un gran piloto de la Primera Guerra Mundial, un escritor o un músico. "Snoopy tiene que adentrarse en su mundo fantástico para poder sobrevivir. De otra manera, llevaría una vida monótona, miserable. Yo no envidio a los perros por la clase de vida que tienen que llevar", contaba su creador, Charles Schulz en una entrevista en 1997, tres años antes de morir.

Aunque al principio era similar a un perro de verdad, ya que andaba a cuatro patas y era completamente mudo, pronto fue humanizado: comenzó a caminar sobre dos patas y a comunicar sus pensamientos al lector, además de comprender todo lo que decían los humanos. En 1968, Snoopy se convirtió en la mascota oficial de la NASA. Hace poco más de un mes, el personaje recibió una estrella en el Paseo de la Fama de Hollywood. El compañero inseparable de Snoopy es Woodstock, un pajarito amarillo que se comunica de un modo que solo el can puede entender. El resto de personajes importantes son los amigos de Charlie Brown: la manipuladora Lucy, el tranquilo Linus y su mantita, la pequeña Sally Brown, la comprensiva Marcia, el melómano Schoroeder y su piano y la deportista y algo "chicazo" Paty Pecas, un personaje que Schulz introdujo a mediados de los 70 y que por aquel entonces era una rareza. El hecho de introducir chicas que practican deporte en el mismo equipo que los chicos se adelantaba en casi una década a su tiempo. Unos pocos años después, en 1968, Schulz introdujo en su tira cómica al primer personaje de raza negra, Franklin, compañero de clase y de equipo de Pecas Patty y Marcie.

lunes, 21 de diciembre de 2015

El Mundo:Autorretrato del dios del cómic


Hasta que llegó Art Spiegelman, uno de los principales problemas del arte había sido el de cómo representar lo irrepresentable, lo que escapa de toda comprensión humana. Los primeros padres de la Iglesia se enzarzaron en la definición de Dios, Georg Cantor intentó condensar la idea de infinito y Theodor Adorno dijo que «escribir poesía después de Auschwitz es un acto de barbarie». Nadie volvió de las cámaras de gas de los campos de exterminio para contar lo que pasaba ahí dentro, las descripciones en palabras de los investigadores se quedan cortas y la reproducción de imágenes relacionadas con lo sucedido ha provocado acalorados debates, como en el caso de Kapo (1959), de Gillo Pontecorvo, y La lista de Schindler (1993), de Steven Spielberg. Pero Spiegelman encontró que el cómic, que hasta entonces había sido tratado como una forma de entretenimiento embrutecedor para adolescentes, podía resolver el problema de la representación. 'Maus' (1978-1991), la novela gráfica sobre la historia de sus padres, supervivientes de Auschwitz, fue el punto de inflexión para que la historieta empezase a ser considerada como un arte y fue el primer cómic en recibir el Premio Pulitzer, además de primer éxito de ventas sobre el Holocausto.Pero lo curioso de la historia es que, mientras hacía aquella obra de arte definitiva, Spiegelman se dedicaba a crear los cromos de la Pandilla basura, repugnante sátira de las Muñecas Repollo en las que la niña Rosana saltaba a la comba con sus intestinos y el niño Ricardito vomitaba por los ojos. Una mezcla delirante que define bien el universo creativo de Spiegelman, que intenta condensar el volumen 'Co-mix' (Penguin Random House).«Mientras que la mayoría de las personas se darían por satisfechas creando una forma artística (la novela gráfica) o una obra incomparable de este género ('Maus'), Art Spiegelman también ha logrado casi por sí solo conducir el medio del cómic (gracias a su labor como editor, dibujante y escritor) hasta su actual época de madurez expresiva. El hecho de que haya dedicado tanta energía a subrayar los logros de sus predecesores y sus contemporáneos también es una muestra de su profunda magnanimidad de espíritu», dice en el volumen Chris Ware, aclamado como el mayor genio del cómic mundial y discípulo de Spiegelman.

