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sábado, 30 de noviembre de 2019

Un paseo por Marbella en versión cómic


Una joven marbellera llamada Carmen y su abuelo Leocadio son los protagonistas de 'El misterio de la calle Viento', un cómic creado por la asociación Marbella Activa con el objetivo de fomentar la cultura y dar a conocer la historia de la ciudad entre los más jóvenes. Para ello, se repartirán ejemplares de este cómic por todos los centros educativos del municipio, tanto en versión castellana como en versión inglesa. «Queremos que este tipo de publicaciones sirvan para conocer la ciudad y profundizar en su historia, que es muy amplia», explica a SUR Javier Lima, que firma esta idea junto a David Bailón como guionista y Rodrigo Vázquez como dibujante.

La historia de Carmen se ha plasmado en 1.000 ejemplares, de los cuales 600 son en versión castellana y 400 en versión inglesa. Con Marbella como escenario, los lugares protagonistas de la obra son la céntrica calle Viento y el casco histórico. «Es una zona con un gran polo de atracción y de gran transformación en los últimos años, por eso centramos la historia en ella», señala Bailón.

La idea de este libro surgió hace unos años, y tras escribir un argumento inicial, el dibujante fue el encargado de dar rienda suelta a su creatividad para completar la historia a medida que avanzaba en el cómic. «Yo acostumbro a hacer cómics fantásticos, oscuros, y ha sido un experimento muy divertido poder realizar esta obra, que requería una línea más sencilla y generalista, para hacer más amable la historia. He disfrutado mucho», recuerda Vázquez.

La historia de este cómic comienza con la compra de una revista de colección en la Feria del Libro de Marbella, que tiene una antigua fotografía extraviada en su interior con un retrato de tres hombres y un curioso cuadro, que llevarán a Carmen y a su abuelo Leocadio a intentar descubrir qué esconde la misteriosa imagen. «La historia también incorpora leyendas de la ciudad, y tiene su punto fantástico, ya que cuenta con escenas de acción y misterio», subraya el dibujante.

El objetivo de esta historia es acercar a los jóvenes la cultura marbellí en un formato más «divertido y ameno», con carácter lúdico. Por ello, la asociación explicará el proyecto en una reunión con los directores de colegios e institutos que tendrá lugar en el Centro del Profesorado de Marbella, en la que también les entregarán un ejemplar en castellano y otro en inglés para incluirlas en sus bibliotecas y realizar trabajos sobre la obra. «En total serán unos 40 colegios e institutos», explica Lima.

Este proyecto se suma a los libros ya publicados por la asociación sobre Marbella y San Pedro, que algunos centros han incluido en su programación y han realizado actividades relacionadas en todos los niveles educativos. «Desde Marbella Activa queremos construir ciudadanía y vínculo, con proyectos realizados de forma transversal».

Aunque las obras están pensadas para que los más pequeños conozcan la historia de su ciudad, estos títulos también se venden en librerías, y han sido un gran reclamo para visitantes. «El libro 'Descubre Marbella y San Pedro' ha servido como guía para muchos turistas, porque en definitiva lo que buscamos poner en valor es la historia y la cultura de la ciudad para que todo el mundo pueda conocerla», subraya Lima.

La presentación de la obra se realizó el pasado jueves en el Hotel El Fuerte, y contó con la presencia de los tres promotores y la vicepresidenta de la Fundación Fuerte, Isabel Luque. Asimismo, al acto acudieron personas de todas las edades. «Me sorprendió que hubiera gente mayor comprando el cómic, estos proyectos son una buena manera de hacer llegar el cómic a personas que no conocen este mundo», apunta el dibujante del mismo.

viernes, 29 de noviembre de 2019

«Evita no se toca»: el cómic que indigna a los peronistas


En América Latina se vive sobre escombros de fantasmas. En una quimérica mansión de próceres populistas se encuentran el rictus de cera de Bolívar con la calavera de Atahualpa, el Ché con los nueve impactos de bala de una choza en Bolivia junto al cuerpo primero momificado y luego vejado, trasladado de un lado a otro, de Evita, «esa mujer». Imposible avanzar con tanto peso del pasado.

Los argentinos, que, como decía Julián Marías, «tienen dos problemas para cada solución» y «dicen discursos como franceses, pero votan como senegaleses», son un pueblo sentimentalmente secuestrado por la leyenda de Evita. Desde su muerte la han mantenido con respiración asistida, o lo que es lo mismo, a base de peronismo y después, y ahora de nuevo, kirschnerismo. Distintas formas de engañar a la melancolía. «Volveré y seré millones», escribió Castiñeira sobre Evita. El mito del regreso de la Jefa Espiritual de la Nación sigue latente. También las profecías celtas auguran la vuelta del Rey Arturo, que reposa, solo reposa, en Avalon. ¿Cómo se puede entonces ofender a una leyenda? ¿Con qué derecho se puede tocar a Evita?

Para la legión de peronistas de Argentina, sencillamente «Evita no se toca». Y así se lo ha hecho saber, a través de pintadas en las presentaciones y amenazas en sus redes, un grupo autodenominado Nueva Resistencia Peronista (los CDR del ramo) al ilustrador Miguel Repiso, Rep. El humorista ha lanzado, con motivo del centenario del nacimiento de Eva Duarte, un libro ilustrado que no es precisamente condescendiente con la primera dama. En «Evita, nacida para molestar», la representa como una mujer codiciosa, amante de sus visones tanto o más que de su pueblo, endiosada y mesiánica.

«Con Evita no se jode», insiste el grupo perionista en un vídeo contra el libro de Rep. Durante medio siglo la memoria de la primera dama ha sido blindada. «Si hubo algún acercamiento del dibujo humorístico a Eva, es desconocidísimo. Ni las sátiras de la época de su esplendor, ni después, se metieron con ella desde el humor», señala Pedro Saborido en el prólogo del libro, según destaca el diario «Clarín». El periódico recoge, además, una de las pintadas contra Rep en la presentación del pasado jueves en Buenos Aires por parte de sus detractores: «Mazorca para el zurdo Rep». La amenaza es extremadamente localista para el lector español, pero ya pueden ustedes imaginarse qué tipo de tortura quieren para el ilustrador, por dónde esperan, en resumidas cuentas, que viaje esa mazorca.

jueves, 28 de noviembre de 2019

Tintín, viajero impenitente


La bibliografía sobre Tintín está adquiriendo en España un auge insospechado para un cómic que en su momento ni siquiera se vendía en los quioscos sino que había que ir a librerías especializadas. Se publicó en 1930 la primera de las veinticuatro de las que consta la serie.  En nuestro país, la primera edición de Tintín data de 1952 y hasta bien entrados los ochenta la tintinmanía no se instituyó en los museos: no olvidemos que la primera exposición de Tintín en un museo español se produjo en 1984 en la Fundación Miró, una muestra ya mítica que tuvo lugar en Bruselas poco antes bajo el título de El museo imaginario de Tintín. Esta malrauxiana sentencia vino a consagrar a este personaje de cómic en los entornos de la alta cultura, en clara oposición a los héroes norteamericanos, desde Supermán y Capitán América a Batman, que se sentían muy a gusto para aquello para lo que habían sido creados, símbolos ardientes de la mass cult. Cosas de la “línea clara”, donde los juegos de luces y sombras han sido reemplazados por los colores planos.

Tintín ha sido estudiado desde todos los aspectos posibles, desde luego al que le corresponde en el mundo del grafismo, como producto excelso que es del mismo, pero también desde el político. Su creador, Hergé era un nada disimulado anticomunista e inclinado a los modos del conservadurismo belga más reaccionario. De ahí que los primeros álbumes de Tintín en la década de los treinta hayan sido calificados en esta nuestra época, de corrección política, como racistas y colonialistas y en algunos países algunos de ellos no se editen, sobre todo el titulado Tintín en el Congo. En cualquier caso, si estos álbumes poseen una característica que los hace clásicos es su sentido de la aventura y del conocimiento de nuevas tierras.  Prácticamente no hay lugar en la Tierra y fuera de ella, llega a pisar como si tal cosa la Luna, que el reportero no visitara. Prueba de la fascinación que produjo estas historietas desde sus comienzos es que fueron traducidas a sesenta idiomas en fecha temprana. Hasta tal punto llegó su popularidad que dentro del cómic europeo Tintín reinó con fuerza indiscutible a pesar de la creación en Bélgica de Spirou en 1938 y la llegada a Europa en aquellos años de Mickey en formato de revista, que se convirtieron en serios rivales, hasta que en la vecina Francia, en 1959, surgió un personaje que prácticamente le enterró, Astérix.

Ahora, la bibliografía sobre Tintín surge cargada de nostalgia por elementos que valoran la contextualización de toda una época. En España, aparte de los estudios tempranos de Luis Alberto de Cuenca, Ricardo Aguilera y Lorenzo Díaz, Juan Manuel Soldevilla,destacan los libros que Fernando Castillo dedicó al personaje y a su creador Hergé, en especial El siglo de Tintín.

Recientemente la editorial Fórcola ha editado Geografías y paisajes de Tintín, de Eduardo Martínez de Pisón (Valladolid, 1937), profesor en la Universidad Autónoma de Madrid, donde enseña Geografía. Martínez de Pisón, además de geógrafo, en esto comparte oficio con Julien Gracq,  es montañero y escritor y a él se deben títulos significativos como El largo hilo de seda; La Tierra de Jules Verne; el muy curioso, La montaña y el arte. Miradas desde la pintura, la música y la literatura y Viajes al centro de la Tierra. Notas literarias de Homero a Jules Verne. En este libro Martínez de Pisón mantiene la convicción de que el mundo tintinesco es un mundo imaginario sustentado en lo real, y ello hasta tal punto de que bien puede decirse que el mundo creado por Hergé es, a su vez, una suerte de “imago mundi” que se basa en una auténtica visión científica de los paisajes que describe. Tenemos, así, que por un lado, el del imaginario, los paises que visita Tintín pertenecen de lleno a los usos y costumbres que de los paisajes y paisanajes tenían los europeos de esa época, muy condicionados por los relatos de aventuras del siglo XIX. Por otro el real, el de la evidencia científica, llega a realizar en esos 24 tomos un atlas mundial, incluida la Luna, que hizo que los lectores imaginaran un satélite con casi la verosimilitud, lo de Mélies era otra cosa, que las filmaciones del Apolo 11.

