Banner

miércoles, 28 de febrero de 2018

Torrelavega convoca la 25 edición del concurso de cómic 'Historias de aquí'


La Concejalía de Juventud del Ayuntamiento de Torrelavega ha convocado la vigésimo quinta edición del concurso de cómic, en la que podrán participar dibujantes no profesionales de entre 12 y 35 años, tanto de manera individual como colectiva, y que estará dotado con unos 2.000 euros en premios.

Así, en la categoría de 19 a 35 años el concurso de cómic 'Ciudad de Torrelavega. Historias de aquí y de allí' otorgará un primer premio de 1.100 euros en metálico y el encargo de realizar la cartelería de la próxima edición, además de un segundo dotado con 500 euros. A su vez, en la categoría de 12 a 18 años se otorgarán sendos premios de 300 y 100 euros a los trabajos mejor valorados por el jurado.


La concejal de Juventud, Patricia Portilla, ha asegurado en la presentación del certamen que se mantiene el premio especial denominado 'Historias de aquí' a la mejor historieta ambientada en Torrelavega como espacio físico, cuyo ganador recibirá un abono para dos personas el ciclo juvenil del Festival de Invierno de 2019.

Para poder concursar, los artistas interesados deberán remitir sus trabajos a oficinas del Teatro Municipal Concha Espina entre el 1 de marzo y el 20 de abril, ya que al cierre del plazo de admisión el jurado deberán revisar los originales enviados y proceder a la selección antes del 11 de mayo.

El jurado estará designado por el Ayuntamiento e integrado por personas especialistas en la materia, bajo la presidencia de la concejal de Juventud.

El pasado año se presentaron al certamen nueve trabajos procedentes de toda España y el ganador fue el joven de Barcelona Jordi Miguel Puente con una viñeta presentada bajo el lema "Felices fiestas", con la que se adjudicó el certamen por segundo año consecutivo.

Por otra parte, Patricia Portilla ha adelantando que la intención de su Concejalía es promover este año una muestra especial con los trabajos que se presenten al certamen y con los ganadores de otras ediciones, para conmemorar que se celebran 25 años del concurso de cómic.

martes, 27 de febrero de 2018

Steelfreeze: Creativamente, el cómic está en el mejor momento de su historia


El ilustrador Brian Stelfreeze ha sido el portadista de 'Batman: Shadow of the Bat' durante 50 ediciones seguidas y actualmente dibuja 'Black Panther' para Marvel Comics, pero pese a todos sus años de experiencia cree que "creativamente, los cómics están en el mejor momento de su historia".

"Cuando era muy joven y leía cómics, casi tenía que esconderme para leerlos porque no eran considerado algo muy social, pero ahora hay veces que hasta me reconocen en cafeterías, lo cual es muy sorprendente", relata Stelfreeze a EFE con motivo de su participación en la primera Heroes Comic Con Valencia.


El estadounidense asegura que se ha llegado a esta situación gracias a que hay creadores muy diferentes entrando al mundo de los cómics y esto es posible porque estos han logrado, finalmente, una aceptación global.

Brian Stelfreeze visita Valencia durante este fin de semana para participar en su Comic Con por una razón muy concreta: "Mi novia y yo tenemos un artista favorito en el mundo que es Joaquín Sorolla, así que acepté la invitación para poder venir a Valencia, su lugar de nacimiento, y ver algunos de los sitios que vio cuando crecía y sus pinturas originales".

Respecto a todo el revuelo causado por el estreno de la película 'Black Panther', en cuya obra ilustrada está trabajando, se considera "afortunado" porque empezó a trabajar en el personaje antes de todo el fenómeno actual, así que sentía que estaba envuelto "en una especie de proyecto personal menor".

Cree que 'Black Panther' ha tenido una aceptación tan buena porque "los mejores personajes de los cómics siempre han sido los que han representado a gente que normalmente no obtiene representación".

"Lo que hace a 'Spiderman' un personaje tan bueno es que es para todos los inadaptados y las personas listas que han sido apartadas; yo mismo me identificaba con él cuando estaba en el colegio", explica.

"En el caso de 'Black Panther' -prosigue- hay mucha gente, especialmente africanos y afroamericanos, que no ven retratos de ellos mismos en los cómics", por lo que "ver una representación tan pura de un personaje es algo que te une mucho con él".

El autor, que ha dibujado superhéroes para sellos como Marvel o DC Comics, considera que cambiarles su raza o género por el propósito de la diversidad no es "puro", mientras que 'Black Panther' fue "creado para ser quien es, un personaje negro".

Además de esta faceta, Brian Stelfreeze destaca por su labor como portadista y, según él, lo más importante para hacer una buena portada de un cómic es "su poder para detenerte".

"Muchas veces, cuando ves una portada, estás en la tienda de cómics y estás viendo un montón más, así que la habilidad de la portada para que te detengas y la mires con toda tu atención es lo más importante", detalla.

Él es más partidario de intentar hacer sus 'cover' simples al "no poner mucho ruido en la portada, ya que suaviza su impacto" y hacer una combinación de colores muy intensos y colores neutros.

El artista ha caracterizado en numerosas ocasiones a 'Batman' y opina que es un personaje "fantástico" porque puede acaparar muchos estilos: "Puede ser más caricaturesco o un superhéroe muy realista como lo retrataron en las películas, pero 'Batman' también puede ser muy oscuro y amenazante, lo que te permite usar un estilo más expresionista".

En contraposición, cree que alguien como Superman se sale más de su línea de dibujo: "Tienes que retratarlo de una manera muy heroica, casi como un boy scout, no tienes elección".

lunes, 26 de febrero de 2018

El País:El cómic redime a Nick Cave


Nick Cave se trabajó a fondo la suya durante años y, cuando al fin encontró cierta quietud interior en una vida de apariencia convencional, le sobrevino lo inesperado: la muerte de un hijo de 15 años. Lo que diferencia a Nick Cave y a otros artistas de los demás es que en esos ramalazos destructivos encuentran energía para construir algo nuevo. Indagar en ese proceso creativo es el principal objetivo de Nick Cave. Mercy On Me (ECC), el primer cómic sobre el líder de The Bad Seeds, escrito y dibujado por el alemán Reinhard Kleist (Hürt, 1970). Antes, Kleist abordó las biografías de Fidel Castro y Hertzko Haft, un boxeador judío que sobrevivió a los campos de concentración gracias a sus peleas contra otros presos (ambos publicados en España por Norma). El dibujante confiesa que le fascinan los personajes donde lo oscuro y lo luminoso pugnan con fuerza pareja. A Cave le sobran ambas cosas.

Hasta alcanzar cierta paz existencial, Nick Cave (Warracknabeat, 1957) vivió días sin piedad con el mundo, con el público y consigo mismo. Con sus primeras bandas (The boys next door y The birthday party) se sumergió en todo el viacrucis maldito que se le presupone a una futura estrella de rock: precariedad, violencia, alcohol, drogas y demás excesos. De fondo, la búsqueda de una voz propia, el deseo de ser alguien único. Él fue y regresó del lado oscuro. Un buen atajo para la mitificación. Antes de cumplir los 60 años y después de tres bandas y dos novelas, a Cave se le trata en cada concierto como una leyenda. Una leyenda aficionada al tebeo, así que cuando recibió la propuesta de Reinhard Kleist para trasladar su vida al cómic, respondió de inmediato que sí. “Él había leído mi álbum sobre Johny Cash y le había gustado”, recordaba el sábado durante una entrevista en la Comic-Con de Valencia el dibujante alemán.

Kleist tiene tres obsesiones como autor: los seres duales, los músicos y los boxeadores. Cave casi cumple las tres (indaguen en sus días juveniles). “Y, al igual que Cash, es un gran narrador que cuenta muchas historias en sus canciones”. Por ahí tiró Kleist. “Tuvimos una conversación después de que yo le enviara un resumen con su biografía, al que había respondido con un simple ‘Está bien’. En esa conversación me dijo que en un cómic podía hacer lo que me diera la gana, llevarlo a la Luna si quería. Y casi lo hice”, ríe el dibujante, que envía a Cave al espacio en una página.

El libro es más una búsqueda de la pulsión artística del australiano y una exploración de los mundos de ficción de sus letras o libros antes que un relato cronológico de su vida. “Me di cuenta pronto de que tenía que dejar a un lado los hechos para contarlo como artista. Mi idea ha sido centrarme en sus personajes, hacerlos revivir y enfrentarlos a su creador. Cuando eres un artista, creas mundos narrativos y personajes que de alguna manera te convierten en una especie de dios. Creo que eso fue lo que le gustó del cómic”, añade. Estructurado en cinco capítulos que llevan el título de canciones o libros, el álbum muestra los diferentes tumbos de Cave cuando aportan pistas sobre su trabajo, como los días de encierro en Berlín mientras escribía en un estado de trance —falta de sueño y exceso de sustancias— su primera novela, Y el asno vio al ángel (Pre-Textos, 2005), que se entremezclan con secuencias imaginarias a partir de canciones como The Mercy Seat o Higgs Boson Blues.

Cave y Kleist mantuvieron una comunicación fluida durante los tres años que el dibujante dedicó a la novela gráfica. En julio de 2015, en pleno trabajo, falleció uno de los mellizos de Cave y de la diseñadora Susie Bick al caer por un acantilado de Brighton después de haber consumido LSD. “Al enterarme me asusté porque no sabía qué haría Nick, si querría seguir colaborando conmigo. Pero tenía claro que no iba a tocar esa tragedia en el cómic, no estaría bien”.