«Art siempre se ha esforzado en demostrar que los cómics no son un género limitado, sino un lenguaje cargado de expresividad y sorprendentemente dúctil, que nace de nuestra interpretación humana del mundo, desde el nacimiento hasta que desarrollamos la capacidad del habla e incluso a lo relativo al modo en que recordamos nuestras vidas», afirma Ware. «El hecho de que siga insistiendo en que no sabe dibujar es una locura: es uno de los dibujantes de cómic con un mayor talento innato. El problema es que Art también es uno de los seres humanos vivos más inteligentes; nada escapa a su escrutinio, y menos aún si se trata de su propia obra».'Co-mix' sigue la trayectoria personal y creativa de este neoyorquino nacido en Estocolmo en 1948, desde sus primeros pasos en los tebeos underground de finales de los 60, de la mano de colegas como Robert Crumb. También sus trabajos alimenticios como diseñador, los proyectos al frente de revistas como 'Arcade' y 'Raw' o las ilustraciones para las portadas de la revista 'The New Yorker' durante una década (de 1993 a 2003), muchas de ellas polémicas (como la dedicada al día de San Valentín de 1993, que mostraba a un judío jasídico besándose con una mujer negra) y otras tan impresionantes como el número posterior al 11-S, con la portada totalmente en negro y la silueta de las dos Torres Gemelas en un tono todavía más oscuro. Una portada que anticiparía 'Bajo la sombra de las dos Torres' (2004), otro de sus proyectos más personales y por el que abandonó el trabajo en la revista. El libro cuenta asimismo con numerosos bocetos y estudios que muestran la forma de trabajar de Spiegelman, que él siempre ha descrito de acuerdo a sus supuestas limitaciones. Además, aparecen textos del propio Spiegelman, de J. Hoberman, crítico y amigo personal del artista, y de Robert Storr, decano de facultad de Bellas Artes de la Universidad de Yale y el hombre que le abrió el MoMA de Nueva York para una gran exposición.En una de las primeras páginas del libro dice Spiegelman: «Inmediatamente después de renunciar a la idea de ser vaquero o bombero, decidí hacerme dibujante de éxito para una agencia. Dediqué varios años a desarrollar las habilidades necesarias, pero luego me di cuenta de que me interesaban cosas que no eran del todo compatibles con este objetivo. Decidí seguir mis nuevos intereses y me llevé los cómics conmigo. Es como si me hubiera hecho vaquero y luego hubiera decidido convertirme en cantante de ópera. Podría cantar arias mientras hacía girar un lazo».Para él, «los buenos 'comix' son los cómics nutritivos (...) Los 'cómix' que me gustan, y que intento hacer, pueden leerse con pausa y varias veces. Tengo la esperanza de que la lectura aporte algo nuevo. Intento que cada viñeta sea importante y en ocasiones llego a dedicar hasta un mes a una página. Es como un zumo de naranja concentrado». Y aunque le preocupan los aspectos narrativos y cómicos de los 'cómix', también le emociona «el lenguaje secreto de estos, los elementos formales subyacentes que forman las ilusiones. Como forma artística, la tira cómica apenas ha dejado atrás su infancia. Igual que yo. De modo que tal vez crezcamos juntos».«Spiegelman», dice Hoberman al pasar la página, «difumina el contorno del paradigma de la alta y baja cultura en todos los niveles». Y gracias a su arte, añade, «la creación de historietas y cómics alcanza un nivel sin precedentes de conciencia histórica, de innovación formal y de conciencia personal». Y al lado aparece una viñeta en la que el dibujante le hace decir a un personaje de Roy Lichtenstein: «Oh, Roy, tu arte elevado y muerto está construido sobre arte menor y muerto».«Los dibujos sumamente diagramáticos de Spiegelman están preñados de ideas», sostiene el crítico-amigo. «De hecho, fue él quien, más que ningún otro dibujante, enseñó a los intelectuales a leer cómics sin vergüenza y su ejemplo permitió que artistas más jóvenes, como Ben Katchor y Chris Ware se adentraran en el mundo del arte sin dejar de ser fieles a un medio que, según Spiegelman, ha sido durante una gran parte de sus 150 años de historia, 'el hijastro bastardo, medio tonto y jorobado de las artes gráficas'».Siguiendo por ahí, Storr sintetiza el espíritu del libro en otro párrafo: «Spiegelman se siente como en casa con la 'bazofia' que supuestamente pudre las mentes inmaduras, pero que provoca el cortocircuito de los cerebros conservadores. Además, juega con fuego de un modo más agresivo que sus contemporáneos al alinear, por ejemplo, las franjas del uniforme de un prisionero del campo de concentración con los códigos de barras de la parte posterior del estuche de la edición de lujo de 'Maus', o cuando titula una de sus secciones 'Auschwitz: El tiempo vuela'».

domingo, 20 de diciembre de 2015

El manga de la apatía como protesta silenciosa



“No podemos luchar contra la muerte. Un hombre que pelee dignamente, con lealtad, desaparecerá con la muerte de todas maneras”. Así se expresaba el legendario mangaka Yoshiharu Tsuge (Tokio, 1937) en una entrevista en 1987. Tsuge es el artífice de las obras más singulares del manga, incorporando elementos surrealistas, filosóficos y netamente poéticos. “Quizás Tsuge sea representativo del hombre medio japonés que, de repente, tuvo que lidiar con una transformación política y social de gran calado”, explica Donatella Iannuzi, editora de Gallo Nero y responsable de que El hombre sin talento —una de las obras maestras del subgénero gekiga (manga underground dirigido al público adulto)— haya sido traducida por fin al español.

El hombre sin talento, publicada en Japón en 1985, puede asociarse a la constelación de obras literarias que tienen en el centro de su relato la apatía como forma de protesta silenciosa. Bartleby, el escribiente, de Melville, o El hombre sin atributos, de Robert Musil, serían algunos ejemplos. La obra de Tsuge destaca por su estilizado plumeado, su calidad literaria y su profundización en el desasosiego del Japón posbélico. El protagonista es un trasunto del propio Tsuge: Sukezo Sukegawa, un autor de éxito que decide apartarse del mundo para dedicarse a vender piedras. También Tsuge dejó el manga y abrió sin éxito un pequeño comercio en el que vendía cámaras de segunda mano. De igual modo, el niño sufriente que aparece en el libro se inspira en la terrible infancia del autor: su madre le obligó a ver a su padre cuando lo encontraron muerto en la habitación donde guardaban los futones. Tras el bombardeo que asoló Tokio el 10 de marzo de 1945, evacuaron al joven Tsuge. Fue a partir de ese momento cuando una grave eritrofobia lo empezó a dominar. A Tsuge le dolía el más leve contacto con otras personas pero nunca se convirtió en un misántropo, más bien, en un existencialista: “Un ser humano como yo no está adaptado al mundo en que vivimos. Si me puse a leer es porque me era difícil vivir, y me preguntaba si existiría una forma de vida más sosegada”.