El libro de Martínez de Pisón es exhaustivo, y después de leerlo parece que uno comprende mejor el universo tintiniano, lo que es prueba segura de su calidad, de su excelencia. De esa manera el lector viaja en estas páginas por la Tierra al modo de un documental doblemente fascinante por lo que tiene de sustento en lo literario. Las páginas finales son necesarias y demuestran que a Martínez de Pisón le asiste el genio del buen profesor al realizar unos diagramas que nos recuerdan una especie de  tablas de Mendeleiev tintinescas. En ellos se describen los países presentes en los álbumes y se da cuenta de las flora y fauna, si hacemos abstracción de la Castafiore, el capitán Haddock, Fernández y Fernández e incluso de ese humano con forma perruna llamado Milou...

miércoles, 27 de noviembre de 2019

ABC:Una buena estación para los cómics


La temporada de cómic viene cargada de dramatismo, ya sean vidas tristes, la crónica de un grave accidente, el drama de la guerra y los refugiados o una enigmática tragedia cósmico-evolutiva.

«Rusty Brown». Chris Ware. Reservoir Books. Barcelona. 360 páginas. 34,90 euros. Apabullante. No hay mejor manera de describir a Chris Ware. Cada vez que publica un nuevo cómic, autores, lectores y críticos respiramos hondo y nos preparamos para afrontar algo genial, monumental, complejo y durísimo para el ánimo. Todo esto se confirma con «Rusty Brown», que une tres historias interconectadas que Ware había publicado en los últimos 16 años (aunque ninguna había aparecido hasta ahora en España) con una cuarta inédita.

Se confirma que Ware retrata como nadie vidas pequeñas, patéticas, llenas de una profunda insatisfacción que amarga a sus protagonistas: Rusty, su padre, su amigo Chalky, Jason Lint –el matón del colegio–, la profesora Joanne Cole... Ware los disecciona a todos, nos deja ver sus pensamientos, sus miserias, sus obsesiones. Pero también se confirma que, con los años, Ware se va «ablandando»; si en su anterior trabajo, « Fabricar historias», ya concedía un margen a una pequeña felicidad, un resquicio de esperanza para los personajes, aquí la historia inédita (la de la profesora) es la que tiene una protagonista más agradable, más buena. Cuando empatizamos con ella no lo hacemos a nuestro pesar. La tristeza sigue ahí, pero la sensación de constante vergüenza ajena se va desvaneciendo.

Quizá por ello, esta última historia es también en la que Ware experimenta menos formalmente. Eso sí, los diseños de página siguen estando planeados al milímetro, de forma casi arquitectónica, marcando el tiempo y con una inmensa atención al detalle. Pero no recurre a la narración en paralelo como en la historia de Rusty y Chalky, ni reduce las viñetas hasta el punto de la claustrofóbica «William Brown», ni se apoya en juegos gráficos (esquemas, cambios de orientación de las páginas, diferentes tipografías...) como hace en la dedicada a Jordan Lint. De hecho «Joanne Cole» puede ser lo más «sencillo» (y haría falta poner esa palabra entre muchas más comillas) que ha hecho Ware en muchos años.

Pero aún simplificando así, Chris Ware sigue siendo –volvamos al principio– absolutamente apabullante. Si es el mejor autor de cómics del mundo es una cuestión de gustos, pero sin duda es el más exigente, el más complejo. Sus obras se quedan en la mente del lector durante mucho, mucho tiempo.

«En otro lugar, un poco más tarde». David Sánchez. Astiberri. Bilbao. 84 páginas. 16 euros.David Sánchez le debe mucho a Daniel Clowes en lo que se refiere a su estilo de dibujo: limpio, sumamente preciso, de colores casi planos, perfectamente planificado. Pero el rumbo que han tomado sus historias es otra cuestión. Sánchez lleva desde el principio de su carrera embarcado en un viaje muy personal que le lleva a lugares cada vez más extraños. Los seres inhumanos que aparecían en sus primeras historias de conspiraciones y siniestros experimentos ya se han independizado, se han establecido por su cuenta. En su anterior cómic, « Un millón de años», ya se liberaban del tiempo presente. Ahora, «En otro lugar, un poco más tarde», se liberan de nuestro planeta y de nuestro lenguaje, poniéndonos cara a cara con un universo casi místico, en el que nosotros nos sentimos los intrusos, los alienígenas, los otros.

Quizá por ello, esta última historia es también en la que Ware experimenta menos formalmente. Eso sí, los diseños de página siguen estando planeados al milímetro, de forma casi arquitectónica, marcando el tiempo y con una inmensa atención al detalle. Pero no recurre a la narración en paralelo como en la historia de Rusty y Chalky, ni reduce las viñetas hasta el punto de la claustrofóbica «William Brown», ni se apoya en juegos gráficos (esquemas, cambios de orientación de las páginas, diferentes tipografías...) como hace en la dedicada a Jordan Lint. De hecho «Joanne Cole» puede ser lo más «sencillo» (y haría falta poner esa palabra entre muchas más comillas) que ha hecho Ware en muchos años.

Pero aún simplificando así, Chris Ware sigue siendo –volvamos al principio– absolutamente apabullante. Si es el mejor autor de cómics del mundo es una cuestión de gustos, pero sin duda es el más exigente, el más complejo. Sus obras se quedan en la mente del lector durante mucho, mucho tiempo.

«En otro lugar, un poco más tarde». David Sánchez. Astiberri. Bilbao. 84 páginas. 16 euros.David Sánchez le debe mucho a Daniel Clowes en lo que se refiere a su estilo de dibujo: limpio, sumamente preciso, de colores casi planos, perfectamente planificado. Pero el rumbo que han tomado sus historias es otra cuestión. Sánchez lleva desde el principio de su carrera embarcado en un viaje muy personal que le lleva a lugares cada vez más extraños. Los seres inhumanos que aparecían en sus primeras historias de conspiraciones y siniestros experimentos ya se han independizado, se han establecido por su cuenta. En su anterior cómic, « Un millón de años», ya se liberaban del tiempo presente. Ahora, «En otro lugar, un poco más tarde», se liberan de nuestro planeta y de nuestro lenguaje, poniéndonos cara a cara con un universo casi místico, en el que nosotros nos sentimos los intrusos, los alienígenas, los otros.

«El día 3». M. Á. Giner Bou / C. Durán / L. Ballester. Astiberri. Bilbao. 216 páginas. 18 euros. Astiberri reedita la obra que acaba de ganar el Premio Nacional del Cómic. El día 3 se refiere al 3 de julio de 2006, fecha en la que un tren del metro de Valencia descarriló matando a 43 personas. Miguel Ángel Giner Bou y Cristina Durán (quienes ya tenían experiencia con los reportajes en cómic, habiendo usado ese formato para contar su experiencia con la parálisis cerebral de su hija Laia) adaptan un libro de investigación de Laura Ballester que huye del morbo del desastre para centrarse en las víctimas y sus familias y en su lucha contra un olvido personificado por las autoridades, más preocupadas por la imagen de la ciudad que por su sufrimiento.

martes, 26 de noviembre de 2019

"Ligero de equipaje", un acercamiento "oportuno" a Machado a través del cómic


Tras abordar la vida de García Lorca en un formato absolutamente novedoso para él, el cómic, el historiador Ian Gibson vuelve de la mano del dibujante Quique Palomo con "Ligero de equipaje. Vida de Antonio Machado", un recorrido por la vida de este poeta e intelectual del que es "oportuno" hablar en estos días.

Y lo es, cuenta Gibson a Efe, porque es el que simboliza el "exilio", porque siempre abogó por el diálogo y el pacto, y porque creyó en la educación como herramienta para "ayudar a los jóvenes a pensar y a dudar, incluso de la duda".

"La gente dice que a ver si traemos a Machado (está enterrado en Collioure, Francia) pero no lo podemos traer porque es el símbolo del exilio", expresa acerca de este autor de la generación del 98 que, cómo relata este cómic autobiográfico (editorial Bruño), tras esa apariencia de hombre serio se escondía un espíritu pasional y apasionado tanto en su faceta política y social como en la sentimental.

"Machado es diálogo -continúa- y ahora hay mucho ruido, todo el mundo habla y la gente no escucha. Para Machado la conversación sirve para entender, apelar al diálogo. Quiere que la gente pacte".

Un poeta republicano de cuna, como así lo dejan claro Gibson y Palomo en el arranque de esta obra de una compleja y necesaria arquitectura viñetística en la que los poemas y diálogos bailan al son de unas ilustraciones que nos trasladan en el arranque a ese patio del palacio sevillano de Dueñas donde nació y se crió, y a su posterior etapa como estudiante en la Institución Libre de Enseñanza junto al que fuera su mejor aliado, su hermano Manuel.

Infancia y juventud, dos etapas que marcan y forjan el carácter de Machado: "hemos querido dar énfasis a la infancia sevillana y a la influencia de la poesía de Verlain, del simbolismo francés, que es muy importante en su vida, por eso siempre vuelve en su poesía a la fuente del Palacio de las Dueñas".

Y de ahí, tras empaparse de una fina lluvia machadiana, el lector irá viajando junto al poeta andaluz hasta Soria, su primer destino como profesor de Francés y tabla de salvación económica.

Como describe este libro -que sigue la estela de la biografía con el mismo nombre escrita por Gibson- es allí donde encuentra a Leonor, que supuso para él el "descubrimiento de la compañera perdida". "Fue un niño que se sentía abandonado, su madre recuerda cómo nunca le vio reír", recuerda el también biógrafo de García Lorca.

"La pérdida de Leonor es atroz y Machado piensa que no podrá ir a por otra mujer, pero llega Pilar de Valderrama, a la que está toda la vida esperando", expresa Gibson acerca de otro de los puntos de inflexión en la vida y la poesía de Machado, la aparición de la que todos conoceremos como Guiomar.

Una mujer que protagonizó su último pensamiento antes de morir exiliado en Francia junto a su madre, un lugar donde "los trataron bien", resalta Gibson.

"Era un tipo complejo desesperado por una mujer", concluye Palomo.

París, donde destaca su amistad con Rubén Dario, Segovia, Baeza, Madrid, Valencia hasta llegar a Collioure llenan también las páginas de esta obra fundamental para conocer a este poeta, sobre todo para acercarla a los "más jóvenes", como sugieren ambos autores.

Una vida que Palomo ha dibujado en amarillo, blanco y negro no cómo una idea original, reconoce, sino algo "sugerido" por la editorial para hacer un homenaje a las largas extensiones de cereales de Castilla y León, esas tierras que dieron lugar a algunos de sus mejores poemas.

Y así transcurre "Ligero de equipaje", un cómic con un acertado título igual que transcurrió la vida de este poeta que siempre cambió de ciudad en soledad, buscando mejorar lo que dejaba atrás.

lunes, 25 de noviembre de 2019

Se vende el primer cómic de Marvel por más de un millón de dólares


Hoy en día Marvel es una de las compañías de entretenimiento más grandes en influyentes del mundo. Sus numerosas series de cómics abarcan gran parte del mercado y sus películas mueven miles de millones. Además de esto hay videojuegos, todo tipo de merchandising, producciones de animación... Aunque eso sí, en sus orígenes Marvel Comics era una marca mucho más pequeña y humilde.

