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viernes, 31 de agosto de 2018

RTVE:Asier Mensuro: "Aja y Rubín han redefinido el cómic de superhéroes del siglo XXI"


Una de las exposiciones más interesantes sobre cómic que podréis visitar este año es Superpoderes. David Aja y David Rubín, que repasa los trabajos más destacados de estos dos grandes autores en dicho género, y que puede visitarse hasta el 29 de septiembre en la Sede Afundación A Coruña.

Una muestra comisariada por Asier Mensuro que reúne 350 obras de estos dos dibujantes. Entre ellos, los trabajos más importantes para Marvel de David Aja (ganador de 5 Premios Eisner), como Inmortal Iron Fist, Hawkeye (Ojo de Halcón), Lobezno, Vengadores o Capitán América; y las obras de David Rubín El Héroe, Aurora West, Beowulf, un spin-off de la popular serie Batling Boy de Paul Pope, o ilustraciones de personajes como Batman o Spirit.

“Es una exposición sobre el concepto de superhéroe y sobre cómo ha evolucionado en lo que llevamos de siglo. En el caso de David Aja es notable su trabajo en la Serie Ojo de Halcón (Hawkeye); es el ejemplo perfecto de cómo actualizar a un superhéroe creado, en 1964, por Stan Lee y Dan Heck. Lo ha transformado estética, moralmente… en todos los aspectos. Además, creo que David está revolucionando la forma de hacer portadas de cómic y eso tiene mucho que ver con lo icónico de los superhéroes”.

“Comparado con Aja, David Rubín lleva muy pocos años en el mercado norteamericano -continúa-, pero tiene tres elementos que me interesan mucho y que sirven de contrapunto de Aja. Por un lado soy muy fan de El héroe (Astiberri), ya que pienso que todos los superhéroes surgen de Hércules. Por otro lado, Rubín es un ejemplo perfecto de una persona con influencias estilísticas muy diferentes a lo que es el mercado norteamericano actual. Tiene mucho de cómic europeo y del manga, aunque también de Frank Miller, Steranko. Hay un feísmo en su dibujo muy gallego, muy parecido al de Das Pastoras. Y, por último, es un autor que lo hace todo, él se lo guisa y se lo come. Gracias a todo eso consigue un aspecto visual muy diferente del superhéroe. Supone una gran innovación en ese sentido”.

“Son los más rompedores del momento respecto a la norma habitual de los superhéroes norteamericanos. Han redefinido el cómic de superhéroes del siglo XXI y, además, lo están haciendo desde el cariño, porque aman el género. Y eso se nota” -concluye Asier-.

Artistas que marcarán una época

Además, Asier opina que Aja y Rubín marcarán una época. “Son de esos artistas que influirán en dibujantes venideros y que ya están cambiando la estética del cómic actual. La huella de Aja es absoluta. Ese modo que tiene de hacer las portadas con el blanco como color dominante, con esas imágenes icónicas… no se había hecho antes. Creo que es el portadista más importante del cómic norteamericano desde Frank Miller. Ya le están imitando y en un futuro próximo su impacto va a ser aún mayor”.

“Como narrador y dibujante –continúa- Aja también ha hecho cosas maravillosas, como su etapa en Ojo de Halcón, pero creo que todavía está sin explotar. He tenido la suerte de poder ver parte del número uno de la serie Seeds (Dark Horse), que está dibujando (con guion de Ann Nocenti) para la mítica editora Karen Berger (Vértigo) y creo que es un antes y un después en su arte y en su forma de narrar”.

“En cuanto a David Rubín, también nos va a seguir sorprendiendo mucho -continúa-. Lleva muy poco tiempo pero ya está marcando época (como demuestran sus cuatro nominaciones a los últimos Premios Eisner). También está haciendo portadas maravillosas con un estilo propio; y tiene una forma de dibujar a los superhéroes muy diferente, que también creo que va a marcar época”.

“Creo -concluye- que los dos son artistas con mayúsculas. Y estoy convencido que cuando, dentro de unos años, se hable del superhéroe del Siglo XXI, aparecerán imágenes suyas y se hablará de cómo redefinieron el género. Ya sea con nuevas versiones de superhéroes o personajes propios”.

La exposición

Ambos artistas tienen mucha obra publicada por lo que hemos preguntado a Asier en qué se ha basado para seleccionar los 350 originales de la exposición. “Lo primero ha sido una cuestión temática: los trabajos tenían que pertenecer al género de los superhéroes. Ambos tienen muchos trabajos maravillosos pero que no cumplían esa condición”.

“El segundo valor sería el estilístico -continúa- Porque no podemos olvidar que esto es una exposición, no un cómic. Por eso también se han quedado fuera originales de pequeño formato, salvo alguna excepción. Hemos preferido imágenes que fueran más llamativas y más grandes”.

“Y el tercer y último criterio ha sido didáctico –añade Asier-. Hay que enseñar lo que es un cómic y cómo se hace. Por eso hemos cogido trabajos en los que se pueden ver los bocetos, las páginas a lápiz, el entintado, el color... He incluso tenemos alguna pequeña historia completa. Por ejemplo, tenemos una pequeña historia de Aja de Daredevil que tiene 14 páginas. Es interesante ver cómo, aunque no tiene puestos los diálogos, la historia se entiende perfectamente, lo que demuestra su capacidad como narrador”.

En cuanto a cómo está montada la exposición, Asier nos explica que: “Hay una pieza inicial en la que se ve eso que comentábamos antes de que ambos aman el género. Que antes que artistas fueron aficionados. Es una pared en la que he puesto dibujos, apuntes, bocetos… incluso de personajes con los que ninguno ha trabajado, como Batman. Y que tiene delante una vitrina con algunos de sus muñecos, porque Rubín es un gran coleccionista de figuras”

“Pasada esa primera pieza de bienvenida -añade- la exposición se divide en dos zonas, claramente diferenciadas, cada una dedicada a uno de los dos artistas. Porque son dos artistas excepcionales, pero su trabajo no tiene nada que ver, son muy diferentes. Aja destaca por su minimalismo, su simplicidad... mientras que Rubín es una explosión de fuerza, de color…”

Retamos a Asier a que elija una sola pieza de cada autor. “Es muy complicado pero de Aja me quedaría con la colección de portadas que hizo para la serie Scarlet Witch (La Bruja Escarlata). ¡Son maravillosas! Y en el caso de Rubín, me fascina una ilustración que hizo para The Private Eye, la premiada serie de Marcos Martín. No es muy grande pero tiene una potencia brutal”.

Podéis ver la exposición Superpoderes. David Aja y David Rubín hasta el 29 de septiembre en A Coruña. Y luego Asier tiene planes para que podamos ver esos trabajos en otras partes de España, pero todavía no se puede anunciar nada concreto.

jueves, 30 de agosto de 2018

Emil Ferris, de fregar escaleras a reinar en el cómic con 55 años: "Sufrir es parte del regalo de estar vivo"


Un "suceso aleatorio" ha propiciado una excavación de emergencia en un olivar situado a unos 800 metros al noreste de Kentrí, en Yerápetra, en el sureste de Creta (Grecia), según acaba de informar en un comunicado el Ministerio de Cultura y Deporte de Grecia. Un residente de la zona avisó al Eforato de Antigüedades de Lasithi sobre la presencia de un pozo de 1,20 metros de diámetro y de más de 2,5 metros de profundidad. La excavación arqueológica ha permitido descubrir una misteriosa tumba que, de acuerdo con la tipología de la cerámica hallada en su interior y otras estimaciones iniciales, se podría fechar aproximadamente entre el 1400 y el 1200 a.C., en el periodo tardío de la civilización minoica.

La tumba de cámara está dividida en tres nichos excavados en la tierra. En el extremo sur había un sarcófago intacto con la tapa en su lugar y, en su interior, el esqueleto bien conservado de una persona adulta "en una postura muy contraída", según el comunicado. También se han encontrado 14 vasijas con forma de estribo, conocidas como ánforas de falso cuello, una crátera y un cuenco, entre otras piezas. En el nicho más septentrional había un sarcófago sin tapa y dentro un esqueleto adulto deteriorado, además de otras vasijas. "Todos los jarrones están intactos, presentan una buena calidad artística y una excelente conservación", señala la nota.

El día después de convertirse en la reina de la última edición de los Premios Eisner, la dibujante Emil Ferris (Chicago, 1962) almorzó en un restaurante de tapas en San Diego junto a su editor de Fantagraphics, el sello que le dio la oportunidad de estrenarse en los tebeos. «Brindamos con un buen tinto. Me encanta vuestra gastronomía», se entusiasma al otro lado de la pantalla, mirando a su webcam desde una habitación cuajada de objetos entre hippies y esotéricos. El vínculo con España le viene de sus abuelos, emigrantes que utilizaban el castellano para que ella no se enterase de algunas cosas cuando era pequeña.

En aquellos días se parecía bastante a Karen, la niña-lobo que protagoniza Lo que más me gusta son los monstruos (Reservoir Books, 2018), el debut en la novela gráfica más apabullante de los últimos años y una autobiografía atroz en su honestidad, en la que los monstruos, lejos de atemorizar, funcionan como válvula de escape y refugio. Como su personaje, Ferris atesoraba aptitudes detectivescas, ésas que le hacían esforzarse por descifrar la lengua secreta que se hablaba en su casa. También al igual que Karen, la autora pone los cinco sentidos en encontrar pistas que le ayuden a entender el mundo y a estar en él, una tarea que no le resultó fácil en el pasado, confiesa entre apenada y orgullosa, con un timbre infantil al final de sus palabras.

De una alienación antigua nace esta historia bella hasta el stendhalazo, de narrativa desbordante, insólita a todos los niveles. Se trata del debut en el cómic de una mujer de 55 años y de una obra que rompe por completo con la narrativa secuencial, que le afloja al cómic el corsé que le ha otorgado el artefacto comercial llamado novela gráfica. Un cuento de investigaciones en el que habitan el pulp y la serie B y que estalla de forma sorpresiva, como las burbujas en una olla, que trasciende los renglones de un supuesto cuaderno infantil y que está dibujado a bolígrafo BIC con una maestría espectacular.

La autobiografía se va colando entre las también poco habituales 400 páginas de un tomo ambientado en los últimos años 60 y que ahonda en otros monstruos, los reales: la enfermedad, el racismo, la homofobia y el Holocausto. El premio Pulitzer Art Spiegelman, que ha ejercido de padrino, ha definido a Ferris como «una de las mejores dibujantes de nuestra era», y toda la pléyade de grandes del noveno arte han aplaudido su brillantez.

Cuando por fin la novela salió a la calle, ¿esperaba algo de lo que ha venido después, los elogios y los premios?