El autor amaba a los vagabundos, monjes, prostitutas, leprosos, masajistas ciegos, peregrinos… es decir, a todos aquellos marginados que permanecían en la frontera entre la vida y la muerte. También él quiso vivir voluntariamente en ese abismo algún tiempo: “Como tengo que vivir, porque no puedo morir, pensé en una forma que me permitiera continuar con mi vida, y no veo otra que siendo mendigo o ermitaño. Dos modos de vida que son una preparación para la muerte”. A comienzos de los ochenta, una retinitis le dejó ciego del ojo izquierdo. Años antes, una severa neurosis, heredada de su padre y trasladada a su hijo —que en 2000 comienza a desplegar los síntomas del hikikomori (jóvenes que se encierran y viven en sus habitaciones)— contribuyó a su desistimiento por el manga y su ingreso periódico en psiquiátricos, acelerando su obsesión por evaporarse. En El hombre sin talento, el vendedor de libros viejos, Yamai, habla precisamente del método de la fuga y lo asocia a la postura bartlebyana: “Es como esa actitud tuya de ocultar tu talento”, le espeta al protagonista Sukegawa. La evaporación proviene de los textos budistas que Tsuge leyó profusamente. El protagonista de El hombre sin talento afirma su verdadera pretensión: “Dejar de ser para volver a ser”. “Puede parecer una derrota vital no subirse al tren del gran boom económico, pero si se mira bien, en el caso de Tsuge, ha sido un ejercicio de resistencia y de amor propio”, sostiene Iannuzi.

El hombre sin talento, editado ahora en su formato original —lectura de derecha a izquierda—, es un manga que traspasa los límites del género para convertirse en un clásico de la literatura que aborda temas universales, como el hombre consciente de su fracaso que se enfrenta a la soledad.

En 1987, Tsuge publicó su última obra, Despedida. Jamás ha vuelto a dibujar, permanece ajeno a los nuevos caminos de su obra y vive recluido en algún lugar de Japón, detestando la gran industria en que se ha convertido el manga. “Quiso retirarse como se retiran los hombres inteligentes y coherentes con sus ideas”, asegura Iannuzi. La última frase de un artículo titulado Historia de una evaporación, que Tsuge publicó en 1969, se antoja certera para dilucidar su estado: “Tengo una mujer y un hijo, los días pasan tranquilos, pero desconozco de dónde vengo y, quizás, todavía siga evaporándome”.

sábado, 19 de diciembre de 2015

Feliz no cumpleaños


Pocos libros han excitado tanto la imaginación de lectores y creadores como ‘Alicia en el país de las Maravillas’. El clásico de Lewis Carroll, que ha cumplido 150 años, ha espoleado el imaginario de músicos, cineastas, dramaturgos, pintores, creadores de tebeos o videojuegos y, sobre todo, ilustradores. Son legión los que han recreado la magia de las fantásticas escenas y personajes que ya sedujeron a Tenniel y a Theaker. El sello Edelvives, que reedita el clásico aparecido en 1865, celebra el aniversario con la exposición ‘Feliz no cumpleaños. 150 años en el País de las Maravillas’, en el Museo ABC hasta la próxima primavera.

La flor y nata de la ilustración española revive a la candorosa criatura de Carroll, al Sombrerero Loco, al Conejo Blanco, a la Reina de Corazones, a la Oruga azul, al Lirón o al Gato de Chesire en una seductora variedad de propuestas. Gonzalo Hormigos, el comisario, ha reclutado a una veintena de creadores que, como Alicia, toman la imaginación como motor de su trabajo. Rinden homenaje gráfico a este clásico de la literatura universal en una muestra que desde la ficción llega a la realidad de su autor. «La historia de Alicia es eterna y conserva toda su magia», asegura Hormigos. «Es un género literario con identidad propia», y de ahí que la exposición celebre un «no cumpleaños», explica.

‘¡Guise a ese conejo! Perdón: sigue a ese conejo’ es la primera de las cuatro secciones de la muestra, en la que artistas como Rébecca Dautremer, Ana Juan, Benjamin Lacombe o Emilio Urberuaga, entre otros, se dejan caer en la madriguera del Conejo Blanco con Alicia camino del País de las Maravillas. Ya dentro, crean y recrean escenas, objetos y personajes ampliando el mundo simbólico y sensorial de Carroll. Continúa con ‘Trae todo: tiempo, teorías, tuercas, tomates... ¡tomaremos té!’, ‘Jugaremos con extraños personajes ¿O los personajes harán un extraño juego?’.

La muestra recorre los azares del portentoso libro, de cuya edición príncipe de 2.000 ejemplares quedan una veintena en todo el mundo. Recrea la evolución de su ilustración, desde la propuesta original de Carrol a las ediciones en color de Theaker basadas en los 42 primeros dibujos de John Tenniel. El editor Alexander MacMillan encargó en 1911 a Harry Theaker una nueva versión basada en los originales de Tenniel. Nacía así la Alicia con vestido azul y calcetines de rayas anclada en la memoria de varias generaciones de lectores.