El primer número de Marvel Comics se publicó en 1939 bajo la editorial Timely Comics, con el nombre Marvel Comics nº1 y protagonizado por la primera Antorcha Humana. También introdujo al público a Namor, el Ka-Zar original y a unos cuantos personajes que ganarían cada vez más popularidad y que haría que con el tiempo la editorial Timely cambiase su nombre a Marvel.

Este primer número, si nos fiamos de su portada, valía apenas diez centavos en aquella época. Pues bien, recientemente se ha subastado una copia de esta tirada en la casa de subastas Heritage Auctions y el primer cómic de Marvel se terminó vendiendo por la friolera de 1.260.000 dólares. El comprador y ahora propietario del cómic ha querido permanecer en el anonimato.

Ed Jaster, el vicepresidente de Heritage Auctions, ha querido remarcar la importancia histórica de este artículo. "Sin lugar a duda, este es el abuelo de todos los cómics de Marvel. Sin él no tendríamos los personajes e historias que hoy disfrutamos en los cómics y las películas", declaraba Jaster. La venta del primer número de Marvel ha roto récords y hecho historia, aunque el título de cómic más caro de la historia lo sigue ostentando el Action Comics nº1,el cual marca la primera aparición de Superman y se vendió por 3.200.000 millones de dólares en 2014

sábado, 23 de noviembre de 2019

La marca del genio


El riesgo es algo inherente a la carrera de un autor que quiera dejar huella. Algunos se conforman con poner el piloto automático y vivir de las rentas, pero no era el caso de André Franquin, artista inquieto e insatisfecho a más no poder, cuya brutal evolución gráfica hemos podido disfrutar en estos volúmenes que componen toda su trayectoria frente a las peripecias del botones de rojo.

Pues bien, en la etapa de los años 1956 a 1958, el autor francobelga, totalmente asentado en la colección, y con el éxito ya conseguido, quiso probar algo inaudito hasta el momento. Y fue dejar a los protagonistas habituales, Spirou y Fantasio, en un segundo plano. De hecho, se convierten en meros espectadores, ya que hay dos figuras que brillan en este primer álbum recopilado en el tomo, titulado El nido de los Marsupilamis, en los que la avezada reportera Seccotine, con la naturalidad que la ha caracterizado hasta entonces, hace algo que no se le ha pasado por la imaginación por un solo momento a Fantasio, que siempre la ha visto como una competidora.

Durante su estancia en Palombia, la muchacha se ha dedicado a filmar, en su jungla, la vida y costumbres, muy curiosas, de los marsupilamis. Sus ritos de apareamiento, los múltiples enemigos a los que se enfrenta y, sobre todo, cómo se forma una familia.

Pues con todo este material, Seccotine ha montado un documental, que será el protagonista de esta primera historia. En ella no habrá aventura (sino la inherente a la vida animal), ni villanos con retorcidos planes (tan solo un jaguar bastante apaleado y las peligrosas pirañas). Y, sin embargo, aunque no hay nada de lo anteriormente nombrado, Franquin logra crear un relato único hasta ese momento, que podría haber funcionado sin palabras, aunque cuenta con el relato de la reportera. Una pequeña gran joya.

Y, curiosamente, en la siguiente historia, El viajero del Mesozoico, ocurre algo parecido, ya que tampoco aparece ningún maloso dispuesto a poner en mil aprietos a los protagonistas, aunque esta vez sí que las van a pasar canutas. Me explico, el Conde de Champignac, al que vamos a conocer mejor en este relato, ha viajado a las gélidas tierras polares, teniendo la fortuna de encontrarse con algo único, ¡Un huevo de dinosaurio!

Rápidamente, con no poca dificultad es trasladado a la tranquila villa de Champignac, donde va a ser estudiado por los microscopios de varios colegas del científico, hasta que las ganas de juego de alguien (¿no adivináis quién?) va a adelantar el nacimiento del prehistórico ser, que por culpa de, ejem, otro descuido, crecerá como un gigante en pocos días, convirtiéndose en la particular 'Godzilla' del lugar, pero versión medio adormilada.

Será extremadamente divertido ver cómo Spirou y Cía consiguen volver a atrapar al animal, cosas nada fácil.

El volumen se completa con varias historias de menor longitud a las que estamos acostumbrados, pero repletas del genio de su creador, Franquin: Espectaculares automóviles, la mala suerte que acompaña a Fantasio en un día de playa y, finalmente, un grupo de torpísimos mafiosos que pretenden conseguir dinero mediante el secuestro de un bebé y, obviamente, se van a cruzar con los heroicos protagonistas.

Todo eso, unido a unos textos introductorios que nos trasladan a aquellos lejanos años, la producción editorial, junto a cantidad de páginas inéditas, etc… hacen de esta colección una joya que debe destacar en nuestras bibliotecas de Spiroufilos.

¡Ah, me olvidaba! Y a la aparición 'estelar' de un nuevo, y muy conocido personaje creado por el autor…

viernes, 22 de noviembre de 2019

ABC:Sole Otero: «El cómic se extiende como idea más allá del soporte»


Rocío, una joven de diecinueve años, pierde a su abuela Vilma y, tras el entierro, se muda a la casa que ésta le deja. Mientras repasa la vida de Vilma, Rocío descubre que muchas de las historias de su familia están firmadas por la tragedia. No sabe muy bien qué hacer con su vida, pero es consciente de que el camino que sus padres le proponen no la satisface. Tras repasar detalladamente las razones que llevaron a su abuela a volverse una mujer aislada y resentida, descubre qué debe hacer para que la historia no se repita.

Esta es la historia que cuenta la ilustradora Sole Otero (Buenos Aires, 1985) titulada Naftalina y que ha sido galardonada con el Premio Fnac-Salamandra Graphic dotado con 10.000 euros. Bajo el trasfondo histórico y dramático del año 2001 en el que Argentina estaba sumida en su mayor crisis económica y social; el jurado del Premio ha calificado el proyecto como una «historia que se proyecta sobre un entorno urbano que se eleva como protagonista, todo ello apoyado en un brillante planteamiento gráfico donde el cromatismo se convierte en herramienta fundamental».

Sole Otero tiene ya una dilatada carrera como ilustradora infantil, y autora, ya que ha trabajado para editoriales de todo el mundo desde el año 2006. Como historietista, comenzó publicando webcomics, hasta que, en 2015, se editó en España su primera obra, «La pelusa de los días». Naftalina será publicada por Salamandra Graphic en noviembre de 2020.

Acaba de recibir el Premio Internacional de Novela Gráfica Fnac-Salamandra Graphic por el proyecto «Naftalina» ¿Qué supone este galardón para su carrera y sobre todo a nivel personal?

Lo siento como una señal de que estoy moviéndome en la dirección correcta y que tengo que dejar de dudar y seguir avanzando. No puedo dejar de trabajar en mis historietas, lo siento como algo vital para mí, pero a veces me planteo si lo que hago sirve, interesa, y creo que este premio me está ayudando mucho a descubrir que sí.

El jurado le concedió el premio por «la calidad de una propuesta que construye un retrato de la realidad argentina desde la memoria personal y familiar». ¿Por qué eligió contar esta historia? ¿Cómo surgió la idea?

Todos los libros para adultos en los que trabajé hasta ahora surgieron desde cuestionamientos que me planteo en relación a los vínculos. Especialmente a los vínculos afectivos. Cómo se constituyen, cómo se desarrollan, de qué manera cambian, por qué se rompen. En mis libros anteriores trabajé más que nada sobre las relaciones de pareja pero con «Naftalina» quise complejizar la propuesta y trabajar con las estructuras que se generan dentro de una familia, los hábitos que se repiten, las costumbres que se cambian pero se llevan al extremo opuesto, etc. Es una exploración parecida a la de las constelaciones familiares. Incluye prácticamente cinco generaciones y si bien el libro se centra en dos personajes, todos forman parte de la historia.

¿Fue difícil conseguir la originalidad? ¿Cuánto tiempo le llevó escribir y dibujar esta obra?

Vivo encontrando ideas parecidas, estilos parecidos, formas de contar parecidas en muchas cosas que veo. Me inspiro de todo lo que puedo. En todo caso creo que lo único que puede ser original es la manera en la que selecciono cuales de esas cosas que me inspiran pasan a formar parte de mi trabajo y cómo. El libro es una idea que tengo anotada y a medio desarrollar desde el año 2015. La dejé un tiempo de lado cuando me puse a trabajar en mi libro anterior «Intensa», porque sentía que todavía habían algunas situaciones que tenía que acomodar, procesar. Empecé formalmente a trabajarlo a mediados del 2018. Dibujé las primeras páginas tres veces hasta que di con el estilo gráfico que más me gustaba. Y llevo tres meses trabajando en esta última versión. El libro todavía no está terminado pero lo estará para fines de abril

¿Qué ha buscado transmitir al lector al contar dicha historia, y qué es lo más importante para generar su interés?

Creo que lo que más me interesa plantear en el libro es algo que trato de defender constantemente, y es la idea de que lo que le funciona y le hace bien o mal a una persona no necesariamente tiene el mismo efecto en otra. Todos somos parecidos, pero todos somos diferentes, y siento que en esta era de fanatismos y redes sociales que permiten la posibilidad de dar voz a todos los discursos hay una idea muy fuerte de que existe la manera «correcta» de ser, y se busca imponerla, siempre desde la perspectiva de quién emite el dictamen. Yo no creo eso.

¿Es más importante la idea que se cuenta o el dibujo con el que se acompaña el relato?

La idea siempre es más importante para mí. Es el corazón del proyecto. Todo lo demás se desarrolla a partir y en función de la idea. Intento que el dibujo sea lo más atractivo posible. Trabajé mucho en perfeccionar las cosas que no me salían bien, pero siempre lo veo como algo funcional a la historia.

Háblenos de usted. ¿Cuándo y cómo surge su interés por el dibujo y el cómic?

A mis quince años por una situación muy casual, redescubrí que tenía un poco de talento para dibujar y decidí ponerme a estudiar historieta, mientras me acercaba a la lectura del manga. Anteriormente, en mi infancia, dibujaba y sobre todo leía mucho. Pero a los quince años me reconecté con ambas cosas y nunca más pude parar.

¿Cómo han sido sus inicios en el mundo de la ilustración?