Seis meses después, mientras Cave grababa en Londres Skeleton Tree, donde conjuraba parte del duelo, se reencontraron. El dibujante, nervioso y el músico, amable. “Vio el trabajo, incluso se rio con algunos dibujos. Me preguntó si la muerte de su hijo iba a formar parte del libro y le dije que no. Respondió que eso estaba bien y me dio un abrazo”.

sábado, 24 de febrero de 2018

Álex Montoya llevará al cine 'La casa', el cómic más íntimo de Paco Roca


El productor y director de cine valenciano Álex Montoya convertirá en un largometraje el cómic más íntimo y con ecos autobiográficos del ilustrador Paco Roca, 'La casa' (2015). Así lo ha confirmado a EFE el premio nacional del Cómic de 2008, quien confiesa que le hizo "mucha ilusión" que alguien se interesara por convertir en película su cómic "más personal", que dedica a su padre y donde se reconcilia tanto con sus recuerdos como con lo que significa ser padre e hijo.

El propio director de cine también confirma en su cuenta de Twitter que aunque queda camino, "el apoyo de RTVE es fundamental para poner en marcha la adaptación en imagen real de esta maravillosa obra del maestro" valenciano, editada por Astiberri y que va ya por su cuarta edición.

Roca ha explicado que Montoya se lo propuso porque en su primera película "buscaba un proyecto personal", así como que la película es proyecto del director, que es el autor del guion y él le ayuda "en todo lo que puede". De hecho, asegura que han tenido muchas reuniones para hablar de dónde está la casa o qué partes del cómic son realidad y cuáles ficción, y que le han servido para contar cosas que igual no plasmó en la novela gráfica pero que pueden servirle en el filme.

"En estas cosas hay dos formas: o te metes a tope dentro del proyecto e intentas hacer tu película o, como en 'Arrugas' o en la de Álex, lo ves desde fuera y colaboras", asegura. "Es el proyecto de otro y ves que crece como quiere el director y así te haces menos sangre", apunta Roca, que añade que "es frustrante no poder hacer lo que tienes en mente", como le ocurrió con el proyecto de "Memorias de un hombre en pijama" que finalmente abandonó.

No es el primer escarceo de Roca con el cine después de que obra 'Arrugas', que trata sobre la vejez y el alzhéimer y que le valió el premio nacional, fuera adaptada a película de animación y consiguiera dos premios Goya.

También su obra 'Memorias de un hombre en pijama', en la que el protagonista es su alter ego y se basa en las tiras cómicas que publicó en varios periódicos está a punto de estrenarse en una película de animación mezclada con imagen real en la que Raúl Arévalo y María Castro interpretan a Paco Roca y su novia. Además, el dibujante valenciano vio cómo una productora compró los derechos para convertir en miniserie televisiva su novela gráfica 'Los surcos del azar', en la que recupera la historia de La Nueve, la compañía integrada por republicanos españoles que liberó París en la II Guerra Mundial.

En 'La Casa', Roca cuenta la historia de tres hermanos que regresan a la casa familiar en la que crecieron, un año después de la muerte de su padre, para venderla, y reflexiona sobre si el hecho de deshacerse de los trastos que contiene supone deshacerse del pasado, del recuerdo de su padre y del suyo propio. Entre los premios ganados por esta obra están el de Zona Cómic a la mejor obra nacional de 2016, Estrella 2016 al cómic más destacado del año por el diario Le Parisien y el Gran Premio Romics 2017 del salón del cómic de Roma, donde también consiguió el Premio Romics 2017 al mejor cómic europeo.

viernes, 23 de febrero de 2018

Los grandes personajes de la historia del cómic se instalan en el MuVIM


Yellow Kid, Superman, Batman, el Capitán Trueno, Roberto Alcázar, Flash Gordon, Little Nemo, el Guerrero del Antifaz… Los grandes personajes de la historia de la novela gráfica tienen cabida en L’esclat dels clàssics y L’inici del còmic a la Península, dos muestras del Museu Valencià de la Il·lustració i de la Modernitat (MuVIM), las cuales se podrán visitar hasta el próximo mes de junio. Ambas exposiciones han sido presentadas en el Centre Museístic de la Beneficència en presencia del diputado de Cultura, Xavier Rius; el director del museo, Rafael Company; y el comisario de las muestras, Enrique Trillas.

«Estas dos exposiciones reafirman la vinculación y el compromiso del MuVIM con el cómic y la novela gráfica», ha apuntado Xavier Rius para referirse a dos proyectos que pretenden recuperar los orígenes del conocido como noveno arte, así como sus primeras manifestaciones en la península. «Hay, por tanto –ha añadido el diputado– una continuidad del relato, una coherencia en la línea museográfica del MuVIM».

A este respecto, Rafael Company ha incidido en que en el MuVIM «somos un hogar natural para el cómic», pero en este caso las muestras se han articulado «alrededor del coleccionismo privado». Se afronta «una doble dimensión, la estadounidense y la española», en una especie de ‘revival’ del cómic donde «la novela gráfica ha ido ganando una presencia enorme en la iconografía y la representación social».

Las dos exposiciones se nutren de piezas únicas de coleccionista muy difíciles de conseguir, porque –como ha explicado Enrique Trilles, comisario de la muestra– «se trataba de un arte industrial y serializado en que la mayoría de los fotolitos se destruían». Las dos exposiciones exhiben ejemplares únicos y, además, excelentemente conservados. «De algunos de ellos sólo se conservan una decena de ejemplares en todo el mundo», ha asegurado Trilles. Hay primeras tiras de Yelow Kid, el personaje con el que comenzó el cómic moderno, según los especialistas. Pero también de Little Nemo o de Flash Gordon. «Las muestras no dejan fuera a ninguno de los grandes creadores ni personajes que han hecho grande al cómic», ha aseverado Trilles.

LA EDAD DE ORO DEL CÓMIC

El cómic moderno o la «historieta» nació como tal en la prensa norteamericana de principios de siglo XX. Es, pues, un arte del siglo XX, como el jazz o el cine. Un arte y una industria, porque la técnica de los cómics siempre se movió entre dos compromisos: el de las pretensiones artísticas y creativas de los autores y, al mismo tiempo, la necesidad de reducir los costes –económicos y temporales– de producción y reproducción mecánica para llegar a la cita diaria y semanal con los lectores de la prensa.

Fue a partir de los años 30 cuando el cómic adquirió plena autonomía: además de seguir apareciendo en forma de tiras, empezaron a proliferar publicaciones independientes que contenían tan sólo estas tiras llamadas «cómicas» con sus propios personajes. Un ejemplo de todo esto es Superman, que apareció en 1938 en la portada de la revista Action Comic y alcanzó tal éxito que pronto protagonizó sus propias historias.

Posteriormente le siguieron otros personajes y, sobre todo, superhéroes a los que la ciencia había conferido poderes extraordinarios: Batman en 1939, Linterna Verde 1940 o Flash, también aparecido en 1040, quien fue el primer superhombre accidental y predecesor de los héroes del futuro universo Marvel. Todo este período de auge, desde los años 30 a mediados de los 50, es conocido ahora como la Edad de Oro del cómic y es el objeto central de la muestra L’eclosió dels clàssics.

LOS SUPERHÉROES HISPANOS

En el vestíbulo del museo se puede visitar L’inici del còmic a la Península, una muestra que hace hincapié en la influencia que tuvieron los cómics de la prensa norteamericana en el Estado español. Las historietas estadounidenses representaron auténticos éxitos de venta, capaces de atravesar fronteras para ser traducidos a diferentes idiomas y adaptados a otras culturas. Embaucados por la influencia americana, aquí se empezaron a crear personajes propios e historias adaptadas al imaginario hispánico. Revistas como TBO –que dio nombre a todo el género– Chicos o Mickey, llenaron de aventuras las mentes de los niños y niñas de varias generaciones.

El estallido de la Guerra Civil también afectó al mundo del cómic, que sufrió los embates de la censura: la victoria franquista diluyó inicialmente los nombres de los héroes estadounidenses, en unos momentos en que el nuevo orden español se alineaba con el fascismo italiano y el nazismo alemán.

Los cómics del Estado español –desde los años treinta hasta la actualidad– habrían sido otra cosa sin la presencia de los grandes personajes americanos, los cuales sirvieron de molde para forjar los héroes más idiosincráticamente hispanos. De hecho, El Guerrero del Antifaz adaptaba los cánones del héroe norteamericano al imaginario patrio. No en vano, apareció en 1944. Personajes como Roberto Alcázar, de Eduardo Vañó, o El Capitán Trueno de Víctor Mora y Ambrós, disfrutaron durante la posguerra de mayor popularidad que muchas estrellas de Hollywood.

jueves, 22 de febrero de 2018

Muere el humorista gráfico Antonio Fraguas, 'Forges'


El humorista gráfico Antonio Fraguas, más conocido como "Forges", ha muerto este jueves en Madrid, a los 76 años, a causa de un cáncer de páncreas que le fue diagnosticado hace un año, según ha informado su familia.

Según el diario El Pais, donde publicó sus viñetas diarias los últimos 23 años, Forges es "el humorista que mejor ha retratado el último medio siglo de la historia de España". El rotativo destaca que "supo plasmar con ternura e ironía la evolución de una sociedad que pasó del desarrollismo franquista de sus primeros dibujos al mundo hipertecnológico de su última etapa".

Su humor inciso e inteligente recoge lo absurdo y contradictorio de la sociedad española, y sus originales personajes derrochan la misma humanidad y talento que su autor, comprometido en la defensa de la dignidad del ser humano.