    En absoluto. Sé que en los Premios Eisner muchos autores magníficos se han vuelto a casa con las manos vacías. A la mañana siguiente de la ceremonia, me pregunté: ¿qué acaba de pasar? ¿En serio son míos todos esos galardones? Y enseguida me imaginé a Karen recogiéndolos con sus minibracitos y me puse a llorar.


¿Es fácil lidiar con un triunfo repentino de estas dimensiones?
    Cuando la gente empieza a admirar tu trabajo, vives un proceso increíble, porque significa que tu obra está creciendo a través de otros, como una onda expansiva. Lo primero que debes evitar es que lo que crezca con ello sea tu ego. Al contrario, piensas en convertirte en una sirviente de todas esas personas que se han tomado la molestia de leerte. Tu don ya no te pertenece sólo a ti y esto te hace feliz pero también responsable. Conoces a muchos fans que quieren que leas sus historias, pero al final eres una sola persona, y es imposible hablar con todos y decirles que ellos también pueden lograrlo. El triunfo te pone en contacto con tus limitaciones, porque es tu libro el que llega lejos, no tú.


Dice Robert Crumb que el arte emana siempre de una alienación. ¿Está de acuerdo?

    En mi caso fue así. Pero llevar esta historia a puerto también viene de un deseo de zanjar esa alienación, de conectar con la gente. En todo caso, ese dolor antiguo ha sido un cómplice. Pero estoy agradecida de venir de aquellas ruinas, fue lo que viví y lo que me ha llevado a urdir este libro. En ese paisaje devastado me hice más fuerte. Al final, me gusta pensar que yo elegí todas las ocasiones en las que me sentí herida, desesperada, marginada o deprimida. Y que también fui yo la que optó por la belleza o la suerte.

Lo que más me gusta son los monstruos es la obra de alguien que procedía de ninguna parte o, en todo caso, como ella define, de un mundo ruinoso. Antes de convertirse en la autora del año, Ferris tuvo una vida difícil, de terror a veces. Durante un largo periodo de su niñez, estuvo inmovilizada, por lo que se entregó al dibujo. Ya de adulta, trabajó como ilustradora médica, como diseñadora de juguetes del McDonald's, como camarera... Más adelante, otra enfermedad volvió a postrarla, cuando ya era una madre soltera que mantenía a duras penas a su hija de seis años.

Fueron los bolígrafos y el papel, cuenta, los que de nuevo la sacaron de su dolencia y de una vida que no quería. Se matriculó en el Art Institute de Chicago decidida a mejorar su técnica y a rematar la historia que ha estado 10 años queriendo contar. Un trabajo que le ha valido los Premios Eisner, considerados los Oscar del cómic, en sus categorías más importantes: Mejor Novela Gráfica, Mejor Escritor-Artista y Mejor Colorista.

Vivimos en un mundo en el que la felicidad es un negocio, un mundo que le da la espalda al sufrimiento. Usted lo abraza.

 
    Por supuesto, sufrir es parte del regalo de estar vivo. Al dolor hay que decirle 'hola, ¿qué tal?'. En la vida y en el arte. Hoy leía un comentario de alguien que había abandonado una lectura porque presagiaba que el final no sería feliz. Hay libros que me han provocado lloros durante horas después de haberlos terminado pero que, tras la llantina, me han hecho sentirme mejor. Abandonar el confort es una tarea ardua que, sin embargo, merece la pena. Uno de los grandes males de nuestro mundo es que no estamos preparados para apearnos de esa comodidad. Soy madre y cuando una lo es quiere que los niños -los tuyos, los de tus amigos, todos- crezcan lo más felices posible, pero también hay que prepararles para el sufrimiento. 


¿Cuántos niños encuentran consuelo en los monstruos?

 
    No muchos, pero supongo que, en algún momento, todos somos conscientes de la bestia que llevamos dentro. Yo los dibujo desde siempre. A esa bestia mía empecé a quererla muy pronto y luego a ponerle cara y darle su propia historia, esto pese a que no era un monstruo precisamente bueno y que me decepcionaba con demasiada frecuencia. Pero estuvo bien darme cuenta de que por dentro soy una persona peluda y con colmillos, como lo es Karen. Un monstruo entrañable pero feo al que la única concesión femenina que le he dado han sido las pestañas.

La adorable y aguda Karen de la novela funciona, pues, como su alter ego, aunque Ferris matiza que la niña-lobo es más valiente de lo que ella lo ha sido jamás: «Sabe que puede ser diferente y asume el riesgo de serlo. Yo lo hice a mi manera, no con tanta bravura. Me recuerdo, eso sí, jugando a los detectives de pequeña cuando mis amigas querían jugar a las casitas».

Su libro se ha vendido mucho a través de la rareza que implica la idea de que una mujer de más de 50 años debute en el cómic.

 
    Sí, es algo que necesitamos preguntarnos. ¿Por qué esto aún nos llama la atención? Pero, siendo sinceros, vivimos en una estructura en la que las mujeres seguimos dedicando nuestro tiempo al cuidado de los demás. Para cumplir con estas funciones, he tenido que servir en bares o limpiar escaleras. Hubo un día en el que dije: 'Se acabó. Tengo este don y debo aprovecharlo'. Por fortuna, hoy las mujeres estamos triunfando en el cómic y en muchos otros campos. Para que esto suceda, otras muchas se colaron en la fiesta cuando la puerta estaba cerrada y nadie quería compartir el banquete con ellas. Yo he tenido la suerte de encontrármela ya encajada, gracias a ellas y al trabajo de muchos hombres también, pero seguimos en un sistema agresivo que nos limita.

Sensible y apasionada, dos cualidades que se le transparentan enseguida, Ferris sonríe a la webcam cuando se le pregunta por la segunda parte de su libro, que saldrá el próximo verano. De momento, adelanta que mantendrá el boli como aliado y la ficción a borbotones que ha marcado el primero: «Cada historia te dicta cómo ha de ser contada. En este caso, tenía que ser a boli, sobre un cuaderno y sin un orden demasiado lógico. La pintura y la escultura están muy presentes en esta novela. Cuando era niña, solía observar a los personajes de los cuadros y me preguntaba qué les habría pasado antes, qué les sucedería después. Esa imaginación es lo que trato de buscar. La estructura está ahí pero, sobre todo, quería sorprenderme y sorprender al lector, salirme de las líneas, dejarle a él que las rompa también. Mis editores han sido muy respetuosos tanto con esta cuestión como con la extensión de este tomo y de su secuela, en la que el análisis del sufrimiento estará aún más presente».

Al final, el libro es también un relato de superación. ¿Aspiraba a ayudar a los demás?
    Eso espero. Por suerte, noto que los jóvenes hoy están más seguros de lo que yo lo estaba cuando era una quinceañera. Veo muchas más chicas hoy empoderándose como lo hace Karen. En mis tiempos, ese empoderamiento no nos estaba permitido. Deberíamos aprender más de los jóvenes de hoy, me impacta la belleza y la rapidez con la que hallan sus propias historias y sus caminos, su espíritu libre. Ojalá hubiera sido así para mí.

miércoles, 29 de agosto de 2018

"Durante un tiempo el cómic solo prestó atención al adolescente masculino"


Un gran poder conlleva un gran dibujante. La pluma de Carlos Pacheco (San Roque, 1962) ha pasado por el Capitán América, por Linterna Verde o por Superman, entre muchos otros. Es culpable de que muchos se compren un cómic por la portada y se deleiten con lo que encuentran en el interior, talento que le ha servido para pasar por los dos grandes pesos pesados de la industria: Marvel y DC.

 Con solo 17 años tuvo que decidir hacia dónde dirigir su vida y, aunque confiesa que se interesó por el dibujo desde antes de aprender a caminar, terminó estudiando biología para “conseguir el alimento por otros derroteros”. A pesar de tener una formación autodidacta y del abismo que en la era pre-Internet separaba a Estados Unidos de España, “a un loco de San Roque”, como él mismo se define, se le ocurrió la idea de intentar trabajar creando las mismas historias que le fascinaban de pequeño.

El ilustrador forma parte de una generación de artistas que apuesta por una nueva Marvel, una en ocasiones difícil de imaginar para quienes se curtieron leyendo a Vengadores que ahora poco o nada tienen que ver con los de entonces. Todo ha cambiado, y reflejo de ello son los tomos  sobre la vida de la Capitana Marvel en los que Pacheco trabaja junto a la guionista Margaret Stohl. Lo único que continúa, para deleite visual de los lectores, es el elegante trazo de un gaditano que cumplió su sueño.

 ¿Cómo consiguió aquel "loco de San Roque" llegar Marvel?


Empecé colaborando con Planeta, ilustrando las ediciones españolas de Marvel Comics, pero eso ni siquiera era trabajo. Sin embargo, a mí me daba el impulso necesario para saber que lo que yo hacía podía tener un cierto interés para el aficionado medio.

Eso me sirvió un día para ir a EEUU aprovechando que me había surgido la oportunidad de participar en una conferencia sobre flamenco en la Universidad de Maryland, y allí me encajé con más cara que otra cosa. Fue entonces cuando me pasé por Marvel, me tomaron los datos y con los años, cuando yo creía que ya aquello había sido olvidado, me llamaron desde Inglaterra.

Tras haber trabajado en Marvel Inglaterra le llamaron de DC. ¿No es como pasar de jugar en el F.C. Barcelona al Real Madrid?


Como Di Stéfano o Figo [risas]. Ese enfrentamiento existe más en la mente del aficionado que en la realidad. Hoy día el equipo editorial de DC está formado por gente con la que yo empecé. Como Bob Harras, que es el jefe editor de DC y fue la persona que me contrató en Marvel. Es cierto que somos competencia y que los éxitos de una compañía no son necesariamente bien recibidos por la otra, pero al final son éxitos de la historieta en general.

En 2008 vuelve a Marvel y solo un año después Disney compra los derechos. ¿Temió por su libertad creativa?

Sabía que la llegada de Disney iba a afectar. No tenía muy claro la manera en la que iba hacerlo, pero imaginaba que mucho porno no iba a haber [risas]. Pero bueno, así funciona el mundo. Disney es una especie de oligarquía del entretenimiento que controla casi el 80% empresas del sector en EEUU. Tenemos que ser conscientes de que ya se ha acabado aquella Marvel artesanal construida por hippies donde Nelson Rockefeller podría ser un villano.

Aunque a veces que le llaman un poco la atención, como con las mencionadas escenas de sexo

A mí hay una parte del sexo en los cómics que no me gusta nada: cuando está hecho para atraer la atención del lector, particularmente del masculino. Pero sí echo de menos que exista un mundo sexual de los personajes, porque esto no deja de ser un punto de interés en la vida de los seres humanos y, si lo que estamos intentando hacer con los personajes de cómics es humanizarlos, entonces no podemos dejar de lado esta faceta.