Mis inicios fueron muy graduales. Todavía me acuerdo la alegría que tuve cuando recibí mi primer encargo. En ese momento pensé que tenía mucha suerte y que el editor se debería haber confundido. Pero poco a poco los encargos se fueron repitiendo y se volvió mi trabajo. Las historietas siempre las mantuve de forma paralela, primero en fanzines y luego las publicaba en blogs. Me tomó diez años publicar mi trabajo en papel.

Defina el cómic

Es una secuencia de imágenes y texto. Pero hay tantas maneras de que el cómic se aleje de esta definición que no creo que sea correcta. De todas formas no me interesa qué etiqueta vaya a tener, me interesa poder contar la historia que quiero.

¿Qué no soporta ver en un cómic?

Me gustan todos los tipos de cómics. Desde los más mainstream, americanos, al ritmo rápido del manga, a los cómics más artísticos e independientes. Quizás solo puedo quejarme cuando encuentro errores de narrativa graves, como poner los globos en el orden equivocado. Y por supuesto hay cómics que no me gustan pero siempre son por razones muy personales y diferentes entre sí.

¿Y en una ilustración?

Tampoco hay algún tipo de ilustración que no me guste. Quizás puedo ver errores técnicos, como falta de contraste entre los colores, pero no creo que haya algo «mal».

¿Cómo definiría la figura y qué requisitos considera necesarios para ser un buen ilustrador?

Creo que para ser un buen ilustrador hace falta balancear lo mejor posible el esfuerzo y la dedicación, tener un poco de autocrítica y un poco de autoindulgencia (no es bueno irse para ninguno de los dos extremos) suerte y quizás talento.

Y usted ¿cómo se define? ¿Cuál diría que es su mayor habilidad y cómo la ha ido perfeccionando?

Creo que mi mejor manera de definirme es como alguien cambiante. Puedo compenetrarme por completo en algo pero cuando lo termino quiero cambiar de tema, de técnica, de forma. Mis inquietudes a nivel ideas son parecidas, les encuentro un hilo conductor pero siempre avanzan. Me gusta sentir que no estoy atada a nada.

¿Tiene ilustradores de referencia que puedan llegar a inspirarle? ¿Quiénes son?

Claro que sí. De los que recuerdo ahora y quizás son los más presentes en este momento: Charlotte Ager, Peihsiu Chen, Molley May, Abbey Lossing, Lea Murawiec, JooHee Yoon, Catalina Cartagena, Eleanor Davis, Powerpaola, María Luque, etc.

Tiene un estilo de gran expresión colorida. ¿Cómo llegó a el? ¿Por qué esa utilización del color en su obra?

El color es algo que vengo estudiando hace años, al punto que tengo un seminario de color en el foro de Domestika.org y estoy armando un segundo seminario para complementarlo. Descubrí el valor del color entre mis clases de diseño textil en la universidad, un seminario que hice con la ilustradora Rebeca Luciani y mi aproximación al color como elemento narrativo en el cine. Desde mi primer libro quise que forme parte del lenguaje comunicacional, y si bien en cada proyecto intento cambiar la manera en la que lo abordo, siempre forma parte de la propuesta.

¿Cómo afronta el papel en blanco? ¿Cuáles son las estrategias creativas que adopta cuando trabaja?

Tengo tantas ideas por anticipado, y voy con tanta antelación pensando en cómo desarrollarlas, que mi encuentro con el papel en blanco suele ser muy rápido y poco escabroso. La dificultad para mí siempre se encuentra en la ansiedad que me da cargar con tantas ideas, pero a la vez si trabajara solo un proyecto al mismo tiempo me agobiaría demasiado. Necesito diversificarme. Ahora, además de este libro tengo otras tres historietas en diferentes instancias del proceso entre manos. Quizás no las pueda avanzar durante meses pero me ayudan a aliviar la presión de trabajar solo sobre una historia.

¿Qué herramientas de trabajo utiliza para componer sus ilustraciones? ¿Prefiere, técnicas tradicionales o digitales?

Pasé muchos años trabajando digitalmente hasta que cansada de la computadora me mudé al papel. Con este proyecto me volví a acercar a la técnica digital después de estar alejada durante años. Mis libros anteriores, y todo mi último trabajo de ilustración infantil los desarrollé con lápiz y acrílicos, o con marcadores. De hecho las dos primeras versiones de este libro fueron hechas con técnicas tradicionales pero este año conseguí una tablet, pensando en usarla para otras cosas, y con un poco de timidez decidí probar hacer las páginas en digital y me convenció la idea automáticamente.

¿Qué es lo que más le cuesta dibujar?

No sabría decir si me cuestan pero para dibujar fondos uso muchas referencias porque sino tiendo a simplificarlos demasiado pero me encanta dibujarlos. Ahora mismo me he propuesto hacer imágenes de naves espaciales para el desafío Inktober, intentando forzarme a dibujar algo que nunca hice antes.

¿Por qué la narrativa visual del cómic es atractiva para usted?

Creo que es algo que me nace natural, porque siempre leí historietas, porque tengo una imaginación muy visual cuando leo o escribo, porque siempre me interesó la narrativa del cine, pero en las historietas las puedo manejar a mi antojo sin necesidad de tener un equipo y un presupuesto detrás de mí, y sobre todo, porque amo los recursos propios de la historieta.

¿En una sociedad como la actual en que todo es imagen, debería estar más reconocida la labor de los ilustradores por parte de esta? ¿Qué papel juega la ilustración en la cultura visual actual?

Sin duda. Creo que el «ciudadano de a pie» no suele tener en cuenta que para realizar una ilustración hay una persona detrás que trabajó muchísimo para lograrla, no solo el tiempo que lleva hacer la ilustración en si, sino el que le habrá tomado para desarrollar su técnica y su forma de trabajo. Es algo que mucha gente no considera a la hora de ofrecer trabajo a ilustradores, compartir sus imágenes o utilizarlas para lo que sea. Y las imágenes están por todas partes.

¿Cree  que sin libro en papel habría cómics? ¿Desaparecerá en un futuro el papel?


Sí. El cómic se extiende como idea más allá del soporte y muchos hemos hecho cómics para internet durante años. Si bien creo que la existencia de las revistas es un poco más endeble, los libros no van a desaparecer. El libro como objeto es algo hermoso y cuándo tiene el valor gráfico de una historieta más aún.

¿Qué opinión tiene del cómic en España?

Entiendo que hay más mercado y más publicaciones que en Argentina, por lo que, para mí es un lugar con mayores posibilidades, pero no tengo una opinión formada mucho más allá de eso.

¿Qué meta le gustaría alcanzar en el mundo del cómic en los próximos años?

Creo que estoy muy satisfecha con lo que conseguí hasta ahora, pero si me pongo a fantasear lo que más me interesa es sortear las barreras idiomáticas. Me gustaría que me puedan leer más allá de los países de habla hispana. Y también me gustaría mucho lograr un proyecto que tengo hace mucho entre manos; una serie de historietas para chicos.

jueves, 21 de noviembre de 2019

Muere Purita Campos, histórica de Bruguera y creadora de 'Esther y su mundo'


Cuando en los años 50 entró en Bruguera era una jovencita entre hombres. Le decían: “¡Qué bien lo haces para ser mujer!”. Ella lo odiaba pero no se atrevía a decirles nada. “El machismo siempre me ha molestado”, contaba hace cinco años a este diario Purita Campos, creadora de la serie ‘Esther y su mundo’, protagonizada por aquella adolescente pecosa y tímida, enamorada del futbolero Juanito, que con sus aventuras aportó aire fresco a varias generaciones en la España tardofranquista y pacata de la época desde las viñetas de tebeos de Bruguera como ‘Lily’, donde empezó a publicarla en 1974. Ilustradora y dibujante, ganadora de la Medalla al Mérito de las Bellas Artes 2009 y del Gran Premio del Salón del Cómic de Barcelona 2013, Purita Campos murió este martes a los 82 años, según ha confirmado el colectivo Autoras de Cómic, que en los últimos años ha venido reivindicando su trabajo.     

«Nunca dejaré de trabajar, tengo lumbago pero sigo trabajando, me da vida. Si te quedas ante la tele en el sofá... no... mal asunto», afirmaba la autora, que por su trabajo se convirtió en una de las primeras mujeres ilustradoras y dibujantes de cómic que despuntaron en un mundo en el que durante décadas la fama se la llevaron sus colegas masculinos. En los últimos años, además de dar clases de dibujo y pintura y celebrar que Ediciones B reeditara en el 2014 la colección completa original de Esther, había seguido trabajando en la serie ‘Nuevas aventuras de Esther’ (en el 2006, con la protagonista ya treintañera y una tirada de 200.000 ejemplares en la desaparecida Glénat), junto a Carlos Portela, con quien también publicó una novela (en Espasa) con una Esther de 40 años, enfermera, divorciada y madre de una adolescente. "Esther es como una hija, forma parte de mí, estuve casi 20 años con ella. De jovencita yo era tan tímida como ella, me sentía identificada. Hoy sigo siendo tímida", confesaba.


De dibujar diseños de moda a Bruguera


Hija de modista, a Purita Campos le gustaba evocar cómo ayudaba a su madre de niña dibujando figurines de moda. Estudió en la escuela de Artes y Oficios de la Lonja de Barcelona y siguió con aquellos dibujos de diseños para una empresa en la que, contaba, no le pagaban porque decían que así aprendía. También estudió Bellas Artes y un día conoció por su hermano a uno de los grandes de Bruguera, Manolo Vázquez, el pícaro, moroso y polémico pero genial creador de Las Hermanas Gilda, que le animó a llevar sus dibujos a la editorial, que él mismo la recibiría. Le hizo caso y allí, Víctor Mora le soltó: "¡Pero si nunca le vemos por aquí!". Pero al padre de El Capitán Trueno no se le escapó el talento de aquella joven y le dijo que empezaba a trabajar al día siguiente. Eran los años 50 y se prodigó en revistas para chicas como ‘Dalia’ (1959), ‘Sissi’ (1961), ‘Blanca’ (1961) o ‘Celia’ (1963), también en ‘Can Can’ (1961), con históricos como Peñarroya, Cifré, Conti y Escobar. Además de Esther, creó los personajes de Jana y Gina, este junto con su marido, el también dibujante Paco Ortega.