Sus 'blasillos', 'marianos' y 'conchas', funcionarios profundos, beatas o náufragos perdidos son reconocidos por varias generaciones de lectores, después de 50 años ininterrumpidos de sus viñetas diarias.

Su padre le recomendó ser original en sus dibujos
Antonio Fraguas de Pablo nació en Madrid, el 17 de enero de 1942, en una familia numerosa donde era el segundo de 9 hermanos. Su madre era catalana y su padre gallego, el también humorista y periodista Antonio Fraguas Saavedra, a quien le planteó que quería ser "dibujante de chistes en serio".

Su padre no puso objeciones a su vocación, solo le pidió que fuera original. "Que se reconozca un dibujo tuyo a quince metros", le dijo. De ahí, esos bocadillos de perfiles negros muy gruesos de sus viñetas, o sus "forgendros", llenos de palabras imposibles e inventadas como 'gensanta', 'stupendo', 'esborcio', 'jobreído', o 'tontolcool'.

Antonio Fraguas, uno de los mejores humoristas gráficos españoles, era conocido como "Forges", la traducción al catalán de su primer apellido. Adoptó ese alias en sus dibujos porque, durante el franquismo, no se veía bien ser funcionario y humorista.

Forges comenzó la carrera de ingeniero de Telecomunicaciones, estudios que dejó para dedicarse a su trabajo en TVE, donde entró a los 14 años y donde fue técnico, mezclador de imagen y coordinador.

Su primera viñeta, en el diario Pueblo
En mayo de 1964 publicó su primera viñeta en el diario Pueblo y, en 1970, empezó a colaborar en Diez Minutos, pero no empezó a ser conocido hasta su llegada al diario Informaciones, donde estuvo desde 1967 a 1979. El reconocimiento que le llegó en ese rotativo le permitió pedir una excedencia en 1973 en la televisión pública para dedicarse de lleno al humor gráfico.

Pasó después a Diario 16 (1981-1989) y El Mundo (1989-1995), diario que abandonó por desavenencias con su director, Pedro J. Ramírez. Comenzó entonces sus colaboraciones con El País, un chiste diario en la sección de Opinión, mientras mantenía sus colaboraciones en Interviú, El Jueves o Lecturas.

Durante su larga trayectoria, también colaboró con las principales revistas de humor, como Hermano Lobo, La Codorniz, o El Jueves.

Presencia en televisión, radio y cine
En 1984 volvió a colaborar con TVE en "Y sin embargo, te quiero", un programa dirigido por Guillermo Summers. Esa faceta audiovisual continuó en 1989, con colaboraciones en un espacio de Andrés Aberasturi en Canal Sur y, en 1990, con el informativo humorístico "Deforme Semanal" de Telemadrid.

Una de sus últimas apariciones públicas en TVE fue en el programa "Pecadores Impequeibols" (2014).

También participó en programas radiofónicos como "Protagonistas", de Luis del Olmo, y "La ventana" de Javier Sardá y Gemma Nierga. Una de sus últimas colaboraciones con RNE fue en el programa de los fines de semana "No es un día cualquiera", de Pepa Fernández.

Además, Forges dirigió dos películas: "País, S.A." (1975) y "El bengador gusticiero y su pastelera madre" (1977) y cuatro series humorísticas de televisión, la última de ellas, la citada "Deforme semanal" (1991).

El costumbrismo y la crítica social ocupan un lugar fundamental en su obra escrita, compuesta por una treintena de libros donde abundan los álbumes sobre historia de España en cómic o la informática para torpes.

Forges no dejó de publicar desde que apareció "El libro de Forges" en 1972, al que siguieron otros títulos como "Forges 5"; "Los forrenta años", "Historia del franquismo en viñetas", "La Consti. La Constitución" o "Historia de Aquí". Su peculiar visión de la historia de España continuó con "Historia de Forgesporánea" y "Lo Más De La Historia De Aquí".

Una trayectoria reconocida con numerosos premios
Además, publicó la novela, "Doce en Babilonia" (1992) y dos libros "La Posguerra vista por una particular y su marido" y "Del guateque al altar", escrito junto a su mujer, la periodista Pilar Garrido Cendoya, con la que contrajo matrimonio en 1967 y con la que tuvo cuatro hijos.

En 2014, y con motivo del 50 aniversario de la publicación de su primer dibujo, se editaron "El Libro de los 50 años de Forges", un recopilatorio, y "Coloréitor: El Libro Antiestrés De Forges". En reconocimiento a esa larga carrera, ese mismo años, la Biblioteca Nacional y Correos imprimieron una colección de sellos con sus viñetas como parte de una nueva serie filatélica dedicada al humor gráfico.

Entre su galardones destaca el Premio Nacional de Periodismo 'Pedro Antonio de Alarcón' (2013) o las Medallas de Oro al Mérito del Trabajo (2007) y al Mérito de las Bellas Artes (2011).

También logró el Premio Iberoamericano de Humor Gráfico 'Quevedos' 2014, que distingue la trayectoria profesional de los humoristas gráficos, y el Premio Ondas Mediterráneas en 2011.

Forges posee además la Cruz de Sant Jordi (1998), y recibió el Premio a la Libertad de Expresión de la Unión de Periodistas (1979), el Premio Internacional "El Gato Perich", el Premio Antonio Sancha 2001 de los Editores de Madrid, el galardón de Periodismo Gráfico del Club Internacional de Prensa (2003), el Premio Humor Gráfico Antonio de Lara "Tono" (2004) y el Ramón Rubial a los Valores Humanos (2004).

Además, fue catedrático de Humor por la Universidad de Alcalá de Henares (1997), doctor honoris causa por ese mismo centro y miembro de honor del Colegio de Periodistas de Cataluña.

martes, 20 de febrero de 2018

BOOM! Studios anuncia el regreso de ‘Fraggle Rock’ con un nuevo cómic


Las míticas marionetas de Jim Henson tiene una nueva cita en las páginas de los cómics, y es que Boom! Studios ha anunciado que ‘Fraggle Rock’, o como los conocíamos en España, ‘Los Fraguel’, tendrán una nueva miniserie bajo el sello Archaia que está previsto que debute el próximo mes de mayo. Al igual que otras obras del estilo, el formato de publicación será de 20 por 20 centímetros, como hemos podido ver en ‘Mouse Guard’ o pasadas ediciones de ‘Fraggle Rock’.

Cada uno de los cuatro números del cómic contará con un equipo creativo diferente, comenzando con Jared Cullum, quien escribirá e ilustrará (con acuarelas) la primera historia, en la que ya sabemos que Mokey Fraggle está perdiendo su amor por crear arte y necesita la ayuda de sus amigos para recuperar su inspiración. Cullum, quien ya ha colaborado en otras obras del sello Archaia como ‘The Storyteller: Giants’ y ‘Jim Henson’s Labyrinth 2017 Special’, ha aprovechado para comentar sus impresiones:

‘Fraggle Rock’ fue un programa único y excepcional donde los personajes nunca eran de dos dimensiones. Tenían auténticos sentimientos, era imperfectos, y aprendían, igual que nosotros en la vida, tropezando hasta llegar a la decisión correcta de una forma muy inmersiva. Siempre resonará en nuestros corazones

La serie original tuvo su debut en 1983, y prácticamente al mismo tiempo, los seguidores pudieron disfrutar de los primeros cómics publicados por Marvel. Ya en 2010, las marionetas regresaron como parte del acuerdo llegado entre Archaia y Jim Henson Company. ‘Fraggle Rock’ #1 se pondrá a la venta en mayo, coincidiendo con el 35 aniversario de la serie.

Museo Etnográfico abre un espacio cómic con 'Moby Dick' de José Ramón Sánchez


El Museo Etnográfico de Castilla y León inaugurará un nuevo proyecto denominado Espacio Cómic dedicado al mundo de la novela gráfica con la presentación del libro ilustrado Moby Dick, en el que el ilustrador y dibujante cántabro José Ramón Sánchez recrea con viñetas la novela homónima de Herman Melville.

La presentación, a cargo del propio ilustrador, tendrá lugar el próximo jueves en el salón de actos del museo con entrada libre hasta completar el aforo, según ha informado este centro en un comunicado.

José Ramón Sánchez ya eligió el Museo Etnográfico de Castilla y León (Mecyl) para presentar hace algo más de un año una exposición retrospectiva de su obra bajo el título "La gran aventura del mar".

En este caso, Sánchez, que fue Premio Nacional de Ilustración en 2014, presenta una obra que le ha llevado nueve meses de trabajo y que narra la historia de Moby Dick a través de 642 viñetas en blanco y negro recogidas en 176 páginas.

Con ese libro el ilustrador ha cumplido un sueño que tenía desde la infancia, el de recrear una novela a través de los dibujos y convertirla en cómic.

José Ramón Sánchez también ha recreado con sus dibujos escenas de otras obras literarias como Don Quijote de la Mancha, la Biblia, la Divina Comedia y obras del Beato de Liébana.

El libro de cómic Moby Dick está prologado por el cineasta Daniel Sánchez Arévalo, hijo del dibujante, que ha confesado que no sabe si "pintar es la manera que tiene mi padre de espantar a los demonios o de acercarse a ellos, supongo que es una mezcla de ambos".

Ha subrayado además en el prólogo que su padre, a sus 80 años, tras una "impresionante trayectoria" profesional y personal, ha "soltado lastre", para quedarse solo con un lápiz y con él hacer "una de sus obras más rotundas e importantes" que además supone una "ópera prima" por ser su primera novela gráfica.