Desentraña la muestra la vida del reverendo Charles Lutwidge Dodgson, matemático y pensador refugiado tras el seudónimo de Lewis Carroll, una figura compleja que con sus acertijos, juegos lógicos y matemáticos amplió las fronteras la literatura infantil. También la de Alicia Liddell, la cría que le exigía que la entretuviera a ella y a sus hermanas con relatos y gracias a cuya insistencia nació el libro.

Alicia creció en el cine, el teatro, el cómic o el musical sin perder su frescura original. Inspiró a los los Beatles para su legendario ‘Sgt. Pepper’s Lonely Hearts Club Band’, a Bob Dylan o a Tom Waits y a un sinfín de músicos. Dalí le dedicó trece ilustraciones, hay una ópera ‘Alicia’ de Federico Ibarra y una docena de películas. Cecil Hepworth realizó la primera en 1903, Walt Disney hizo la suya en 1951 y sus estudios han repetido este mismo año. Hace cinco, Tim Burton estrenó su visión gótica del personaje.

viernes, 18 de diciembre de 2015

"Tebori"


El próximo mes de febrero de 2016 saldra a la venta el primer álbum de "Tebori" la nueva serie de Robledo y Toledano para Dargaud, tras los mágnificos "Ken Games" y "WW2.2. Operación Félix" (ambos editados por Diábolo Ediciones).

martes, 15 de diciembre de 2015

El País:Magola, los 20 años de una heroína feminista de cómic


Magola no es la mujer perfecta, pero es la mujer real. Su físico delgado y desgarbado y su aspecto algo descuidado y con una cara de cansancio es el reflejo de lo que lleva en sus pensamientos, de sus preocupaciones, sus sueños y su corazón. Es la mujer que todavía vive en muchas mujeres. Y acaba de cumplir 20 años de la mano de Nani, nombre con el que firma Adriana Mosquera Soto, creadora de este personaje de viñeta presente en diarios latinoamericanos y en algunas revistas españolas.

“El mundo oficial, anhelado y políticamente correcto sobre la situación de la mujer insiste en que las cosas han cambiado y es así, pero no tanto, y falta mucho”, asegura Mosquera.

Magola es una heroína que debe conciliar trabajo, hogar, matrimonio y pareja, hijos y vida social, que nació en el diario El Espectador de Bogotá como una respuesta a esas mujeres explosivas que dibujaban sus colegas masculinos.

Su verdad figura en Magola No comments, el título con el que celebra dos décadas de reivindicaciones femeninas y sentimentales. “Quiso el destino que un personaje tan contestatario celebrara sus 20 años sin comentarios. El libro se editó en Grecia, con la editorial Cartoonark, y para que se pudiera vender allí, se planteó la posibilidad de traducirlo, pero se llegó a la conclusión que también debería ir en inglés y en español, por lo que finalmente se hizo una edición de tiras sin palabras”, cuenta su autora. El volumen incluye tiras, viñetas y dibujos de otros autores del mundo que han representado a Magola con su estilo.

“El mito de que este oficio era solo para hombres pasó a la historia”, afirma Mosquera Soto. Veinte años para un personaje que señala lunares y reivindica derechos y autocrítica, según su creadora: “Muchas mujeres seguimos educando y actuando de manera machista, de forma inconsciente, pero tenemos algo de culpa en reproducir esos comportamientos”.

lunes, 14 de diciembre de 2015

Tintín consigue una edición definitiva


Formar parte de La Pleiade, la colección de Gallimard que establece ediciones definitivas de grandes nombres de la literatura universal, es considerado uno de los máximos honores para cualquier escritor, incluso más que el Premio Nobel, porque apenas un puñado de autores vivos han llegado a estar incluidos en este exclusivo catálogo (de hecho, sólo lo han conseguido 15). Dado que se trata de ediciones pequeñas en un delicado papel biblia, no parece el formato más adecuado para los tebeos, así que Gallimard ha decidido imprimir una Pleiade especial para el que seguramente sea el más universal de todos sus autores: George Remi, Hergé, el creador de Tintín. Se trata de una edición definitiva, cronológica, que recoge todo el trabajo del dibujante belga en 12 tomos: no sólo las aventuras del reportero y su perro, sino también sus otras series, como Jo, Zette y Jocko, además de los dibujos que realizó para diferentes publicaciones. El primero, una edición crítica de 439 páginas, se ha puesto a la venta este otoño, por ahora sólo en su versión francesa.

Tintín es un tebeo único no sólo porque haya vendido 215 millones de ejemplares en 70 lenguas o porque, sólo en Francia, siga vendiendo más de medio millón de tebeos cada año. Tampoco porque se paguen cantidades exorbitantes por cualquier original de Hergé que salga al mercado –el récord lo tienen los dibujos de las guardas de los álbumes entre 1937 y 1958, que alcanzaron 2,6 millones de euros en una subasta en 2014; aunque la misma semana se pagaron 24.800 euros por una edición original de La oreja rota (1937)–. Ni siquiera por la calidad de los dibujos o por la gigantesca influencia que la línea clara ha tenido sobre el cómic posterior y, en general, sobre las artes gráficas. Tintín no tiene equivalente por la relación única que establece con sus lectores.