A demanda de la agencia Creaciones Editoriales, Bruguera pidió a los dibujantes muestras para captar el mercado inglés y, aunque ella dijo al director que no estaba preparada, este insistió y la eligieron. Y ahí nació, en 1971, en Inglaterra y con guion de Phillip Douglas, la serie ‘Patty's World’, que en España llegaría tres años más tarde rebautizada como ‘Esther y su mundo’, que llegaría a vender 400.000 ejemplares semanales.  
Claves del éxito

Como ella misma afirmaba, la clave del éxito de la serie radicaba en que aquellas aventuras enseñaban a la juventud española “una Inglaterra donde las chicas salían de noche e iban a fiestas, chicos y chicas juntos, algo que aquí era impensable. Esa libertad enganchaba”. También, en la variedad de sus historias, en las que había misterio y problemas familiares. Eran jóvenes que vestían minifaldas imposibles y modelitos de originales diseños, fruto del gusto por la moda de Purita Campos, que para los chicos se inspiraba en los “viriles y guapos” que hacía su admirado Hugo Pratt.

La serie, aunque siempre mantuvo la etiqueta de tebeos para chicas, también gustaba a chicos. Muchos le confesaban que la leían en el baño para que no les vieran sus amigos. Nunca imaginó el éxito de aquel mundo de Esther y menos en sus inicios, cuando nunca pensó que acabaría dibujando cómic.

miércoles, 20 de noviembre de 2019

El País:El cómic que resuelve el misterio original de Corto Maltés

La primera vez que los lectores se toparon con Corto Maltés, el antihéroe con el que Hugo Pratt homenajeó a la novela de aventuras clásica, se encontraba en una situación manifiestamente mejorable: estaba a la deriva en la inmensidad del Pacífico, atado de pies y manos a unos troncos y sus perspectivas de supervivencia eran casi nulas, hasta que fue rescatado por su amigo Rasputín. Aquello ocurrió en 1967, cuando Pratt publicó el primer volumen de Corto, La balada del mar salado. Desde entonces el marino se convirtió en un icono y en uno de los personajes más conocidos de la historia del cómic, pero aquel primer misterio –¿cómo demonios había acabado metido en ese lío?– nunca llegó a resolverse. Hasta ahora. El día de Tarowean (Norma Editorial), el tercer volumen de la serie en la que los españoles Juan Díaz Canales y Rubén Pellejero resucitan al personaje de Pratt, explica a los lectores que ocurrió.

Díaz Canales, guionista, y Pellejero, dibujante, recibieron el encargo de retomar al personaje de Hugo Pratt (Rímini, Italia, 1927-Pully, Suiza, 1995), pero no donde el autor veneciano lo había dejado, sino que tuvieron la libertad para construir una nueva saga. Los tebeos son fieles al espíritu de los clásicos, de tal manera que los fans tradicionales de Corto se han sentido identificados, pero a la vez se trata de historias originales y rompedoras en muchos aspectos, que han permitido atraer a nuevos lectores. En el primer volumen, Bajo el sol de medianoche (2015), Corto recorrió los espacios helados del gran norte norteamericano y en el segundo, Equatoria (2017), viajaba desde Venecia a África, un continente asaltado por el colonialismo y el tráfico de esclavos. En este tercero, se remonta a sus orígenes, al principio de todo.

“Fue una idea de Rubén”, explica Díaz Canales (Madrid, 1972), premio Nacional de Cómic junto a Juanjo Guarnido por la serie Blacksad. “Me preguntó si no había tenido siempre curiosidad de saber cómo Corto aparece en mitad del Océano, con una imagen a medio camino entre un pirata y un profeta. Me pareció buena idea porque también me había hecho la misma pregunta. Estoy seguro de que la mayor parte de los aficionados a Corto Maltés nos la habíamos hecho”. Rubén Pellejero (Badalona, 1952), un veterano del cómic que ha trabajado mucho en Francia y que fue el creador junto al argentino Jorge Zentner de Dieter Lumpen, un antihéroe canalla, se pronuncia en el mismo sentido: “Era una inquietud primaria. Existe toda una época de Corto Maltés sobre la que no sabemos nada, un periodo muy largo en el que suponemos que piratea, que desemboca en ese momento, cuando en La balada… aparece atado a uno troncos en mitad del Pacífico”.

Como llevan haciendo desde que recibieron el encargo de volver a dar vida a Corto Maltés, Díaz Canales y Pellejero comenzaron a trabajar esa idea durante las largas giras por Francia y Bélgica a las que les obliga cada nuevo tebeo. Es el momento en el que pasan más tiempo juntos y pueden profundizar en la estructura de una nueva aventura. La saga renovada de Corto Maltés fue un proyecto internacional impulsado por los propietarios de los derechos, y cada lanzamiento es un acontecimiento mediático en el mundo francófono, que les obliga a viajar intensamente y, por lo tanto, a planear un nuevo álbum. De hecho, están ahora mismo comenzando a imaginar el cuarto.

El impacto de la serie ha sido enorme y creciente: ha logrado llegar a una nueva generación de lectores que conocían a Corto mucho más por los pósters y las camisetas que por las páginas de los tebeos de Pratt. “Corto Maltés se había convertido más en un icono que un personaje”, señala Pellejero. “En un momento en el que el cómic se renovó, se mantuvo como un personaje emblemático, pero no estoy seguro de que los nuevos lectores conociesen sus historias”. Lo que ambos han detectado durante sus giras es que, al principio, los lectores entre los 20 y los 30 años que se acercaban era para regalar el nuevo Corto a sus padres; ahora es para ellos. Todo esto se produce pese a que Corto siempre ha sido una lectura divertida, pero nunca fácil por la densidad de sus referencias históricas y literarias.

“Pratt buscaba la trastienda de la historia”, explica Díaz Canales. “Y siempre ofrecía lecturas exigentes, incluso para lectores formados. Necesitas unos ciertos conocimientos. El cómic es un medio muy elíptico, a no ser que te tomes la molestia de dar demasiados detalles, muchas cosas se sobreentienden”. El día de Tarowean es un cómic clásico de aventuras, pero también cargado de referencias literarias e históricas. Aparecen los libros de viajes de Jack London y Robert L. Stevenson (no sus ficciones) y el personaje central de la historia está inspirado por La vida es sueño, de Calderón de la Barca, como una especie de Segismundo del Pacífico. Sobre el cómic flota también una preocupación por el medio ambiente, que no aparecía en Pratt, y por un mundo que cambia demasiado rápido. En esta nueva serie, Corto Maltés es el mismo héroe desencantado, romántico y suertudo, pero a la vez es diferente. Lo que es seguro es que la aventura continúa.

martes, 19 de noviembre de 2019

Corto Maltés, año cero


Pocas veces la portada de un tebeo es su última viñeta, la que explica cómo acaba la historia. Sin embargo, en la portada de la nueva entrega de las aventuras de Corto Maltés, El día de Tarowean (Norma), el elegante marino de arete dorado en la oreja aparece crucificado en un madero y a la deriva en el Pacífico. Que es el final del álbum. No es que los autores del nuevo cómic, el dibujante Rubén Pellejero y el guionista Juan Díaz Canales, quieran chafar la aventura, sino colocar a los lectores en la posición desde la que ellos han enfrentado la historia: ambos retomaron hace cuatro años y tres álbumes el personaje creado por Hugo Pratt (1927-1995), y desde entonces han creado aventuras de Corto Maltés en los numerosos huecos temporales que dejó su creador entre historia e historia. Pero ahora han ido más allá, imaginando qué sucedía antes de su primera aventura, antes de aparecer en el primer álbum de Pratt, La balada del mar salado ... atado a maderos en el mar como un Cristo. Esto es, han creado una precuela que encaja con el primer cómic del que definen como “el superhéroe europeo”. Una precuela en la que la intriga es saber cómo llega Corto ejerciendo Díaz Canales, creador junto a Juanjo Guarnido del gato detective Blacksad, recuerda que si hoy se dedica a los tebeos “es por Corto Maltés, lo que leí de adolescente”. Y cuenta que en este álbum en el que casi partían de cero había una dificultad añadida: “El primer Corto Maltés es muy diferente al imaginario que tenemos de él. Es más canalla, más pirata. Entonces ni siquiera Pratt preveía el convertirlo en lo que fue después. Cuando escribe La balada del mar salado , Corto Maltés es un personaje secundario que según avanzan las páginas Pratt descubre que es principal y mucho más interesante que la historia de los chicos adolescentes”.de pirata a esa situación.

A Pellejero le ha supuesto el mismo problema al dibujar: “En el primer álbum visualmente no está todavía maduro, bien configurado, y dudé si mantener elementos ya codificados en toda la serie, como su porte y su elegancia, que todavía no tiene y se configuran con el tiempo. Opté por dibujar un Corto aún por construir pero fusionado con el aspecto icónico”.

El día de Tarowean arranca en Tasmania y por él desfilan personajes reales como los rajás blancos. Díaz Canales recuerda que eran los soberanos de Sarawak, en la isla de Borneo, un reino anglófilo establecido por un pirata “que fue a pacificar tribus y se quedó un trozo de isla y montó su chiringuito”. También aparece August Engelhart, un alemán que creía que se iba a acabar el mundo y que sólo sobrevivirían los que comieran cocos, por lo que llevó a su secta a las islas Salomón. También hay ecología –“los pueblos indígenas fueron los primeros en darse cuenta de que la sobreexplotación de la naturaleza era un peligro”– y matriarcado. Y hay un juego con el clásico de Calderón La vida es sueño , un juego muy prattiano, dice Díaz Canales, entre el sueño y la realidad.

Díaz Canales, creador junto a Juanjo Guarnido del gato detective Blacksad, recuerda que si hoy se dedica a los tebeos “es por Corto Maltés, lo que leí de adolescente”. Y cuenta que en este álbum en el que casi partían de cero había una dificultad añadida: “El primer Corto Maltés es muy diferente al imaginario que tenemos de él. Es más canalla, más pirata. Entonces ni siquiera Pratt preveía el convertirlo en lo que fue después. Cuando escribe La balada del mar salado , Corto Maltés es un personaje secundario que según avanzan las páginas Pratt descubre que es principal y mucho más interesante que la historia de los chicos adolescentes”.

A Pellejero le ha supuesto el mismo problema al dibujar: “En el primer álbum visualmente no está todavía maduro, bien configurado, y dudé si mantener elementos ya codificados en toda la serie, como su porte y su elegancia, que todavía no tiene y se configuran con el tiempo. Opté por dibujar un Corto aún por construir pero fusionado con el aspecto icónico”.

El día de Tarowean arranca en Tasmania y por él desfilan personajes reales como los rajás blancos. Díaz Canales recuerda que eran los soberanos de Sarawak, en la isla de Borneo, un reino anglófilo establecido por un pirata “que fue a pacificar tribus y se quedó un trozo de isla y montó su chiringuito”. También aparece August Engelhart, un alemán que creía que se iba a acabar el mundo y que sólo sobrevivirían los que comieran cocos, por lo que llevó a su secta a las islas Salomón. También hay ecología –“los pueblos indígenas fueron los primeros en darse cuenta de que la sobreexplotación de la naturaleza era un peligro”– y matriarcado. Y hay un juego con el clásico de Calderón La vida es sueño , un juego muy prattiano, dice Díaz Canales, entre el sueño y la realidad.