En la presentación de Moby Dick estará presente el editor de la editorial cántabra Valnera, Jesús Herrán Ceballos, y el editor de la multinacional Panini, José Luis Córdoba, junto al profesor de Historia Diego Castaño López, que será el encargado de presentar el acto.

lunes, 19 de febrero de 2018

RTVE:La vida de Graciela Iturbide, la gran fotógrafa mexicana, llega al cómic


“Mi enfoque es personal. Sin teleobjetivos. Con intimidad y respeto. Respeto lo que retrato porque yo también quedo retratada a mi vez. Siempre” (Graciela Iturbide)

La belleza de las imágenes de la fotógrafa Graciela Iturbide (México, 1942) hacen que sea muy fácil calificarlas como mágicas o surrealistas, calificativos que a ella no le gustan porque durante los últimos cuarenta años ha buscado la verdad, el retrato del auténtico México que mezcla lo indígena y lo poscolonial en algo que ella define como “tempo mexicano”.

Ahora la vida de Graciela, considerada la fotógrafa más importante de México, llega al cómic en la apasionante novela gráfica Iguana Lady. La vida de Graciela Iturbide (La Fábrica), de la escritora norteamericana Isabel Quintero y el ilustrador, dibujante y pintor Mexicano Zeke Peña.

Un libro que, por increíble que parezca, logra captar la belleza plástica de la fotógrafa mexicana, a la vez que constituye un apasionante recorrido por su vida y su búsqueda de la verdad, que plasma en cada una de sus instantáneas. También indaga en lo que significa ser artista. Y tiene mucho de poético, tanto en lo literario como en lo visual.

Una novela gráfica extraordinaria en la que se combinan la prosa poética de Isabel quintero, con los bellísimos dibujos de Zeke Peña que reinterpreta el mundo de Graciela a su manera, consiguiendo que evoque el universo de la fotógrafa pero que, a la vez, sea algo completamente nuevo y diferente.

Destacar que el cómic contiene más de dos docenas de fotografías de Graciela, incluyendo su instantánea más famosa: Mujer ángel (1979).

Se hizo fotógrafa por el dolor tras la muerte de su hija
El cómic nos describe cómo Gabriella quería ser escritora, aunque la tradición y la familia la llevaron a casarse, con 19 años, y tener hijos. Y su inquietud la llevo a estudiar teatro y cine. Pero fue el dolor por la muerte de su hija Claudia la que la llevo a coger la cámara de fotos y a recorrer México y el mundo entero.

Empezó como ayudante del fotógrafo Álvarez Bravo, que pertenecía a la misma comunidad artística que Tina Modotti, Diego Rivera y Frida Kahlo; y cuyo trabajo celebraba la rica cultura indígena mexicana. Pero pronto Graciela no se conformó con fotografiar lo que veía sino que quiso dar un enfoque más personal a sus fotografías, una visión que iba mucho más allá de la realidad que retrataba. De hecho, partiendo de esa realidad, fue capaz de crear su propio y reconocible universo. Sus propios símbolos.

En las profundidades de México fotografíó rituales prehispánicos, pero también católicos. Como la matanza ritual de miles de cabras en la región de la mixteca.

Durante diez años retrató a las mujeres de Juchitán, que no temen decir lo que piensan. Nos descubrió la naturaleza en el jardín etnobotánico de Oaxaca. E incluso viajó a la india, donde nos mostró que los objetos cuentan historias sobre sus propietarios.

La Mujer ángel
Pero siempre vuelve a casa, a México, como en su famosa serie dedicada a los Seris, un pueblo indígena del estado Mexicano de Sonora donde, en 1979, “…con los seris, en el desierto que es su hogar, tomo mi fotografía preferida. Y la más famosa: Mujer ángel".

Se trata de la imagen de una mujer seri que camina a través de la inmensidad del desierto, dando la espalda a la cámara. Viste el traje tradicional de las mujeres seris y en su mano derecha cuelga una radio-grabadora.

Lo curioso es que Graciela no fue consciente de tomar esa imagen y se la encontró al revelar las fotografías por lo que la considera “Un regalo que me hizo la vida”.

Un mundo en blanco y negro y sin trucos
Da igual a donde le lleven sus viajes, el mundo de Graciela siempre es sencillo, directo, auténtico, un mundo en blanco y negro y sin ningún tipo de trucajes fotográficos, como teleobjetivos. Porque a Graciela le gusta meterse en los mundos que fotografía.

Así surgieron series tan famosas como Naturata, En el nombre del Padre, Tránsitos. Fiesta y muerte en México, Juchitán de las Mujeres, Los que viven en la arena, No hay nadie... O la archiconocida El Baño de Frida, que realizó en 2004 (cuando dicha estancia se reabrió, 50 años después de la muerte de la famosa artista) y cuya gestación se refleja en este cómic.

“Entré en el cuarto y le pedí a los objetos que me contaran la historia de Frida”.

Se deja guiar por los pájaros
“Los pájaros me hablan desde el fondo de mi ser, como cuando los fotografío”

El cómic también refleja la obsesión de Graciela por los pájaros, que siempre están presentes en su obra.

Pájaros a los que sigue por todo el mundo, dejándose guiar por ellos en una desesperada búsqueda de libertad que la llevará a descubrir nuevas culturas y gentes.

Desde que comenzó a hacer fotografías, hace casi 50 años, Graciela no ha dejado de volar. De descubrirnos el mundo con su mirada de pájaro que surge desde lo más profundo de su alma.

Destacar la cuidadísima edición de la editorial La Fábrica, famosa por sus libros de Fotografía y Arte. Iguana Lady. La vida de Graciela Iturbide es su la primera novela gráfica que publica.

sábado, 17 de febrero de 2018

El mundo del cómic inunda Córdoba de arte, humor, crítica y fantasía


El mundo del cómic inundará Córdoba de arte, creación, crítica social y política, humor y fantasía, a través de las múltiples actividades programadas en la sexta edición de las Jornadas Te-Beo en la Calle, que se desarrollarán en diversos lugares de la ciudad a lo largo del fin de semana y que incluyen muestras, encuentros con autores, clases magistrales y actividades lúdicas, entre otras. Una de las apuestas más importantes de esta cita, organizads por la delegación de Juventud con la colaboración del área de Cultura, la Diputación y el IAJ, son las cinco exposiciones de las que los cordobeses y visitantes podrán disfrutar durante todo el mes de marzo, y que en algunos casos ofrecen un recorrido histórico a través de la viñeta y el dibujo. Tras la inauguración, el pasado jueves, de la muestra del IV Fancine Trampa, que recoge en la Casa de la Juventud las obras ganadoras y seleccionadas del certamen de Historieta, Caricatura e Ilustración, ayer se abrieron dos nuevas exposiciones en la Casa Góngora y en la galería Arpillera de la Diputación.

Bajo el título Sátiras de papel, una propuesta del Centro de Estudios Andaluces, en la sala Galatea de la Casa Góngora, rinde homenaje a diez de los humoristas gráficos andaluces que han interpretado con su afilada y particular visión los acontecimientos, personajes e idiosincrasia de nuestro país a lo largo de tres siglos, desde las viñetas de Luis Mariani de 1861, en tiempos de Isabel II, hasta los trabajos sobre el 15-M de Miguel Brieva, en plena democracia. Además de su valor histórico, esta muestra también goza «de un gran valor artístico», como señaló Mercedes de Pablo, directora del Centro de Estudios Andaluces, que acudió ayer a su inauguración junto al concejal de Juventud, Antonio Rojas; el delegado de Juventud y Deportes de la Diputación, Martín Torralbo; el coordinador del IAJ en Córdoba, Alberto Mayoral, y el delegado municipal de Cultura, David Luque.

Desde la interpretación de Martín Morales de la Marcha Verde aún en vida de Franco hasta un dibujo de un nazareno firmando autógrafos a un grupo de turistas, la muestra acoge una amplia gama de temáticas que la hace «entretenida y divulgativa», ya que cada una de las viñetas lleva un texto que la contextualiza en su época.


Comisariada por Luis Pavón, la muestra recorre la historia del género desde mediados del siglo XIX a nuestros días, a través de una selección de diez creadores de la tierra como Martínez de León, López Rubio, Vázquez de Sola, Summers, Ballesta y Martín Morales, entre otros, para significar el cariz político, social, cultural y periodístico de cinco épocas. «Es una exposición para todas las edades y con muchos puntos en común respecto a cada época», empezando por la España de Isabel II, con Luis Mariani, «que se jugaba ir a la cárcel y se autofinanciaba las publicaciones», hasta llegar a Miguel Brieva, «que empezó haciendo crowdfunding para poder editar sus primeros trabajos, según explicó Pavón.


«Lo que se pretende es mostrar la evolución de un importante género cultural y de comunicación desde el punto de vista del contenido, de la producción, del estilo y en la relación con la sociedad de cada momento», continuó Pavón, que añadió que «no es solo una exposición sobre temas políticos, ya que en todas las épocas del humor gráfico se han tratado cuestiones que tienen que ver con la vida cotidiana».

viernes, 16 de febrero de 2018

Eugenio Benet homenajea al arte y al cómic sobre la base de circuitos electrónicos


El pintor Eugenio Benet (Madrid, 1962) se centra en la historia del arte y en personajes del cómic para conceptualizar una treintena de obras que ha creado sobre placas de circuitos electrónicos, y que desde este viernes se pueden ver en la Escuela de Artes ‘Pedro Almodóvar’.

Se trata de una original propuesta titulada ‘Reload sources on motherboard’, algo así como recargar pilas en la tarjeta madre, en la que el hijo del escritor Juan Benet reflexiona sobre el arte mientras muestra el resultado de sus indagaciones en torno a nuevos materiales.