Los auténticos tintinólogos saben que en las paredes del castillo de Moulinsart cuelga un cuadro de Sisley (El canal de Loing), incluso precisarán que aparece en la cuarta viñeta de la décima plancha de Stock de Coke, o pueden responder en cuestión de segundos a preguntas imposibles como cuál es el nombre del comercio por el que preguntan constantemente en una serie de llamadas equivocadas en El asunto Tornasol (la carnicería Sanzot). A diferencia de otras series de cómic como Astérix y Obélix, Blake y Mortimer y, este mismo año, Corto Maltés, Tintín no sobrevivió a su autor: los titulares de los derechos nunca permitieron que nadie continuase la obra de Hergé (1907-1983) que, entre 1929 y 1979, dibujó 23 álbumes de Tintín y dejó un vigesimocuarto inacabado. Le feuilleton intégral (El folletín integral), el nombre que recibe esta edición, es lo más parecido a una novedad. “Tintín es un clásico, pero hay que mantener viva la llama”, dijo Benoît Mouchart, el director de Casterman –la editorial en francés de Tintín, que pertenece a Gallimard–, al diario Les Échos.

La serie se publicará a un ritmo de dos tomos al año, durante los próximos seis, con un precio de 80 euros cada ejemplar. Sus responsables son Jean-Marie Embs y Philippe Mellot, autores de la parte histórica en esa auténtica enciclopedia de Tintín que son Los archivos de Moulinsart, y el novelista y ensayista Benoît Peeters, autor de libros como Hergé. Hijo de Tintín o El mundo de Hergé. El interés de la serie reside en que han recopilado toda la producción de Hergé tal y como fue publicada en la prensa –desde que comenzó en los años veinte en Le Petit Vingtième, fue siempre un dibujante para diarios o revistas–, en el formato folletinesco original, además de todos los dibujos, desde publicidad hasta calendarios, que realizaba para estas publicaciones.

Aunque no ofrece material totalmente inédito, esta edición sí que recopila dibujos que prácticamente no se veían desde que aparecieron en la prensa. Pero, por encima de todo, es muy importante porque las versiones originales para revista que dibujó Hergé eran más largas y tenían formatos diferentes de las que luego se publicaban en forma de álbum. Algunas viñetas se perdieron –como una en la que Nestor, el mayordomo de Moulinsart, aparece leyendo Los Pensamientos de Pascal–. Este folletín representa, en cierta medida, redescubrir Tintín casi como sus primeros lectores que esperaban, semana a semana, un nuevo episodio de las aventuras del reportero de los pantalones de golf.

domingo, 13 de diciembre de 2015

Macbeth, en tinta roja y espesa como su sangre


En vísperas del 400 aniversario de la muerte de William Shakespeare (1564-1616), la obra del genial dramaturgo mantiene su poderoso influjo en la literatura, el cine y la televisión. Macbeth no es un drama histórico más en la extensa producción del bardo de Stratford-upon-Avon. Es una de las cimas de la dramaturgia universal, en la que Shakespeare refleja el absurdo de la existencia en un torbellino de sangre, mentiras y traiciones. En cinco actos desentraña a un ser ambicioso abocado a la traición, incapaz de torcer la suerte que unas groseras brujas le pronostican al comienzo del drama.

«La historia de Macbeth es viscosa y espesa como una sopa de sangre», advertía el crítico y erudito Jan Kott. Y los shakespearianos pueden ahora empaparse de la roja sangre del traidor que reinó en Escocia entre 1040 y 1057 y que sucumbió a los embrujos y sus propios engaños. Pueden explorar la tenebrosa negrura de su alma en la sofisticada edición bilingüe que Reino de Cordelia publica en dos tintas: roja para el original inglés, negra para la traducción de Luis Alberto de Cuenca, Premio Nacional de Poesía 2015, y José Fernández Bueno. Raúl Arias firma las ilustraciones, también rojinegras, de este 'Macbeth' que entra en la categoría de la 'delicatessen' bibliográfica.

Cuenca y Bueno vierten al español los versos endecasílabos y alejandrinos del original. «A cada verso inglés le corresponde un verso castellano, lo que constituye, si no una proeza, sí un auténtico esfuerzo, porque el castellano tiende a desparramarse, mientras que el inglés es mucho más sintético», apunta De Cuenca sobre su versión del drama del príncipe escocés que asesinó a su rey a traición para ganar el trono. «Macbeth no es un drama histórico más, extraído en esta ocasión de las famosas 'Chronicles de Holinshed'. El mismísimo Samuel Beckett, padre y maestro mágico del nihilismo contemporáneo, difícilmente hubiese podido expresar su desesperanza en tonos más desolados que Kott», apunta De Cuenca.

Shakespeare lo escribió entre 1603 y 1606, cuando Jacobo I, rey Estuardo con querencia por lo esotérico y la brujería, accede al trono tras muerte de la reina Isabel I y se unen los reinos de Escocia e Inglaterra. No es así casual el protagonismo de la brujería en el sangriento drama. «Sabemos que a Jacobo le atraían sobremanera los temas esotéricos, especialmente la demonología, sobre la que había publicado un tratado en 1597, y sabemos también de su preocupación por el hecho de que la brujería pudiera socavar los cimientos de su reinado», explica De Cuenca.

Contiene el drama muchas referencias a temas candentes en la época, como la 'Conspiración de la pólvora' de Guy Fawkes, el ultracatólico inmortalizado por Alan Moore David Lloyd en su tebeo 'V de Vendetta', y cuya hierática e irónica faz es hoy el rostro de Anonymous, la organización de activistas digitales. La pieza alude tanto a la conspiración de Faukes, ocurrida en 1605, como al proceso de los conjurados.