Ahora está trabajando con la guionista Margaret Stohl en los orígenes de Capitana Marvel. ¿Por qué ha pasado el personaje de estar en las sombras a convertirse en protagonista?

Marvel pretende convertir a la Capitana en el buque insignia para el público que intenta captar en el mundo del cómic, uno con diferentes inquietudes y teniendo presente en todo momento la gran involucración de la audiencia femenina. De hecho, Rafa Fonteriz y yo somos los únicos miembros masculinos en el equipo. El resto son mujeres, desde editoras hasta guionistas.

Tampoco me parece que sea acertado decir que el público femenino llega ahora al mundo de los superhéroes. Con los X-Men de Chris Claremont ya había un gran sector de la mujer como aficionada al mundo del cómic. Lo que sí parece es que, salvo en momentos especiales, daba la impresión de que el cómic no prestaba la atención debida a la presencia femenina. Seguían repitiendo fórmulas directamente hacia el adolescente masculino.

Hay que ser consciente de que ese público está y que hay que ofrecer un trabajo no solo hacia ellas, sino a los aficionados masculinos que también tienen otra manera de entender la historieta con menos testosterona. Esta es la señal positiva de los tiempos en los que estamos.

 Thor y Lobezno son mujeres, Spiderman y el Capitán América son negros… ¿Qué está cambiando en Marvel?

A partir de los 80 aparece otra manera de entender el superhéroe, otra gente, otra dirección, y la cosa cambia considerablemente. Yo me siento muy participativo de todo esto, y de hecho me encargué de transformar al Capitán América en un personaje negro: ahora es Sam Wilson, el antiguo Halcón. Todos van a seguir siendo los mismos, solo que el traje se lo pone una persona distinta. Son unos cambios que me retrotraen a la Marvel que siempre he querido.

Sin embargo, no todos los fans reciben igual de bien a estos nuevos referentes

Sí, porque hay quien se enganchó a Marvel en una época distinta y para él su mitología personal se ha construido en base a esos pilares, y no puede entender otra Marvel más que esa. Pero no es cierto, está en constante cambio. Años antes Marvel era totalmente diferente, formaba parte de movimientos contraculturales, era leída por universitarios que se manifestaban en contra de Vietnam… etc.

Y hablando de cambios, ¿cómo ha evolucionado su forma de dibujar?


Se cambia porque se vive, evidentemente. Hay gente que quiere seguir teniendo la misma dosis de estilo o de tipo de dibujo que ha recibido siempre, y algunos autores lo hacen. Pero yo siempre he preferido ir, desde mi perspectiva, aprendiendo a hacer cosas distintas. Por ejemplo, la aparición del manga fue vital en occidente, creando una manera distinta de narrar. De hecho, en respuesta a quienes afirman que he cambiado, colgué en Facebook un dibujo mío de cuando tenía seis años y les dije: veis, claro que he cambiado.

 ¿Hay algo que mire ahora y piense: 'dios mío, como pude hacer esto'?

Claro, hay cosas que uno ve y es consciente de lo verde que se podía estar en algunos momentos. Pero mi política siempre es la misma: dar el 100% de ti mismo en cada momento. Rara vez he intentado hacer algo por cumplir. Si se falla, también hay que asumir que no siempre se está en las mismas condiciones. En la vida te pasan muchas cosas, a veces dramáticas, y aun así tienes que llevar el trabajo adelante. Evidentemente luego lo miras y ves que no ha podido salir como hubieras querido.

Batman es de derechas y Superman habría votado a Trump. Ensayos como Con capa y antifaz, la ideología de los superhéroes, hablan de los valores que de forma directa o indirecta representan estos personajes. ¿Qué se esconde tras el antifaz?

Que un señor se enfunde en un traje de mallas, se ponga un antifaz y se dedique a ejercer de juez y verdugo, pues muy de ser de izquierdas parece que no debe ser. Claro que hay un componente de individualismo, de tomarte la justicia por tu mano. Son unos comportamientos que después de todo son transversales y encuentras en todos los sectores ideológicos. Esa actitud de ser individualista y de autodefensa está ahí subyacente desde el comienzo, otra cosa es que el cómic en el que tú trabajes tenga esos matices ideológicos. El personaje puede serlo, pero el tebeo no.

En plena era digital, ¿todavía queda espacio para los cómics de papel?

Yo espero que lo siga habiendo. Es difícil intentar atraer la atención de un público que está acostumbrado a encontrar el entretenimiento a golpes de bits, y lo sé porque yo también soy aficionado. El rendimiento que le sacas a un juego como Horizon Zero Dawn no se lo sacas a un cómic ni loco. Pero eso a su vez es algo que ayuda a la propia evolución de la historieta. Hace que el público cambie y sea distinto, y el que se queda es uno muy exigente con el medio.

¿Ha temido que algún día Marvel Comics cierre sus puertas y se dediquen exclusivamente a las películas?

El miedo está ahí, porque es con lo que tú y tu familia te alimentas, pero me cuesta mucho trabajo pensar que alguien viva instalado en la comodidad en un mundo dominado por el azar. Si algo nos ha demostrado la historia es que todo cambia y hay que ser consciente de que en cualquier momento los pilares de tu mundo se pueden venir abajo. Por qué no nos va a pasar a nosotros, simplemente hay que ser consciente de que puede ocurrir y estar preparado para eso.

No puedo evitar preguntarle por el final de la última película de Los Vengadores, Infinity War. ¿Están todos muertos?

Están tan muertos como lo estuvo Superman en los años 90. Tan muertos como lo ha estado Capitán América en los cómics hace unos años. Tan muertos como lo ha podido estar cualquier superhéroe, como Lobezno o como Fénix. ¿Quién quiere matar a la gallina de los huevos de oro?

miércoles, 22 de agosto de 2018

Un cómic para recuperar la batalla de Villar de los Navarros


“Cuando te viene un proyecto así es un caramelo, me encantaba la historia”. Así se ha expresado esta mañana el dibujante de cómics darocense Moratha al hablar sobre su último tebeo: ‘La batalla de Villar de los Navarros (Acción de Herrera)’. Editado por la Diputación de Zaragoza, la historia narra en decenas de páginas de viñetas a todo color la batalla carlista que tuvo lugar en el municipio el 24 de agosto de 1837.

El propósito del cómic es doble: por un lado, apoyar la tercera recreación del enfrentamiento que tendrá lugar este fin de semana tanto en Herrera de los Navarros como en Villar de los Navarros. Y por otro lado, educar a los niños de estos dos municipios para que se acerquen a su pasado de una forma amena. “Queremos que de aquí a unos años cualquier niño de Villar o Herrera sepa quién fue el capitán Buerens”, afirmó el autor en referencia al líder de las tropas isabelinas durante una batalla que se cobró la vida de 1.500 personas y acabó con 1.200 soldados liberales presos.

Tras la contienda, Carlos María Isidro de Borbón tuvo vía libre para marchar hacia Madrid, por lo que el resultado de esta batalla fue importante para el desarrollo de la Primera Guerra Carlista. El alcalde de Villar, José Luís Prat, ha insistido en que este enfrentamiento pudo haber cambiado el curso de la guerra, motivo por el cual buscan “recuperar la memoria de esta batalla” mediante la recreación.

El cómic, que se va a regalar en los dos municipios para que alcance el mayor público posible, es, para su autor, la obra que más trabajo le ha llevado dada la complejidad de la batalla y los uniformes de los soldados. Sin embargo, Moratha ha quedado más que satisfecho con su trabajo: “al que no le guste tener esto en la estantería de su casa hay que dispararle con el cañón”, ha afirmado.

RTVE:La historia de la sexualidad en cómic



Aunque durante toda la historia de la humanidad nos hayamos empeñado en penalizarlo y estigmatizarlo, el sexo es tan natural como divertido (y necesario). Una diversión y naturalidad que están presentes en Sex Story (Norma), el primer cómic que hace un repaso a la historia de la sexualidad humana, desde los orígenes del ser humano hasta nuestros días.

Un repaso que es muy riguroso y lleno de datos y anécdotas (algunas os dejarán sin palabras), gracias a su guionista, Philippe Brenot (Bordeaux, 1948), que es un psiquiatra y antropólogo especializado en sexología. También destacan los dibujos y ocurrencias de la artista Laetitia Coryn (1984) una dibujante humorística que os hará soltar más de una carcajada. Y  todo con una sana y recomendable incorrección política.

Pocas veces se han mezclado, en una obra sobre sexo, la diversión, los datos y las anécdotas de una forma tan elegante, didáctica, y divertida. Y más en un tema, el sexual, que en el cómic solía estar dirigido a los hombres. Pero los autores de Sex Story han conseguido que sea un cómic para hombres y mujeres, o merjor dicho, para personas de cualquier género y preferencia sexual. Porque tratan el sexo de forma abierta, sin tabúes y sin renunciar a toda su riqueza, complejidad y diversidad.

Gracias a esa combinación de rigor y diversión el cómic se ha convertido en un auténtico Best-Seller en las lenguas inglesa y francesa. En España se pone a la venta este viernes, 24 de agosto.

Destacar el desparpajo y la ironía de Laetitia, que logra combinar el rigor científico e histórico del relato con pinceladas de humor realmente desternillantes. Y todo gracias a su estilo de dibujo, tan caricaturesco como descriptivo y lleno de detalles.

¡Cleopatra usaba un vibrador!

¿Sabíais que Cleopatra ya utilizaba un vibrador (un cono de papiro relleno de abejas)?; ¿o que el papa Sixto IV compró un prostíbulo para aumentar los ingresos del Vaticano y poder construir la capilla Sixtina que lleva su nombre...? Son sólo algunas de las múltiples anécdotas que hallaréis en este cómic que también responde a preguntas como ¿Cuándo surgieron el sexo, el erotismo y la pornografía? ¿Cómo se inventaron los anticonceptivos, los consoladores, el piercing genital "Príncipe Alberto"? ¿Por qué se puso de moda el cinturón de castidad? ¿Quién cometió el primer adulterio, el primer incesto, la primera violación? o ¿Cómo ha cambiado la percepción de la homosexualidad en los últimos siglos?

Philippe Brenot consigue presentar el sexo de una forma muy natural, dando un repaso a la sexualidad humana desde los primeros homínidos y los cambios que hicieron nuestra sexualidad muy diferente a la de los demás animales; desde que los humanos caminaron erguidos, perdieron el celo, desapareció el hueso peneano, apareció el sentimiento amoroso y, la parte negativa: la dominación masculina.