Los trabajos que el artista ha traído a Ciudad Real, donde ya había expuesto, siempre de la mano de su amigo Vicente Ruiz, son de pequeño formato y, por tanto, inquietantes para el espectador, sobre todo por los efectos de la luz de las composiciones, que varían por los brillos de la propia textura de las placas electrónicas sin componentes.

Dice que estas superficies metálicas le inspiraron para montar escenas con pastel graso (cera fina) y óleos dentro de la derivación expresionista en la que trabaja en los últimos años.

Precisamente, sin ser tan purista en este estilo como lo fue en sus primeros años, dichos materiales le permiten en la actualidad trabajar sobre fondos en los que consigue un acabado “con otro cariz”.

Su nueva visión y el uso de las planchas madre desde hace tres años para “hacer algo diferente”, le ha permitido tener el reconocimiento social del público. Ya debutó con este tipo de obras en una exposición colectiva en Madrid, en las que enseñó creaciones dentro de su tendencia “rupturista”, en un viraje impulsado por su “ánimo investigador”.

En la actualidad, está combinado las placas de acero en soportes de madera, con el fin de ampliar el tamaño de los cuadros, y para aprovechar la textura de ambos materiales tanto en las figuras como en el fondo.

Sobre el contenido de la muestra que se en los próximos días se puede ver en la capital, hace un homenaje a los dos mundos “que me llenan” como es el arte y su trayectoria con destacados nombres, y el cómic y sus patrones más reconocibles.

«‘El corto maltés’ nos hizo amar los cómics para adultos»


No tiene pudor en afirmar que fue el que le hizo «amar los cómics para adultos» y que cuando se les propuso retomar el personaje que Hugo Pratt sintieron tanto él, Juan Díaz Canales como Rubén Pellejero «una responsabilidad». Lo dicen en un diálogo que acaba derivando sobre cuál sería el mejor volumen para introducir a alguien en el universo de El corto maltés antes de que ambos coincidan que mejor por sus primeras obras porque, al final, «Pratt no tenía ya muchas ganas de seguir con la serie». Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero recibieron ayer en la librería Milcomics.com de Zaragoza el premio Zona Cómic (otorgado por las librerías especializadas españolas) a la mejor obra nacional por El corto maltés. Equatoria (Norma).

Se trata del segundo volumen de los autores sobre la serie de El corto maltés que han recuperado: «Hay una responsabilidad de tener una herencia brutal por lo que supone, es un icono del cómic mundial, un referente que abarca muchas generaciones de lectores, que supone el comienzo de muchas cosas que vinieron después en el cómic», explica el guionista Díaz Canales a lo que el dibujante Rubén Pellejero añade: «Tenía cierto punto de temor porque sé que el personaje crea expectación... Ocurre en muchas series pero en El corto maltés es más importante sentirte aceptado».

Y el resultado no ha podido ser mejor en la aceptación entre el público llegando además a nuevas generaciones, algo que no tenía el éxito asegurado antes de su publicación: «No creo que sea algo tan obvio... El tiempo desde la última publicación del álbum de Pratt al nuestro es bastante largo, han pasado más de 20 años. El mundo ha cambiado muchísimo, la manera de leer y de hacer cómic también y si se ha conseguido llegar es más mérito del personaje que nuestro», razona Díaz Canales que desgrana las características de la serie del personaje: «Tiene muchísimos valores pero tiene también sus hándicaps. Es un personaje que tiene mucha carga literaria con lo cual en un mundo como el actual que es más visual que literario es un lastre. Además, es exigente a nivel de lectura porque tiene mil referencias históricas, geográficas, culturales en general, con lo cual en un mundo de consumo rápido sabes que va a ser una barrera que va a frenar a muchos lectores que lo que hacen es consumir de una manera voraz y sin mucha reflexión. Y ahí, la misma manera de narrar de Pratt, que hemos seguido nosotros también, es muy pausada y peculiar. Entonces hay que respetar todas estas señas de identidad y que no es tan claro que vayan a funcionar con los lectores de hoy en día».

Con respecto al dibujo, Pellejero cree que la mayor dificultad ha estado en «conservar ese espíritu prattiano de narrar y a nivel visual, conservar ese espíritu y a la vez transmitirlo de una manera diferente hasta cierto punto. No hemos roto con el personaje de manera radical, no hemos hecho una renovación total, hemos intentando aproximarnos a su universo conservando sus pautas más reconocibles y eso ha sido la parte difícil, llegar a este nexo, por un lado, nosotros sentirnos libres como autores y por otro lado que el lector que ya conoce al corto maltés se vuelva a enamorar de las nuevas historias».

En Equatoria, segundo trabajo por el que recibieron ayer el premio, han tomado más protagonismo los personajes femeninos: «Nos decían que había poca presencia femenina en el primer álbum que hicimos que por otro lado era en aras de una coherencia, sucedía en la fiebre del oro en Alaska en un territorio ajeno a la presencia femenina, y por eso no había mucho personaje femenina y aun así sí había cierta presencia. En esta ocasión, quisimos poner el acento en los personajes femeninos. No me gusta romper la coherencia histórica que es una seña de identidad de El corto maltés. Hemos tratado de buscar personajes femeninos que fueran creíbles en el sentido de que tuvieran roles que a principios del siglo XX que empezaba la emancipación de la mujer fueran creíbles, y, a pesar de ese hándicap, que sean mujeres fuertes, que tengan algo que decir y un papel destacado en la historia, que pasan al final el test que nos habíamos propuesto, que es que cada una de ellas merecería una historia», concluye Juan Díaz Canales. El tercer volumen ya está en preparación.

jueves, 15 de febrero de 2018

TVE:Carlos Salem: "Adaptar tu novela al cómic es como verla con los ojos de otro"



El novelista, poeta y periodista argentino Carlos Salem (Buenos Aires, 1959) reside en España desde hace 30 años, donde ha triunfado con sus novelas (traducidas a varios idiomas) y merecedoras de premios nacionales e internacionales (como el Premio de la Semana Negra de Gijón a la primera novela policial). Ahora debuta en el cómic con Que decidan las cerillas (Navona Gráfica) con dibujos del cineasta, guionista y realizador Kike Narcea, que también se estrena en la novela gráfica. Una historia de serie negra en la que Carlos adapta parte de su novela El huevo izquierdo del talento.

“A pesar de que el proceso de reescritura ha sido muy laborioso –confiesa Carlos- también ha sido muy interesante volver a contar la historia de otra manera. Es lo más cercano al cine para contar una historia y añades la visión del dibujante, que aporta muchísimas cosas nuevas. Es como ver tu libro, por primera vez, con los ojos de otro”.

El escritor asegura que ver su novela en viñetas es: “Muy emocionante. Ya tuve un atisbo sobre ello hace unos años cuando se representó mi única obra de teatro publicada, pero esto del cómic ha sido incluso más emocionante porque Kike ha estado cinco años con este libro y ha hecho un trabajo muy personal. Es una pasada”.

“De hecho -añade- ahora quiero hacer una historia directamente para el cómic, hombro con hombro junto a Kike o al artista argentino Iñaki Echeverría… para que sea puro cómic. Aunque este libro también lo es porque he tenido que desmontar la novela entera para rehacerla a modo de cómic. Pero de momento sólo son proyectos”.

Es una adaptación parcial de ‘El huevo izquierdo del talento’
El cómic adapta un fragmento de la novela de Carlos El huevo izquierdo del talento (Ediciones Escalera). La historia de Poe, un poeta sin rima que hace mucho que dejó de escribir y pasa las noches en el bar de una ciudad sin mar, en la que están sucediendo enigmáticas desapariciones. En ese local conviven personajes de los más variopintos cuyas historias van formando una tela de araña en la que nuestro protagonista se quedará atrapado.

“En realidad no elegí yo este libro sino Kike –nos comenta Carlos-. Le gustó mucho y me lo propuso. Era complicado adaptarlo, porque casi toda la acción transcurre en un bar, pero hicimos una completa reconstrucción de la historia. Y estoy tan contento que me he planteado adaptar otras de mis obras con otros dibujantes”.

En cuanto a la estructura de la novela (de muchas historias cruzadas y con saltos espaciotemporales), Carlos nos comenta que: “Me gusta esa forma de narrar. Que también he usado en mi última novela, Un violín con las venas cortadas (Navona), en la que tengo cuarenta personajes. Me gusta gustan mucho esas historias corales donde en un momento dado una ciudad habla a través de los ojos de varias personas sobre lo que sucede en un mismo momento. En una novela hay que hacer malabarismos con tantas naranjas que da igual si se te caen la mayoría. Con que te queden cuatro o cinco ya lo has conseguido. Afortunadamente, creo que aquí no se nos han caído muchas”.

“El azar lo provocamos nosotros mismos”

En muchas novelas negras parece que los protagonistas no pueden escapar a su destino, al azar. Pero no en las de Carlos Salem: “Yo creo que el azar lo provocamos nosotros mismos. Hay imponderables pero hay una parte de lo que llamamos mala suerte de la que nosotros tenemos la culpa. Como es el caso de Poe, al que llaman así porque es medio poeta y medio cabronazo, no porque tenga nada que ver con Edgar Allan Poe. Lleva encima un malditismo que se ha creado él mismo y con el que se siente cómodo”.

“Poe no quiere sentir pero siente, no quiere pensar pero piensa, no quiere actuar pero actua -afirma Carlos-. Es un antihéroe total. Y un tío muy inteligente que debería darse cuenta de las cosas mucho antes. Si no lo hace es porque está embrutecido con la noche, con el alcohol y con su propia historia”.