Aunque más que el sueño, la magia y el esoterismo, “indisociables de Corto” y que Pratt acentuó al final, a los nuevos autores les interesa “su aventura ideológica y su conflicto”. “Tenemos la imagen icónica de un marinero romántico mirando gaviotas pero tiene mucha política detrás. Es un personaje lleno de matices, muy violento, no es un ángel, ha matado a cientos de personas, no siempre porque se lo merecieran, y ha puesto bombas. Vive en un mundo extremadamente conflictivo, el de principios del siglo XX, y más que un referente, es vehículo para reflexionar ”.

lunes, 18 de noviembre de 2019

RTVE:Ferri y Conrad: "Queremos que Astérix vuelva a ser divertido, se estaba volviendo muy serio"


Astérix y Obélix cumplen 60 años. Un acontecimiento que ha coincidido con la presentación, en Barcelona, del nuevo álbum de la colección, La hija de Vercingétorix (Salvat/Bruño), a cargo de sus actuales autores, Jean-Yves Ferri y Didier Conrad. Un álbum que destaca por su temática feminista.

En esta ocasión Astérix y Obélix tendrán que velar por la seguridad de la hija adolescente del famoso líder galo Vercingétorix, que rindió la Galia a los romanos. Un personaje que es el auténtico protagonista del álbum y que les ha servido para reflejar los problemas de la adolescencia y el paso a la edad adulta.

Ambos tienen hijas adolescentes, lo que les ha inspirado para crear este personaje, como nos confiesa Ferri: “Para escribir me ha ayudado mucho tener una hija. Pensaba que tenía que escribir algo que ella pudiera leer sin que yo pareciese tonto. Y tampoco quería intentar reflejar el lenguaje de la juventud actual de una forma esteriotipada, por lo que me inventé un argot de los galos”.

“Queríamos –añade Conrad- aportar algo auténtico y novedoso. Por eso yo también me he inspirado en mi hija. El desafío era aportar algo nuevo. Necesitábamos un personaje femenino fuerte y que fuera universal y por eso nos inspiramos en la realidad. Mi hija no ha leído todavía el cómic, así que no sé cómo será su reacción”

Adrenalina y sus amigos rejuvenecen la serie

Aunque Adrenalina sea la protagonista del álbum no es el único personaje nuevo. “Adrenalina –afirma Ferri- necesitaba otros adolescentes en la aldea y por eso creamos a Blínix y Selfíx, los hijos del herrero y del pescadero, dignos hijos de sus padres. Se parecen mucho físicamente pero en cuanto a mentalidad son muy diferentes, ya que no quieren continuar con los negocios familiares y buscar sus propios caminos. Y aborrecen las continuas peleas de sus padres. Son personajes que volverán a aparecer porque ya forman parte de la aldea”.

En cuanto a las inevitables peleas de los galos, por cualquier cosa, Ferri añade que: “Astérix tiene tanto público que tienes la tentación de poner solo cosas positivas para contentar a ese público. Si dentro del guion puedes decir que la violencia no sirve para nada, lo pones. Intentamos destilar ideas positivas como la amistad, la ayuda a un extranjero que pide asilo o la idea de compartir. Por eso es lógico que los adolescentes se planteen el tema de la violencia. Aunque al final los chavales aseguran: “En este pueblo nos pegamos todo el rato porque nos queremos mucho”.

En cuanto a Adrenalina, Conrad asegura que: “Es con quién tengo un vínculo más fuerte por lo de mi hija. No podría estar en otro álbum sin ser la protagonista, sin estar en el centro”.

Sobre si meter personajes jóvenes puede atraer a nuevos lectores, Conrad añade que:” Lo que nos dicen es que muchos nuevos lectores de Astérix lo están descubriendo a través de los juegos de video. No sé si podemos atraerlos a través de nuevos libros. Por eso nos preocupamos de crear una buena historia y después ya se verá”.

“Para Uderzo es muy emocionante que Astérix continúe”

Jean-Yves Ferri y Didier Conrad ya llevan cuatro álbumes de Astérix. En cuanto a su relación con Uderzo, el creador gráfico de los personajes, Ferri asegura que: “Uderzo nos apadrinó y en nuestro primer álbum su presencia fue muy clara. Pero ha confiado en nuestro trabajo y eso hizo que nos espabiláramos. Ahora tiene 93 años y cada encuentro con él es un momento feliz. Para él es muy emocionante ver que Astériz continúa y así lo ha manifestado”.

En cuanto a los temas actuales que incluye el cómic, como el ecologismo, hay uno que es novedoso en Astérix, y es que Adrenalina parece tener dos padres adoptivos varones. “Es cierto –confiesa Ferri- que en la escena de la adopción del personaje, donde aparecen los dos lugartenientes se hace una mención discreta a la homosexualidad. Pero como el tema principal del cómic es la feminidad, tampoco queríamos cargar las tintas. Hay una alusión a esa relación homosexual desde un ángulo humorístico pero sin insistir en ello. Y no, Didier no somos pareja” (Bromea)

Preguntados por si Astérix y Obélix podrían hablar sobre Cataluña en un futuro próximo, Ferri asegura que: “Nos basamos mucho en la actualidad. De momento en ese tema no hay nada decidido. Esperaremos a que la situación de aclare y nos permita juzgar si hay un tema o no, porque somos oportunistas. En Polonia y Portugal nos hicieron la misma pregunta".

“Introduzco elementos gráficos nuevos para ver si son aceptados”

Una de las cosas más complicadas de Astérix es contentar a los fans de los guiones de Goscinny y del dibujo de Uderzo. Algo que recae sobre Didier Conrad: “Si trabajas en tus propios libros inventas tu propio universo. Pero con Astérix es imposible porque hay un estándar de excelencia altísimo. Creo que es estimulante trabajar en algo que ya existe pero siempre intentaremos añadir cosas nuevas. Personalmente creo que tardaré años en sentirme satisfecho y por eso no dibujo nada más. Además, tienes que responder a muchas expectativas que a veces son contradictorias”.

“La clave es cómo hacer un Astérix aportando cosas nuevas dentro de la continuidad y con nuestra impronta –añade Ferri-. Seguimos algo que ya existe pero hay que aportar cosas nuevas para poder crear. Eso tiene un punto injusto. Porque te dicen que has hecho un buen Astérix. Cualquier Astérix nuevo es un ejercicio de creatividad importante. Se Aprende mucho de la serie. A pesar de que haya que seguir la estructura que marcaron Goscinny y Uderzo”.

“Yo voy introduciendo elementos o cambios gráifcos y veo si son aceptados o no –añade Conrad-. Uderzo también evolucionó muchísimo en la serie. Yo tengo dos opciones: corger los elementos que prefiero de Uderzo y hacer una síntesis o ir evolucionando gráficamente para llegar a algo que para mí sea más cómodo Intento alternar ambas cosas pero te pueden tocar las narices cuando te llegan críticas sobre “un trocito de hierba que Uderzo nunca habría dibujado así”.

El dibujante también destaca la importancia del color en la serie: “El color ha sido un problema a lo largo de toda la serie. Al principio eran colores estridentes e incluso psicodélicos porque Uderzo es daltónico y llegó a pintar un caballo verde. Con el tiempo los colores se han ido normalizando pero siempre han sido muy intensos y vivos, lo que encaja con la energía propia de la historia en la que hay peleas, violencia... Es posible que en el futuro cambiemos de estudio y volvamos a los colores originales, pero eso está por ver. Y queremos que Astérix sea más jocoso y divertido, como al principio, porque se está volviendo un poco serio”.

“En este álbum solo hay un cameo de Charles Aznavour”

En cuanto a los famosos cameos de la serie, Conrad confiesa que: “En este álbum solo aparece Charles Aznavour. No hemos querido meter más para no sobrecargarlo. Pero al menos hay uno reconocible, siguiendo con la tradición de la serie. Lo pensamos antes de su muerte. Murió cuando estábamos haciendo el álbum y nuestra intención es que lo viera, pero no fue posible”.

En cuanto a la figura histórica de Vercingétorix, que rindió la Galia a los romanos, Ferri asegura que: “Los historiadores están tan divididos respecto al tema que el gag está ahí; podría tener descendencia o no. La única fuente que explica algo sobre él es el propio César. Lo que sí se sabe es que se quitó de encima a mujeres y niños para ahorrar en alimentos”.

“Es un Héroe nacional pero vencido –añade el guionista-. En el siglo XIX se lo intentó recuperar como símbolo de la unidad de Francia pero ahora los historiadores lo han situado en el lugar que le corresponde. Y lo que queda es el recuerdo de la derrota y la romanización implacable del territorio”.

'Generaciones Astérix'

Junto a este nuevo álbum de Astérix se publica Generaciones Astérix (Salvat/Bruño), un álbum colectivo en el que más de sesenta ilustradores y autores de cómic; entre los que se cuentan los propios Ferri y Conrad, además de los españoles Gallego y Rey, Oriol Malet, Borja Montoro, Belén Ortega y Juanjo Guarnido, y el italiano Milo Manara.

Todos ellos se han reunido para rendir homenaje al pequeño galo y sus vecinos. Cada autor contribuye con una o dos páginas (con historietas o ilustraciones), que se acompañan de una pequeña biografía y un comentario personal sobre la relación que tienen con Astérix.

Para saber más os recomendamos el programa Viñetas y Bocadillos (Radio 5), dedicado a este álbum, con entrevistas a María José Guitián, editora de Astérix en España, y Oriol Malet, uno de los autores que han participado en el álbum.

jueves, 14 de noviembre de 2019

"Fariña" da el salto al cómic de la mano de Nacho Carretero y Luis Bustos


El dibujante Luis Bustos ha adaptado a novela gráfica 'Fariña' (Plan B), la obra de Nacho Carretero sobre el narcotráfico en Galicia que, en esta edición, incluye un epílogo del propio autor abordando entre otros temas "las miserias y los capítulos oscuros" de la actual España.

"En España están instaladas casi todas las mafias del mundo. En la Costa del Sol, en el Levante, en el Estrecho... Hay tiroteos con cierta regularidad y la gente está dando estos casos como algo normal o sobreentendido", ha alertado Carretero durante la presentación de la novela gráfica.