Después, ambos autores nos cuentan los usos y costumbres sexuales en los grandes imperios antiguos (Babilonia, Egipto, Grecia, Roma...) al tiempo que nos descubre que casi todos los hábitos sexuales y vocablos sobre el sexo que seguimos practicando y usando hoy en día provienen de esas civilizaciones. Como la historia de Osiris y el culto al falo, las costumbres sexuales de Cleopatra, o todos los mitos sexuales relacionados con los dioses griegos. Por ejemplo, la historia de Tiresias que fue hombre una época de su vida y mujer durante otra. Sin olvidar las bacanales romanas, el gusto de los griegos por los menores, los excesos de Calígula...

La oscura (y casta) Edad media


Tras tantos excesos, a  partir de la decadencia de Roma, la llegada del cristianismo y la Edad Media, el sexo se estigmatizó. Sobre todo con la llegada de San Agustín y su pensamiento culpabilizador del "Pecado original". El mundo cristiano sigue marcado por esa visión culpable del sexo.

Después llegarían el Renacimiento y los grandes genios a los que el libro también dedica algunas anécdotas, como Leonardo y Miguel Ángel. Pero también los tribunales de la impotencia o el culto a la pureza.

Así, combinando anécdotas y humor sobre personajes tan conocidos como Napoleon Bonaparte, La Reina Victoria de Inglaterra, Freud, Víctor Hugo, el Marqués de Sade o Casanova, vamos llegando a los primeros estudios serios sobre la sexualidad y a la situación actual; e incluso más allá, porque en el último capítulo los autores especulan sobre cómo pueden evolucionar nuestras costumbres sexuales en un futuro cercano.

El libro finaliza con unas interesantes notas en las que se resumen las principales nociones expuestas en el libro. Como la importancia de la educación sexual, que sigue siendo un tema pendiente. ¿Sabíais que uno de cada dos niños de 11 años ya ha visto pornografía?...

También se tratan otros temas fundamentales como la condena de la homosexualidad en muchos países del mundo. Hoy en día todavía está condenada con la pena de muerte en seis países; pero también con castigos corporales, penas de cárcel o condenas jurídicas en otro centenar.

Un cómic que es mucho más; es una obra didáctica y divertida que habla de la sexualidad de forma natural y sin complejos. Y nos descubre un montón de hechos históricos y anécdotas realmente sorprendentes.

Es ideal para todos los públicos, géneros y preferencias sexuales y yo lo recomendaría para leer en el instituto.

Los autores

Doctor en medicina y ciencias, Philippe Brenot (Bordeaux, 1948) es docente de sexología y sexualidad humana en la universidad parisina Descartes. Y ha escrito múltiples ensayos sobre el tema (El sexo y el amor o El diario de Arturo y Cloe están traducidos al castellano). También ejerce la divulgación en el blog Liberté, Fraternité, Sexualité para el diario Le Monde. Allí reflexiona sobre los más variados asuntos de índole sexual con erudición, agudeza y perspicacia. Por si fuera poco, es miembro del jurado del premio Sade, que ha distinguido la obra de agitadores literarios del calibre de Gay Talese, Catherine Millet o Dennis Cooper. Divulgador prolífico, es autor de una bibliografía copiosa que incluye ensayos como Les mots du corps, Les mots du sexe, Eloge de la masturbation, Le dictionaire de la sexualité humaine o Les femmes, le sexe et l'amour.

Laetitia Coryn (1984) es hija de actores (Nathalie Seigner y William Coryn) y nieta de payasos (Émile "Mimile" Coryn). Se decantó por la historieta y la ilustración tras un encuentro con Jean-Claude Meziéres (creador gráfico de Valerian) a la edad de 15 años. Dotada de una inclinación natural por el humor, firmó un debut muy prometedor con Le monde marveilleux des vieux (2007), álbum donde concilió la ternura y el sarcasmo. Además de la sátira, ha cultivado la denuncia social (En chemin elle recontre...), la crónica cotidiana (Fenêtre sur cour d'ecole) y el reportaje periodístico (Paroles d'honneur). Sex Story es su obra más célebre hasta la fecha.

martes, 21 de agosto de 2018

Cómic: femenino, singular y en español


Virus tropical, el cómic de Powerpaola —seudónimo de Paola Gaviria—, se acaba de transformar en una película de dibujos animados. Y en una exposición. Y en una instalación interactiva. Esa triple metamorfosis señala la explosión que está viviendo el cómic escrito y dibujado por mujeres en nuestra lengua, con la autora ecuatoriana-colombiana afincada en Buenos Aires como una de sus estrellas.

“Creo que el cómic se ha desmasculinizado”, opina la editora colombiana Catalina Mejía (que dirige en Madrid el sello Salamandra Graphic), “la incursión de la mujer, inicialmente como lectora, no solo ha hecho que el medio adquiera una mayor relevancia y dimensión social y cultural, sino que ha animado a lectoras-autoras que estaban en la sombra a atreverse a crear y dibujar historias”.

Mejía ha sido una de las participantes recurrentes del festival Entreviñetas de Medellín y Bogotá. Gracias a la labor de su director, Daniel Jiménez Quiroz, y su equipo, tenemos acceso año tras año a una nómina muy representativa de los autores y autoras más interesantes de Hispanoamérica. En las ediciones de este año Powerpaola ha estado acompañada de otra nueva protagonista de la historieta del continente, la pintora argentina María Luque, quien ha firmado en los últimos años dos novelas gráficas, La mano del pintor y Casa transparente (primer Premio de Novela Gráfica – Ciudades Iberoamericanas).

Los galardones del Salón del Cómic de Barcelona también señalan la consolidación de una nueva constelación de autoras. Mientras que en su última edición Ana Penyas ganó el premio a mejor autor revelación español por Estamos todas bien, un relato autobiográfico sobre sus propias abuelas y las luces y las sombras de la tercera edad, el Gran Premio fue concedido a Laura Pérez Vernetti, que comenzó en la revista El Víbora hace cuarenta años y se ha especializado en llevar la poesía al lenguaje secuencial. Una joven promesa y una consolidada maestra.

Los países de origen de Powerpaola, Luque, Penyas y Pérez Vernetti son los de las escenas actuales más importantes del cómic en nuestra lengua: Colombia, Argentina y España. En los tres vértices del triángulo existen editoriales que están apostando por nuevas voces y nuevas miradas femeninas. Entre los sellos colombianos destacan Rey Naranjo y El Cohete Ediciones.

En Argentina al proyecto de La Editorial Común que dirige Liniers se le ha sumado la colección Gráfica de la editorial Tren en Movimiento, que ha irrumpido con fuerza en el panorama porteño al publicar —entre otros libros— Feo, de Soledad Lavagna, y Vamos a la playa, de Azul Blaseotto. Hace menos de dos años, la gran exposición de Chicks on Comics en la Fundación Proa de Buenos Aires, bajo el título Relación a larga distancia, reveló la importancia tanto cuantitativa como cualitativa del fenómeno. Mostraron sus trabajos más de cincuenta artistas de diferentes generaciones.

“Asisto a salones de cómics desde los años noventa y me alegra decir que el panorama ha cambiado muchísimo”, comenta la artista y profesora española Cristina Durán. “La cantidad de autoras jóvenes que han irrumpido en el sector es de una calidad y profesionalidad impresionantes”, añade, “ha sido muy importante también la creación hace pocos años de AC (Colectivo Autoras de Cómic), agruparnos nos ha permitido conocernos y apoyarnos entre nosotras y darle visibilidad a nuestro trabajo”.

Los premios, las becas y las editoriales más importantes están en España. Núria Tamarit acaba de ganar el Premio Valencia de Novela Gráfica y Bea Enríquez, el FNAC-Salamandra Graphic (en ediciones anteriores lo hicieron Penya y Anapurna). Y con Pulse Enter para continuar, Ana Galvañ ha recibido el aplauso unánime de la crítica (la prestigiosa editorial estadounidense Fantagraphics ha comprado los derechos en inglés).

Pero ninguna de ellas trabaja solo en la dimensión más institucional de las viñetas, también autoeditan fanzines o impulsan plataformas de difusión. De ese panorama alternativo, la editora de Astiberri Héloïse Guerrier comenta: “Yo destacaría Tik Tok Cómics, de Galvañ, y la revista Voltio, dirigida por Ana Oncina. En el sello vasco tenemos en marcha proyectos de Marta Alonso, Lola Lorente, María Herreros, Las Pacheco o Flavita Banana, entre otras autoras nacionales”.

La consolidación del fenómeno ha ocurrido en el mismo año en que se ha publicado en español Lo que más me gusta son los monstruos, esa obra maestra que ha firmado Emil Ferris en su debut a los cincuenta y pico años y que el mes pasado recibió tres premios Eisner. Fue la ceremonia más femenina que se ha visto en la historia de ese galardón. The Washington Post tituló la noticia: “Las mujeres hacen historia y reciben un tardío reconocimiento”.

El lector en nuestra lengua ahora dispone de decenas de obras potentes de autoras iberoamericanas y de todo el mundo (Rutu Modan, Sarah Glidden, Zeina Abirached, Alison Bechdel, Catherine Meurisse, entre muchas otras). Si esta década ha sido la del reconocimiento, la próxima será la de la normalidad.

“Está llegando el momento en que cuando presentemos un libro”, afirma Durán, “ya no se nos preguntará por el hecho de ser mujer, sino exclusivamente por nuestro trabajo”.

lunes, 20 de agosto de 2018

El País:Tintín y sus 47 aviones




La obsesión del genio del cómic Georges Remi, Hergé, por los aviones se explica entre prodigios aeronáuticos como un viejo Concorde, un MIG-15 soviético o el bombardero F-84 Thunderjet. El hangar del museo Aeroscopia de Toulouse –ciudad sede de Airbus– acoge hasta el 10 de enero de 2019 la primera exposición sobre los aviones, helicópteros y cohetes en los que viajaron Tintín y Milú. El comisario de la exposición, el ingeniero español José Miguel de la Viuda, combina su conocimiento de la aeronáutica con su condición de tintinólogo en una demostración exhaustiva del estrecho vínculo de Hergé con la aviación.

Pese a que Aeroscopia en agosto es un caladero de familias que necesitan distraer a los más pequeños, las vitrinas de la exposición sobre Tintín son poco atractivas para los niños: el contenido es elevado y está más enfocado a adultos que leyeron las historietas de Hergé, además del contexto histórico que se explica. La primera aeronave de las 47 que pilota Tintín en sus 24 aventuras es un Polikarpov l-1, en Tintín en el país de los sóviets (1929), el primer caza construido en la URSS. El último avión que aparece en la obra de Hergé es el Boeing 747, que cierra las tres últimas viñetas de Tintín y los Pícaros (1976).