Las cerillas que dan título a la novela y que el protagonista lanza cada vez que tiene que tomar una decisión complicada son un elemento autobiográfico: “Hubo una época en la que salía mucho por las noches y bebía mucho. Y durante algún tiempo lanzaba las cerillas para tomar decisiones, porque estaba cansado de equivocarme. Pero enseguida me di cuenta de que me equivocaba igual. Así que dejé de hacerlo. Por lo menos me equivocaba yo y no las cerillas”.

Poe ha protagonizado tres novelas de Carlos. “La última historia que publiqué sobre Poe fue hace dos años, En el cielo no hay cervezas (Navona), que es una historia que transcurre quince años después de esta. Poe se ha afeitado la perilla, se parece más a mí (ahora), y aunque es un personaje que avanza poco, a medida que va creciendo en edad va asumiendo que le importan más los demás de lo que quiere reconocer”.

“En Poe hay mucho de autobiográfico pero nunca lo confesaré porque yo no soy tan salvaje como él y porque hay delitos que todavía no han preescrito” –concluye Carlos Salem-.

Los otros personajes
El local donde Poe ahoga sus penas en alcohol es el Bar de Lola, donde conviven una serie de personajes inolvidables, empezando por la propia Lola, de la que Poe está enamorado: “No se confiesan ese amor mutuo porque Poe piensa: “Como me gusta Lola lo mejor que puedo hacer por ella es no acercarme. Se pasan la vida como dos navajeros, siempre alerta para atacarse, pero nunca se atacan porque si lo hacen se van a herir de verdad”.

“No es una tensión sexual no resuelta de manual para darle interés a la novela -asegura Carlos-. Salió así y también está basado en una situación autobiográfica. Un amor fugaz lo olvidas o dejas que lo matice el tiempo; pero algo que no dejas que ocurra, sabiendo los dos que podía ocurrir, es lo más valiente y lo más cobarde que puedes hacer; y no lo olvidas nunca”.

Entre los otros fantásticos personajes de la novela, Carlos destacaría a: “El Gato, un policía que investiga las desapariciones y que, a su extraña manera, puede ser el único amigo de Poe. El gato sospecha que Poe podría ser responsable de esas desapariciones, lo que, al mismo tiempo, sería un alivio pero también un palo muy fuerte”.

“También –continúa- me gusta mucho el personaje del flautista que toca en el bar. Está basado en un tipo que conocí que tocaba en un bar en el que le dejaban dormir. Tocaba como un borrachín, peo cuando se cerraba el bar se encerraba en el baño y entonces sonaba como los ángeles. Quizá estábamos es que a esas horas ya estábamos borrachos”

“Eso demuestra que, al final, la ficción supera a la realidad. Porque en la realidad casi nunca conoces la historia completa de nadie y mucho menos su final; pero en la ficción casi siempre tienes los datos que necesitas para entender a los personajes y sabes cómo acaban La ficción tiene una lógica que no tiene la realidad”.

Poesía y novela negra
Carlos Salem es escritor de novelas pero también de poesía, lo que no parece tener mucha relación: “En realidad tiene mucho que ver –afirma- Yo creo que una novela que no tenga poesía, que no tenga lirismo, es un ensayo. Aunque sea una novela seca como podría escribir Hemingway, hasta ahí una poética interna en la manera de expresarse, en los silencios”.

“Por eso Manuel Vázquez Montalbán, al que considero el mejor escritor de novela negra en español, también era poeta. Carlos Zanón también combina las dos cosas. E incluso Raymond Chandler (El sueño eterno) también fue poeta, auqnue no tuviera mucho éxito. Yo creo que es como decir que ser periodista es malo para escribir una novela. Quien dice eso es que no ha escrito una novela en su vida”.

Kike Narcea: Un gran dibujante
Destacar los dibujos de Kike Narcea, que comenzó en el cine realizando los storyboards de películas como Gente Pez (2002) y ha rodado numerosos cortos e incluso un largometraje, El Tiempo de Plácido Meana (2013).

“En realidad no hay tanta diferencia entre el lenguaje de las novelas y el de los cómics -asegura Carlos-. Lo único es que hay menos palabras porque el dibujante te evita las descripciones. Y Kike ha captado a la perfección el ambiente de la novela. Incluso al principio metimos mucho texto mío en el cómic pero al final terminamos quitándolo porque había cosas que podían narrarse perfectamente con las imágenes”.

En cuanto al arte de Kike Narcea, Carlos lo define así: “Es un blanco y negro muy rotundo que describe muy bien el ambiente de la novela. De hecho con los dibujos de Kike se dice mucho más de lo que yo habría podido expresar con palabras. Hay un juego muy expresionista en el dibujo (por ejemplo, en cómo se baja una persiana o se apaga una lámpara), que es ideal para una historia negra como esta”.

“Y además –añade- Kike es capaz de cambiar de estilo para adaptarse al argumento. De hecho, en este cómic, dependiendo de quién sea el personaje que cuente su historia, Kike lo dibuja con un estilo más europeo o más manga. Porque imagina cada historia con un tipo distinto de dibujo. Y eso es un trabajazo, porque tiene una forma de trabajar muy artesanal”.

Ya prepara otra novela gráfica
Carlos nos comenta que: “El concepto de la novela gráfica siempre me interesó y de joven participé en varias cosas que tuvieron distinta suerte. Luego lo fui dejando pero los cómics siempre estaban presentes en mi vida. Pero después de este, ya tengo el mono y, de hecho, ya estoy preparando otra novela gráfica con un dibujante argentino, Iñaki Echeverría, para el año que viene. Serán cinco historias que conformarán un libro más voluminoso. Creo que ya no voy a poder parar”.

“Además, en junio publicaré un poemario y en noviembre un nuevo volumen de una serie infantil con la que estoy muy contento, Minerva Watson (Edebé), protagonizada por una chica de 13 años, que es la única serie que tengo. Para mí es más difícil escribir para niños porque, aunque tengo la misma libertad creativa, la responsabilidad es mucho mayor”.

miércoles, 14 de febrero de 2018

¿Cuál es el cómic más caro de la historia?


Los cómics clásicos y más reconocidos que se encuentran en buen estado pueden llegar a venderse por grandes cantidades de dinero entre coleccionistas. Las cifras pueden llegar a superar el millón de dólares. ¿Conoces cuál es el cómic más caro de la historia y a qué época pertenece? Os lo explicamos.

El primer cómic de Superman

Superman es, posiblemente, el superhéroe más conocido de la cultura popular pese a no ser el primero de la historia. Este personaje acumula una gran legión de seguidores desde que fue creado en el cómic número 1 de la serie Action Comics en 1938 y se convirtiera posteriormente en el icono de DC Comics.
Tal es su leyenda que el cómic más caro del mundo es una de las copias de la primera historieta en la que apareció este personaje. En 2014 se vendió un ejemplar de este por 3.207.852 dólares. Sí, más de tres millones de dólares por un cómic que en 1938 se comercializaba por 10 centavos.

El precio de este cómic que fue vendido a través de Ebay se debe a que sólo existen cuatro ejemplares en el mundo del mismo y al buen estado en el que se encontraba dicha copia. El tebeo había obtenido una valoración de 9, la máxima posible, por la Certified Guaranty Company, la empresa que se encarga de examinar y evaluar de manera imparcial el estado de los libros. El ejemplar no se encontraba deteriorado y mantenía las páginas blancas en un estado inmaculado. Esto fue lo que provocó que la subasta en Ebay empezara por 99 centavos y acabara en más de 3,2 millones de dólares.

De hecho, parte de las ganancias de la venta de este ejemplar fueron destinadas a la Fundación Christopher y Dana Reeve, fundada por el actor que interpretó a Superman en su primera película, que investiga lesiones y daños en la médula espinal.

martes, 13 de febrero de 2018

Grant Morrison, el guionista borgeano y psicodélico que revolucionó el cómic



La Segunda Guerra Mundial había terminado. Walter Morrison se había enlistado a los 16 años cuando "vio una foto de Hitler y dijo 'yo puedo vencer a ese tipo, mide un metro y medio de alto así que puedo convertirlo en pulpa'". Pero, no se dio cuenta entonces, que para llegara Hitler había cientos de miles de tanques, armas y soldados. Muerte por todos lados. Entonces, cuando regresó, desilusionado, se convirtió en un pacifista. Durante la Guerra Fría, su hijo, Grant, lo acompañaba a las marchas, a las protestas y sentadas que se realizaban en una base de EEUU en Escocia. Esa experiencia cambiaría para siempre la vida del futuro historietista.

"Lo extraño, lo irónico de todo esto, es que los mismos hombres que trajeron la bomba a mi país, los soldados estadounidenses, fueron los que también llevaron los cómics. O sea, para mí la bomba era una idea, no sabía bien de qué se trataba aunque me aterrorizaba porque aterrorizaba a mis padres, pero Superman era también una idea, y una mucho mejor. Para mí descubrir los súper héroes fue un escape imaginativo de la bomba", comentó Grant Morrison en el programa de TV Late Night with Seth Meyers.

Y así comenzó un romance pasional, extraño y extremo, que llevó a Morrison a combatir la maldad personificada en seres extraordinarios, pero en viñetas en papel. En 1978, con 17 años, comenzó a colaborar con Near Myths, una revista de cómics de Edimburgo que solo publicó cinco títulos, lo que la convierte en una joya preciada para los coleccionistas. Luego se convirtió en colaborador de un diario local, The Govan Press, con un tira semanal llamada Captain Clyde, y ya a mediados de los 80, luego de varios trabajos menores, realizaba sus primeras tres historias para la versión en papel de la icónica serie Doctor Who, bajo el sello Marvel UK.