De hecho, el periodista gallego cree que esta situación es idónea para inspirar nuevas crónicas periodísticas que puedan "hermanarse" con el audiovisual. "Si el Estrecho de Gibraltar estuviese en Estados Unidos habría películas, series y novelas. Creo que en España todavía hay mucho recorrido para estas historias", ha señalado.

La novela gráfica de 'Fariña' saldrá con una tirada inicial de 10.000 ejemplares y con casi la mitad de páginas que la obra original --128 páginas--. La obra de Carretero, publicada por Libros del K.O. y que llegó a estar secuestrada por un juez, ya ha alcanzado los 160.000 ejemplares vendidos y ha sido traducida a diversos idiomas.

Se acabó el tiempo de "Sitos Miñanco"

En este nuevo epílogo, Carretero aborda también la actual situación del narcotráfico en Galicia, donde "se acabaron los tiempos de ostentación y vidas novelescas" de clanes como Los Charlines o de Sito Miñanco. "El narcotráfico ahora tiene un perfil bajo, busca pasar desapercibido y jugar el rol del empresario", ha apuntado.

Pese a que asegura que los mandos policiales "tienen perfectamente localizados" a estos narcotraficantes, "el problema es llegar a ellos". "Crean a su alrededor un entorno profesional y nunca tocan la mercancía, por lo que hay que atacarlos con delitos fiscales. Hay una percepción errónea de que el narcotráfico es algo del pasado, cuando en Galicia sigue siendo un problema y una realidad", ha añadido.

El periodista ha reconocido que el éxito de 'Fariña' no ha supuesto un problema para su integridad física. "Nunca he recibido una amenaza directa ni he temido por mi vida. Sería poco honesto decir que me he jugado la vida con esto, cuando hay periodistas con la propia mafia italiana o en México que están amenazados y en grave peligro", ha señalado.
El secuestro y las frustraciones

Precisamente, ha explicado que buena parte de ese éxito vino a través del secuestro de la publicación, aunque fuera "muy desagradable". "No puedo ser hipócrita: cuando se prohíbe un libro, se genera una atención desmedida, más aúna en una sociedad que no tolera que se coarte la libertad de expresión. Pero fue algo frustrante, porque fue un trabajo hecho desde el rigor absoluto", ha defendido.

Los tonos negros y rojos son una constante en la novela --con el blanco de la cocaína también muy presente--, una decisión que tomó Bustos desde el primer momento, así como la de optar por voces corales en lugar de un solo narrador. "Tenía muy claro que quería hacer algo similar a la novela y desligarme del tono de la serie", ha afirmado el ilustrador.

miércoles, 13 de noviembre de 2019

Premio Nacional al cómic del drama en el metro de València

Los autores de la novela gráfica El día 3 ( Astiberri), dedicada a la tragedia del accidente en el metro de València que el 3 de julio del 2006 acabó con la vida de 43 personas, son este año los ganadores del premio Nacional del Cómic. Se trata de los valencianos Cristina Durán, Miguel Ángel Giner y Laura Ballester.

El jurado eligió a estos tres creadores por haber sabido contar la crónica de un drama social “desde el respeto” y a través de “una narrativa en la que se equilibran la emoción, la excelencia gráfica y el uso de potentes metáforas visuales”.

Tal como recordaron los propios jueces del premio, los autores basaron su cómic en las investigaciones de Laura Ballester reflejadas a su vez en el libro Luchando contra el olvido, el largo camino de las víctimas del metro de Valencia (2015). También señalaron que, cuando sólo era un proyecto, El día 3 ganó el p remio Ciutat de Palma de Còmic del año 2016.

El premio Nacional del Cómic, otorgado por el Ministerio de Cultura y dotado con 20.000 euros, tiene por objeto distinguir “la mejor obra de esta especialidad publicada en cualquiera de las lenguas del Estado”. El día 3 , cuya primera edición salió a la calle el año pasado. se publicó al mismo tiempo en castellano y catalán.

La tragedia del metro de València, ocurrida cinco días antes de la visita del papa Benedicto XVI a la comunidad, fue objeto de una oscura operación de ocultamiento y manipulación por parte de las autoridades autonómicas.

martes, 12 de noviembre de 2019

ABC:Un año sin Stan Lee, el mánager de los superhéroes de Marvel


En un mundo cambiante y agitado, donde la tecnología corre y nosotros jadeamos, parece que Marvel es una de esas pocas cosas que permanecen, como la Coca Cola o la siesta (por ahora). Sus superhéroes siguen ahí, en su particular Olimpo, dominando la cultura pop sin importar el formato, antes en el cómic, ahora en el cine o, incluso, en los videojuegos: ventajas de tener universo propio y trasladable a distintos lenguajes. Todo vale para contar las historias de Spiderman, Hulk, Iron Man y compañía. Y eso es lo que hace Marvel, seguir entreteniendo a legiones y legiones de fans con sus personajes inmortales, aquí y allá, con un éxito que parece asegurado y que ni siquiera ha notado la pérdida de su padre creador, Don Stan Lee, de la que hoy se cumple un año. Un año en el que no se ha olvidado su figura (paseada en forma de cameo por los grandes taquillazos de su franquicia) y en el que su mundo sigue como siempre: creciendo en todas direcciones.

Lee, qué duda cabe, es uno de los nombres propios de este siglo y el anterior, y también el resultado de una costumbre muy estadounidense: la de personalizar empresas de éxito en una sola cabeza única y genial, como Walt Disney o Steve Jobs. Su importancia para la cultura popular es incuestionable, pero también lo son sus luchas creativas dentro de su propia compañía, y la atribución (muchas veces externa a él) de los méritos. Hablamos, hay que recordarlo, de un hombre que también era personaje, que vivía entre la realidad y el mito: todo en una sola biografía.

«A mí Stan Lee me interesa más como gestor que como creativo, habiendo tenido un papel creativo importante», explica al otro lado del teléfono Carlos Pacheco, dibujante de Marvel. Según él, uno de sus grandes aciertos fue el de rodearse de los mejores creadores del momento. «Stan Lee crea Marvel, y Jack Kirby crea a Stan Lee», bromea. A estos artistas les dio más poder, e inventó, «de manera casi casual», el «método Marvel», que consistía en involucrar al dibujante en el argumento del cómic, trabajando no tanto con un guión completo como con una sinopsis a partir de la cual desarrollar su material gráfico. «Eso cambió la forma de hacer cómics de superhéroes», asevera. Ahí es nada.

Para Antoni Guiral, autodenominado divulgador de tebeos (y crítico, guionista y editor), una de las grandes aportaciones creativas de Stan Lee fue la de humanizar a los superhéroes, convirtiéndolos en personas con problemas para pagar las facturas, como Spiderman. «Junto a varios dibujantes, fue el creador de diversos personajes que revolucionaron el campo de los superhéroes», afirma. También destaca su gran olfato comercial, y su capacidad para dirigir un catálogo como el de Marvel. Aun así, a él le gusta destacar una facetas no tan conocida, que es la de divulgador. «Dio conferencias por todo Estados Unidos, explicando muy bien lo que hacían en Marvel. Fue una gran tarea de divulgación que hizo por el cómic. Junto con su capacidad de gestión, su gran aportación fue transmitir su entusiasmo por este medio», subraya.

Pero más allá de los cómics, hoy Marvel –y de ahí su imperio– es más bien una empresa multimedia, que reina del cine y mete cabeza en los videojuegos. En eso, Lee también anduvo atinado, pues supo ver con tiempo que sus historias podían contarse en distintos formatos. «Fue el primero que promovió que sus héroes llegaran a la televisión, con las primeras series de Hulk o Spiderman. Incluso al mundo del disco: durante una temporada había discos de Spiderman, por ejemplo. Era una mente muy global, que intentaba abarcar todo. En ese sentido se parece a George Lucas», apunta Arturo González Campos, que el próximo 26 de noviembre publica «Marvel, ¡qué hermosa eres!» (Minotauro). En otras palabras: él entendió que lo que estaba haciendo era una mitología laica, que se podía llevar a cualquier cultura, como Star Wars.

Con todo, Pacheco recuerda que a día de hoy el principal responsable del éxito cinematográfico de Marvel no es Stan Lee, sino Kevin Feige, presidente de Marvel Studios. «No ha adaptado los cómics al cine, sino que ha creado a Marvel en el cine. Tengo la impresión de que de aquí a un tiempo acabará siendo una especie de Stan Lee», apunta.

Sea como fuere, no deja de tener gracia que una de las últimas creaciones de Stan Lee fuese una novela, que acaba de publicarse en España de forma póstuma. «Un juego de luz» (Duomo), escrita entre el propio Lee y la periodista Kat Rosenfield, dice mucho de la personalidad de este hombre. Al final de su vida, tras más de ocho décadas –se dice rápido– trabajando, decidió embarcarse en una nueva historia en un formato que no dominaba. Para más inri, cuenta la historia de unos adolescentes inmersos en una realidad (a veces distópica, otras utópica) marcada por la tecnología, como la nuestra, pero un poco más. Habla de youtubers, de hackers, de realidad aumentada, de transhumanismo, de cómo crece el odio en las redes sociales... El mundo cambia muy rápido, sí, y la tecnología corre, pero hay gente que es capaz de estar siempre ahí, en el esquivo presente, incluso con más de noventa años. Al pie del cañón y sin jadear. Hasta el final.

lunes, 11 de noviembre de 2019

Netflix sigue apostando por la animación: 'Bone', el mítico cómic indie de fantasía, será adaptado en una serie


Si 'Regreso al futuro' o las secuelas de 'Star Wars' son el paradigma cultural de los años ochenta, pocas cosas despiden un aroma más noventero que 'Bone' de Jeff Smith, símbolo perfecto del tebeo indie estadounidense de esa década: se publicó entre 1991 y 2005 con periodicidad variable, ya que su elaboración completamente artesanal iba dictando los ritmos de aparición. Ahora podrá ser conocido por las nuevas generaciones gracias a una serie de animación que producirá Netflix.

Los 55 números del cómic original cuentan el largo viaje de los tres primos Bone, fuera de su hogar -primero en un desierto, luego en un valle lleno de extrañas criaturas- e inmersos en un periplo que los separa y los lanza al encuentro de humanos y monstruos. Las influencias gráficas de Smith van desde los 'Peanuts' al memorable 'Pogo' de Walt Kelly, y la historia encaja perfectamente con los códigos de los viajes épicos (aunque aquí con mucha ligereza y humor) al estilo 'El Señor de los Anillos'.