Tintín y sus amigos ponen rumbo a Bruselas desde San Theodoros –la república del cómic que ficcionaba las dictaduras de América Latina– en este Boeing que “será el rey del cielo durante 37 años, destronado en 2007 con la llegada del Airbus-380”, escribe De la Viuda. La escena final del álbum es un retrato político de lo que podría ser el castrismo o el sandinismo en Nicaragua: una vez tomado el poder en nombre de la revolución, el general Alcázar asume el mismo papel autoritario que el depuesto Tapioca. Dos revolucionarios patrullan un pobre arrabal presidido por propaganda de Alcázar mientras lejos, en el aire, se ve el Boeing que lleva a Tintín hacia Europa.

El primer aparato de Tintín descrito en Aeroscopia es el Messerschmitt Bf 109 (Me-109), temido caza alemán de la Segunda Guerra Mundial y  de la Legión Cóndor durante la guerra civil. Hergé adaptó el Me-109 para El cetro de Ottokar, sustituyendo la cruz de la Luftwaffe por una suerte de cruz de San Andrés del ejército de Borduria. El cetro de Ottokar fue publicado por primera vez en 1938 y Borduria era, en la ficción de Hergé, la Alemania que quería anexionarse Syldavia (Austria).

De la Viuda acompaña cada aeronave con las imágenes y apuntes del archivo de Hergé –formado por 20.000 documentos– que inspiraron los dibujos. En el catálogo de la exposición, Hergé, Tintín et les avions el detalle llega hasta el extremo de comparar las diferencias de las entradas de aire de los radiadores del Me-109 de la realidad y el del mundo de Hergé.

Los archivos de Hergé son un puzle de fotografías de aviones, extraídas de revistas y diarios, que son reproducidos luego en los álbumes de Tintín. En Las 7 bolas de cristal y en El Templo del Sol aparecen los hidroaviones Sunderland, la gran debilidad de Hergé, dibujados a partir de una unidad que el ejército francés tenía destacada en Dakar y a partir de un modelo de esta nave que apareció en la prensa alemana informando de los vuelos transatlánticos de este avión británico. En La Oreja rota, los ladrones del fetiche arumbaya Ramón Bada y Alonso Pérez viajan en un Wibault 283-t-12 de Air France. Hergé calcó el Wibault de la aerolínea francesa de una fotografía de los años 30: añadió incluso el logotipo fundacional de Air France, un caballito de mar que recordaba el peso inicial de los hidroaviones en la compañía.

Los aviones son fundamentales para una de las principales aportaciones de Hergé, según explica la muestra en Aeroscopia: la introducción de la perspectiva cinematográfica en el cómic. El ejemplo que aporta De la Viuda son los cambios que introduce Hergé en Tintín en el país del oro negro: el ataque de un Spitfire al cuartel del jeque Bab el Ehr entre la primera versión de 1940 y la de 1949 cambia por completo, con enfoques angulares que no tienen nada que envidiar a los mejores planos de Steven Spielberg.

sábado, 18 de agosto de 2018

Sextories o cuando el cómic une erotismo, humor e inclusión


El proyecto empezó como fanzine y ahora se presenta como un magazine, por lo que las diferencias que encontramos tienen que ver con la profesionalización y la periodicidad. Lo explica Chemi: “El fanzine se sacaba un poco cuando se podía, era un proyecto entre amigos que querían hablar de sexo sin tapujos, donde nadie cobraba nada y lo poco recaudado iba para imprimir el siguiente número y costear los gastos de viajes y eventos, aunque la mayor parte de las veces palmábamos pasta de nuestro bolsillo, lo hacíamos para pasárnoslo bien.”

“La revista tiene una intención y un objetivo”, añade Antonio, “somos conscientes de lo que se publica en ella, de lo que queremos y de lo que no. Y, por supuesto, nos gustaría que la revista nos pudiera dar al menos un pequeño sueldo. Ya no vivir de ello, porque es casi una fantasía, pero al menos si nos paga los cafés o la comida en los eventos, estará bien.”

‘Sextories’ no nace sólo como una publicación dedicada al erotismo y el humor sino que todo el contenido está impregnado de cierta ideología que comprendemos bien de la mano de Rocío: “La libertad y la diversidad sexual y de género son pilares básicos de esta publicación. Buscamos mostrar al mundo que no hay de qué avergonzarse, que todos vivimos el sexo de manera diferente y que no hay una sola manera de relacionarse y disfrutar. ‘Sextories’ es una ventana a dejar de estigmatizarnos por disfrutar de la sexualidad de una manera libre y sin prejuicios.”

“El mundo es diverso, hay muchos tipos de cuerpos, muchos tipos de relaciones, muchas sexualidades y muchas maneras de vivir el sexo,” expone Chemi, “es el motivo por el que existe ‘Sextories’, proviene de cierta frustración al no encontrar apenas pornografía o erotismo que represente nuestras distintas realidades.” Como explica Antonio, el contenido de la publicación puede resultar liberador para los lectores.

“No solamente hay entretenimiento en el mensaje que lanzamos, sino que hay un diálogo entre el lector y la revista. No somos ningún movimiento activista y creo que robarle esa intención a aquellos que sí promueven activamente un cambio social es muy pretencioso por nuestra parte, pero somos totalmente conscientes de lo que ‘Sextories’ está produciendo en quienes lo leen.”

De clásicas publicaciones de contenido erótico y pornográfico como ‘Kiss’, los co-directores guardan recuerdos no tan buenos y no tan malos. Rocío echaba de menos diversidad, tanto de género, como de estilo, como de enfoque: “‘Kiss’ sólo servía contenido heteronormativo y, si tocaba la homosexualidad, era desde un enfoque lésbico irreal para satisfacer fantasías heteros y eh, ¡no es un problema!, la pornografía es ficción, pero para nosotros es muy importante hablar de que el resto de la gente existe, es diferente y también disfruta del erotismo. Yo echaba en falta la identificación, la bisexualidad desde un aspecto más identitario y menos fetiche… una manera de mojar las bragas y la cabeza, vaya.”

Chemi recuerda la publicación de la siguiente forma: “Como gay que soy es obvio lo que echaba en falta, pero ante la sequía pues tocaba excitarse con lo que había. Lo que se echaba de menos no solo era diversidad sino también variedad, incluso dentro del mismo porno todo parecía la historia del butanero y el ama de casa una y otra vez. Sin embargo hay que romper una lanza a favor de ‘Kiss’, que por lo general tenían un tono más subversivo y a veces publicaban cómics que sorprendían.”

Entre los cómics eróticos que sí han disfrutado y que recomendarían encontramos las obras de Aurélia Aurita, Gally y Obion, Jerôme D’Aviau & Ovidie, el manga japonés (especialmente el género bara, caracterizado por hombres rudos, grandes y peludos), Jiraiya, Gengoroh Tagame, el francés Logan o los clásicos ‘El clic’ de Milo Manara o ‘Sex obsessions’ de Robert Crumb.

El equipo no sólo coordina esta publicación sino que se dedican a múltiples actividades relacionadas o no con el mundo del cómic. Rocío es desde hace seis años la directora de KABOOM!, jornadas de cómic y autoedición de Barcelona, colabora en la sección de sexo de la revista ‘El Jueves’, está terminando un cómic humorístico para Pengüin Random House que saldrá en febrero de 2019 y empezando un cómic personal.

Chemi lleva varios años colaborando en KABOOM! y dedica la mayor parte de su tiempo a realizar encargos particulares, casi todo dibujos de furry (animales antropomórficos), provenientes de América. Por su parte a Antonio le deja poco tiempo el trabajo actual como diseñador de juguetes en Magic Box Toys.

Y en cuanto a planes de futuro en lo que respecta a ‘Sextories Magazine’, el equipo se plantea ampliar su oferta no sólo a nivel de merchandising (a día de hoy disponen de camisetas y chapas) sino al catálogo editorial: “El magazine es el centro del proyecto pero tenemos más relacionados con la sexualidad que publicaremos bajo a línea de ‘Sextories’, aunque aún es muy temprano para hablar de eso. Queremos hacer de ‘Sextories’ una marca que simbolice la diversidad sexual y la inclusión”. “¡Tenemos muchas ganas de sacar nuevas líneas editoriales y mucho material pro-sex!”, concluye Rocío.

jueves, 16 de agosto de 2018

'Pinturas de Guerra', un cómic sobre el exilio, el arte y la política en los 70


La novela gráfica del dibujante español Ángel de la Calle es tan densa que reúne tres libros en uno: un cómic, un libro de historia contemporánea y una ficción apasionante.

Calificado por el escritor mexicano Paco Ignacio Taibo II de "uno de los más brillantes relatos gráficos" actuales, Pinturas de Guerra se desarrolla en el París de los 70. Un joven español viaja a la capital francesa para intentar levantar el misterio que rodea la muerte de la actriz estadounidense Jean Seberg... Y llega por error a vivir en un edificio lleno de artistas latinoamericanos refugiados políticos que huyeron de la represión militar del Cono Sur y de México.

Con la efervescencia política del París de los años 70 como telón de fondo, Ángel de la Calle construyó una galería de personajes apasionantes, desde pintores deprimidos, pasando por contrabandistas, críticos de arte, policías de extrema derecha, y también figuras conocidas como las de Guy Debord y Jean Paul Sartre.

Los personajes de los exiliados aparecen en todo su esplendor, con sus dudas y sus virtudes, algunos sobreviven con métodos pocos legales. A través de ellos el autor muestra toda la dureza de lo que es el exilio.

La novela gráfica de Ángel de la Calle alterna intrigas políticas, reflexiones sobre el papel del arte en el activismo político, y dibujos deslumbrantes de las calles de París. Pinturas de Guerra fue traducida al francés* y al italiano. Y está disponible en México, Cuba, España** y Argentina.

miércoles, 15 de agosto de 2018

El cómic feminista que llama a la vulva por su nombre



En 2009 se descubrió en Hohle Fels, Alemania, la escultura con forma de mujer más antigua que se conoce. Tallada en marfil de mamut y con una antigüedad de 40.000 años, la figura muestra unos senos y una vulva desproporcionados como ejemplo de fertilidad.

Aunque desde tiempos inmemoriales la humanidad ha representado a las mujeres a través del arte mostrando el cuerpo desnudo, con los siglos se comenzó a cubrir y a ocultar el sexo de las mujeres en estas representaciones. Lo que había entre sus piernas se convirtió en un misterio, desapareciendo hasta del lenguaje público.

La vulva, la vagina, el útero y los ovarios quedaron enmudecidos y estigmatizados principalmente por la cultura patriarcal y la religión, relegadosa su papel reproductor. Mithu M. Sanyal habla de ellos como silenciados, invisibilizados, vacíos... en Vulva: la revelación del sexo invisible.