Entonces, los cómics de súper heroes nada tenían que ver con sus inicios, a finales de la década del 30 del siglo pasado; no se trataba de propaganda, ni levantar la moral del pueblo. Cuando Morrison llegó al universo cómic existían los referentes, autores geniales como Jack Kirby, Will Eisner o Stan Lee, mientras Alan Moore ya se abría camino.

Nacido un 31 de enero de 1957, cuatro días después de Frank Miller, otro genio del género, el escocés se convirtió en uno de los líderes de la contracultura del noveno arte, reconocido por sus ideas rupturistas y muchas veces psicodélicas, gestor de la narrativa no lineal, que devolvió la vida a grandes íconos como Superman, Batman, los X-Men y la Liga de la Justicia, aunque también posee, como todo talento, sus propias creaciones, que le valieron admiración y rechazo, reconocimientos y críticas, y la pérdida de algún gran amigo -como Mark Millar, otro referente.

Sobre la Crisis y Jorge Luis Borges

Crisis en las tierras infinitas fue el primer gran antes y después en la historia del género. La serie de Marv Wolfman y George Pérez básicamente unificó años y años de publicaciones sin lógica en un gran evento a partir del cual se podía empezar desde cero, el padre de todos los crossovers. Eso permitió la resurrección de personajes hiper secundarios, como Animal Man, del cual Morrison estuvo al frente entre 1988 y 1990, como también la Invasión Británica de autores en EEUU, con Moore (Swamp Thing), Morrison, Neil Gaiman (The Sandman), Peter Milligan y Jamie Delano.

Luego llegaría Doom Patrol, una especie de Liga de la Justica "Clase B", en la que sus protagonistas sufrían dilemas existenciales por pertenecer a una casta de elegidos con poderes que no querían tener. Morrison, lector, aseguró que tanto para Animal Man como para esta serie encontró inspiración en el realismo mágico latinoamericano y en Jorge Luis Borges. Por ejemplo, como en la La secta del Fénix de Borges, Morrison recreó cultos antiguos con lenguajes desconocidos, o como en La Biblioteca de Babel, libros que tenían vida propia, e incluso halló inspiración en Tlön Uqbar, Orbius Tertius. "Tuve un sueño donde estaba en un tren, por donde pasaba por una estación construida de huesos. En la plataforma decía 'Orqwith'. Así que pensé en usar ese nombre. También, parte de ese sueño fue que ese mundo ficticio se estaba infiltrando en el nuestro. Tendría mucho que ver con el robo de la obra de un escritor argentino ciego. Pienso que él (Borges) es maravilloso. Y ese tipo de cosas son las que quería introducir en Doom Patrol. Todas esas paradojas extrañas y curiosidades filosóficas", dijo en una entrevista a Comiqueando, revista sobre cómics que hoy resiste en una versión web.

En 1989 llegaría su primer gran éxito editorial, Asilo Arkham: Una casa seria en una tierra seria, que vendió hasta la actualidad más de 60000 mil copias, siendo una de las 10 novelas gráficas de origen estadounidense más vendidas de la historia. Arkham no es solo una gran historia, es también una pieza de colección considerada de culto. Las ilustraciones de Dave McKean tienen trazos expresionistas y una mezcla de estilos que van desde el collage a la fotografía. Salió al mercado cerca del estreno de la película de Batman de Tim Burton, lo que ayudó a darle difusión.

Mientras tanto, colaboraba con publicaciones en la isla británica, con títulos como St. Swithin's Day (Trident Comics), quizá su obra más autobiográfica en la que mostraba una postura muy anti Margaret Thatcher, que le trajo críticas y repudio por parte del partido conservador, aunque sí de críticas se trata, las mayores le llegaron con The New Adventures of Hitler, publicada por Cult, una revista escocesa de cultura y arte. Si bien tenía un tono satírico sobre la figura del líder del Third Reich, eso no lo exculpó de ser tildado de nazi, como mínimo.

Siguieron otros éxitos, como Batman: Leyendas del Caballero Oscuro y la JLA, con las que obtuvo también muy buenas ventas, entre otras series. Aunque su gran obra maestra estaba por llegar: Los Invisibles.

Publicada en 1996, el serial estaba plagada de referencias políticas, donde la cultura pop y la contracultura se combinaban de manera magistral en las fechorías de una organización secreta que combatía la opresión psíquica y física de los poderosos a través del viaje en el tiempo, la meditación y la magia, con referencia a textos de escritores como Robert Anton Wilson (RAW) y el beatnik William Burroughs, y a Aleister Crowley, ocultista, místico, alquimista, escritor, poeta, pintor y mago ceremonial inglés, que fundó la filosofía religiosa de Thelema. Ese año también salió Flex Mentallo, una miniserie en la que el ilustrador Frank Quitely vuelve a ser su pareja en la tinta, como en gran parte de su obra.

Katmandú, Jesús en sueños y la magia

En el '94 realizó un viaje a Katmandú, y tuvo "una experiencia muy positiva y energizante": "Fue lo más extraordinario que me había sucedido en mi vida hasta ese momento, y abrió compuertas de creatividad que me mantuvieron funcionando durante años", dijo. Sin embargo, aquello no se compararía con lo que le sucedió en el '96, cuando se encontró en las puertas de la muerte: "Tuve una infección por estafilococos y estaba en mi torrente sanguíneo, ni siquiera sabía que me estaba pasando y me estaba enfermando cada vez más y más. Allí todo salió a la luz, porque entendí que pude ver todo lo que sucedía en el cómic antes de que me pasara a mí. La enfermedad empeoró cada vez más y más hasta que estuve tan débil que apenas podía moverme y simplemente me acosté en el suelo de la sala de estar durante una semana. Comencé a alucinar que las ventanas de mi casa parecían estar mal, como HP Lovecraft, donde todos los ángulos estaban jodidos, y estoy viendo coches fúnebres que atraviesan las paredes".

"Así que estaba en el hospital al día siguiente, me diagnosticaron dos días de vida y eso fue todo. La noche antes de que me llevaran al hospital, tuve esta visión de Cristo, este salvaje Cristo Gnóstico, esta columna de luz que entra por la puerta. Puse eso en Los Invisibles también. La piedra barbuda. El alien. Barbelith. Todo lo que pude recordar fueron sus primeras palabras: 'Yo no soy el dios de tus padres, soy la piedra oculta que rompe todos los corazones' y todo un sermón que no pude memorizar, había lágrimas derramándose por mis ojos. Me dijo, puedes quedarte o irte ahora; puedes quedarte y trabajar para nosotros, y debes difundir la luz. Y pensé que sí, quiero quedarme, por favor, así que sobreviví. Los doctores me salvaron y esa fue mi Noche Oscura del Alma", dijo al sitio boingboing.

Morrison se manifestó desde entonces como creyente en la idea del "caos mágico" y que las historias que escribe son una especie de hechizo que pueden alterar la realidad solo por su existencia. Por ejemplo, cuando King Mob -personaje inspirado en él- de Los Invisibles fue asesinado a tiros, no pasó mucho tiempo hasta que cayó enfermo. En otra oportunidad, las ventas de Los invisibles estaban por el piso y la cancelación de la serie era un hecho consumado. Ante esta situación, invitó a los lectores a masturbarse mientras pensaban un en signo mágico, el sigil, para aumentar las ventas; la realidad es que la historieta sobrevivió hasta el 2000. La obra, por otro lado, fue una fuerte fuente de ideas para las hermanas Wachowski para la creación de la trilogía cinematográfica The Matrix.

El nuevo milenio implicó un cambio de casa. Dejó DC para unirse a la competencia, Marvel Comics, donde comandó el relanzamiento de Los Cuatro Fantásticos y los mutantes creados por Lee y Kirby, con New X-men, que fue un éxito de ventas, una vez más. Tras su regreso a DC, lanzó El Asco, a la que describe como una pieza complementaria a Los Invisibles, debido a que poseen conceptos similares como realidades fractales, los efectos de la posmodernidad y el mundo como un organismo vivo, entre otras.

Con El Asco cierra lo que el autor denominó "trilogía hipersigil", junto a Flex Mentallo y Los Invisibles. "El hiperesigil o supersigil desarrolla el concepto del sigilo más allá de la imagen estática e incorpora elementos como la caracterización, el drama y la trama. El hipersigilo es un sigilo extendido a través de la cuarta dimensión. Mi propia serie de cómics Los Invisibles era un largo sigilo en forma de historia oculta de aventuras que consumió y recreó mi vida durante el período de su composición y ejecución. El hipersigil es un método inmensamente poderoso y en ocasiones peligroso para alterar la realidad de acuerdo con la intención. Los resultados pueden ser notables e impactante ", escribió en la introducción de Book of Lies: The Disinformation Guide to Magick and the Occult.

Siguieron otros títulos de creación propia, como Seaguy, We3 y Vimanarama, hasta que en 2005 retomó a los súper héroes, con JLA Classified y con Seven Soldiers. Ese año también lanzó su pieza más premiada: All-Star Superman, que se quedó con tres Premios Eisner -mejor nueva serie en 2006, por mejor serie continuada en 2007 y 2009- como también con varios Premios Eagle en el Reino Unidos, y tres Premios Harvey.