'Bone': una larga espera

Smith ha declarado en el anuncio de la serie que "he esperado mucho tiempo. (...) Los fans de los comics saben que la historia se desarrolla capítulo a capítulo y libro a libro. ¡Una serie animada es la forma correcta de hacer esto!". Debe ser un alivio para el autor, ya que la saga lleva una década intentando ser adaptada de un modo u otro: Warner tenía los derechos desde 2008, y en 2016 llegó a anunciar una primera película de 'Bone', dirigida por Mark Osborne ('Kung Fu Panda')

sábado, 9 de noviembre de 2019

Exponen en la Biblioteca Municipal lo más destacado del cómic andaluz


La Concejal de Cultura, Encarni Sánchez, ha conocido la exposición Muestra antológica del tebeo y el humor gráfico andaluz que se expone hasta el 27 de noviembre en la Biblioteca Municipal José Riquelme. Esta exposición, que se realiza en colaboración con el Centro Andaluz de las Letras, forma parte de la cooperación que el CAL mantiene con el Ayuntamiento para completar el programa de animación a la lectura infantil y adulta.

El comisario de la muestra es Abel Hipólito, autor de cómic, muy vinculado a la difusión del medio entre todo tipo de público.

La muestra está compuesta por once lonas que reflejan los hitos y autores más destacados de la historia del cómic y el humor gráfico andaluz, cuya calidad desde el origen hasta nuestros días se plasma en la exposición.

La edil ha asegurado que la muestra tiene "un carácter decididamente didáctico, a la vez que pretende divulgar el gran talento de los autores andaluces y las enormes posibilidades del medio gráfico, tanto en su aspecto artístico como educativo".

El contenido de las lonas es el siguiente: los pioneros del humor gráfico andaluz como  Luis Aramburu, Luis Mariani, K-hito, y Andrés Martínez de León;   los años 60, los andaluces enseñan su talento al mundo: Carlos Pino y los hermanos Quirós; los cómics de la transición: Nazario y Anarcoma; los fanzines andaluces: repaso de la los más emblemáticos de nuestra tierra desde 1978; el humor gráfico andaluz: Andrés Vázquez de Sola, Manuel Summers, Martimorales y Miguel Brieva; entre la novela gráfica, la ilustración y el diseño: Joaquín López Cruces; el cómic book de superhéroes:  Carlos Pacheco, el iniciador; el comic franco-belga: Juanjo Guarnido, el más premiado; el manga andaluz:  Belén Ortega y las nuevas generaciones; y la novela gráfica:  Andrés Gonzáles Leiva. La undécima lona está dedicada a los créditos.

Por otra parte, también en colaboración con el Centro Andaluz de las Letras, el ilustrador Antonio Rojo protagonizará un encuentro previsto para el  18 de noviembre, en la sede de la Unión Deportiva, una actividad que ha sido  concertada con centros de Educación Secundaria.

viernes, 8 de noviembre de 2019

RTVE:'Cachito', la discapacidad infantil, protagonista de comic


Mike Bonales es diseñador, ilustrador, y es el autor de las divertidas tiras cómicas de Conejo frustrado y Polo Sur, del webcomic Cultureta pop, y también ha participado en proyectos como el álbum homenaje al Supergrupo de Jan y Efepé.

Ahora Mike se ha embarcado en su proyecto más personal, Cachito, un cuento ilustrado sobre la discapacidad infantil, donde expone lo que le sucede a su hijo pequeño, Óscar, mediante una historia fantástica para niños y adultos.

Financiado mediante micromecenazgo, una parte de lo recaudado se destinará a todo lo referente a la edición del libro, y otra a los tratamientos que necesitará su hijo a partir de los 6 años.

El espacio de Radio 5 Viñetas y bocadillos nos ofrece esta entrañable historia sobre el cómic como herramienta de solidaridad, visibilización y normalización. Viñetas y bocadillos nos trae cada jueves y sábado la actualidad del mundo del cómic.

jueves, 7 de noviembre de 2019

60 años de “Astérix”: curiosidades del clásico de la historieta francesa que siempre tiene algo para decir


Era una mañana fresca en París. El calendario señalaba el 29 de octubre, un día como hoy, pero de 1959, sesenta años atrás. Los lectores pasaban por los puestos de diarios y revistas como cualquier otro día y pedían lo de siempre. Sin embargo, al darle una mirada a la variada oferta ocasional, muchos se sorprendieron al ver una nueva revista. Se llamaba Pilote e invitaba a la lectura.

Luego, adentro, en medio de las páginas, una historieta sobresalía. Se titulaba Astérix y nadie, ni siquiera sus creadores —el guionista René Goscinny y el dibujante Albert Uderzo—, sabían que convertiría en un clásico a nivel mundial.

Pilote era una revista de historietas francesa de la editorial Dargaud, fundada por Goscinny. Ese día nació, no sólo esta revista, sino también Astérix. Dos años le bastaron para saltar al formato álbum. Astérix el Galo salió en 1961 y de ahí en más jamás paró.

La dupla original firmó 24 álbumes hasta 1977, que murió Goscinny. Albert Uderzo creó ocho más en solitario. Luego, dos materiales de la dupla original se reeditaron para crear nuevos álbumes. Y llegaron las nuevas generaciones.

Adrenalina, la heroína

Los últimos cuatro (35, 36, 37 y 38) llevan la firma de Jean-Yves Ferry (guionista) y Didier Conrad (dibujante). Es una nueva generación porque hay nuevos aportes. Por ejemplo, el último, el 38, titulado La hija de Vercingétorix, que salió a las librerías en 24 de octubre pasado, tiene como heroína a una mujer.

Se llama Adrenalina y es una joven rebelde pelirroja con una trenza que recuerda a la militante ecologista Greta Thunberg. Aunque esto “es pura casualidad”, aseguraron los creadores en una conferencia de prensa en la sede de Hachette Livre, cerca de París, cuando se realizó el lanzamiento.

Didier Conrad confesó que se inspiró en su propia hija para el personaje y quiso ponerla en escena porque a excepción de Zaza (en el álbum El regalo del César), en Astérix no había ninguna adolescente.

“Después de 37 títulos, siempre es mejor elegir temas y tipos de personajes que no suelen ser cubiertos por los creadores de la serie si se quiere encontrar nuevas ideas y aportar cierta frescura”, explicó Ferry en aquella conferencia semanas atrás.

Siempre con la resistencia

Astérix relata la historia de un pequeño pueblo de Europa, el único que se resiste a la conquista de Julio César. Mucho antes del arsenal balístico o las guerras teledirigidas, Roma era un imperio en plena expansión. Todo lo que estaba a su paso lo conquistaba, salvo ese diminuto pueblo.

¿Por qué el ejército del César no logra abatirlos y anexarlos de una buena vez? Porque el valiente Astérix junto a Obélix, Asurancetúrix y otros tantos hombres y mujeres se lo impiden. Tienen una ayuda: una especie de droga, la poción mágica que prepara el druida Panorámix, que los hace más fuertes.

El leitmotiv de esta historia es la resistencia. “La resistencia no tiene el mismo sentido hoy que en la época en que nació Astérix. Surgió justo después de la guerra y todavía estaba el recuerdo de la resistencia al ocupante. Hoy en día es una resistencia más bien a la globalización”, le dijo a Infobae Cultura el actual guionista Jean-Yves Ferri, en una entrevista de septiembre de 2017, cuando visitó Argentina.

¿Y qué forma tiene la resistencia en el último número? Una red secreta de Avernos agrupada en el seno del FARC (Frente Arverno de Rechistencia Checreta: juego de palabras porque sus integrantes chochean) continúa la lucha contra los romanos.
Estos “resistentes” cuidan de la hija del jefe y su collar honorífico que recibió como herencia de su ilustre padre. Dos enviados del FARC, Monolitix e Ipocalorix (que recuerdan al general Charles de Gaulle y a Winston Churchill), vienen a darle refugio a Adrenalina en el pueblo de Astérix y Obélix. Sin embargo, los hombres del César la continúan buscando.

Las películas de Astérix

El cine siempre fue terreno fértil para Astérix. La primera película de animación sobre esta historia se hizo en 1967 y se tituló Astérix el Galo. Le siguieron nueve más hasta la última (hasta ahora), estrenada en 2018: Astérix: el secreto de la poción mágica.

Además de la animación, se hicieron cuatro films de imagen real, como suele decirse: Astérix y Obélix contra César (1999), Astérix y Obélix: Misión Cleopatra (2002), Astérix en los Juegos Olímpicos (2008) y Astérix y Obélix al servicio de su majestad (2012).
La quinta ya está en proceso. La dirigirá Guillaume Canet y aunque aún no se ha confirmado el elenco, sí se anunció el rodaje, que comenzará en 2020. Para anunciarlo, ayer, Camet publicó una foto en su cuenta de Instagram de él y del actor Gilles Lellouche caracterizados como Astérix y Obélix.

Los guionistas serán los franceses Philippe Mechelen y Julien Hervé, y Canet se ocupará de la adaptación y los diálogos. En esta ficción, que no está basada en ninguno de sus álbumes, los personajes viajarán hasta China, un país desconocido para ellos. Astérix y Obélix: el Imperio Medio, es el título.

El significado de sus palabras

Detrás de cada nombre y de cada expresión hay un secreto. Así funciona Astérix, como un código que necesita descifrarse. Por eso, la aplicación de idiomas Babbel tradujo algunas acepciones y disipó las dudas. ¿Qué significado se esconde detrás de cada palabra?

“En francés, todos los nombres de los personajes tienen un significado. De modo tal que sea posible reconocer inmediatamente quién es galo y quién es romano. Los nombres de los galos generalmente terminan en -ix y los nombres de los romanos en -us. La terminación -ix es una referencia al famoso líder de las Galias, Vercingétorix”, explicó Laure Cesari, gerente de Proyectos del equipo de didática francesa de Babbel.

Al día de hoy, fue traducida a una enorme cantidad de idiomas, entre ellos latín y griego antiguo. Sin duda es la historieta francesa más popular del mundo. Este aniversario número sesenta hizo revalorizar su marca en Francia.

En estos días, se realizan todo tipo de actividades en el país galo. Por ejemplo, la red de metro parisina RATP previó algunas sorpresas: varias estaciones cambiaron de nombre para la ocasión, incluyendo “Place de Clichix” (Place de Clichy), “Menhirmontant” (Ménilmontant) y “Gare de Lugdunum” (Gare de Lyon). Otras fueron decoradas con galos famosos.

La estación Rome fue rebautizada “Están locos estos romanos” y totalmente renovada en la noche con páginas de la historieta en lugar de los anuncios publicitarios habituales. Los homenajes a Astérix también son visibles en algunos vagones donde hay fragmentos del cómic expuestos. Además, se distribuyó la poción mágica en la estación Gare de Lyon.

Con resistencia, con diversión, con pócimas mágicas y con inteligencia, todo indica que hay Astérix para rato. El mundo entero lo merece.