El cómic feminista El fruto prohibido, de la ilustradora sueca Liv Strömquist, reeditado por Grijalbo, lanza en clave de humor un manifiesto sobre la historia social de la vulva y la importancia para el feminismo que tiene hablar de ello sin tabúes, fomentando la autonomía sexual y la reapropiación del cuerpo por parte de las mujeres.  El conocimiento de la vulva (y no solo de la vagina) la masturbación femenina, el orgasmo y la menstruación son algunos de los puntos en los que Strömquist decide ahondar.

"Quizá son gente crítica con nuestra cultura, donde lo que suele denominarse el órgano sexual femenino se oculta y se asocia a la indecencia, como si fuera un problema que no se debe hablar. Universalmente censurado, silenciado y relegado al ámbito  de lo vergonzoso" dice la ilustradora sueca al comienzo del libro. "Quizá piensen que la culpa es de nuestra cultura patriarcal, que lo convierte en un tema impúdico, pero existe un problema mucho más grave en nuestra sociedad y fueron los hombres que se han interesado por el órgano sexual femenino", explica la autora.

"Así como Colón se empeñó en bautizar distintos países, estos hombres desbordantes de energía colonizaron el cuerpo de la mujer con diferentes métodos hasta sus más pequeños, oscuros y húmedos rinconcitos", añade a su explicación. Desde John Harvey Kellog (sí, el de los cereales) y sus teorías de que la masturbación femenina provocaba cáncer de útero, epilepsia y locura; pasando por el doctor Isaac Baker Brown, conocido por extirpar el clítoris de las mujeres y fomentar la ablación en el siglo XIX para evitar que se tocaran o san Agustín, quien consideraba que las mujeres eran pecadoras y sucias y su cuerpo estaba alejado de la divinidad. Strömquist llega a John Money, creador de la clasificación del sistema binario de sexos.

Pero, ¿a qué se debe esta insistencia por alejar el placer y el autoconocimiento de las mujeres de sus cuerpos a lo largo de la historia?

"El problema está en el ámbito social y cultural. No se nos ha permitido que las mujeres habláramos de placer y la sexualidad. Hablamos de lo que le da placer al hombre, siempre desde una perspectiva muy masculinizada", explica Fabiola Trejo, psicóloga social y educadora sexual quien considera que la sexualidad en las mujeres ha sido reprimida y se utiliza para generar culpa o vergüenza.
Autonomía sexual

En momentos en los que cada vez se habla más de feminismo, Trejo considera que hace falta reflexionar sobre una verdadera autonomía de las mujeres, que pasa indiscutiblemente por la autonomía sexual. "La base del feminismo esta en la autonomía de los cuerpos. El patriarcado busca anular nuestro deseo y sexualidad, reducirlo al rol de madres, parejas, encerradas en casa o que la sexualidad de las mujeres esté relacionada con el placer masculino", señala mientras cuenta vía telefónica a Verne que "estamos construidas para el otro, incluso la relación con nuestros cuerpos tiene que ser descubierta por alguien más", explica Trejo, quien invita a todas las mujeres a tocarse, masturbarse y conocerse como un paso más de empoderamiento.


Los orgasmos femenino y masculino son iguales

"¡El tamaño del clítoris no se descubrió hasta 1998! (entre 7 y 10 centímetros)", explica Strömquist. "Estudios recientes indican que el clítoris es todavía más grande de lo que se cree, que sus terminaciones nerviosas podrían ramificarse extensamente por el cuerpo", detalla. "Vayan un poco más allá e imaginen que hasta decenios después del descubrimiento del verdadero tamaño del órgano se seguía describiendo mal en los libros de texto publicados en 2006 y que se usan hoy en día", sentencia la ilustradora quien considera que hace falta hablar de manera más clara del clítoris, la vulva, la masturbación y el orgasmo.

"¿Por qué la sociedad explica los orgasmos femenino y masculino como cosas diferentes? ¿Por qué el femenino es complicado, difícil de alcanzar y no demasiado importante para ellas, mientras que el masculino es fácil de alcanzar y una parte imprescindible de lo que se conoce como 'relación sexual'?

"El placer del hombre es algo que está dado y esperado, la relación sexual empieza con una erección y termina con una eyaculación, tiene que ver con el coito heterosexual. En el caso de las mujeres no se espera sexualidad, placer u orgasmo", reclama Trejo, quien además aclara que no existen diferentes tipos de orgasmos en las mujeres. "Todos tienen que ver siempre con el clítoris. El mito del orgasmo vaginal limita a las mujeres", añade.


Placer autogestivo
"La estructura del clítoris rodea a la vagina y si le enseñáramos eso a hombres y mujeres, entre otras cosas, entenderíamos de otra forma las relaciones sexuales". Trejo lo considera una "práctica de apropiación de nuestros cuerpos a partir del placer" y una forma de evitar relaciones de dependencia tóxicas. "Nuestro cuerpo no solo es para servirle al otro, cuando yo tengo orgasmos autónomos, placer autogestivo, que voy a compartir con alguien, es porque yo lo deseo y no porque necesite de alguien más", cuenta la capacitadora sexual.

"Si una mujer dice esto se rompe la estructura social en la que hay una dependencia vital de lo masculino. Una mujer apropiada de su cuerpo comienza a construir relaciones sociales y sexuales diferentes, libres de violencia", añade Trejo. "Te tienes a ti misma, eres autónoma y decides con quien estar".

"Aún quedan muchas cosas por descubrir de la sexualidad femenina", explica Strömquist. El fruto prohibido contribuye a ello empezando por algo tan básico como llamar a las cosas por su nombre.

martes, 14 de agosto de 2018

Así es ‘Prodigy, el nuevo cómic de Mark Millar para Netflix


El prolífico Mark Millar sigue adelante en su trabajo bajo el paraguas de Netflix, tras la compra de su compañía Millarworld, y acaba de anunciar el nuevo cómic que publicará bajo el sello de la compañía tras The Magic Order, primera nueva marca creada por Millar y su equipo tras el acuerdo cuyo primer número se publicó el pasado 13 de junio.

Prodigy se centrará en la figura de Edinson Crane, un protagonista muy particular: es el hombre más inteligente del mundo, dirige la compañía más importante del planeta y, como reto personal, ayuda a gobiernos de alrededor del mundo con problemas aparentemente insalvables. Ha ganado el premio Nobel de ciencia, es un compositor excepcional, un atleta que podría mirar de tú a tú a cualquier deportista olímpico y un experto en ocultismo. Es adicto a los misterios que guarda nuestro mundo y ocupa el número uno en la lista Fortune 500. O, lo que es lo mismo, hablamos de un hombre excepcional en todos y cada uno de los sentidos.

Millar, que se une al dibujante Rafael Albuquerque (American Vampire, Batman), afirma que "Edison Crane es, por mucho, el mejor personaje que he creado en toda mi carrera". Asimismo, lejos de tratarse de una serie centrada en el aspecto psicológico del protagonista, alejada de la acción, el creador de cómics como Kick-Ass o Kingsman confirma que Prodigy "iguala a cualquier gran escena de acción en la que haya trabajado en el pasado".

Como ocurriera con The Magic Order y multitud de ficciones creadas por el artista británico, la versión cómic de Prodigy es el primer paso dentro de una franquicia que, de la mano de Netflix, podría llegar a convertirse en serie de televisión o película como los cinco proyectos ya confirmados hace semanas, incluyendo ficciones inéditas en las que Millar está trabajando actualmente.

El primer número de Prodigy se estrenará el próximo 5 de diciembre.

lunes, 13 de agosto de 2018

RTVE:Viñetas desde o Atlántico revela el "cambio drástico" que llevó al cómic español al éxito


El salón internacional del cómic Viñetas desde o Atlántico muestra en su XXI edición, el "cambio drástico" que llevó al cómic español al éxito, en palabras de su director, Miguelanxo Prado.

El salón internacional del cómic ha abierto sus puertas en el Kiosco Alfonso, con decenas de actividades hasta el domingo, además de una serie de exposiciones repartidas por la ciudad que continuarán hasta septiembre.

"Esta es una especie de reválida, de auditoría, no solo de Viñetas, sino de lo que supuso un cambio drástico en el panorama del cómic español", ha dicho Prado durante la inauguración.


Autores ya consagrados

Ha recordado que por Viñetas desde o Atlántico han pasado "artistas emergentes que hoy en día son autores ya consagrados" gracias a diferentes líneas de trabajo, pues en España no existía una "claramente dominante".

En su intervención ha mencionado a algunos invitados como Emma Ríos y David Rubín, que triunfan en Estados Unidos, Munuera y Homs, destacados a nivel europeo e incluso mundial, y Cristina Durán o Mamen Moreu, la primera con una obra comprometida y la segunda con un trabajo de carácter más personal.

Tras el inicio de las actividades, los dos dibujantes de "Millenium", Josep Homs y Belén Ortega, participarán  este viernes en las primeras charlas de Viñetas, entre las 18:15 y las 20:30 horas en el Kiosco Alfonso.

Amnistía Internacional prevé repartir más de un millar de ejemplares de la obra "Nai dos Desterrados (Madre de los Desterrados)", con el objetivo de sensibilizar sobre la situación de los derechos humanos.


Grandes invitados

Algunos de los invitados en esta edición son Emma Ríos, David Rubín, Josep Homs, Munuera, José Ramón Sánchez, Cristina Durán, Miguel Ángel Giner, Belén Ortega o Ángel de la Calle.

Las exposiciones de sus obras estarán, además de en el Kiosco Alfonso, en la Casa da Cultura Salvador de Madariaga, en el Palacio Municipal de María Pita y en el Palacio de Exposiciones y Congresos (Palexco).

Los protagonistas participarán en diversas actividades ante el público, al que explicarán las claves de su trabajo, y firmarán ejemplares.

De forma paralela a las exposiciones, se celebra la feria editorial en los Jardines de Méndez Núñez, en la que diversos libreros y autores ponen a disposición de los aficionados numerosas obras.

viernes, 10 de agosto de 2018

Ángel de la Calle: «El cómic ha trascendido de la cultura popular a la cultura sin calificativos»


Es uno de los grandes divulgadores y teóricos del cómic, pero si Ángel de la Calle (Salamanca, 1958) figura como invitado en esta edición del festival del cómic de A Coruña es por su última obra, Pinturas de guerra, premiada en el Salón del Cómic de Barcelona. Un estremecedor relato sobre los artistas supervivientes de los campos de la muerte de las dictaduras del Cono Sur que está llamado a convertirse en un clásico imprescindible de la historia del cómic español. Hoy a las 19.30 horas hablará sobre esta obra en el Kiosco Alfonso.