Escrita tras 'El rey Lear' y poco antes que 'Antonio y Cleopatra', 'Macbeth' se estrenó en palacio en 1606. La peste diezmaba Inglaterra y se habían cerrado casi todos los teatros. Los estudiosos creen que el manuscrito que se ha conservado es una reducción de la más extensa pieza original. Al rey no le gustaban las obras largas. Se dormía, así que era obligado meter la tijera. Es seguro que se representó en la corte inglesa durante la visita oficial del rey Cristián IV de Dinamarca, en verano de 1606.

Traducir este drama era todo un desafío para Luis Alberto de Cuenca, antiguo alumno del colegio del Pilar que a mediados de los años 60 encarnó en el salón de actos al personaje de Malcolm en un montaje de Carlos Luis Aladro. Aquel Macbeth escolar dejó una profunda huella en el hoy poeta y traductor, que ha contado de nuevo con el auxilio de José Fernández Bueno, con quien ya tradujo 'La víspera de Santa Inés' y 'Lamia', los maravillosos poemas narrativos de Keats.

La edición crítica de 'Macbeth' de Kenneth Muir de la legendaria colección 'The Arden Shakespeare' ha sido la base de una traducción que se acompaña de un centenar de notas «que solo buscan hacer más provechosa la lectura de un obra que no precisa de ninguna exégesis, porque leer 'Macbeth' es de por sí una fiesta inolvidable», dicen.

Raúl Arias (Madrid, 1969) ha tomado el rojo de la sangre que inunda el drama y el negro del alma del rey traidor como base de sus ilustraciones. Iniciado como animador en el mundo audiovisual, compaginó esta labor con trabajos editoriales y publicitarios. Profesor de animación, ilustró en prensa la tira 'Bernardo y Plonk' y 'Memorias de Gus' y ha recibido varios premios de la Society of Newspaper Design (SND) y de la Society of Publish Design (SPD). Ha publicado en The New York Times, Times, The Washington Post y Reader's Digest y ha ilustrado el libro de Jack London 'Encender una hoguera' (2011).

viernes, 11 de diciembre de 2015

El nuevo Quijote: un biopic de Cervantes que es a la vez cómic y teatro


El conocido guionista, dibujante y dramaturgo Gol, cuyo nombre original es Migel Gómez Andrea, presentó recientemente su libro 'Cervantes: La ensoñación del genio', un cómic editado por 'Dibbuks' que es, en realidad, una curiosa adaptación de su propia obra teatral.

Esta composición, que forma un género pionero en España y prácticamente en todo el planeta, ha sido lanzada como anticipación del inminente cuarto Centenario del fallecimiento de Miguel de Cervantes, autor de 'El Quijote', el cual se celebrará el próximo 22 de abril de 2016.
Mediante el uso de seis cuadros teatrales que fragmentan la narración, Gol logra adaptar una comedia teatral inacabada por falta de presupuesto al noveno arte, uniendo dos géneros que, según afirma el autor a RTVE, "son lenguajes distintos", dando lugar a una composición que no es "ni un cómic ni una biografía al uso".

De esta forma, los seis cuadros teatrales que componen 'La ensoñación del genio' se corresponden con las diferentes etapas de la vida de Miguel de Cervantes:

1. 'Rodrigo, el cirujano': Este apartado trata acerca de la vida y personalidad del padre de Miguel de Cervantes y de la relación que tuvo con su hijo en los primeros años de su vida.

2. 'Cautivo en Argel': Un capítulo que desgrana los cinco años en los que Cervantes estuvo preso en la capital de los piratas beberiscos, una época oscura dentro de la vida del autor.

3. 'Los hidalgos de Esquivias': Estas páginas están dedicadas a una etapa casi desconocida de la vida de Cervantes: el breve tiempo que pasó en Esquivias, el pueblo donde contrajo matrimonio con Catalina de Salazar y Palacios.

4. 'La Cueva de Medrano': Una parte centrada íntegramente en su encarcelamiento por deudas con la Hacienda pública. Durante esta etapa, Cervantes comenzó a escribir su obra más célebre, 'El Quijote'.

5. 'Las Cervantas': El cuadro más ficcional narra la era en la que Cervantes vivió con seis mujeres de su familia (su esposa, dos hermanas, hija bastarda, criada y sobrina) en Valladolid, imaginando cómo pudo ser la vida del autor en aquel momento.

6. 'La Segunda parte': Un Cervantes anciano narra los problemas para la edición de libros y se encuentra con Don Quijote y Sancho Panza en un epílogo que cierra de forma tierna la obra.

En definitiva, 'La ensoñación del genio' es un cómic de un género inédito hasta la fecha en el panorama nacional que cuenta con una excelente documentación y un dibujo "claro y limpio", según el propio autor, lo que da lugar a una gran obra tan enriquecedora como amena.

La vieja historia del hombre y su cueva


Daniel Torres recibe en su casa del barrio de Poble Nou, ejemplo transparente de cómo es posible recuperar un segmento urbano de raíz popular sin cometer excesivos desmanes. Zonas verdes, campos deportivos, plazas amplias, calles limpias, chimeneas conservadas como protegido vestigio industrial... buen contexto para lo que se tercia: charlar con este clásico de la historieta española sobre su regreso a primera línea de actualidad editorial después de demasiado tiempo sin fabricar titulares: la publicación de un libro colosal e inaudito, La casa. Crónica de una conquista (Norma Editorial).