Artista autoreferencial

Está bien. Moore, Kirby, Osamu Tezuka -creador de Astro Boy– y Stan Lee ya habían realizado "cameos" dentro de sus propias historias antes que él, pero Morrison lo llevó un poco más allá y hasta creó un término, "Fiction suit", que no es otra cosa que esa costumbre de interactuar con las propias creaciones para cambiar los eventos o el desenlance, una suerte de dios de la tinta dentro de la historia.

Lo hizo en Animal Man, número 26, cuando aparece por primera vez teniendo una charla con el personaje principal, lo que lo convierte en un personaje más de DC. Así, regresa en Suicide Squad 58, como un personaje llamado The Writer y los ejemplos siguen: desde King Mub en Los Invisibles, Wally Sage en Doom Patrol y Flex Mentallo, hasta el Profesor X en New X-Man, por solo nombrar algunos.

Duelo de titanes: la pelea con Mark Millar

Morrison y Mark Millar se conocieron cuando tenían 18 años. Ambos escoceses, ambos amantes de las cómics y con una imaginación potente. Solían reunirse en bares a debatir sobre lo que sea, ese tipo de relaciones en que la química es tal que no importa tener una agenda previa, simplemente pedir cervezas y ver hacia dónde iba la cosa.

"Éramos muy jóvenes cuando nos conocimos y realmente me llevé con él, porque se rió de todos mis chistes. Él tiene el mismo sentido del humor que yo, es muy oscuro y eso nos unió", recordó Morrison en una entrevista con Rolling Stone.

Entonces, 1993, comenzaron a trabajar para la revista de cómic británica 2000 AD, con la historia de Big Dave. "Era gracioso, nos encontrábamos en el bar y nos emborrachábamos y hacíamos esta tira de Big Dave, que era una tira cómica, y obviamente, él estaba tratando de entrar en los cómics estadounidenses". Así, un año después, Morrison lo ayudó a entrar a Swamp Thing, un personaje de Vertigo, subsidiaria de DC, que comenzó en los '70 y que la puerta de ingreso de Alan Moore a los EEUU. "Me pidieron que escribiera el libro, pero les dije: 'Hagamos que Mark entre, le damos un trabajo', así que consulté con él sobre las historias, y así estuvimos durante los años noventa".

El nuevo milenio trajo prosperidad a Millar, que fue nombrado como guionista de la serie La Autoridad de editorial Wildstorm (subdivisión de DC), donde comenzó a tener reconocimiento de la crítica y la industria. "Cuando obtuvo La Autoridad su estrella comenzó a levantarse, y en ese momento, sintió que estaba a mi sombra y que tenía que salir, y la forma que él encontró de salir fue bastante desagradable".

Millar desconoció la relación que tenía con Morrison en los medios, asegurando que no trabajaban juntos en casi una década.  Tras la "separación", cosechó varios éxitos, como The Ultimates, Marvel Knights, Spider-Man, Ultimate Fantastic Four, Civil War, The Secret Service, Wanted y Kick-Ass.

"La situación era bastante difícil, pero entendí que tenía que seguir su propio camino, y negaba haber estado allí. Pero él estaba negado, no quería reconocer que mucho de su material había sido tramado o ideado por mí, incluso sugerencias de diálogos en The Ultimates. Él lo vio como un descrédito a su obra, a su posición, aunque no lo era, yo, como mentor, estaba muy orgulloso de él. Se ha portado bien sin mí, tiene su propio estilo, hace sus propias cosas".

"Yo tenía 10 años más, ya tenía éxito, toda la industria sabía que trabajábamos juntos, pero él lo negaba. El todavía vive en Glasgow, por lo que hay muchas posibilidades de tropezar con él, y espero que ir a 100 millas por hora cuando suceda".

La experiencia con Millar, sin embargo, no eliminó de su ser el espíritu de padrinazgo. En la actualidad, su nuevo "aprendiz de brujo" es Gerard Way, músico, cantante y autor de cómics estadounidense, quien fuera el líder y vocalista de la banda extinta My Chemical Romance. De hecho, Morrison aparece como villano en Na Na Na y Sing, dos videos del grupo de Nueva Jersey, con una estética netamente comiquera.

Way, como historietista realizó dos series limitadas de su cómic The Umbrella Academy, una de las cuales recibió un prestigioso premio Eisner. En la actualidad, está a cargo de Young Animal, subsello editorial de DC Comics en el que supervisa o escribe varias historietas como Doom Patrol, una de los éxitos de Morrison.

"Yo creo que es genial. Gerard es una fuente de ideas. Él tiene tanto, tanto en su cabeza. Él realmente vino a mí y me pidió mi bendición para hacer Doom Patrol. Dije que no necesitaba mi bendición. Doom Patrol está abierto para todos. Sé que ama a los personajes y es genial ver a alguien a quien le importa venir para hacerlo. Y también, debido a que trae una audiencia preparada, significa que puede arriesgarse un poco más y hacer cosas que son un poco más experimentales".

Luego de su gran éxito con All-Star Superman, el artista puso su atención en su némesis, Batman, donde retomó el concepto de Damian Wayne como hijo del Caballero Oscuro y quinto Robin, mientras realizaba otros proyectos. Quizá el más interesante sea la recreación de una serie animada basada en el Mahābhārata, una de las epopeyas sánscritas más importantes de la India antigua, junto al Rāmāyaṇa. "Al igual que los Beatles tomaron la música india y trataron de hacer sonidos psicodélicos… Estoy tratando de convertir la narración india a un estilo occidental para las personas criadas en películas, cómics y videojuegos", dijo durante la New York Comic Con, en 2008.

Libros, teatro y Happy!

Para los que desean conocer más su pensamiento y obra pueden hacerlo a través del documental Grant Morrison: Talking with Gods, que puede encontrarse en Youtube, que incluye tanto entrevistas al escocés como a muchos de los artistas de historietas, editores y profesionales con los que trabajó. También puede encontrarse en español su libro Supergods. Héroes, mitos e historias del cómic. Por otra parte, en su libro Lovely Biscuits se desarrolla su faceta artística menos conocida, la de autor de cuentos cortos y obras de teatro, en las que se encuentran Red King Rising, que indaga en la relación entre Lewis Carroll y Alice Liddell, -obtuvo un Premio Fringe First, el Independent Theatre Award de 1989 y el Evening Standard Award de New Drama-, como también Depravity, sobre como Aleister Crowley enloqueció a su discípulo Victor Neuberg.

En 2012 fue nombrado Miembro del Imperio Británico (MBE), unos escalones menos del título de Caballero, por sus "servicios en literatura". Su padre, aquel activista anti nuclear había recibido el mismo título en 1998, por su "trabajo comunitario".

Quizá uno de sus últimos grandes trabajos con los grandes superhéroes fue su Multiverso, una serie limitada conocida como The New 52, que perduró hasta 2015, año en que fue nombrado jefe editor de legendaria revista de ciencia ficción y fantasía Heavy Metal. Luego de algunas colaboraciones en guiones para películas animadas y videojuegos, Morrison saca su obra Nameless (Sin nombre), su primer obra de terror, con referencias a la mitología maya, a la simbología del tarot o al hermetismo judío, como a Lovecraft, El Resplandor de Stephen King, Alicia en el País de las Maravillas, Crowley, Hellblazer, Horizonte Final de Paul W. Anderson y El Príncipe de las Tinieblas, de John Carpenter. O sea, una obra sin igual que pudo salir de su cabeza.

¿A quién podría ocurrírsele convertir a Papá Noel en un super héroe que con hacha mano aniquila monstruos? Sí, en Klaus (Boom! Studios), Morrison propone una historia iniciática de Santa, como ninguna otra hecha jamás. Pero si de historias con tintes navideños se trata, Happy! es también una pieza imperdible. Luego de miles de páginas, historias y guiones, a Morrison le llegó la hora de saltar a la televisión con Happy!, por SyFy, con Chris Meloni como un hitman que luego de una experiencia tiene la capacidad de hablar con un unicornio, que es a la vez el amigo imaginario de una nena a la que debe rescatar. "Es una serie extraña, sin género, que debimos adaptar. Está en la tradición de Qué bello es vivir y Canción de Navidad. Nunca se hizo nada como esto antes", sintetizó Morrison.

Mundos paralelos, religiones ocultas, metafísica y psicodelia. La obra de Grant Morrison recrea irrealidades que se estrellan dentro de una lógica rocambolesca, pero para él lo importante no es el medio, el género, si es en cómics, tv o teatro, sino las historias: "Para mí, no se trata de sentirse cómodo con nada. No me siento cómodo haciendo películas y libros, así que me gustaría sentirme incómodo haciendo novelas gráficas y cómics. Todo el propósito de la escritura es no sentirse feliz y demasiado seguro con el mundo. Quiero estar molesto y obtener una reacción para mí … así como de los fanáticos. Quiero resaltar los matices catárticos, la empatía y la naturaleza visceral de los humanos. Siempre he dicho que el mayor enemigo de la raza humana es la complacencia. Intento impresionarme para salir de esta complacencia cuando aparece. Lo hago a través de mis escritos y si otras personas vienen para el paseo, esa es mi misión como escritor: asombrarlos, a veces impresionarlos. Me gustaría señalar que la disciplina de una obra de teatro, novela gráfica o guión no me intriga porque no es la forma de arte lo que me atrapa … pero es la historia la que hace el truco. Muchos jóvenes creen que este es el futuro, pero estoy un poco en desacuerdo. El futuro es cualquier dispositivo que atraviesa la noche: prosa, poemas o una película. Pero no descartaría nada. Por muy poco convencional que parezca, no descartaría ni desalentaría nada. ¿Quién sabe? Quizás podría aparecer escribiendo más comics de lo que uno esperaría muy pronto".