-¿Hasta qué punto la imposición del formato novela gráfica en el cómic ha favorecido la aparición de obras de carácter más adulto como la suya?

-Yo no diría que se trata de un cómic que busque a un lector adulto, sino a un lector más cultivado. Este medio, la viñeta, que ha estado más de cien años sumergido en las publicaciones infantiles, es un lenguaje que puede contar historias más comprometidas. Pero es cierto, la novela gráfica ha abierto el cómic a nuevos lectores y mercados. Antes el cómic era algo que te acompañaba hasta los 16 años. Este formato ha permitido que otros lectores, diferentes a los habituales, se interesen por el cómic. Ha dado cabida a nuevas historias más ambiciosas, o a la crónica periodística, como hace Joe Sacco.

-¿Cree que es un formato válido para la crónica periodística?

-Es un formato perfecto, porque tú no puedes entrar en Corea del Norte con una cámara de fotos, pero sí con una libreta para tomar apuntes de lo que ves, como hizo Guy Delisle. Me pasó cuando quise entrar en la Escuela Mecánica de la Armada en Argentina para ver cómo era el campo de la muerte de la dictadura. Me dijeron que no era un parque temático y que no podía hacer fotos. Pero no me dijeron nada sobre mi libreta y mi lápiz.

-¿Puede abordarse cualquier temática desde el cómic?


-No tiene límites. Mira Logicomix, uno de los libros más vendidos en Francia, en el que se tratan temas como la filosofía, la matemática y la economía a través de la historia de Bertrand Russell. Pero lo más maravilloso de este lenguaje es que solo tiene poco más de cien años de historia, así que se nos permite la vanguardia, cosa imposible en otras artes a las que les han dado ya doscientas veces la vuelta. Aquí está todo por construir.

-Publicó en revistas como Zona 84 o Comix Internacional. ¿Echa de menos aquel formato?


-Se trata distintos modos de leer cómic. No es lo mismo leer un libro de un tirón que unas páginas a la semana o al mes. Y como autor, la mayor diferencia es que cuando te metes a hacer un libro como Pinturas de guerra son años de trabajo en los que no tienes contacto con el lector, mientras que antes sabías si estaba gustando semana a semana.

-Ha cambiado mucho el cómic...

-Sí, pero los cambios más relevantes han sido la irrupción de la mujer como lectora y como autora y, sobre todo, que el cómic se ha ido del quiosco a la librería. Ha trascendido de la cultura popular a la cultura sin calificativos.

-Es responsable de las actividades de cómic de la Semana Negra de Gijón. ¿Cómo ve Viñetas desde o Atlántico?

-Aquí los autores son el centro de todo, cosa poco habitual. Y lo más maravilloso es la aceptación popular. Hay mucha más gente en las exposiciones de Viñetas que en las del Salón de Barcelona, y eso es flipante.


En la inauguración del salón de cómic de A Coruña, su director, Miguelanxo Prado, se refirió a Xosé Tomás como parte fundamental del festival durante años y «unha débeda histórica que se salda este ano». Y es que el autor está por fin entre el plantel de invitados, con exposición propia en Palexco, después de haberse encargado en numerosas ediciones de los talleres didácticos sobre el lenguaje del cómic que se impartían en Viñetas desde o Atlántico, auténtica cantera de talentos: «Entraban los niños siendo aficionados a la historieta y salían siéndolo un poco más. Es algo fundamental de Viñetas, que está a pie de calle y genera futuros lectores y, con suerte, futuros autores», explica Xosé Tomás, que presenta en esta edición el primer tomo de Animalia, «una serie de humor en la que utilizo a animales para contar los vicios y excesos del ser humano, lo que nos permite reírnos más libremente de nosotros mismos». Se trata de una serie para público infantil y juvenil, «aunque con una lectura adulta también», advierte el autor.

Preguntado sobre cómo se ve Viñetas desde o Atlántico desde el otro lado, como autor invitado, Xosé Tomás quiso destacar «el mimo que tienen los organizadores con las obras de los invitados, cómo valoran las páginas y cómo las tratan, con una profesionalidad y un cariño exquisitos».

Encuentro con los aficionados

Esta tarde estará a las 18.15 en el Kiosco Alfonso en un encuentro con los aficionados en el que hablará sobre su experiencia como ilustrador y como autor de viñetas cómicas para La Voz de Galicia: «Recuerdo un consejo que me dio hace tiempo Siro López. Me dijo que me olvidase de artificios y buscase la chispa, la esencia, porque el lector del periódico pasa por encima de tu viñeta si no le das algo atractivo. Es una experiencia que te ayuda a pensar más rápido y a desarrollar estrategias y recursos para el resto de trabajos», apunta el dibujante.

miércoles, 8 de agosto de 2018

"Marvel ha conseguido hacer que el lenguaje del cómic se popularice"


Ha dibujado para Marvel y se ha hecho un sitio en el mercado franco belga. Actualmente, Josep Homs lleva al cómic una adaptación de la exitosa saga Millenium.

- Trabaja sobre todo para el mercado franco-belga. ¿Por qué cree que aquí no existe esa cultura de lectura del cómic?


-El tema cultural es complicado, porque implica organismos oficiales. La cultura no existe per se, hay que mimarla. Podríamos hacer más aquí en ese sentido, ya que se invierte en lo que da dinero, es absurdo. No tengo las respuestas, pero sí la experiencia en otros mercados. En Francia hay una mayor inversión en cultura, introducen la banda diseñada en las escuelas. Hay que darle más publicidad, mostrarlo como el resto de las disciplinas artísticas. El cómic no es un arte menor, hay que cuidarlo, mostrarlo y hacerlo llegar.

- Es curioso que no se aproveche el potencial pedagógico del cómic, que entra por los ojos al combinar texto e imagen.

-Sí, totalmente. Tendría que potenciarse su lectura. En mi casa, mis hijos leen cómics pero sus compañeros no porque no tienen la voluntad o la necesidad lectora. Mis hijos me ven leer y absorben eso. Si se les enseña eso desde pequeños funciona, les gusta y lo disfrutan.

- Usted ha trabajado para el gigante Marvel. ¿Cree que la construcción de su universo cinematográfico está acercando el cómic al público general?

-Sí, o cuanto menos lo esta normalizando. Antes parecía que sólo ciertos grupos leían cómic, ahora en general todo el mundo conoce a los superhéroes. Marvel ha conseguido que el lenguaje del cómic se popularice. Es algo positivo, hace que al público le entre la curiosidad, quiera saber más y decida meterse a leer la serie.

- Ha adaptado al cómic la saga Millenium . ¿Cómo se consigue interiorizar la novela y plasmarla en viñetas?

-Olvidando que existe la novela. Aunque la había leído antes de que me la propusieran, no la quise volver a leer ni ver las películas que se habían hecho. Tienes que aislarte y olvidarte de la repercusión y del concepto Millenium. El editor nos dejaba vía libre tanto al guionista como a mí, a la hora de desestructurar y contar la historia.

- A lo largo de su trayectoria, ¿cómo ha evolucionado el mercado del cómic?

-Aquí hay un mercado deficitario, porque a los autores de aquí les cuesta vivir de ello. Aún así, a nivel de popularidad, prensa e imagen está cambiando mucho, hasta hace poco los tebeos estaban asociados al público infantil. La novela gráfica fue un revulsivo que hizo que la gente se plantease que no era un producto para niños, que hay multitud de géneros y temáticas. El cómic ha mejorado también a nivel artístico e intelectual. Todavía falta que todos estos esfuerzos en que se haga popular se traduzcan en una subida en la cuota de ventas.

lunes, 6 de agosto de 2018

El País:Esperanza Aguirre aparca en el cómic


Una señora de melena rubia se queja mientras el techo de su coche blanco se empieza a caer. “¡Qué es esto! ¿Qué rayos le está pasando al techo? ¡Te voy a meter una demanda que te vas a enterar, so @#$%!”. Estos son los detalles del número 10 del segundo tomo del cómic Hulka que a muchos recordó el incidente de tráfico que provocó Esperanza Aguirre, al darse a la fuga cuando iba a ser multada por su aparcamiento en la Gran Vía en 2014. A esto se suma el sobre que se asoma del parasol, cuyo remitente dice: “From: Mr. Barc…”. ¿Será Mr. Bárcenas? Otra pista para sospechar que ese personaje representa a la expresidenta de la comunidad de Madrid.

El dibujante barcelonés Julián López, quien estudió en la escuela Escola de Còmic Joso y ha trabajado para DC Comics, es el autor de estos dibujos: “Este personaje en cuestión no es más que un extra sin ninguna relevancia en la historia y solo aparece en esa escena. Me pedían que dibujara alguien soberbio y con un coche caro. Únicamente hice lo primero que me vino a la cabeza y cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia... o quizá no”, explica el dibujante a EL PAÍS. "No deja de ser un chiste para aquellos que lo entiendan. De la misma forma que lo fueron las arañas que se encontraban en algunas viñetas de Mortadelo”, añade.

Lo cierto es que este nuevo personaje ya está dentro del mundo de 100% Marvel. Jennifer Walters: Hulka (Panini Comics), la historieta que relata cómo la abogada Jennifer Walters se transforma en la versión femenina de Hulk después que su primo Dr. Bruce Banner (Hulk) le hizo una transfusión de su sangre para salvarle la vida. Ya son dos tomos los que lleva esta serie, cuyos números 9 y 10 del segundo fueron creación del dibujante barcelonés, cuya edición en español se publicó el 26 de julio.

viernes, 3 de agosto de 2018

El País:Un clásico de los Mundiales


Todos los Mundiales de Fútbol repiten, más o menos, unos patrones. Son lo que el aficionado conoce como clásicos: que una —o dos— de las selecciones que partían como favoritas para alzarse con el título se vayan a casa en la fase de grupos. Que un jugador del que todo el mundo pensaba —incluido él mismo— que se iba a salir decepcione a la hinchada; que aparezca un equipo de un país pequeño y sin excesivo pedigrí en títulos con el que todos empatizan —excepto el rival de turno, se entiende—; o que haya una acción polémica sobre la que se debata durante horas —a pesar del VAR—.

Hay otro clásico que lleva acompañando a los aficionados españoles al fútbol desde 1978, y son las aventuras de Mortadelo y Filemón, peculiares agentes de la T.I.A creados por Francisco Ibáñez que han protegido a su manera a la selección en numerosas citas mundialistas. Tras su paso por Argentina, Estados Unidos, Francia, Corea del Sur, Japón, Alemania y Sudáfrica, llega Mortadelo y Filemón. Mundial 2018 (B Cómic), en el que ambos intentarán evitar el secuestro de un jugador de la selección nacional. Una edición especial que viene acompañada con un especial sobre la cita de Rusia, en la que, siempre con el prisma del genial Ibáñez, plantean al lector diferentes acercamientos al balompié y a su historia.