Seiscientas páginas y seis años de trabajo —tres de documentación y tres de ejecución— para un viaje de 3.200 años de Historia: la historia de la relación entre el ser humano y los sucesivos habitáculos bajo los cuales, desde la noche de los tiempos, hasta vaya usted a saber cuándo (La casa que viene, lo llama el autor), se ha buscado la vida para protegerse, primero, y disfrutar después.

Entre el Neolítico y el siglo XXI pasando por Grecia, Roma, el medievo, el Renacimiento, la monarquía y la revolución francesa, la revolución industrial, los primeros rascacielos, la República de Weimar, la llegada a la Luna y el advenimiento de problemáticas contemporáneas relativas a cómo el ser humano ha tratado las cosas propias y ajenas, el autor eleva en este libro la anécdota a categoría, es decir, la mejor, más directa y didáctica forma de hacerse entender. Sobre todo cuando se persigue no solo plasmar cosas, sino argumentarlas: la puerta no siempre cerró la casa, la casa no siempre estuvo ahí, el hombre no siempre tuvo casa propia, y en muchos casos sigue sin tenerla.

Influencia mútua
El concepto artefacto le cuadra bien al nuevo retoño de Daniel Torres (Teresa de Cofrentes, Valencia, 1958). Desde luego, no estamos ante un libro al uso. Historia, antropología, arte, geografía, urbanismo, arquitectura y decoración se dan la mano en esta obra, cuya tesis es transparente en boca de su autor: “El ser humano influye tanto en el sitio donde vive como el sitio en él. La casa nos moldea, no solo en lo físico, también como espacio mental. La tesis de este libro es sencilla: las casas tienen ADN. Tú hoy vas a casa de alguien a quien no conoces y la casa te cuenta perfectamente cómo es. Un espacio te cuenta cosas de la sicología de la gente. Una casa miente muy poco”.
Pronto cayó en la cuenta de que, pese a ser todo eso tan evidente, la gente no suele pensar sobre ello. “Quería plantear esa reflexión y hacerlo desde una perspectiva gráfica mezclando cómic e historia, ilustración y texto. Y la única premisa que me puse fue: no seas aburrido”. Cruce de caminos entre el manual de historia de las civilizaciones y el álbum de historietas, el parto de La casa arranca en el verano de 2008. El proyecto inicial era una serie de 12 tomos sobre cómo, cuándo y por qué ha vivido el hombre en sus cuevas, fueran desastrosas como cloacas humanas, sofisticadas como palacios interconectados o toda la gama que queda en medio. Recuerda Daniel Torres: “En agosto de 2008, unos meses antes de la caída de Lehman Brothers, mi editor, Rafa Martínez, me pidió que hiciera algo sobre arquitectura, y me dijo: ‘Oye, los jóvenes de hoy no saben lo que tienen o no lo valoran, pero con el tema de la casa y de su propiedad, creo que aún menos’. En este país, culturalmente y como estatus de que has llegado a algo en la vida, pasamos de querer tener un coche a querer tener una casa en propiedad. Y en parte por este fenómeno tan latino pasó lo que pasó, la burbuja inmobiliaria y todo eso”.

Burbuja, especulación, desahucios. Con papel y tinta reflejó el autor cómo algunos de esos fenómenos que creímos tan modernos cuentan 2.500 años (las explicaciones del fenómeno de los desahucios en la Grecia clásica y de la especulación del suelo en la Roma imperial son impagables). “El rico de la Roma del siglo I tenía una domus que era una maravilla. Pero era uno entre mil, el resto vivía en chozas asquerosas. Como hoy. No hay que olvidar que una inmensa parte de la población vive en chabolas, como en la Edad Media: ni sistema sanitario, ni luz, ni agua caliente, ni alcantarillas…”.

“Me pateé un montón de librerías antes de ponerme a dibujar” —explica el padre de personajes ya clásicos del cómic español como Roco Vargas o el dinosaurio Tom— “y vi que había manuales de arte, de arquitectura, de historia, de sociología... pero de historia de las costumbres no; lo sabemos todo de las guerras y los reyes… pero ¿qué pasa con la gente que sufría todo eso, la gente como nosotros, la gente de base? ¿Cómo vivían, comían todos los días o solo algunos días…?”. Y eso es lo que acabó contando Daniel Torres. La historia del hombre y su cueva. La fascinante película de lo que en ella hizo, hace, hará.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

La cultura del tebeo ya tiene escuela y editorial en Burgos



Es una escuela, un estudio gráfico, una biblioteca, una librería, un café y la sede de una nueva editorial. El Saloncito del Cómic se abre hoy en Burgos en la plaza de Foramontanos como un espacio cultural vinculado al mundo de las historietas y los tebeos, los videojuegos y el dibujo, el guión y la tira cómica, el cine y todas aquellas disciplinas artísticas con menos representación en la ciudad.

Detrás de este proyecto pionero en Castilla y León está el dibujante Iván Sarnago (Green Onions, Time Ray, Chica de serie B) y el programador y creador de videojuegos Guillermo Martínez Jiménez (PíoPío Juegos). El germen de la idea está en las clases que Iván Sarnago ha ido impartiendo en espacios y centros diferentes. A la necesidad de contar con un aula propia (en este caso 2 repartidas en la planta baja) se han unido las dificultades que tienen los autores de cómics para publicar y distribuir sus obras. Así es como nace la nueva editorial Unrated Comics, con sede en la planta alta del local.