Por las páginas del nuevo libro pasan el Súper, el doctor Bacterio u Ofelia, y se asoman también personajes como Rompetechos, trazando un completo compendio sobre el fútbol, que abarca desde el origen del deporte a los últimos avances en la táctica de los equipos, pasando por un repaso a las reglas del juego, una curiosa explicación del VAR y un manual de respuestas para profesionales que no saben qué decir en las ruedas de prensa. También una forma de reírse con y del llamado deporte rey y de tomárselo con alegría e ironía. Y con una pizca de sorpresa por las dotes de adivino de Ibáñez: en esta edición, el seleccionador nacional dejó el puesto antes de iniciarse el Mundial: la perspectiva de compartir concentración con Mortadelo y Filemón lo devolvieron inmediatamente de vuelta a casa.

El País:Una novela gráfica se cuela por primera vez entre los finalistas del Man Booker Prize


Sabrina desaparece. Su hermana Sandra y su novio Teddy quedan al borde del abismo. La angustia y la tristeza los invade y entonces la historia se desarrolla en torno al sufrimiento que viven por la pérdida de su ser querido. Dibujos de líneas simples y colores pasteles le dan vida a Sabrina, el nombre de este cómic que creó el joven escritor estadounidense de 29 años Nick Drnaso, y que se ha ganado un lugar en la historia del Man Booker Prize: por primera vez, una novela gráfica está entre las obras finalistas que optan a uno de los principales galardones literarios de habla inglesa.

El Premio Man Booker de Ficción fue otorgado por primera vez en 1969 y desde entonces, año tras año, destaca a escritores de cualquier nacionalidad que escriban en inglés. Iris Murdoch, Salman Rushdie, Ian McEwan o Hilary Mantel han sido algunos de los gigantes literarios que han sido reconocidos. Durante sus 49 años de vida, nunca había reconocido a una novela gráfica, pero ahora la creación de Drnaso ha accedido al menos a la fase final del premio. El 20 de septiembre se anunciarán los preseleccionados para la competición final y el 16 de octubre se dará a conocer el ganador.

"Dada la forma cambiante de la ficción, era solo cuestión de tiempo antes de que se incluyera una novela gráfica", informaron ayer martes los jueces del premio en la web oficial. "Sabrina le exige al lector exactamente de la misma manera que cualquier buena ficción. Oblicuo, sutil, minimalista, no manipulador: el estilo de las imágenes es la cosmovisión del libro", agregaron.

Antes de este éxito, Drnaso ya había sorprendido con Beverly, su primer cómic con el que recibió el LA Times Book Prize a la Mejor novela gráfica. La obra fue publicada en España por la editorial Fulgencio Pimentel.

En 1992, el cómic Maus del estadounidense Art Spiegelman se convirtió en la primera novela gráfica de la historia ganadora del Pulitzer. Aquí, el mismo autor entra al relato convertido en un personaje quien le pide a su padre, el polaco Vladek Spiegelman, que le cuente cómo sobrevivió al campo de concentración de Auschwitz. Todos los personajes son animales: los judíos están representados por ratones, los nazis son gatos, los polacos cerdos y los franceses, ranas.

jueves, 2 de agosto de 2018

El homenaje del dibujante de Astérix a su guionista, oculto en una de sus aventuras


Las historias de Astérix el Galo están marcadas en la retina de muchos niños que tienen ya varias décadas. René Goscinny (guion) y Albert Uderzo (dibujo) dieron vida a todo un mundo de aventuras enmarcadas en el año 50 antes de Jesucristo en una aldea gala poblada por irreductubles galos que resiste, todavía y como siempre al invasor. Obelix, Ideafix, Panoramix, Asurancetúrix, Edadepiédrix o el propio Asterix son personajes inmortales.

El guionista principal de las historias, René Goscinny, (uno de los autores franceses de más éxito de la historia, con más de 500 millones de libros vendidos) falleció el 5 de noviembre de 1977. Se cuenta que cuanto Uderzo se enteró estaba trabajando en las ilustraciones de 'Astérix en Bélgica' y que decidió variar sutilmente la historia haciendo de esta un homenaje a su desaparecido compañero. La historia la ha contado el ilustrador David Guirao en un hilo que se ha convertido en viral en las últimas horas y que tiene ya más de 4.000 retuits y más de 8.000 "me gusta".

Las historias de Astérix el Galo están marcadas en la retina de muchos niños que tienen ya varias décadas. René Goscinny (guion) y Albert Uderzo (dibujo) dieron vida a todo un mundo de aventuras enmarcadas en el año 50 antes de Jesucristo en una aldea gala poblada por irreductubles galos que resiste, todavía y como siempre al invasor. Obelix, Ideafix, Panoramix, Asurancetúrix, Edadepiédrix o el propio Asterix son personajes inmortales.

El guionista principal de las historias, René Goscinny, (uno de los autores franceses de más éxito de la historia, con más de 500 millones de libros vendidos) falleció el 5 de noviembre de 1977. Se cuenta que cuanto Uderzo se enteró estaba trabajando en las ilustraciones de 'Astérix en Bélgica' y que decidió variar sutilmente la historia haciendo de esta un homenaje a su desaparecido compañero. La historia la ha contado el ilustrador David Guirao en un hilo que se ha convertido en viral en las últimas horas y que tiene ya más de 4.000 retuits y más de 8.000 "me gusta".

miércoles, 1 de agosto de 2018

Punks del espacio: un clásico de la historieta corta de cómic de ciencia ficción


La historieta de Jean-Claude Mézières lleva muchos años colgada en Internet, léanla. Es breve, pero intensa. Sobre todo significativa y simbólica. Cuenta la historia de unos delincuentes del futuro que tienen que redimir pena, tras ser sorprendidos alrededor de un alijo de droga, haciendo un servicio militar de quince años en los confines del universo. Les dan un minuto para decidirse. Uno de ellos, el protagonista, acepta.

El discurso patriótico que se respira en la nave en la que se embarca no ha cambiado en cuarenta años. Se dirige a defender la libertad, está amenazada la democracia. Su objetivo, sin embargo, será exterminar aborígenes cualesquiera. Al final, el criminal se ha convertido en un hombre de provecho. Condecorado, se casa, tiene un hijo y funda un hogar. Es decir: obedece.

El autor captó perfectamente no solo un mensaje político que ya olía a cadáver putrefacto tras la guerra de Vietnam, sino el servicio que le podían prestar la fantasía y la ciencia ficción y los géneros de evasión. De ahí esta sátira, ácida e irónica, que ha sido arrollada por los tiempos, cuando la propaganda política de la "defensa de la democracia" con intervenciones sangrientas en terceros países llegó a límites hilarantes en el siglo XXI con, por ejemplo, la segunda guerra de Irak. Mézières hizo el servicio militar en Argelia, sabía de lo que hablaba.

Mientras la ficción e incluso los juguetes, y por supuesto los videojuegos, se iban acoplando al mensaje del poder, Mézières supo descojonarse de todo ese entramado y, gracias a los Humanoides Asociados, el genial gremio de dibujantes formado por Dionnet, Drullet, Farkas y Giraud aka Moebius, pudo dibujarlo, publicarlo y que así estas viñetas dieran la vuelta al mundo.

Es una historieta sencilla, pero también crucial para el género. Para empezar, por su influencia. Dave Gibbons, dibujante de Watchmen, dijo que en su momento fue un impacto cuando la leyó, que fue antes de adentrarse en Valerian, su gran personaje, el héroe de la ciencia ficción en cómic francés y una revolución en el género. Para Gibbons, la influencia de Mézières le sirvió para desdramatizar sus dibujos. Darles una parte de interés y profundidad, pero también siempre un toque de caricatura.

Mucho se ha hablado también de la influencia que pudiera tener la obra de Mézières en la saga de Star Wars. En el caso de esta historieta, fue publicada en Estados Unidos un mes antes del estreno de la primera entrega de la trilogía clásica y un año antes había salido en Europa. El propio autor, en su página web tiene un espacio dedicado a las similitudes entre su obra y la de George Lucas. Como los bares de la galaxia donde alterna Han Solo, la congelación en carbonita, el bikini de la princesa Leia, el diseño del Halcón Milenario y múltiples personajes, incluido Darth Vadder con y sin casco.

Space punks apareció en las páginas de Metal Hurlant y fue elegida para el lanzamiento de su homóloga en el mercado estadounidense, la revista Heavy Metal, cuyo primer número se tiró en 1977 con contenidos de los diez primeros números de la francesa. Fue un proyecto de Leonard Mogel, el editor de la revista de humor National Lampoon. El concepto de la ciencia ficción francesa, donde se surcaba la galaxia pero había sexo por todas partes, era algo novedoso en Estados Unidos.

En España llegó en 1981. A un mercado en plena revolución, pero todavía con la estrechez de miras propia del olor a cerrado de los nichos culturales, así lo expresaban en su primer editorial: "Sabemos que existen quienes no toleran la irrupción de estos aires si no pasan por sus vetustas tuberías y sus reprimidas canalizaciones, y quienes se aprovecharán de la herencia de ignorancia sobre los comics dejada por las últimas décadas para captar adictos a su contra-contestación".

Dentro de la revolución de la ciencia ficción europea, la semana pasada hablamos de Pravda y Jodelle deudoras de Barbarella, es preciso citar también al aludido Valerian de Mézières y el guionista Pierre Christin, dos creadores que se conocieron en un refugio antiaéreo durante la II Guerra Mundial.

Mézières siempre ha rechazado adscribir a Valerian en ningún movimiento político real, pero ha admitido que la ciencia ficción tiene un gran valor para realizar crítica social  y que, en el caso concreto de su personaje, muchas veces lo que ha tenido presente a la hora de plantear sus aventuras ha sido el colonialismo y, sobre todo y desde los primeros números, el ecologismo.

Estilísticamente, hay que tener en cuenta que cuando ellos empezaron a hacer cómics de ciencia ficción, estos eran mejores que el cine. Todavía no se había estrenado 2001: Odisea en el espacio y los decorados y efectos de las películas que había dejaban mucho que desear. Era más intensa la experiencia entre viñetas. La serie empezó a publicarse en Pilote en 1967 y hay que entenderla como algo más que un cómic, de su estética fueron derivando las películas que han marcado el género y la época. Del mismo modo, como demostró en la historieta que traemos a colación, no solo dominó la estética, Mézières también se hizo con el mensaje, supo reírse de él y avisarnos de que detrás de las navecitas y los rayos podía encontrarse con facilidad propaganda fascista.