Unrated Comics nacerá oficialmente en enero con varios tebeos online: «Nos vamos a especializar en dar un poco más de contenido al tradicional trabajo en papel.Se podrá ampliar la historia en 4 páginas al comprarlo en una versión de descarga, el lector podrá tener una aparición especial o cameo en la historieta, podrá acceder a una portada alternativa o elegir a un personaje como co-protagonista en una entrega. En papel trabajaremos bajo demanda y para salones del cómic», resume Sarnago.
La editorial se estrenará reeditando la obra del dibujante burgalés y con nuevas colecciones de otros autores. Por ejemplo, habrá una nueva línea de 1900, cómic steampunk de Nacho  Tenorio y Rafael Ruiz-Dávila, y saldrá en papel La abubilla Alicia, del burgalés Chapu, para público infantil.

En cuanto a la escuela, no solo quieren formar a dibujantes noveles, sino que también pretenden  «dar a conocer el mundo y la cultura del cómic al público en general, reeducar desde abajo y recordar lo que es y para qué sirve, porque un cómic no se diferencia de un libro», añade Sarnago.

Además habrá un hueco para el videojuego, faceta de la que se encarga Guillermo Martínez: «Queremos centrarnos en sus orígenes, en los antiguos, dando clases a todos los niveles tanto de diseño como de programación».

lunes, 7 de diciembre de 2015

Nuestro nuevo proyecto esta vinculado a Dragones y mazmorras


Desde el Festival de Cómic estamos trabajando en un nuevo proyecto vinculado a los dibujos animados de Dragones y Mazmorras. Si fuiste seguidor de estos dibujos y quieres aportar tu granito de arena como dibujante te animamos a que te pongas en contacto con nosotros para participar en una nueva aventura.

Escribirnos a ubedabaezacomic@gmail.com

sábado, 5 de diciembre de 2015

Lucky Luke cumple 70 años


En 2016 el cowboy por excelencia de la BD cumple 70 años y ya hay preparado un interesante programa de publicaciones que os dejamos en este
http://www.stripspeciaalzaak.be/beelden/StripFacts_2015/Lucky-Luke-programma.jpg

viernes, 4 de diciembre de 2015

miércoles, 2 de diciembre de 2015

Algunas fotos de la exposición de Juan Carlos Quesada


Aquí os dejamos tres fotos de las obras de Juan Carlos Quesada en el Festival de Cómic Europeo.

Las fotos son de Alberto Romás y de Antonio Angel Martín






Fotos del III Festival de Cómic Europeo de Úbeda y Baeza


Fotos de Antonio Angel Martín Latorre de la III edición del Festival de Cómic Europeo de Úbeda y Baeza que tuvo lugar este fin de semana.




martes, 1 de diciembre de 2015

Fallece el dibujante de cómic japonés Shigeru Mizuki


El dibujante de cómic japonés Shigeru Mizuki, famoso por sus obras de criaturas sobrenaturales y crónicas históricas y autobiográficas, ha fallecido en Tokio a la edad de 93 años, ha informado la cadena pública de radiotelevisión japonesa NHK. Su fallecimiento, que se ha produjo en un hospital de la capital nipona, se ha debido a un fallo cardíaco, según ha detallado NHK.

Aunque nació en 1922 en la ciudad de Osaka, su nombre está íntimamente ligado a la localidad costera de Sakaiminato, en la prefectura de Tottori (oeste de Japón), donde se crió.

Al ser llamado a filas durante la Guerra del Pacífico fue destinado a Papúa Nueva Guinea, donde vivió el conflicto en primera persona y perdió el brazo izquierdo. Tras retornar a Japón y operar distintos negocios durante una década, dio el salto al cómic en 1957 tras aprender a dibujar con la mano derecha (Mizuki era zurdo originalmente). Poco después surgió su obra de mayor éxito, 'Ge-ge-ge no Kitaro', centrada en el mundo de los 'yokai', las criaturas sobrenaturales del folclore nipón cuyas historias escuchaba de niño con enorme pasión de boca de una anciana de Sakaiminato a la que llamaba cariñosamente Nonnonba.

Vasto mundo sobrenatural

El llamativo y vasto mundo sobrenatural que Mizuki gestó a partir de estas historias queda recogido en trabajos como 'Kitaro', 'NonNonBa' o '3, Calle de los Misterios', publicados en español por Astiberri, que editó la mayoría de sus obras traducidas al castellano. La misma casa publicó también su autobiografía, recopilada en seis volúmenes, o la cruda 'Operación Muerte', en la que narra su experiencia en Papúa Nueva Guinea durante la guerra.

También destacan la rigurosa biografía que realizó sobre Adolf Hitler (publicada en español por Editores de Tebeos) o su crónica del Japón de la era de Showa (1926-1989), lúcida y necesaria reflexión sobre los orígenes y consecuencias de la brutal expansión colonial de Japón en Asia que está inédita en castellano.

En sus últimos años Mizuki aún dibujaba, aunque ya solo publicaba esporádicamente en revistas sobre 'yokai'. Hace años la ciudad de Sakaiminato decidió honrar su figura con la apertura un museo dedicado a su vida y obra, nombrando una calle en su honor o erigiendo un centenar de estatuas de sus personajes en la localidad